Naruto es propiedad de Masashi Kishimoto y tal :)

¡Gracias gracias gracias gracias! Todo junto, ¡Gracias! Jolin, qué guay, nunca me había pasado esto en ningún fic, yo estaba empezando a creer que escribía con un pie o algo así jajaja, pero ¡me habéis animado un montón! He hecho una lista de caps y temas que quiero tratar en los OS de esta historia y bueno, cuando vaya teniendo tiempo los iré escribiendo, como de todas formas no son muy largos son un trago rápido y refrescante para despejarse un poco de la rutina de todos los días. Ya los iréis viendo -y que conste que hasta me he animado para seguir con el fic de Inuyasha que empecé y tenía un poco pausado porque casi nadie me decía nada :( - creo que os gustarán bastante :D

Por cierto, en este capítulo me he tomado unas cuantas licencias y he manipulado un poco algunos datos, ya lo veréis, pero es algo totalmente justificado y me venía muy bien para contar la trama de este shot. Espero que no me lapidéis mucho :P

En fin, no quiero quitaros más tiempo, así que...

¡A LEER!


STEP 4. CUÑADO

Estaba en la torre Hokage haciendo unos papeleos con Kakashi. El "entrenamiento" había empezado casi al día siguiente de que éste se lo propusiera y aunque al principio estaba emocionadísimo, en el mismo momento en el que vio todos esos huecos que rellenar, todos los números de las instancias, hojas curriculares y demás parafernalia pensó en salir por la puerta de la misma manera en la que había entrado. Sin embargo ya se había comprometido.

-¿Qué esperabas? -dijo Kakashi, que ya se imaginaba algo así -eso de ahí se tiene que poner en el hueco número ochenta y cuatro -el rubio lo tachó con un bufido y escribió en el hueco que se le dijo -La tarea de un Hokage casi siempre se limita a hacer estas cosas. Más que nada porque en época de paz...bueno, es lo que hay.

Naruto suspiró, resignado. Claro que lo sabía y por supuesto no deseaba que hubiera otra guerra, pero era tan...aburrido. La suerte era que estaban empezando a modernizarse y cosas como los teléfonos móviles o los primeros ordenadores estaban apareciendo. Y eso facilitaba muchísimo la faena. Aunque él todavía no tenía acceso a ninguno.

-Tienes que aprenderte el protocolo primero, hay que ir de lo difícil a lo fácil-explicó el Hokage ante la queja inminente del muchacho -eso es así.

Bien, bien, eso era cierto pero...¡Era un verdadero y tremendo coñazo! Pero bueno, si eso significaba conseguir su sueño trataría de hacerlo lo mejor posible. Al menos eso pensaba después de tres horas de quejarse. Al final de la jornada Kakashi terminaba con una jaqueca impresionante, harto de oír bufidos, quejidos y maldiciones para con las hojas. Pero al fin y al cabo...Naruto era Naruto y sabía que de alguna manera u otra lo conseguiría.

Salió del trabajo algo cansado, sin embargo no tenía ganas de ir a casa. Eran las siete de la tarde, por lo que el sol comenzaba a asomarse, sin embargo aún era de día. Lo pensó un segundo y sacó su teléfono móvil del bolsillo y miró por un momento el número de Hinata. Tenía tremendas ganas de darle un achuchón y varios besos en todas partes. En fin, quererla un rato. Se sonrojó al pensar en ella y en lo suave y dulce que era.

-Espero que no estés poniendo esa cara de pervertido porque estés pensando en mi hermana, Naruto-baka -dijo una vocecilla algo chillona y estridente.

Naruto se puso rojo y se guardó el teléfono de aquellas maneras. Miró al frente y vio que delante de él estaba Hanabi con una sonrisa picarona en la cara. Llevaba un ramo de Nomeolvides azules en la mano.

-No...no es lo que estabas pensando 'ttebayo -le dijo, apartando la mirada -es...bueno...

Ella se limitó a reír como si aquello fuera la cosa más divertida del universo.

-No seas tonto, me parece bien que pongas esa cara de bobo por mi hermana -le dijo con una sonrisa -se merece que lo hagas. Al fin y al cabo ella ha hecho mucho por ti ¿eh?

Naruto soltó una risita nerviosa pero asintió con la cabeza. Eso era muy evidente y le hacía sentir un poco mal que se lo recordaran cada dos por tres. Aun así, lo comprendía. Hanabi la había visto crecer con esos sentimientos y estaba seguro de que no le perdonaría tan facilmente el hecho de no haberla tenido en cuenta. Por muy extraña que fuera la familia Hyuuga en cuanto a temas sentimentales, el lazo de hermanas que las unía era muy fuerte y se querían. Eso era evidente.

