TREINTA DIAS
Declaración: Ranma ½ y todos sus personajes, son propiedad de Rumiko Takahashi. Los he tomado prestados para crear una historia de mi propia autoría, sin fines de lucro.
Capítulo cuatro: El enigmático inglés. Día dos
A la mañana siguiente, justo a la hora del desayuno, Kasumi les comunicó a todos sobre la llamada de Akane, y lo feliz que ésta se escuchaba. Todos sonrieron satisfechos con la noticia que recibieron excepto Ranma, quien parecía haber pasado muy mala noche y Nabiki decidió que esa sería su oportunidad perfecta para comenzar con su plan.
−Ranma mírate nada más. Te ves muy mal. En verdad que extrañas mucho a Akane ¿no es así? −Ranma miró con disgusto a Nabiki
−Oh mi Ranma. Qué varonil luce un hombre que extraña la presencia de su amada. −Ranma frunció el ceño cada vez más.
−Vaya, vaya, pero qué afortunada es mi hija al tener un prometido que la extraña tanto −El rostro de Ranma se tornó en un color carmesí intenso, el joven apoyó sus manos sobre la mesa y se puso de pie, debía poner un alto a todos esos comentarios o habría boda forzada en cuanto Akane volviera.
− ¡Pero por supuesto que no! ¡Ya les dije que no me importa nada de lo que esa niña fea haga! −se levantó del lugar y se retiró con rumbo a la escuela. "¡Maldita sea! Como siempre todos metiéndose en asuntos que no les importan. Y lo peor es que esto apenas comienza, apenas lleva fuera dos días ¡dos! Y ya estoy teniendo problemas ¿qué voy hacer el resto del mes?" Ranma corrió rumbo a la entrada de la preparatoria completamente ensimismado, hasta que una familiar voz lo sacó de sus cavilaciones.
− ¡Ran-chan! ¡Hola! Tengo rato hablándote ¿no me escuchabas?
− ¿Uh? ¡Ah! Hola U-chan, lo siento ¿Decías algo?
−Que te invito a comer a mi restaurant hoy por la tarde ¡Te prepararé tu platillo favorito!
−Mmmm, No lo sé U-chan, no me siento con ánimos de ir, tal vez en otra ocasión… −Ranma respondió con total ausencia de sus emociones, caminó lentamente rumbo al salón de clases y Ukyo lo miraba con extrañeza, definitivamente no se esperaba esa reacción por parte del Azabache.
−Pero Ran-chan, se trata de comida, siempre te pones feliz cuando se trata de comida.
−Sí, pero… es sólo que yo… quiero… entrenar ¡sí! ¡eso! Quiero entrenar y para eso debo quedarme en casa. Por esa razón no puedo ir contigo a comer.
−Entiendo, bueno ya será para otra ocasión je, je, je, luego nos vemos. −Ukyo se despidió del joven Saotome y se dirigió rumbo al baño. Ya ahí, se lavó las manos y las recargó sobre el lavabo mientras veía su reflejo en el espejo "¡Demonios! Esto va a ser más difícil de lo que pensé. Parece que sí le afectó mucho la partida de Akane, no creí que la fuera a extrañar tanto. ¡Maldición! Voy a tener que poner en marcha un plan más agresivo que el que tenía en mente y debo hacerlo ¡ya! Sólo tengo un mes, debo aprovecharlo al máximo. Prepárate Ran-chan, pronto te olvidarás por completo de Akane Tendo."
Ya por la tarde, Ranma se encontraba en el dojo entrenando, uno a uno sus golpes se volvían más y más intensos, en cada uno buscaba desesperadamente encontrar un desahogo para su agónica situación. El joven le había pedido encarecidamente a Kasumi que le avisara tan pronto Akane volviera a llamar por teléfono. Por esa misma razón estaba determinado a permanecer en casa tanto como le fuera posible.
Nabiki volvió de la universidad y de inmediato se dirigió al dojo, era momento de iniciar con su plan.
−Estar tan lejos de Akane te está matando ¿no es así Ranma? −preguntó Nabiki en un tono burlesco, claro que su pregunta era con obviedad, una pregunta retórica pues de antemano conocía la respuesta. −Si quieres, por una módica cantidad, yo podría ayudarte a estar en contacto con ella.
