Cap4: tres veces
Buenas de nuevo! Si, ha pasado tiempo, habeis sido fieles ante mi reestructuracion general de este fic, asi que... AQUI VOLVEMOS. Y lo hago con dos capitulos nuevos, un premio por ser tan fieles (en serio, me alegra que esta historia siga teniendo mas de cincuenta follows tras dos meses sin actualizar, veo que habeis captado como yo su potencial)
Bien, como veis, el capitulo 1 y el 3 son sustancialmente identicos a los que ya leísteis. Los cambios están en el segundo y en este. Como dije, no estaba satisfecho con el antiguo esquema, y todo porque no estaba aprovechando muchos momentos, y porque no estaba presentando bien el triángulo amorso protagonista. Así que os presento un triángulo: si os fijais el segundo es para sakura, y este para Sakura. Espero que os gusten ambos, nos leemos!
-aaaaaaaaaaaa- personaje hablando
-aaaaaaaaaaaa- personaje pensando
-aaaaaaaaaaaa- ser sobrenatural hablando
-aaaaaaaaaaaa- ser sobrenatural pensando
RENUNCIA DE DERECHOS: Algunas veces me pregunto, ¿y si nosotros somos un fic de un grupo de escritores aficionados? Si es así, no nos quieren nada si nos tienen leyendo esto XD sea como sea, obviamente el mundo Naruto pertenece a masashi kishimoto, mientras que Satsuki es una creación del fandom. Yo solo aportó esta historia.
Satsuki sonrió con algo de burla, a pesar de su enfado. Por un lado, su entrenamiento para subir los árboles estaba siendo arduo, y poco productivo, lo que la tenía enfadada. Kakashi sensei había decidido aprovechar el tiempo de la que se recuperaba de usar el sharingan contra zabuza, y les había programado un entrenamiento especial. La uchiha se confió, imaginándose algún entrenamiento en ninjutsu (que buena falta le hacía a sus dos compañeros… Sakura tenía que aprovechar ese control perfecto de chakra de alguna manera, y en cuanto al dobe… al dobe todo le hacía falta…), pero la realidad fue desagradable. Entrenamiento para subir paredes y árboles. El objetivo era simple: subir un árbol hasta la rama más cercana y sentarse en ella. Simple y una auténtica pesadilla, porque no se había elevado ni dos metros tras dos horas intentándolo…
Realmente, la uchiha debería de sentirse contenta en cierto modo por su fracaso. Este entrenamiento era esencialmente control de chakra: mandar chakra a las plantas de los pies, usar ese chakra para "pegarte" al árbol y andar. Y el fracaso de satsuki se debía a que la pelinegra tenía muchísimo chakra, y era muy difícil controlarlo a ese nivel. Sakura, en cambio, lo había conseguido al segundo intento, todo gracias a sus exiguas reservas de chakra. Es muchísimo más fácil controlar una bañera de agua que una piscina… y muchísimo más que controlar un puñetero mar, como era el caso de Naruto. Por eso, dentro de su enfado, sonreía en ese instante. Contempló su marca… casi dos metros… y la de Naruto, metro y medio apenas. Porque hasta en este aspecto competían, el fracaso sabía mejor si tu gran rival fracasaba más. Y, en esos árboles, la marca de satsuki siempre estaba más alta que la de Naruto.
-Auch…- se quejó Naruto, al caerse del árbol de nuevo. Esta vez había intentado hacer trampas y dar un salto… craso error, eso requeriría no solo moldear muy bien el chakra, si no también hacerlo muy rápido, era mucho más difícil. El uzumaki pisó la corteza del árbol y resbaló de inmediato, cayendo de cabeza y dándose un buen coscorrón. Satsuki dejó escapar una ligera risa burlesca y se dispuso a continuar, cuando algo la hizo arquear una ceja.
-Anda baka… déjame ayudarte a levantarte…- Se ofreció Sakura, que había bajado del árbol en cuanto vio a Naruto impulsarse para saltar, oliéndose lo que iba a pasar.