-En fin...¿Y esas flores? -preguntó el chico, queriendo cambiar un poco de tema.

Ella las miró un segundo y después sonrió con melancolía.

-Mañana es el cumpleaños de Neji-niichan pero no voy a poder ir a verle -dijo, algo abatida -tengo una misión y parece que no hay manera de retrasarla ni un poco. Así que...-le enseñó las flores -voy a adelantarlo un poco.

Naruto se quedó sin aliento. No sabía que iba a ser el cumpleaños del chico, Hinata no le había dicho nada y el era un atolondrado, pues tampoco se le había ocurrido preguntar nada al respecto.

-¿Y vas a ir tu sola? -preguntó casi sin querer. Su boca hablaba un poco por separado del cerebro en esos momentos.

-Sí, no pasa nada -contestó ella -Mi padre y mi hermana están algo ocupados con temas del clan, pero irán mañana.

-Vaya...-murmuró.

Hubo un leve silencio entonces en el que ninguno dijo nada. Hanabi suspiró y dio varios pasos hacia delante.

-Bueno, me voy, mañana madrugo y no puedo quedarme hasta muy tarde despierta. ¡Que te vaya bien con el trabajo Naruto-baka! -se despidió agitando la mano pausadamente sin siquiera mirarle.

Naruto no dijo nada. se quedó mirando a su cuñada irse dirección cementerio y un rato después comenzó a caminar lentamente. Estaba algo conmocionado porque no sabía lo de Neji y se preguntaba por qué Hinata no le había dicho nada al respecto. ¿Es que acaso no quería que fuera con ellos? ¿O es que era una cuestión puramente familiar en la que él no tenía cabida? Ese último pensamiento le entristeció un poco pero también lo comprendió. No eran formalmente familia por mucho que Hiashi le hubiera aceptado como novio de su hija. Y hablando de aprobación...abrió los ojos como platos y se paró en seco, conteniendo la respiración. ¿¡Pero qué clase de mala persona sin escrúpulos había sido?! Desde que empezó a salir con Hinata no se había dignado siquiera a pisar el cementerio para visitarle y decirle unas palabras. Y ya no era por Hinata, ni por Hiashi, ni por Hanabi. Sino por Neji, que había dado la vida por él, por lo que creía y por la victoria; había creído en él hasta el final y él...no había sido capaz de ir a hacerle una mísera visita. ¿Qué clase de Hokage pretendía ser, si no pensaba primero en sus camaradas? Que hubieran caído no les hacía menos amigos que los que aún seguían en pie.

Estaba bastante descontento consigo mismo, pero no pensaba quedarse sin hacer nada. Neji era un camarada, un amigo, un hermano. Y se lo haría saber.

Hinata se despertó al día siguiente con los rayos del sol iluminándole la cara. Se estiró un poco y acto seguido miró una de las fotos que tenía en la cómoda: en ella, su primo Neji, Hanabi y ella misma salían juntos. No era un foto de infancia, porque se la habían hecho después de todo lo que pasó con Pain, pero...eran tan felices.

-Feliz cumpleaños Neji-niichan -le dijo, sonriendo.

Se puso un vestido negro ceñido que le llagaba hasta las rodillas y se recogió el pelo en un moño, y justo cuando se enganchaba la última horquilla apareció una de las criadas de la mansión para avisarla de que Hiashi la esperaba para ir al cementerio. Habían decidido ir allí a rendirle homenaje desde la mañana, pues era bien sabido que el chico nació un día como aquel con el sol sonriéndole a la cara. Siempre lo había dicho todo el mundo; "el niño al que la vida le sonreía", "aquel que fue bendecido con un don divino para el ninjutsu" "el genio de una generación". No podían ir en otro momento. Neji se merecía aquello y más.

Llegó junto a su padre y vio que había también bastantes miembros del clan que se habían unido a la ofrenda. Ella sonrió, feliz. Quizá en un pasado no lo hubieran hecho porque la rama principal nunca se hubiera mostrado tan unida a la rama secundaria pero...las cosas habían cambiado mucho. Aquel parecía ya un pasado muy lejano y ella no podía alegrarse más.