−Conozco tus artimañas, Nabiki. ¿Cuánto me vas a pedir?
−Uy qué carácter… mmm veamos ¿qué te parece si me das diez mil yenes?
− ¡Qué! ¡¿estás loca?! Sabes que no tengo esa cantidad de dinero.
−Está bien, está bien… mmm Te haré una propuesta que no podrás rechazar.
−No confío en ti, pero por esta vez te voy a escuchar.
−Dame tres mil yenes y posa para unas fotografías de las que podré sacar una muy buena ganancia, con eso podrás compensar los siete mil yenes que te faltan ¿te parece?
−Depende… ¿cómo quieres que pose? Sabes bien que no estoy dispuesto a usar lencería, ni nada que me resulte humillante.
−Tranquilo, sólo será en traje de baño. Pero esta vez necesitaré que poses como mujer… y también como hombre. ¿qué dices? ¿aceptas el trato?
−Esto me da mala espina… pero por ahorita parece que no tengo opción. Está bien, acepto Nabiki. Pero te lo advierto, no hagas nada que me deje en mal frente a Akane.
−Te doy mi palabra −Dijo Nabiki alzando la mano derecha, para después dibujar una cruz imaginaria sobre su corazón. "Aunque yo no puedo hablar por el trío de locas, y siempre hay oportunidad de hacer un buen negocio con ellas".
En tanto, en Londres:
−Bien jóvenes, no se separen. Esperen aquí en lo que hablo con el encargado del bote para saber cuál nos será asignado. No tardo.
−Bueno, ya lo escucharon novatos aprendices, no se muevan, en lo que llega su profesor yo su sempai Tatewaki Kuno voy a asignarles sus asientos… −Todos pusieron los ojos en blanco y esperaron a que Tatewaki terminara con su cháchara. −y por último la hermosa Akane Tendo irá conmigo. −El gesto de Akane fue de total desagrado y a pesar de que todos sus compañeros protestaron el chico pasó por alto los reproches, sacó su bokken y amenazó a todo aquel que se interpusiera entre su amada Akane y él. Todos lo miraron un poco avergonzados y con tal de que su ridículo excompañero no siguiera abochornándolos más de lo que ya lo estaban accedieron a su "mandato" al final la que resulto perdiendo con todo esto fue Akane.
Ya acomodados todos en el bote, Kuno se ganó la mirada de reproche por parte de todos los hombres, pues todos querían estar sentados con Akane. "¡Maldito Kuno! Yo debería ir sentado al lado de la hermosa Akane, si supiera todo lo que tuve que hacer para poder venir a este viaje, y ese mal nacido se aprovecha. Pero esto no se quedará así hoy en la noche le lanzaré un maleficio ¡sí! Eso haré y entonces la bella Akane se quedará conmigo".
Poco a poco fueron avanzando, y el guía les iba hablando acerca de las principales características del Río Támesis y también de todas las grandes edificaciones que se iban revelando. Para desgracia de Akane y fortuna de Kuno, el guía que los acompañaría durante todo el viaje, era japonés.
"El Río Támesis, o Thames por su nombre en inglés, nace en el condado de Gloucestershire, pasa por Oxford, Eton y Londres. Tiene una longitud de 364 km y es hoy en día, el río más importante de Inglaterra…"
Kuno bostezaba constantemente, nada de lo que el guía estaba mencionando le parecía importante, en un movimiento perfectamente ensayado Kuno estiró sus brazos y trató de abrazar a Akane, quien anticipó sus intenciones de inmediato y de un fuerte manotazo detuvo la mano de Kuno próxima a posarse sobre el hombro de la joven, para luego darle un codazo en el estómago.
−Te lo advierto Kuno, si vuelves a intentar algo como esto otra vez te tiraré por la borda directo al río, espero que sepas nadar.
