31- la otra verdad

Jacob

Me desocupé lo mas pronto que pude. Nessie me esperaba en su casa. Anoche se quedó dormida en mis brazos, estaba tan desconsolada y yo lo único que podía hacer era abrazarla y transmitirle todo el amor que siento por ella. Tristemente reconozco que nada va a ser igual, ella ya no es mi niña... la que vi marcharse a ese famoso paseo familiar. Ahora es una mujer que ha sufrido mucho y en muy poco tiempo. Pero como se lo dije, siempre estaré ahí, para ella, siempre siempre cuando quiera y donde quiera y sobre todo como ella quiera.

Ahora solo necesita apoyo y consuelo, eso es lo que le daré. Terminé de clavar la última hoja de la pared de mi habitación, me di un baño y me fui a su casa en carro. Llegué y curiosamente no la encontré. Vi una nota sobre el piano.

Mi corazón,

Te llamé pero Billy me dijo que acababas de salir. Por favor encuéntrame en el acantilado.

Nessie.

Sentí un dolor en el pecho, un enorme dolor... algo no andaba bien. ¿Por qué quiso verme precisamente allá? Desde que me separé de Bella no había vuelto a ese lugar, no quería que me recordara a ninguno de los dos momentos de separación, cuando la vi convulsionar después de encontrarme en brazos de su madre y cuando me despedí precisamente de ella. Eso solo era una cuchillada en mi corazón. Pero tenía que ir, ella me esperaba allá.

Me fui en el carro al punto de reunión, lo dejé lo mas cerca posible, quería que escuchara cuando me acercara... y ahí estaba, tuve un fuerte deja vu... la recordé sollozando a la orilla del risco y ahora estaba de pie de espaldas a mi. Avancé con mucho miedo hacia ella, no sabía que esperar.

—Nessie—volteó rápidamente.

—Jacob... —ni "su" Jacob... ni "su" corazón..

—Hola mi Nessie.—La abracé y le di un beso en la mejilla—Me sorprendió que me citaras aquí... ¿que pasa?

—Jacob... —otra vez— Te cité aquí porque quiero que platiquemos algunas cosas.

—Ok, soy todo oídos.— ya estoy nervioso.

—Esto es muy difícil para mi pero llegué a la conclusión de que si tengo que empezar de nuevo tengo que hacerlo a partir de un punto específico... — Ya se a donde va todo esto—Mira... aquí fue donde yo di por terminado todo lo que una vez tuvimos tu y yo, llámese cariño, amistad, confianza, complicidad... la verdad ya ni se que era realmente.

Mi corazón comenzó a latir de prisa, parecía que estaba perdiendo el aliento... estaba haciendo un gran esfuerzo por alcanzar la respiración.

—Tú sabes lo mucho que te amo, lo sabes, desde antes que pasara todo esto de alguna manera lo supiste solo quiero que por favor ahora me digas lo que quisiste explicarme aquella horrible madrugada.

Me quedé helado, no supe que decir.

—Ya se que estuviste enamorado o estás enamorado de mi madre, se que la ayudaste a superar su depresión cuando mi papá la abandonó hace años, se que le rogaste mucho que no te dejara, pero al fin de cuentas... lo hizo. Quiero que me expliques como dejaste de lado lo de la imprimación y te volcaste en consolarla... de nuevo.

Yo seguía helado... creo que había perdido la temperatura, sentí una sed repentina... di un paso hacia atrás para mantener el equilibrio porque estuve a punto de caer. Estaba escuchando hablar a otra persona, no a mi bebé, ni a mi niña. Estas eran las palabras de una mujer adolorida, confundida y a pesar de todo, demasiado ecuánime.

—A ella la entiendo... al menos eso creo. Cuando la traicionaron buscó consuelo en quien había sido su apoyo y su alegría y su sol personal, etc. etc. fue exactamente lo que yo hice con Alec... pero... ¿tú? ¿Que fue lo que te hizo caer en ese juego de "tú sufres yo te consuelo"? digo, si es que no es amor, porque hace unos días me volviste a decir que me amas mas que a nada en el mundo... entonces... ¿que fue?... ¿te ganaron mas otras cosas que el amor? Incluso... ¿mas que la imprimación?

Quería transformarme y huir de ahí para evitar todo lo que quería que le dijera.

—Discúlpame Jacob —y sigue... ni "su" Jacob... ni "su" corazón.— pero son cosas que aun no me quedan claras.

—Nessie... yo, bueno... —no sabía ni como empezar— eso no es tan fácil de explicar y menos a ti.

—Hace meses querías hacerlo, ahora puedes decírmelo...

—Es verdad todo lo que te hayan dicho, yo amé muchísimo a tu madre, creí volverme loco cuando la perdí pero, nunca había pasado nada entre ella y yo. Cuando ella aceptó que también me amaba ya era demasiado tarde, ya estaba comprometida con tu padre y además no me amaba tanto como a él o al menos eso creí. Sin embargo siempre me quiso cerca y... la verdad, eso nunca lo entendí. Pero no quiero hablar de eso...

—Pero yo necesito escuchar tu versión.

—Nessie... eso ya pasó.

—No, no pasó Jacob... esa situación casi me cuesta la vida y a ti también. Así que por favor necesito la verdad.

—De acuerdo... —Yo no me acercaba porque se que no era eso lo que necesitaba, ella ahora quería respuestas. Así que con todo el dolor de mi corazón hablé.— Como te repito yo amé mucho a tu madre y casi pierdo la razón cuando me dejó pero cuando tú naciste todo cambió, mi mundo giró en torno a ti, eso tú lo sabes... siempre he estado contigo, desde que naciste... de hecho tu primer contacto fue conmigo, justo al momento de nacer tu padre te acercó a tu madre para que ella pudiera verte y tú tomaste mi brazo, fue lo primero que hiciste. Y después cuando te vi a tus bellos ojos tú me mirabas también... ahí entendí que no había nada mas que me sujetara a la tierra. Tú ya eras mi mundo.

—Pero ese sentimiento se terminó... ¿verdad?— Se secó unas lagrimas.

—No Nessie, no fue eso...

—¿Entonces?

¡Trágame tierra!, suspiré fuertemente, ya no podía darle vueltas a esto.

—Tu mamá fue a buscarme cuando descubrió lo de tu papá, yo no entendía por qué estaba tan alterada y tan confundida. Estuvimos platicando y llegó un punto en que me confundí yo también, —no quería entrar en detalles— se me removieron cosas que creí que había olvidado; ahora se que solo fue eso... una confusión.

—No estoy segura.

—Te estoy diciendo que solo fue confusión.

—¿Y por eso le lloraste tanto?... Tú le rogaste y le suplicaste que no te dejara... "otra vez". Que no podrías unir tus piezas "otra vez"... otra vez... Desgraciadamente eso fue lo que vi y lo que escuché.

—Solo sucedieron cosas que me confundieron y no sabes a que precio he pagado por eso.

—No... tú no sabes a qué precio lo pagué yo.

—Si, si lo se. Yo se lo que has sufrido, yo viví ese periodo de tu vida de manera paralela. No puedes decirme que no lo se. Y gracias a Dios ya estás aquí y lo estás porque él te dejó libre, porque si no seguirías allá o estarías muerta. Por mi culpa, lo se. Pero al fin de cuentas no estarías aquí.

Ella solo me miraba y seguía secando sus lágrimas. ¿Cómo podré convencerla? ¿Cómo puedo hacerla entender que ella es el amor y la razón de mi vida? ¿Cómo?

—Renesmee. Si cuando perdí a tu madre creí enloquecer, cuando te perdí a ti creí morir. Ningún dolor se compara con ese. ¿No entiendes? Yo también quería morir. Y no tienes idea de todo lo arrepentido que estoy por hacerte sufrir, y no creo que me alcance la vida para lograr tu perdón por todo lo que te hice pasar.

Ella no dejaba de llorar...

—Nessie, si todo lo que hice estos meses —empecé a mover las manos por la desesperación, como si de esa manera pudiera convencerla de mis palabras— si con el hecho de ir a buscarte a un país desconocido, arriesgarme entrando al castillo, enfrentarme a ese maldito clan, no te convenzo de mi amor, difícilmente lo haré en toda mi vida.

—Es tan complicado...

—Entonces, ¿Que mas quieres que haga Nessie? — ya no podía verla con claridad, tenía la vista demasiado nublada— ¿De qué manera puedo convencerte de que te amo mas que a nada... entiéndelo, que a nada... en esta vida y en la otra, en la que sea... ¿Quieres que me hinque y te pida perdón así? Lo haré— intenté hacerlo pero ella me detuvo y me levantó...

—No, no... por favor... —Y me abrazó.— eran muchas dudas, es que te he perdido tantas veces que tengo miedo de perderte de nuevo.

—Renesmee, te voy a decir lo que tenía planeado decirte hace mas de ocho meses. Había intentado memorizar algo, algún poema pero no pude. Así que solo me dejaría llevar por los sentimientos y te diría todo lo que significabas para mi...

Renesmee

Mi Jacob estaba tan angustiado y nervioso, a pesar de mis dudas y temores podía notarlo. Estaba angustiado porque temía que yo no le creyera lo mucho que me amaba, yo lo sabía solo que también necesitaba saber su verdad. Y estaba nervioso porque al fin iba a decirme lo que debió de haberme dicho antes de que pasara toda esta pesadilla.

—Esto es exactamente lo que te iba a decir la noche que regresarías de ese paseo: —el maldito paseo.

Me tomó de las manos y las puso en su corazón. Cerró sus bellos ojos, estaba sudando y su respiración estaba complicándose... y comenzó a hablar:

—"Nessie, sabes que durante estos siete años hemos estado juntos y hemos compartido muchas cosas. Nos hemos divertido, hemos sido compañeros, amigos... y en ocasiones cómplices. Algunas veces me has hecho enojar y muchas otras me has preocupado por imprudencias o por riesgos que has cometido; aunque se que son cosas sencillas, no han sido nada en las que pongan en riesgo tu vida pero aun así, me preocupan — comenzaron a salir lágrimas por sus ojos cerrados.— pero no por eso he dejado de quererte y de cuidarte y consentirte, solo que... las cosas han cambiado, todo ha dado un giro de 180º."

"Por favor mi Nessie... no quiero que te asustes pero... tengo que decirte que... que tú ya no puedes seguir siendo mi niña... ya no puedes ser mi pequeña —me estremecí y mis lágrimas siguieron corriendo— y la razón es porque... es porque... —mi corazón... mi Jacob reía y lloraba al mismo tiempo.—yo ya te amo. Te has convertido en la dueña de mi amor."

"Ya has despertado en mi este hermoso sentimiento... este sentimiento inimaginable, jamás nadie me lo había hecho sentir, y lo despertaste tú... tú que eres la criatura mas hermosa que he conocido en " —apretó los dientes—... toda mi mugrosa vida... porque... porque no hay vida que alcance para amarte... porque... —su llanto iba en aumento—eres única... porque eres la criatura mas maravillosa... e inalcanzable... porque... ni con mi muerte podría llegar a merecerte... porque yo... yo... yo solo soy un maldito perro... y... no se que hacer... y por mis estupideces no te lo puede decir, no te pude decir lo mucho que ya te amaba...

Se desplomó y comenzó a llorar como un bebé... estaba en el suelo igual que como lo encontré en brazos de mi madre... abatido, desconsolado y parecía sin fuerzas.

—¡Per...dó...na...me Nessie...! por favor... ¡perdóname!

Vi su desesperación tal como la vi el día de mi boda... me senté a su lado y lo abracé.

Tú sabes como te amo... eres el amor de mi vida y de mi muerte, solo que tenía que saber todo esto... porque... tengo miedo, mucho miedo de que algo pase y te vuelvas a olvidar de mi...

Levantó el rostro rápidamente y con ojos llenos de angustia comenzó a hablar en voz alta y con mas desesperación.

—NO, NO... JAMAS... JAMAS NESSIE... JAMAS... TE LO JURO... TE JURO QUE NUNCA TE DEJARE. SI FUERA ASÍ SOY CAPAZ DE LANZARME DE ESTE MISMO RISCO... CREEME POR FAVOR, YA LO SE.. YO LO SE.. SIN TI ME MUERO... ¡¿COMO DEMONIOS TE CONVENZO, POR DIOS?!

Si te creo, yo se todo lo que me amas, me lo demostraste muchas veces.

—Pero si tú no quieres, si tu no me amas igual y con toda la razón de mundo, entonces yo te dejo ir Nessie, yo se que no te merezco y aun con todo mi amor... te dejo ir...

—No, no amor... —lo tomé del rostro y acariciaba sus mejillas y secaba sus lágrimas... — no me digas eso, te estoy diciendo que no quiero perderte otra vez... ¿cómo puedes siquiera sugerirlo?

—Es que ya no se que hacer... —seguía llorando, igual que yo.— en verdad... no se que hacer...

—Ya no hay nada que hacer... solo dame tiempo. Es lo único que te pido. ¿De acuerdo?

—El que quieras...

Estuvimos un rato en ese lugar hasta que obscureció. Ya no dijimos nada solo nos dedicamos a perder la vista en el mar... no había nada mas que decir.

Llegó la hora de regresar a casa. Le di un beso en la mejilla y le dije lo mucho que lo amaba y me marché. De camino a casa ya veía todo con mas claridad y como por arte de magia, llegué a una decisión.

32- decidir siempre decidir

Renesmee

De camino a casa iba analizando la conversación que tuve con mi Jacob, pero también estuve pensando y analizando varias situaciones, sobretodo internas así que tomé otra decisión. Cuando llegué ya estaba ahí mi familia y se los comuniqué. Nadie lo podía creer, todos estaban seguros de que la noticia que les daría era que iba a casarme con Jacob, excepto mi tía Alice, aun cuando no estaba de acuerdo ya tenía abierta la pagina de Internet para solicitar el ingreso a la Universidad. Eso quiere decir que ya me vio en la escuela.

Mi mamá me preguntó como mil veces si estaba segura y le dije otras mil que si. Que era la única manera de aclarar mi mente y tomar las mejores decisiones futuras. Y Jake... si en verdad me amaba como dice, me esperaría. Además todavía faltaban algunos meses y ya había aprendido a controlar mis pensamientos así que no iba a decírselo pronto para no mortificarlo lo haría hasta que se acercara la fecha. Pero para mi sorpresa, a los pocos días me llegó la invitación a un curso previo para alumnos sobresalientes en la universidad de Princeton. Supongo que mi padre tuvo que ver algo en esto pero no le pregunté. El curso duraría tres semanas y empezaría el 16 de junio.

Mi papá, mi abuelo, mis tíos y mi tía Rosalie estaban felices y orgullosos. Mi abuelo Charlie se molestó. Mi mamá y tía Alice estaban preocupadas y tristes. Una me decía que apenas me había recuperado y ya me perdía de nuevo y la otra volvió a llamarme necia. Que al fin podía ser feliz y que estaba mandando todo a volar por tontas decisiones. Pero esta decisión no era nada tonta, creo que ha sido la mejor que he tomado en mucho tiempo.

Uno de esos días Jake y yo nos fuimos de cacería por primera vez en muchos meses. Me sentía tan extraña. Mi alimentación anterior había sido por una fuente o por catéter. Era raro perseguir a un animal y someterlo para poderme alimentar... me recordó los ataques de mi Alec...

Terminamos de alimentarnos a la hora del crepúsculo, me fui a lavar las manos y la cara en un lago que estaba cerca. Me senté bajo uno de los árboles que estaban a la orilla de ese río, él se sentó junto a mi y tomó mi mano. Fue ahí cuando se lo dije:

Necesito decirte algo. —No se como le dije eso porque me miró con ojos de angustia.

—¿Que sucede?

Me voy a ir a Princeton...

—¿Cómo dices?

Que he decidido entrar a la universidad a estudiar arquitectura.

—¿Te vas a ir?... ¿otra vez? ¿Me vas a dejar de nuevo?

—Jake, tengo que pensar muchas cosas, necesito tiempo. Y ya me dijiste que tomara el tiempo que quiera. Así que me iré a estudiar.

—De acuerdo... —parecía que estaba apunto de llorar— ¿Se trata de seguirme castigando?

—No, no es eso... créeme... solo que tengo que sanar muchas cosas, no quiero que cargues con todo lo que traigo y es una manera de despejar la mente y estar mejor.

—¿Es porque no me quieres y no sabes como decirlo?

—Jacob. No es posible que me digas eso. Tú sabes que si te amo y mucho. Es injusto que me digas eso.

—¿Entonces?

—Vuelvo a lo mismo... Te pedí tiempo ¿no?

—Si... está bien, está bien... es lo menos que puedo hacer por ti. No tengo derecho a pedir nada.

—No se trata de eso, entiende...

—Si, está bien, yo tengo que entender... tengo que entender... pero no pienses ahora en eso. Las clases comienzan en septiembre. Ya pensaré en eso entonces...

Tengo un curso previo...de tres semanas.

—¿Cuando se supone que empieza ese curso?

—El lunes 16.

Lo vi sorprendido, angustiado, con miedo... quiso decir algo y se arrepintió. Parecía que mil palabras se agolparon en su boca y no pudo salir ninguna.

Lo siento...

—Es la próxima semana... y esto lo supiste...?

—Hace unos días. Pero no quería decirte nada para no preocuparte o hacerte sentir mal desde antes.

—¿Y crees que de esta manera me sentiré mejor?

—No, no es eso, solo que... yo se que tratarías de convencerme de que me quedara.

Mi Jacob secaba sus lágrimas...

—Nessie, tú sabes que no lo hubiera hecho, porque no tengo derecho a pedirte nada. Nada que tú no me quieras dar, porque siempre... desde siempre te he dado tu espacio y con todo lo que ha pasado mas. Desde que regresaste así ha sido, no te he pedido ni forzado a nada.

Tenía razón, desde siempre, desde que tengo memoria, él ha dejado que haga mi voluntad.

—Como te voy a extrañar.

—Voy a volver cuando termine el curso. Además aquí pasaré las vacaciones de navidad.

—Que caro estoy pagando y no dejo de pagar mis estúpidas decisiones ¿verdad?. Tan irracionales como letales. — levantó mi mano y la besó suavemente. — Te amo.

Cerré momentáneamente mis ojos, sorpresivamente me estremecí por el roce de sus labios en mi piel. El volteó rápidamente y me miró sorprendido...

—Renesmee...

Me tomó del rostro y se acercó a besarme dulcemente... era la primera vez que me besaba en los labios después de que fue a despedirse de mi al castillo. Era un beso transportador... era un beso de mi Jacob. Yo comencé a sudar y mi corazón se disparó... lo tomé del rostro yo también y noté que me estaba contorsionando levemente a su lado.

Así sentado como estaba, paso su brazo izquierdo por mi espalda el otro por debajo de mis rodillas, me tomó en brazos y me apoyó entre su cadera y sus piernas, como cuando me arrullaba... pero ahora me besaba y lo estaba haciendo mas apasionadamente... yo lo sujeté del cuello con mi brazo izquierdo y él me apretaba con los suyos... no dejaba de besarme y ni yo de disfrutarlo. Sus boca es dulce y deliciosa y no quería separarme de esos labios...

Comencé a acelerar el ritmo de ese beso... un ritmo casi al compás de mi corazón. Yo estaba perdiendo el control y él junto conmigo... uno de sus brazos seguía por detrás de mis hombros pero el otro... ya no estaba detrás de mis rodillas... comenzó a subir por mi pierna y por mi cadera y se metió por debajo de la blusa... rodeo mi cintura y la subió por la espalda... jalé de su cabello y comencé a retorcerme aun mas... ya no podía respirar... pero no quería que apartara su boca de la mía ni su mano de mi piel... ya quería sentirme suya. El se apartó... bien, así puedo agarrar mas aire... Su respiración era complicada... él también tenía la necesidad de respirar... podía escucharlo y también a su corazón que parecía a punto de reventar...

—Nessie... ¿estás...?

No lo dejé hablar, me prendí nuevamente de sus labios, ya estaba perdiendo el control totalmente. Supongo que él también. Sus manos comenzaron a subir y bajar por mi cadera y mis piernas. Se apartó una vez mas para tomar aire de nuevo. Pude ver sus hermosos ojos turbios y excitados mientras desabrochaba lentamente cada botón de mi blusa... Mi Jacob tragó en seco, me miró y sin apartar sus bellos ojos de los míos comenzó a acariciarme...

Acariciaba mis senos con delicadeza, como si fueran unos frágiles capullos. Rozaba mis pezones con las yemas de sus cálidos dedos... yo tuve que cerrar los ojos... sentía que me estaba ahogando... abrí los ojos y el seguía mirándome, era tan tierno y tan sensual al mismo tiempo... Y volvió a besarme mientras su mano se deslizaba hacia abajo y abrió el botón de mi pantalón y bajó lentamente el cierre... yo jadeé... él también, al mismo tiempo que sentí que algo se movía bajo mis caderas...

Apoyé mis pies en el suelo para levantar un poco las caderas y facilitarle el que me quitara el pantalón... él estaba mas agitado y lo veía dudoso. Yo no tenía dudas, este era el momento preciso para que me tomara entre sus brazos y ser lo que siempre había sido. Suya.

Nos miramos por unos instantes mientras yo acariciaba sus cabellos. Respirábamos con mucha dificultad y sus manos iniciaron el recorrido desde mis pies... que manos tan suaves y tan cálidas. No puedo creer que son las manos de mi corazón las que me están recorriendo, es como un sueño. Subió sus manos por mis caderas y llegaron nuevamente a mi senos pero no se detuvieron ahí, siguieron subiendo para acariciar mi rostro y suavemente mis labios. Volvió a besarme apasionadamente pero con amor, mucho amor. Podía sentirlo. Y así sin dejar de besarme me recostó sobre la hierba... él se recostó aun lado de mi y quedamos frente a frente. Mi corazón estaba a punto de reventar.

Su brazo seguía debajo de mi cuello y el otro comenzó a acariciarme las caderas de nuevo. Bajó a mis piernas hasta mi rodilla y la subió otra vez y la movió hacia a tras rozando levemente mis glúteos. Yo jadeé con ese roce, lo jalé del hombro indicándole que lo quería sobre mi. Y así lo hizo, se recostó sobre mi. Abrí ligeramente las piernas para que se acomodara mejor, me tomó una mano y la puso a un costado de mi cabeza y tomó la otra e hizo lo mismo. Y así con mis manos sujetas con las suyas comenzó a besar cada tramo de mi piel, hasta donde esa posición le permitía.

