Capitulo 4: Maldito

PV Sakura

Había tenido una sesión de sexo increíble con Hiraguizawa, pero ¿qué pasara mañana cuando Tomoyo se dé cuenta de que Eriol ha pasado aquí la noche?, ¿qué pasará cuando Li nos vea aparecer mañana por la facultad juntos y a Eriol con la misma ropa de hoy?, no lo sé, pero ahora mismo eso me da igual. Tras ese último pensamiento me perdí en los brazos de Morfeo, apoyada en el pecho de Eriol…

A la mañana siguiente me despertó el horrible sonido del despertador, no hay sonido que odie más, aparte de la voz de Shaoran Li. Enserio Sakura pensado en Li desde que te levantas, Nota mental: pedir cita al psicólogo, esto no deber ser bueno. Al final tendría que darle la razón a Mei, que poca gracia me hacía esa idea .

Abrí los ojos y recordé que no había dormido sola en mi grande cama de matrimonio, la cual estaba normalmente ocupada solo por mi cuerpo que se esparcía por todo lo ancho de la cama a su voluntad. Lo noté ya que me levante un poco entumecida al no poder estirarme en la cama como de costumbre por haber otro cuerpo invadiendo mi espacio sagrado.

La verdad que me había dado cuenta que no me gustaba compartir la cama, pero me resulto extraño el no encontrarme con Eriol aun dentro, ¿estaría en el baño?. Mientras terminaba de abrir del todo los ojos y me decidía a salir de la cama un grito ensordecedor proveniente de la cocina me termino de espabilar, pero de qué forma, porque de la impresión que me dio de escucharlo, un poco mas y me da un infarto. Una cosa que me llamo la atención fue el no ver la ropa de Eriol en el sitio que termino ocupando ayer en el suelo, ¿se habría ido sin despedirse?, de esto me di cuenta cuando salí de la cama y me fui directa a la cocina a ver porque mi querida Tomoyo había decidido servirle de despertador a todo el edificio con el estruendoso grito que había dado.

Al llegar a la cocina me encontré con una Tomoyo aun respirando con dificultad por el susto que se había llevado al encontrase con Eriol sin camiseta y con los pantalones desabrochados, sirviéndonos el desayuno. Cuando repararon en mi presencia y Tomoyo se empezó a reír con el poco aire que le quedaba en el cuerpo y Eriol me miraba con una cara de travieso que me había quedado estática, repare en que estaba completamente desnuda, ahora fui yo la que grite de la vergüenza y me fui a mi habitación corriendo a ponerme algo de ropa, mientras Eriol y Tomoyo asomados a la puerta de la cocina que unía el pasillo con las habitaciones se quedaban mirando la escena en la que yo corría por toda la casa como si fuera Eva en el paraíso.

Ya con la ropa con la que iría ese día a la facultad, que eran unos pantalones vaqueros claros, unas deportivas abotinadas grises y una camiseta de mangas cortas negras con bastante escote y muy ajustada, me dirigí de nuevo a la cocina, habiéndome olvidado de la anterior escena cómica que sin duda había causado mi desnudez, y mejor así. Suerte que era algo olvidadiza y me mente era algo selectiva con las cosas que decidía recordar.

Cuando entré en la cocina y vi que ya no quedaba ni rastro de mis amigos, me fui al comedor y me los encontré desayunando tranquilamente hablando de vete a saber qué cosas, que estaban provocando que Tomoyo se volviera a quedar sin aire, pero esta vez de la risa. Como siguiera así me iba a tocar comprarle una bombona de oxigeno. Les acompañe sentándome enfrente de ellos, cogí mi café y miré el reloj colgado en la pared que marcaba las 7:30, comprobé que me daba tiempo a desayunar y no tenia que comer como los pavos para que me diera tiempo a llegar a la facultad, gracias a que me había levantado temprano y había tardo poco en vestirme. El desayuno fue muy ameno y agradable, la verdad que daba gusto tener un hombre así en casa, por lo que se me paso por la cabeza adoptarlo, no todos los días te encuentras un chico que por la noche te hace llegar al mas increíble de los placeres y por la mañana te tenía el desayuno preparado. Sin duda el chico perfecto, con él rondado por la casa sin duda que ya no me haría falta fantasear mas con Li, aunque las que me llevaran a tal hecho fueran mi hormonas.