Satsuki arqueó una ceja y apretó ligeramente los dientes dentro de un fingido gesto de indiferencia mientras observaba como la mano de la fémina contactaba con la de Naruto, y como este literalmente cambiaba su gesto de dolor y rabia por uno de alegría. Era conveniente aclarar algo: Satsuki no odiaba a Naruto. Es más, le apreciaba por encima del resto. Era torpe, ruidoso, desorganizado… pero Satsuki no dejaba de ver algo más en él. Talento. No solo por ese inmenso mar de chakra que percibía cuando lo examinaba disimuladamente para entrenar. Joder, era alucinante, una masa insondable de chakra. Superaba el de Kakashi sensei… quizás incluso estaba cerca del del hokage… ¿Por qué ningún jounin se había dado cuenta de ello? Estaba claro que era algo a investigar... Pero no solo era por su chakra… era también por su cultura del esfuerzo. Satsuki había tomado hace años la decisión de dejar de lado todo para entrenar, incluida su amistad con Naruto. Trabajaba como una condenada, entrenaba hasta el anochecer, bajo lluvia, nieve… era su vida: entrenar, ganar poder y algún día, vengarse de itachi. Una vida solitaria… si no llega a ser por Naruto.
Porque siempre se lo encontraba entrenando, ya incluso se la hacía raro entrenar sin él cerca. Parecía ser su vida también entrenar, aunque lo hiciese por motivos radicalmente diferentes. Ella entrenaba para ganar poder, él para ganar respeto. Pero entrenaban igual de duro. Se solían cruzar en los campos de entrenamiento, siempre la tarde entera o la noche. Naruto al principio intentaba entablar conversación, pero Satsuki lo ignoraba y seguía a lo suyo, así que con el tiempo esos encuentros se volvieron silenciosos. Silenciosos, pero no por ello faltos de comunicación. Satsuki veía a Naruto entrenar como nunca, subir cada vez más el ritmo. Satsuki tenía talento y una buena base gracias a su difunta familia, Naruto unas cantidades inagotables de energía y una adicción por el esfuerzo que se acercaba al fanatismo religioso. Y claro… se retroalimentaban. Cada vez que Naruto dudaba sobre cómo entrenar, veía a Satsuki haciendo un ejercicio y lo copiaba. Y, cuando Satsuki desfallecía, veía a Naruto hacer su ejercicio y acercarse cada vez más a su nivel y eso la empujaba a esforzarse más.
Era rivalidad llevada al extremo, rivalidad que no tardó en trasladarse a la academia. Satsuki no aceptaba más rival que Naruto, el resto de compañeros de la academia eran de usar y tirar. Llegaban, se intentaban poner a su altura y mordían el polvo para no volver, como kiba inuzuka o Ino yamanaka. El único que aguantaba su ritmo y no se rendía a pesar de ser derrotado una y otra vez era Naruto. Por eso le apreciaba, y esa sonrisa burlesca, esos comentarios hirientes, buscaban enfadarlo para que se esforzase más. Porque, cuanto más mejoraba Naruto, más lo hacía Satsuki. Pero había algo que Satsuki no podía explicar en esta forma de competir con Naruto. A veces le miraba y tenía sentimientos extraños. Cuando le llamaban demonio o le insultaban, Satsuki apretaba los dientes dentro de su pose indiferente. Se enfadaba. Y cuando otra chica se le acercaba… los apretaba aún más. Como ahora Sakura haruno. No iba a negar que, ahora que empezaba a conocerla, la ojijade le resultaba más soportable que antes. Incluso admitía que apreciaba que cuidase tanto de Naruto. Pero esos gestos hacia el rubio, y del rubio hacia ella… la enfadaban, como ocurrió el día de asignación de equipos. Rompían su pose fría.
-Gracias Sakura chan…- agradeció el rubio, sobándose cómicamente un chichón. El ojiazul estaba poco a poco aprendiendo a relacionarse con su compañera de equipo, toda vez que ahora pasaban juntos todos los días. Chillaba menos su nombre, y procuraba mostrarse educado, sin contar que había mejorado bastante en higiene tras una charla con Kakashi sensei. No quería decir que ya no la pidiese citas para que la pelirrosada las rechazase, seguía a razón de tres veces por día mínimo, pero ya sabía entablar conversación con ella sin molestaría demasiado. Ahora mismo, por ejemplo, daba un agradecimiento sin gritar. Y Sakura sonrió ligeramente ante ese gesto tan gracioso del uzumaki al sobarse el chichón en respuesta.- Esto es muy difícil dattebayo… si estuviésemos hechos para andar por los árboles seriamos como esos monos que puede convocar jiji y tendríamos manos en los pies…
-No es tan difícil…- comentó Sakura con un gesto divertido, mientras sacudía un poco la tierra del horrible traje naranja de Naruto.- …es solo controlar el flujo de chakra y listo.
