Chapter 4
Manzanas – EC. POV
Si te acuestas ahora, te levantarás más temprano y podrás hablar con ella.- pronuncié en su
dirección.
Habíamos llegado al piso que compartíamos hace unas semanas, desde que ellas se mudaron a vivir conmigo.
Después de batallar media hora con ella para que intentara ducharse, estábamos en su cuarto, busque unos pijamas para que escogiera cual usar como todas las noches. Mientras se cambiaba, por mi mente pasó la charla que había tenido hace un par de horas con mi madre, recordé los llantos que me relataba y sobre todo el cuento que decía no poder terminar en su charla telefónica con Bella por la tarde. No sabía como encarar el tema con ella, era difícil inmiscuirme en sus asuntos cuando apenas hace unos meses comenzamos a entendernos más íntimamente. Intentaría tantear el terreno para sonsacarle algunos datos.
Listo, cuando la llamamos?- la oí decir.
Giré sobre mis talones para buscar en su biblioteca el mismo cuento que venía leyendo desde hace dos semanas, faltaban algunos capítulos por terminar. Miré las páginas, pasaba las hojas perdido sin si quiera detenerme en el lugar que tenía que continuar la lectura. Por mi cabeza pasaban miles de interrogantes con respecto a ella. Ahora estaba solo, y me sentía completamente vulnerable, entendía mas que nunca a Bella, el miedo por el que pasó y las continuas dudas que la absorbían con respecto a mí. Ni yo mismo hubiera confiado en mí para cuidarla. Sabía que ella me estaba dando la oportunidad de mejorar las cosas con nuestra hija, me estaba dando el espacio para conocerla para entenderla.
Papá?- escuche la vocecita de mi hija con preocupación en su tono.
Me voltee y le sonreí amablemente, me acerqué a ella y el di un beso en la frente. Aparte las mantas de su cama y me acomodé a su lado pasando un brazo por sus hombros. La atraje a mi pecho, ella pasó una de sus manos por mi vientre, hundió su rostro en mi torso y me quedé observando su semblante tranquilo. Arrebató el libro de mis manos y rebuscó entre las páginas el lugar donde nos habíamos quedado la anterior noche.
Acaricié su cabello ondulado largo y sedoso como el de mi Bella, pero de igual color que el mío. Era tan pequeña entre mis brazos.
Entonces cuando la llamamos?- levantó su carita y me vio con ojitos ansiosos. Sonreí embobado
con su animosidad. La elevé de su lugar para que estuviese cerca de mi rostro, acaricie su mejilla, mientras iba memorizando todos los hermosos detalles de su piel, algunas imperceptibles pecas en su nariz asomaban, unas perfectas arqueadas pestañas de color claro, y esas hermosas fuentes chocolatadas, tal vez un poco mas claras que las de Bella, pero igual de hermosas.
Temprano en la mañana, como a las 7...- frunció su ceño disgustada con la noticia al parecer, y
se dejo caer entre mis brazos para asirse más a mi cuerpo.
Tengo que programar a Diego…- con cansancio y entre bostezos me decía, Diego era su reloj de
noche, antes del viaje de su mamá, exigió que le compráramos un despertador para aprenderse los horarios de llamadas. No entendía porque le había puesto ese nombre al reloj, hasta que Bella me contó que así se llamaba el personaje de una serie de dibujos animados que ella miraba. Me reprendí por no saber ese dato.
Yo te despertaré…-le dije presionándola mas a mí.
Papi, hoy no quiero leer el cuento, si me duermo antes, más rápido podré llamar a mamá.
Me parece muy bien…- me levanté de su cama y la acomodé mejor entre las sábanas-…entonces a dormir.
De forma divertida palmee su pierna que sobresalía del cubrecama, Bella hacía lo mismo, siempre dormía con una pierna fuera de la cama. Según ella para respirar.
Buenos noches princesa, que descanses- besé su frente y apague la luz de la mesa de noche.
Buenas noches papi, te quiero…- envolvió mi cuello en un abrazo asfixiante que me hizo soltar
una carcajada-…no te vayas a dormir.
Claro que no, tu descansa.
Giró en su lugar y se colocó de costado en el colchón, aproveché para salir de su cuarto sin antes no darle una última mirada. Cerré la puerta de su alcoba y baje las escaleras hacia mi estudio.
Resoplé exhausto adentrándome en mi espacio. Extenuante y encantador, eran las dos palabras que mejor definían el oficio de ser padre de una hija que ha sido testigo de los últimos desastres que había cometido en el intento de formar una familia. 24 horas al día, 7 días a la semana, midiendo cada uno de mis movimientos a la exactitud, evitando realizar un paso en falso. Y todos y cada uno de mis sacrificios lo valían completamente por ellas. Tenía una familia, desde hace unos pocos meses, familia que podría haber tenido tiempo atrás, que yo mismo negué por estupidez y que hoy gracias a la misericordia y el amor de Isabella podía darme el lujo de apreciar y vivir en carne propia.
Me sentía avasallado por el momento, jamás imaginé cuantas cosas debía tener en cuenta para cuidarla, para entenderla, para amarla. Me había perdido tantas cosas, y ahora me sentía en el limbo con ella en casa, solos, conociéndonos. Era casi como invitar a salir a una chica que te gusta, me ponía tonto a su lado, le proponía lugares, salidas, intentaba preguntarle cosas, gustos, comidas preferidas, canciones favoritas.
Adolescente…. era volver a ser un avergonzaste adolescente intentando conquistar a la chica de tus sueños, solo que en mi lugar, intentaba conquistar el corazón quebrado de mi hija de 8 años. No era una niña fácil de pequeña edad, que podía comprar con juguetes y salidas de diversión, tenía la madurez de una preadolescente, cortesía de Bella Swan. Que había afrontado junto a su madre, las miserias humanas, cortesía de Edward Cullen.
Bella y yo entendíamos perfectamente que todos aquellos acontecimientos forjaron a una pequeña adulta que aprendió a vivir con padres defectuosos. Sufriendo intensamente nuestros desencuentros, y la respuesta siempre fue el amor. Sólo que nadie supo la respuesta hasta que las partes comenzasen a quebrarse y estuvieran en terapia intensiva.
Ahora había que lidiar con el daño hecho, y la inmensa necesidad de cariño que nos profesaba ella.
Cómo diablos haces para mejorar el corazón de tu hija de 8 años de edad, que soportó estoicamente la bestialidad de los desencuentros amorosos de seres imperfectos, con miles de daños colaterales, que fueron tan absurdos al negarse a las delicias del amor. El amor verdadero, puro y loable, el protagonista más antiguo de la humanidad.
En mi cabeza solo había una palabra, la misma que me repetía Bella día tras día.
Amor.
El mismo amor que le negué a Bella durante años, el mismo amor que me negué, el mismo que intentaba completar el corazón de mi hija. El mismo amor que me destruyó en la adolescencia, ese mismo que me imposibilitó, bloqueó, y cerró al mundo, ese mismo lacerante amor que destruyó a mi familia,….. que destruí.
Complicado, demasiado complicado para mi cabeza.
Rebusque entre mi gabinete la única botella escondida de whisky, que tenía en el despacho. Bella me mataría si la encontraba, pero a veces las situaciones fuertes ameritaban ser acompañadas con bebidas fuertes. No me moleste por ir a buscar una copa, lo tomé como lo saque del cajón, al natural, tibio, asqueroso, y sumamente ardiente. Pasó por mi garganta como una bola de alambre de púas, destrozando todo mi interior, quemándome por completo. Cerré los ojos fuertemente y pensé en la única persona que me sacaba todos los días del abismo, ella, mi mujer, mi Bella.
El sonido del celular vibrando en mi bolsillo me percató de lo tarde que era. Esa llamada de todas las noches, desde hace casi ya algunas semanas, era la misma rutina.
Terminaste la botella o queda un poco?
