Capitulo 4: MUERTE DE UN SER QUERIDO

Otras dos semanas pasaron desde que Shelby llegó al McKinley, finalmente llegaba el fin de semana. Shelby estaba sentada en su oficina con los trabajos de su clase por toda la habitación, había llegado la hora de ponerse al día con las calificaciones; así que después de conseguir que Beth tomara una siesta, tuvo cerca de dos horas como pudo para revisar y acomodar todos los papeles antes de que de tomar el rol de mamá de nuevo. Calificó las tareas en su totalidad de primero antes de pasar a la pila de segundo año, uno por uno tuvo que leer el significado de vida de cada alumno.

La mayoría fueron más sosos y literales, incluso muy secos, pero algunos fueron esclarecedores; Noah fue sorprendentemente perspicaz, desconocido para ella, ya que hablo sobre el significado de la vida era de dar vida, para tener así nuevas generaciones piezas de su pasado y seguir las tradiciones que se han transmitido de padres a hijos, estaba muy bien hecho. Entonces encontró la hoja de Rachel, era una de las ultimas en calificar, fue interesante, definitivamente no es algo que pensaba de la escritura de la morena.

-Las personas nacen, viven, y luego mueren, el significado de la vida se encuentra en algún lugar dentro de esos tiempos, la mayoría de las personas luchan por encontrar quienes son, lo que quieren de la vida, pero es un viaje que todo el mundo toma. Para mi supongo, como todas las chicas de 16 años se trata de encontrar mi propia normalidad, encontrar un lugar en el mundo donde me sienta cómoda y segura; feliz también estaría bien, tal vez normalidad es un término irrelevante. Las personas, más específicamente las chicas impresionables sólo quieren encajar quieren ser ellas mismas sin dejar de tener un lugar seguro a donde ir y entrar de nuevo. El significado de la vida es encontrar el significado de ti: tu propia normalidad, tus sueños y pasiones y una vez que lo hagas sólo debes seguir adelante….

Shelby leyó la última parte del ensayo en voz alta… Rachel estuvo más que impresionante, casi esperaba que la hoja estuviera escrita sobre los sueños de la chica acerca de Broadway y de ser una estrella, en cambio leyó lo que creyó ser una visión iluminada del mundo. Ella acaba de conseguir de golpe un conocimiento real de lo que hace Rachel, le gustaba tener este conocimiento, le gustaba ver a Rachel en una luz, toda madre debe experimentar eso con su hijo. Y si fuera una revelación intencional por parte de Rachel, Shelby estaba feliz de ver el lado de la chica del cual estaba segura, nadie veía.

Antes de darse cuenta, fue sacada de sus pensamientos por los sonidos de los gritos de Beth a través del monitor, después de dejar las hojas sobre el escritorio, se fue a ser la madre que su hija merecía.


Al otro lado de la ciudad en el distrito comercial de Lima Ohio, también conocido como el centro comercial y única fuente de compras 'decente' según Kurt ambos estaban en su propia excursión. En el transcurso de las tres semanas Rachel perdió alrededor de 3 kilos, mientras eso no parecía un gran número en el marco pequeño de Rachel, hacía una gran diferencia. Ella comía cada vez menos, vomitaba más, se ejercitaba un número inimaginable de horas al día, incluso se unió a otra clase de baile. La gente no parecía darse cuenta de la pérdida de peso de la chica, ya que seguía vistiendo sudaderas holgadas al igual que los pantalones vaqueros. Aunque que no le dijo a Kurt porqué necesitaba ir de compras, finalmente aceptó sólo para actualizar su nuevo estilo.

Juntos hicieron su camino por el centro comercial, Kurt parando en cada tienda y en una pequeña tienda señalando vestidos y demás ropa que se vería bien en Rachel. Pero cada que iba a cada tienda, la chica pensaba 'no quiero que la gente me vea'. Lo que vio cuando se miró en el espejo era estrictamente privado. Era para ella y el espejo solamente. No quería que los demás vieran los huesos sobresalidos de las caderas o el contorno de las costillas a través de su pecho. No quería que los otros vieran las cosas que ella amaba sentir. Ellos no entenderían ese sentimiento de logro cuando se pasaba la mano por la cara y podía sentir sus huesos debajo de esa fina capa de piel. Ese fue un sentimiento que ella solo podía entender, y no estaba dispuesta a dejar que el mundo exterior contaminara la felicidad que le daba

Después de innumerables paradas para comprar, Rachel tuvo que hacer su movimiento. Todo lo que quería era algo de ropa nueva, por lo que siguió a la tienda de a lado, incluso Kurt mostró un interés lejano. Una vez dentro el chico escogió ropa que le gustaba a Rachel, y la morena hizo lo mismo. No mucho tiempo después, ambos estaban en los vestuarios, Kurt con sus ropa de estilo femenino- algo cool y Rachel con ropa de lo que ella pensaba no seguiría siendo objeto de granizados. La idea de ser más normal parecía estar funcionando. Solo tuvo 2 granizados dos veces en el periodo de tres semanas. Era una clara mejoría de las habituales que recibía las dos o tres veces a la semana.

