RAZONES INCORRECTAS
CAPITULO 4
Casarse es algo que no se encontraba en los planes de Arnold o al menos fue así hasta que Bob Pataki se presentó ante él con una propuesta muy tentadora. Gracias a este matrimonio tendrá el financiamiento para su búsqueda y por eso bien valdrá la pena terminar siendo el esposo de alguien como Helga, quien se había convertido en una...mujer de dudosa moral, por decirlo de un modo no tan ofensivo; y sin embargo estuvo parada casi frente de él con ese pequeño en brazos, quizás para aparentar ser una buena y abnegada mamá, aun cuando todo el mundo sabe que no es así; ¿por que…qué clase de madre puede ser alguien que expone a su hijo a una vida llena de excesos y malos ejemplos?, pero a fin de cuentas lo que pasó o lo que pasará en las vidas ella y ese niño no le importa, lo que le importa es que tendrá el dinero que necesita y además toda esa farsa solo debe durar hasta que Olga se case.
Helga y Rick están en la habitación de un hotel; que fue a donde Bob los llevó al salir de Sunset Arms, dándole a entender con esto que no es bienvenida en su casa, cosa que no le importa en absoluto a ella. Sobre todo cuando las piernas aun le tiemblan y no puede recuperarse todavía por haber visto a Arnold, y tampoco puede dejar de dolerle el comportamiento de que tuvo con ella, ¿cómo pudo ignorarla de esa forma? y ¿qué paso para que cambiara tanto?
-Mamá- aparece Rick al lado de ella- ¿Qué no escuchas que tocan?, ¿voy a abrir?
-Sí…no…pregunta primero quien es.
-¿Quién es?
-Tu tía favorita.
-Es la tía Phoebe, mamá- anuncia el niño felizmente al tiempo que abre la puerta.
-¿Cómo esta mi sobrino favorito?- dice abrazándolo.
-Bien- sonríe al soltarse del abrazo- mi mamá va a casarse ¿sabías?- habla un poco más serio.
-Si, algo así supe ¿y tú qué piensas de eso Rick?
-No sé, mamá dice que Arnold, así se llama señor con el que se va a casar- aclara el niño-, es buena persona pero como no lo conozco todavía, no sé qué pensar.
-Si te entiendo, oye ¿quieres que vayamos al parque por un mantecado?
-¿Mamá, podemos?
-Claro.
-Hola Helga- se abrazan afectuosamente, hace 5 meses que no se ven, para ser preciso 3 días antes de la boda Phoebe con Gerald. Boda a la que Helga prefirió no ir para no causarle problemas a su amiga en ese día tan importante-.
-¡Crimeny Phoebs! ¿hasta ahora me saludas?- dice Helga analizando aun la respuesta de su hijo-.
-Lo siento mamá, fue por mi culpa pero debes entender que soy un encanto- dice con tanta seriedad que logra arrancar una carcajada a ambas mujeres-.
Ya en el parque Rick esta en los juegos, mientras Helga lo vigila y platica con su mejor amiga.
-Cuando me lo dijiste por teléfono no lo podía creer y sigo sin poder creerlo.
-Yo tampoco puedo creerlo todavía.
-Rick parece estar tomándolo bastante bien.
-Sí, es muy maduro para su edad…me recuerda a su padre- no quiso pronunciar el nombre.
-Pero sigue siendo un niño, no debes olvidar eso.
-Lo sé, sé que todo esto es muy difícil para él pero…pienso que tal vez es algo que tenía que pasar para que finalmente ellos se conozcan, aunque si te soy sincera me duele que vaya a pasar sin que Arnold sepa la verdad.
-Entonces díselo.
-¿Te has vuelto loca? No podría hacer eso, que tal si al saberlo decide quitármelo y llevárselo con la señorita perfección para formar la familia perfecta.
-Mmm…
-¿Qué?, ¿no vas a decirme que me equivoco?, ¿qué Arnold jamás haría algo así?- y el no recibir una respuesta afirmativa de su amiga la preocupa mucho.
-Helga verás… tu nunca quisiste que te hablara sobre Arnold pero es que han pasado cosas…cosas que han hecho que él cambie…que ya no sea el mismo.
-¿Q-qué clase de cosas Phoebs?
-Pues veras, a Arnold le afectó mucho la partida de Lila…
-Sí, eso no tienes que recordármelo.
-Perdón.
-No hay problema, continua.
-Bueno, después de eso pues…Arnold se enfocó completamente en los estudios, al terminar la preparatoria estudió una licenciatura en derecho…
-Igual que tu.