Todo era eso... solo besos... nada mas, nada desenfrenado ni agresivo, todo era delicadeza y ternura y mucho amor. Era como si estuviera haciéndole el amor a la criatura mas frágil del planeta...

—Siempre serás mi hermosa y frágil criatura.

Volvió a subir a mis labios... estos eran los mejores besos de toda mi vida, estos, ningunos otros. Estos eran los besos de mi corazón, de mi amor... de mi Jacob. Me solté de sus manos subí lentamente su playera hasta que la saqué por su cabeza y rodeé su cuello para besarlo mejor... por algunos minutos permanecimos así, besándonos mientras yo sentía su reacción entre mis piernas.

Un rato después acaricié su cabello, bajé mis manos por su cálida espalda. No puedo explicar los que mis manos sentían. Era una sensación diferente. Se enderezó nuevamente para respirar y aproveche la oportunidad para acariciar sus hombros y sus brazos... Lo contemplé por unos momentos. La luna estaba a su espalda… era un bello espectáculo... eres tan hermoso mi corazón. Entonces yo también me enderecé y aproveché el momento para desabrochar su pantalón... jadeó fuertemente, y comencé a besar su marcado abdomen y abrí mas su pantalón, él jadeó aun mas fuerte y no dejaba de mirarme mientras intentaba agarrar aire por sus labios abiertos. Se inclinó un poco y volvió a besarme... él gemía y se apartó nuevamente para respirar...

Yo ya no podía controlarme mas y se que él tampoco pero también se que no quería comportarse arrebatadamente conmigo. Se puso una vez mas sobre mi, enredó lentamente sus dedos en un costado de mi tanga y la rompió. Apoyó sus brazos a mis costados, abrí nuevamente mis piernas, las pasé sobre sus rodillas dobladas y suavemente... delicadamente y mirándome a los ojos fue acercándose a mi intimidad, no pude evitar jadear en el primer contacto y poco a poco fue intentando entrar dentro de mi. Yo ya estaba arqueada, ya deseaba sentirlo totalmente, arranqué algo de la hierba en la que estaba recostada... y lo hacía poco a poco, me sujeté de sus brazos. Hasta que por fin pude sentir la parte mas ardiente y fascinante de su cuerpo dentro de mi... y casi grité.

Jacob

No puedo creerlo, simplemente no puedo creerlo. Tengo a Nessie, mi Nessie, al amor de mi existencia en mis brazos... No se como le voy a pagar a la vida o que tanto le voy a deber pero esto es difícil de procesar, es algo fascinante y al mismo tiempo una tortura para mi porque no lo merezco.

Esto es maravilloso. Siento la fragilidad de su cuerpo, su calidez, su sensibilidad y sobre todo la pureza de su alma. La amo... Dios... como la amo, independientemente de la imprimación, lo único que ella me inspira es adorarla. Por mas que intenté controlarme y limitarme a besos y caricias aunque yo deseaba mas, yo quería todo y afortunadamente ella también. Me lo estaba pidiendo, casi gritando y obedecí. Con dudas, con mucho temor a hacerle daño a su corazón o a su integridad. Pero por fin la estoy conociendo completamente. La temperatura de su cuerpo es increíble y la de su interior es desquiciante.

Mi cuerpo va y viene dentro de su hermoso cuerpo. El compás de mis movimientos no tienen nada que ver con el ritmo de mi desbocado corazón... es un ritmo suave... delicado... pero firme... Y la sensación... mi Dios... es simplemente... hilarante... no solo es deseo, no solo es pasión... esta es la mejor manifestación de mi amor por ella y sobretodo, la de su amor por mi... No puedo contener las lágrimas, a ella le pasa lo mismo. Solo que a diferencia de hace meses, estas lágrimas son de felicidad, las mías son también de fascinación.

Me muevo dentro de su hirviente intimidad como si estuviera reconociendo algo que era mío y lo acabo de descubrir. Sus gemidos me dicen lo mucho que le gusta mi cercanía, pero sobre todo, su mente me esta diciendo lo mucho que me ama. Y todo lo que estaba ansiando entregarme, su alma, su cuerpo, su esencia y su amor. Yo también quería entregarle todo mi amor, no solo físico, también emocional y espiritual, como debe ser... como siempre lo ha sido. Y ahora que la tengo entre mis brazos y la escucho gemir sigo pensando que no habrá vida que alcance para merecerla. Pero ella me quiere y yo la quiero y de hoy en adelante no habrá nada que pueda separarla de mi. Ni siquiera ella.

Mi corazón, te amo siempre te he amado, lo sabes. Y como quisiera estar así por toda la eternidad. Aquí, junto a ti. Me encantan tus besos, tus caricias, esto es lo mejor que he vivido por que son tus labios, son tus manos, es tu cuerpo el que está dentro de mi, es tu piel la que siento sobre la mía y por eso es lo mas maravilloso de mi existencia.

No dejo de mirarla a sus bellos ojos, esos ojos en los que me siento perdido, en los que puedo leer todo el amor que siente por mi aunque no la estuviera tocando. No se ha cansado de decírmelo y yo no podría cansarme de decírselo jamás. Esto es lo mas fascinante que he vivido, ella es mi amor, es mi vida y la única, la única razón para que yo exista y nada mas.

Sigo dentro de su cuerpo, sigo con mis movimientos... ella cierra sus ojos, veo que está a punto de venirse y yo también pero me controlo un poco mas porque no quiero perderme nada de lo que ella esté viviendo y la veo, se arquea, muerde su labio inferior y "me grita":

¡Te amo, te amo!

No pude controlarme mas, no pude evitar venirme yo también. Tomé su rostro y en vez de gritar y jadear, sin dejar de mirarla al llegar al momento máximo de mi entrega, en cada contracción solo le digo: "con todo mi amor... con todo mi amor... con todo mi amor"

La beso de nuevo en los labios una y otra vez y le digo que la amo también una y otra vez. Y me quedo recostado sobre ella por un largo rato, me siento tan feliz de sentir el golpeteo de su corazón en mi pecho, el mío sigue igual.

Me enderecé lo suficiente para verla y acariciar su cabello y su rostro.

—No puedo creerlo, simplemente no puedo creerlo. Te amo mi amor. Te amo.

Y yo a ti mi corazón.

No quería separarme de ella, no quería salir de su pequeño y cálido espacio pero tampoco quería incomodarla. Así que me puse a su lado, la hice que se volteara de frente a mi, pasé uno de mis brazos por debajo de su cuello y con el otro la abracé. Acaricié suavemente su tersa espalda con la yema de mis dedos, escuché como se fue normalizando sus respiración, también pude "ver" lo feliz que se sentía por haber estado entre mis brazos, mis "cálidos brazos" como ella los llama. Minutos después, ambos nos quedamos dormidos.

Desperté de pronto en alerta, sentí un vuelco en el corazón. Volteé para todos lados y descubrí que, para mi maldita desgracia… ella ya no estaba. Creo que ya tiene bien dominado el poder de comunicación o lo decidió de último minuto porque lo único que vi dentro de ella era que quería estar así conmigo para siempre. Eso "me decía" pero me equivoqué. Como siempre me equivoqué.

Corrí a su casa en el inútil intento de hablar con ella y decirle que ya no podía vivir un segundo sin estar a su lado, pero me encontré con la sorpresa de que se había marchado esa madrugada. El curso empezaba en una semana, si, pero antes tenían que comprarle una casa e instalarla y ella no me lo había dicho.

Para empeorar las cosas la que se encargó de darme la noticia fue la maldita rubia oxigenada, quien aprovechó la oportunidad para reclamarme lo que no había podido y para burlarse de mi desgracia.

–Me hace tan feliz el que sufras ahora perro. ¿Qué esperabas? ¿Qué ella se quedaría a tu lado después de la porquería que le hiciste? Claro que no, y en parte me alegro de que haya sucedido así porque al fin se libró de ti; lo único malo de todo esto es lo que ella sufrió y que dejó a alguien que si la amaba pero sobre todo, alguien que si valía la pena no como tu maldito perro, pero pues que se podía esperar de una bestia incivilizada que solo se deja llevar por sus instintos, como el animal que es.

—Mira, puedes decirme eso y mas... lo se y lo merezco, pero eso no significa que no la ame y que ella aun a tú pesar, también me ama. Con permiso Rosalie.

Y me fui, me regresé al lago y ahora una vez mas solo me queda esperar y venir a este árbol a llorar su ausencia y a vivir su recuerdo, porque ahora lo digo con toda seguridad y sin equivocación que aquí he vivido los momentos mas dulces y maravillosos y con mas demostración de amor de toda mi vida. Y trataré de vivirlos y revivirlos tal y como sucedió todo mientras mi lucidez me lo permita.

Dijo que volvería después del curso, solo le pido a Dios que así sea.

33- espera inesperada

Renesmee

No había querido decirle que me marchaba esa misma noche, no quise adelantar su dolor, quería que disfrutáramos el estar juntos de la mejor manera y creo que así fue.

Cuando se quedó dormido lo observé con detenimiento, aun cuando es una de las criaturas mas letales del universo, era en verdad sensible, hermoso y lleno de amor y ahora puedo decir con toda seguridad que lleno de amor solo para mi.

Mi corazón, te amo, te prometo regresar pero primero debo resolver algunas cosas dentro de mi. Por eso me voy para no tener nada en mi cabeza y en mi corazón que no sea amor para ti.

Volví a llorar, como siempre. Acaricié su rostro, su cabello, besé sus labios y me marché.

Había decidido deshacerme del pasado a como diera lugar, enfrentar el presente y fabricar mi futuro. Mi presente es este, mi amor por Jacob, mi corazón, lo amo y siempre lo amaré pero debemos madurar así que me prepararé para formar mi futuro a su lado.

Me fui corriendo a casa y mis lágrimas seguían cayendo por revivir los momentos que acababa de pasar a su lado, eso había sido amor, solo amor. Que gran diferencia es estar con la persona que amas, no solo se despiertan tus sentidos, se despiertan tus emociones, no solo desbordas pasión y deseo, desbordas amor por eso se le llama así "hacer el amor". Pude sentir mi corazón latir de prisa y de manera descontrolada pero no solo por el placer sino por la inmensa felicidad de sentir al amor de mi vida junto a mi, sobre mi y dentro de mi. Lloré por esa felicidad, porque en esos momentos no fuimos dos desbordando pasión, fuimos uno solo llenos de un infinito amor.

Y por eso me voy, porque quiero hacer desaparecer los fantasmas que siguen dentro de mi y se que aislada un tiempo de todos sanaré y regresaré a sus brazos llena de solo amor. Esa es mi promesa.

Nos fuimos en mi auto y en todo el trayecto solo pensé en los lugares que había recorrido del mediterráneo, no quise que mi padre "mirara" lo que había sucedido con Jake. Así que recorrí en mi mente cada obra arquitectónica representativa de esos países. También pensaba en Alec y no pude evitar una lágrima por su recuerdo. Mi papá solo suspiraba y golpeaba el volante del auto cada vez que eso pasaba.

No nos detuvimos en todo el camino y llegamos al estado de New Jersey la madrugada del martes. La persona de bienes raíces nos entregó la llave de mi casa. Mis padres habían localizado una lo mas cercano a la escuela pero aun mas cerca del bosque. Así que me instalaron en Plansboro. La casa era muy bonita, no tan grande como la mansión pero no tan pequeña con la de mis padres. Tenía una amplia sala, un estudio y tres habitaciones. La mas grande sería la mía ya que las ventanas formaban una esquina y la vista daba al bosque y a un arrollo.

La casa había sido elección de mi papá y la decoración de mi tía Rose. Mi tía Alice se encargó del guarda ropa. Era otra habitación pero pequeña, con un espejo al fondo. Me recordó a mi vestidor de Volterra. Mi papá se acercó y me abrazó.

—¿Estás segura de la decisión que tomaste hija?

¿Cómo?

—Si tú lo quieres, llámalo. Además no creo que vuelva a agredirte como lo hizo, no tienes idea de lo arrepentido que está y tampoco tienes idea de cómo lo entiendo.

¿A qué te refieres?

—Yo pasé mas o menos esa situación con tu madre y también me detuve a tiempo y después cuando creí que había muerto, su sangre dejó de importarme y la amé aun mas. Y se que a él le sucede lo mismo. Pude verlo en su mente.

—No papá, estoy bien, además esa decisión fue de él y no mía. El decidió terminar con lo nuestro y fue lo mejor. Yo amo a Jacob mas que a mi vida, también eso lo sabes solo que no puedo evitar sentirme triste por su recuerdo.

—Si hija, también lo entiendo. A mi me tocó vivir el duelo de tu madre hace ocho años, y me duele que estés pasando por lo mismo.

—Eso es lo que no quiero, no quiero que Jacob me vea mal y no quiero hacerlo partícipe de este duelo, como tu lo llamas. Por eso quise alejarme, pero haciendo algo útil.

—Todo estará mejor, mi pequeña; ya lo verás.

Me acosté a dormir, al día siguiente fuimos al campus a inscribirme. Ellos no me acompañaron porque el día estaba demasiado soleado, así que se quedaron en el auto. Me llevaron a comprar algunos útiles y esa noche nos fuimos de cacería. Al día siguiente solo fuimos a recorrer el bosque, no había nada que hacer y en la tarde, con mucho pesar les dije que los amaba pero que tenía que estar sola, así que al día siguiente se marcharon y tomaron un vuelo de regreso a Seatle. Ya solo me dediqué a esperar a que llegara el lunes

Y llegó el lunes, me fui muy temprano a la escuela de hecho aun no terminaba de amanecer y no había llegado nadie... pero me llevé una enorme, enorme sorpresa. Cuando me bajé del auto vi parada frente a mi a quien menos me esperaba.

—Hola Renesmee

—Jane...

Creí que iba a desmayarme, realmente creí desmayar, mi corazón se aceleró y se llenó de angustia y de repente... nada. Me sorprendí, volteé para todos lados buscando al causante de mi insensibilidad y no lo encontré.

—No te molestes en buscarlo, no quiere que lo veas.

—¿Qué... que haces aquí?

—Venimos a hacer lo que siempre hacemos, calmar algunas situaciones que se salieron de control, pero por desgracia mi hermano sintió curiosidad por saber como estás.

En ese momento llegaron Dimitri y Felix.

—Hola Renesmee

—Hola Felix. Dile a Alec que yo estoy bien, pero... él, ¿Cómo está?

—No creo que te interese. Bueno, ya te vimos, ya nos vamos. Así que le diré que estás bien.

Volví a voltear para todos lados porque de un momento a otro mi insensibilidad desapareció. Y además, quería verlo, quería saber como estaba y comencé a llorar.

—Por favor, dime como está.

—Te repito, no creo que te interese y por favor, deja tus lagrimitas. Es mas, ya se que voy a decirle, que volviste a ser la niña de mamá, la niña de siete años que él conoció. Con permiso.

Y en fracción de segundos desaparecieron. Eso me alteró y corrí al baño a vomitar, aunque no tenía nada que vomitar. Un rato después me dirigí al aula. Todo iniciaría con la clase de Historia del arte. Me sentí un bicho raro, nunca había estado en una y cuando preguntaron de que escuela iba no supe que decir. Se rieron de mi cuando les dije que era la primera vez que asistía a una y que todos mis estudios habían sido en mi casa y con maestros particulares. El maestro me pidió que mencionara quienes habían sido mis profesores.

—Matemáticas, química y física, mi abuelo—hubo risas— Biología mi papá, Historia la estudié los dos meses que estuve en Italia.

No creyeron que solo en dos meses hubiera estudiado Historia. Me preguntó el nombre de mi profesor.

—Es uno de los maestros con mas conocimiento y mas experiencia que he conocido, además de mi padre y mi abuelo: Alec Vulturi.

Cuando me preguntaron porque decidí estudiar arquitectura, les dije que había recorrido el mediterráneo por 3 meses y que me había maravillado por algunas construcciones. Principalmente Petra y Volterra. Llegó a tal grado la incredulidad del salón, incluso del maestro que me estuvieron cuestionando toda la clase sobre la historia de cada ciudad. Por fin el maestro me creyó.

De esa clase le siguieron ética, filosofía (no se para qué) y geografía. Esta materia también la estudié con mi... con Alec.

Salía de clases y me iba inmediatamente a casa, no quería que me siguieran cuestionando por mis viajes y el por qué puse tanto énfasis al describir al profesor Vulturi. No quería hablar con nadie; solo me dedicaría a estudiar, a eso había venido, incluso unos jóvenes me invitaron a una reunión de bienvenida y no acepté. No quiero hacer amistad con nadie, no me interesa.

Ya había terminado la primer semana y el único plan que tenía era ver televisión o pasear por el bosque. Tenía mas de una semana sin alimentarme pero nunca necesitaba hacerlo antes de las dos semanas y ese viernes me sentí con hambre, así que decidir salir a cazar. Atrapé un ciervo y el solo aroma me revolvió el estómago, era muy extraño ni siquiera lo había mordido, es mas, aun no lo mataba y lo dejé ir.

Volví a mi casa y agarré una de las manzanas que había en el refrigerador. El de bienes raíces también se había encargado de abastecerlo. Me comí la manzana, una naranja, dos plátanos y un jugo de tomate...NUNCA HABÍA COMIDO ESO!

Estaba mirando la televisión con un paquete de galletas cuando sonó el móvil... era mi tía Alice.

—¿Nessie?

—Hola tía... ¿cómo estás? Que gusto saludarte.

—¡Óigame señorita...! ¡¿Qué es lo que está pasando con usted?!

—¿Eh?...

—¿Otra vez quieres darnos sorpresas?

—Tía... ¿de que hablas?

—Así que corriste a tus padres de tu casa para llevarte a Jacob.

—¿Eh?!— me confundí totalmente, no tenía idea de lo que me estaba hablando.

—¿Por qué no nos dijiste que Jacob se iría contigo?

—Tía... tengo dos semanas sin verlo.

—Renesmee... ¿Estás segura que no está contigo?

—¿Qué pasa tía? ¡¿Le pasó algo?! ¡¿está desaparecido?! ¡¿Qué es lo que ves o lo que no ves?!

—No, espera, déjame... te vuelvo a llamar en unos minutos.

Me dio un vuelvo en el corazón, llamé a casa de Billy pero estaba ocupado y ocupado. ¿Qué habrá pasado? Anoche hablamos, si lo escuché preocupado y triste, dice que me extraña y yo también pero no me dijo que pensaba irse o algo así. Bueno, yo tampoco se lo dije y me marché. Tal vez está deprimido y anda vagando en fase. En eso sonó el móvil otra vez.

—Tía... ¿Que pasó?

—Nessie... algo está pasando... acabo de hablar con él.

—Dime la verdad. ¿Le pasó algo?

—No, yo misma hablé con él. Me dijo que está triste, que te extraña pero que ha estado reparando la casa de Billy y el taller para distraerse. Entonces...

—Por favor Alice...

—a menos que...

—DIME QUE PASA! ME ESTAS ASUSTANDO...

—Es que no puedo verte Renesmee. Por eso creí que Jacob estaba contigo.

Me quedé en shock... se me fue la voz... a lo lejos escuchaba algunas preguntas por el teléfono: ¿te sientes bien? ¿No te sientes extraña?... pero en ese momento se me fue la respiración.

Desperté al día siguiente por los rayos del sol que entraban por la ventana de mi habitación y ahí frente a m, estaban mi abuelo y Alice y Jasper. Ellos también ya eran como mis padres.

—¡Abuelo! ¿qué paso? ¿Qué hacen aquí?

—Te dije que no queríamos sorpresas—dijo mi tía Alice. Mi tío Jasper sonreía y desbordaba felicidad.

—Pero... que?...

—Por eso no te veía Alice. Hija, estás embarazada.—Mi abuelo sonreía dulcemente.

—¿Qué?!— me llevé la mano al abdomen y podría jurar que algo se movió.

—SI... –gritó Alice y se puso a brincar y aplaudir.

—¿Cómo... lo saben?

—Te hice una prueba de sangre.

—Y no hay ninguna duda. Vas a tener cachorrito.

Me puse a llorar."

—No cariño, no te preocupes o ¿es que no quieres tenerlo?

—Claro que si quiero pero no se si será de...

—Nessie, te digo que no puedo verte, claro que es de Jake o ¿no tuviste nada que ver con él?

—No me pregunten eso—enterré la cabeza en la almohada. — Además el día que estaba muriendo también estuve con Alec... ¿Y si quedé embarazada esa vez?

—No, ya que por la hemorragia que tuviste, te hice otro legrado además tu matriz estaba desocupada... Y si no te habías vuelto a poner las inyecciones que te di, es obvio que había posibilidades de este embarazo.

—Y te estoy diciendo que no te puedo ver... no sigas de terca.

—Es que tengo mucho miedo.—Jasper se acercó, me abrazó y me tranquilicé.

—No te preocupes estamos a muy buen tiempo de cuidar este embarazo. Hay muchos medicamentos que nos ayudarían en caso de que tuvieras alguna amenaza...

Seguí llorando... otra ilusión, otra voluntad, otro anhelo y mas deseos de vivir, por otro amor, uno mas fuerte porque este era el resultado de mi amor con mi Jacob. Era feliz, realmente feliz como nunca lo había estado. Estaba esperando un hijo de mi verdadero amor.

—Bueno cariño, el asunto aquí es... ¿qué vas a hacer? ¿Te piensas quedar aquí o te vas a regresar? ¿Cuándo se lo vas a decir?

—No lo se. ¿Mis papás lo saben?

—No. Después de llamarte nos fuimos inmediatamente a buscar a tu abuelo y del hospital nos venimos.

—Quiero que este bebé esté mas fuerte y hasta tener la seguridad de que todo estará bien entonces se lo diré.

Acaricié mi abdomen, Dios por favor cuídalo, que si nazca y será el niño mas amado del mundo.

—¿Y mi abuela lo sabe?

—Nadie, a ella le dijimos que nos fuimos de viaje.—dijo Alice.

—Yo le dije que me iba a una convención.

Mi vida cambio definitivamente. Ahora soy la mujer mas feliz del universo, al fin la vida me esta recompensando por cada una de las lágrimas que tanto tiempo derramé. Bien me lo dijo papá. Y hace unos meses me sentía la mas desdichada del planeta.