Queda un poco- dije carcajeándome por dentro, movía la botella de lado a lado batiendo el poco
líquido que quedaba.
Te felicitó, no la acabaste tan rápido, lo único que lamento es que ahora cuando pase a visitarte ya no tendrás más para invitarme.
Bueno, tengo jugos frutales, y gaseosas de dieta, aún así puedes venir…..o es que venías solo por mi bebida?- tome el último trago de mi botella, vaciándola. Arroje el envase al tacho debajo de
mi escritorio, y me acomode en la silla. Ahora tenía media hora de análisis terapéutico con mi amigo, o simplemente cotilleo masculino.
Como está?- lo conocía bastante bien para entender que esa pregunta tenía una reformulación
indirecta, como COMO LA ESTAS LLEVANDO CON ELLA?
No lo se…es extraño…..me siento realmente bien con ella…pero siento que hay momentos de abismo que no llego a entender bien. Tengo temor al acercarme mas interiormente a ella, no quiero escuchar los reclamos,… lo sé soy un cretino. Si, quiero saber que tiene para decirme, pero me siento una mierda por dentro ahora con ella, y creo que me estoy comportando como un maldito lame botas.
Ese no es el camino, no encausarás nada evitando lo inevitable, prepárate para escuchar esos reclamos, y prepara tu discurso para ese momento. Ella es especial, es inteligente, con el tiempo preguntara menos y sacará sus propias conclusiones, ya ves que es conspiradora, manipuladora, y tremendamente persuasiva…- se carcajeó muy fuerte para mi gusto, no entendí la gracia-…si le pones un cartel en la frente que diga SOY HIJA DE EDWARD CULLEN, entenderán su personalidad. Es tan obvio.
Ja, ja, ja, oh Jazz detente me parto de la risa…- solté con risas fingidas y sarcasmo evidente-…que imbécil eres.
La conversación se fundió en un agradable silencio de reflexión, que no fue más que la iluminación que me faltaba para entender un poco más la situación que me esperaba con ella.
Hoy…hoy me crucé ….me crucé con Tanya…- dijo mi amigo tartamudeando. Me tensé en lo
inmediato y me erguí en la silla de mi escritorio. Coloque mis codos en la mesa, y rebusque la nada entre mis papeles. Mi vida era un pequeño desastre en vías de construcción, y la sola mención de su nombre significaba derrumbar la pequeña familia que tenía armada. Le debía y me debía muchas cosas con ella, pero no era idiota, este no era el momento correcto para intentar saldar esas cuentas.
Cómo esta?- pregunté en susurro, con miedo a la pregunta, ocultándome entre mis hombros,
empequeñeciéndome en mi lugar, como si temiera que alguien pudiera escucharme.
Pues…para serte sincero…no la vi bien…estaba medio desganada cuando la crucé, me di cuenta que me dio una sonrisa falsa cuando nos topamos, tenía aspecto de estar cansada y caminaba ida por la acera entre la gente. Choqué con ella cuando iba a almorzar, solo hablamos unos segundos, por supuesto que el tema EC no lo he tocado con ella, y dudo mucho que se abriera a hablar de eso conmigo.
La culpa me carcomía el alma, nunca mas volví a tener alguna conversación con ella después de mi despedida. Y la desesperación que la inundó me sobrepaso de manera, tenía tanta hostilidad en ese momento que ni siquiera me molesté por ser cortes. Arrasé y pisotee cualquier muestra de amor, profane completamente su corazón y luego abandoné nuestros sueños para toparme con la realidad que me seguía hace años y guardaba en el más solitario de los cajones de mi alma. Mi amor por Bella.
Jazz yo…
Si lo se, lo se…- me interrumpió, él sabía que Tanya era uno de mis temas No favoritos, y estaba
terminantemente prohibido hablar de ello en mi casa-…hiciste bien Ed, deja de culparte.
Claro que no!...- solté con rabia, como podía decirme que lo que había hecho era correcto?, me
daba náuseas recordar el comportamiento que había tenido en el pasado para con ella. Era una espina de la cual no pensaba quitar tan fácilmente, merecía sufrir por eso, y estaba preparado para afrontarlo.
Tu decisión, tu felicidad, nunca fue un camino equivocado Ed, los medios tal vez no fueron los más delicados.
Me embargo el silencio, la melancolía, y las millones de fojas que tenía mi historial de deudas, poco a poco iban cobrándose una a una las desdichas cometidas en mi pasado. Y Tanya era una de esas culpas enormes que me atormentaban las noches de recuerdos.
…
Limones – BS POV
Me encontraba en mi habitación, muy nerviosa, sabida de la noche que me esperaba. Noche de tragos, era lo que tenía planeado Alice, y yo…..y yo aquí lamentándome por haber aceptado la invitación, de ninguna manera esa era la forma que hubiera escogido para festejar mi cumpleaños, pero Edward tenía razón, debería trabajar mi vulnerabilidad para con Alice, me fue imposible negarme a su rostro lleno de amor. Mi asistencia de mala gana iba a denotarle que en el futuro olvide por completo organizarme estas salidas. Por eso odiaba mi cumpleaños, todos creían que podían festejarlo como si fuera un gran acontecimiento y veían preciso arrojar la casa por la venta con los festejos, Renee me había obligado a realizar algún evento para cada año nuevo que cumplía. Invitaba gente que no había visto en mi vida pero que siempre estaba sentada a un lado, junto a mi pastel. Sople las velas infinidad de veces con personas totalmente distintas todos los años, nuevas amistades de mi madre o simples vecinos curiosos. En Forks las cosas eran diferentes…. a falta de mi madre, a horas de tener mi primer salida por la noche desde que llegue a vivir con mi padre, tenía a Alice.
Me deje caer en mi cama y perdí mi vista en el techo de mi cuarto, cumplía 18 años y me sentía realmente vacía, no tenía ninguna emoción al respecto. La diferencia era que sentía la angustia sobrepasar mi estado de ánimo absorbiéndome por completo. Qué había hecho en estos últimos años por mí?, Cumplía a rajatabla todo lo que mis padres me pedían, tenía un futuro pautado y estipulado que ya había demarcado años atrás, metas, sueños y deseos perfectamente organizados en mi mente. Solo era cuestión de seguir las indicaciones, pero aquí en la soledad de mi nuevo hogar tenía mucho tiempo para pensar y analizar mi vida, y no estaba conforme con lo que estaba estipulando para mí. Me sentía tan NI en mi interior, no estaba fastidiada con mi vida, pero en el fondo si, no era infeliz, no era feliz tampoco, porque me sentía tan insípida? Forks definitivamente tenía una pasividad demasiado estresante, la vorágine de la ciudad me hubiera hecho una persona ignara de mi situación y llegado el caso hubieran surgido los interrogantes. Ahora mí alrededor era otro, mis pensamientos no eran iguales y mis deseos tampoco, el cambio de ciudad me estaba pasando factura.
Cada una de mis dudas tenían nombre y apellido, mis problemas, mis deseos, mis pensamientos por completo se llamaban Edward Cullen, y odiaba eso.
Si hubiera seguido en Phoenix, estaría preocupada por comenzar a elevar mi puntaje académico, forjar más conocimientos, encauzarme en mis lecturas y escritos, y lograr algo con ellos. Desde que llegue aquí ni siquiera he tomado una sola vez mi lápiz para sentarme a escribir. De pronto mis dilemas siempre se encontraban alrededor de esa persona, y todos los días tenía algo que aportar al cajón de pensamientos de Edward Cullen.