-Si solo que él prefirió quedarse en Hillwood para poder cuidar de sus abuelos pero a pesar de que tuvo que ocuparse de ellos no descuido sus estudios; aun cuando la salud de su abuelo decayó e inclusive estuvo hospitalizado, Arnold no dejó de ser un alumno sobresaliente; él se esforzaba mucho y como siempre ponía buena cara, pero…repentinamente Gertie falleció, de un ataque al corazón…
-¿Puki…?-escuchar eso realmente la entristece y se pone en el lugar de Arnold imaginando como se sintió por esto- debió de ser muy duro para él.
-Si, sobre todo, creo que le afectó mucho el hecho de que fue él quien encontró el cuerpo; pero eso no fue todo, Phil se vio muy mal por la muerte de su esposa y tuvo que ser hospitalizado de nueva cuenta mientras se realizaba el funeral y…después de unos días lamentablemente falleció también.
-Dios…- ahora podía entender un poco ese cambio en su mirada, cuan solo debió sentirse en esos momentos, momentos en lo que ella debió estarlo apoyando, eso la hace sentir tan culpable y tiene que esforzarse por no llorar.
-De nada hubiera servido que estuvieras aquí.
-Me leíste el pensamiento.
-No es difícil hacerlo...te conozco muy bien Helga y como dije, de nada hubiera servido que estuvieras aquí porque Arnold se aisló de todos; le pidió a los inquilinos de Sunset Arms que se marcharan e inclusive se distanció de Gerald.
-¿Gerald y Arnold ya no son amigos?
-No, pero no es que terminaran su amistad porque ellos se llevaran mal; pienso que fue porque a Arnold le dolía tanto no tener a sus abuelos que terminó por concentrarse en otras cosas; siguió con sus estudios y logró graduarse con honores como el alumno con mejor promedio de su generación; y una firma de abogados lo invitó a trabajar, no le podía estar yendo mejor, rápidamente obtuvo prestigio como abogado defensor; inclusive de personas con escasos recursos económicos, su carrera fue rápidamente en ascenso, todo ese tiempo Gerald trató de que la amistad continuara pero a pesar de lo mucho que lo intentó Arnold se alejó; acabó obsesionándose con la búsqueda de sus padres; y hasta utilizó, según me dijo Gerald, todo el dinero que sus abuelos dejaron y yo pienso que también ha utilizado la mayor parte de sus ingresos.
-Por eso acepto casarse conmigo…necesita el dinero, ya entiendo.
-Bueno…así que…como ves, Arnold ya no es el mismo de antes; sabiendo esto… ¿qué piensas hacer?
-Casarme con él.
-¿Escuchaste lo que te dije? Arnold ya no es el mismo que conociste, no sabes cómo reaccionara si descubre lo de Rick, te estás arriesgando demasiado.
-Lo sé, pero ahora que se parte de lo que le ha ocurrido estos años comprendo mejor el por qué de la actitud que tuvo cuando lo vi… pero también comprendo que no puedo dejarlo así…algo me dice que en el fondo aun queda algo del antiguo Arnold y debo hacer algo para rescatarlo…
-¿y te vas a arriesgar solo por una corazonada?, ¿y aunque estuvieras en lo correcto, qué pasa si a pesar de lo que hagas no puedes ayudarlo?
-Daré lo mejor de mí para poder lograrlo.
-Helga…sé que eres una romántica pero debes ser realista ahora, no está bien que te hagas ilusiones creyendo que Arnold volverá a ser el mismo de antes.
-Por supuesto que se que no será el mismo de antes pero…al menos quiero que vuelva a ser feliz.
-¿Aunque pongas en peligro todo lo que tienes ahora?- al no recibir respuesta continua - Bien Helga… rezaré para que lo consigas… y también rezaré para que ni tú, ni Rick salgan heridos de esto.
Al día siguiente; Helga está en la oficina del registro civil, no está sola; la acompañan, su hijo, que esta tan ansioso como ella y aguarda al lado de Phoebe, quien por supuesto no podía faltar para apoyar a su casi hermana. También se encuentran en el lugar su familia; Miriam, Bob y Olga; su padre visiblemente molesto; su madre parece, como siempre, estar en otro lugar y Olga…bueno ella si luce diferente a como siempre lo hace, su expresión es de preocupación, tal vez porque es consciente de que lo que está pasando en parte es a causa de ella y eso se lo dejó saber a Helga en una pequeña charla, esa mañana en el hotel, en la que se disculpó y en la que aprovecho para regalarle el vestido que Helga trae puesto, es sencillo, sin mangas y de color blanco pero con el sello de buen gusto característico de su hermana mayor. Vestido que no deja de ser revisado, acomodado y alisado por Helga, que está muerta de nervios, pues están todos los que deben estar, incluyendo el juez, bueno, casi todos los que deben estar menos el novio, que lleva casi 30 minutos de retraso.
-¿Dónde está ese muchacho?, espero que no haya decido tomar el dinero y largarse.
