Hola a todos! Sé que muchos estarán algo molestos de por qué no había subido capítulo pero, he aquí mi explicación. Había dicho que subiría cada semana o cada diez días, así que apenas se publique un capítulo deberá pasar ese tiempo para que publique otro. Por eso no pidan que actualice pronto, sorry. Como sea, estamos a una horas de un nuevo episodio! Estoy que grito! Y bueno, ya dejando de lado mis manías y agradeciendo a Thomas Astruc por tan genial serie y también a todos los que me leen y dejan review, eso sin contar que son taaaaaan amable de dejar toda arma u objeto que pueda lastimar en la caja especial… COMENZAMOS!
…..
Capítulo 4.
De disculpas y problemas.
Esa mañana prometía muchas cosas. Faltaban cinco minutos de que comenzaran las clases pero Marinette no parecía querer entrar a la escuela. Alya que estaba a su lado la miraba un poco preocupada.
-Oye, sino estas segura de hacerlo puedes esperar un día o dos.
-No, Alya. Voy a hacerlo.- dijo apretando las correas de su mochila y Alya la tomón de los hombros para que le mirara.
-¿Lo harás porque si o porque quieres?- Marinette se mordió los labios y luego contestó.
-Yo voy a perdonarlo de verdad. No hay dudas sobre eso.
-¿Segura?
-Alya, sé que estás preocupada y lo aprecio, pero las cosas con Adrien ya no pueden seguir así. Debo avanzar si quiero estar bien con él en el futuro.- Alya asintió a las palabras de su amiga.
-Muy bien chica, como digas.- dijo rodeando sus hombros con su brazo para luego fruncir el ceño.- Pero sabes que si pasa algo aquí me tienes amiga, para darle una buena a Adrien que la me la debe. Aunque los chicos del salón no se quedan atrás.- Marinette sonríe y abraza a Alya.
-Gracias Alya. Eres la mejor. Vamos a entrar.
Entraron a la escuela y apenas iban a entrar al salón cuando Adrien casi choca con Marinette de frente sorprendiéndose mutuamente.
-¡Ma-Marinette! Lo siento yo...
-No. Está bien, iba distraída y...
-Yo los dejo. Mi novio me espera.- intervino Alya no sin antes enviarle una mirada intimidante al rubio.
-Lo siento Marinette, pasa, te estoy estorbando...
-Espera Adrien.- Marinette le detuvo tomando su brazo al ver que iba a volver a entrar.- Hay... algo que me gustaría decirte. Y es que con todo lo que ha pasado...
-En serio lo siento, Marinette. Por mi culpa...
-Adrien, está bien. Ya no importa. Y quiero decirte que... con todo lo que ha pasado entre nosotros sobre ese incidente…
-Del que te juro no me perdono.- bajó la mirada de verdad arrepentido.
-Ya… creo que es hora de dejar eso atrás. Adrien, quiero decirte que te perdo...
-¡Adrien!- Lila apareció de repente abrazando a Adrien e interrumpiendo el momento, y que sonara la campana no les ayudó en nada.
Las primeras horas de clases se les hicieron eternas. Adrien intentaba no estar tan ansioso, pero el rápido movimiento del lápiz entre sus dedos y el movimiento de su pie le traicionaba. En cambio Marinette sentía una presión en el estómago que parecía crecer a cada instante. Cuando tocó la campana los dos suspiraron al mismo tiempo aliviados.
-Adrien.
-Marinette.
Hablaron al mismo tiempo. Nino y Alya los miraban curiosos.
-Lo siento, Marinette, tu primero.
-Gracias. Bueno, veras, yo quería decirte que...
-Adrien, ¿me acompañas a almorzar?- dijo Lila que apareció de repente y los dos chicos se quedaron callados. Marinette resopló y desvió la mirada escondiendo su frustración dispuesta a irse.
-No importa. Te digo luego.- a Adrien le pareció escuchar una alarma en su cabeza. No podía dejar las cosas así. Y al ver a Lila su memoria le ayudo a recordar algo.