El silencio que embargaba este pueblo me obligaba a mantenerme conectada con mi interior. Y las mismas responsabilidades que anteriormente me sacaban el sueño, no valían de la misma forma en este lugar. Tal vez tanta naturaleza verde me había quemado las neuronas y ahora era sólo una estúpida adolescente embobada por otro adolescente. Tal y como siempre quiso Charlie que fuera, una niña atormentada por las hormonas. Pues…..él quería eso, aquí estoy, totalmente estúpida por el idiota de Cullen. Sólo que justamente Edward era lo que el médico le recetó a Charlie que no comiera, porque decir que no se tragaba a Cullen era poco. Tenía prácticamente prohibido pensar en él, y por supuesto gustar de él era calvarle la estaca en el corazón a Charlie.
Acabo de darme cuenta que uní en una frase, gustar y Edward, y estuve toda la tarde negándolo. De acuerdo, fue demasiado tiempo negándome a lo obvio, fueron como…..4 hs sin aceptarlo.
Esta bien, no iba a humillarme, me gustaba si, es guapo, es atrevido, y tiene pequeños detalles cariñosos, oh si, me olvidada, me sentía tremendamente atraída sexualmente hacia él. La tensión que ejercía en mí por su desbordante personalidad se había transformado en ganas insaciables de abalanzarme a sus labios y dejar que conociera mi cuerpo solo con los suyos.
Pero que demonios me estaba pasando? El "excitante" abrazo de Jacob me había encendido la otra tarde y ahora estaba como hornalla con cualquier cosa. Bueno no por cualquier cosa, pero Edward era mi fósforo personal, por el momento.
Los recuerdos de la tarde me inundaron,….era él, todo en estos últimos días giraba en mis encuentros con él. Solo que olvidaba un pequeño detalle, rubio, esbelto, y sumamente hermoso. Rosalie, su novia.
Como diablos me atrevo a pensar en él y yo en un simple beso, cuando tiene la perfecta Miss Mundo a su lado. La rabia arrasó conmigo, al recordar en la situación en la que los había encontrado mi padre. Y Sus desconcertantes últimas palabras.
Puedes creer que los muy descarados estaban a punto de hacerlo ahí en el auto, a un lado de la carretera- mi técnica de desviación de tema al parecer no fue entendida por Charlie-…si hubiera llegado unos 5 minutos mas tarde te aseguro que tendría un espectáculo ante mis ojos.
Como demonios le dices a tu padre que no quieres escuchar más de su maldita historia, porque los celos y la rabia de no ser la chica que devoran los labios de Edward me carcomían.
A penas me acerque a un lado de su coche, y me encontré con la señorita Hale en su regazo con gestos claros de que no estaba pasándola mal en la cabina del Volvo del chico, ofreciéndole tan descaradamente sus pechos, hundiéndoselos en la cara a Cullen.
Papá!- le grité,….. mierda porque se le había dado la gana de describirme todo eso.
Qué?- me dijo sorprendido tomando el volante del coche.
Puedes dejar ya el tema? No necesito que me des todos los detalles, ya es desagradable el asunto para que encima te explayes en la historia.
Mi padre se carcajeó, y negó con el rostro clavando la mirada en la carretera.
- Vale, lo siento, no quise ser tan específico, pero es muy divertido, yo también fui adolescente Bella y…- oh por dios no-…recuerdo tener esa edad y estar con las hormonas revolucionadas,…- que asco, Charlie y Renee en un auto, dios mio me lavaré el cerebro con ácido para quemar esos pensamientos-… y si me hubiera pasado algo así, te aseguro que hubiera proferido unos cuantos insultos por arruinarme el momento. Como estoy seguro que Cullen los estará escupiendo por mí ahora.
Me estaba fastidiando con su historia y la descripción exacta de lo que vio, intentaba por todos los medios evitar pensar en él, y su enemigo número uno me estaba complicando el plan.
Sólo quiero que entiendas que alguien como él, es desagradable…- que? Que diablos me estaba
diciendo?-… si fuera un caballero jamás haría eso con una dama, traerla a tener relaciones en un auto, en público es totalmente indecente…..No quiero que te fijes en él Bella.
Sus últimas palabras fueron un susurro y se estacionó en la puerta de casa. Volteó a verme con mirada decidida y advertencia en sus ojos. Me quedé helada a su lado observándolo, acaso tanto se me notaba?
Charlie bajó del auto en silencio y me dejo en él tan perpleja que la respiración no volvía a entrar en mis pulmones.
Era oficial, tenía terminantemente prohibido que él si quiera me gustara.
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Para la diez de la noche ya estaba enfundada en un ajustadísimo vestido corto negro con encaje en el pecho, una leggins floreadas en color gris, una chaqueta de cuero marrón oscuro y unas infartantes botas cortas que iban a ser mi suicidio. Alice demoró hora y media en peinarme y maquillarme, al final se había decidido por hacerme una media cola, con ondas prominentes en las puntas y algunos mechones sueltos en mi rostro, se había esmerado porque mis ojos estuvieran perfectamente delineados y mis pestañas escandalosamente arqueadas, pero la frutilla del postre fue hacerme aceptar usar un rouge colorado en los labios. Siempre me negué a colores extremadamente llamativos como este, pero Alice insistía en que mi vestuario era demasiado oscuro y tenía que romper eso con el detalle de mis labios. Y claro, quien era yo para refutar sus tips de moda. Opte por aceptar por cansancio y me deje colorear.
Estaba sentada en el asiento trasero del Porsche de mi amiga, mordía mis labios nerviosamente, crucé mis brazos en mi pecho y perdí la mirada en la ventana. No tenía idea de lo que me esperaba esta noche, quería que pasasen las horas lo antes posible para volver a casa, me sentía estúpida con lo que llevaba puesto y totalmente incómoda.
Puedes cambiar la cara? Pareciera que te estoy torturando con la salida- dijo ella mirándome por
el espejo retrovisor.
Explícame porque voy sentada SOLA atrás y tu vas SOLA adelante? Tienes complejo de taxista o algo?- le dije incorporándome mejor en mi lugar y acercándome a su asiento.
Wao por lo menos tienes humor, aunque diría que estas tapando el mal humor.
No estoy enojada…es solo que….ya te lo dije…-bufé y me deje caer en el respaldo-…no soy asidua a este tipo de salidas, y me siento incómoda con todo lo que tengo puesto, nunca me vestí así.
Llegamos…- dijo Alice quitándose el cinturón y bajando del auto.
Alice si quiera me escuchaste algo de todo lo que te dije?-me baje del auto y me acerqué a ella
con fastidio para que me escuchara mejor-…esto no es el bar.- dije elevando mis ojos y observando la vista, estábamos en frente de una casa de piedra de tres pisos, blanca rodeada de un hermoso bosque. Algunas paredes eran hermosos ventanales enormes que dejaban ver los perfectos ambientes en su interior, toda la casa estaba tenuemente iluminada. Alice se alejo de mi lado para echar a correr hasta la entrada de la gran casa.
Vamos Bella, apresúrate…- rodé los ojos y me acerqué como pude hasta ella, cuidando de no
romperme el cráneo con las botas-…estamos en mi casa. Disculpa que no te haya dicho donde íbamos, pero Rosalie me pidió que la pasara a buscar cuando terminara contigo en tu casa.
Nos adentramos a la casa, y ella me acercó a lo que parecía la sala de estar, con un gesto me pidió que me sentara en uno de los mullidos y enormes sofás blancos que adornaban el centro del cuarto. Porque diablos tenía que aceptar esta salida y no conforme con eso, además debía compartirla con gente que no quería ver. Nota mental: aprender a decir NO.
Voy por Rose….quieres algo de beber?
No Ali estoy bien así, gracias.
Esta bien, mejor guardas la sed para los tragos de la noche- asentí de mala gana y deje que
pensara que iba a explotar de la emoción.
Subió las escaleras contiguas a una velocidad sobrehumana, y con tacos el doble de altos que los míos, daba miedo mirarla. En el silencio de la casa, me acomodé mejor en mi lugar y pase la mirada por mí alrededor. Todo lo que me rodeaba parecía ser carísimo, muebles modernos, finos y con estilo adornaban todo el sitio.
