Chicas, perdon por la tardanza, estuve un poco ocupada estos dias con el trabajo, pero por fin, ya se acabo mi calvario, y regreso a lo que mas me gusta hacer, escribir, espero les guste este capitulo, y por favor comenten.
-La comida esta lista – cantó su abuela mientras dejaba los platos en la mesa. –Vengan, siéntense.
Apenas era el primer día que se conocían y la señora Baek ya estaba invitando a sus nuevos amigos a comer, cosa que no le hacía mucha gracia a Baek Seung Min, quien veía furiosa como el chico que más odiaba estaba sentado en su mesa, comiendo de la cocina de su abuela y usando sus cubiertos.
Su madre bajó en ese momento de las escaleras. Estaba un poco adormilada pero en cuanto vió el gran número de personas presentes en la casa, se despertó por completo.
-¿Qué pasa aquí?
-Son…los nuevos vecinos – dijo su hija con un tono despectivo.
-¿Nuevos vecinos?
-Ha Ni-ah – le gritó su suegra desde la cocina – ven a conocer a nuestros nuevos vecinos, se acaban de mudar hoy.
Ha Ni se acercó a la mesa.
-Ella es mi hija política, la esposa de mi Seung Jo – les dijo a los invitados.- Ellos son los señores Kim y su hijo Hyun Joong.
-Anyeonghaseyo – saludó la chica haciendo una reverencia.
-Omo, eres tan hermosa, ahora se dónde saco Seung Min su belleza. – dijo emocionada la mujer.
-Ah, Kansahamnida –
Mientras todos reían en la cocina la joven fulminaba con sus ojos al muchacho ahí sentado , tanto que ni siquiera sintió cuando su padre llegó por detrás.
-¿Qué haces ahí parada? Ven a comer- le dijo y se adelantó.
Seung Min suspiró, no podía creer que iba a tener que sentarse en la misma mesa que aquel tipo. Puso una cara despreciativa, que no quitó hasta que el fuera capaz de verla claramente, pues se sentó justo enfrente de él.
-Así que tienen dos hijos – preguntó su abuela a la pareja visitante.
-Sí, nuestro hijo mayor está estudiando en el extranjero, y Hyun Joong acaba de comenzar la preparatoria.
-¿En serio? ¿A qué escuela asistes?
-A la preparatoria nacional de Seoul.
-¿En serio? ¡Esa es la misma escuela a la que asiste Seung Min!
Todos se sorprendieron ante tal declaración, sobre todo a Baek Seung Jo, a quien ya parecía recordarle una escena similar de hace muchos años, cuando él tenía que acompañar a cierta señorita a la escuela cuando ella no sabía el camino, la vio de reojo sentada junto a él, estaba comiendo tranquilamente y sonriente sin tomar mucho en cuenta la situación, sonrió por un momento pero luego volteó a ver a su madre, ojala no quisiera repetir la misma historia con su niña.
-¡Pueden irse juntos a la escuela!
Como suponía. Baek Seung Jo vio a su madre con recelo.
Por su parte, Seung Min y al joven Hyun Joong casi se atragantan con la comida.
-¿De verdad? – Preguntó la señora Kim más que emocionada – eso sería genial, como acabamos de mudarnos, mi Hyun Joong no sabe el camino a la escuela aun, su nieta podría ser una gran guía para él.
Seung Min suspiró, y después lanzo una mirada asesina al joven. Todo era su culpa, si tan solo no la hubiera besado por accidente y si tan solo no la estuviera molestando ahora en su propia casa, no lo odiaría tanto, pero ahora no solo iba a ser su vecino sino que iba a estar yendo con él a la escuela cada mañana.
Ha Ni terminó de bañarse rápido, cuando entró a la habitación, su marido miraba fijo por la ventana, y ella sabía que eso solo lo hacía cuando estaba pensando en algo, había aprendido a leer sus facciones durante todos esos años que ya prácticamente no se le hacía difícil entenderlas.
-¿Qué te pasa? ¿Estas pensando en algo complicado? – le dijo acercándose a él.
-¿Qué te hace pensar eso? – dijo él entrecerrando los ojos.
Ha Ni solo sonrió y Seung Jo supo al instante que ella había leído sus pensamientos.
-Ese chico, el hijo de los vecinos ¿Crees que esos dos tengan algo? Hoy vi a Seung Min viéndolo de una forma muy rara.
-¿Forma rara? ¿Qué forma rara? – dijo ella mientras distendía las cobijas de la cama lista para acostarse.
-¿No los viste? Era como…mmm, como tú me veías cuando me odiabas.
Ha Ni rio fuertemente mientras se sentaba en la cama y se cubría con las cobijas.
-¿Aun recuerdas eso?
-Hya ¿Crees que este bien que ellos dos se vallan juntos a la escuela? - le dijo aun desde la ventana.
-¿Por qué no estaría bien?
-Piensa un poco, ¿no te das cuenta? Mira lo que nos pasó a nosotros. Estamos casados y con dos hijas.
-Aigoo, este padre celoso – dijo ella riendo.