-Lila. Me da gusto que te hayas acercado. Ya que la última vez que hablamos me prometiste algo.- la italiana parpadeó un par de veces antes de preguntar.
-¿Ah, sí?
-Ajá.- el rubio se puso detrás de ella para que quedara frente a Marinette.- Me dijiste que cuando tuvieras oportunidad te disculparías con Marinette.- Lila pareció como si se hubiese atragantado con algo, en cambio Marinette abrió grande los ojos, no esperaba aquello.
-Oh, Adrien. Pero es la hora del receso y todos queremos ir a almorzar. No quiero quitarle el tiempo a Marinette.
-No te tomará ni treinta segundos. Adelante.- Lila miró a Marinette y después a Adrien, hio una ligera mueca con la boca y se aclaró la garganta juntando sus manos al frente.
-Marinette. Te pido una disculpa. Lo que te hice fue horrible e injusto. ¿Crees que podrías perdonarme?- dijo en un tono meloso que sonó demasiado forzado.
-Ya no importa, Lila. Ya está todo olvidado.
-Gracias Lila.- dijo Adrien con una sonrisa. Lila le sonrió pero había algo en su sonrisa que Alya y Nino no vieron del todo sincera además de sus disculpas.
-Bueno, ya dicho todo. Mari, vamos a comer.- dijo Alya queriendo salir de aquella situación.
-Espera, Alya. Adrien... sobre lo que pasó... te perdono de corazón.- la sonrisa de Adrien fue enorme.
-¿En serio?
-Si.- respondió asintiendo con la cabeza.- Nos vemos luego. Alya y yo tenemos cosas que hacer.
-¡Claro!- muy feliz la dejo pasar y cuando salió del salón volteó a ver a Lila.- ¿Quieres almorzar con nosotros Lila?
-Oh, después. Acabo de recordar algo importante.- puso sus manos tras su espalda.
-Está bien. Nos vemos.- Adrien y Nino salieron del salón sin notar que tras la espalda de Lila, sus puños estaban tan apretados a punto de sangrarse con las uñas.
El receso transcurrió de forma normal, al tocar la campana los alumnos empezaron a ir a sus salones. Adrien se sentía mucho más tranquilo, ahora que Marinette lo había perdonado, podrían empezar de nuevo su amistad.
-Te ves feliz. ¿Tiene que ver con Marinette?- preguntó Nino feliz de ver de nuevo a su amigo sonreír y Adrien asintió.
-Estoy feliz de que me perdonara Nino. Ahora podemos volver a ser amigos.
-Eso es bueno, solo llévate las cosas con un poquito de calma, ¿vale?
-Por supuesto. Se me ha presentado una oportunidad única y no pienso desaprovecharla.- contestó de forma sincera. Abrieron la puerta del salón y grande fue su sorpresa al ver que Alya estaba discutiendo con Chloe.
-Admítelo Chloe, esto tiene tu firma.- dijo agitando la chaqueta de Marinette que tenía un chicle pegado en la espalda.
-Por última vez Cesaire, ¡yo no tuve que ver! ¿Te piensas acaso que voy a estar perdiendo mi valioso tiempo de relajación colocando un chicle a Maritonta? No seas ridícula, seguro que se lo pegó cuando se apoyó en algo.
-Pues fíjate que no. La banca donde nos sentamos no tenía nada.
-Alya, basta.- dijo interviniendo Marinette tomando su chaqueta de manos de su amiga.- Seguro fue broma de alguien más.
-Entonces fue Sabrina. Siempre hace lo que Chloe le dice.- le acusó Alya y Sabrina se ofendió de inmediato pero Rose alzó la mano para hacerse notar.
-Eso no puede ser. Chloe y Sabrina estuvieron cerca de nosotras en la hora del receso. No pudieron haber sido ellas.
-¿Ya escuchaste Cesaire? Ahora déjanos en paz.
-¿Qué pasa aquí?- preguntó Adrien y Alya gruñó molesta.
-Lo que pasa es que alguien le pegó un chicle a Marinette en la espalda.