Llevaban grandes ramos de Nomeolvides azules, flores que eran casi un emblema de la familia Hyuuga. Hinata siempre pensó que al contrario de lo que decía todo el mundo, las Nomeolvides eran flores que clamaban al amor. Su propio nombre lo decía; "No me olvides jamás" era un significado precioso. Un mensaje que debería dedicársele a cualquier persona querida, ya estuviera viva o no. Nadie quería ser olvidado y menos por las personas que más se ama; por lo que ella siempre había creído que llevarle eso a alguien que ya no estaba allí era como decirle un suave y fragante "no te he olvidado".

Pero es que era cierto. No podía olvidarle. ¿Cómo podría? Habían pasado muchas cosas entre ellos pero a pesar de todo quería a su familia. Y en aquellos momentos estaban más unidos que nunca.

-Fuiste una gran persona Neji -dijo Hiashi con seriedad, acabando el discurso que estaba haciendo a modo papal frente al resto del clan -Y sobretodo, un gran ninja. Hoy es, por ende, el día en el que un gran héroe de Konoha nació, creció y vivió. Un gran héroe entre los miembros de la gran familia Hyuuga.

Hubo un silencio largo y sentido. Todo el mundo sintió las palabras del líder como propias y se las trasmitieron al chico, donde quiera que estuviera.

-Feliz cumpleaños, sobrino mío -concluyó el hombre.

Acto seguido, los miembros del clan fueron dispersándose poco a poco. Hinata y Hiashi se quedaron los últimos y el hombre, antes de dejar el lugar puso una mano en el hombro de su hija, sonriéndole levemente. Ella dio un respingo y le devolvió el gesto. No hacía falta palabras. Hiashi abandonó el cementerio y la chica se quedó sola con sus pensamientos.

Se acuclilló le sonrió a la tumba. Estaba algo nerviosa. Había venido varias veces a verle desde que empezó a salir con Naruto pero no se había atrevido a decirlo en voz alta. No porque tuviera miedo o algo así, sino porque simplemente no le salían las palabras. Pero pensó que era algo que debía hacer. Era su primo, su hermano, su protector. Había dado la vida por una relación que afortunadamente se había hecho realidad y debía contárselo, solo así se quedaría tranquila. Después de aquello, con la cabeza en otra parte, siguió los pasos de su padre y se fue a casa.

Naruto había querido preguntarle a su novia algo referente al cumpleaños del Hyuuga, pero no se atrevía. Tenía miedo de saber por qué no se le había invitado, así que decidió averiguarlo él mismo. Aquel mismo día después de hablar con Hanabi volvió a la torre Hokage y, ante la confusión de Kakashi, se puso a buscar en los archivos de defunciones. Si algo bueno tenía el haberse pasado mes y medio trabajando ya con todo aquello era que había aprendido dónde estaba cada cosa. El Hokage no se mostró muy afable con eso al principio, pero cuando el chico explicó su situación suspiró. Comprendió que el chico no estaría feliz hasta que hablara con Neji y le permitió husmear en los archivos. Se enteró entonces de su fecha de nacimiento y decidió ir por la mañana. No porque pensara que se fuera a encontrar con alguien sino porque quería estar allí en el momento de su "nacimiento".

Pasó por la floristería de Ino y ésta no pudo más que regalarle las flores ante la breve explicación que éste le dio.

-No pasa nada, hace tiempo que no voy a verle yo tampoco -dijo con una sonrisa -de esta manera es como si yo también le estuviera haciendo un regalo.

Naruto sonrió y agradeció el gesto. Llevaba un ramo enorme de Crisantenos; pues de las flores que había visto y que se solían llevar a los difuntos, era la que más le había gustado. Eran naranjas, como su legado, pensó. "Una marca reconocible de que he estado aquí." Y Naruto no podía no dejar huella allá donde fuera. Simplemente no iba con él.

Se había puesto su esmoquin negro ese día. Sin embargo, no pudo acercarse a la tumba porque no quería interrumpir un momento tan familiar. Todo el clan Hyuuga le rendía homenaje y él no era nadie para aparecer de repente y decir "Hooola". Así que escuchó desde la distancia las palabras de Hiashi, observó la mirada de Hinata y sintió los sentimientos del clan como suyos. Supo entonces que, al igual que Hinata se quedó sola para hablarle a su primo, él debía hacer lo mismo. No sabía de qué le había hablado, no alcanzó a escucharlo porque hablaba muy bajito, pero tampoco quería saberlo. Esas cosas eran privadas y no indagaría al respecto. En cuanto la muchacha se fue, se acercó a la lápida y encontró el bolso de su novia. Sonrió divertido.