-Así que habla diva, porqué no haz hablado de tu mam.. del regreso de la Sra. Corcoran, ¿Cómo va eso?- Preguntó en el vestidor junto a ella.

-Vamos kurt, ella esta aquí y no hay mucho que pueda hacer al respecto, para hacer las cosas más fáciles para las dos he intentado salir de su clase, pero no hubo manera de que funcionara en mi agenda, pero las cosas están bien- No estaban exactamente bien, odiaba cada día que pasaba porque se sentía mucho peor, ya que su mamá que siempre anheló estaba de pie dándole clases a ella y a su salón y a lo cual nunca tendría una relación con ella que fuera más alla que solo enseñanzas. Cada día se odiaba más a si misma, y todos los días se había preguntado como era tan fácil para Shelby no pensar nada de ella.

-Te molesta?-

-Qué me molesta Kurt?-

Él estaba enfrente de ella, después de que el chico terminó de probarse algunas prendas de vestir.

-¿te molesta que no la conozcas y que ella no te conozca a tí?-

-Soy demasiado brillante para que merezca conocerme, es una lastima para ella- la morena continuó probándose la ropa que Kurt había escogido para ella. Parecía que el chico estaba ajeno a su nuevo delgado cuerpo, porque cada prenda que se medía, se veía aún más grande que la anterior, pero la morena no quería que él viera eso. Así que ideó un plan para que él y nadie más lo supiera.

-Kurt me gusta mucho la sudadera que escogiste, especialmente estas de cremalleras, pero las quiero un poquito holgadas, ¿crees que podrías traerme una talla más grande?-

-Claro Rach, ahora vuelvo.- No quería una talla más grande, pero si ella los llevaba el pensaría que eran los de tamaño más grande, así no habría cuestionamientos del por qué estaban tan holgados. Le pareció una buena idea. Unos minutos más tarde, regresó. Ella fingió intentar probarse las nuevas tallas, entró de nuevo al vestuario y se llevó todo,excepto los suéteres de menor talla y sudaderas con capucha los cuales regresó a sus lugares legítimos. Intercambió los jeans que Kurt le eligió, por los que a ella realmente le gustaban, y dejó los de talla menor cuando no la estaba mirando, finalmente los siguió para pagar todo.

No más de dos horas y tres tiendas más tarde, decidieron arrastrar sus demasiadas bolsas a la área de comidas. Estar cerca de tanta comida, incomodó a la morena. Estaba realmente tratando de no dejar mostrarlo, pero mientras miraba todas esas opciones de comida, estaba calculando las calorías y los horarios de entrenamiento, cuántas veces debía masticar cada bocado, y lo más importante, cuánto tiempo le tomaría comer antes de que pudiera correr al baño más cercano y aliviar sus necesidades de su exceso.

-Rachel!- La ligera molestia en su voz la llevó a creer que no era la primera vez que llamaba su nombre.

-Sí Kurt?- habló tan tranquilamente que no sabía qué pensar.

¿Estás bien? ¿Dónde estabas hace un momento?

-Estoy bien.- respondió con su voz tan astilladoramente falsa, como la nieve en una bola.

-¿Qué está pasando en tu cabeza diva?- Hubo preocupación genuina en su pregunta y en sus ojos. Por lo que a él respecta, no lo sabía, pero aun así se veía preocupado.

-Creo que debemos ir por comida- Rachel quería cambiar de tema desesperadamente. No había nada malo; nunca lo hubo.

-Vamos.- Dijo levantándose de la mesa bruscamente. -Vayamos.-

Rachel tomó la mano de Kurt y lo escoltó hacia las filas para la comida antes de ir por caminos separados. Una vez que ambos recibieron sus órdenes, se encontraron en la multitud y se dirigieron de nuevo a la igual que cualquier no-muerto de hambre humano normal, Kurt comió lentamente su comida, tomando un bocado a la vez. Algunos bocados de su comida después, levantó la mirada sólo para ver a Rachel comer rápidamente con gracia la comida.