-No pasa nada.- dijo Marinette moviendo sus hombros.- Podré quitarlo cuando llegue a casa.- hizo una mueca ante el pegajoso chicle color azul. Luego miró a Chloe.- Lo sentimos Chloe, perdón por culparte.
-No digas más.- se marchó ofendida a su sitio y Marinette vio a Alya de forma acusatoria.
-¿Qué? Era la sospechosa más probable.
-Mejor olvidemos esto. Solo fue una broma de mal gusto.
-Siento lo de tu chaqueta Marinette.- lamentó Adrien y ella solo sonrió.
-Ya lo quitaré. Y gracias.- se sentaron en sus lugares, aunque Adrien empezaba a tener un mal presentimiento sobre ese día.
Las clases de deportes empezaron, todos se pusieron su ropa de deportes para poder asistir a las clases, hombres y mujeres separados. Las chicas ya habían terminado de vestirse cuando Alix se acerca a Marinette.
-Oye Marinette, tengo una bomba apestosa, ¿cómo crees que deba usarla?- la franco-china la miró confundida.
-¿Y por qué me preguntas eso a mí?
-Dah, obvio que para usarlo con Adrien
-¿Qué?- Marinette cerró su casillero.- ¿Por qué?
-Pues es porque Adrien fue un patán y más contigo. Merece un castigo ejemplar y con eso de que ya hace ciertas "amistades"- dijo viendo de reojo a Lila que no estaba al tanto de la conversación ya que estaba del otro lado del pasillo. Marinette se acercó a Alix.
-Alix, Adrien y yo ya hicimos las paces. No deberías hacerle algo malo solo por eso.
-¿En serio? ¿Lo perdonaste tan fácil?- pareció reclamar la chica y Marinette sonríe levemente.
-Solo entendí que nada bueno sale de eso y no quiero estar eternamente molesta con él. Adrien puede que haya cometido un error, creo que es algo entendible ya que ese collar era muy preciado para él y nosotros también llegamos a cometer errores.- Alix recuerda lo de su reloj, se había molestado tanto aquella vez.
-Bueno... tienes razón. Lo siento, no le haré nada a Adrien.
-Gracias Alix.
-Como quiera quédate con esto. No quiero tener la tentación de arrepentirme después.
-Vale.- Marinette tomó el empaque de la bomba fétida y lo escondió en su casillero. Cuando Alix se fue, Alya se apoyó en los casilleros con una sonrisa.
-Sabes algo, Marinette. Puede ser que Adrien tenga demasiada suerte de conocerte.
-¿Por qué lo dices?
-Eres una gran chica. Aun con los que no son tus amigos.- Marinette sonrió y salió con Alya sin ver que Chloe estuvo al tanto de la charla con una expresión neutra.
Adrien se estaba cambiando de ropa cuando siente como alguien se topa con él por detrás. Nathaniel pasó al rubio sin decir palabra.
-Oye, me has empujado.
- ¿Y qué esperabas? Ocupas todo el pasillo para cambiarte.
-¿Disculpa? Al menos podrías haberme dicho algo.
-Anda, lo siento. No sabía que sabías de cortesías como esa.
-¿Qué quieres decir?- preguntó Adrien molesto hasta que Nino interviene.
-Wow, ok, tiempo fuera chicos.
-¿Cuál es tu problema?- preguntó entre dientes Adrien y Nathaniel le dirigió una mirada llena de desprecio.
-Tú eres el problema.
-Anden ya.- Kim separó a Nathaniel- Déjense de eso y vamos fuera.- dijo con tono duro que no pasó por alto para nadie y se llevó a Nathaniel fuera. Los demás chicos se fueron dejando a Nino con Adrien que estaba algo molesto.
-¿Que rayos le pasa?
-Bueno, aún siguen molestos con lo ocurrido del incidente "innombrable"- respondió haciendo las comillas.- Y si bien Kim, Iván y hasta Alix te la tienen jurada, Nath es uno de los más resentidos.
-Oh, cielos... sus dibujos.
-Eso y porque creo que aun gusta un poco de Marinette.
-¿Disculpa?
-Bueno, aun la dibuja a veces. Es algo obvio que todavía le gusta un poco.- Adrien suspira mirando al techo.