"Estamos cruzando frente a la famosa Torre de Londres, este majestuoso castillo se fundó cerca del año 1066, la Torre Blanca, que da el nombre al castillo entero, fue construido en el año 1078, a finales del siglo XV fue utilizado como prisión. Importantes personajes estuvieron presos en este lugar, como Ana Bolena antes de ser ejecutada, o Isabel I antes de que fuera coronada como reina…"
Akane estaba anonadada ante la majestuosidad del edificio y continuamente pensaba que era tremendamente afortunada de estar ahí junto a sus compañeros, viviendo esa experiencia. Kuno por su parte, estaba profundamente dormido, pero en medio de su inconsciencia, escuchó una palabra clave que de inmediato lo puso en alerta…
"…y en este instante estamos pasando justo por debajo de El Puente de Londres, pero éste no es cualquier puente, es el famoso puente de la conocida canción 'El puente de Londres va a caer' y la leyenda cuenta que mientras estamos pasando bajo el puente, las parejas que vienen en este barco se deben besar, de lo contrario el puente se caerá"
Eso fue el acabose, Kuno se despertó súbitamente y abrazó a Akane, tomándola completamente desprevenida.
−Akane Tendo, bésame apasionadamente, debemos impedir que el puente caiga. −Kuno tenía aprisionada a la peliazul y se acercó peligrosamente a sus labios, Akane lo miraba con repulsión y también un poco de miedo. No, no, no, ¡No! Ese no sería su primer beso y mucho menos sería Kuno el autor de tal proeza.
− ¡Quítame las manos de encima! ¡Pervertido! −y entonces hizo acopio de todas sus fuerzas, se liberó del agarre de Kuno, lo tomó de las solapas de su ropa y lo lanzó directo al río. Su profesor observó la escena con total indiferencia, mientras que el guía entró en pánico por el joven que había caído al río y sus compañeros soltaron una sonora carcajada y le dieron las gracias a Akane por haberse deshecho del patético muchacho.
Ya por la tarde, Akane estaba recostada en la cama de su habitación en el hotel, suspiraba un poco agotada por haber soportado a Kuno durante toda la mañana, pero también suspiraba, porque extrañaba mucho a su prometido, claro que aún no estaba lista para aceptarlo en voz alta. Después de meditarlo por unos minutos se decidió, se cambió de ropa y se puso ropa un poco más deportiva; sus amigas quisieron ir con Hiroshi y Daisuke a caminar y tomar un helado, Akane no los quiso acompañar pues sospechaba que ese par quería conquistar a su par de amigas así que mejor optó por dejarlos ir en pareja. Salió de su habitación y a mitad del pasillo se topó con Gosunkugi, quien muy entusiasmado fue a saludarla.
− ¡Akane! Hola ¿cómo estás? ¿vas de salida?
− ¿Uh? ¡Ah! Hola Gosunkugi, sí. Quiero ir a Green Park a entrenar un poco, quiero hacerlo tanto como me sea posible o perderé condición.
− ¿Puedo acompañarte?
−mmm ¿Estás seguro? Tal vez te aburras.
−Claro que no me aburriré si estoy contigo; la vida nunca será aburrida a tu lado. −Akane hizo una mueca de denotaba un poco de vergüenza por el comentario del joven, al tiempo que una gruesa gota de sudor resbaló por su cien, asintió y comenzó a caminar lo más rápido que pudo rumbo a la salida, quería escapar de ahí antes de que alguien más viera lo que estaba pasando.
Corrió por las pocas calles que separaban al hotel, del parque; ya en el parque se adentró por unos cientos de metros más hasta que encontró un espacio libre en donde podría entrenar, Gosunkugi no le pudo seguir el paso así que venía mucho más atrás que ella y con un inmenso esfuerzo de su parte hizo lo que pudo para llegar hasta donde estaba la chica Tendo. Akane se descalzó y comenzó con un poco de estiramiento, para después comenzar algunas katas, de inicio sencillas y poco a poco iba subiendo el grado de dificultad. Gosunkugi por su parte intentó imitar a la joven, pero fue un rotundo fracaso en todos y cada uno de sus intentos. Al final optó por sentarse y contemplar a la mujer que se había convertido en el objeto de su amor desde hacía dos años atrás.