-Para ti es fácil, que eres muy lista…- halagó el rubio, sonriendo más Sakura. La haruno había descubierto hace unos meses que esos halagos no eran otro intento más de ligar del uzumaki, sobre todo por cómo los decía. Naruto era un mentiroso terrible, cuando tenía intenciones ocultas se le veía venir… Sakura sabía con solo mirarle si la iba a pedir una cita. Pero, con estos halagos, no ofrecía más que una sensación de naturalidad, como si hablase del clima. Realmente no se daba cuenta de que podía usar esos comentarios para ganarse su favor, los decía con sinceridad, y eso agradaba mucho a la ojijade. Se sentía algo inferior al estar en el mismo equipo que Satsuki, y eso empeoraba aún más su inseguridad personal, pero Naruto la elevada el ánimo con esos comentarios. Quizás por eso se preocupase por su bienestar. Quizás…- …para mí, en cambio, es peor que el examen de bunshin de la academia…- se quejó el jinchuriki, riendo ligeramente la haruno al recordar ese examen. El pobre, se merecía algo de ayuda…
-Te puedo contar un truco si quieres…- ofreció la kunoichi, y Naruto asintió, emocionado. Joder, lo que fuese con tal de dejar de revolcarse por el suelo.
Sakura iba a darle el consejo en voz alta, pero recordó esa sonrisa soberbia de satsuki cuando ocurrió ese incidente al salir de konoha, durante el ataque de los hermanos demonio. Satsuki fue extremadamente cruel con Naruto, incluso le hizo herirse en un juramento de sangre… ridículo, ella misma también se había quedado paralizada, era algo normal, su primera situación de combate real. Pero ese baka no se había fijado, estaba demasiado enfadado consigo mismo, y el comentario de satsuki fue la puntilla. No la gustaba nada esa competitividad de Satsuki con Naruto, una continua comparación que hacía al uzumaki esforzarse aún más para responder a esos gestos burlescos y le hacía acabar siempre agotado y herido. A Sakura no la gustaba verlo así, puede que fuese un gritón, un molesto, un hortera y un baka, pero Naruto era una buena persona. Y estos meses además estaba conociendo una faceta de él más cercana que estaba compensando las malas experiencias previas. Seguía temiendo que la estornudase en la cara, o que la salpicase con comida al hablarla con la boca llena en los almuerzos de equipo, pero no iba a negar que cada vez hablaba más con él.
Así que decidió que, por esta vez, ayudaría a Naruto a ganar a Satsuki, en lugar de ayudarlos a ambos. Se acercó al oído del rubio y le susurró su secreto para subir a esos árboles, y las reacciones fueron muy dispares. Para empezar, Naruto tuvo que concentrarse muchísimo para no poner una expresión demasiado estúpida cuando la chica de sus sueños se acercó a su oído y le comenzó a susurrar. Captaba su aroma a cerezo, podía sentir su aliento… Gracias a kami pudo atender y solo se sonrojó en lugar de pedirla una cita ahí mismo. Ese sonrojo fue captado por ambas féminas. Para Sakura, a pesar de que la sorprendió ligeramente que tuviese ese poder sobre Naruto, fue un halago, y uno mejor que el anterior. Para su sorpresa, tuvo que reprimir una sonrisa feliz. En cambio, Satsuki reaccionó apretando los puños y la mandíbula mientras trataba de fingir que no hacía caso. Ingenuamente, Sakura relacionó ese mal disimulado gesto con enfado por no decirla a ella ese truco, por ayudar a su rival. Pero la razón era muy diferente. Lo que no le hizo ninguna gracia a Satsuki fue que Sakura se acercase tanto, y que Naruto estuviese cerca del nirvana por ello.