-Les debo una disculpa a todos.
-Yo que tú se las daba lo más pronto posible. Hoy jugamos baloncesto. Y tu cara de modelo estará en riesgo.- Adrien tragó duro antes de salir.
Los chicos y chicas comenzaron a jugar, los equipos eran de tres personas y para los chicos fue una sorpresa ver que Alix había escogido al Agreste para estar en su equipo junto con Iván, el cual tampoco parecía tan feliz. Kim había escogido a Nathaniel y a Nino. Mientras las chicas miraban entretenidas el juego en donde Adrien anotó una canasta en poco tiempo y después al bloquear fue casi tirado por Kim. Fue que Marinette percibió la tensión que había.
-¿Qué pasa con los chicos? Parecen irritados.- Alya es quien responde.
-Bueno, digamos que no eres la única que se molestó con Adrien por el incidente del collar.
Marinette vio preocupada a Adrien y en un bloqueo fue el mismo Iván quien terminó por empujar a su compañero de equipo. El profesor tocó su silbato.
-A ver, ¿que fue eso?
-Fue un accidente.- respondió Iván indiferente y el profesor pareció no tan convencido.
-¿Puedes seguir?- preguntó a Adrien que tenía a Nino preocupado a su lado.
-Claro. No hay problema.
-Bien. Y otro "accidente" y se pondrán a dar vueltas todo lo que resta de la clase. Cinco minutos.- el profesor les dio su espacio y Nino no tardó en reclamar.
-¿Cuál es su problema?
-Nosotros ninguno.- respondió Kim que se cruzó de brazos.- Pero si el juego es demasiado para Adrien mejor que alguna de las chicas juegue en su lugar.
Adrien iba a decir algo pero para su sorpresa es Marinette quien planta cara a los chicos.
-¡Bueno basta ya! Se ven ridículos haciendo esas cosas.
-Pero Marinette...- intentó hablar Nathaniel pero ella no le dejó.
-No. Basta. Si yo ya perdoné a Adrien ustedes deben hacer lo mismo. No es justo para nadie que sigan enemistados por eso.
-¿En serio le perdonaste?- preguntó sorprendido Iván que relajó su pose más que nada por la sorpresa.
-Sí, lo hice. Me pidió disculpas. Y ahora estamos en paz. Como quiera no me gusta estar enfadada con alguien. Y Adrien cometió un error, solo intenten entenderle y ver todo desde su punto de vista.
-Bueno, a ti te habrá pedido disculpas pero no a nosotros.- dijo con recelo Nathaniel y Adrien recordó de nuevo lo de los dibujos.
-Eso es cierto.- le apoyó Max.- Lo siento pero se creó una brecha entre los compañeros por aquella acción.- Adrien dio un paso hacia adelante mirando a sus compañeros, con claro arrepentimiento en sus ojos.
-Chicos, en verdad siento decir esto hasta ahora, pero de verdad lo siento. Tal como dije a Marinette me arrepiento de mi comportamiento, no solo con ella, sino con todos por haber dudado y haber sido un patán. Y Nath, lamento mucho haber sacado todo lo de tu mochila. Fui irrespetuoso.- Nathaniel relajó su postura.- Y a cada uno de ustedes chicos...- Alya carraspea.- Y chicas.- agregó.- En serio siento haber dudado todos ustedes cuando han sido geniales conmigo.- la mirada de los chicos perdió poco a poco la hostilidad.- Y yo...- se rascó tras la nuca nerviosa.- Si llegasen a perdonarme algún día...
-Adrien.- Nino puso su mano en su hombro y Adrien se dio cuenta de cómo lo miraban los chicos y las chicas sonreían conmovidas por sus disculpas. Rose parecía a punto de necesitar un pañuelo y Kim suspiró ante la obvia decisión.
-Vale, Adrien, te perdonamos. Pero... vas a tener que hacer algo por nosotros.- Adrien los miró tanto aliviado como confundido y Nino sonrió sabiendo a que venía ello.
El silbato del profesor volvió a sonar.