Todo empezó con la llamada de mi tía Alice, pensar que ella me regañaba porque creyó que le ocultaba algo, recuerdo que se me fue el aire y perdí la conciencia.

Todos estos días he estado con muchas nauseas, todo lo que comía antes no me gusta ahora solo prefiero la carne cruda. Y alguna que otra fruta. Ya estaba desesperada porque se terminara el curso. Todos se sorprendieron que de pronto me brotara la panza, creían que usaba faja. Claro que no. Hasta que por fin llego el 4 de Julio.

Ayer terminó el curso, se suponía que hoy viajaría de regreso a Washington pero tengo que esperar a mis tíos que fueron de cacería. No puedo volar, mi abuelo convino que sería mejor no subirme al avión para que la presión arterial no se me elevara y como no debo manejar tengo que esperar hasta mañana a que ellos regresen.

Ahora me queda esperar a que regresen de su cacería. Quieren estar lo mejor alimentados para nos distraerse en el viaje y no perderse ni un solo día del mes que me queda de embarazo. Según estuvo investigando mi abuelo, este embarazo será de dos meses y en promedio tendría unos 5 pero este bebé es enorme y parece que tengo siete. Cualquiera diría que daré a luz en cualquier momento.

Aun no se si es niño o niña, hasta que llegue a la clínica me haré el ultrasonido pero no me importa, yo lo que quiero es que nazca sano y tengo ya los nombres para cualquier género.

Jacob

Tengo mucho miedo, siento que algo va a suceder. Se supone que mi Nessie vuelve hoy pero algo en mi pecho me dice que no lo hará. Todos estas semanas le he llamado para saber como está, las primeras dos me decía que estaba bien pero que me extrañaba mucho y después, de un día para otro su respuesta fue sorprendentemente diferente; ahora me responde "muy muy bien" o "Excelentemente bien" terminando con la frase "inmensamente feliz".

La escucho tan entusiasmada, se oye realmente tan feliz que tengo miedo de que haya encontrado una mejor razón para quedarse allá y si es así, en esta ocasión no voy a quedarme con los brazos cruzados. Ahora si pelearé como lo que soy, un lobo y lucharé con garras y colmillos para defender lo que es mío y ella es mía, nadie, ningún frío o tibio o cara pálida, humano o no humano me arrebatará el amor de mi mujer. Porque ella es mi mujer, siempre lo fue y de nadie mas. Así que al cumplirse las 24 horas de este día, sino llega, me voy a buscarla.

9 de la noche del pacífico, 12 de la madrugada del Atlántico. Le he estado llamando y no me contesta, ya llamé a la mansión y Carlisle me dijo que no había llegado y que los planes eran venirse hasta mañana y en auto. ¿cómo se le ocurre venirse manejando en auto desde tan lejos y sola? Me aclaró que Alice y Jasper regresaron de su viaje y llegarían por ella. Que no me preocupara que todo estaba bien y que tardarían una semana en llegar porque tal vez harían escala en alguna ciudad para que ella descansara.

¡UNA SEMANA MAS! No puede ser, tengo un mes sin verla y no creo poder espetar una semana mas, creo que Carlisle me conoce demasiado bien porque me amenazó.

–Nada mas sepa que se te ocurrió la brillante idea de ir por ella y me vas a conocer. Ya es hora de que actúes de forma madura. Si te estoy diciendo que mañana se viene es porque así es. Así que por favor contrólate y razona, ya estas bastante grandecito para imprudencias.

—Mira Carlisle, he tenido bastante paciencia pero si ella no llega en una semana como me lo estás diciendo, si que voy por ella y nadie me podrá detener, ni siquiera tú.

Tenía que distraer mi mente, esa semana me dediqué a pasar el tiempo entre el lago y la remodelación del taller. Estaba construyendo también una habitación justo a un lado. Solo era un cuarto con una ventana. El piso lo dejé de madera, mi cama la hice un poco mas amplia y compré un nuevo colchón, el que tenía era demasiado pequeño. De hecho hace años que no cabía en el pero no me molestaba. De pronto pude notar muchas cosas.

No se que había estado pensando, no me había dado cuenta de que lo único que tengo para darle a Nessie es mi amor y esas 4 paredes. No tengo como solventar los lujos a los que está acostumbrada. Además el otro le dio un palacio y joyas, aunque se que eso nunca le ha importado pero a mi si me está importando, no podía ni siquiera darle una casa digna de ella. Yo me mantengo de lo que se hacer pero ella... ella es una reina y este cuarto no es ni del tamaño de la cascada que había en su jardín.

Como eres imbécil Jacob, ¿qué pensabas ofrecerle? ¿solo amor? ¿no crees que por eso se marchó? ¿porque ya supo que hay otro mundo allá afuera? Y tal vez por eso no vuelva, porque le gustó lo que encontró allá. ¿por qué fui tan estúpido? Tal vez por eso se fue a estudiar.

Ya no quiero pensar en eso, no tengo lujos pero el amor que siento por ella es mas fuerte que todo, incluso mas que aquel chupa sangre que tuvo por esposo. Y se lo voy a demostrar, y haré lo que le dije Carlisle, sino vuelve voy por ella.

Me puse a pensar en la plática que había tenido con Carlisle el día que veníamos de Seattle a Forks:

—"Yo se lo trabajador que eres Jacob y se también lo que vales y me gustaría ayudarte."

—"¿A que te refieres?"

—"Mira, se que ayudándote a ti, ayudo a mi nieta y se que si te presto dinero no lo vas a aceptar así que te propongo algo."

—"¿Qué cosa? ¿Quieres que trabaje para ti?"

—"Claro que no, quiero poner un negocio. Algo en lo que tengas conocimiento."

—"Yo solo se de mecánica."

—"Lo se, por eso he pensado poner una refaccionaria y ferretería y tu taller en el mismo lugar, pero que el negocio esté en la ciudad. Ya con el tiempo me lo iras pagando."

No pude responder, no podía creer lo que me decía. Yo había lastimado mucho a esa familia y ahora su líder me ofrecía ayuda.

—"Piénsalo"— me dijo.

—"Gracias eres muy amable pero no tengo nada que pensar."

—"Tú y tu orgullo, no lo usas cuando debes y no siempre te funciona... pero igual, no pierdes nada con pensarlo."

Eso fue hace mas de un mes, ahora si que lo estoy pensando, pero no se que hacer, creo que mejor espero a que llegue mi Nessie y veré que es lo mejor para ella. Todo será únicamente lo que sea mejor para ella. Lo prometo.

El jueves me sentí mas deprimido que otros días, después de dejar de trabajar decidí pasar la noche en el lago. De camino me encontré con Embri, me vio tan decaído que quiso quedarse conmigo pero le dije que no, que prefería estar solo. Ya faltaban solo dos o tres días para verla pero mi corazón estaba muy angustiado y al mismo tiempo mas lleno de amor. Pensaba en la posibilidad de que no volviera y también en todo lo que le diría en el momento en que si lo hiciera. Le diré lo mucho que la necesito, le diré lo mucho que la amo y no solo se lo diré, también se lo demostraré y le diré que todo será como ella quiera, si quiere seguir estudiando está bien, pero que por favor me permitiera seguirla amando.

Estaba perdido en mis pensamientos sentado de bajo del árbol y aventando piedras al agua y sin dejar de llorar. En eso escuché algunos pasos lentos sobre el pasto, eran mas de dos. Seguramente era Embri así que no me tomé la molestia de levantarme.

—Te dije que quería estar solo. Gracias.

—¿En verdad quieres estar solo?

Me levanté como resorte y por mas que abrí los ojos no podía creer lo que tenía frente a mi.

34- sorpresa

Renesmee

A mi corazón se le salieron los ojos cuando me vio, no podía hablar, se quedó mudo y con la boca abierta. Sus ojos estaban irritados como si hubiera llorado por mucho tiempo y al verme sus lágrimas cayeron a raudales y me miraba y miraba mi abdomen... Apoyó una mano en el árbol porque estaba a punto de caer, comenzó a encorvarse un poco y respirar con demasiada dificultad.

—Jacob... ¿estás bien?—se tallaba los ojos una y otra vez, no se si para quitarse tanta lágrima o para corroborar que no era una alucinación.

—Nn nnn... nn...

Tomé una de sus manos y la sostuve sobre mi vientre y con la otra acaricié su rostro. En ese instante los movimientos de mi abdomen no se hicieron esperar.

—Teníamos muchas ganas de verte. —intenté secar las lágrimas que brotaban de sus bellos ojos. Llevé mi otra mano también a su rostro.—Te amo— y lo besé.

Quité su mano del árbol y la llevé también a mi vientre—Te amamos— me acerqué a sus labios y lo volví a besar. Comenzó a sollozar mas fuerte, me tomó del rostro, aun no podía decir nada y me besó una y otra vez. Se hincó frente a mi, puso ambas manos en mi prominente abdomen y comenzó a besarlo y por fin habló entre sollozos.

—¡Te amo, te amo mi niño... te amo!

—Estás equivocado... no puedes decir eso.

Sin soltar mi vientre levantó su rostro confundido. Sus ojos seguían inundados. Puse mi mano izquierda sobre su mano derecha...él no perdía detalle — Mi corazón... aquí está Jacced— y la otra en su mano izquierda bajándola un poco— y aquí está Sarah.

Levantó su hermoso rostro sorprendido, hizo un bello puchero y lloró aun mas fuerte casi al punto de la carcajada. Me abrazó y siguió llorando y besando a sus hijos por unos minutos. Yo también lloraba.

En ese momento se acercaron mis tíos, no habían querido que viniera sola por lo que pudiera suceder así que Jasper le puso una mano en el hombro y este abrió los ojos y se levantó.

—Felicidades papá.

—Felicidades Jacob.

—Gracias— mi Jake seguía llorando y me abrazó de nuevo— te amo, te amo. Los amo y no permitiré que te vayas de nuevo, no permitiré que me dejes.

—Yo ya no me iré mi corazón, jamás.

—No puedo creerlo... ¿Cómo lo supiste? ¿cuánto tienes?

—Saca cuentas... ¿Cuándo me fui?

—cierto... pero. ¿Cuándo nacen?

—de dos a tres semanas.

—Por eso te escuchabas tan feliz por teléfono... ¿cómo lo tomaron tus papás?

—Aun no lo saben. Llegando nos fuimos a la clínica para que mi abuelo me hiciera el ultra sonido. Además quería que tú lo supieras primero. De la clínica nos fuimos a tu casa.

—¿Billy ya te vio así?

—No, mi tío se bajó para preguntar por ti y le dijo que habías salido. Supuse que te encontraría aquí.

—¿Pero... pero como te lo hicieron? Tu piel es o era resistente a eso.

—Lo hicieron en 4ta dimensión y se pudo ver... no con tanta claridad como en una persona normal pero si lo suficiente para ver que ambos están bien…«fue un ultrasonido vaginal y así si se puede ver».

—¿Y que vamos a hacer? Tu ya tienes que quedarte conmigo, tengo que cuidarte.

—Jacob— era Alice— Por sus antecedentes, Renesmee tiene que cuidarse bien así que lo mas conveniente es que se quede en la mansión al menos hasta que nazcan los bebés y estén fuertes.

—Pero... yo no quiero apartarme de ella. Ya no voy a separarme de ella y de mis hijos.

—Nadie dijo lo contrario— y lo besé de nuevo.

—Bueno—dijo Jasper— es hora de hablar con tus papás.

—Quiero quedarme un rato con Jacob, mas tarde voy a casa, ¿Si?

—de acuerdo— y se fueron.

Jacob

No lo puedo creer, todo es tan inesperado y tan increíble y tan maravilloso. Tengo miedo de despertar.

—¿Cuándo te diste cuenta?

—hace tres semanas. Me llamó mi tia para reclamarme porque no les habia dicho que tu estabas conmigo alla.

—¿Qué?

—Si, tu crees? Le dije que no sabia de que me estaba hablando. Entonces me dijo que no me miraba, que me habia perdido de su vision y al dia siguiente ya estaban alla conmigo.

—¿Por qué no me lo dijiste?

—Porque tenia miedo de que algo sucediera y para que te decia. Preferi esperar a que este bebé, bueno, es que crei que era uno, estuviera fuerte.

—¿y como te has sentido?

—Con mucho sueño y con mucha hambre.

—¿quieres que cace algo para ti?

—No corazon, gracias. Casi no me alimento de esa manera.

—¿Entonces?

—Al principio fue algo de fruta, ahora solo carne y pollo.

—Bueno, puedo prepararte algo. Vamos a la casa y te cocino.

—Jajaja, no amor, todo lo como crudo.

—Mejor, asi no tengo que cocinar— La abracé y le besaba en las mejillas y en la frente y en los labios. —¿Qué crees que digan tus papás?

—No lo se y la verdad, no se si esta bien o mal pero no me preocupa. Me preocupaba lo que dijeras tu.

—Amor, ya no quiero separarme de ti. Como podemos estar juntos?

—Hablere con mis papás

—Hablaremos.

—Bueno, hablaremos. Y les diremos que no podemos estar ya separados. Lo quieran o no.

—Bien.

Entonces la cargué y la arrullé mientras la besaba en los labios.

—amor. ¿No importa que no tenga nada que ofrecerte?

—¿No tienes nada que darme?

—Solo mi amor y… mi vida.

—Y ¿crees que yo prefiero otra cosa que no sea eso?

—No… creo que no.

—Corazon, de nada me sirve toda la fortuna del mundo si no te tengo aquí. Tu lo sabes. Ademas me diste algo un millon de veces mejor.

—¿Qué? — mi Nessie bajó la mirada y acaricio su vientre.

—La maravillosa oportunidad de ser madre. Te amo.

Nos quedamos unos minutos asi, no podia creer que tambien estaba cargando a mis bebés. No podia dejar de besarla, la besé y la besé con todo el amor y toda la ternura que mi humanidad me permitia. El animal que era lo tenia bien dormido y asi sera por un buen tiempo. no me interesa despertarlo lo que realmente me interesa esta exactamente aquí en mis brazos, mi mujer y mis hijos.

Me sente bajo nuestro arbol con ella en brazos. Me platico sus aventuras en la escuela. Yo le platique las novedades que habia, le dije que Sue estaba casi para reventar y que aun asi nuestros hijos nacerian primerol. Tambien le dije que Embri y Leah ya vivian juntos, que Seth aun no se casaba pero que se habia imprimado de una hermana de Clair.

Tambien le dije de la platica que tuve con Billy al dia siguiente de que volvi de Italia, le dije que ya mas calmado quiso hablar conmigo de hombre a hombre. Me confeso que sospechaba que el era el padre de Embri porque habia estado con su madre por esas fechas y ya casado con la mia. Pero que no supo de ese embarazo porque ella se fue de la reservación y regreso ya con Embri. Pero sus sospechas empezaron cuando se integró a la manada. Tambien me dijo lo mucho que se arrepintio de haberle faltado a mi mamá aunque ella nunca se enteró y su arrepentimiento aumento cuando ella murio. Y que eso lo llevaria en la conciencia por lo que le restaba de vida.

Yo no podia juzgarlo, no tenia el valor moral de hacerlo, yo habia cometido mis propios errores. Solo que por eso mismo el no queria que yo sufriera esas consecuencias.

Le platique a mi Nessie de las reparaciones de la casa, del taller y del nuevo cuarto y quiso verlas. Nos levantamos de la hierba y cuando quiso caminar no se lo permití, así que me la lleve en brazos hasta mi casa. Tardamos mas tiempo en llegar porque me detenía constantemente para besarla por largos ratos.

.

Cuando llegamos se sorprendio de ver el taller tan arreglado, lo habia pintado y habia construido otros estantes y cajoneras para la herramienta. Salimos de ahí y la llevé a mi habitación, no se porque pero le gustó. Me besó y me dijo que me amaba y que si podia hacerlo un poco mas grande para que tambien cupieran los genelos… me sorprendi… o sea.. ¿Quiere estar aquí, conmigo… en esta casa? Eso si es amor.

La tomé del rostro y la besé mucho mucho, por mucho rato…. solo me separaba cada vez que ella o yo queriamos respirar. Ya cuando el sol se sintio en lo alto decidimos salir de ahí. Vi que Billy estaba en la puerta mirando hacia los arboles con cara de preocupación. Le dije a Renesmee que se pusiera a un costado de la casa, que primero hablaria yo con el.

—Te dije que ya no me iria de casa Billy, ya quita esa cara.

—Es que no veniste en toda la nochel.

—Ni que hubiera sido la primera vez, ademas las cosas han cambiado bastante asi que… quiero decirte algo.

—¿Qué?

—Como te diré… hummm digamos que la familia crecerá.

—¿De que hablas? ¿Qué burrada piensas hacer o ya hiciste?

—No es ninguna burrada, al contrario, es lo mejor que voy a hacer en mi vida… o he hecho… no se… el caso es que Nessie y yo estaremos juntos.

—¿Te vas a ir a vivir a Princeton?

—Nooo… ella ya volvio.

—Te vas a ir a casa de los Cullen… no creo que sea conveniente… ademas

— Ay Billy por Dios! Claro que no.

—¿Te la vas a traer para acá?

—Asi es.

—Pero… a donde hijo? Ella esta acostumbrada a otras cosas… ella es como una princesa… ¿Qué vas a ofrecerle? Esa niña merece todo lo mejor.

—Billy —mi Nessie apareció— Jacob es lo mejor para mi.

Mi papá se asustó, me miraba con los ojos muy abiertos y volteaba a ver el vientre de mi Nessie. Se le rasgaron los ojos, se llevó una mano a la cara y comenzó a llorar como niño.

—Dios te bendiga Renesmee, Dios te bendiga.

Le extendió los brazos y ella se acercó a abrazarlo y consolarlo.

35- la noticia

Renesmee

Salimos de mi próximo hogar en el carro de mi corazón. Mi tía ya me había llamado preguntando donde estaba y que si no pensaba regresar algún día. Que exagerada. Si hace tan solo unas cuantas horas que volví a ver mi Jacob.

Me dijo que había citado al clan Cullen en la mansión y que mis papás llegaría hasta que se les dijera.

Sentí algo de temor, pero mas porque no quería que le dijeran nada mi corazón, ya que aun no era muy bien aceptado por algunos de mi familia.

Llegamos a la mansión y mi abuelo ya me esperaba en la entrada. Jacob me ayudó a salir del auto, mi abuelo se sorprendió al verme tan "extensa".

—Estás hermosa hija.

—Te lo dije Carlisle— dijo mi tía Alice que ya había salido también.

Mi abuela salió a recibirme también, y corrió a abrazarme.

—Mi niña, esta es tu recompensa, la vida te está dando lo que tanto mereces.

La que no estaba ahí era mi tía Rose. Ya se que no bajó a verme porque mi tía Alice le dijo que Jacob venía conmigo. Pero alcance a verla cuando se asomó por el balcón, no bien había bajado la vista cuando ya estaba ahí junto a mi.

—Renesmee!

—Tía!—Y me abrazó.

—Te quiero mi niña, juntas vamos a cuidar que todo esté bien. Yo te cuidaré.

Entramos a la casa y en el recibidor estaba mi tío Jasper y mi tío Emmett que no entendía la reacción de Rose, hasta que me vio.

—Y son dos!— dijo mi tía Alice.

—¿DOS?— gritaron todos.

Volteé para todos lados y no encontré a mi Jacob. Caminé hacia el ventanal y lo vi recargado en uno de los árboles y mi abuelo con él. Parecía que lo estaba regañando. No quise intervenir, ya me dirá lo que platicaron.

—Hay que llamarle a tus padres.

—No, creo que mejor no les llamamos y yo voy para la casa.

—Me fui caminando con mucho cuidado, con lo que mi naturaleza me permitia. Mi tía Rose me acompañó hasta donde sabía que mi papá no alcanzaría a leer sus pensamientos. Una vez cruzado ese límite me fui concentradndo en el aire que repiraba, el sonido de las hojas de los arboles, en la hierba bajo mis pies. Andaba descalza porque mis pies estaban hinchados y los zapatos me molestaban.

Según me iba acercando fui "hablando."

—"Papá, ya volví. Se que me estás escuchando y por favor quédate donde estas, no salgas. Quiero platicar contigo de esta manera."

"Tú sabes lo que he sufrido y sabes todo lo que pasó por mi mente, pero ahora quiero que sepas que soy la mujer mas feliz del mundo"— la escuela, los exámenes, mis compañeros...—"quiero que sepas que los amo a ti y a mamá pero ya tomé accidentalmente una decisión. Y digo accidentalmente porque no estaba en mis planes"—Mi Jacob... mi Jacob... Jacob cazando, Jacob en fase y sin fase... Jacob sonriendo... hermoso... con esa sonrisa que me hipnotiza.—"Y ya no hay marcha atrás y ¿Sabes que? Eso es lo mejor de todo."

"No se si le estés repitiendo a mamá lo que te estoy diciendo pero si es así, dile que soy feliz, que tengo al amor de mi vida y que no quiero estar lejos de él nunca mas, ni un día, ni una hora y ni un segundo a ninguna distancia. Ya no quiero mas espacios entre él y yo"

"Se que me entiendes, dile a mamá que se que me entiende porque a ustedes les pasó lo mismo, por eso decidieron casarse, aun en contra de todo y de todos, en contra de todos los pronósticos y riesgos; y de esa misma manera, si es que no mas, queremos estar juntos. Yo amo a mi Jacob y se que él también me ama y perdónenme pero si ustedes no aceptan que esta relación se haya concretado ya, aun así me iré con él. Y me enfrentaré a ustedes e igual retaré al mundo por defender mi amor."

"Ya se dieron cuenta que él es mi vida y también fue casi mi muerte y yo no quiero vida y no quiero muerte si no es con él. Además hay algo mejor, algo que hace mi dicha completa y que supera cualquier alegría o cualquier ilusión. Cual quiero logro o cualquier anhelo. Así que..."

No pude terminar de "hablar", ya tenia a mi padre frente a mi. Me miró con los ojos mas amorosos que le había visto jamás. Miró mi vientre y me abrazó.

—Perdóname hija, pero hace rato que dejé de escucharte a ti.

—¿Cómo?

—Mis niños me anunciaron tu llegada.

