Dear Squad
Tokyo Ghoul / Drabble.
By Lin.
Al virtuoso sol.
Nadie puede hacer el bien en un espacio de su vida, mientras hace daño en otro. La vida es un todo indivisible. Mahatma Ghandi
Disclaimer: Todo lo referido a Tokyo Ghoul es propiedad de Ishida.
Advertencia: Tabla de emociones: Bondad. / Spoilers.
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Levantó la mirada un tanto retraída y solo podía observar ese gesto bondadoso que brillaba con intensidad en aquel rostro perfilado.
Ladeó un poco la cabeza, como estudiando, desde otra perspectiva, ese objeto preciado, alguien de quien debía aprender y así poder fortalecerse de una vez por todas. Y es que era tan complicado, tan extraño y tan inmaculado, que su mente se veía perturbada ante tanto resplandor, uno lleno de datos y sonrisas líricas.
Mientras sus orbes inconclusos grababan a fuego cada movimiento del maestro, su corazón lanzaba pequeñas descargas eléctricas. Primero estaba esa mirada tan intensa y difuminada, imitando a una barrera gruesa de mercurio, ¿hasta dónde quería llegar?, anhelaba saber más y más cada vez que se centraba en esos posos opacados y de sonrisa contraria, muy contraria. ¿por qué lo hacía?, ¿Por qué sonreía, si eso no era lo que sentía? Más al notar como las palabras comenzaban a tomar color en la atmósfera- suspendidas- las mini partículas coloridas se esparcían por entre los gases suspendidos en el tiempo.
¿Qué es lo que debo hacer?, ¿cuándo seré útil?
Y al volver a enfocarse en las gemas del nuevo dios, una melodía encantadora volvió y se entonó de manera aleatoria, un dicho "Por favor Saiko mantente en un lugar seguro, nosotros nos encargaremos del resto" timbró suavemente en sus tímpanos. Un consentimiento por su parte como respuesta.
Porque el brillito -la suavidad de sus palabras- le producía cosquillas en el vientre y la bondad era algo que no podía alcanzar, asimismo las partículas coloridas –preocupación- comenzaban a danzar sobre ella, bañándola, llevándola a un estado puro y silencioso, quieto y por sobre todo seguro.
Era justamente eso, lo que debía incorporar, asimilar, comprender, razonar, para finalmente reproducir. Como si fuera una extensión de esa personalidad tan marginada suya. Cada vez que volvía a ver esos trocitos de papel coloridos salir de los labios de Sasaki Haise, podía sentir que no era alguien tan horroroso como para enfilarlo en las trincheras del mundo. Él desprendía luces coloridas cada vez que la miraba, cada vez que se preocupaba, por ella, por esa responsabilidad que nadie quería cargar. Alguien sin sentido, sin nada para dar, de pocas cualidades y vida en extremo frustrada.
Entonces volvió a abrazar sus rodillas, ocultando un poco su rostro, mientras su cabello azul caía libremente por ambos lados. Culpa y rechazo, por si misma, eso nunca ha de faltar, sin embargo estaba ese muñeco colorido que la resguardaría, aguardando con mucha paciencia y particular tolerancia a que la flor azulada, se fortaleciera, creciera, se superara hasta poder cuidarse por sí misma, así que hasta ese día estaría tomando infinitas notas mentales sobre "eso" que le producía inquietante felicidad.
¿Mammam?
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Y a Saiko siempre la vemos tan insegura de si misma, aunque demuestre que poco y nada le importa todo esto de ser un soldado de la CCG, así que veo que siempre Haise la esta acobijando bajo ese mando de extrema generosidad, cosa que creo que no está bien. Me refiero a la sobre protección, en fin Sasaki es un sensible por excelencia, así que ¿quién soy para culparlo?. Él tiene motivos más que justificados para resguardar a esos niños que poco saben - realmente - a que se exponen.
(Si no fuera por el "Blandito" , Saiko sería historia antigua)
Gracias por leer!
