Hydra se quedó estática sentada donde estaba, no se atrevía ni a mover un musculo. Todo el comedor estaba sumido en un gran y tenso silencio. El silencio era tal, que si en ese instante se hubiese caído un alfiler hubiera causado un gran estruendo. El profesor Flitwick, que se encontraba detrás de ella, la animó con un empujón a levantarse y a irse a la mesa de los leones. Por el camino Hydra no despegó los ojos de Draco que seguía con el horror marcado en el suerte, en la mesa de Gryffindor, estaban los Weasley pero ¿Donde estarían Hermione y Harry? Ron y Fred le hicieron un hueco entre los dos, Hydra les sonrió agradecida y se sentó con los pelirrojos.

En otro lado del castillo una castaña y un pelinegro iban andando por los pasillos en dirección al gran comedor.

-¡Nos hemos perdido la selección!-Se quejó Hermione en voz baja.

Harry la ignoró y entraron al gran comedor, juntos. Los dos se llevaron una gran y grata sorpresa cuando se encontraron a la joven Malfoy en la mesa de los leones. Intentaron cruzar el salón lo más silenciosamente posible pero la gente se volvió enseguida hacía ellos señalando a Harry ¿Tan rápido se habían enterado de su percance con los Dementores? Una vez llegaron a la mesa, se sentaron frente a Hydra y Ron, el pelirrojo ya estaba por su segundo plato .

-Me alegro de que estés aquí.- Le dijo Harry sonriente a Hydra. No sabía por qué, pero había tenido una fuerte conexión con ella desde el principio.

-Gracias Harry.-Le sonrió ella de vuelta- Está bien saber que una es bien recibida.-Dijo mientras miraba de reojo a Finnigan que le había estado mirando mal desde el principio.

Entonces, entre los profesores, un anciano de barba blanca se levantó. Puede que fuera muy viejo pero ese hombre imponía mucho.

-Es Albus Dumbledore.-Le susurró Fred al oído mientras ella se ponía roja como un tomate.¡Por Merlín! .-Es el director.

-¡Bienvenidos!-dijo Dumbledore-¡Bienvenidos a un nuevo curso un nuevo curso en Hogwarts! Tengo algunas cosas que deciros a todos, y como una es muy seria, la explicaré ahora mismo.-El viejo director se aclaró la garganta y continuó.-Como todos sabéis, tenemos dementores en Hogwarts, que están aquí por asuntos del ministerio. Tengo que aclarar que nadie podrá salir de la escuela sin permiso. Los dementores no son seres que sean fáciles de engañar, con ellos no valen ni los trucos ni los disfraces .Así que ni lo intentéis .No está en su naturaleza comprender los ruegos por lo tanto os advierto que no debéis darles ningún motivo para que os hagan daño.

-Por hablar de algo más alegre-continuó este año estoy encantado de dar la bienvenida a dos nuevos profesores. En primer lugar ,el profesor Lupin que ha accedido amablemente a enseñar DCAO.

Lupin se levantó y se quedó mirando fijamente a la mesa de los leones, concretamente a cierta chica nueva. Hydra sabía que aquel profesor no era un mago normal y sabía perfectamente por qué. Al fin y al cabo él era como ella.

Hubo algún aplauso aislado y carente de entusiasmo, solo los cinco Gryffindor que habían estado con el e el tren aplaudieron con ganas.

-Mira a Snape -susurró Ron.

Hydra conocía a Snape por qué era el padrino de su hermano. Este miraba a Lupin con mala cara, la muchacha no entendía por qué

-En cuanto al otro profesor-Dijo Dumbledore.-Es nada más y nada menos que nuestro Rubeus Hagrid.-"El semigigante" pensó Hydra.

Harry,Ron y Hermione se miraron atónitos antes de unirse al aplauso.

-¡Tendríamos que haberlo sabido!-dijo Ron-¿Quién si no iba a mandarnos un libro que muerde si intentas abrirlo?

Hydra, al ser Cuidado de las criaturas mágicas su asignatura favorita, se pasó una semana intentando abrir el libro sin que le mordiese, hasta que descubrió que había que acariciar el libro por el lomo para tranquilizarlo.

-Bien, creo que ya he dicho todo-finalizó-¡Que comience el banquete!

Hydra no había visto nunca nada así,las fuentes y las copas comenzaron a llenarse de comida y bebida .En Drumstag tenían sirvientes que te servían un banquete gran comedor se llenó de conversaciones y risas.

Finalmente cuando los últimos bocados de y tarta de melaza desaparecieron,Dumbledore anunció que era hora de irse a dormir.

Hydra se dirigía a la torre de Gryffindor con el trio dorado cuando alguien le llamó.

-¡Hydra!

-¡Draco! -Dijo alegre al ver que su hermano no la había dejado de hablar .

-¡Ven conmigo!

-¿Qué?¿A dónde?

-A donde ese viejo director.-dijp agarrándole de la muñeca-Tenemos que cambiarte de casa, tú no pertenecesallí eres una sangrepura, una serpiente, como yo.

