Capítulo 4 - Falsas ilusiones
Luego de aquel encuentro con Edward me puse tan feliz. Pasé todo el día y toda la noche pensando en él. Pero al día siguiente en la escuela él no volvió a hablar conmigo. Pasó toda la mañana con otra chica, jamás lo había visto con aquella chica, pero ni siquiera me dijo "Hola" al menos.
-No te ilusiones con Edward, parece que no tiene sentimientos. -Dijo Alice.
-Tal vez no me vio, pero no le gritaré "Hey Edward", tengo una mejor idea. -Alice negó con la cabeza, pero a mí no me importó.
-Esto era de lo que te estaba advirtiendo, tú lo amas, y ahora que saliste con él te ilusionste, pero él no te ama y te lastimará.
-Sólo déjame intentar, pasaré al lado de él sin decir una palabra para ver si me saluda o me dice algo. - Me levanté y pasé caminando al lado de él y de la otra chica, pero no me dijo nada, me dirigií a mi aula, hice como que buscaba un saco, me lo puse y luego volví a pasar por al lado de ellos, pero Edward no me vio, estaba feliz conversando con ella.
-Te lo dije. -Dijo Alice.
-¿Qué más puedo hacer para que se fije en mí de verdad? ¿Qué tienen ellas que yo no tenga?
-Además de todo lo que te dije... son populares.
-¡Eso es! ¡Son populares! Y yo no, jamás pasará algo entre nosotros. -Suspiré.
-Al menos somos amigas, tarde o temprano podrás encontrar a tu verdadero amor, pero amigos verdaderos sólo uno de cada cien.
-Tienes razón, pero lo amo tanto... y yo pensé que luego de salir con él, que luego las cosas iban a mejorar.
Él seguía hablando con la otra chica y luego se fueron de ahí tomados de la mano.
Traté de fingir un poco, pero en realidad me dolió que esté con esa otra chica y que me halla ignorado así. Cuando llegué a mi casa no podía parar de pensar en lo que pasó, me senté en el umbral de la puerta de mi casa y cuando se acercaba la hora para que Charlie regrese, entré para que no me pregunte qué me pasa.
Mi ánimo estaba realmente muy bajo duró más o menos hasta los días posteriores. Pero delante de Alice y Charlie fingía mucho. Edward no se dio cuenta de mi presencia, como si fuese invisible para sus ojos. Eso realmente me dolía mucho, pero lo ocultaba y muy bien.
-¿No notas algo extraño en Bella? -Dijo una amiga de la chica que estaba con Edward.
-Se viste mejor.
-Creo que sé la causa: Hace unos días la ví con Edward, y ahora la veo algo desanimada.
-Pobre, él sale sólo con populares y no se es popular con sólo vestirse bien, tener un bonito cabello y zapatos de marca.
Al escuchar eso me dí cuenta de la razón por la que Edward me ignoraba, así que al llegar a casa me puse a pensar qué más se necesita para ser popular. No sabía mucho ni tampoco sabía a quién preguntarle, así que me puse a buscar a internet. No encontré mucho.
Estuve pensando en él todo el día y toda la noche, me siento una tonta... pensé que él se enamoraría de mí, pero sólo fue algo así nomas, ahora ni me saluda.
-Pero vamos Bella, aun tienes oportunidad. -Me dije a mí misma.