-¡Hey! ¡Terminó el descanso! ¡A jugar!- todos volvieron a sus posiciones y Adrien detiene un momento a Nathaniel.
-Oye, Nath. En serio lo siento.
-Ya no importa, aunque sabes, me enojé contigo no por los dibujos, sino por lo que le hiciste a Marinette.
-Oh, yo...
-Ya pasó. Solo no vuelvas a hacerlo.- dijo el pelirrojo dejando al rubio y Adrien al girarse vio a Marinette con Alya y esta le dedicó una sonrisa feliz por él. Adrien le sonrió de vuelta prometiéndose no volver a hacer llorar a tan increíble amiga. Tan sumergido en sus pensamientos al verla que no vio el balón que golpeó su pecho y lo tiró.
Gracias al cielo, Plagg no estaba allí para burlarse de él...
Todos regresaron a los casilleros, el ambiente se había vuelto más ameno tras aquellas disculpas por parte de todos. Marinette sonreía al saber que había hecho algo por Adrien, pero no del tipo emoción romántica, sino que era la misma satisfacción a como si ayudara a cualquiera de sus amigos, tal vez tratar con Adrien iba a ser más fácil de lo esperado. Abrió su casillero y fue que ahogó una exclamación al ver su chaqueta completamente rota dentro.
-Ay, no…- Marinette de inmediato fijó su vista de su chaqueta a su bolso que tomó agradeciendo que Tikki estuviese bien. Pero Alya al ver lo que pasó su cara enrojeció de ira.
-¡¿Pero quién rayos hizo esto?!- gritó furiosa Alya que llamó la atención de los chicos que se estaban cambiando del otro lado y de la maestra Bustier que los estaba esperando fuera.
-¿Qué sucede aquí? Oh…- se acercó a Marinette que estaba deprimida por su chaqueta.- Oh, cielos. Marinette, ¿puedes acompañarme a la oficina del director? Vamos a ver quién fue el que hizo esto.- Marinette asintió recordando las cámaras de seguridad del instituto y Adrien pudo ver a Marinette salir con la maestra con una expresión triste.
-¿Qué pasó?- preguntó a Mylene que fue la primera de las chicas en salir.
-Al parecer alguien entró y destrozó la chaqueta de Marinette. Pero su chaqueta estaba dentro de su casillero…
-O sea que alguien abrió su casillero.- dijo Alix que se cruzó de brazos.- Por una vez al menos sabemos que no fue Chloe, no es su estilo romper cosas, solo pintarlas.
-¡Yo no haría algo así!- exclamó molesta Chloe y Alya suspiró admitiendo que Chloe tenía razón.
-Eso ya lo sabemos, ¿pero quién haría algo así? Marinette no se lleva mal con nadie.
Marinette y la señorita Bustier tardaron un poco en regresar. Marinette se sentó en su lugar y Alya no tardó en preguntar susurrando.
-¿Que paso?
-Un chico de grado menor fue el culpable.
-¿En serio? ¿Lo conocías?
-No. Eso fue lo raro, cuando le pidieron explicaciones solo dijo que le caía mal. El director se puso furioso, lo suspendió por dos semanas y que sus padres fueran a verle.
-¡Que rayos! Esto es muy raro.
-Lo sé. Pero ¿te imaginas lo que pudo haber hecho? ¡Abrió mi casillero como si nada! ¿Cómo supo la combinación?
-No te preocupes amiga, ya investigaremos a fondo.- Marinette sonrió sin embargo su preocupación iba a mayores. Y tras unos momentos en clases levanto la mano.
-Disculpe profesora, ¿puedo ir al baño?
-Solo no tardes.
Marinette se levantó de su asiento y salió del salón. Después de un rato, Marinette se lavaba las manos en uno de los lavabos de los baños. Agradecía que el lugar estuviese vacío.
-Es horrible Tikki. No entiendo lo que está pasando. ¿Que tendría ese chico contra mí para hacer eso?
-No tengo idea, pero podrás hacerte otra chaqueta.