-Draco déjala en paz y suéltala.-escuchó decir a Harry.-Hydra es una leona y aquí es donde pertenece.

-¡Potter! No te metas entre Hydra y yo!-dijo mientras apretaba más la muñeca de la muchacha.

-¡Draco suéltame!¡Me estás haciendo daño!

Draco la soltó y la miró con asco:

-A sí que ¿Los eliges a ellos? ¿Te vas a convertir en una traidora?

-Draco ,no es eso, pero soy una Gryffindor y…

-¡Bien! ¡No sigas! Ya has hecho tu elección, ahora yo haré la mía.. ¡No quiero saber nada de ti!-Le gritó.-¡Ya no eres mi hermana!-Y diciendo eso último se fue dejando a Hydra destrozada. Ella pensaba que al estar en Hogwarts la relación con su hermano se estrecharía pero fue lo contrario…

Hermione corrió a abrazarla y Harry y Ron la cuatro juntos se fueron a la torre de la entrada de la torre había un cuadro de una señora gorda que no paraba de cantar.

-¿Contraseña?-preguntó.

-Fortuna Maior.

Hydra entró a una sala donde el rojo era el único color que destacaba.

-Esta es la sala común-le explicó Ron.-Es donde nos juntamos todos los Gryffindors.

Se despidieron de Harry y Ron, y las dos chicas se dirigieron a unas escaleras de caracol que las llevó a su habitación. En los dormitorios, como en la sala común, el rojo era el color predilecto junto al dorado de los bordados de las sábanas. Donde antes había tres camas ahora había cuatro por la nueva inquilina. Cuando Hydra llegó junto a Hermione a la habitación, esta no estaba vacía, dos muchachas ya estaban allí. Una de ellas, que estaba sentada en la cama era de raza india y tenía el cabello oscuro, la otra en cambio, era rubia y estaba sentada en un sillón.

Ambas pararon de cuchichear cuando se dieron cuenta de la presencia de las recién llegadas.

-¡Hola!-Gritó la chica que estaba en el sillón levantándose.-Soy Lavender Brown y esta de aquí-dijo señalando a la otra chica.-es Padma Patil ¿Tu eres la hermana de Draco no? ¡Esta noche has hecho historia chica! Jamás un Malfoy había estado en Gryffindor. Tú hermano estará contento.-dijo con una pequeña risa.

Hydra se quedó congelada, sintió como las lágrimas intentaban salir de sus ojos pero respirando ondo intentó que no le afectara.

-¿Quieres callarte de una vez Lavender?-Escuchó como gritaba Hermione-No creo que a nadie le interese tu opinión sobre su selección. Y se llama Hydra, aunque sea ten la decencia de aprenderte su nombre.

-Gracias Hermiones , pero se defenderme sola.-dijo sonriéndole a su amiga.-Mira Lavender ¿no? Te voy a dejar algo muy claro. Como Hermione ha dicho, no nos importa tu opinión y si vuelves a intentar meterte en mi vida privada te juro que no vas a terminar este curso con la misma cara.-en esos momentos era cuando a Hydra le salía su vena Malfoy. Diciendo eso se encerró en el baño y lloro en silencio.

Se tomó una ducha para borrar todo rastro de haber llorado y salió del baño envuelta en una toalla, ya que se había dejado la ropa fuera,por suerte sus compañeras ya se habían dormido. Cogió su varita y se secó el pelo y el resto del cuerpo. Completamente limpia y seca, se puso el pijama y se , metió ala la cama.

-Pss Hydra.-la llamó una voz conocida de la cama de alado.

-¿Hermione?-Preguntó mientras se giraba y quedaban cara a cara.-Pensaba que estabas dormida.

-No, siempre me suelo quedar repasando un poco.

-¿Repasando? Pero si no hemos empezado con las clases.

-Da igual…Solo quería decirte que no merece la pena enfadarte por la estúpida de Lavender…La pobre tiene menos neuronas que un troll…

-Gracias Hermione, por todo, por defenderme y ser mi amiga.

-¿Me consideras tu amiga?-La joven castaña nunca había podido llamar a alguien así, quitando a la pequeña de los Weasley.

-La mejor. Buenas noches Herms.

-Buenas noches, Hydra.

Una vez en la cama, la muchacha empezó a pensar en lo ocurrido durante el dí lo de los dementores,después el profesor Lupin y finalmente las palabras del había dicho que era una Black. Sí, su madre Narcissa lo era,pero ¿Entonces no sería Draco el último y no ese tal Regulus? Además , después ,va y le dice que era igual que su padre y la coloca en Gryffindor.¡EN GRYFFINDOR! Casa que Lucius jamás pisarí encajaba. Hydra no quiso darle más importancia después de todo, el sombrero seleccionador que tendría ¿1000 años?más o menos, ya estaba un poco viejo…

Poco a poco sintió como los parpados le pesaban y se cerraban mostrándole un perro negro que tan bien conocía.