-Eres tan torpe...-dijo con cariño, cogiéndolo -bueno, se lo daré mañana.

Apretó la mano contra las flores y tragó saliva. Se acuclilló frente a Neji y dejó el ramo entre todos los Nomeolvides azules. Era como un pegote pero a él le sudaba un pie. Sonrió y con la mano recién liberada le hizo un saludo militar.

-¡IO Neji! -exclamó - Ha pasado algo de tiempo ¿eh? Bueno...no son las flores más bonitas pero...yo no soy muy de las flores tío, ya sabes tú que esos detalles se me escapan un poco...eh...-trabó saliva y miró al suelo -siento mucho no haber venido antes. La verdad es que ni siquiera lo pensé -hizo un pequeño silencio, pensando por dónde comenzar a hablar - ¿Sabes? Soy muy feliz -sonrió y cogió más confianza -He estado ciego y solo mucho tiempo, esas cosas alteraron mi capacidad cerebral, estoy seguro, porque me he dado cuenta de mis sentimientos por Hinata muy tarde. Pero ahora...bueno, ahora estamos saliendo juntos; somos novios. Incluso he conseguido la aprobación de Hiashi Hyuuga, lo cual debo decirte que me dejó con la boca abierta, porque solo de pensar en presentarme formalmente como novio me tenía con los huevos modo corbata -rió un poco de su propio chiste -pero bueno...aunque tarde, mis sentimientos hacia tu prima son sinceros y muy profundos. Nunca he estado así por nadie y tampoco creo que vaya a pasarme algo así en la vida. La verdad es que he sido muy afortunado; todo gracias a ti. Yo...mmm...bueno, quería decirte que...tu muerte no fue en vano, Neji Hyuuga -miró el nombre esculpido en la piedra -viví porque así lo quisiste; creí porque así lo creíste y me di cuenta de mis sentimientos porque tú fuiste una de las personas que me abrió los ojos. No hubiera valorado quizá tanto las palabras de Hinata, tus propias palabras, si no hubiera sido porque estuviste para mi hasta el final.

Sintió un nudo en la garganta. Era como si...como si un gran yunque se estuviera esfumando de su pecho en esos mismos instantes.

-Así que solo puedo darte las gracias. Gracias y lo siento. Siento que tuvieras que morir por un idiota como yo -dijo, con una lágrima saliéndole a traición del ojo izquierdo. Era pequeña, pero muchos sentimientos se mostraban en ella.

Una mano se posó sobre su hombro, haciéndole pegar un brinco. Rápidamente se limpió la mejilla y se giró, encontrando tras él a una trajeada Hanabi. Ésta le miraba con dulzura. Naruto no sabía qué decir y la verdad era que estaba algo tenso. Ella simplemente sonrió y se acuclilló a su lado.

-Hola Neji-niisan -le dijo, mirando la lápida -al final la misión ha sido cancelada y he podido venir a verte antes del mediodía. Me gustaría desearte un feliz cumpleaños ahora ya en el día correcto, tal y como lo han hecho los demás. Aunque lo que quería decirte...ya te lo dije ayer. En fin -se levantó de nuevo, suspirando -Siento muchísimo la intromisión, no quería interrumpiros.

Naruto no dijo nada, pero se relajó un poco más. Agradeció mucho a Hanabi que no dijera nada referente a él, su lágrima traicionera o sus flores disonantes.

-Si quieres se lo devuelvo yo -dijo, refiriéndose al bolso. Naruto tardó un momento en reaccionar pero se lo tendió en seguida, torpemente -estoy segura de que quieres que esto se quede entre Neji-nii y tú, de todas formas, así que no molesto más.

-Perdona -le dijo Naruto, a modo agradecimiento.

-Nada, nada -contestó ella colgándose el bolso a modo saco. Se dio la vuelta y volvió a saludar como la otra vez - nos vemos pronto, Naruto-niichan.

Naruto no se dio cuenta del significado de esas últimas palabras hasta pasado un buen rato. Cuando lo hizo casi se atragantó con su propia saliva.

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Como podéis ver, no sé si las Nomeolvides son símbolo de los Hyuuga o no, o si Neji nació por la mañana con el sol sonriéndole, sin embargo creí que eran datos apropiados para contar los sentimientos de los protagonistas. Estas flores además me recordaban un poco a ellos por el color, el significado, su historia...creo que va muy bien con su discurso familiar, así que nada, espero que os haya gustado!

¡Muchas gracias por leer!

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With love,

K.