Me tocó el vientre y los bebés se movieron. Mi papa no puede llorar pero se que lo hacia, sin lágrimas, pero lo hacia.

—¿Y mi mamá?

—Le dije que esperara que iba a corroborar algo. Mi amor, yo solo quiero tu felicidad y si es el o cualquier otro esta bien, siempre y cuando te quieran y te valoren y seas feliz.

—Lo soy papá, soy mucho muy feliz.

—Si lo se, lo puedo ver dentro de ti, lo puedo ver en tus ojos y puedo verlo en esos bebés. Vamos a decírselo a tu madre.

—Papa, mejor espero aquí. Dile tú y si ella me acepta... es que... perdón papá pero no se que es lo que ella realmente piensa o que tantas cosas quiera... o...

—Renesmee, ya no pienses mal. No tienes idea delo que ha sufrido por ti y por todo lo que te ha pasado. Bien se hubiera prendido fuego si eso hubiera sido tu felicidad.

—No, no digas eso.

—Entonces ya deja de pensar cosas que no son. Ahora disfruta cada momento de tu maternidad así como ella lo disfrutó cuando tu ibas a hacer. Ahora vuelvo.

Se marchó y yo me quede ahí de pie, me acerqué al arrollo que rodeaba la casa y me disponía a meter un pie al agua apoyándome en un árbol... cuando la escuché.

—¡Renesmee!

—Mamá!

Me enderecé, la vi avanzar hacia a mi de manera dudosa.

—Esta bien mamá, no necesitas hacer esto. Yo estoy muy bien, solo quería que lo supieras.

—Hija... ¿de que hablas?

Ya la tenia junto a mi, también crei verla llorar. Me abrazó.

—¿Cómo? ¿cuánto tienes? ¿cuándo nacen?

—en dos o tres semanas.

—Hija, que feliz me haces, en verdad. creo que desde que tu ibas a hacer no me sentía tan feliz.

—Gracias mamá.

—Y.. él... ¿lo sabe?

—Si y está feliz.

—¿Tus tíos, tus abuelos?

—Todos lo sabe, de hecho mi abuelo estuvo allá conmigo y mis tios también, ellos me trajeron.

—Así que ese fue su viaje.

—Si.

—Jacob y yo ya no queremos estar separados, me quedaré unos días en casa de mi abuelo pero una vez que nazcan los niños me iré con él..

—Pero hija, no estas acostumbrada

—Claro que lo estoy, recuerda que siempre he estado en esa casa, además, ya me hizo una habitación y voy a quedarme con lo que él me pueda dar.

—Pero los niños necesitaran su lugar también.

—El también se encargará de eso.

—Entonces no tenemos nada que decir.

Me acompañaron a la casa de mis abuelos, en el camino le expliqué a papa de por qué mi abuelo no quería verlo. Ya estando todos reunidos noté una vez mas que Jake no estaba ahí.

—Vamos a darle y darnos tiempo— dijo mi papá.

—De acuerdo, entonces me voy con él.

—No hija, no puedes irte.

—Si, me iré. Yo debo estar con él. No se preocupen por mi, ustedes tómense su tiempo, además... tengo una visita que hacer.

Salí de la casa y me acerqué a mi corazón, lo abracé y le di un beso. Se que todos nos miraban y quería que todos vieran lo feliz que era. Me ayudó a subir al auto y nos marchamos. Solo con tomarme la mano vio lo que había sucedido.

—¿Estás segura que quieres irte ya?

Si, a menos que tú no quieras.

—Claro que quiero bebé, pero no traes nada de ropa.

—¡Diantre! No pensé en eso. Bueno, le llamaré a mi tía mas tarde para que me lleve algo. Ahora necesito ver a mi abuelo Charlie.

Jacob

Es maravilloso todo esto, es maravilloso e increíble, mi Nessie va a tener unos gemelos, va a tener a mis hijos. No puedo describir la felicidad tan inmensa que tengo en mi corazón, tanta que no me cabe e el pecho. Siento que la amo mas, aunque parezca imposible.

Quería gritarle a todo el mundo lo feliz que era y quería que todos supieran el regalo mas grande que podía darme la vida. Pero ella quería decirle a su familia primero y aun cuando no me sentía cómodo, la acompañé. Realmente ellos estaban felices, por ella, claro porque la veían radiante, plena, hasta la rubia la abrazó de gusto.

Cuando entraron yo no lo hice y Carlisle se quedo a hablar conmigo. Me habló del compromiso, de la responsabilidad, de la lealtad y todas esas cosas que los papás y los abuelos dicen al esposo de las hijas. Se que creen que soy un inmaduro, se que creen que soy un impulsivo irracional pero también deben creer cuanto la amo. Los amo y que haré lo que sea por ellos.

Una vez mas me propuso lo del negocio y le dije que ahora si lo iba a pensar. Después me dijo que mi Nessie había ido a hablar con sus padres. Yo hubiera querido acompañarla pero si ella no me lo pidió fue porque considero que era lo mas prudente. Así que yo aproveché la oportunidad para entrar en fase y desparramar mi felicidad.

—"Jake, me tenías con la curiosidad"

—"Hola Sam"

—"¿Es verdad?"

—"Si, es verdad"

—"Jake— era Seth—¿Qué estas diciendo?"

—"Eso, que soy el lobo mas feliz del mundo."

Justo en ese momento Leah salio de fase.

—"Dale tiempo—dijo Seth— ya se le pasará, es normal. Ha estado así desde que mamá salió embarazada. Dice que eso es antinatural"

—"¿SON DOS?"

—"Si."

—"Bonitos nombres, me da gusto que ella se vaya a llamar como tu madre, Jake."

—"Gracias."

—"Y cuando llegan mis sobrinos"

—"En dos o tres semanas."

—"Ya casi... ¡Oye! Si que Nessie está gorda... parece que va a reventar.

—"Y ella... ¿no corre peligro?"

—"No, ella se ha alimentado muy bien desde un principio y está muy fuerte, además le da a los bebés lo que le piden."

—"Ok... son mas peludos que colmilludos, eso es bueno."

—"jajaja"

—"Así es."

—"Muchas felicidades Jacob, en verdad te lo mereces. Ambos se lo merecen."

—"Gracias Sam."

—"¿En serio ella se irá contigo?"

—"Si, ya no queremos estar mas separados."

—"Me parece muy bien, así debe ser. Le dire a Emily, le dará mucho gusto."

—"Bueno, los dejo, creo que ya es hora de volver. Luego los veo."

—"Adiós Jake."

—"Felicidades otra vez."

Volví de fase justo en el momento en que ella iba saliendo, Carlisle la acompañó. Mi Nessie me abrazó y la besé, la ayude a subir al auto y nos fuimos. Tocando su mano me enteré de la platica que tuvo con sus padres y de que ya se iría conmigo.

—Estas segura?

si, a menos que tú no quieras.

—Claro que quiero bebé, pero no traes nada de ropa.

—¡Diantre! No pensé en eso. Bueno, le llamare a mi tía mas tarde para que me lleve algo. Ahora necesito ver a mi abuelo Charlie.

—Mi Nessie, él esta trabajando ahora... ¿no temes por mi?

—¿De que hablas?

—¿No temes por tu Jacob? Puede vaciarme la pistola.

—Claro que no, es mas, tú te bajas y yo me quedo en el carro.

Llegamos a la estación y Nessie se quedó en el carro como dijo. Charlie se preocupó al verme, nunca iba a buscarlo y menos ahí.

—¿Le sucedió algo a Nessie?

—No ella esta bien

—Entonces ¿a Billy?

—No, es que...

—¿Se trata de ti? ¿Estás en algún problema?

—No, Charlie, tranquilo, respira... déjame hablar. Nessie volvió.

—¿Ya volvió? ¿Cuándo?

—Volvió anoche y llegó para quedarse.

—¿En serio? ¿Ya no se irá?

—No.

—¿Dónde esta? Bella no me dijo nada.

—Es que ella lo supo hasta hace unos momentos… Nessie está en el auto pero... —camino hacia la puerta—espera, tengo que decirte algo primero...—Se detuvo.

—¿Que sucede?

—Digamos que ha habido cambios y algunas novedades.

A Charlie se le fue la sangre al suelo, se puso pálido y estaba a punto de colapsar y lo sostuve.

—Charlie... ¿estás bien?

—¿A que cambios te refieres? Mi niña... ¿acaso?

No entendía que era lo que quería decir, estaba muy confundido.

—¿Te vas a convertir en algo mas para decirme que ella ya cambió?

—¿Eh?

—¿Ella ya cambio? ¿Su calor... su color...?

—AHHHHHHH... eso...No. claro que no. Ella es y será siempre la misma Nessie que conocemos.

—ENTONCES QUE ES? HABLA DE UNA MALDITA VEZ…. Ya no me des esos sustos Jacob, ya no estoy para eso.

—Hay cambios pero no ella, sino en ella, en su interior.

—¡Ah caray! Ahora es sangre azul o que?

—Charlie... si vas a matarme, por favor no lo hagas frente a ella. Es mas mátame de una vez aquí donde no pueda ver.

—No seas dramático Jacob.

Charlie salió corriendo y mi Nessie ya estaba afuera recargada en el auto y estaba mirándose los dedos como si buscara algo en ellos, se que era por nervios. Se veía tan hermosa, el aire revoloteaba sus rizos y ella comenzó inútilmente a calmarlos, su vestido casi se levantaba y se puso roja cuando apareció su abuelo.

—Hola abuelo.

Charlie ahora si estuvo a punto de colapsar y una vez mas lo sujeté.

—Renesmee...

Ella se acercó a él y tocó su mejilla. Supongo que así fue como le dijo lo feliz que era y que no había dicha mayor. Charlie cerró los ojos y comenzaron a correr lágrimas por sus mejillas. En eso la abrazó y besaba su cabeza.

—Gracias Dios. Si en verdad es así, gracias.

Un rato mas nos fuimos a nuestro lago y le conté sobre la charla que tuve con Carlisle. Me dijo que yo decidiera, que ella iba a querer lo que yo quisiera.

Al día siguiente cuando fui a hacerle de comer a Billy, escuché que estaba hablando con Charlie, al fin habían hecho las pases. Ahora el problema iba a ser a quien iban a querer mas sus nietos. Ya están seniles los dos.

36- aun no es tiempo

BELLA

Hace tres días que nos enteramos que mi Nessie tendría bebés. Se veía tan feliz, tan radiante y sin embargo, hace tres días también que se fue a vivir con Jacob. Esa fue su decisión. Ella nos dijo que aun cuando no estuviéramos de acuerdo, nos enfrentaría y desafiaría al mundo por él. Que eso fue lo que nosotros habíamos hecho al casarnos. Tenía razón, pero que difícil es todo esto cuando estás del otro lado. No se que hubiera hecho o dicho Charlie si hubiera estado conciente de lo que en realidad sucedía en la vida de los Cullen. De cualquier modo me siento mas tranquila, no hay miles de millas de distancia entre nosotros y sobre todo, no hay un peligroso clan rodeándola y prohibiéndonos verla.

Se que él la quiere, me consta y se también que fui yo la que lo aparté de ella aun cuando me repitió mil veces que a ella era a la que amaba. Pero me dejé dominar por ciertas emociones y lo envolví de tal manera que él también se dejó dominar por ellas. Y ambos lo pagamos muy caro. Pero ahora están juntos, y se que él la cuidará y la protegerá. Tengo confianza en eso, desde que mi niña era pequeña lo supe por eso fue que cuando se iba a iniciar la batalla le dije que se la llevara lejos y que la cuidara. Le confié la vida de mi hija. Afortunadamente no hubo necesidad de que se alejara de mi en esa ocasión. Pero ahora que ya son una pareja, estoy preocupada. Ella se fue con las manos vacías, no quiso llevarse nada. Alice le llevó mucha ropa el mismo día que se marcho y su carro pero no quiso nada mas. Le dejó dinero en la bolsa pero al día siguiente Jacob lo dejó en la puerta de la mansión. ¿Por qué es tan orgulloso?

Edward y yo decidimos ir a hablar con mi hija y con Jacob. Queríamos lo mejor para ella. Se que es feliz porque está con él pero ella merece lo mejor y mis nietos también. Así que íbamos con la intención de proponerles algo. Mejor dicho, informarles algo.

De camino a la reservación ni él ni yo hablábamos. El no había ido desde que intentó hablar con Jake cuando descubrió que estábamos juntos y yo no había ido desde que me despedí de él en el acantilado. Eso fue hace nueve meses. Cuantas cosas han pasado, ya no quiero pensar en ellas pero también se que no habrá vida que me alcance para arrepentirme de todo lo que herí a mi hija y a mi esposo. No se trataba de ver quien dio el primer golpe, se trataba de ser conciente y ser fiel a nuestros principios. Y yo lo olvidé. No hay peor juez que nuestra propia conciencia.

Me concentré en planear como decirle a nuestra hija la propuesta que teníamos. Pero llegué a la conclusión de que de la manera en que se lo diga, todo será como ella quiera.

Llegamos a casa de Jacob y efectivamente, como ella nos dijo, le había construido una habitación, era una pequeña justo a un lado del remodelado taller. Edward fue a saludar a Billy, yo preferí no hacerlo, no quiero incomodarlo ni recordarle nada que lo perturbe.

Edward salió y tomando mi mano nos dirigimos al cuarto de Nessie, quien ya estaba con la puerta abierta esperándonos.

—¡Mamá! ¡Papá! Que sorpresa. Nunca imaginé verlos aquí.

—Hola mi niña. ¿Cómo estás?— La pregunta era tan absurda... mi niña irradia luz, desborda vida.

—Pues cada vez mas gorda, la ropa que me trajo mi tía ya no me queda.

—¿Eres feliz?

—Mucho, como nunca imaginé.

—Nessie, tu madre y yo queremos hablar con ustedes. ¿Está Jacob?

—No, fue a cazar.

—¿Y tú por qué no fuiste?

—Ya no quiere que yo vaya. Me agito mucho.

—¿Te agitas mucho? Tenemos que llevarte con tu abuelo para que te revise.

—No, estoy bien, es solo por mi volumen, además, estos niños no se están quietos ni un minuto.

—Y entonces ¿tú como te alimentas?

—Tengo el refrigerador lleno de carne y pollo crudo.

—¿Crees que tarde mucho?

—No, se fue desde la mañana. No quería apartarse de mi pero ya tenía mucho sin cazar así que lo convencí de que fuera. Es que parece que él es el embarazado porque no quiere comer nada de lo que le cocina a Billy. Solo lo que caza.

—Bueno hija, mientras llega hablaremos contigo.

—¿Que sucede papá?

—Mira hija, tu madre y yo hemos estado platicando mucho.

—No quiero que nos mal interpretes ni que te molestes, ¿de acuerdo? Sabemos lo feliz que eres aquí, sabemos que lo que mas deseabas toda tu vida era estar siempre con él pero hija...

—Se que Jacob te ama y que también quiere lo mejor para ti así que venimos a decirles que... pensando en la comodidad de los niños y en la tuya, incluso la de él, les hemos comprado una casa.

No decía nada. Comenzó a parpadear. Abría mucho sus ojos.

—¿Qué opinas hija?

—Está cerca de la casa de tu abuelo, bueno a unas millas.

—Tú mamá vendió la casa de Beaver y compramos la de ustedes. No es tan grande como la mansión pero si es mas grande que nuestra casa. Te va a gustar. Tiene cuatro amplias recamaras y dos salas. Además la cochera es enorme le caben 4 autos. El terreno es muy grande, Jake puede poner su taller ahí.

—¿Quieres ir a verla o esperamos a que vuela Jacob?

—No.

—¿Esperamos a Jacob?

—No.

—Entonces vamos.

—Hija, no pienses así.—Le dijo Edward, ya sabe todo lo que está pasando por la cabeza de Nessie.

—No, es que ustedes no entienden. No me interesa y se que a él tampoco.

—Hija, tienes que pensar con claridad, no solo se trata de Jake y tú, se trata también de tus hijos.

—Precisamente, porque pienso en ellos.

—Pero aquí no van a caber, hija... mírate. —Se lo dije mirando alrededor de la habitación. —Mira donde estás.

—Tú viviste en una mansión, viviste en una bella casa, viviste incluso en un palacio...

Vi que a Nessie se le erizó la piel, cerró los ojos y de pronto se le oscurecieron. Se había enojado.

—No hija, no es asi...

—No puedo creer que me estén diciendo eso. —Edward comenzó a angustiarse.

—Renesmee, por favor no te molestes. Además, tú sabes que eres nuestra prioridad y que todo lo que pensamos o hacemos es por tu bien.

—Si, supongo que si... absolutamente todo.

Mi hija se puso a la defensiva.

—Y ¿por que no se tomaron la molestia de preguntarme antes de hacerlo?

—Porque sabíamos que no iban a aceptar, sobre todo él. Es tan orgulloso.

—Pues yo quiero lo que él quiera así que muchas gracias, pueden devolver la casa.

Estaba en la firme determinación de no aceptarla. Yo trataría de que Edward hablara después con Jacob a ver si a él si lograba convencer. Ella me dijo que quería lo que él quiera. Pero de cualquier modo quería ayudarla ahora.

—De acuerdo, no insistiremos pero por favor piénsalo.

—Hija, al menos permíteme darte algo de dinero por lo que se ofrezca.—Nunca esperé esa reacción.

—¿Y qué se me va a ofrecer mamá? ¿mas ropa? ¿mas muebles? ¿Otro carro? ¿Para que me sirven? Si yo lo único que siempre he querido, como tú misma dijiste, es a Jacob y al fin estoy con él. A pesar de todo y de todos. Y solo por eso soy feliz.

—Pequeña, no lo hicimos por molestarte, no fue esa nuestra intención. Todo lo que queremos es que ustedes estén bien.

—¿Y quien les dijo que estaba mal? ¿Por qué no les cabe en la cabeza que soy feliz, que no necesito nada mas?

—Si, eso lo entendemos pero tú estás acostumbrada a otras cosas. Nunca te ha faltado nada.

—De acuerdo... siguen sin entender...

La vi aun mas molesta, podría decir que furiosa y comenzó a alzar la voz.

—¿Y de que me sirvió tanto lujo? ¿De que me sirvió vivir en una mansión o en un palacio? ¿De que? Ninguno de esos lugares me dio la felicidad, al contrario, casi me cuesta la vida en dos ocasiones. —golpe bajo— Y si gustan puedo seguir dando ejemplos de lo poco que me importan los lujos y su dinero.

—No hija, no me digas eso.

—Es que nunca nunca van a aceptar que no me interesa lo poco o lo mucho que me de Jacob, yo se que para ustedes él no es el indicado para mi y que lo mejor era que hubiera sido feliz con Alec, al menos así calmarían un poco su conciencia.

—Hija.

—¡Es la verdad!

—No princesa...

—¡No me llames princesa! Tú mismo me sugeriste que le llamara a Alec y volviera con él y tú... —volteó a verme de manera retórica— no se que tan feliz seas realmente por el hecho de que me haya quedado con "tu Jacob".

—Hija, no es justo que le digas eso a tu madre.

—Renesmee, no te permito que...

—¡¿Que es lo que no me permites? ¿Qué al fin te diga lo que pienso? Lamento esto pero así es como vivo. Sin lujos, en estas cuatro paredes pero llena de amor, al fin. Y si tanto trabajo les cuesta...! ¡Ah!

Mi hija se encorvó, se llevó las manos al vientre y comenzó a gritar...

Edward

Corrí con la máxima velocidad que mi condición me lo permitía. No podía perder tiempo llevándola en carro así que corté camino atravesando los bosques. Bella le había llamado a Carlisle quien ya había terminado el turno y ya iba de camino a casa. El ya tenía todo preparado para este momento. Como lo hizo cuando nació mi Renesmee.

El camino parecía eterno, Bella iba delante de mi y yo con mi Nessie en brazos, recordé cuando estaba en Italia y la había encontrado desangrada en brazos de Jake. Estaba inconsciente pero pude ver todo lo que había sufrido y su deseos de morir pero ahora, lo que veo es la angustia de que algo le pueda pasar a sus hijos y el que Jacob no esté a su lado.

Por favor… que no les pase nada, que no les pase nada. Jake, Jake, Jake.

—Amor, llámale a Jasper que vaya a buscar a Jacob en el lago.

Le había dicho a Billy que le llamara a Sam para ver si podía comunicarse con Jacob y decirle que Nessie se había puesto mal. Por mi culpa, lo se.

Mi Bella también estaba desesperada, ambos habíamos dejado de respirar, mi niña estaba sangrando y podía ver su dolor cada cinco minutos. Quiero ir mas rápido pero ya no puedo, esta es toda la velocidad que puedo alcanzar.

No, no.. no pueden nacer todavía, aun les falta tiempo... aun les falta tiempo.

—Relájate mi amor, todo estará bien. En verdad. Tu abuelo ya está listo para atenderte en cuanto lleguemos.

Aun no deben nacer, mi abuelo me dijo que aun faltaban dos semanas.

Sonó el celular

—"Carlisle,…. Está perdiendo mucha sangre. ¿No se ha comunicado Jasper?... "

En eso mi niña gritó y se desvaneció. El sangrado era mas abundante.

—Ya está inconsciente… Dios por favor ayúdame!

—"Carlisle, mi niña ya está inconciente… si... ya casi llegamos."

—¿Qué pasó?

—Jasper ya fue al lago pero aun no se comunica. Y Carlisle ya tiene la transfusión lista para cuando lleguemos.

Esto era una agonía, el tiempo era valioso. Si hubiera estado en casa de sus abuelos nada de esto hubiera pasado, pero todo por irse con su Jacob, aun que también fue por hacerla enojar. Pero en verdad no era esa nuestra intención. Todo lo hicimos para demostrarle lo que nos importa y que queremos que este bien… o mejor. Porque la queremos, porque queremos a nuestros niños y lo único que nos importa es su bienestar. Pero creo que no supimos explicarnos o realmente no nos damos cuenta de que ella ya no necesita nada de nosotros. Ya tiene todo lo que en verdad le interesa. Y en estos momentos no me importa si se va a otro planeta, lo importante es que ella y mis nietos se salven.

Llegamos a la mansión advirtiéndoles a todos que dejaran de respirar o los mataría yo.

—Bella, quédate aquí abajo con los demás.

—Yo quiero estar con ella.