Él vivía aquí también.
No pude evitar pensarlo, como sería el estar con él en este lugar? Como se comportaría en su casa? Ahora entendía lo que me había dicho Charlie hace semanas, la familia de Edward tenía dinero, por eso siempre pagaban sus multas. Por supuesto era el último detalle al cual le prestaría atención, pero no era difícil imaginármelo en un lugar así. Él era hermoso y con estilo, así como lo es su casa.
Escuche como alguien bajaba a prisa las escaleras y me acomodé mejor en el sofá, esperaba ver a Alice cruzar por el arco que dividía la escalera del living. Pero mis ojos se abrieron como platos cuando la viva imagen de Edward me pasó como rayo por delante.
- Hola- dijo sin mirar en mi dirección y dándome la espalda. Me quede callada y hundí mi cuerpo inconcientemente en mi lugar. Mis manos me sudaban, pase saliva ruidosamente y crucé mis piernas, quería hacerme lo más pequeña posible y desaparecer de ese lugar.
Cruzó la habitación velozmente y se encaminó al final de la sala a rebuscar algo en su interior. Cuando por fin encontró lo que buscaba, se giro en mi dirección con la mirada puesta en el cigarro que estaba intentando prender, tenía el entrecejo fruncido y concentrado, tratando de llevar a cabo su cometido. Estaba aún más hermoso si eso era posible, llevaba unos jeans oscuros, y una camisa blanca ajustada, con sus puños arremangados a la altura de sus codos, el pelo desarreglado como siempre y se había afeitado. Dio una pitada profunda a su cigarro y volteó un poco el torso al guardar el encendedor en sus bolsillos traseros. Levantó la mirada y se topo con mi rostro.
Todo la respiración se me fue del cuerpo, apreté mis manos con demasiada fuerza, soportando el dolor. Mis labios estaban rígidos cerrados en línea recta, por dentro mis dientes apretaban tan fuerte que los oía rechinar. Me deleite con sus hermosos ojos, y me obligue a pestañar porque iba a empezar a lagrimear, y lo último que quería era parecer un mapache frente a Edward.
Swan?- dijo enarcando una ceja y dando un paso al frente. Pase saliva y me anime a contestarle.
Hola…- dios! Esa fue mi voz? Fue tan imperceptible el tono de mi voz, que carraspee para
encontrar un tono más decisivo en él-…si, Hola Edward- mejor, pero la próxima vez debería dejar de temblar.
Vaya, que haces aquí?...que sorpresa encontrarte aquí sola sentada, me asustaste.- comencé a
mover mi pierna insistentemente mientras sujetaba mi rodilla con las manos entrelazadas sobre ella.
Bueno, Alice me trajo y me pidió que la esperara un momento.- giré mi rostro en dirección a las
escaleras rogando porque mi amiga bajara cuanto antes.
Ahh…..tu vas a salir con Alice y Rose esta noche?-preguntó y se aproximo mas.
Sssi, si- me estaba empezando a agitar al tenerlo tan cerca de mí, y rememoré la sensación de
placer que había disfrutado hoy en la escuela, cuando me tomo en brazos para alzarme. Me inquiete aún mas con cada paso lento que profería hacía mi, su cercanía disparaba mi corazón en miles de latidos compasados. Mis pestañas se batían insistentemente mientras mis ojos rodaban de lado a lado, arriba, abajo, derecha, izquierda, no quería dejar la mirada puesta en sus ojos me ponía sumamente nerviosa.
Llego hasta la mesa central entre los sofás y se aproximo a ella a dejar su cigarro. Mordí mi labio inferior con tanta furia, que probablemente me lamentaría el daño que iba a dejar en ellos. Deje de respirar cuando mis ojos, mirando al suelo, notaron sus zapatos delante de mi, ya estaba en frente mío. Se acuclillo a mis pies y me vio con suma dulzura en su rostro.
Estas bien?...- dijo acercando su cuerpo a mi piernas, tenía mis rodillas a milímetros de su pecho.
Su aroma arraso con mi conciencia y me dejé llevar por toda la hermosura que lo completaba, elevo su mano hasta mi mentón y lo tomo entre el pulgar y sus demás dedos. Una electrizante fuerza me recorrió el cuerpo desde la punta de mis dedos entumecidos por la bota hasta el último cabello sujeto de mi media cola. Su tacto era,...delicado, suave, calido, su mano era preciosa, sentía la necesidad de pasar mi mejilla por su palma y que me trasmitiera todo el calor que emanaba de ella.
Su pulgar abandono mi mentón y lo apoyó sobre mi inexistente labio inferior envuelto por mis dientes en ese momento, con delicadeza lo quitó deslizándolo hacia abajo para soltarlo del encierro en que lo tenía. Cerré inconcientemente mis ojos en ese acto, y me deleite con el pequeño sabor que dejo su dedo, producto del contacto con el lado húmedo de mis labios. Saboree en ellos el gusto de la piel de Edward, saque mi lengua y humedecí mis labios lentamente, necesitaba sentirlo, necesita probar mas de su sabor. Obligue a rebuscar entre mis labios algún vestigio de su piel, trague saliva como devorando el simple gusto que me provocó el contacto con su dedo en mis labios. Abrí mis ojos, y él seguía ante mi, con la mirada perdida en mi boca, la suya estaba levemente abierta y podía ver como descansaba la lengua detrás de los dientes inferiores tapados por su perfecto labio. Pestaño una vez y acomodó su mano en mi mejilla, tal y cual deseaba que hiciera, ansiaba tanto sentir su calor.
Nnno….no hagas eso, te vas a lastimar- dijo en un susurro un poco golpeado por la
tartamudez. Dejo la mano acunando mi mejilla para desplegar su pulgar en mis labios nuevamente. Dios santo estaba por consumirme a fuego lento. Él tenia la mirada perdida en mis labios, y entendí que eso estaba admirando. Entonces, me probé a mi misma para entender la resolución a la cual había llegado. Mordí levemente mi labio y lo solté, al termino deje que mi lengua masajeara el lugar donde mis dientes habían presionado para dulcificar la zona. Y me lleve una sorpresa.
Él inspiro con fuerza cuando comencé con el gesto y el aire se detuvo cuando mi lengua se paseaba por mis labios, su boca se iba abriendo más y más de la impresión al parecer, y sus ojos estaban perdidos por mis labios. Tenía una pequeña Alice en mi interior saltando de felicidad al entender que eso le gustaba y que de alguna forma lo tenía perplejo en mis labios. Me regocije al ver su rostro babeando por mi gesto y un pequeña sonrisa adornó mi semblante. Me sentía sumamente feliz con el tacto que me regalaba, su mano continuaba en mi mejilla y conciente o no, ya no se como rayos estaba actuando, incliné mi cara hacia su mano descansando a un costado sobre su palma.
Edward acarició mi piel y la fue retirando lentamente, haciéndome aún más tortuoso el final de esa caricia. Cuando su mano terminó de enmarcar el contorno de mi rostro, dejó caer su brazo a un costado, y sus hermosas esmeraldas me escudriñaron con intensidad. Todo en él me deleitaba, me perdía en cada uno de los caminos a su rostro, unía ojos con labios, ojos con nariz, ojos con mentón, mejillas con cejas, nariz con boca, cientos de líneas imaginarias iba trazando mientras examinaba la belleza que lo caracterizaba. Me obligué a reaccionar del ensoñamiento por el que estábamos pasando porque en cualquier momento bajaría Alice o lo que es peor, Rosalie, y no quería armar escándalos.
Edward?- pregunté con timidez. El pestaño y volvió en sí.
Si?- dijo con el tono de voz mas tembloroso que le había escuchado hasta el momento.
Acaso estaba nervioso por mi? Naaah eso no podía pasar.
Estoy bien- solté con dulzura aún perdida en su mirada.