-¿Vas a ir a alguna otra parte?- Preguntó el chico, todavía sorprendido frente a las mordidas inhumanamente rápidas de la morena.

-¿No porque?-

-¿Por qué estás comiendo tan rápido?- La primera abolladura en su armadura comenzó a agrietarse. ¿Cómo iba a dejar que eso sucediera?¿Cómo podía ser tan estúpida? no podía dejar jamás que se enteraran. Tenía que pensar rápido.

-Lo estaba ? Creo que estaba más hambrienta de lo que pensé, no tuve tiempo para el desayuno antes de mi clase de baile. Debo parecer un cerdo. Lo siento por ser tan repugnante.- Esa última parte realmente llamó la atención. En realidad el chico se encogió cuando las palabras salieron de su boca. Era su mejor amiga, su confidente, a veces en el límite de lo arrogante, pero Rachel Berry se acaba de llamar a sí misma repugnante? Mejor pregunta; en realidad lo decía sólo por eso?

-No, no eres repugnante- respondió en tono de broma tratando de aligerar lo que se había convertido en un estado de ánimo sombrío casi al instante. No sabía exactamente lo que estaba pasando, pero él se uniría al resto de la población masculina y atribuiría que el comportamiento de la morena era por las hormonas y el síndrome pre-menstrual. -Tal vez deberías comer más a menudo.-

-Sí, quizás.- Sonrió y esperó que nada vendría de su pequeña pantalla, pero tenía que encontrar una manera de llegar al baño. -Mírame. Soy un desastre.- Se puso de pie y se sacudió las migas imaginarias fuera de su ropa. -Voy a ir a limpiarme en el baño. ¿podrías cuidar mis cosas?- Mientras se alejaba, no lo deja mucha opción al chico. Él se quedó con las bolsas mientras Rachel iba a castigarse en el baño. Su estupidez podría haber conseguido que fuera descubierta. Eso no quiere decir que hubiera algo malo en lo que estaba haciendo, porque no lo había.

Rachel prácticamente corrió al baño. literalmente corrió, pero no quería ser demasiado obvia. ¿Cómo puedes ser tan descuidada Rachel? ¿Cómo puedes ser tan estúpida Rachel? De verdad no vales nada. Ni siquiera puedes controlarte a tí misma.- Esos fueron sólo algunos de los muchos pensamientos que cruzaron su mente antes de que se metiera, por suerte, en un baño vacante. Inmediatamente estaba en una taza, con los dedos en su garganta, vaciando todas las impurezas del día. Una vez situada en el alivio, se limpió la boca, se enjuagó, y luego se dirigió de nuevo con Kurt.

Cuando regresó, Kurt estaba terminando su comida mientras miraba una revista que había comprado antes. Levantó la vista de cuando Rachel se unió a él una vez más. -¿Estás bien? ¿Por qué tardaste tanto?-

-Lo siento, había fila. Ya sabes, las niñas y los baños. ¿Verdad?-

-Supongo.- Tomando un último bocado de su comida, apartó el plato y devolvió la revista a su bolsa.

-¿Estás listo para irnos Kurt?-

-¿No vas a terminar de comer?- Ella imitó sus acciones anteriores y alejó el plato.

-No, creo que me comí demasiado rápido antes. ya no tengo hambre- Kurt se levantó y recogió sus bolsas

-OK vamos..-

Rachel dejó a Kurt primero antes de hacer una parada en el único supermercado donde vendían una variedad de alimentos veganos. Necesitaba reponer sus suministros de borrachera. Con la excepción de algunos comestibles que necesitaba recoger con sus padres ya que llegarían a casa pronto, el resto de su carrito estaba lleno principalmente de bocadillos veganos que le gustaba disfrutar la mayoría del tiempo. Fue necesario que hubiera un cajón lleno de su merienda en todo momento o si no, se sentiría al borde de un ataque de pánico pensando en sus suministros decrecientes. No le gustaba la sensación.

Después de regresar a casa y sacar los alimentos, Rachel se cambió de inmediato para entrar a su equipo de entrenamiento. Ya era hora de un poco de tiempo de calidad para su elíptica. Necesitaba sentir la gruesa quemadura a través de su cuerpo y el dolor en sus músculos cuando terminaba. Necesitaba algún tipo de castigo por casi dar a conocer su obsesión con Kurt. No podía volver a ocurrir. No permitiría que sucediera de nuevo.