—Claro que no amor, nunca te he negado nada pero en estos momentos te prohíbo que subas.

Increíblemente me obedeció. Brinqué hasta el segundo piso, Rosalie ya estaba con Carlisle en la habitación que se había acondicionado como quirófano.

—Carlisle, las contracciones ya son cada cinco minutos no tarda en dar a luz.

Acosté a mi pequeña princesa en la plancha y Rosalie se encargó de desvestirla y acomodarla para labor de parto. Le conectó a la transfusión, la conectó al monitor y se podía escuchar la frecuencia cardiaca de los tres.

¿Cómo es posible que pase otra vez por lo mismo? Estoy viendo la imagen de Bella desangrada cuando mi niña nació. La vi morir y parece a que a ella le pasará lo mismo. Su sangrado no cesa y ya no escucho la misma frecuencia cardiaca de uno de los bebés...

—No estoy preparado para esto, los bebés serán prematuros. Les faltan aun dos semanas, que serían como tres meses en un embarazo normal. Rosalie, marca a la clínica, diles que me preparen dos incubadoras en el área de cuidados intensivos.

—¿Y las que tienes aquí?

—Estas solo son para su temperatura, pero va ser necesario entubarlos porque no se alcanzaron a desarrollar sus pulmones. Edward, tú y Emmett se van a llevar a los niños en cuanto nazcan y yo me iré tras de ustedes.

—Listo Carlisle, ya están preparando todo, dicen que si quieres te envían una ambulancia.

—No, mis hijos son mas rápidos.

Nessie despertó confundida, parpadeó y volteó para todos lados. Intentó levantarse.

—No, no...

—Cálmate mi amor.

Gritó

—¡No, aun no deben nacer... abuelo, aun no pueden nacer.!

Otro grito.

—Lo siento pequeña, no podemos detenerlos. Además el corazón de uno de ellos está muy débil. ¿Dónde está Jacob?

Jake, mi corazón. ¿Dónde estás?

—Salió a cazar. Jasper fue a buscarlo, es que todo fue tan repentino.

Mi hija comenzó a llorar, estaba muy preocupada. Podía ver en su mente la desesperación y el miedo a "¿otra perdida?"

No por favor... Dios, a mis niños no, quítame todo, mátame a mi pero a mis niños no. Ya no podría con otra perdida mas.

Realmente esta era la peor impotencia que he sentido en mis 118 años.

—Bien hija. Vamos a empezar, trata de pujar.

—NO, NO QUIERO NO QUIERO...

—No grites así cariño, eso le afecta a los bebés.

—No, quiero...

—Tienes que hacerlo. Es por ellos. Entre mas pronto salgan de ahí será mejor, ya se te rompió la fuente y si se tardan mas es peligroso para ellos.

Otro grito.

—mas fuerte mi niña.

Otro grito.

—¡JACOB!

Otro grito... Y de pronto un leve llanto.

—Es Sarah... Rosalie.

Mi hermana tomó el frágil y pequeño cuerpecito de mi nieta, era la criatura mas hermosa que había visto, su abundante cabello negro y el tono de su piel era de un hermoso tono bronce se podia ver aun cuando estaba cubierta de sangre.

—Quiero verla... es mi niña...

Rosalie la acercó y en el momento en que Nessie iba a verla tuvo otra contracción. Se la llevó a otra área de la habitación la aseó, la aspiró e inmediatamente se la entregó a Emmett que ya estaba atrás de la puerta esperándola.

Otro grito.

—NO, NO SE LA LLEVEN... NO SE LA LLEVEN

Emmett salió, escuché que no se quiso detener para que Bella la viera, cada minuto, cada segundo era una carrera contra el reloj para que mis niños se salvaran. Vi a Carlisle haciendo el tacto y obscultando a Nessie.

Otro grito.

—Edward.

—JACOB! QUE NO SE LA LLEVEN!

—¿Qué sucede?

—Algo no está bien, pero tengo que irme a la clínica a atender yo mismo a la niña.

—A que te refieres.

—Nessie tiene mucha fiebre, el niño viene enredado en el cordón umbilical y no puede nacer. Por eso trae sufrimiento fetal, además, en caso de que pudiera desenredarlo el ya no podría nacer en parto normal, su corazón está demasiado débil. Tú puedes hacerlo, tú atendiste a Bella perfectamente.

—Carlisle, creo que no es lo mismo, estás hablando de mi hija.

—Se que podrás, Rosalie te ayudará. Confío en ti. En cuanto nazca que Rosalie se la lleve mientras tú sigues atendiendo a Nessie.

Y se marchó. Pude escuchar la angustia de Bella...

—¿Que hago? ¿Me voy con ellos? ¿Me quedo junto a mi niña? Y Jacob que no aparece.

Entonces escuché a Alice...

—Creo que Jasper ya encontró a Jacob porque ya no lo veo.

37.-24 horas de agonia

Jacob

Desde un principio no quise ir a cazar, me había hecho el firme propósito de comer lo que había en la casa pero la verdad ya no podía comer eso. No se que me pasó pero con el embarazo de Nessie mi paladar cambio, parece como si yo fuera el embarazado. Yo no entiendo eso. Así que me dejé convencer por ella de que me fuera. Me dijo que tenía que alimentarme bien para que cuando nacieran los bebes estuviera fuerte para ayudarla con ellos. Ya no se acuerda que yo me hice cargo de ella desde que nació. Bueno. En realidad fuimos la rubia y yo.

Esa mañana la vi radiante, mas hermosa, sus mejillas rosadas y su mirada llena de un infinito amor y de esperanza. Entonces se la encargué a Billy y le dije que no me tardaría. Me dijo que me tomara el tiempo que necesitara que los bebes todavía les faltaba tiempo. Así que al terminar de alimentarme salí de fase y me fui caminando a mi hogar. Todavía no podía procesar lo que estaba viviendo, todavía no podía creer tanta felicidad. En el camino corté unas flores para llevarle, pero llego a casa y me encuentro con la sorpresa de que el piso está lleno de sangre. Su carro esta aquí pero ella no. Me pongo como loco y voy a preguntarle a Billy que demonios pasó y me lo dijo. Volví a entrar en fase y en ese momento aparece Sam.

—"Hasta que apareces"— un deja vu. Yo corriendo como loco buscándola después de que me encontró con su madre.

—"Todo estará bien Jake, ya no pienses en eso" —otro maldito deja vu. Bella agonizando en su parto.

—"No, Jake, no es lo mismo. Ella es mas fuerte que su madre, además estará bien atendida por el doctor Cullen."

—"¿Jake… quieres que vaya contigo?"

—"No Seth, gracias. Mejor investiga si ya le avisaron a Charlie, dile que nos vemos en casa de los Cullen."

—"De acuerdo."

—"Sam, por favor ve con Billy en verdad se quedó muy alterado y no quiero que se ponga mal."

—"Claro que si. Nos vemos al rato."

—"Gracias."

Una vez mas corriendo como loco contra reloj, una vez mas anhelando tener alas en lugar de patas, una vez mas la carrera contra la muerte. Una vez mas… todo era una vez mas.

Justo al momento de cruzar los limites de la reservación me encontré con Jasper, venía de buscarme en el lago e iba a ver si al fin me encontraba en la casa.

—Jacob, que bueno que te encontré.

Salí de fase, le pregunté a Jasper que sucedía, él sabía lo mismo que yo, nada. Solo que le llamó Bella pidiéndole que fuera a buscarme porque Nessie se había puesto mal y parecía que los niños ya iban a nacer.

—Voy a avisarles que ya vamos para allá.

Jasper colgó el teléfono... de pronto sentí que me invadió una calma relativa y volteó a verme.

—Jacob, la pequeña Sarah ya nació.

—¡¿Qué?... ¿ya nació?!

—Tuvieron que llevarla a la clínica y la tienen en cuidados intensivos.

—¿Entonces? Vamos a la clínica.

—Carlisle se fue con ella. Creo que lo mas conveniente es irnos a la mansión. El niño aun no nace, tenemos que darnos prisa...

—Y ¿ella? ¿Como esta?

—No se.

Volví a entrar en fase y corrimos lo mas veloz que pudimos. Llegamos por fin a la casa. En el camino Jasper le llamó a Alice para decirle que me tuviera algo de ropa lista.

Subí como loco a donde estaba seguro que estaba el quirófano. Justo donde había tenido Bella su transformación y al entrar Edward me decía algo... no podía entender que era... hablaba balbuceando y con la voz entre cortada. Yo solo podía ver el cuerpo de mi Nessie, justo como vi el de su madre hace ocho años. Abierto, desangrado y su corazón se escuchaba débil.

—Jacob, tuve que abrir, el niño tenía enredado el cordón umbilical en su cuello. Estoy tratando de cerrar la herida de Nessie pero no puedo, tuve que cortarla con los dientes también porque su piel es demasiado resistente. Ya viene una ambulancia para acá. No puedo llevarlo aun a la clínica porque necesita respiración artificial... bla...bla...bla...

En verdad no escuché todo lo que decía. Caminé unos pasos hacia atrás hasta que topé con la pared y me deslicé por ella hasta el suelo, no podía ver bien. A lo lejos me pareció ver a la rubia que manipulaba algo muy muy pequeño en su mano. No se que estaba limpiando o haciendo...

—¡Jacob... Jacob!

—¡Te están hablando maldito perro, has algo bueno por primera vez en tu vida!

—¡Ayúdame por favor!

Me levanté con dificultad, me acerqué lentamente a ver a mi mujer... estaba mas pálida que de costumbre, me acerqué para besar su frente y noté que estaba ardiendo.

Edward.

—Lo se, tiene fiebre. Ayúdame por favor a terminar con esto. Lávate perfectamente bien las manos.

Fui al lavabo y me lavé las manos, tallé hasta casi sangrar con un cepillo que había ahí.

—Sostén su piel con las manos. Por favor trata de mantener cerrada la herida, yo tengo que hacer orificios con los dientes para poder pasar la aguja y cerrarla.

Otro temor me invadió, uno que había sentido hace meses y el "lo escuchó"

—No le haré nada de lo que tú no quieras.

Gracias. ¿Está así por la anestesia?

—No es la anestesia, perdió el conocimiento justo antes de que naciera Jacced.

En ese momento el cuerpo de mi Nessie comenzó a sacudirse.

—¿Qué pasa?

—Está convulsionando por la fiebre. Es tan extraño, a ella no debería... Trata de... Mete algo en su boca.

—¿QUÉ COSA?

—LO QUE SEA... ALGO QUE PUEDA MORDER O SE VA A ASFIXIAR.

Lo único que miraba era agujas, bisturí, frascos, así que le abrí la boca con demasiada dificultad, tenía las quijadas trabadas y no quería hacerle daño. Una vez abierta su boca metí mis dedos en ella. Realmente los estaba triturando. No me importa. Edward sujetó el cuerpo de mi Nessie a la plancha mientras pasaba la convulsión. No se cuanto tiempo duró, a mi me parecía una eternidad, fue mucho mas fuerte que cuando yo entro en fase por ira o por miedo.

Saqué mi mano sangrante de su boca y volví a mantener cerrada la herida. Escuché la voz de Alice del otro lado de la puerta.

—Edward ya llegó la ambulancia, Emmett la trae.

—Gracias, primero necesito estabilizar a Nessie ha perdido mucha sangre. , lo bueno es que está con transfusión. En unos minutos bajo con el niño.

—¿El niño?—Yo creí que ya se lo habían llevado también.

Edward me señaló hacia donde estaba Rosalie... lo que cabía en una de sus manos era mi niño. Con la otra bombeaba algo parecido a un balón pequeño para darle respiración artificial. Me puse histérico, no podía dejar de llorar.

—¡No es el momento Jacob! ¡¿Crees que yo no me siento igual, es mi hija?!

—¡ES MI MUJER Y SON MIS HIJOS!

—¡Jacob, mírame...! ¡MÍRAME! ¡Si es necesario, si no hay otra alternativa la voy a transformar. ¿Me entiendes?... ¡lo quieras o no!

Pero... mi hijito...

—Te prometo, te juro Jacob, que haré todo lo que esté en mis manos por salvarlo ¿ENTENDISTE?

Solo asentí, no podía hacer nada mas, solo confiar la vida de mi hijo y de mi mujer en sus manos, porque aunque no es mi esposa... es mucho mas que eso, ella es mucho mas que papeles o ceremonias, ella es mi mujer, es mi amor, es la sangre en mi corazón... ella es mi vida.

Vi que le inyectó algo en el suero conectado a una de sus venas, no supe que demonios era.

—¿Cómo.. es que pudieron hacerle transfusiones y no puedes traspasar su piel con esa aguja?

—Todas son agujas especiales. Como cuando transformé a Bella. ¿recuerdas?

—Si.

—Solo que esta vez no pensamos en la posibilidad de una cesárea. Creímos que sería parto normal.

Edward cerró a Nessie.

Me acerqué a mi niño. Era hermoso, aun cuando tenía sus ojos cerrados se que eran como los de su mamá ya que sus pestañas eran largas y rizadas. Su cabello era rojizo y con rizos, como los de ella. Mi angustia aumentó. Pude ver como se le dificultaba respirar. Su pequeño cuerpecito era tan frágil. Su pecho subía y bajaba marcadamente y su piel estaba pegada a sus costillas. En verdad estaba muy delicado.

—Bien. Rosalie, dame a Jacced… sigue bombeando el respirador. ¿Jacob, cuidas a Nessie o te vienes con nosotros? Tú decides, pero decide ya.

Yo no sabía que hacer… si seguir a mi hijo o cuidar a mi mujer… y después de no pensarlo mucho...

—Váyanse, ahora los alcanzo.

Ya lo había dejado en sus manos, yo no podía hacer nada solo confiar en ellos y sobre todo en Dios.

Limpié alrededor de la herida de mi Nessie. No quería que se viera como un cadáver, quería que se mirara hermosa como siempre, así que limpié perfectamente la plancha, el piso y la cubrí con una sabana limpia. Le acomodé su hermoso cabello. Seguía con fiebre. No se en cuanto tiempo despierte, pero tenía que estar ahí para decirle que sus hijos estaban bien, tenía que mentirle. Me acerqué y la besé y comencé a hablarle.

—«Hola mi Nessie... se que no me escuchas pero quiero decirte o mejor dicho, recordarte lo mucho que te amo. Tú lo sabes. Te amo tanto como tú me amas a mi así que entiendes la magnitud de este sentimiento... y amor, tienes que recuperarte, tienes que estar bien porque tus hijos te están esperando. Y ya que estén mas fuertes los vamos a llevar a nuestra casa, que aunque es pequeña está llena de amor y les enseñaremos juntos a caminar y pronto los veremos correr por el bosque y jugaremos con ellos y yo construiré juguetes para mi Jacced y una casa de muñecas para mi Sarah. Pero por favor... despierta.»

En ese momento entró Esme… yo creí que la casa estaba sola. No me dijo nada, solo me abrazó y por primera vez me desahogué todo lo que quise. Aun cuando sus brazos eran helados y rígidos, su abrazo era cálido. En verdad sentí que estaba abrazando a mi madre. En ese momento sonó el teléfono y contestó.

—"¿Si? ¿Qué sucede, amor?... Aun sin despertar y sigue con mucha fiebre.… Hmmm está aquí... de acuerdo." Jacob... lo siento hijo pero me acaba de decir Carlisle que... ambos bebés necesitan sangre, Charlie quiere donar pero todos sabemos que no es compatible así que... creo que tienes que ir.

Esto no tenía nombre.

—No te preocupes por Nessie, Bella no tarda en subir, solo quiere sentirse mas fuerte, además ya viene Emmett con la ambulancia para llevarla a la clínica también.

Me fui arrastrando los pies, no podía caminar… tenía que apoyarme de las paredes para no caer. No supe si había alguien mas o no. Salí y bajé las escaleras de la entrada y una vez que toqué el suelo caí de rodillas.

—¡¿ES QUE ESTO NO VA A TERMINAR?! ¡¿CUANTO MAS QUIERES?! ¡ELLOS SON INOCENTES... FRAGILES! ¡¿NO TE BASTA CONMIGO?!

Unas manos me ayudaron a ponerme de pie.

—¡No es hora de derrumbarte, es hora de ser fuerte! ¡Yo se lo que estás sufriendo, me siento igual o peor... pero tengo que estar bien por ella!

Volteé a ver a la persona que me hablaba, no supe si la miraba con ira... o con odio... o resentimiento o con las tres cosas... o mas.

—No tienes idea de cuanto maldigo el día en que me volví a acercar a ti.

Me metí al bosque y me quité el pantalón y la camisa, los puse en mi boca y salí corriendo al hospital.

—"Jake... ¿puedo ayudarte en algo?"

—"Si. Dile a tu manada que les suplico que... me hagan el enorme favor de... donar sangre. Mis hijos... están muriendo."

—"No digas eso Jake... ellos estarán bien."

—"Jacob... yo le diré a Embri... y también iré a la clínica."

—"Gracias Leah."

—"Yo le aviso a Quill. Y se que todo estará bien. Emily llevó a Billy a la clínica."

—"Gracias Sam. Nos vemos allá"

Corrí y corrí y corrí hasta casi reventar. Estoy seguro que nunca había corrido como hoy. A unos metros de la clínica salí de fase, me vestí y entré corriendo.

—¡Joven, no puede entrar así! ¡Seguridad!

—¡Jacob!

Me pareció escuchar las voces de mi padre y de Charlie pero no me detuve, me fui corriendo buscando cuidados intensivos donde estaban mis hijos. Y ahí estaba: Unidad de Cuidados Intensivos. Me metí.

—Joven, salga de aquí inmediatamente.

—Está bien Jenny. Es el papá de los niños. Dale una bata, un cubre bocas y unos botines. Lávate bien las manos Jake. Y ponte unos guantes.

Había dos especies de cápsulas, en una estaban Edward y la rubia y en el otro estaba Carlisle. Y dentro de cada una de esas cápsulas estaban mis niños. No conocía a mi pequeña Sarah y es hermosa. Es la criatura mas bella que he visto en mi vida. Su piel bronceada, su melena negra, sus manos y sus piecitos eran tan pequeños y también vi con todo el dolor pero sobre todo el miedo que jamás sentí, que en esos pequeños y frágiles cuerpecitos estaban colocados e incrustados varios tubos y sondas, unos entraban por su naricita. Otros por su boca, otros mas por sus manitas.

—Jake, tenemos que hacer unas pruebas piloto primero para ver si tu sangre es compatible.—dijo Carlisle.

—¿Como demonios no va a ser compatible si son mis hijos?

—Lo se, pero así es el procedimiento. Una vez hecha la prueba iniciaremos con la transfusión.

La enfermera me llevó a una silla y me sacó sangre. No se exactamente cuanto tiempo después regresó y se acercó a Carlisle y le habló débilmente al oído.

—Si, no te preocupes por eso. Se discreta yo después te explico.

Me sacaron de ahí, me llevaron a otra habitación con varios sillones. Ya estaban ahí mis hermanos. Nunca podría pagar lo que están haciendo por mis hijos. Me conectaron una bolsa y me sacaron sangre... muy poca sangre, solo esa bolsa.

—Por favor, llene mas bolsas de esas.

—No joven, es todo lo que podemos quitarle.

—No hay problema, puede sacar mas.

—No tengo permitido eso.

Estaba a punto de protestar cuando Sam intervino.

—Calma Jacob, nosotros nos encargamos de esto, tú ve con tus hijos.

Cuando salí de ese lugar iba entrando Emmett con mi Nessie en brazos...

Estaba despertando...

Jake... Jake...

—Mi amor... aquí estoy... Aquí estoy contigo... ...—La tomé de la mano

Mis niños... quiero verlos... mis niños...

La llevaron a una habitación. Inmediatamente llegó la enfermera que me había sacado sangre y se hizo cargo de ella. La conectó al monitor, le tomó los signos vitales y la temperatura. Creo que esta enfermera conoce muy bien a los Cullen.

—Jacob... mi Jacob...

—Dime mi amor. —Volví a tomarla de la mano y le di un beso en los labios.

Por favor... llévame... a ver... a mis niños... quiero verlos... ¿cómo están?— intentaba mantener los ojos abiertos pero no podía, se veía débil.

—Están hermosos mi Nessie, son los niños mas hermosos que he visto en toda mi vida... todos lo dicen.

No supe... no supe... que pasó con mi Jacced... no supe...

—El está bien... ambos están bien.

Quiero verlos...

—Un rato mas mi amor... ahora estás un poco débil, no puedes levantarte además, los están atendiendo porque quieren que estén aun mas fuertes...

Mi corazón... tú nunca... nunca me has mentido. No sabes como. Ni cuando debiste hacerlo... pudiste. Yo se que ellos no están bien. Les faltó tiempo.

—No digas eso, claro que no te miento. Ellos están bien. Un poco pequeños pero estarán bien, tu abuelo y tu papá los están atendiendo. Así que no hay de que preocuparse...

¿En verdad?

—Claro que si mi niña... ¿por qué habría de mentirte?

En eso entró Bella... yo aproveché para volver con los bebés.

—Nessie, voy a ver a los niños ahora vuelvo.

Regresé a la sala de cuidados intensivos y me volví a poner la ropa indicada. Llegué en el momento en que estaban conectando el catéter para la transfusión en uno de los piecitos de mi pequeño Jacced. En ese momento el bebé intentó llorar... no le salía la voz... era un lacerante grito silencioso... solo le vi la expresión de dolor. Ahora entiendo perfectamente a Billy, no hay dolor más grande que el dolor de los hijos. Y también ahora admiraba a Edward, siempre lo había creído débil y sin embargo estaba demostrando más valor que yo. Estaba intentando salvar la vida de su nieto y había atendido el parto de su hija. Mientras yo veo con impotencia el gesto de dolor en el pequeño rostro de mi niño y no puedo hacer absolutamente nada. Ya siento volverme loco.

—Ve a tomar aire...

Salí corriendo de ahí arrancándome la cofia, el cubre bocas... y la bata... se que si Emmett no me detiene hubiera atravesado el puerta cristal de la entrada. Forcejeé un poco con él, quería escapar... quería gritar. Me soltó dirigiéndome correctamente a la salida. Avancé hacia el lugar mas oscuro, me apoyé en la pared y vomité... Avancé unos pasos mas y caí al suelo apoyado de ambas manos sin poder controlar el llanto por el dolor, por la impotencia y sobre todo por el terror que sentía. Terror y pánico ante la posibilidad de perder a cualquiera de los tres, o a los tres.

