TODOS LOS PERSONAJES LE PERTENECEN A STEPHENIE MEYER, LA HISTORIA ES TOTALMENTE MÍA, INSPIRADA EN LA CANCIÓN 'THINKING OF YOU' DE KATY PERRY, ESPERO LES GUSTE(:
Capítulo 3°: Perdóname
-Jake, hijo, estas seguro de sacrificarte por ésta… irresponsable- dijo mi padre mirándome con rabia y decepción. Mi madre estaba callada, pero con tristeza en sus ojos.
-Haré todo lo necesario por ella y por su hijo. Charlie, ella pensaba que Edward regresaría, no te enojes con ella, por favor- trataba Jake de calmar a mi padre. Cuando empezó a decir lo de Edward empecé a llorar, el solo mencionar su nombre me hacía sentir muy mal.
-Yo estoy de acuerdo, preferible que este casada a que sea madre soltera, sea o no sea Jacob el padre. Muchas gracias muchacho.- Dijo mi madre parándose de su asiento y abrazándonos a los dos. Cuando se sentó vi a mi padre asentir y tomar camino hacia su cuarto aún un poco enojado -Tranquilos, pronto se le pasará.
Mi madre y yo despedimos a Jake, pronto vendría su padre para terminar con los detalles de la boda. Yo me fui a refugiar a mi cuarto, no sabía si lo que estaba haciendo estaba bien o no.
-Hija- gritó mi madre desde abajo -Alice esta al teléfono, ¿le contestarás?
Todo en mi mente dio una vuelta, no me acordaba de mi mejor amiga y hermana de Edward, como les explicaría a mis suegros, los cuales me trataban como una hija que me casaría con otro, cuando su hijo y hermano acaba de morir, ahora si que no sabía que hacer, ya no sabía si mi decisión había sido la correcta.
Bajé rápidamente a donde se encontraba mi madre con el teléfono cerca de su oreja y tapando el auricular del teléfono mirándome con preocupación, la misma que debía estar en mi cara.
-Hola Alice- dije con mi voz temblando y mis manos sudando.
-Hola Bella- notaba un tono de tristeza en su voz, diferente a la siempre felicidad que era ella. -Sólo llamaba por lo de Edward, se que has estado mal. Mañana en cuanto llegue su cuerpo será el funeral, espero verte ahí no tengo mucho que decir, ni palabra de aliento ni nada, por que aquí en casa estamos igual o peor. Mis padres te mandan saludos.- su voz se empezó a quebrar y al final lloro, después de un fuerte sollozo también sentí que yo estaba llorando
-A-alice- dije entrecortada -No sabes lo difícil que ha sido y lo que se volverá, tengo que hablar contigo, pero será mañana y a solas. Te quiero amiga- logré escuchar un 'yo también' hasta que el tono que da las llamadas por terminadas apareció en mi cabeza.
Seguí llorando aún con el teléfono en mi oído. Mi madre se me acercó y me envolvió en un fuerte abrazo
-Mamá-á, que voy a hacer, nunca me pasó por la cabeza sus padres y Alice. Me odiarán cuando se enteren. No se que hacer mama, no sé- dije mientras me deshacía de su abrazo y colgaba el teléfono en su lugar. Me subí a mi cuarto y decidí consultarlo todo con la almohada.
Al siguiente día me vestí de luto por el amor de mi vida. Puse una pequeña rejilla que nublaba mis ojos, que ya eran nublados por las lagrimas que se arremolinaban en ellos. Además estaba la decisión que había tomado por mi hijo y la familia de Edward, que me quería tanto como a su hijo.
-Hija, ya estamos listos. Baja- me gritó mi padre desde las escaleras. Cuando bajé el aun estaba ahí lo abrace y solloce en su hombro. El respondió mi abrazo y terminada esa muestra de cariño nos dirigimos hacia donde estaban todos los cuerpos de los soldados caídos del pueblo.
A lo lejos pude divisar a la pequeña Alice abrazada al ataúd que debía ser el de Edward. Un hoyo se hizo en mi pecho al entender que de verdad había muerto y no pude evitar empezar a llorar mientras corría y me caía frente a ese ataúd, del amor de mi vida.