Su ejercicio insoportable fue seguido por una larga ducha caliente, en la que continuó haciendo sentadillas simples y cualquier otra cosa que se pudiera hacer fácilmente en un pequeño espacio cerrado sin la amenaza de resbalar y caer en una muerte acuosa. Una vez que estaba fuera y se vistió, se retiró a su cama y, abrazada con su manta gigante con melodías de Broadway, comenzó su última entrada en la sagrada biblia Berry. Por lo menos era su biblia. Contenía su propio conjunto de mandamientos y todos sus propios pasajes sagrados.

Debió de haberse quedado dormida después de horas de escribir porque a las dos de la mañana fue despertada por los sonidos desagradables del teléfono. Corriendo de la cama para agarrar el teléfono más cercano, adormilada respondió: -¿Hola?-

-Hola, Soy ...- Ella en realidad no escuchó el nombre del hombre. El sueño todavía estaba amenazando su cuerpo y su nombre era demasiado trivial para recordarlo, sobre todo después de lo que vino después. -... Llamo desde la Embajada de Estados Unidos. Estoy buscando a Rachel Berry.-

-Ella habla.- Su voz aturdida salió lo más clara posible. Entonces fue golpeada por una noticia que no esperaba.

-Lamento informarle que el señor y la señora B ... me disculpo. El Sr. Hiram y Leroy Berry estuvieron involucrados en un accidente durante sus viajes...No sobrevivieron al accidente.- Sus rodillas se doblaron debajo, tenía el teléfono agarrado firmemente en su mano todavía encaramado contra su oído. -Blah blah blah blah blah.- El hombre siguió sobre lo que venía después, la legalidad, la forma de recuperar los cuerpos. Porque eso es lo que eran ahora. Eran cuerpos. Sus papás se redujeron a cuerpos sin vida; Cuerpos en lugar de seres. No podía escuchar al hombre, mientras tenía todo procesando en su cabeza. Tenía que procesarlo por su propia cuenta. Lo último que dijo fue: -Lo siento por su pérdida. Nos pondremos en contacto de nuevo pronto.-

No hubo palabras antes de que terminar la llamada telefónica. Sólo se quedó allí en el suelo como sin vida, mientras sus padres estaban sobre una losa de metal en alguna morgue. Estaba perdida. Ella necesitaba orientación, pero ahora iba a ir a por ello. No habia nadie. No tenía a nadie. Estaba realmente sola.

-¿Qué iba a hacer?-

-No pueden estar muertos. Mis papás no están muertos. Ellos vienen a casa el lunes. Se supone que estarán en casa el lunes.- Trató desesperadamente de convencerse de que todo era una especie de broma; alguna sádica cruel broma. Pero en su corazón sabía que era verdad. Nunca volvería a ver a sus papás de nuevo. Y lo más triste de todo esto era que no podía recordar su última conversación con ellos. ¿Qué fue lo último que les dijo? ¿les dijo que los amaba? ¿Ellos se lo dijeron? ¿Cuándo fue la última vez que realmente los vio? Su mente daba vueltas. No supo lo que pasó después, pero sabía que no podía salir de la única vida que conocía.

Nadie podía saber que murieron. Porqué después la alejarían y la llevarían lejos de Lima. No podía dejar que eso sucediera. Sin embargo tendría que lidiar con eso más tarde, en ese momento apenas podía respirar. Las lágrimas empaparon sus ojos a un ritmo enojado, vertiendo como si fueran las fuertes tormentas de un huracán. Gritó tan fuerte durante tanto tiempo que se sintió enferma. . Su cabeza le palpitaba, la falta de contenidos en el estómago amenazaba con llegar a cada jadeo por el aire. Esto no estaba sucediendo, no podría estar pasando. ¿Era una especie de justicia kármica? ¿Qué había hecho tan mal?

-Los amo papis. Por favor, vuelvan.- Fue lo último que susurró antes de llorar hasta dormirse esa noche.


Pobre Rach, que duro y traumatico que le haya pasado algo así y más por su estado actual...

Guest 1 y 3: Lo prometo, la terminaré, ya tengo algunos capítulos adelantados, es cuestión de tiempo, pero no te preocupes, trataré de subir actualizaciones con regularidad! Saludos

Guest 2: No tengo Twitter pero alguna duda con la historia o algún error, puede mandar un imbox por aquí, saludos!

Espero sus opiniones, fav and follows, saludos y hasta la próxima.!