-¡Papá! Basta mi hermanita bebé ya está demasiado nerviosa y tus comentarios no ayudan en nada.
-No estoy nerviosa Olga y no me digas hermanita bebé.
-Quizá será mejor que nos marchemos- menciona Bob.
-Su papá tiene razón, él ya no va a venir, digo tal vez fue muy difícil para el verse casado con alguien como Helga- secundó Miriam.
-¡Mamá! Ya basta tu también, hermanita no les hagas caso, aunque tal vez es mejor que él no se presente- pronunció esto último en voz más baja.
Helga no contesta, simplemente se pierde en sus pensamientos, recuerda la ocasión en que Rhonda usó ese absurdo juego que predecía las futuras parejas y a Arnold no le agradó para nada la idea de verse casado con ella, tal vez su familia tiene razón…él no va a llegar y es mejor así.
-Bien vamon…
-Buenas tardes juez Williams.
-Señor Shortman, me extraña que Ud. siendo tan formal llegue tarde a su propia boda- no mencionó que en sí, le sorprendía que se casara.
-Lo siento señor pero estoy trabajando en un caso muy importante- dejó así entre ver que la boda no le importa, además de que su atuendo es informal; lleva el traje que Helga supone es el que ha estado usando durante todo el día, ya no lleva el saco, ni la corbata y el pantalón y la camisa se ven un poco arrugados.
-De acuerdo, comencemos entonces…
La ceremonia transcurrió sin contratiempos, como si de algo bien ensayado se tratase. Después de declararlos marido y mujer no hubo beso, ni felicitaciones; Arnold se apartó y fue a hablar con Bob; mientras Phoebe y Rick fueron a reunirse con Helga.
-Bueno y ¿Cómo te sientes?- por la mirada de Helga ella comprende que nada bien y trata de cambiar de tema - e-e-este-e ¡ah! Miren quien viene allí- señaló hacia la entrada del recinto, por donde ingresa su esposo Gerald.
-¿Quién es?- pregunta Rick.
-Él es el esposo de tu tía Phoebe.
-Aaaaaa.
-Perdón, siento llegar tarde- dice cuando llega a donde están ellos.
-No hay problema, si el novio llegó tarde ¿Por qué tu no?- contesta Helga absteniéndose de insultar a Gerald delante de su hijo-.
-¿Arnold hizo eso? - después de decir esto se percata de la presencia de Rick- Hola, tú debes ser Erick ¿cierto?
-Si señor pero todos me llaman Rick.
-Ok y yo me llamo Gerald no señor.
-Y ya que es mi esposo también puedes llamarlo tío.
-Si y también puedes tutearme- completó Gerald.
-¿En serio? Gracias.
-Vaya eres un niño muy educado- desvía su mirada hacia Helga- muy diferente a tu mamá- dice no solo refiriéndose a los modales del niño, sino también al físico, pues según su opinión el niño no tiene ningún rasgo de ella; debe ser porque el pequeño se parece al padre e inevitablemente trata de imaginar quien será, pues hay rasgos que le recuerdan a alguien pero no logra recordar a quien. Su esposa se da cuenta de lo que está pensando y llama su atención para que deje de hacerlo-.
-Oye Gerald ¿te parece si les preguntamos?
-¿Preguntar qué tía?
-Vamos a ir a la playa, aprovechando este fin de semana y queremos saber si te gustaría acompañarnos, Rick- respondió Gerald
-¿En serio? ¿Puedo ir mamá? Di que si, por favor.
-Pues… si.
-¡SÚPER!- comienza a celebrar el niño y repentinamente se detiene, se pone serio y avanza a donde están Bob y Arnold. Helga y sus amigos lo miran extrañados y a la expectativa de lo que hará- ¿Señor?- le dice a Arnold.
-¿Qué?- él contesta y lo mira con extrañeza.
Mientras que a Helga se le sale el corazón ante aquel primer encuentro de padre e hijo.
-El tío Gerald y la tía Phoebe me invitan a la playa y mi mamá dijo que sí puedo ir, pero como Ud. es ya el esposo de mi mamá pues…pienso que también debo pedirle permiso- le dice Rick demostrando, de nueva cuenta, su madurez al dejar ver que entiende la situación y que está poniendo de su parte para adaptarse-.
Arnold sigue mirándolo con curiosidad y admirado; a su vez, con el comportamiento del chico.
-Si ella ya te dijo sí, yo no tengo problema no eso.
-Gracias- sonríe al marcharse emocionado por su viaje.
-Ese chico es muy raro- comenta Bob.
Arnold no dice nada; sólo mira al niño con una extraña sensación dentro, al seguirlo con la mirada termina por ver a Helga, y recuerda la clase de mujer que es ella y el hecho de que él detesta estar casado con alguien como ella.
FIN CAPITULO 4