Si…..- sacudió su cabeza y se levantó de golpe del lugar que lo tenía a mi merced. Me levante
con él con intenciones de irme a esperar al auto, era demasiado seguir teniéndolo tan cerca de mi, Dudaba de mi control, y era probable de que Charlie tuviera que venir a detenerme por acoso sexual.
Creo que voy a esperar a Ali en el Porsche…ahm… le avisas que estoy fuera por favor?- le
dije tímidamente mientras bajaba la mirada en mis últimas palabras.
Claro…- oh dios mío, deje mudo a Edward Cullen? O que diablos le pasaba, que no podía
articular mas palabras. Analicé su rostro para asegurarme de que no le pasaba nada y no tenia que llamar al 911. Lo miré con incredulidad y giré en mi lugar lentamente para salir de la casa.
Isabella…-me maraville cuando me llamó, y mi corazón nuevamente se desbocó de la felicidad.
Voltee temerosa del gesto que pudiera llegar a encontrar en él-…estas…muy linda.
Mi cuerpo se volvió gelatina, y temí que tuvieran que juntarme en pala a festejar mi cumpleaños, el color me inundó el rostro, y el calor que irradiaba fácilmente era suficiente para cocinar un huevo frito. Mi mandíbula cayó unos cientos de metros y me petrifique en el lugar. Dios santo él,…. el más maravilloso hombre, lleno de hermosura me estaba diciendo a mi, a Isabella Swan que estaba linda.
Ya, ya,…..tenía miles de cosas encima que me habían dejado "linda". Pero si eso bastó para que Edward Cullen babeara por unos minutos por mi y me dijera eso,….. bienvenidos los cambios de imagen de Alice.
- Gracias Edward-abandonaron mis labios con toda la vergüenza encima que me aplastaba. Él me sonrió amablemente y volteo en dirección a las escaleras, de dos en dos iba subiendo los escalones con rapidez y mi cabeza solo procesaba una sola cosa que tenía claro en ese momento.
Al carajo con Charlie Swan. Estaba embobada por Edward Cullen.
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Es nuevo el lugar?
No, bueno si, en realidad lleva casi un año abierto y es como el nuevo punto de atracción de Port Angels.
Bueno hace casi un año que no volvía, así que para mi si es nuevo. No se ve mal….parece interesante.
Oh vamos, yo se que lo dices para no sonar desilusionada, sabemos que esto no es LA, debes estar sufriendo mucho por dentro verdad?
Alice no me la paso de fiesta en fiesta en LA, tengo una carrera que forjar sabes?
Ambas se miraron con seriedad un momento y fruncieron los labios conteniendo la carcajada que en segundos iba a estallar. Sus risas inundaron las afueras del lugar que en minutos íbamos a abordar. Angela, Ben y Jazz se encontraban con nosotros haciendo fila a un lado de la puerta de entrada al bar, no entendía porque demonios teníamos que esperar para entrar a un bar. El frío de la ciudad me estaba helando las piernas desnudas, gracias a Alice, que había insistido en que nos quitáramos las leggins, ya que según ella era para despistar a Charlie y que no critique los atuendos con los que salíamos de casa. El vestido que tenía era escandalosamente corto y sin el resguardo de la prenda en las piernas, estaba congelando mi partes mas preciadas.
Alice dime porque tenemos que esperar tanto para entrar a un bar, donde estamos?- solté con
fastidio y tiritando los dientes del congelamiento en el que me encontraba.
Bar?- dijo Rosalie-…esto no es un bar, esto es una disco, que no viste el cartel de entrada?- me
decía como si fuera lo más evidente.
Bella, lo siento, pero no hay bares de provecho por aquí, este lugar es el único razonablemente entretenido para festejar tu cumpleaños. Estamos esperando a que nos preparen el sector VIP que pedí exclusivamente, pero antes hubo otra fiesta por eso se están demorando….Creo que verán menos dinero en su propina, me estoy impacientando.
Pero tu dijiste…- deje caer mis brazos a los costados de mi cuerpo y di un paso adelante para
toparme con ella-…tu me dijiste que solo iríamos a tomar algo a un bar y listo….me mentiste…sabes que no me gustan las discos y me costó aceptar el venir a beber a un bar, porque hiciste eso Alice?
Yo….Bella yo…..- dijo mi amiga temerosa de mi reacción.
Ah por favor, deja de ser tan básica niña, alégrate de que ella se haya preocupado por festejar tu cumpleaños.
La mirada que le dirigí a ella fue de total desprecio, no solo no estaba a gusto con la salida, sino que tenía que soportar su presencia sin siquiera agradarme y ahora escuchar los cuestionamientos…era demasiado….la rabia me consumió….y aunque Alice me viera con su mejor cara de cachorro abandonado, esta vez no la perdonaría.
Bella por favor no te enfades, en serio no quería mentirte pero sabía que no ibas a aceptar venir a este lugar, y quería festejar a lo grande tu cumpleaños, no hay muchos lugares por aquí y este es….
Eso no importa, te dije miles de veces que esta no era la mejor idea para festejarlo, y tu aún así lo hiciste, acepte de mala gana, y hasta tengo que soportar que me fastidien tus compañías…- elevé
mi mano para señalar a la rubia amiga de mi EX amiga-…no es justo Alice…si quieres ser mi amiga empieza por ser sincera conmigo…- a estas alturas mi ojos eran fuentes llenas de lágrimas a punto de explotar, pero me mantuve en mi lugar y soporte el peso de mi lagrimas sin derramar.
Bella cálmate, tienes razón, ella se equivoco- Jasper me tomo del brazo y me alejo un momento
del círculo de NO AMIGAS-…que quieres hacer? Alice es un poco impulsiva y tu eres demasiado permisiva, discúlpala, en serio no quiso hacerlo con mala intención…
Me lo decía con mucha pena en la voz, intentando resguardar a su novia. Tenía la mirada perdida en la acera conteniendo el llanto, me sentía tan estúpida por permitirle que llegara tan lejos con lo de mi cumpleaños y moría del frío sin mis leggins calientitas.
Jasper pasaba una de sus manos por mi espalda para darme ánimo y me veía con disculpa. De reojo vi como alguien se acercaba a nosotros y la sombra se proyectaba en el piso cada vez más cercana a nuestro lugar.
Bella?- voltee para encontrarme con la misma Ex amiga que tenía su rostro bañado en lagrimas y
presionaba sus manos en el pecho conteniéndose de explotar del llanto delante de mí. Evite su mirada y crucé mis brazos en mi torso para darme calor, la noche era helada y las circunstancias me estaban congelando aún más. Jasper me dio una pequeña sonrisa y se alejo de nosotras par darnos espacio.
Bella yo….quiero pedirte disculpas, en serio….no creí que para ti fuera tan desagradable el tener este tipo de salidas y no sabía que tu y Rosalie se llevaban mal, discúlpame no debí traerla…
Su silencio era el pie seguro para que dijera algo, pero en lugar de eso deje que las lágrimas corrieran por mis mejillas y me centré en observar la nada a espaldas de Alice.
Ya le dije a Rose que volviera a casa, no lo tomo bien pero no quiero crear más conflicto, Edward esta en camino para llevarla y yo ofrezco llevarte de vuelta….o si no quieres venir conmigo, Angela y Ben trajeron el auto y pueden alcanzarte o le digo a Edward que te lleve?
Su sola mención me altero el rostro, fijé mi vista en sus verdes ojos lagrimiantes, y dubitativa revolee los míos de lado a lado, buscándolo quizás? No quería arruinar por completo la salida, pero estaba claro que mi enojo no iba a desaparecer al instante. No quería tener que volver a casa con una discusión como detonante y acostarme con fastidio y la mente llena de disgusto. No me quedaba otra solución más que soportar la salida un poco y luego ir a casa, las cosas con Alice no iban a arreglarse de momento. Suspiré profundamente y me prepare para afrontar lo que me quedaba de la noche.