-Hya Oh Ha Ni, ¿te estas burlando de tu marido? –se acercó a la cama a recostarse con ella. -¿Crees que no conozco las intenciones de los jóvenes de hoy en día?
-Seung Jo, tienen 14 años, no creo que quieran terminar casados y con dos hijas como nosotros. – la mujer apartó el cabello del rostro de su esposo mientras él se acostaba a su lado.
-Aun así lo estaré vigilando – dijo el cerrando los ojos.
Ha Ni se recostó a su lado, sonriendo divertida.
La joven salió de su casa sin muchas ilusiones, definitivamente había empezado la preparatoria con el pie izquierdo, toda esa semana no habían sido más que malas experiencias y conforme pasaban los días cada vez se le hacía más difícil levantarse en la mañana y decidirse a salir hacia la escuela.
Hoy no era la excepción, es más, era peor que las veces anteriores.
Cuando salió de casa el joven ya la esperaba en la entrada, como hubiera querido que su padre estuviera libre ese día y la llevara en coche y no tener que caminar con reverendo parasito.
Estaba recargado en la pared de su casa como si fuera la misma suya, con el pelo alborotado, como de costumbre, su mochila colgaba de sus hombros, la camisa desfajada y una corbatilla mal arreglada. A pesar de que todo en él era un desastre no podía negar que el look le daba bastante estilo, como de un chico rebelde y cool, o tal vez solo lo hiciera para atraer más chicas y basarlas a la fuerza como había hecho con ella.
Se acercó a él con la misma cara desprecio, él lo notó por sí mismo en cuanto la vio.
-¿Qué pasa con esa expresión?
-¿Qué pasa de qué? Es la única que tengo. –dijo la chica y se adelantó dejándolo atrás.
El chico caminó detrás de ella, el silencio reinó por unos momentos, después él se atrevió a dirigirle la palabra.
-¿Por qué tu papá no te lleva a la escuela en coche?
-¿Qué te importa? –
-Escuché que tu papá es médico ¿Es verdad? ¿No te lleva a la escuela porque ahora está en el hospital?
- ¡¿Qué te importa?! ¡Eso es algo que un parasito como tú no necesita saber! ¡Y si mi papá no me lleva al hospital es porque fui obligada a caminar a la escuela con un idiota que no se sabe el camino!
Cuando se dio cuenta, la gente comenzaba a observarla por el alto tono de su voz.
-Para ser una chica, tus palabras son muy fuertes ¿Lo sabias? – le dijo el chico completamente tranquilo y con una sonrisa en el rostro - Que mal que seas tan grosera y maleducada, la buena imagen que tenia de ti ha desaparecido por completo.
-Cállate - dijo ella y se adelantó sin siquiera esperarlo. Lo único que quería era alejarse de el de una vez por todas y que nadie la viera con semejante tipo.
-Te lo aclaro, no me mires, no me hables, no se te ocurra acercarte a mí en la escuela, no quiero que me relacionen con un parasito como tú.
El chico sonrió.
-¿No crees que ya es demasiado tarde? Ya nos relacionaron, con lo de la otra vez.
Seung Min entrecerró los ojos con furia, sabia a que se refería pero ¿Qué era eso? ¿se estaba burlando?
-Solo finge que no pasó, y finge que no me conoces.
-No te preocupes, yo tampoco quiero que me relacionen contigo. Le dijo el chico y se adelantó hacia la parada de autobús.
Seung Min lo siguió con enojo, definitivamente tenía que matarlo un día de esos, y borrar todo rastro de que alguna vez existió en su vida, tal vez, con la inteligencia que tenía podría inventar algo para borrar la memoria de todos aquellos que presenciaron aquel vergonzoso acontecimiento.
¿A quién quería engañar? Si de por si su vida ya había sido arruinada por todo lo que había pasado, ahora estaba peor, teniendo en cuenta que su peor pesadilla vivía a un lado de su casa, y no solo eso, su familia y la de ella ahora eran súper amigos, como uña y mugre. Solo esperaba que a su abuela no se le ocurriera hacer esos viajes vacacionales que siempre se le ocurre hacer, sobre todo con personas desconocidas que le caen bien a la primera, lo tenía por experiencia con todas las chicas que habían perseguido a su tío Eun Jo hacía tiempo. En cuanto una chica comenzaba a tener interés en él, no tardaba en organizar algo para juntarlos, y los viajes a eran su especialidad.
Inmersa en sus pensamientos ni siquiera se dio cuenta cuando llegaron a la escuela, ni cuando se topó con la bolita alborotadora a la entrada de la misma.
"Baek Sueng Min" fue lo único que pudo ver por encima de las cabezas, en un cartel vistosamente rosado pegado en la pared, cuando empujó a todos para poder pasar se encontró con toda la información de su primer beso anunciada en el dichoso cartel con una bien detallada fotografía del suceso.
Baek Seung Min y Kim Hyun Joong
Primer beso de amor
La no. 1 de la de la escuela y el chico más guapo.
La parejita del año.
Baek Seung Min abrió bien los ojos, y no era la única sorprendida. Cuando volteó a un lado pudo ver la cara sorprendida de Kim Hyun Joong observando también el cartel con gran confusión.
