Abrumada aún, pero completamente feliz, Kagome se acomodó un poco más en el pecho de él. Incrédula, luchó por relajarse y así poder detener el sonrojo que calentaba sus mejillas. Inuyasha la dejó moverse un poco para luego volver a pasarle un brazo por la cintura y estrecharla contra sí. La chica acomodó su cabeza en el hombro masculino, muy cerca de su cuello, como si se escondiera de su mirada. Se sintió estúpida. Cómo podía darle vergüenza mirarle después de…?

Eso no podía haber sucedido! No se podía creer que Inuyasha y ella…! Se sonrojó un poco más. Jamás creyó que un arrebato de pasión en medio de una pelea pudiera conducirles a…Por Kami, acababa de perder la virginidad y aún le parecía un sueño!

-Me vas a decir…cómo hemos terminado así?-susurró al fin, con timidez.

Lo sintió sonreír contra su frente, y su tono de voz fue de dicha y completa satisfacción.

-Pensaba que eras tú la que podía decirme la respuesta. Porque yo no tengo ni idea.

Kagome soltó una risita. Sentía un agradable cosquilleo por todo el cuerpo, aún podía notar las amorosas caricias en su piel, como si estuvieran grabadas con fuego, y los labios le hormigueaban por los apasionados besos, de seguro a la mañana siguiente le dolerían, pero aquello no la preocupaba en absoluto.

-Creo recordar que nos estábamos peleando-comentó.

-Ajá. Eso creo yo.

Se quedaron en silencio unos instantes. Kagome empezó a dibujar corazones invisibles en el pecho del mediodemonio con el dedo, siendo percibido por éste. Le cogió la mano y la llevó junto a su boca, depositando ahí un tierno beso que incitó irresistiblemente a su propietaria. La sacerdotisa, quien empezaba a ignorar el pudor poco a poco, levantó la cabeza y lo besó en los labios, dulce, suavemente. Inuyasha le devolvió el beso con parsimonia, frunciendo el ceño entre éste al recordar algo que le preocupó.

-Kagome-la llamó, entre beso y beso.

-Mmm…

-Te he hecho daño?

La chica se alejó un poco de su boca y le sonrió tan sensualmente que un inminente sonrojo adornó con gracia las mejillas del hombre.

-Bromeas?-fue su simple respuesta. Pero ahora que lo pensaba, había olvidado completamente esa posibilidad, la cual no había ni pasado por su cabeza en el momento en que…pues eso.

-Eso es un no?-preguntó, aliviado, pero con el mismo tono de voz juguetón que su pareja.

-Es un…me he sentido de todo menos adolorida.

Inuyasha se sonrojó un poco más y miró hacia otro lado, un poco avergonzado. Kagome se echó a reír, triunfal, y le besó la mejilla. Se le quedó mirando fijamente con una sonrisa coqueta en sus labios, esperando una respuesta que no tardó en llegar.

-Me temo que…pelearse no es tan malo, al fin y al cabo.

DOS jeje

Y el TRES ya está terminado, lo colgaré esta noche, sí? Me temo que sí voy a lograr cumplir el reto ^^Espero ke os haya gustado!

Bss,

Dubbhe