Esta bien, no tiene que terminar todo, ya estamos todos aquí, no veo el sentido de que nos vayamos cuando apenas hemos llegado, solo…olvidémoslo por el momento.
Oh gracias Bells!…- se arrojó a mis brazos presionándome con fuerza a su pequeño cuerpo,
pero de inmediato la aleje.
Alice, esto no es un perdón, aún sigo muy molesta contigo, no puedo creer todo lo que hiciste, solo estoy tratando de ser educada con todos y agradecida con la presencia de quienes vinieron de corazón a festejar mi cumpleaños.
Ella se sorprendió de mis palabras y veía como se iban formando las lágrimas nuevamente, pero no podía dejarme llevar por su dulce mirada, esta vez no iba a ganarme. Me aleje del lugar donde estábamos y me acerque a mis amigos expectantes a un lado de la entrada de la disco.
Entonces?- dijo Ang enarcando una ceja y con un poco de esperanza en el tono de su voz.
Nada, todo sigue igual, vamos a festejar mi cumpleaños.- dije.
Jasper me sonrió y pasó su brazo por mis hombros, mientras, fuimos entrando al lugar. Me percaté de que Rosalie se quedó a las afueras del lugar en la vereda. Voltee a buscar a Alice con la mirada y ella ya estaba a un lado de su novio, con el rostro afligido y la culpa cargada en sus espaldas.
Conté hasta a diez y me giré para terminar con el asunto antes de que la culpa también hiciera mella en mi interior.
Rosalie.
Qué quieres?- lanzó con asco y se giró para encararme, me llevaba unos cuantos centímetros de
diferencia, aún con mis botas suicidas su altura era sorprendente. Y por supuesta seguía igual de hermosa, un vestido púrpura enmarcaba sus curvas, y lo acompañaba una pequeña chaqueta blanca. Su cabello estaba totalmente alisado y el maquillaje resaltaba sus hermosos ojos azules. Me veía con desprecio desde su lugar.
Puedes…..puedes quedarte si quieres, no quise ser grosera, noto que no te caigo bien, por eso dije eso de las compañías, si tu quieres puedes venir con nosotros a festejar, no tengo ningún problema con ello.
Le di una sonrisa de tregua, y esperé a que aceptara mi propuesta, no tenia intenciones de crearme enemigos, aunque la envidia que le tenía por ser la novia de Edward no era para nada sana.
Tu estas mal de la cabeza o es que ya empezaste a beber?..-dijo con gracia mientras dejaba los
brazos caer con brusquedad a sus caderas-…escúchame estúpida, yo no vine aquí a festejar tu cumpleaños, estoy aquí por MI amiga Alice, y hago el sacrificio de salir con niñas inmaduras como tu, solo porque tengo una semana en Forks y no podré volver a verla hasta dentro de unos meses. Jamás se me hubiera ocurrido venir a festejar tu mierda de cumpleaños. Y que bueno que te diste cuenta que me caes mal porque no intentaba disimularlo.
La observé detenidamente mientras escupía todo su veneno, no podía entender que diablos sucedía con esta chica. Ni siquiera había tenido una charla prolongada con ella para que me odiara de tal forma. Era en vano ser amable con ella, si al fin y al cabo mi persona le molestaba por completo, no puedes caerle bien a todos Bella.
Bien entonces…- no pude terminar mi frase cuando esa voz aterciopelada y varonil irrumpió la
escena.
Rose.
Moví mi rostro violentamente a mi derecha a la par con mi rubia "amiga" y ahí estaba él bajando de su auto. Se dirigió a nosotras algo contrariado al parecer, porque nos vio con incredulidad. Notaba algo extraño en él, su rostro estaba demasiado cansado y tenía los ojos desorbitados, la hermosa mirada que me regalo hace unas horas había desaparecido por completo. Dio unos tres pasos y llego hasta nosotras, pasó su mirada por todo mi cuerpo de arriba abajo y volteó a besar a su novia que lo observaba con aprehensión.
Edward estas?...- dejo la frase inconclusa ya que él estampó sus labios en ella con mucha fuerza.
Se alejo y clavó su mirada en el escote de su novia para volver al rostro y depositar un último beso.
Shhh shhh…..estas hermosa...- le decía mientras la ceñía más a su cuerpo-…mi hermana me dijo que pasara por ti. Donde quieres ir?...tengo una idea que creo no vas a rechazar.
Metí mis manos en la chaqueta que traía puesta y rechiné mis dientes al ver la escena, Edward dejaba besos por toda la mandíbula de Rosalie y ella sólo sonría con los ojos cerrados mientras hundía los dedos en el cabello de él.
Me doy una idea de lo que tienes en mente….pero….. que tal si pasamos a tomar algo primero y luego seguimos con tu idea?-con ojos coquetos se dirigió a él y estampo su boca en la suya, para
fundirse en un beso voraz. Rodee los ojos me focalicé en la muy interesante hormiga que caminaba por el cordón de la acera. Porque diablos me obligaba a ver estas cosas?, debería estar dentro de la disco disfrutando la noche, colgada de algún chico, bebiendo hasta que el alcohol se me escapará por las narices.
Disculpen- dije con pesar y me encaminé al interior de la disco.
Swan?- otra vez su voz y mi nombre o apellido en sus labios me petrificaban en el lugar. No me
moví de donde estaba y solo lo vi con expectación-…como va tu noche de cumpleaños?
Sonrió de forma arrebatadora, como me tenía acostumbrada y elevó sus cejas a la espera de mi respuesta, Rosalie bufaba con fastidio a su lado apretándolo a su cuerpo, si eso era aún más posible.
Estupenda!- solté con la sonrisa mas falsa y amplia que había utilizado en mi vida. Y crucé el umbral con rapidez para alejarme del rostro más hermoso que conocían mis ojos.
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Mi noche era genial, estupenda, espectacular, extraordinariamente una…. mierda!
Todos nos encontrábamos sentado en los sillones negros del primer piso en el área VIP del lugar que había escogido Alice. El sitio era realmente cómodo y no teníamos problemas con el tumulto de gente que se veía desde nuestro lugar. Lo peor de todo era soportar a los 3 pares de parejas a mi alrededor, Ang y Ben se abrazaban y miraban hacia la pista de baile mientras se regalaban dulces besos en el rostro….aww adorables y sumamente estúpidos. Alice y Jazz bailaban al compás de la música sin parar, bueno…..Alice bailaba y Jazz solo se reía de las payasescas poses de ella para moverse. Adorables y fastidiosos. Y mi pareja favorita de la noche Edward y Rosalie estaban a punto de ponerse a procrear en los sillones de la sala VIP, ambos tumbados en el sofá, ella abajo y él arriba comiéndole los senos sin ningún tapujo, mientras ella envolvía sus piernas desnudas por el corto vestido alrededor de sus caderas. Edward parecía estallar de la convulsión de calentamiento a la cual se estaban sometiendo, no entendía donde empezaba la mano de uno, donde terminaba el pie del otro, pero me quedaba claro que no estaban platicando. Rosalie desabrochó los primeros botones de su camisa y levantó su cuerpo levemente para acceder al cuello de él. Este se inclinó un poco para atrás y dejo que el espacio en esa parte de su anatomía se ampliara para disfrute de ambos.
Yo a un extremo de la sala, de brazos cruzados y piernas entrelazadas los observaba sin perder vista de ningún movimiento. Estaban quemándome la cabeza y otras partes, devoraba a Edward con la mirada, deseaba sentir lo que ella estaba sintiendo, y mis partes íntimas vibraban del placer al ver cada uno de los gestos que él profería del placer. Sus labios enrojecidos de los besos, mordía la boca de su novia y tiraba de ella con rudeza, al mismo tiempo empujaba hacia el centro de ella, como si pudiera sentir como la penetraba, aún con la ropa puesta. Me obligué a presionar mis piernas para cernir más el lugar entre mis muslos que estaba escandalosamente acalorado con la situación. Una ráfaga de placer me invadió con la presión. Mi respiración se volvió errática y apreté mis puños debajo de mis brazos para calmar las ansias de ser tomada por el cuerpo de Edward.