El entrenamiento de Akane se volvía más y más enérgico, le encantaba estar descalza, extrañaba esa sensación que le daba al entrar en contacto directo con la duela del dojo, pero el sentir el pasto directamente en sus pies le daba una sensación de libertad y serenidad que hacía mucho no experimentaba; a medida que avanzaba, sentía como si ella se pudiera conectar con Ranma, donde fuera que se encontrara en ese preciso momento "más, más ¡más! Debo seguir ¡quiero seguir! Ser mejor cada vez… soy fuerte… soy capaz… ¡yo puedo!.. Ranma… Ranma. Si tan sólo tú…" dio una patada, un giro y en un descuido perdió el equilibrio por completo y se precipitó cayendo de costado, afortunadamente el pasto amortiguó el golpe, por lo que lo único que le dolió fue su orgullo. Se quedó ahí recostada en el pasto, oliendo la fresca hierba, disfrutando de las sensaciones que le proporcionaba el contacto con su piel y el césped, el sonido de los pájaros y la suave brisa acariciándola. Gosunkugi corrió de inmediato a auxiliarla, pero nunca llegó pues se tropezó con las raíces del árbol en el que estaba recargado y su pie quedó atrapado. Akane había entrado en un estado meditativo, completamente ensimismada, de pronto una voz la sacó de ese estado.
−Vaya ese sí que ha sido un tremendo entrenamiento −Le dijo un joven en un perfecto inglés con un seductor acento británico. Akane se desconcertó y abrió los ojos súbitamente. Se incorporó lentamente estudiando a detalle al joven que tenía frente a ella, lo observó, pero se abstuvo de decir palabra alguna. −Lo siento ¿te perturbé? Estabas tan concentrada entrenando que captaste por completo mi atención. −Akane estaba parada frente a ese joven y continuaba callada. El joven era más alto que ella, Akane apenas y le llegaba al hombro, tenía la tez blanca, los ojos de un verde intenso como el color del césped y el cabello castaño oscuro; la peliazul no había notado lo apuesto que era ese joven, hasta el momento en el que lo vio con más detalle. − ¡Oh! Pero ¿en dónde están mis modales? Mi nombre es Ryan, Ryan Townsend… ¿me dirás tu nombre? ¿hablas inglés? Que tonto, yo aquí hablando y hablando, cuando me es más que obvio que no eres de aquí y quizá no me has entendido…
−Tendo… mi nombre es Akane Tendo. −Le contestó la joven, aún con suma desconfianza, sintiéndose también intimidada por el apuesto chico. − ¿por qué me observabas? −trató de no ser grosera al hacer la pregunta, sin embargo, tampoco quiso darle la confianza al chico como para que se tomara libertades con ella.
−Es muy sencillo, porque yo también practico artes marciales, pero tu estilo me resulta desconocido, aunque bastante interesante.
− ¿Tú? ¿practicas artes marciales? −Akane abrió los ojos y no pudo disimular su asombro ante la declaración del joven.
− ¡Claro! Las artes marciales no son propiedad exclusiva de los asiáticos ¿lo sabías? Además, tengo un sensei muy bueno, quien por cierto sí es asiático, de hecho, es japonés mmm… pero bueno, dime ¿cómo se llama ese estilo?
− Es la categoría de combate libre, de la escuela Tendo, mi padre solía entrenarme, aunque también tomé un poco prestado de la escuela Saotome.
−Oh, vaya, nunca había escuchado de ese estilo, pero me parece muy interesante. ¿vienes muy seguido? ¿te gustaría que entrenemos juntos?
−No lo sé… no estoy muy segura, yo… no te conozco…
−Tienes razón… pero no es que te esté pidiendo que entrenemos en mi casa o algo así, podemos hacerlo aquí en el parque, así tendrás la seguridad de que no intentaré propasarme, porque supongo que esa es tu preocupación ¿o me equivoco? −Ryan le guiñó el ojo y un intenso sonrojo atacó a la chica.
−yo…
−Te diré qué haremos, piénsalo. Mañana por la tarde vendré a entrenar, y si decides acompañarme, aquí nos vemos. Un placer conocerte Akane Tendo. −El joven giró sobre sus talones y se retiró, dejando atrás a una muy desconcertada Akane quien lo observó retirarse del lugar. Nunca esperó conocer a "alguien" en Londres, y mucho menos que ese "alguien" practicara artes marciales. Unos segundos más tarde, Gosunkugi hizo su aparición y le preguntó a Akane si se encontraba bien.