Terminamos de desayunar, y nos fuimos a terminar de prepararnos para ir a la facultad, Eriol se metió a darse una ducha rápida, lo cual me hizo fantasear con el completamente mojado y lleno de espuma y eso me subió completamente la temperatura corporal e hizo que desde tan temprano mojara las bragas, dios porque tenía que parecerse a un dios griego. Yo antes de vestirme ya me había aseado, asique ahora me había dedicado a peinar mi pelo en mi habitual coleta alta y maquillarme un poco los ojos en tonos negros como era mi costumbre.

Mi queridísima Tomoyo que estaba guapísima como siempre, había optado por una camisa roja a cuadros negros, que realzaba su pálida piel, y unos pantalones cortos vaqueros con unas botas a media caña negras. La figura de mi amiga Tomoyo era envidiable, más o menos de mi misma estatura, ojos azules, pelo largo negro y rizado y una piel que imitaba a la mismísima porcelana, sus pechos aunque no tan grandes como los míos, tenían buen tamaño y el culo en su sitio, era algo más fina que yo.

Cuando ya estábamos las dos vestidas y listas esperando a Eriol en el comedor para irnos a la facultad, lo vimos salir del baño todo mojado, y lo único que llevaba puesto era una toalla que tapaba el mayor secreto de su anatomía(y que secreto), las dos nos quedamos mirándolo con cara de posesas y la boca abierta a ver a semejante espécimen saliendo así de nuestro baño, yo creo que hasta Tomoyo se olvido de su flamante novio y empezó a fantasear con él en la ducha, lo sé por la cara de pilla que tenia, es como un libro abierto para mí. No me importaba que Tommy fantaseara con Eriol ya que últimamente su novio no había estado muy pendiente de ella por estar más centrado en lo que el decía que era su entrenamiento, yo desde luego no me lo creía demasiado por qué no sería la primera vez, que nos llegan rumores de que Yummi haya estado tonteando con algunas chicas de su facultad. Tomoyo que era algo confiada no le daba mucha importancia a esos rumores, pero la verdad era que cuando Yummi decía que tenía entrenamiento mi amiga solo sabía de el por Whatsapp. Y por cosas como estas ya me la había encontrado más de una vez llorando en su cuarto después de hablar con él.

Después de no mucho esperar, Eriol salió de mi habitación ya completamente aseado, vestido y bien peinado, vamos como siempre iba él, su estilo era único y desde luego que no pasaba desapercibido para la población femenina.

Bajamos para irnos cada uno en nuestros respectivos coches, mi C3 aparcado como de costumbre en la puerta y el de Eriol un Mercedez que le había regalado su padre por las notas de bachillerato estaba aparcado unos coches más a la izquierda, puñeteros niños ricos. Tomoyo se bajo conmigo en mi coche ya que hoy ella entraba a la misma hora que nosotros y aún no tenía carnet y Eriol se bajo en el suyo.

Por el camino Tomoyo intento sonsacarme cosas sobre la aparición de Eriol por casa y el que pasara allí la noche y de que si Eriol tenía algo que ver en que me apareciera como dios me trajo al mundo en la cocina, así que termine contándole lo que había sucedido y que aunque Eriol fuera el responsable de mi desnudez ella tenía la culpa de que yo hubiera salido así a la cocina, por lo que se ve eso le hizo bastante gracia, porque empezó a reírse a carcajadas, imagino que recordando tal escena. Excluí toda narrativa erótica de mi experiencia de anoche, ya que no me apetecía llegar cachonda a clase por estar recordándolo, sabiendo que él se sentaría cerca de Mei y de mí. Ella se alegro de que al fin mi Gran Problema se estuviera resolviendo y yo de tener a un chico como Eriol a mi entera disposición para hacer realidad mis más oscuras perversiones y que encima me preparara el desayuno.

Habiendo llegado a la facultad y aparcando en mi sitio de siempre al lado de las escaleras, nos separamos de Tomoyo ya que tenia clases en otro pabellón distinto del nuestro. Como llegamos temprano y aun faltaban 15 minutos para entrar, no quedamos Eriol y yo echándonos un cigarro en la entrada del pabellón de usos comunes, antes de entrar al aula.

-Me ha gustado mucho pasar la noche contigo, la verdad que fue bastante divertido. -Me soltó el de sopetón. Aunque divertido no sería la palabra que yo usaría para describir lo sucedido anoche, tenía que darle la razón que en fue algo que estuvo bastante entretenido.

-Yo también me lo pase genial anoche Eriol. -Dije intentando que en mi mente no se formara imágenes de nuestra sesión de sexo, ya que solo recordarlo me estaba empezando a entrar el cosquilleo en mis partes bajas.

-¿Te gustaría repetir?.-Me dijo guiñándome un ojo y haciendo que me entrara un calor sofocante de repente.