Rosalie se entretenía mordiendo el pecho de su novio y lamiendo sus pezones, a la vez que él la tomaba de la nuca con rudeza y la hundía mas en su cuerpo. Su mirada se elevó hasta toparse con la mía, respiraba con dificultad y su boca estaba completamente abierta, intentando ingresar mas aire y llenar los pulmones que el éxtasis de la acción le estaban haciendo perder.
Invadida por la vergüenza fijé mi vista en cualquier objeto en la mesa para simular estar entretenida en otra cosa. Esperé unos segundos más antes de volver a enfocarme en el intercambio de placer que estaban llevando sobre el sofá.
Para mi sorpresa cuando volví a fisgonear la escena él aún llevaba su mirada puesta en mi, pero no en mi realmente, mas bien en mis piernas cruzadas, que gracias al demasiado corto modelito de Alice era como tener nada debajo. Me enfureció su actitud, estire con fastidio la tela de mi vestido y cubrí lo que pude de mis piernas, las descrucé y me giré en la silla para observar otro punto del lugar. Ni siquiera me fijé si seguía mirando o no, me daba asco su comportamiento. Tenía a la novia prácticamente follándosela debajo de él y aún así se hacía tiempo para echar una mirada a otras a su alrededor. Me crispé totalmente y cuando intenté levantarme de mi lugar, alguien me lo impidió.
No te estas divirtiendo verdad?- Alice tomo asiento a mi lado y Jasper la acompañaba por detrás.
Esta todo bien Ali, no hay problema.- dije fingiendo una pequeña felicidad.
No, no esta bien, se supone que es tu festejo de cumpleaños y la única que no se esta divirtiendo eres tu, dime que puedo hacer por ti?- tomó mis manos y con súplica pronunció sus últimas
palabras.
No puedes cambiar mi naturaleza gruñona Alice…-con diversión solté en respuesta-…no te preocupes, no esta tan mal, al menos la música me gusta mucho…-eso si era verdad-…creo que
voy por un trago.
Voy contigo- se levantó muy aprisa para acompañarme.
No, no, tú quédate aquí, es solo un momento, ya vuelvo.
Pero quiero ir contigo de veras, no vas a perderte, hay mucha gente.
Ali agradezco tu interés pero si me pierdo solo hay un lugar VIP al cual tengo que volver, creo poder encontrarlo, no me subestimes.
Okay te esperamos aquí entonces.
Salí del lugar con un poco de prisa, necesitaba respirar de tanta tensión que llevaba en mi interior con las escenas que acababa de espectar. Deseaba con todas mis fuerzas poder abalanzarme a los labios de Edward y dejar que explorase mi cuerpo a su disposición. Agite mi cabeza intentando borrar esas ansías abusivas que me estaban invadiendo. Necesitaba tomar algo antes de continuar ahí. Rebusque en el interior de mi sostén, donde llevaba guardada mi identificación falsa, la tarjeta que Alice me había brindado en el caso que quisiera beber sin pagar. Tarjeta que sólo los invitados VIP podíamos tener, lujos que sólo podía darme estando con ella.
Me acerque a la primera barra de bebidas que tenía mas cercana, y busqué con la mirada a quien pudiera atenderme. Visualicé a uno que me sonrió de lado, intentando filtrear conmigo? Jamás esa sonrisa torcida podía superar la de mi rebelde preferido. EW! Otra vez ahí en mis pensamientos, concentrate Bella.
-Hey! - le dije con mucho entusiasmo dejando caer todo el peso de mi cuerpo a la barra.
- Hola preciosa - rodé los ojos, eran tan obvias las actitudes de algunos hombres.
- Hola, podrías recomendarme algo para beber, no tengo idea de que elegir- lo que sea que me diera, iba a estar bien, mientras mi mente se mantuviera ocupada en otra cosa que no sea Edward Cullen follando a su novia.
- Sabes, amo cuando las muchachas hermosas como tu me piden que las satisfaga- okay, creo iba a embarcar la retirada muy rápido de la barra, y tal vez me ahogue bebiendo agua de la canilla del baño.
- Genial!- solté con poco entusiasmo.
- Tengo algo para ti,…..como te llamas?- se acercó demasiado a mi espacio y me retire unos centímetros sin quedar como una miedosa.
- Nicole- dije con una sonrisa enorme, conteniendo la risa.
- Estupendo nombre para una belleza como tu….conoces el Mojito?
- Ahm, si claro- mi mente iba buscando entre los recuerdos donde había escuchado eso.
- Bueno tengo uno para ti, pero con ingredientes especiales- dijo enarcando una ceja con picardía.
- Cuales son esos ingredientes?- me acerqué mas a su lado e intenté parecer seductora. Estaba empezando a descargar algo de lo que me había transmitido la excitante vista de Edward.
- Si te digo, ya no serán ingredientes especiales, son mi secreto, muy pocas mujeres pueden probarlo, sólo las chicas listas tienen el gusto de degustar estas exquisiteces- y como chica lista que era, iba a tirar al bote su bebida.
- Vaya, eso es muy interesante, me muero por probarlo entonces- el papel de estúpida me salía tan bien, si ellos podían seducir, como no iba a poder jugar también. El tipo no estaba mal, pero presentía que estaba más cerca de ser amigo de Charlie, que de una conquista adolescente en una disco. Espere de espaldas a la barra por su trago mientras miraba la pista de baile, levanté la mirada y me focalicé en buscar la baranda del primer piso, como supuse Ang y Ben continuaban en el mismo lugar regalándose mimos. Eran lindos juntos, sumamente dulces, y parecían quererse mucho, me hubiera gustado encontrar algo así. Era imposible que fantaseara algo como lo que tenían ellos con…..él.
Algo helado por mi pierna me sobresaltó de sobremanera. Alguien había volcado su cerveza por mi pierna, por suerte el vestido de Alice estaba intacto, pero mis botas y mi pierna chorreaban cerveza. Sacudí un poco el líquido de ella, y elevé mi rostro buscando al culpable del crimen.
Cuanto lo siento señorita…..no fue mi intención mojarla, alguien me empujo por detrás y perdí la estabilidad de mi vaso- sonaba realmente apenado, un chico rubio y de ojos claros al parecer,
estaba frente a mí con la mirada horrorizada por lo que acababa de hacer. La poco luz del interior del lugar no me dejó observar mas allá de lo que tenía en frente.
Esta bien, no te preocupes puede pasar- trate de infundarle un poco mas de tranquilidad, se veía
desquiciado por el accidente.
Espera déjame ayudarte- buscó en el interior de su chaqueta, y me extendió un pañuelo-…toma limpia con esto el desastre que hice.
Oh! No, esta bien, no voy a arruinar tu pañuelo con bebida, no se va a quitar, mejor voy por una servilletas.
Déjame ayudarte, al menos contribuir con algo para mejorar el desastre, si?- me vio con suma
disculpa y una sonrisa amable, que me hizo sonreír. Tome el pedazo de tela y lo extendí por mi pierna para secar el alcohol regado por ella.
Ves? No era tan malo, ahora me siento mucho mejor.- dijo expulsando todo el aire, como
aliviando la culpa. Me reí del gesto, baje la mirada y comprobé que todo estuviera seco ahí abajo.
Ya…..arruine tu pañuelo, ahora yo me siento culpable.
No es nada que una buena lavadora no pueda solucionar. James- dijo extendiendo su mano hacia
mi.