Tras acabar de decirle el truco, Sakura animó a Naruto a probar de nuevo. El rubio tragó hondo y asintió, esforzándose por camuflar ese sonrojo, y se preparó para intentarlo. Corrió hacia el tronco y, para sorpresa de la uchiha, avanzó hasta llegar a los dos metros y medio. Cierto es que su caída fue muy poco elegante y acabó manchado de barro de nuevo, pero en un intento con el truco de Sakura había avanzado más que en las decenas anteriores. Y más que Satsuki… El rubio lo celebró desde el suelo con júbilo, mientras Sakura se reía. Luego intentó abrazar a la haruno y pedirla una cita, y se llevó un coscorrón por mancharla de barro su vestido… ya era el tercero esta semana, su madre estaba cultivando aún más odio por el pobre Naruto por estos incidentes. Naruto estaría mejorando, pero aún le quedaba mucho camino… Sakura tuvo que volverse al hogar de tazuna a cambiarse y atender a Kakashi sensei, dejando a ambos compañeros en el claro del bosque para completar sus ejercicios. Y, para mayor enfado de Satsuki, por mucho que se esforzase no alcanzaba a Naruto, que no tardó ni media hora en llegar a su rama. Frustrada, se dirigió a él en cuanto regresó al césped.
-¿Qué consejo te dio Sakura?- inquirió, mirando fijamente al ojiazul. Su gesto de enfado se lo autojustificaba con que estaba mal tener secretos entre miembros del mismo equipo, pero la razón iba más bien por perder con Naruto por primera vez en algo… y en la imagen de Sakura susurrándole al oído ya puestos…
-Nada, es secreto…- respondió Naruto con una sonrisa burlesca. Por primera vez se la podía devolver joder, era un gran día para el rubio.- Seguro que lo consigues sola… algún día…- comentó con una sonrisa maliciosa, arqueando una ceja Satsuki. Porque, como solía pasar, si ella no buscaba el enfrentamiento, lo hacía Naruto. Y Satsuki no le negaba nunca la oportunidad de fregar el suelo con su cara, como iba a pasar ahora. Conocía muy bien al rubio y sabía con qué pincharle.
-Tienes razón, y me alegro por ti…- Satsuki dibujó su sonrisa más sádica y maliciosa, una faceta que, irónicamente, solo mostraba a Naruto. El resto solo habían visto fugazmente esa faceta de la uchiha, Naruto en cambio ya era un asiduo a ella. Se podría decir que era el ser humano de la tierra que más adentro de Satsuki uchiha había visto.- … así, cuando vuelvan a atacarnos por sorpresa, podrás subirte a un árbol y esconderte… gatito asustado…
El insulto era como los ataques de satsuki: quirúrgico, doloroso, letal si su receptor no fuese alguien tan duro como el ojiazul. Así estaba pensado, y buscaba provocar al rubio. Satsuki, a pesar de que raramente tenía una conversación larga con Naruto desde que se conocieron ese día bajo la nieve, lo conocía bien. Lo observaba, lo analizaba… ese chico seguía teniendo algo que captaba su atención. Esa forma de ver el mundo, esa tenacidad… y ese extraño océano de chakra encerrado en su interior… a satsuki le parecía lo único interesante de konoha. Pero, aún con esos misterios, había algo que satsuki conocía perfectamente de Naruto: Naruto era profundamente orgulloso. Cualquiera pensaría que no viendo como no daba respuesta a cada insulto y menosprecio, pero la uchiha había comprendido esa faceta del uzumaki casi al instante. Naruto no respondía, pero tampoco olvidaba, e iba a devolver cada afrenta demostrándole al mundo que se equivocaba con él. Eso era orgullo, y Satsuki, como la mujer más orgullosa del continente, lo sabía percibir.
Y, como Naruto era tan orgulloso, el incidente al salir de nami le había herido como nada en el mundo. El uzumaki se había quedado congelado cuando les emboscaron los hermanos demonio, atenazado por el miedo. Era la primera vez que se encontraba en combate real desde que le ascendieron a gennin… quizás el tiempo le había vuelto acomodado. El Naruto de siete años habría reaccionado al instante, acostumbrado a intentos de agresión o asesinato diarios. Pero el actual ya había encontrado la manera de convivir en konoha sin sufrir esos ataques. Había facilitado mucho las cosas su ingreso en la academia: atacar a un alumno de la academia era, o bien causa de régimen disciplinario en el caso de los ninja, o causa directa de ejecución si eras civil. Ya solo recibía menosprecios e insultos. Quizás podría parecer algo pésimo, pero, en comparación con su vida anterior, era una vida cómoda. Y quizás se había acostumbrado por ello, y olvidado que su vida estaba íntimamente ligada con la muerte.