-Podría ser. -Le dije yo intentado crear un ambiente de misterio con mis palabras, y con la intención de no parecer desesperada por querer volver a probar los secretos que esconde Eriol bajo su ropa.

-Pues eso tiene solución, Tu, yo, 10:30, cuartos de baño de la segunda planta al fondo.-Dicho esto y dejándome plasmada y sin saber que decir se entro en el edificio dirección a nuestra clase. Desde luego este chico sabe como dejarme sin palabras. Tire mi cigarro al suelo lo apague con el pie y aun atónita ante su propuesta indecente le seguí.

Las horas pasaron más lentas de lo habitual, mi cabeza estaba inmersa en los pensamientos que daban vueltas alrededor de la proposición de Eriol, sería capaz de hacer semejante locura en la facultad, me dejaría llevar por el deseo.

Llego la hora indicada por Eriol, y con curiosidad de saber si su propuesta iba enserio o me lo estaba diciendo para tenerme cachonda estas dos horas imaginando lo que pasaría en los baños, me gire y lo vi saliendo por la puerta, justo en ese momento como si sintiera mi mirada, se giro, me sonrió como solo él lo puede hacer y eso me dio el suficiente valor para seguirlo al darme cuenta de que su propuesta iba en serio.

Cuando llegamos a la puerta de los baños, después de haber cogido el ascensor y empezar ahí nuestra aventura, a base de besos apasionados y manos que se deslizaban por el cuerpo del otro, nos adentramos sin pensarlo dos veces en el baño de chicas y entramos en uno de los pequeños habitáculos que albergaban los retretes. Nos besamos de la misma manera que en ascensor, besos fogosos y apasionados nos inundaban de placer, hasta que el decidió bajar sus manos para desabrochar mi pantalón, ponerme de espaldas a él e inclinarme hacia la taza de loza fría, mientras me bajaba mis pantalones seguido de mi ropa interior y el hacía lo mismo con las piezas de ropa que cubrían la parte inferior de su cuerpo, y que albergaban ese miembro que me volvía loca. Sin mucha estimulación previa ya que teníamos poco tiempo, introdujo en mi cavidad húmeda y jugosa, toda su erección y con movimientos rápidos y fuertes agarrándome de las caderas, empezó el vaivén de movimientos que me estaban llevando a la gloria. Suerte que tomaba la anticonceptiva, que si no esto del sexo sin precaución ya me hubiera ocasionado un disgusto. Pasado el tiempo y siguiendo sus movimientos con ese ritmo, no tardamos mucho en llegar al orgasmo.

Cuando salimos del baño, ya dirección otra vez al aula, porque la clase siguiente no tardaría mucho en empezar, nos encontramos con alguien que me dejo completamente inmóvil en el sitio que ocupaba en ese momento justo al lado de la entrada del baño, no era otro que Shaoran Li, que como siempre se encontraba en compañía femenina. La subnormal de Mia se le pegaba como si fuera una lapa adherida al casco de un barco.

-¿Qué haces aquí Kinoboba?.-Me dijo con su ya más que tono normal tono de superioridad.

-Eso a ti no te importa Li. -Dije con un evidente cabreo. No podía evitarlo su sola presencia causaba en mi una serie de emociones que no sabría describir, eran todo un torbellino que pasan del odio mas autentico a la excitación mas indecente. Yo creo que la rivalidad que nos teníamos era la causante de esa excitación, vale puede que no suene muy bien, pero si conocierais mis gustos en los hombres, sabríais que a mí me gustan los chicos malos con carácter, y sin duda Li, era el peor de los chicos y el que peor carácter tenía, lo admito soy masoquista, porque me había dado cuenta al verlo ahí plantado delante de mí con la gilipollas de Mía, de que aquella vez que me masturbe pensando en él, imaginándome que mis manos eran las suyas, había sido muchísimo mas placentero que mis actuales relaciones con Eriol. No me malinterpretéis no es que Eriol no me ponga cachonda, o no sepa lo que se hace, más bien al contrario, pero el imaginarme que es Shaoran Li, mi eterno rival es el que me hace llegar al placer más absoluto, es lo que hace que pierda la razón y me vuelva completamente loca. No sé si tendré alguna clase de trastorno mental, pero me di cuenta que con Li tenía un problema, ajeno o no a nuestra eterna rivalidad.

Shaoran y yo seguíamos sosteniéndonos las miradas de odio, sin atrevernos ninguno de los dos a abrir la boca, solo cambió la situación cuando Eriol salió del baño y se colocó detrás de mí.