−Akane ¿te hizo algo ese muchacho? Sólo lo escuchaba parlotear, aunque… en realidad no entendí mucho, no sé hablar inglés…
−No te preocupes… no fue nada… no me hizo… nada… −Akane continuaba mirando en la dirección a la que se dirigía el joven inglés, ignorando por completo el resto de las palabras que Gosunkugi le decía. −Vámonos al hotel, antes de que se llegue la hora de cenar.
En el tejado de una casa ubicada en Nerima, siendo las tres de la mañana:
Ranma no había podido dormir mucho esa noche, de hecho, no había dormido absolutamente nada. Estaba entrando ya el día tres sin Akane faltaban veintisiete días para que volviera.
"¿Cómo estará? Es que es tan torpe… y el maldito pervertido de Kuno, más le vale que no se atreva a tocarla o de lo contrario yo… Mierda ¿cómo voy a aguantar todo un mes sin dormir? ..."
−Hijo, es muy tarde para que estés en el tejado ¿te ocurre algo? −Ranma miró sumamente desconcertado a su mamá sentada junto a él, en el tejado. ¿Cómo rayos hizo Nodoka Saotome, para terminar ahí arriba?
− ¡Mamá! Yo estaba… lo que ocurre es que… bueno yo… no podía dormir −Ranma jugaba con sus dedos índices mientras le contestaba a su mamá, ella por su parte sonrió como sólo las madres pueden hacerlo y le dio una pequeña palmada en el hombro a su hijo.
−Mi pobre Ranma. Estoy segura de que ella está bien. Además, siempre es bueno que una persona viaje y comprenda que el mundo es más grande y hermoso de lo que se alcanza a dimensionar, pero siempre recordando de dónde se es y a dónde se pertenece. Tú tuviste la oportunidad de vivir muchas aventuras y de conocer China. Ahora es la oportunidad de Akane. −Ranma hizo una mueca de disgusto, no le pareció en nada lo que su madre le decía, por más que tuviera razón. Ranma quería que Akane estuviera con él todo el tiempo, aunque claro que no pensaba reconocerlo en voz alta, aún no.
−Si tú lo dices, a mí no me importa lo que esa niña tan antipática y fea haga con su vida. −Nodoka continuo con su charla, pasando por alto el comentario que su hijo había hecho.
− ¿Sabes? Cuando tu padre se fue y te llevó con él dejándome sola, yo sufrí mucho. Pasé noches enteras en vela, llorando, sin encontrar consuelo alguno. Un día fui a visitar a mi abuela, era una mujer versada, poseedora de una gran sabiduría, conocía leyendas antiguas, muy viejas, pero no sólo orientales, conocía también leyendas del mundo occidental incluso de los conocimientos ancestrales de América; élla de inmediato notó mis ojeras y mi cansancio, me ofreció una taza de té y comenzó a charlar conmigo, de repente sin razón aparente sólo me dijo:
"−Nodoka, hija mía, existen antiguas leyendas, que dicen que cuando extrañas a un ser amado, puedes encontrarte con él en tus sueños. Verás, nuestros espíritus tienen la capacidad de abandonar nuestro cuerpo y hacer viajes, algunas veces a voluntad, otras veces sin que seamos conscientes de ello, y cuando nos encontramos con esas personas especiales en los sueños, en ocasiones es nuestro espíritu viajando fuera de nuestro cuerpo físico, para encontrar a ese ser especial. Puedes hacerlo Nodoka, puedes ver a Ranma en tus sueños, sólo concéntrate, trata de verlo, justo como él es, como está ahora en este preciso momento, y duerme. Deja de permanecer en vela, para que en sueños lo veas …−"
− ¿Funcionó? −Nodoka sonrió, por fin la gruesa coraza que su hijo se había puesto estaba dando de sí y sin darse cuenta iba aceptando los sentimientos que albergaba por Akane.
− ¿Recuerdas haber soñado conmigo? Cuando eras pequeño y estabas con tu padre.
−Imágenes vagas, pero creo que sí soñé contigo.