—Hijo...—Era Billy.

Me extendió su mano para que me enderezara, pero no tenía fuerzas. El hizo esfuerzos por levantarme hasta que pude. Me puse de cuclillas junto a él y me abrazó, me consolaba como cuando era pequeño. El sabía lo que era una perdida, él perdió a mi madre y me perdió a mi varias veces.

—Jake... —Era la voz de Emmett— te habla Nessie.

Me tranquilicé lo mas que pude. Al entrar de nuevo a la clínica me di cuenta que ahí estaban todos... amigos y familiares, estaba Esme, Alice que parecía llorar... Jasper también, Emily, obviamente Charlie con los ojos muy rojos, Sue, el abuelo de Quill, Kim la esposa de Jared; Sandy la novia de Seth y Leah. Y mis hermanos estaban en el banco de sangre. Jasper se acercó y me dio unos zapatos deportivos y me los puse. De pronto me llegó una calma relativa. No creo que su poder esté al 100 % ya que él también sufre. Además de que está apoyando a Alice y a Charlie y a Esme y a todos los que pueda.

Llegué al cuarto de mi Nessie, Bella seguía ahí. Se que le duele su hija pero en verdad no tenía ganas de verla. Me senté en la silla que estaba junto a la cama, mi niña tenía los ojos cerrados... tomé su mano y se la besé.

Mi corazón...

—«Dime mi niña...»

¿Como están? ¿Los viste otra vez?

—«Si, los vi y no me canso de verlos. ¿Sabes? La pequeña Sarah es una niña Black...»

Mi amor, ambos son Black.

—«Me refiero a que tiene mas sangre Quilleute y mi pequeño Jacced se parece a ti. Tiene tus rizos, tus pestañas y el tono de tu piel aunque tiene su barbita partida. Ambos son muy bellos mi Nessie. Y muy pronto los vas a ver.»

Sus ojos... ¿como son sus ojos, negros y hermosos como los tuyos?

—«No han despertado, se la han pasado dormidos... Nessie... Nessie...»

—Creo que se quedó dormida.…

—¿Podrías dejarme a solas con ella?

—Yo también quiero estar aquí con mi hija.

—Entiende que quiero estar a solas con ella, solo dame unos minutos. No quiero a nadie más aquí en estos momentos.

—Jacob... se que esto es muy difícil para todos pero... por favor... no podemos estar así.

—¿Así... como?

—Tú sabes a que me refiero. Al menos tratemos de llevar las cosas con la mayor cordialidad posible... por ella. Tenemos que olvidar lo que pasó, y créeme que no me cansaré de arrepentirme. Tú sabes eso perfectamente.

Me puse de pie y frente a ella.

—No me importa el que tú estés o no arrepentida, eso es asunto tuyo. El caso aquí es que yo acepté esa situación sin que me obligaras, eso es lo peor de todo y no me alcanzará la vida ni la conciencia para arrepentirme yo. No te imaginas como quisiera regresar el tiempo y sostenerme en la posición de todas las veces que te dije "no".

—Si lo se, todo es mi culpa... pero...

—Yo se que todo esto que está pasando es consecuencia de esa estúpida decisión y te repito: no tienes idea de cuanto maldigo el día en que me volví a acercar a ti.

—Mira Jacob, esto es igual de difícil para mi y sobre todo para Edward pero estamos concientes de que si eres la felicidad de mi hija, tenemos que soportarlo así que creo que tú también tienes que poner de tu parte.

—¿Crees que no lo hago? ¿Crees que no he puesto suficiente de mi parte? Pero no solo estoy molesto contigo, me desprecio yo mismo por haberte hecho caso. Porque todo, todo me recuerda el haber traicionado mi amor por Nessie... cada vez que me mira a los ojos, cada vez que escucho su voz, cada vez que me dice que me ama, cada vez que la escucho llorar, y desde luego, cada vez que te veo a ti.

—Pues estamos igual... los cuatro. Así que o aprendemos a vivir con eso o nuestra vida será miserable. Y si ella me perdonó y te perdonó, tú ya no tienes nada que decir.

—Termina de salirte de una vez.

Y se salió. Me senté una vez mas junto a Nessie y me sorprendí,... aun cuando tenía los ojos cerrados, pude ver lágrimas a los lados de su mejilla. Estoy seguro que nos escuchó. Tomé su mano y pude ver las imágenes desde que nos encontró a su madre y a mi... hasta que decidió morir en brazos de aquel estúpido por mi abandono y por la perdida de aquel embarazo. No tenía ni la mas mínima idea de a que grado ella había sufrido por mi culpa y en manos del asqueroso chupa sangre.

—Mi Nessie, mi niña... Ya no pienses en eso, yo te amo... yo te amo.

No sabía que hacer, realmente estaba dormida o inconsciente pero tenía que hacer que olvidara todo lo que estaba en su cabeza en esos momentos.

—«Amor, tus niños te esperan... quieren conocerte. No me lo dicen pero lo se, yo se que cuando te acerques a ellos podrán reconocer los latidos de tu corazón, ese hermoso sonido ya lo tienen registrado en su memoria y estoy seguro que en su corazón también. Aun no sabemos si serán como yo pero si es así, los llevaremos juntos a cazar... ¿Qué te parece? Tal vez el pequeño Jacced no lo sea porque se parece mucho a ti pero igual lo enseñaremos a correr, a trepar árboles y sobre todo a cuidar de su hermanita. Que nadie se le acerque... nadie como yo.»...

No pude evitar llorar. En ese momento llegó Carlisle.

—Jacob, estamos haciendo todo lo que la medicina nos permite.

—"Jacob... lo niños... que no se los lleve... Alec, no te los lleves..."

—Ya esta delirando. Jacob, al final del pasillo hay un refrigerador con hielo, trae una bolsa por favor.

Fui corriendo por la bolsa de hielo, cuando llegué Carlisle ya tenía una bandeja y varias toallas. Le puso hielo a una de las toallas y se la colocó sobre el abdomen.

—"NOOO... ALEC... NOOO"

Tomé su mano y pude ver su pesadilla. Era ella bebiendo sangre de una fuente y al voltear estaba Alec con la boca llena de sangre con uno de nuestros bebés en cada mano y yo tendido en el suelo.

—Nessie, mi Nessie, despierta... es una pesadilla, todo es una pesadilla. Aquí estoy yo, y tus niños están bien.

—Cambia la toalla, ponle mas hielo porque ya se derritió, mientras yo enfrío sus manos y sus pies.

Así estuvimos un rato hasta que la fiebre bajó un poco.

—Bien. Creo que ya solo queda esperar. Yo voy a regresar con los bebés.

—Gracias Carlisle.

—Animo Jacob... estamos echándole ganas.

Solo asentí. Me quedé contemplando a mi Nessie y "vi" que lo que había en su mente solo era un lobo cobrizo corriendo por el bosque.

Minutos después llegó Edward. Se acercó a su hija y le dio un beso en la frente y acariciaba su cabello.

—Jacob... la pequeña Sarah está respondiendo, solo que el niño está muy débil, tenemos que esperar como evoluciona en estas 24 horas.

En ese momento en la cabeza de Nessie estaba la angustia de saber como estaban sus hijos.

—Espera... tengo la seguridad de que ella escucha todo.

Salimos y hablamos en el pasillo... vi el rostro de Edward, era el mismo que había visto cuando Bella estaba muriendo, estoy seguro que yo lo tenía igual.

—Todo depende de ese tiempo... y... debo decirte algo mas...

—¿Hay algo mas?

—Si, no solo son los pulmones, también es su corazón. Además está demasiado pequeño, Sarah pesa 3 libras... él ni eso.

Miles de cosas pasaron por mi mente, cientos de cosas regresaron a mi memoria, no se como me vio Edward que se atrevió a abrazarme.

—No pienses en eso... ya pasó y no hay nada que perdonar. A mi ya no me afecta, ahora me importa mas mi hija y mis nietos y tú deberías de pensar igual.

Todo es por eso, Dios me está castigando por eso...

—No, los niños fueron prematuros, Dios no tiene nada que ver en esto. Además Renesmee ya tenía un antecedente. Ya que se recupere le haré unos estudios para saber cual fue la razón de su aborto y la de su parto prematuro. Tranquilízate... ya la estoy escuchando y te está llamando.

Entramos nuevamente a la habitación. Mi Nessie abrió los ojos... creo que ahora si está despierta.

—Jake... papá... ¿Cómo están los niños?

—Bien atendidos princesa. Y echándole ganas.

—Quiero verlos.

—Espérate hasta mañana ya que estés mas fuerte.

—Que Jacob me cargue.

—Solo espera hasta mañana cariño, ¿si?

—Papá, no puedes impedirme ver a mis hijos.

—No, yo se que no. Pero quiero que te recuperes mejor.

—Algo me están ocultando.

—No amor, no es eso...

—Entonces... ¿Qué es? Mira tus ojos, los traes muy hinchados. Se que has llorado mucho y tu papá, podría jurar que lo estás haciendo.

Díselo de la mejor manera Ed...

—De acuerdo... Hija, los niños fueron prematuros y eso tiene sus riesgos pero tu abuelo y yo los estamos atendiendo.

—¿Qué tanto riesgo?

—Sus pulmones no se desarrollaron bien así que tienen que estar un tiempo en incubadora.

—Entonces... quiero verlos.

Ya no la podremos detener. Está bien, yo te llevo.

La cargué después de que Edward le quitó el catéter. Salimos de la habitación y avanzamos por el largo pasillo que conducía a la unidad de cuidados intensivos.

¿Cuidados intensivos?

—Si. —contestamos al mismo tiempo. En ese momento Bella nos alcanzó.

Al acercarnos a la ventana del área Edward entró para abrir un poco las cortinas. Rosalie estaba con Jacced, Carlisle seguía con Sarah... Yo volví a llorar por esa imagen, Bella sofocó un grito de terror y mi Nessie... mi Nessie se desmayó en mis brazos.

La apreté a mi pecho. Ya no sabía que hacer. Esto rebasa los límites de la impotencia y la inutilidad.

—Jacob, dámela... ¡dámela!

Sentí que unos brazos trataban de quitarme a mi Nessie... yo quería correr de ahí con ella y largarme lejos, donde nadie ni nada nos encontrara... quería desaparecer.

38.-la propuesta

Edward

—Por favor, dámela. Tengo que revisarla. ¡Quita esas ideas de tu maldita cabeza, no habrá necesidad de llegar a eso porque primero la transformo, ya te lo dije!

No podía apartar a Nessie de los brazos de Jacob, Bella tuvo que intervenir. Me la llevé nuevamente a su habitación y le conecté el oxígeno.

—Y mas te vale que te controles Jacob o tendré que sedarte.

Jacob besó la mano y los labios de mi niña y salió de la habitación. Yo se lo que pasa por su cabeza, yo se la impotencia que siente, es exactamente a como me sentía yo cuando creí que Bella había muerto y cuando creí que iba a morir cuando iba a nacer mi hija. Pero ahora nuestro dolor se ha triplicado. ¿Es que esto nunca va a parar?

Abracé a Bella, ya tenía horas sin verla y estaba desconsolada.

—Renesmee estará bien. Ya cedió la fiebre, solo tiene que descansar. Y nos estamos encargando de los bebés. En el transcurso de estas 24 horas sabremos lo que pasará con Jacced.

—Tengo mucho miedo amor. No se que pasaría con mi niña si algo le sucede a alguno de sus hijos.

—Lo se. Pero no debemos pensar en eso. Tenemos que tener fe. Es lo único que nos queda.

—¿No regresarás con los niños?

—Si, pero primero necesito hacer algo. ¿Me acompañas o te quedas con la ella?

—Me quedo aquí, no he tenido oportunidad de estar a su lado todo el tiempo que quisiera.

—De acuerdo amor, te veo mas tarde.

—¿Puedo decirle a Charlie que entre? Está desesperado por verla.

—Si, pero no se vaya él a poner mal. Y a los niños que aun no los vea nadie. Por favor.

—De acuerdo.

No le dije a donde iba, pero acababa de decir la palabra clave... fe. Es lo único que nos queda. Así que me dirigí a la capilla. Creo que hacía casi 90 años que no iba a una iglesia. La última vez fue cuando me arrepentí de haber matado a esa gente, se que todos eran asesinos y violadores pero yo no era Dios para terminar con sus vidas. Y ahora me dirigía a solicitar un favor. El mas importante de cuanto pudiera pedir. Pero al irme acercando escuché una voz conocida. Esas palabras gritaban en su cabeza.

—... y si crees que estará mejor lejos de mi, está bien, yo renuncio a ella. Si crees que está mejor con el que era su esposo, también lo acepto... es mas, soy capas de llamarle yo. Pero por favor, Dios... por favor, salva a mis hijos... Que a ellos no les pase nada. Renuncio a ella a cambio de la salud de mis niños... la dejaré libre. Yo se que ella aun lo quiere, se que su papá le dijo que lo buscara cuando la vio sufrir por él, y porque sabe que él ya no volvería a hacerle nada que la lastimara. Ella me lo dijo, lo vi hace un rato en su cabeza, y ellos piensan también que es lo mejor... y tal vez tienen razón. Tan es así que le compraron otra casa, porque saben que yo no puedo darle una, ella ya vivió en un palacio y a mi lado ella y mis hijos carecerán de muchas cosas o de todo... porque... porque yo... yo solo soy... un maldito perro, como siempre me lo han dicho. Y Dios... yo la prefiero lejos pero viva. Se que estoy pagando el grandísimo error que cometí con su madre y estoy dispuesto a seguir pagándolo en soledad, porque... como lo he dicho muchas veces, que no me alcanzará la vida y ni la conciencia para arrepentirme. Pero que ni mis niños... ni ella carguen con esto. Te lo suplico.

Avancé y me puse justo a un lado de él. Y hablé en voz alta.

—No se como hablarte, hace muchos años que no lo hago. Tampoco se si te llaman ahora de otra manera... pero igual estoy frente a ti. Yo difiero en algunas de las cosas que Jacob te está pidiendo. Aunque yo no merezca nada de ti, te pido... te suplico... que mis nietos se salven y que mi hija sea mas fuerte... y sobre todo que sea muy feliz con el amor de su vida... porque se lo merece, ambos se lo merecen... porque yo se que el padre de sus hijos es el amor de su vida, porque ya vi, aunque ella no lo sepa, todo lo infeliz que puede ser si no es al lado de su corazón, como ella lo llama. Porque siempre ha sido así, desde que ella nació. Yo lo vi, yo estuve ahí. Porque desde que la tuve en mis manos al momento de nacer ella quería estar en los brazos de su Jacob... por eso su manita se sujetó de su brazo. Eso fue lo primero que hizo mi niña al nacer y ni yo, ni su madre, ni ningún clan ha podido ni podrá desaparecer ese lazo tan fuerte. Y también se que no podría estar ella en mejores manos.

Volteé a ver a Jacob, sus ojos ya eran rojos por el dolor y estaba sollozando. Como lo envidiaba, él podía llorar, él podía gritar, yo no puedo hacer ninguna de las dos cosas.

—Jacob... ¿Quieres casarte con mi hija?

—¿Cómo?

—¿Quieres o no casarte con mi hija?

—Pero ya prometí... ya le dije a...

—Jacob... he soportado muchas situaciones. Renuncié a cosas aun a costa de mi vida pero... en alguna ocasión te permití que me lastimaras, incluso pudiste haberme matado y no lo hubiera impedido, te hubiera permitido todo sin embargo... ahora te exijo... mejor dicho, te prohíbo que abandones a mi hija. Esa es una de las cosas que ella no podría soportar así que por favor no vuelvas siquiera a pensar en lo que acabas de decir.

Se quedó callado, y pensando mil cosas.

—Solo... solo contesta... ¿Quieres o no?

—Claro que si, pero no tengo nada que ofrecerle, no puedo darle lo que ustedes quieren.

—Jacob, a estas alturas no me importa nada de lo que haya dicho antes. ¿Quieres o no?

—Si, claro que si.

—Bien. Hablaré con Alice. Y tal vez el señor Webber los pueda casar.

Muchas cosas pasaban por la cabeza de Jacob en ese momento, entre ellas... el no merecer el amor de mi hija. Y lo entiendo, yo siempre creí no merecer el amor de mi Bella. También le taladra en la conciencia todo lo que ha pasado en el ultimo año... pero sobre eso, yo no puedo juzgarlo, yo cometí mis propios errores y casi me cuestan a mi Bella y a mi hija.

Pero sobre todo puedo ver el gran amor, la gran adoración y devoción que siente por mi princesa. Y para bien o para mal, ella siente lo mismo. Y eso ha sido, como ya se lo dije, desde siempre.

Renesmee

Cuando desperté lo vi dormido en la silla que estaba junto a mi con la cabeza apoyada sobre mi cama y con su mano tomando la mía.

No se cuantas horas o cuantos días han pasado. Solo recuerdo haber ido a ver a mis niños y me impresioné. No tenía idea de lo frágiles y graves que estaban. Pobre de mi Jacob, ya me imagino su desesperación queriéndose dividir para poder estar con ellos y conmigo.

—Mi corazón... —No se movió, estaba profundamente dormido.

—Nessie..

—Mamá...—Se puso del otro lado de la cama— ¿Cómo están? ... ¿ellos como están?

—Siguen luchando mi amor, son iguales que tú, siempre resistiendo.

—Entonces son iguales que tú mama, yo no soy tan fuerte.

Mi mamá me abrazaba y acariciaba mi cabello. Ahora que soy madre puedo entender muchas cosas, puedo entender lo mucho que me quiere y lo mucho que le afecta mi sufrimiento. Las mamás queremos hacer desaparecer los dolores o todo lo que pueda afectar a nuestros hijos, se que ella quisiera hacer eso.

—Quiero verlos...

—No quiero que te pongas mal otra vez.

—No, te prometo que ahora si seré fuerte. ¿Desde a que hora se durmió?—pregunté mirando a mi Jacob.

—Tiene solo unos veinte o treinta minutos.

—¿Qué día es hoy?

—Es martes como las 9 de la noche.

Intenté levantarme con cuidado, tratando de no moverlo mucho para no despertarlo.

—Vamos.

Avanzamos por el pasillo, mamá me sugirió cargarme pero no lo permití así que caminé. La herida aun me dolía. Llegamos a cuidados intensivos y mi papá abrió la puerta para que entrara. Ella se quedó afuera.

—Hola princesa.

Traía cubre bocas y guantes y todo eso, me dijo que yo me vistiera igual. Y así lo hice.

—Nessie, que bueno que ya despertaste.

—Hola tía.— Estaba dándole de comer a mi princesita con un gotero.

—Disculpa no haber ido a verte mi niña.

—No te preocupes. —en realidad yo no importo.

Una vez mas no pude evitar las lágrimas. Mis niños estaban demasiado pequeños... demasiado frágiles y no sabía con quien ir...

—Acércate a Jacced, creo que es el que mas te necesita.

Me fui con mi pequeño Jacced. Mi abuelo sacó las manos de unos guantes gigantes incrustados en la incubadora. No puedo creer que en un cuerpo tan pequeño puedan caber tantos cables y tantos tubos... se que le duele... y me duele. Metí las manos en los guantes de ese cunero y lo acaricié suavemente... Mi corazón tenía razón en verdad es hermoso. Tiene mi cabello y el tono de mi piel. Quería acercarlo mas a mi, quería estrecharlo en mi pecho pero era imposible... Es tan frágil y tan pequeño que solo puedo tocarlo así que lo acaricié con mucho cuidado y mucho amor y le canté... tal y como lo hacía desde que supe que estaba embarazada.

Luz bajada del cielo

que iluminas mi existencia

tu llegada no esperaba

eres mi bella sorpresa.

Porque se que yo a tu lado

mi tristeza ya no existe

solo dicha y felicidad

a mi vida tu trajiste.

Siempre velaré tu sueño

siempre cuidare tu andar

no hay tiempo, ni distancia,

que me haga dejarte de amar

Porque tú eres mi consuelo,

tú eres mi hermosa ilusión

y no hay nada en esta vida

que llene mas mi corazón.

Su cuerpecito se sacudió, en ese instante el monitor se volvió loco.

—¡¿Que es eso... que fue eso?!

—¡Hija... te reconoció! —me dijo mi padre— ¡Sabe que eres tú! Está conciente y pudo escucharte...

Sentí que en mi pecho algo crujió, en ese momento iba entrando mi corazón y me abrazó por la espalda y lloraba sobre mis hombros.

—Mi Nessie.

+—Oh... Jake... está tan pequeño y tan delicado...

Y por primera vez lloramos juntos por este dolor tan grande, tan incontrolable, tan indescriptible, tan infinito. Yo seguía cantando como podía, pero también lo estaba tocando así que decidí callar la voz y cantarle con el corazón. Mi niño se volvió a mover. Minutos mas tarde el monitor se estabilizó.

—Ya está inconsciente otra vez. Bueno, está dormido— dijo mi abuelo.

Volteé a la ventana y vi a mi madre que estaba pegada al vidrio, y pude ver que lloró. Ella lloró yo la vi, lo juro.

Me acerqué mi pequeña princesa y vi que mi corazón tenía razón una vez mas... era hermosa. Su cabello negro como la noche y su piel del mismo color de su padre. Sus pestañas largas y tupidas. Mi abuelo me dijo que podía cargar su frágil y pequeño cuerpecito y lo hice. La acuné en mis manos y también le canté.

Un rato mas la acosté en el pequeño colchón y la acaricié con mis dedos. Se movió levemente.

—Hija, ve a tu habitación, tienes que descansar. —Me dijo mi abuelo.

—Pero quiero estar mas tiempo con ellos

—Créeme que lo que hiciste hoy les ayudó mucho. De cualquier modo si algo se ofrece te llamo. Ya te veo mejor.

Y salimos de ahí mi Jacob y yo. Y una vez afuera me volvió a abrazar y lloramos y lloramos y lloramos... no teníamos nada mas que hacer.

—No Nessie, si tenemos algo mas que hacer... ven.

Mi Jacob me cargó y recorrimos el pasillo contrario de la entrada y dimos vuelta hacia la izquierda y justo antes de salir por la puerta trasera entramos por una puerta de madera. Me sorprendí, era un lugar pequeño pero desde el momento en que él puso un pie en ese lugar, se podía respirar paz.