-No estoy molesta por la chaqueta. Tikki, si ese chico hubiese tomado mi bolso, te hubiese visto y no quiero que pase lo mismo cuando Chloe te confundió con un juguete.
-Tranquila, cuando me di cuenta que no eras tú me escondí en el casillero de al lado.
-Pues de ahora en adelante harás eso o te quedaras conmigo todo el tiempo. No me voy a arriesgar a perderte.
-No te preocupes. Estaré alerta.- en ese momento Tikki se escondió y la puerta del baño se abrió entrando Aurore y otras dos diferentes de la última vez. Marinette se secó las manos con un papel dispuesta a irse pero las tres chicas le bloqueaban el paso.
-Disculpen. Voy a pasar.
-Pues una lástima. De aquí no vas a salir, al menos entera.- dijo Aurore que la empujó hacia los lavabos donde golpeó su codo, no gritó pero hizo una clara mueca de dolor.
-¿Pero de que va esto? ¡Están locas!
-No es nada personal, créenos.- dijo otra chica moviendo sus hombros de forma casi desinteresada.
-Pero nuestras razones no te importan.- contestó la otra que como su amiga, parecía mucho más superficial que Chloe y eso era muy difícil.
Antes de que se acercaran Marinette abrió la llave y con su mano dirigió un chorro de agua a esas chicas que chillaron. Intentó pasarlas pero una de ellas quiso atraparla y Marinette le esquivó haciéndola tropezar y que cayera sobre su otra amiga. Aurore fue más rápida y evito caer pero no se esperó que Marinette tomara impulso agarrada de una de las puertas de los cubículos y la golpeara en la cara. Aurore gritó de dolor y cuando Marinette iba a la puerta para salir una de las chicas del suelo la tomó del pie y Marinette cayó. De inmediato se le fueron encima furiosas, Marinette no cejaba en intentar quitárselas aun cuando una de ellas la tenía del cabello, hasta que alguien se las saco de encima con gran facilidad y sin delicadeza alguna hacia ellas.
-¡Marinette! ¿Estás bien?- Alix ayudó a su amiga a levantarse.
-Gracias Alix...- las tres chicas se levantaron y corrieron despavoridas fuera del baño al ver que se trataba de Alix, la chica tenía una reputación única.
-¿Que paso aquí? ¿Y quiénes eran esas?
-No lo sé. Esas chicas me atacaron sin razón.
-Pues razón les voy a dar yo cuando las vuelva a ver y les tumbe todos los dientes. ¿Te hicieron algo?
-Me golpee el codo cuando me empujaron. ¿Tú qué haces aquí?
-La señorita Bustier me mando a buscarte. Te estabas tardando demasiado.
-Me alegra que hayas sido tú.
-Sí. Alya no hubiese sido tan benevolente. Te llevo a la enfermería y avisamos al director.
-Claro.- agradeció Marinette a la patinadora, aunque la pregunta acerca de lo que estaba ocurriendo no dejaba de pasar por su cabeza.
En clases Alya ya estaba preocupada porque Marinette no regresaba. Y no era la única. Adrien no dejaba de ver a la puerta, sentía que algo estaba mal. La puerta se abrió de repente pero se trataba de la señorita Mendeleiev que buscaba a su maestra. Algo le dijo en voz muy baja que al notar la expresión que puso su maestra, su preocupación aumentó al triple.
-Chicos, lean la pagina 67, en un momento regreso.- todos parecieron saber que algo malo había pasado y al estar solos comenzaron a hablar entre ellos.
-¿Que habrá pasado?- preguntó Nino y Alya se levantó.
-No lo sé. Pero algo me dice que esto tiene que ver con Alix y Marinette.- Adrien rogaba porque no fuese así. En poco la puerta se abrió de nuevo y Alix entró al aula.
-¡Alix! ¿Qué paso?- preguntó Rose que se acercó a ella como la mayoría de los de la clase y la pelirrosa contestó.
-Fui a buscar a Marinette al baño y me encontré con tres brujas sobre de ella intentando golpearla.
-¡¿Cómo?!- gritó Alya furiosa.- ¿Quiénes rayos fueron y por qué?