Por eso no se pudo mover y tuvo que salvarle Satsuki… La uchiha estaba preparada para esa situación, no en vano rememoraba cada día la masacre familiar… Satsuki vivía en un estado total de guerra y estaba permanentemente alerta, así que pudo reaccionar y combatir. Y, cuando la pelinegra tuvo a ambos enemigos inconscientes, contempló el gesto de Naruto. Ese gesto atemorizado, incapaz de entender nada… nunca le había parecido tan vulgar y plano. Por poco muere, y todo por no estar alerta. Eso no la gustaba a Satsuki, Satsuki le quería fuerte e interesante, cuanto más lo fuese más lo sería ella. Así que se encargó de que no volviese a quedarse paralizado nunca más. Con su sonrisa más soberbia y su tono más cruel, le preguntó si estaba bien… para luego llamarle gatito asustado. Sabía que el orgullo de Naruto le haría hervir, y, después de que se clavase un kunai en la mano para sellar con sangre un juramento de no volver a tener miedo jamás, lo miró disimuladamente de nuevo, esta vez con una media sonrisa. Ahora volvía a ser interesante.
Y ese orgullo le hizo hervir de nuevo esta vez. Naruto gruñó y se lanzó de nuevo a pelear con ella, reaccionando Satsuki con rapidez. El golpe de Naruto fue rápido, pero no lo suficiente, y la uchiha lo esquivó mientras se reía ligeramente con burla. Naruto volvió a intentar golpearla, fallando de nuevo, y entonces la uchiha decidió poner fin a la pelea. Lo inmovilizó con una llave y lo tiró al suelo, quedando sentada sobre su pelvis, con una mano en su cuello y la otra apoyada en el césped. Ya había pensado antes en que Naruto a veces la provocaba unos sentimientos extraños, y en estos momentos volvía a ocurrir. En cada pelea acababan en esa postura… y siempre porque ella la forzaba. Podría simplemente hacerlo morder el polvo, pero no, se disponía sobre él. Porque, cada vez que estaba así, sobre Naruto, controlándolo, sentía algo extraño en el estómago. Apretaba con sus muslos el costado del rubio para maximizar el contacto, apoyaba su pelvis sobre la suya, y era literalmente incapaz de apartar sus ónices de los zafiros de su compañero de equipo. Incluso su respiración se agitaba. Y sentía que Naruto también se agitaba… no entendía qué pasaba, pero la gustaba… y cada vez más…
-Siempre acabas así… dobe…- afirmó con un tono soberbio, acercando su rostro al del rubio para captar más detalles. La gustaban esos zafiros, sobre todo cuando la sostenían la mirada así, con furia. El resto la temían, Naruto en cambio no. Quizás por pensar en esto Naruto pudo cambiar las tornas. Usó el peso de la uchiha para rodar y ponerla tumbada boca arriba en el suelo, inmovilizando sus manos con las suyas. Satsuki abrió ligeramente los labios, sorprendida, mientras Naruto fruncía el ceño sobre ella. El uzumaki tampoco entendía bien lo que ocurría. Sentía furia contra Satsuki por ese comentario, pero en ese momento estaba paralizado. Veía ese pelo largo y negro como la noche disperso sobre la hierba, contrastando con esa piel de porcelana. Veía esos ojos negros mirarle fijamente, sin apartarse, desafiando. Veía esos labios entreabiertos, sentía los muslos de la fémina todavía en contacto con sus caderas. Y en serio, se había quedado sin ganas de golpearla… no, sentía algo muy diferente, pero no sabía qué era exactamente, aunque el zorro parásito de su interior solía soltar una carcajada cada vez que ambos acababan así.