Mi corazón me puso de pie y avanzamos tomados de la mano. Nos sentamos en una banca justo frente al altar. Yo nunca había hecho esto, no sabía como hacerlo.

—Solo pide, pide con toda la fe que tú corazón te permita y con la seguridad de que te escucha.

—Hola... No se si me conoces o no pero yo soy Renesmee. Mi corazón me trajo aquí porque quiere que platique contigo y porque... mis hijos están muy graves... tal vez los conozcas... así que te quiero suplicar que los sanes. Por favor. No importa si yo muero, sálvalos a ellos.

—No digas eso mi Nessie.

—Es que no se como pedirlo. No se de que manera pueda lograr que me haga el milagro.

—Con fe mi Nessie, con mucha fe.

Y lloré por otro rato mientras suplicaba en silencio por mis hijos y por el bienestar de mi Jacob.

Ya cuando no me salían mas lágrimas, mi corazón tomó mi mano y me la besó.

—Te amo... muchísimo. Y te amo mas por esos hijos tan maravillosos que me diste. Y porque tengo la seguridad de que Dios nos escuchó y va a salvarlos. Y quiero que sepas que le dije a Dios que estaba dispuesto a renunciar a ti a cambio de que mis hijos se salvaran y que tuvieran una mejor manera de vivir. Pero ya se que no serviría de nada porque aun cuando me resulte increíble, me amas tanto como yo te amo a ti. —No me interesa otra manera de vivir si no es contigo— Pero además, tu eres mi adoración y por eso quiero vivir eternamente a tu lado. Por siempre... para siempre, así que... Mi Nessie... mi amor... mi razón de ser y de existir... ¿Quieres casarte conmigo?

No sabía que decir, yo ya vivía con él y por lo tanto ya me sentía su esposa, pero sobre todo su mujer. Pero también se que esto ilusionaba de alguna manera a mi Jacob.

—Yo soy feliz con el solo hecho de tenerte a mi lado, porque ya eres mi mujer pero también estoy conciente de que se trata de hacer las cosas como Dios manda.

Muchas cosas invadieron mi mente en esos momentos. Entre ellas la boda que yo había soñado en algún momento con él y la que tuve hace cuatro meses con Alec. La sensación era tan distinta, en aquel momento sentía que era la solución a todos mis problemas, y ahora siento que haga lo que haga, nada tendrá solución. También la enorme diferencia de aquel día es que hoy me caso con el amor de mi vida y no porque quiera olvidarme de él.

—Amor, yo no puedo darte una gran boda. De hecho tu padre y yo habíamos pensado hacerlo aquí. En este mismo lugar, cerca de nuestros hijos.

—¿Mi padre y tú?

—Si, aquí fue donde le pedí tu mano... y aceptó.

—Yo lo único que se es que quiero estar contigo de todas las formas posibles, legales o no legales.

Mi corazón tomó mi rostro y me besó dulcemente en los labios.

—Amor, yo no tengo joyas y el anillo de mi madre mi papá lo dejó en su mano cuando la sepultamos y tampoco te compré una.

No importa mi corazón...

—Pero sabes que te amo y que quisiera poder darte lo mejor.

–Si amor, lo se. Y... ¿cuándo se supone que es la boda?

—Mañana...

—¿Mañana?

Salimos de ahí y me llevó a mi cuarto y ya estaba ahí la mejor organizadora de fiestas del mundo.

—Nessie, muchas felicidades...

—Pero... ¿Cómo lo supiste si tu no puedes ver cuando él está conmigo?

—Hmmmm, es que vi que yo te ayudaba a vestirte de novia. Todo será diferente Nessie, ahora si habrá flores. Muchas flores. Bueno, creo que serán pocas porque la paciente del 171 es alérgica y ya vi que se va a poner mal. — hablaba mas para ella que para nosotros.—o bueno, le diré a Carlisle que cierren el pasillo que da hacia acá y todos entraremos por la puerta de atrás.

Jacob y yo solo nos mirábamos y sonreíamos.

—En fin, ya tengo listo tu vestido... ¿quieres verlo?

Todo era un gran alboroto, empezando con mi tía Alice, yo la verdad no podía estar al mismo nivel de felicidad. Toda mi felicidad dependía de la salud de mis hijos. Yo hubiera preferido a que mis hijos estuvieran bien pero me dijeron que todo era contra reloj. Y era verdad.

Toda la noche la pasé con ellos, un rato con Sarah y otro con Jacced. A mi niña ya habían dejado de administrarle sangre, pero seguía conectada a todo lo demás. Y mi Jacced seguía mal ya habían pasado las 24 horas de evolución y seguía batallando para respirar, aun cuando tenía el respirador artificial. Su pequeño pecho seguía subiendo y bajando violentamente en cada inhalación y exhalación. Y yo que no puedo hacer nada.

—Pequeña, con el hecho de estar aquí haces mucho por ellos. Desde que llegaste la frecuencia cardiaca de mi niño está un poco mas normalizada.

Papá... ¿como le haces? ¿Como puedo lograr estar tan serena como tú?

—No estoy sereno amor, solo trato de estarlo. Así como lo estás haciendo tú.

—Hoy es la boda y la verdad...

—Si, lo se, no te interesa.

—No en estos momentos. Quisiera que todo estuviera mejor, me hubiera gustado esperar pero mi Jacob quiere hacerlo ya y está bien.

—Mira pequeña, te voy a confesar algo. De hecho esa no fue idea de él, fue idea mía. Al escucharlo en la capilla, vi lo desesperado que estaba, vi como le pedía a Dios por ustedes. El si quería casarse contigo, pensaba pedírtelo el día que volvieras del curso pero cuando llegaste y vio tu estado no quiso mencionarlo para que no te preocuparas y estuvieras lo mas tranquila posible, y pensó en proponértelo cuando nacieran los bebés pero todo se complicó. El había decidido renunciar a ustedes a cambio de que se salvaran pero yo se lo prohibí y le dije que si te quería que se casara contigo ya. Al fin de cuentas el realmente quería hacerlo y se que en el fondo tú también, tú querías hacerlo desde que supiste que estabas enamorada de él.

—¿Te diste cuenta?

—Princesa... todos nos dimos cuenta. Eres demasiado transparente... aun sin tocarte.

—¿No podrás entregarme verdad?

—Claro que si, tu tía y tu abuelo se quedaran aquí.

Mi tía también quiere a mis hijos... a pesar de todo.

—Todos queremos a tus hijos. Y no hay ningún pesar por eso. Son tus hijos amor. Y eso es lo mejor de todo.

Papá... ¿realmente cuantas posibilidades hay? De lo que sea.

—50 y 50. La pequeña Sarah ya está mas fuerte solo es cuestión de que alcance mas peso. Pero Jacced sigue grave... su corazón y sus pulmones siguen débiles.

—Hija, ya debes irte a descansar un rato, no tarde en amanecer y en unas horas te casas.

—Me cuesta trabajo apartarme de aquí.

—Ya todos están preparándose, hace rato escuche que Alice fue por tu vestido. Además, ya sabes que no tarda en regresar tu tía Rose.

—De acuerdo. Te veo al rato papá.

Salí de ahí con el corazón destrozado, como me dolía ver a mis hijos tan mal, tenia horas que no dejaba de llorar. Iba ser una novia deprimida. Yo realmente quería casarme con mi corazón, me había imaginado una boda con flores, con mariposas, con mis padres felices y orgullosos a mi lado. Ver el rostro de mi Jacob con su hermosa sonrisa, esa sonrisa que me ilumino siempre y que me hace estremecer, pero ahora todo será diferente. Que bueno que no esta en estos momentos, no quiero que me mal interprete y piense que no quiero casarme con él. Había ido a casa a bañarse y por un cambio de ropa.

Me recosté un rato pero no pude dormir, la boda sería a las 9. A las siete de la mañana ya estaba mi tía ahí. Me metí a bañar y ella se encargó de arreglarme. Mi madre solo nos observaba. Ya faltaba unos minutos para las nueve, les pedí un poco de tiempo a ambas.

—De acuerdo, te informo que ya tiene Jacob bastante rato ahí. Jasper tenía la encomienda de no dejarlo venir porque no debe verte antes de la boda.

—Tu padre también esta esperándote a la entrada de la capilla.

—Te ves muy bella mamá, haces honor a tu nombre.

—Gracias mi niña, tu pareces un ángel.

Se marcharon. Lo que yo quería hacer era ir a ver a mis hijos y decirles que los amaba y que me casaba muy enamorada de su padre y que pronto estaríamos los 4 juntos en nuestra casa. Mi abuelo y mi tía me dijeron que me miraba muy bonita y que lamentaban no estar conmigo en estos momentos pero que había prioridades. Yo lo se.

Había dejado al ramo en mi habitación y mientras recorría el pasillo para llegar por el como por arte de magia mi angustia desapareció. Aunque mi insensibilidad se había hecho presente, me sorprendí. Entré lentamente a la habitación y ahí estaba... En ese mismo instante mi sensibilidad volvió.

39-lo único que me faltaba

Renesmee

—Amagê— Cerró los ojos apretándolos muy fuerte. Como si quisiera contener un llanto a punto de brotar... el mío solo continuó.— te ves... muy hermosa.

En ese momento llegaron corriendo mi padre y mi tíos. Yo no podía ni moverme.

—Alec... ¿Qué...

Parecía que mi papá estaba a punto de reclamarle algo pero inmediatamente se detuvo, supongo que estaba leyendo todo lo que Alec pensaba. Mi... es decir, Alec abrió los ojos y volteó con mi padre...

—Edward...

—Si... lo se... está bien. Pero no tienes de que preocuparte nunca pensamos en esa posibilidad. Estamos haciendo todo lo que la medicina nos permite y no nos saldremos de esos límites. Dile a Aro que estamos muy concientes de las leyes y no queremos desobedecerlas... Oh... entiendo. Entonces con mas razón, no te preocupes.

—Edward… ¿Me permites?... ¿Podría...?

—De acuerdo. Vamos Alice, Jasper... todo está bien.

Y salieron de la habitación.

—Creo que llegué en un muy mal momento. —caminó hacia la ventana y y dejó su vista en el horizonte— Nos enteramos de esta situación así que solo estamos haciendo un trabajo de rutina, allá creen que podrían llegar a ser niños inmortales... pero como aquella vez... tal y como sucedió contigo hace ocho años, se equivocaron.

Yo no podía hablar ni contener las lágrimas. Volteó a verme y vi que tenía la mirada perdida.

—Yo no quería venir... en verdad, no quería inquietarte pero Jane y Félix ya andaban para Australia cuando nos llegó esta información.

Al fin me salió la voz.

—¿Cómo estás Alec?

—Estoy... no se si para bien o para mal, pero estoy. Y como te lo dije la última vez que nos vimos, tu recuerdo me mantiene vivo.

—Lo siento. —Tomó el ramo de orquídeas.

—Lo se Amagê... Disculpa que te diga así, es la costumbre. Te siguen gustando las orquídeas… —Solo asentí— Ahora será diferente ¿verdad? ¿Es como tú querías? ¿Así lo habías imaginado? ¿Eres feliz? Dime que si, dime que todo este dolor — se puso la mano en el pecho— valió la pena…

Seguía sin poder hablar, solo avancé hacia él, le puse mi mano en su mejilla, él puso su mano en ella y volvió a cerrar los ojos. "Le dije" que realmente me preocupaba por él, que me dolía verlo así, que le agradecía todo lo que había hecho por mi pero que era feliz al lado de Jacob, solo que sufría por la salud de mis hijos. En ese momento se encorvó apoyó su mano en el marco de la ventana y comenzó a sollozar.

—Lo siento Alec... lo siento. —Se enderezó lentamente.

—Mejor me voy, no era mi intención arruinarte este día. Te deseo la mayor felicidad del mundo. —Me dio un beso en la frente— te amo— y se marchó.

Me asomé por la ventana y alcancé a distinguir a Dimitri. Alec se perdió en el bosque para nunca más volverlo a ver. En ese momento entro mi padre.

—Cálmate hija, por favor.

—Espera Nessie, voy a arreglarte el maquillaje rápidamente.

—Por favor controla tus pensamientos y ya quita eso de tu cabeza.

Mi tío Jasper entró y me ayudó a controlarme, es que solo esto me faltaba... corroborar la desdicha de Alec. Pero mi padre tenía razón, tenia que dejar de pensar en eso. Y tenía algo más importante que hacer.

—¿Estás mejor?

—Si.

—Entonces, adelante hija. No vuelvas tus ojos al pasado.

Así que tomé aire, me concentré en lo que estaba sucediendo en esos momentos y me fui del brazo de mi padre hasta la capilla. Justo al poner el pie dentro en ella sentí mucha paz, pero también nervios. La pequeña capilla estaba llena de orquídeas blancas y violetas, tenía una dama de honor, había un sacerdote en el altar, mi abuelo Charlie estaba llorando, mi madre lucia radiante, y para mi sorpresa, ahí estaba mi abuela René... solo no había música pero no importaba. Todo lo que me importaba estaba en ese lugar, mi corazón, mi familia, mis padres, amigos y tenía cerca a mis hijos. Definitivamente obedecería a mi padre, no volveré mis ojos al pasado. Todo lo importante estaba frente a mi, no detrás.

—Eso mi niña, así es como debes de pensar.

Mi Jacob estaba de frente al altar, junto a él estaba Billy. Todos estaban sonrientes, dentro de su preocupación se veían felices. Mi tía Alice iba frente a mi y se puso a un lado de mi madre. No tengo idea de cómo organizó todo tan rápido.

—¿Sabes una cosa? Tu vestido de novia lo compró tu tía cuando volviste de Italia, y el traje de Jacob y Billy también. De hecho nos vistió a todos.

Están muy elegantes.

Al acercarme mi corazón volteó, traía un lindo traje color humo. Se veía tan elegante y tan hermoso, mas que nunca. Cuando me vio se le humedecieron los ojos. Mi padre tomó mi mano y la puso sobre la de mi corazón.

—"Jacob... te entrego a mi tesoro mas preciado con la seguridad de que la cuidarás y velarás por ella con tu propia vida y como una vez te lo dije, no podría dejarla en mejores manos."

Quedamos tomados de la mano. No supe quien era el sacerdote que estaba frente a nosotros. No lo conocía, yo no tenía cabeza para otra cosa que mi corazón y la preocupación de mis hijos.

Te ves guapísimo...

—«Tú te ves hermosa mi Nessie.»

Le avisé a los niños que íbamos a estar ocupados un rato.—Mi corazón sonrió.

—«Te amo... »

Y yo te amo mas.

Hasta que llegamos a los votos. No habíamos planeado nada, porque no había nada que planear, todo era del corazón.

—Yo, Jacob William, te acepto a ti Renesmee Carlie... mi Nessie... como mi esposa y te juro ante Dios y ante todos los que están aquí, que te cuidaré y te protegeré de cualquier inclemencia que se presente. Velaré por ti y por nuestros bellos hijos y nunca permitiré que nada nos separe y que prefiero morir antes de causarte dolor. Juro que te amaré por siempre... aun más allá de la eternidad.

Mi corazón hablaba con la voz entre cortada. Yo intentaba secar mis lágrimas pero era imposible, eran demasiadas emociones: preocupación, angustia, dolor, felicidad, satisfacción, anhelo realizado, esperanza... y muchas ganas de gritar.

—Yo, Renesmee Carlie, te acepto a ti Jacob William como mi esposo… y prometo estar a tu lado en todo momento, jamás permitiré que algo o alguien me separe nunca de ti y te respetaré cada segundo de mi existencia. Juro vivir solo para ti y para Jacced y Sarah y amarte por siempre y para siempre... aun más allá de la eternidad.

Era el momento de los anillos. Mi tía Alice se acercó con un cojín color blanco que contenía un pequeño estuche. Mi Jacob lo tomó y sacó un hermoso anillo de plata con tres piedras incrustadas color azul. Mi tía me miró y me sonrió. Esos eran los anillos que mi tío le regaló en su primera boda. Ya se habían casado varias veces.

—Mi Nessie, recibe este anillo como símbolo de mi infinito amor y mi eterna fidelidad. Lo juro —besó mis manos al momento que unas gotas de llanto caían sobre ellas—... te lo juro.

Yo tomé el otro anillo, era exactamente igual al mío.

—Mi corazón... mi Jacob, recibe este anillo como símbolo de mi infinito amor y mi eterna fidelidad.

Nos tomamos de las manos y en ese momento se acercaron mis padres, mi madre tenía un lazo de cristal y oro y lo lazó entre nuestras manos. El sacerdote hizo una bendición en él.

—"Lo que Dios ha unido, nada podrá separarlo".

Se acercó de nuevo mi mamá y nos quitó el lazo de las manos. Mi Jacob se acercó, tomó mi rostro y me besó, es el beso mas cálido que me ha dado jamás. De pronto nos sorprendieron los aplausos. Volteamos hacia los invitados y vi a casi todos llorando, mi tía Rose estaba parada en la puerta. Me acerqué a ella, y solo me abrazó.

—Te quiero mucho mi niña. —Y regresó a UCI.

Ya todo fue solo abrazos, bendiciones y los mejores deseos. Poco a poco se fue desocupando el lugar. Y Jacob se acercó

—Felicidades Sra. Black.

—Felicidades mi corazón. —me abrazó y me besó.

—¿Que te parece si nos vamos de aquí? Creo que tenemos algo mas importante que hacer.

Salimos de la capilla y nos fuimos a cuidados intensivos.

Jacob

Me sorprendí cuando salió corriendo Jasper de la capilla, al voltear a la puerta vi que tampoco estaban Alice ni Edward, lo primeo que pensé fue que mis niños habían empeorado o que le había pasado algo a mi Nessie, pero Emmett me detuvo diciendo que no me preocupara, que solo querían checar algo y que Alice iba por Nessie. No se cuanto tiempo paso, 10, 20 o 30 minutos, a mi me pareció una eternidad pero de pronto llegó Jasper indicándome que mirara al frente y que no volteara hasta que tuviera a Nessie junto a mi, que esa era la tradición.

Y llegó a mi lado, estaba el ángel mas hermoso que pude haber conocido, no podía creer que estaba a punto de casarme con esa criatura. Era un ser celestial, con su hermoso vestido blanco parecía una divinidad, era mi Nessie. Me olvidé por un momento que había mas gente ahí, solo sentí que estábamos ella y yo, era como estar en el cielo. Edward puso la mano de mi ángel sobre la mía y todo lo que vi dentro de ella era lo mucho que me amaba.

Te amo, estoy feliz de estar aquí frente a ti porque tu eres mi verdadero amor.

Yo estaba sudando, tenía sentimientos encontrados, estaba angustiado por mis hijos y estaba feliz de estarme casando con ella. Es que no puedo creer que después de tantas idioteces esté aquí frente a ella, frente a Dios y frente a esta gente. No hace aun ni un año cuando me perdí de amor por ella, y también cuando me perdí en otras tonterías. Y ahora estamos aquí, porque es tan noble, tiene un corazón tan puro que me perdonó todo lo que laceré su corazón. Y no puedo evitar llorar porque al tocar su mano puedo ver y sentir todo el amor que inexplicablemente siente por mí. Yo que tanto daño le hice y tantas lágrimas que derramó por mi causa pero la amo… igual o más que ella a mí y toda la vida, como ya se lo juré, velaré por ella y por mis hijos y jamás permitiré que nada nos separe.

Al terminar la ceremonia me acerqué a sus bellos y dulces labios y la besé como nunca, de la única manera que se podría besar a un ángel. En ese momento se acercaron los amigos y familiares a abrazarnos y desearnos lo mejor. Mi hermana Rebeca había llegado desde anoche y había platicado conmigo hoy temprano dándome algunas recomendaciones, es que es la demás experiencia en el matrimonio. Mi hermana Rachel estaba batallando con mi sobrino que no se estaba quiero ni un segundo mientras Paul trataba de hablar con el para hacerlo entrar en razón… ¿Cómo va a entrar en razón si es igual que él?...

—Felicidades hermanito, bienvenido al mundo real.

—Gracias Rach… pero la verdad no creo que mi hijo sea como el tuyo.

—Ni lo digas, ya te quiero ver mas tarde. — dijo Paul.

—Hola Jake… muchas felicidades.

—Gracias Seth. ¿Tu para cuando?

—Jmmm…ejmmmm Gracias. Yo paso.

El momento más incómodo de las felicitaciones fue cuando se acercó el matrimonio Cullen-Swan… no supe que decir. Quería ver a todos lados menos a ellos.

—Está bien Jacob, —dijo Edward— se que es difícil pero todo está bien. ¿De acuerdo? —Asentí

—Te prometo que la voy a cuidar y no haré ninguna estupidez o me matas.

—Créeme que no hacia falta que me lo dijeras, eso haría, pero se que todo estará bien.

—FELICIDADES JAKE…—afortunadamente me llamaron.

—Gracias Charlie…

—Yo se que mi Nessie estará muy bien cuidada.

—Sin duda.

Quería avanzar, no podía porque me seguían buscando para darme abrazos pero yo estaba buscando a alguien especial, a alguien importante en verdad… hasta que por fin me zafé de la gente y llegué a donde estaba.

—Hola papá— El había pasado la ceremonia llorando. No me dijo nada, me extendió los brazos me incliné y lo abracé.

Estuvimos abrazados un buen rato, no hubo necesidad de hablar, yo se lo que significaba para él mi unión con mi Nessie. El siempre se había imaginado mi vida con ella porque pensaba que ella era mi felicidad, pero pues en algún momento lo eché a perder.

—Dios te bendiga hijo.

—A ti papá.

—Jake! — era Alice— felicidades Mr. Lobo. Que se siente tener dueña…

—Me siento de lo mejor. Ahora si estoy completo.

—Felicidades Jake. Después te haremos tu despedida de soltero.

—Claro que no, no creo que Nessie lo permita.

—No le digas nada y no se enterará…

Alice quiso fulminar a Jasper con la mirada…

—Ahora no te quiero en casa, a ver a donde vas a pasar el día… ¿entendiste?

—Era broma amor…

—Pues no se te ocurra hacer esas bromas delante de N…

Los deje que siguieran discutiendo, yo me fui a recibir el abrazo de Esme, la tierna madre que yo no tuve pero que su amor alcanzó a cubrir hasta a mi. Y me acerqué a mi esposa.