−Hazlo Ranma, duerme, piensa en ella y la verás en sueños, de alguna u otra forma sucederá. Ahora vamos, es hora de que descanses un poco o te dormirás en clases. −Ambos bajaron del tejado y el chico se fue a su habitación tardó un poco en conciliar el sueño, pero se durmió pensando en su querida marimacho, tratando de visualizar qué estaría haciendo en ese momento, si estaría entrenando o tal vez dándole una paliza a Kuno, sonrió ante tal posibilidad, continuó hasta que perdió la consciencia.
Minutos más tarde abrió los ojos, se encontraba de pie sobre un campo abierto, el césped estaba verde resplandeciente, pequeñas flores de loto se encontraban dispersas por todo el lugar, Ranma vestía sus habituales ropas chinas, pero en color un blanco fulgurante, caminaba sin rumbo fijo, pero pareciera que sus pies conocían el camino; luego de andar por un buen tramo la vio, hermosa, sublime, envuelta en un ligero vestido blanco, sin mangas y que brillaba igual que las ropas que portaba él. Se acercó con parsimonia, temía que ella fuera a huir de él, cuando la tuvo a unos pocos metros de su alcance rozó ligeramente su brazo disfrutando del tacto, la piel de Akane se sentía condenadamente real, era tan suave y tersa… era perfecta. La joven se giró y lo miró fijamente, primero con asombro y después su rostro denotó alegría, lo tomó de la mano y caminaron juntos por unos metros sin soltar su agarre, después ella se detuvo y se giró para colocarse justo frente a él, lo miró intensamente y el joven hizo algo que sólo en sus sueños podría hacer, acarició la mejilla de su prometida con suma devoción al tiempo que con su mano libre la tomaba por la cintura y la atrajo hacia él y siguió, no lo dudó ni un momento, posó sus labios sobre los de ella, la besó como siempre quiso hacerlo, con pasión, pero a la vez con infinita ternura, la besó y no se detenía, el beso se hacía cada vez más intenso, y Ranma quería continuar, necesitaba sentir que Akane era suya, deseaba seguir percibiendo el delicioso sabor de los labios de su prometida, ella respondía con el mismo fervor aquél beso, tomó al joven por el cuello en un urgente abrazo, demostrándole cuán necesitada estaba de sentirlo cerca, de que sus cuerpos se rozaran, y haciendo lo posible por eliminar cualquier espacio que hubiera entre los dos. Ambos comenzaron a respirar agitadamente, pequeños jadeos se escapaban de los labios de ambos chicos, quienes habían caído en un frenesí tal que parecía que estarían eternamente unidos en ese beso y entonces… Akane despertó se encontraba en la cama de la habitación del hotel, se había quedado dormida, sin darse cuenta, después de la ducha que se había dado. El sueño que tuvo con Ranma le pareció tan real que le costaba trabajo creer que sólo había sido eso, un sueño, sus amigas no habían regresado aún de su paseo vespertino, lanzó un fuerte suspiro y sin darse cuenta dijo el nombre de su prometido en voz alta
−Ranma, te extraño.
¡Hola de nuevo! Aquí estoy con una nueva entrega de esta pequeña historia. Como podrán leer el apuesto inglés ya hizo su aparición, y las cosas se empezarán a complicar un poco para la bella Akane y también para Ranma. Muchas gracias a las personas que empezaron a seguir mi historia, realmente ¡me emociona mucho! Y también agradezco sus reviews, en especial a naruto hyoudou, nancyriny, Necros Nefilim, Pen Bagu y Naggy.
Datos curiosos respecto a este capítulo: Bueno los datos sobre el río Támesis y la Torre de Londres son ciertos, también la leyenda del "Puente de Londres que va a caer" de hecho en el paseo el guía te dice que beses a tu acompañante XD obvio que no todos lo hacen je, je, je.
Respecto al sueño que tuvieron en común Ranma y Akane, traté de plasmarlo como si hubiesen tenido una especie de "viaje astral" en el cual, los espíritus de ambos pudieron tener un muy buen encuentro. Espero haberme dado a entender.
Hasta aquí termina el cuarto capítulo, espero sus comentarios y agradezco a todos los que hasta ahorita me han apoyado en este proyecto. Como siempre me despido, con el firme propósito de actualizar lo más rápido que me sea posible.
¡Hasta pronto!