-No las conozco, solo a esa tal Aurore por lo del concurso ese. Pero ahora están en la dirección gracias a que las vieron por las cámaras de seguridad.
-¿Y Marinette?- preguntó Adrien preocupado.
-En la enfermería. Y llamaron a sus padres. Me pidieron que avisara que alguien llevara su mochila.
-Yo lo hago.- contestó Alya.- Apenas salga se la llevaré.
-¿Pero que tenían esa chicas con Marinette?- preguntó Kim y Max frunció el ceño acomodando sus gafas.
-Es extraño. No hay posibilidades de que haya pasado por dos incidentes diferentes de chicos de distintos grados en un día.
-Eso es cierto. ¿Y por qué a Marinette?- dijo Iván molesto.
-¿Quien querría hacerle daño?- preguntó Nathaniel. Todos se hacían preguntas. Menos Chloe que miraba fijamente a Lila que no se había movido de su lugar y miraba su teléfono mucho más interesada que en la conversación.
Adrien tenía de nuevo sus clases de esgrima, pero esta vez estaba desquitándose un poco de la frustración que sentía con sus compañeros de práctica. Un chico se levantó del suelo un poco adolorido por la caída del último ataque.
-Lo siento.- se disculpó Adrien y el chico solo levantó la mano quitándole importancia.
-¡Muy bien Adrien!- le felicitó su profesor.- Vamos, el que sigue.
-Yo voy.- dijo Kagami acercándose.
-¡Perfecto! Recuerden que esto es solo una práctica. Así que no se emocionen demasiado.- dijo este aunque se notaba sumamente emocionado.
Los dos se pusieron en posición, Adrien fue el primero en atacar y Kagami bloqueó para atacarle.
-¿Por qué estas molesto? ¿Te paso algo?
-No. Es Marinette...
-¿Todavía no arreglan las cosas?- le atacó y Adrien le bloqueó.
-Oh, no. Ya estamos bien. Es solo que hoy la han atacado.- imprimió más fuerza al movimiento al mencionar aquello y Kagami retrocedió.
-Eso explica tu mal humor. ¿Por qué le atacaron?
-No tengo idea. Ni siquiera eran chicos de nuestra clase. Uno le rompió la chaqueta y unas chicas intentaron lastimarla. No lo entiendo.- volvió a bloquear y a atacar.
-¿Y si ella les hizo algo?
-¡Claro que no!- pareció indignado.- Marinette es incapaz de lastimar a una mosca. Por eso no entiendo que le hicieran algo así.- Kagami y Adrien quedaron cara a cara cuando sus espadas chocaron intentando no ceder espacio al otro.
-¿Y has pensado que tal vez alguien más quiera dañarla? Tal como me cuentas un incidente sería normal, pero dos va más allá de la casualidad.- Adrien recordó las palabras de Max, tras unos momentos de forcejeo ambos se empujaron exhaustos.- Es solo una teoría pero tal vez sea cosa de una sola persona.- blandieron sus espadas al mismo tiempo terminando así el combate e ignorando los aplausos de sus compañeros.
-Puede ser. Voy a estar alerta con respecto a Marinette.
-Hazlo. Porque lo que me has contado me da a pensar que tu amiga va a seguir teniendo problemas.- dijo dejando a un Adrien con un nudo en la garganta.
Esa noche Marinette se había puesto a dibujar un poco en su libreta al tiempo que Tikki escuchaba que Laura Nightingale daría un concierto en una semana, Marinette rió ya que, aunque Tikki quizás nunca lo admitiera, era fan de la cantante como ella, solo había que verla bailar. Y la enorme sonrisa de Tikki era digna de fotografiarse.
-Oye Tikki. ¿Te gustaría que fuéramos a verla?
-¿Qué? ¿En serio podríamos ir?
-Claro. Podría comprar un boleto con mis ahorros y así podremos disfrutar de un concierto en vivo.
-¡¿Lo dices en serio?!- la kwami se acercó demasiado al rostro de su portadora.
-Sí. Solo debo decirles a mis padres para que me den la noche libre.