-B-Bella- escuche a mi amiga parándose frente a mi, también sollozando de manera incontrolable. Alcé mi vista y la abrace. Así nos quedamos un rato abrazada en el piso frente a la caja de Edward que estaba cubierta por una bandera de los Estados Unidos y en medio una foto, la misma foto que me dejó a mí. -Bella, mis padres no saben nada, no he podido decirles. ¿Qué voy a hacer cuando lleguen de sus vacaciones y les tenga que decir que su hijo, mi hermano ha muerto?- al decir Alice eso, mis ojos se abrieron como platos, separe a mi amiga de mi lado y me le quede viendo, ella solo sigo llorando.
-Pero Alice, tu dijiste que. Alice, ¡Hasta me mandaron saludos! No se que- me cortó antes que siguiera hablando poniendo un dedo sobre mi boca y abriendo bien sus verdes ojos, tan parecidos a los de mi Edward.
-Lo sé, pero en ese momento no sabía como decirte las cosas, he pasado todo esto sola Bella. ¡Sola! Mi hermano, mi único y adorable hermano ¡muerto! Mientras mis padres están de vacaciones. ¿Cómo les diré?- dijo entre espasmódicos sollozos y lagrimas saliendo de sus ojos. Nunca había visto a mi amiga tan triste, Ella siempre estaba feliz, danzando y dando brincos por todos lados, Edward creía que ella padecía de hiperactividad.
Así las dos entre lloriqueos y el haberle explicado las circunstancia a mis padres, que también querían a Alice como una segunda hija nos dirigimos al cementerio. Alice y yo íbamos abrazadas, consolándonos una a la otra de la pena que nos embargaba.
-En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo- Empezó el padre mientras iban bajando poco a poco el ataúd de Edward. Todos contestamos amén. El padre siguió hablando pero yo estaba perdida en mis lloriqueos y en los de Alice. De la nada, sentí a Alice soltarse de nuestro agarre para aventar una rosa blanca hacia el hoyo donde estaba en ataúd. Cuando volvió a mi lado fue mi turno de hacerlo.
-Nunca dejaré de amarte, ¿Por qué te fuiste Edward? ¿Por qué tuviste que dejarnos?- mi voz empezó en un susurro hasta que se fue elevando de volumen y caí enseguida del hoyo y mis lagrimas empezaban a caer en él. Entre mis padres y Alice me levantaron y desde lejos avente una hermosa rosa blanca. El padre terminó y empezaron a cubrir el ataúd. Mientras nos salíamos del cementerio le pedí a Alice que nos quedáramos un minuto. Acepto.
-¿Qué pasa Bella?- dijo sorbiendo su nariz con un fino pañuelo de seda blanco.
-Alice tengo algo muy importante que decirte. Si no te lo digo vas a pensar que soy la peor persona en la faz de esta tierra.- le dije empezando a llorar de nuevo y agarrando fuertemente sus hombros.
-Habla ya Bella- me dijo empezando a desesperarse
-Me voy a casar con Jacob- empezó a llorar de rabia y empezó a pegarme en los brazos gritando que la soltara- Espera Alice, no es lo que crees. El solo lo hace por ayudarme.- en ese momento paró, pero aun así sentía el odio en sus ojos
-¿Cómo que ayudarte Bella? ¿A olvidarte de mi hermano, para que no te duela? ¿tu crees que eso funcionará?- me decía en reproche y entrecortada por la ira que irradiaba.
-¡Alice, reacciona! Yo NUNCA podré olvidar a Edward, escúchalo, ¡nunca! Lo que pasa es que- sollocé, no sabía como reaccionaría, pero tenía que decirle. No podía perderla a ella también.- Estoy embarazada de Edward.
Hola!, perdón por tardar tanto con este capítulo, lo que pasa es que salí de vacaciones y ni tiempo de terminarlo y pues ni de subirlo hasta ahora que volví, espero que les guste ya que es algo bastante importante, ya no solo es un secreto de familia el embarazo de Edward, si no que también lo sabe Alice. De aquí se empezarán a desarrollar muchas cosas y problemas, todo en esta historia puede cambiar o seguir un rumbo según como mi mente y mi inspiración me lo va dando. Espero que disfruten, actualizo pronto.
Please, dejenme sus lindos reviews(:
GRACIAS!