Bella.- le di mi mano, y suavemente la llevo a sus labios para depositar un beso en ella. Me
maraville con la caballerosidad con la que se dirigía a mi. Le sonreí tímidamente, y agradecí que el lugar estuviera casi a oscuras, y que solo tuviéramos tenues luces alumbrándonos, porque el sonrojo que me invadía iba a ser mas vergonzoso de sobrellevar.
Nicole, preciosa!
Mierda, había olvidado el trago y al estúpido de la barra. Me voltee bruscamente para encontrarme con la mirada ladina del chico de la barra, que me ofrecía la bebida en una pose sexy, esperando algo de mi tal vez? Asentí de mala gana y tome la bebida rápidamente, susurrándole un GRACIAS muy seductor.
Volví a mi caballero amigo que me observaba con interrogante. Negué sonriendo con la cabeza baja, y me atreví a tomarlo del brazo y alejarlo de la barra hacia un lugar un poco menos concurrido.
Algún trastorno de personalidad múltiple?- carcajee con fuerza de sus dichos.
No, solo alejo los guiones memorizados.
Ya veo, esos no son atractivos, escupen las frases más comunes….hoy en día las mujeres son listas, no podemos seguir con el mismo guión.
Claro, claro…y tu lo sabes porque…..- elevé mi ceja con provocación, y volví a usar el gesto que
recientemente había comprendido que podía quitar el aliento de algunos…o de muchos. Porque ahí estaba de nuevo, la misma cara que Edward horas atrás me regalaba con el gesto totalmente embobado por mis labios.
Nunca fui un experto en el arte de la seducción todo el tiempo, alguna vez fui novato Bella.- no
despego en toda su frase sus ojos de mis labios y yo comenzaba a sentirme poderosa de mi reciente descubierta nueva arma.
Entonces…en que nivel estas ahora?- inconcientemente, me vi cada vez más cerca de su
cuerpo, y la bebida entre mis manos empezaba a transpirar.
Escribo guiones todo el tiempo, son pequeñas obras de arte, nada muy complicado de entender, tal vez demasiado profundas, un poco de Allen a mi vida.
Te gustan sus películas?
Me fascinan.
Amo sus películas también, es tan interesante su percepción del amor.
Espero que no termines casándote con tu hija.
Oh, no claro que no, tan profundo no quiero llegar.- estaba agradándome la charla con James,
bebí un poco de mi trago para calmar la sed.
Tu escribes guiones para tus conquistas?- me sorprendió su pregunta, fui conciente de lo cerca
que me encontraba ahora de él.
La verdad es que no, intentó escribir novelas, no se como guionar mi vida mas que el vivirla día a día.
Me parece la forma más sensata de vivirla,….pero en serio escribes novelas?- se acercó a mi
oído para que escuchara mejor, por la elevada música en el ambiente, o eso supongo. Me pare de puntas para llegar al suyo y que pudiera escucharme, apenas pude mantenerme estable, con las asesinas botas que tenía puestas. El me tomo dulcemente de las caderas para mantenerme erguida y llegar a su oído sin dificultad.
Intentó escribir, hace semanas que no he vuelto a focalizarme en eso, pero estoy segura que voy a retomarlo en poco tiempo- cuando aleje de mi cabeza a Edward Cullen pensé.
Una pequeña Jane Austen?
No, por dios, no podría compararme con ella, pero no es mi estilo preferido.
Ah no y cual es?
Hesse.
Oh si,….eres perversa- me ciño mas a su cuerpo y yo ya sentía la adrenalina del roce de
nuestros cuerpos invadiéndome, volví a tomar de mi bebida para concentrarme en otra cosa.
Intentó ser profunda en mis análisis y tal vez si,…me gusta rebuscar en las siniestras mentes de las personas.
Sumamente interesante- tenía su rostro a milímetros del mío, me vio de forma seductora y bajó
su mirada para beber de mi trago. Tomaba de la pajilla de mi vaso sin despegar sus ojos de los míos. Una de sus manos fue a mi espalda baja y con el pulgar dejaba pequeños círculos que acariciaban mi piel. Entonces decidí dar un paso más y terminé apoyada en su pecho, con mi mano libre acaricie el torso hasta elevar la mano al cuello de su camisa. Me dio una sonrisa, y se la devolví con decisión, silenciosamente estaba aceptando lo que sus ojos me pedían. Una de sus manos arrebató de las mías mi trago para dejarlo a un lado en la mesa contigua. Mi corazón latía desbocadamente, previendo lo que estaba a punto de suceder, me sentía completamente segura de lo que en momentos iba a acontecer.
Hace un año aproximadamente había sucedido mi primer beso, en el garage de una amiga en Phoenix, producto de un juego de rol, Patrick el primo recién llegado de Chicago de mi amiga Maggie decía estar completamente enamorado de mi, y no podía negar que era lindo, pero yo no tenía experiencia y el miedo me carcomía la entrañas. Entonces el juego se tornó peligroso y terminé acida a su cuerpo en un árbol. Odié el sabor a naranja que tenía en su aliento, era adicto a las pastillas frutales. Fue el más desagradable primer beso que me pudieron haber dado, profano mi boca con su lengua, cuando apenas podía mover bien mis labios, aún era imposible para mi saber como diablos debía mover los demás instrumentos. Terminó pasando la lengua por mis dientes y dejando un reguero de baba alrededor de mi boca, nunca supe si fue intencional o no, pero rozó el contorno de mis senos y se alejo de mi, para terminar con un….
Besas mal Isabella…
Y se fue con sus amigos. Pase el puño de mi blusa por mi boca para limpiar la baba. Dejándome perpleja y psíquicamente traumada de por vida, por un beso tan…..malo.
Pero ahora….era diferente, tenía noción de lo que me esperaba, y ciertamente James no era Patrick. Tenía toda la delicadeza para tratar a una mujer, sus manos fueron acariciando mis caderas, elevándolas a mi cintura, sus dedos dejaban pequeñas cosquillas en mi vientre. Movió sus manos a mi espalda y me apretó a su pecho. Deje que mis manos envolvieran su cuello, y me acerque a su rostro sin perder de vista sus ojos. Note como su mano derecha subía hasta mi nuca y la presionaba levemente girando mi rostro y posisionándola en una dirección más cómoda para él, así acceder al resultado final…..mis labios. Cuando por fin estaba a punto de llegar a mi cometido, esquivó mis labios, y presionó con los suyos mi oreja.
Eres tan hermosa…muero de ganas de beber de tus labios- susurró, dejándome sin aliento, y
Erizando cada bello de mi cuerpo. Busqué su cara para toparme con sus ojos, lo miré con todo el deseo cargado en mi interior.
Hazlo- solté, con la voz totalmente excitada.
Mi cuerpo estalló contra la pared más cercana y solté un gemido de dolor y excitación a la vez.
Gemía, solo gemía, ante la voracidad de su cuerpo impactando con el mío y el sabor derritiéndose en mis labios, mi cuerpo colisionado por el suyo. La intimidad de nuestras partes, queriéndose encontrar, la humedad de mi centro desbordando mi ropa.
o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.
Hola! Aquí un nuevo capítulo, la verdad me gusto mucho este cap, no me costó mucho, y salió asi rápido y quedé muy conforme, vamos de a poco acercándonos. Si, lo se, lo de James no es muy grato pero bueno, quiero q Bella tenga sus encuentros también. Edward no puede ser el único casanova ;), que tal q piensan? Merece un review? Digan q siiiiii por fis, me hacen muy feliz los reviews! Bueno nos vemos la próx semana, aún toy analizando lo de subirles adelantos de los próximos capítulos, lo voy a pensar mas. Ya terminé todos mis deberes así q tengo 100% tiempo libre para escribir, de todas formas nunk les falle y actualizé todas las semanas, esta vez nomás me pase un día pero es solo eso UN DÍA, no me van a matar. Bueno espero disfruten este cap, nos vemos y MUCHAS GRACIAS POR LEERME!
Mordiditas
Chaito