-¡Es genial Marinette! ¡Gracias! ¡Gracias!- le abrazó la kwami la mejilla y al separarse la sonrisa de Tikki desaparece al ver el moretón en su codo.
-¿Segura que no te duele mucho?
-Solo cuando lo muevo demasiado o cargo algo pesado.
-Si fuéramos con el maestro Fu te daría algo para que te cures más rápido.
-Justo pensaba lo mismo. Podría ir mañana después de clases. Ladybug no puede pelear con el codo lastimado. Me alegro a que no fuese a peor.
-¿Porque crees que buscaban lastimarte?
-Tengo una teoría pero no quiero adelantarme sin pruebas.
-Crees que Lila tuvo que ver.- afirmó la kwami y Marinette asintió.
-Solo me parece demasiada coincidencia que sus admiradores les diera por hacerme pasar un mal rato.
-Debes tener cuidado Marinette. Esa chica no guarda nada bueno. Y ya has peleado con ella como Volpina.
-Aun lo tengo presente...- dijo frunciendo el ceño y cerrando los ojos.- Con esa amenaza de soltar a Adrien al vacío... aunque fuese una ilusión, de no haber sido por Chat hubiese entregado mi miraculous así de fácil. ¡Y decía que le gustaba Adrien! Ni siquiera Chloe hubiese hecho algo así.
-He visto toda clase de personas. Y debo decirte que me temo que Lila puede ser alguien de cuidado y muy peligrosa. Solo ten cuidado por favor.
-Lo tendré, Tikki. Te lo prometo.- en ese momento escucharon ruido en el techo y Tikki se ocultó en uno de los cajones. Marinette escuchó que tocaban la trampilla.
-Marinette soy yo.
-Chat.- de inmediato abre y ve a su felino amigo en cuclillas frente a ella.
-Hola Marinette, ¿puedo pasar?- preguntó sin su usual chispa y ella asintió dejando que entrara.
-¿Pasa algo? No estas contando tus usuales bromas.- Chat se tensó. Era cierto que él no debía actuar así, sino Adrien, y Chat Noir no debía verse muerto de la preocupación.
-Eh, bueno veras... es que hoy estoy algo... ¿cómo decirlo?- pero se detuvo en su explicación, sus ojos se abrieron grande y con cuidado tomó el brazo de Marinette viendo el gran moretón que tenía.
-¿Que te paso?- su voz se volvió filosa y Marinette retiró su brazo.
-No fue nada yo... me caí. Soy algo torpe a veces.- dijo entre falsa y nerviosa risa. Chat evitó gruñir pero su mirada se centró en Marinette que se sintió cohibida.
-No creo que esto sea por una caída.
-Eh, yo...
-Somos amigos Marinette y te digo algo. Odio que me mientan. Eso me demuestra tu grado de confianza en mí.- fue duro, y lo supo cuando vio a Marinette que parecía como si la hubiese abofeteado. Quiso decir algo para corregirse pero ella habló primero.
-Unas chicas me acorralaron en el baño de la escuela e intentaron lastimarme.- ella le miró con sus grandes ojos.- No quería decirte nada... para no preocuparte.- Chat abrió la boca pero no salió nada, frunció el ceño frustrado. Marinette se sintió mal al ver su expresión y bajó un segundo su mirada antes de ahogar una exclamación cuando Chat la abrazó.
-Déjame preocuparme por ti. Eres mi amiga Marinette, un buen amigo siempre se preocupa por otro.- Marinette sonrió enternecida y correspondió a su abrazo.
-Gracias, Chat.
Chat Noir sonrió, se prometió estar más atento a Marinette y averiguar lo que estaba pasando. No dejaría que nadie le lastimara otra vez. Se transformaría en su gato guardia.
….
Y… espero que les haya gustado! Un pequeño spoiler, habrá una pequeña aparición de Luka en el siguiente capítulo y pronto aparecerá un akuma, es uno de mis favoritos. Y bueno, ya sin más que decir aparte de que dejen review y nada de tomatazos por piedad… UN ABRAZO! UN GUSTAZO! Y HASTA LA SIGUIENTE!