-No siempre…- contestó el jinchuriki, mientras sus dedos se entrelazaban con los de satsuki… y ella se dejaba hacer. Se quedaron así, mirándose fijamente… ninguno llevó la cuenta de cuánto tiempo. Pero el sonido de alguien andando cerca por el bosque, seguramente tazuna volviendo con su nieto, acabó despertándolos del hechizo. Apartaron ambos la mirada a la vez, aunque no separaron las manos, mientras un marcado sonrojo surgía en Naruto.- Si… si retiras lo que has dicho, te digo el truco para escalar los árboles.- pudo decir, intentando encontrar la manera de salir de ahí, como le pedía a gritos una parte de sí mismo… aunque lo cierto es que otra parte de él estaba muy cómoda en esa postura…
-Lo… lo retiro…- Satsuki pudo disimular el sonrojo gracias a su extraordinaria sangre fría, pero no esa ligera vacilación. Naruto la ayudó a levantarse, mientras la uchiha se sacudía algo el polvo y se preparaba para seguir su entrenamiento.
Aunque algo rondaba en la mente de la fémina. Esa sensación en el estómago se había multiplicado por diez tras responder así Naruto, y ahora la era difícil concentrarse en otra cosa. Por primera vez en mucho tiempo, no tenía una parte de su mente pensando en su entrenamiento y venganza… no, en ese momento, solo pensaba que estaba cómoda así, con Naruto cerca… incluso sobre ella, inmovilizándola. Era… raro. Tan raro como que no la molestase que Naruto cargase con ella tras quedarse agotada por el entrenamiento. El rubio la ofreció llevarla en su espalda, pero la uchiha se negó en redondo… no, su orgullo la obligaba a volver al hogar de tazuna por su propio pie. Pero ese mismo orgullo no dijo nada cuando el uzumaki envolvió su cintura con un brazo para facilitarla el apoyarse en él. Lo dicho, era raro… aunque el gesto de Sakura al verles llegar así, un enojo bien disimulado para todos salvo para el ojo clínico de satsuki, valió la pena.
Y quizás esa misma sensación la empujó unos días después a cometer una estupidez. Tres veces en su vida había dejado de lado su prioridad de entrenar y vengarse para pensar diferente… la primera, cuando tenía cinco años y lloraba en medio de la nieve. En ese momento, un niño rubio la ofreció una alternativa a su proyecto de vida, y la hizo dudar. La hizo pensar en algo diferente a su hermano matando a su familia. Al día siguiente se sintió tan culpable que decidió cortar de raíz sus conversaciones con el uzumaki, y centrarse en su destino. Aunque ese imbécil no paró de intentar volver a distraerla ni un solo día… y lo consiguió una segunda vez en ese claro del bosque. Callar esa voz de su hermano ordenándola ser más fuerte. Y lo logró inconscientemente una tercera… cuando Satsuki lo vio en peligro en el puente de nami, con esas agujas de hielo dirigiéndose a su corazón. No se lo pensó dos veces y se interpuso para salvarlo, a costa de caer inconsciente. Lo último que sintió antes de que todo se volviese negro fue el chakra más oscuro y brutal que había sentido en su vida.. y ese chakra provenía de Naruto…
Y fin por ahora, como veis doble momento. Hablare aqui de los dos:
Con respecto al capitulo "rosa tono hokage", puro narusaku. Llevaba mucho tiempo queriendo desarrollar un narusaku con ambos de niños, y pude hacerlo aquí. Como veis, Naruto es un heroe desde pequeño. Pero dejadme resaltar lo desastre que es: he leido muchisimas criticas a sakura, tildándola de jodido monstruo por el inicio de maruto. No niego que ese pj tenia lo suyo (joder, yo lo achaco a que sasuke es un pj toxico para su desarrollo. Pensadlo: cuando esta sasuke por medio el pj se viene abajo, cuando estan lejos, sakura evoluciona), pero naruto tampoco iba sobrado. Pensadlo: un niño que ha crecido solo (por lo tanto, sin apenas nociones de buena alimentacion O HIGIENE) y muy torpe al relacionarse con el genero femenino. Es canonico, no lo negueis xD con eso de gritar como un poseso, y lanzarse sobre sakura continuamente. Quiero dejarlo aqui claro.
Y con respecto a este, la relacion narusatsuki es MUY complicada. Competitividad y atraccion, muy muy mala combinacion. Ademas únele que ambos estan muy verdes en lo que les ocurre... El final del capitulo es vital porque marca el problema de satsuki: dualidad. Satsuki uchiha por un lado. Satsuki vengadora por otro. Quien ganara? ya veremos...
Nos vemos en el siguiente, probablemente el del bosque de la muerte. Un saludo.