—Felicidades Sra. Black.

—Felicidades mi corazón. —me abrazó y me besó.

—¿Que te parece si nos vamos de aquí? Creo que tenemos algo más importante que hacer.

Salimos de la capilla y nos fuimos a cuidados intensivos. Estuvimos con nuestros niños todo el día. A Nessie el doctor Cullen la dio de alta al día siguiente pero pasábamos todo el día y toda la noche ahí, así que le permitió quedarse en una habitación para que descansara ahí. Yo dormía un poco pero en el sillón que estaba en esa habitación.

Uno de esos dias llego Rosalie corriendo a la habitación

—Nessie, ven pronto…— nos dio un terrible susto, mi Nessie casi se desmaya.

—¿Qué paso tía, que tienen mis niños?

—No te asustes, ven para que veas…

Fuimos corriendo para cuidados intensivos y lo que vimos le dobló las piernas a mi Nessie y si no era porque yo tenía que detenerla, también me hubiera derrumbado. Jacced, mi niño hermoso había abierto los ojos…

Es tan hermoso… ¡gracias Dios!... gracias.

—Si mi Nessie, es hermoso.

Edward y Carlisle estaban radiantes también, sonreían enormemente.

—Ya pasó el peligro. Ahora solo hay que esperar a que suba de peso.

Lo siguiente fue lo más fascinante que pude haber presenciado en toda mi vida: Nessie metió las manos a los guantes de la incubadora, comenzó a cantarle en silencio y mi niño volteó a verla y le sonrió. Nessie se puso histérica pero de felicidad. Rosalie estaba feliz también. No se como podré pagarle todo lo que ha hecho por mis hijos, aun cuando son míos los ama como si fueran propios y eso no se paga con nada.

—«La única manera en que puedes pagarle es que le permitas estar cerca de ellos.»— me dijo Edward.

Nada me daría mas gusto.

Ya todo era tranquilidad, se habían acabado las angustias y la desesperación. Ahora todo seria más sencillo. Cuando mi Jacced se durmió Nessie y yo fuimos a la capilla pero a dar gracias porque nuestras suplicas habían sido escuchadas y no teníamos ya nada más que pedir sino agradecer eternamente.

40-para siempre

Edward

Veo a mi hermosa Bella, su mirada está perdida contemplando embelesada la dicha de nuestra hija. En estos momentos no puedo leer su mente pero lo veo en sus ojos, y veo los ojos de mi Nessie y aunque no pudiera "escucharla" veo su alegría, sus ojos desbordan felicidad. Y Jacob, ni se diga, se siente el ser mas afortunado del universo por tener a mi hija a su lado y sobre todo de que lo ame tanto como él la ama a ella pero lo mejor de todo esto es que ese sentimiento será eterno.

No aceptó la casa que les regalamos pero aceptó que construyéramos una mas pequeña junto a la casa de Billy, no quería dejarlo solo. Entre Alice y Rosalie decoraron la habitación de cada uno de los bebés, hacía mucho tiempo que no veía a mis hermanas tan felices también. Entre Emmett y él le construyeron una casa de muñecas a mi Sarah y una casa del árbol para Jacced. Aun falta tiempo para que puedan disfrutarla, la que los están disfrutando son todos los sobrinos de Jacob.

Toda la familia y amigos estamos reunidos compartiendo nuestra dicha y captando esta imagen; llego a la conclusión de que no creo que exista algo que pueda superar este momento de felicidad. Mis pequeños príncipes están sanos, mi Jacced es fuerte como su abuelo y su padre y mi Sarah es bella y delicada y sobre todo fuerte como su madre. Ya quedaron atrás el dolor y los sin sabores, ahora todo es disfrutar del momento y esperar el futuro lleno de sorpresas pero todas ellas con la seguridad de que lo enfrentaremos juntos y llenos de amor.

Bella

Hoy es 10 de septiembre y cumple 8 años mi verdadera razón de existir. La veo tan hermosa, tan plena, tan llena de vida y la verdad yo no recuerdo algún día haberme visto así, será porque cuando llegó a la vida ese mismo día la perdí yo. Ella vino a suplir esa vida, ella es la que estos ocho años le ha dado solo felicidad esta familia y a todos los que nos rodean... y lo olvidé... por un breve lapso, tan solo fueron unas horas pero lo olvidé... y esa situación vino a ocasionar toda una cadena de sucesos tan desagradables que estuve a punto de acabar con mi existencia. Yo que tanto criticaba esas absurdas decisiones había decidido hacerlo también en algún momento. Pero todo fue tomando su curso y todo es como debe ser ahora y la eternidad la utilizaré para agradecerlo y para dedicarme a la felicidad de mi hija.

Mis nuevas razones de vivir dentro de cinco días cumplen dos meses de edad. Mi hermosa Sarah es la viva imagen de su padre pero sus ojos son azules como los de su abuelo y es una bebé que entra dentro de lo normal. Y mi pequeño Jacced, es la imagen de mi hija pero tiene unos hermosos ojos negros. El es un Cullen-Swan, ya está fuerte, ya se pone de pie, ya quiere caminar... pero se que será mas humano que frío... tienen mas de lo que fue mi sangre que mi Nessie pero no tanto como para desaparecer la esencia Cullen. Y si llegó a ser mas débil que mi princesita ahora es todo lo contrario, tiene demasiada fuerza. Ayer se quedaron conmigo mientras Renesmee acompañaba a Rose de compras y los dejé recostados en la cuna y en lo que preparaba su alimento escuché el llanto de mi princesita y cuando regresé lo vi a él que estaba de pie sosteniéndose del barandal y a ella la tenía colgando de cabeza agarrándola del pie. En ese mismo instante tomé una foto. Es una de las cosas que adornan el jardín en estos momentos.

La idea de la decoración con sus fotografías fue de Alice, obviamente. Hay muchas, todas ellas muy hermosas. Una de ellas es cuando salimos con ellos del hospital. Hace un mes, contra todos los pronósticos, salimos de ahí con mi Jacced y hace tan solo una semana que salió mi Sarah. También hay fotos de la boda de mi hija, ahora si puedo observarla bien, se veía tan hermosa pero a la vez angustiada. De hecho todos estábamos igual. Y también me enteré después de que Alec había estado ahí. Creo que no solo afecté a mi hija, también afecté a personas que ni imaginé. También hay fotos de ella embarazada, desde que estaba en Princeton Alice le tomó fotos de su evolución. Hay una foto de Charlie sosteniendo con mucho miedo a Jr. Esa es muy tierna porque está Sue contemplando el rostro de su marido.

En fin, estamos celebrando el cumpleaños de mi hija, su boda, el nacimiento de mis nietos y el de mi hermanito que nació hace tres semanas. Charlie es el hombre mas feliz y mas orgulloso del mundo. Así que estamos celebrando todo lo que no se pudo en su momento y porque todo tiene un feliz desenlace. Como debió de ser desde un principio.

Jacob

Hace una semana, cuando salió mi Sarah del hospital Alice me dijo que quería celebrar el cumpleaños de mi Nessie y el nacimiento de mis niños. Ella quería que fuera en la mansión pero le dije que ellos tenían casa y que si quería fiesta ahí sería. Aceptó con la condición de que no la limitara en todo lo que el evento implicara, yo acepté así que no se como le hace para organizar todo tan rápido porque la fiesta está ahora mismo en todo su apogeo. Hay muchas mesas con mantel, hay personas atendiendo un buffet, hay un carrusel, hay trampolín, hay fotos de mis hijos y de mi Nessie adornando el jardín y hay música en vivo, creo que no había estado en una fiesta como esta. Es tanta la felicidad que siento que no se como dejar de enseñar los dientes. Y mi Nessie esta igual se ve radiante. Creo que aunque realmente viva una eternidad, no me alcanzará el tiempo para merecerla, ella es… simplemente fascinante, una estrella inalcanzable que Dios hizo bajar para que pudiera estar conmigo.

La veo platicando, sonriendo pero sin perder de vista a mis hijos… que andan de brazo en brazo, ya carga uno Esme, o Carlisle, o Rose… o Jasper…o Emily, incluso Seth… y asi andan mis hijos. Solo los que han tenido la dicha de estar con el amor de su vida, saben lo que es la felicidad.

Comienza una hermosa balda y me dirijo hacia la que es mi esposa, quien estaba platicando con Emily sobre cuidados maternos y el no poder dormir como antes… yo la tomo de la mano y la jalo un poco hacia mi, avanzo con ella al centro de la pista que por cierto construyó Emmett, y comenzamos a bailar. Era la primera vez que lo hacíamos, los presentes comenzaron a aplaudir.

—¿Contenta? — la miraba a sus bellos ojos.

—Feliz…

—¿Mucho?

—De manera indescriptible.

—Yo también amor… ya tenia ganas de tenerte en mis brazos. Hacia mucho que no te abrazaba de esta manera.

—¿Cómo?

—Así, sin tener que consolarte, solo abrazarte por el placer de sentirte junto a mi.

—Es verdad. —Comenzó a acariciar mi rostro. —Yo también tenía ganas de sentirte así. Relajado, sin preocupaciones ni angustias.

Me acerqué mas a ella y la besé en sus labios. No me di cuenta en que momento nos habíamos detenido, cuando abrí los ojos noté que estaban casi todos bailando, excepto Charlie y Sue, quien estaba cuidando al bebé. Mis hijos estaban en su cuna dormidos junto a la mesa de Carlisle y Esme.

Seguimos bailando cuando se acercan Alice y Jasper…

—Nessie, les traigo un mensaje…

—¿Qué, cual mensaje?

—Bueno, es una sugerencia.

—¿Qué?

—Desaparezcan…

—¿Cómo?

—Que desaparezcan… todo esta controlado.

No era nada en clave, de hecho mas claros no pudieron ser asi que mi Nessie y y yo nos vimos a los ojos, sonreirmos y obedecimos y nos retiramos... Hace meses que no tenemos un momento a solas, de hecho solo hemos estado juntos una sola vez y fue cuando accidentalmente concebimos a nuestros hijos. Bendito accidente. Y ahora puedo ver y sentir en los besos de mi Nessie que desea mis brazos y mis caricias y yo también.

Nos dirigimos a nuestro lago pero en todo el trayecto me detenía para besarla... no podía dejar de hacerlo ni ella quería que lo hiciera. Ahora era diferente ahora era mi esposa y era lo único que nos faltaba para consumar esa unión.

Así fue en todo el camino hasta que ya no puede mas. Me detuve y la recargué en un árbol. Me quité el saco y desabroché mi camisa... ella me miraba con la respiración entre cortada. Me acerqué de nuevo a sus labios y me pasó sus brazos por el cuello. Tomé la falda de su vestido con ambas manos y lo subí lo suficiente para poder acariciar sus piernas con libertad. Mi Nessie gemía, yo jadeaba... sabía lo que pensaba, sabía lo que sentía...

El vestido me está estorbando.

Era un hermoso vestido rojo pero en estos momentos no lo necesitaba así que lo saqué por su cabeza... Es tan hermosa. Puedo contemplar su belleza con la ayuda del resplandor de la luna sobre nosotros. Su blanca piel casi centellante. Sus labios color carmesí. Me quedé observándola por unos minutos pero sus ojos entrecerrados y sus labios entre abiertos me estaban invitando a seguirla besando. Y lo hice. La sujeté de las caderas y la acerqué a las mías. Ahora a mi me estaba estorbando el pantalón pero no quería perder tiempo quitándomelo y dejarla de besar y de sentir.

Subí mis manos por su espalda para abrazarla fuertemente, eso era lo que quería, pero quería fundirse en mis cálidos brazos, quería sentir el calor de mi piel mas directamente así que se apartó un poco y desabrochó el botón de las mangas y me quitó la camisa al mismo tiempo que besaba mi pecho y acariciaba mis pezones con sus manos. Yo jadeaba una y otra vez. Esto es la gloria.

Me fascinas... me encantas amor... sabes delicioso.

Fue bajando lentamente por mi abdomen y desabrochó mi pantalón —esto también me estorba— cuando parpadeó ya no lo tenía. Le ayudé a desaparecerlo en un tris-tras. Se enderezó para ponerse de puntas y volverme a besar.

Volví a tomarla de las caderas y comencé a besar su cuello y sus hermosos hombros y bajé a sus bellos y deliciosos pechos perdiéndome en ellos por un buen rato, todo el tiempo que ella quiso. Pero después fui bajando por su abdomen y por los lados de su estrecha cintura, pero no podía bajar mas así doblé mis piernas y me senté en ellas y delicadamente la hice que pusiera sus pies sobre ellas. Así que teniéndola de pie sobre mis rodillas mi vista era simplemente desquiciante. Besé su abdomen tiernamente pero mis labios y sobre todo ella, querían otra cosa así que los deslicé hasta su bajo vientre... ella se encorvó y se sujetó de mis hombros apoyando su cabeza en la mía.

Sigue... no te detentas... sigue a donde vas...

Y como siempre, obedezco... es la primera vez que pruebo esta parte de su cuerpo, es tan dulce como toda ella. Sabe tan delicioso como sus labios y como toda su piel. Pero es aun mas desquiciante. Ella comienza a jadear fuertemente, aprieta sus dedos en mis hombros, entierra las uñas hasta hacerlos sangrar... ella huele... titubea... pero no hace nada. Comienza a jalar de mi cabello con desesperación y yo sigo besando y lamiendo su intimidad mientras escucho su voz interna diciendo que siga asi, que le gusta lo que hago y que está muy excitada.

Jacob… Jacob… ya no puedo… me voy a venir…

De pronto ya no puede aguantar mas y grita… mi Nessie grita y vuelve a enterrar sus uñas en mis hombros y justo en ese momento hago que se sienta sobre mi y así sintiendo su hirviente vagina solo la beso, no necesito moverme, no necesito embestirla yo ya estoy disfrutando de su piel y de su cuerpo y estoy demasiado excitado.

Comienzo a besar su cuello y la sujeto de la nunca, la acerco a mi hombro invitandola a beber de lo que brota de él. Ella se enderezó rapidamente y me miró a los ojos sorprendida…

—Todo, absolutamente todo lo que forma parte de mi, es tuyo.

Pero… mi corazón…

—Todo Nessie, todo es tuyo.

Acerqué su boca a la mía, seguía sujetándola de la nunca, ese beso fue tornándose mas apasionado, yo seguía jadeando y ella ya estaba gimiendo de nuevo, sus latidos habían aumentado su frecuencia cardiaca y se estaba descontrolando. De manera inesperada comenzó a tallar mis labios con sus dientes hasta que los mordió y comenzó a succionarlos. La aparté un poco, quería que sanara la herida pero no quería dejar de sentirla así que nuevamente puse su boca sobre mis hombros aunque la herida de ahí ya había sanado así que solo se lo dije una vez:

—Ya sabes lo que tienes que hacer

Y me entendió, enterró sus bellos dientes en mi piel, sentí correr un hilo caliente por mi pecho y mi espalda y comenzó a succionar mientras seguía mordiendo una y otra vez. No puedo explicar este tipo de placer, era doloroso pero era demasiado excitante. Asi que me recosté de espaldas sobre la hierba quedando ella sobre mi. Y paso de un hombro a otro sin olvidar morder y succionar mis pechos…

Esto es increíble…eres completamente delicioso, ya eres parte de mi amor, aun lo eres mas.

Después de que bebió lo suficiente se volvió a acercar a mis labios y me besó. Mi sangre sabia extraña pero a ella le gustó. Me tomo del cabello e involuntariamente comenzo a restregarse en mis caderas asi que la tomé de las suyas para ayudarle pero de un momento a otro cambió de opinión.

Quiero sentirte sobre mi.

Sin salir de ella voltee nuestros cuerpos haciéndola quedar sobre la hierba y yo sobre ella.

Asi puedo verte mejor…y no te detengas, no te controles. Ahora no quiero que me cuides.

Y no me lo dijo dos beses. Por fin y por primera vez ante ella dejé salir al animal que tengo dentro. Sus piernas quedaron sobre mis rodillas dobladas y mis brazos debajo de los de ella sujetándome de sus hombros y me dejé llevar por toda la pasión que sentía en esos momentos. Ella solo me pedía mas y mas y mas… y jadeaba y gemía y me decía lo mucho que le gustaba como Jacob y lo mucho que le fascinaba con lobo. Me decía una y otra vez lo mucho que me deseaba pero sobre todo lo mucho que me amaba. No dejaba de mirarme a los ojos, yo no dejaba de contemplar la expresión de su excitación. Se veía más hermosa y mas sensual que nunca. No se cuanto tiempo estuve embistiéndola, solo se que la hice que se viniera tres veces mas. Pero ya no podía contenerme un minuto mas y justo en el momento en que ella iba a lograr otro orgasmo me vine yo también y como aquella vez, como nuestra primera vez… solo le grité que la amaba.

Renesmee

No se cuantas horas tenemos haciendo el amor una y otra vez… y en este momento, frente a nuestro lago y perdida en sus brazos me doy cuenta que no puedo separarme de ellos. Ya no puedo vivir sin sus caricias, sin sus besos, sin su calor, sin sentir su intimidad dentro de la mía. Ya no puedo vivir sin la necesidad de entregarme a él a cada momento. Desde que salimos de la reunion comenzamos con besos y caricias por el camino, hicimos el amor bajo un pequeño arbol, lo hicimos en cuanto llegamos a nuestro arbol, lo hicimos una vez mas dentro del agua y ahora lo hacemos sobre la hierba frente al mismo lago. Sus manos me apretaban tan fuerte y sus labios me besaban tan apasionados que no pude evitar morderlos y succionarlos y disfrutar de su deliciosa sangre tambien.

Cuando le enterré las uñas me invitó a beber de su sangre y me sorprendí, no queria hacerle daño asi que de principio no me atreví pero cuando la bebí de sus labios ya no pude rechazar la segunda invitacion. No se cuanto le succioné mientras besaba y paladeaba su piel pero fue algo fascinante y muy placentero porque estaba bebiendo la sangre de mi amor directamente de su cuerpo mientras lo tenía dentro. No creo que haya algo que supere esta experiencia. Y lo mejor de todo es que me dijo que asi sera cada vez que yo quiera, si quiero hacerlo siempre, cada dia o cada hora… asi será.

En uno de los instantes que mi Jacob se quedó dormido, me puse a reflexionar sobre el cuadro familiar de hace no se cuantas horas. Todas las personas que quiero estaban ahí, excepto mi abuela René, ella tuvo que regresar a Florida después de mi boda. Mi tía Alice, como siempre, quiso celebrar todas las bendiciones que ha recibido la familia y quiso hacerlo justo hoy, el día de mi cumpleaños.

Tan solo cumplí ocho años, pero siento que el último lo viví como si hubieran sido cien. Todo ese tiempo me dije mil veces "Quisiera regresar el tiempo" para seguir siendo pequeñita y no vivir todo esto y no sufrir, sin embargo, en estos momentos analizo la situación y pienso que si alguien me hubiera dicho que mi vida llegaría a este estado de felicidad y dicha plena, con gusto viviría de nuevo todo lo que pasé desde hace meses. No cambiaría nada porque al final tendría mi recompensa, tendría esto que estoy viviendo en este momento. Tengo una familia y amigos que me quieren, en verdad me quieren y nos quieren. Tengo dos hijos maravillosos y tengo el amor del mejor hombre que la vida me pudo dar.

Y recordando esto comienzo a acariciar su pecho, y recorro su hermoso cuerpo con mis manos. No se daba cuenta de mis caricias, sin embargo senti que se estremeció. Abrió la boca y exhaló… esos carnosos labios son mios, solo mios. Me coloqué frente a él y comencé a acariciarle las piernas, fui subiendo poco a poco mis manos. Empecé a besarlo y a recorrer una con mi lengua, el comenzó a gemir sin despertar, su erección estaba iniciando. Bajó involuntariamente su mano a la entrepierna y comenzó a tocarse él solo…

-Nessie…

Si amor, soy yo, tu Nessie

-Nessie…

Yo seguí moviendo mi mano en donde estaba y comencé a besarle el cuello, sus hombros y su ardiente y dulce boca. El inconscientemente me pasó un brazo por el cuello apretando sus labios con los míos… metí mi lengua y el jadeó…..se apartó un poco, ya estaba algo despierto y me tomo de la cabeza apartando mis cabellos de la cara.

—Eres tu mi Nessie. Tu… mi unica verdad, mi unico amor y no estoy soñando.

Voltea nuestros cuerpos quedando nuevamente sobre mi y comenzamos de nuevo. Hacemos el amor una vez mas de manera sublime, mas calida, mas tierna. Me escucha todo lo que quiero y no quiero lo hace en mi piel y dentro de mi. El sabe lo excitada que me pongo con solo tenerlo cerca y no puedo dejar de decirle lo mucho que lo amo, que quiero morir así en sus brazos, que soy tan feliz porque se lo mucho que me ama y que tengo una enorme confianza en él y en su amor por mi... lo se, lo siento. Porque ya no hay dudas, ya no hay temores, ya no hay confusiones ni malos entendidos, ya no hay sueños, ya no hay fantasías ahora todo es realidad, es mi realidad. Y mi realidad es esta, mi cuerpo en sus manos, mis labios en su piel y su sangre en mi sistema. Ya no "quiero regresar el tiempo" ahora quiero vivir mi presente y esperar con ilusión mi futuro al lado de quien ilumina mi vida y que me ha dado, desde que nací, el deseo de vivir día a día... Por que este amor si será para siempre.

Fin

Hola a tod s los que me hicieron el enorme favor de leer esta historia, quiero agradecerles el tiempo que se tomaron en leer cada una de mis locuras no tienen idea de lo que significó para mi, era tan gratificante y estimulante cada comentario suyo que no puedo explicarlo. Sé que decepcioné a algunas y dejé conformes a otras, pero nada fue planeado, todo lo fui escribiendo según venía a mi mente, en ocasiones ni cuenta me daba de lo que escribía. La verdad, todo empezó como algo pequeño, pero poco a poco las ideas se fueron viniendo de golpe y tuve que seccionar la historia. Lo que iba a ser un OS de 10 páginas, se convirtió en un "cuento" de 500. Ni yo lo puedo creer. Espero que las próximas locuras que escriba, también sean de su agrado.

Con mucho cariño,

Daniela Taylor Black