-Ya veo lo que hacías aquí Kinoboba, me doy cuenta de que ya has encontrado quien te resuelva tu problema, enhorabuena, aun que yo que tu tendría cuidado y usaría condones con Eriol, sé de sobra que no le gusta usarlos, como de a quien se ha llevado a la cama, no vaya a ser que sea él quien te pegue algo.-Soltó con un deje de malicia en su voz que acompaño con su mirada, una mirada fría que nos recorrió de arriba abajo e hizo que me provocara un escalofrió, el muy hijo de puta me la estaba devolviendo.

-Y ahora que veo que ya has terminado de gozar como una perra en celo, creo que deberías ir a cafetería, no porque me importe, pero he visto a tu amiga MeiLing consolando a Daiduji la cual estaba llorando a lagrima suelta. Vaya amiga que estas echa, tu follando como una desesperada en los baños de la facultad y tu amiga llorando. -Esas palabras de Li, me hicieron verdadero daño, si realmente era cierto eso y no lo decía por putearme como siempre, no sabría cómo podría recompensarle a Tomoyo el no haber estado con ella, por haber estado follando con Eriol.

-Maldito.- Fue lo último que salió de mi boca dirigido a Li, mientras salía a correr dirección cafetería para ver si era verdad lo que le sucedía a mi querida amiga Tomoyo, dejando atrás a un sorprendido y realmente furioso Eriol y a un Shaoran bastante divertido con la situación.

Entre en cafetería a tal velocidad, dirección a donde se encontraban mis amigas, que las personas que ocupaban las mesas por las que pasaba al lado se me quedaron mirando con cara de sorpresa.

Al llegar a la mesa de siempre donde se encontraban, vi que Mei y Tommy hablaban muertas de la risa. Tal fue mi sorpresa al encontrarme a Tomoyo agarrándose la barriga mientras no podía parar de reír y a Mei contándole algo que parecía la verdad que para partirse que realmente caí en que lo que me había dicho Li era toda una sarta de mentiras, pero ya que estaba allí me aseguraría antes de ir a partirle la cara por lo mal que me había hecho sentir. Realmente se ha pasado de la raya esta vez.

Mis amigas al verme con la cara tan seria de pie al lado suya se extrañaron, ya que me hacían con Eriol dándome una vueltecita por la facultad.

-Saku ¿Qué haces aquí, no se supone que estabas perdida por la facultad con Eriol?.-Me dijo Mei con cara de preocupada.

-Cariño ¿te ha pasado algo?.-Me pregunto Tomoyo intrigada al darse cuenta de que había llegado corriendo al ver que me costaba algo respirar.

-Eso mismo quería saber yo, ¿Te ha pasado algo Tommy?,¿ has estado llorando?.- Me quise asegurar y terminar de corroborar mis sospechas de que ambas estaban bien.

-¿Qué me ha podido pasar? si no me he movido de la cafetería, he estado todo el rato con Mei, que me estaba contado como uno de tercero ha estado intentando ligar con ella, te debería contar la historia ha sido para llorar de la risa.- Dijo mientras con la última frase miraba a Mei y volvía a reír de nuevo a carcajadas.

-¿Entonces está todo bien?¿De verdad?.-Quería estar completamente segura, son mis mejores amigas y no quería que nada malo les pasara.

-Que si de verdad Saku, tranquila que no ha pasado nada. ¿A qué viene esa preocupación? ¿Qué es lo que te ha pasado a tí?.- Mei me había quedado tranquila antes la serenidad con la que me dijo que no había pasado nada, así que me dispuse a contarles lo sucedido antes de ir a rendirle cuentas al cabronazo de Li.

-Pues veréis, saliendo yo del baño de arriba con Eriol, me encontré justo en la puerta al pedazo de gilipollas de Li, que me dijo que te había visto consolando a Tomoyo que estaba llorando. La verdad que me hizo sentir bastante mal al decirme que mientras yo gozaba como una perra en celo, mi amiga Tomoyo estaba llorando, así que con las mismas me baje echando ostias a donde estabais para ver si era verdad.

Mis amigas se quedaron con la boca abierta ante mi revelación, ya que no se esperaban que Li, aunque fuera un cabrón llegara tan lejos.

-¿De verdad Li te dijo eso?, esta vez se ha pasado y tres pueblos.-Soltó Mei completamente enfadad.

-Ya ves cariño que estamos bien las dos, ya sabes que si hubiera pasado algo te lo contaríamos, y de ser así, no tendrías que sentirte mal, ya que tu siempre has mirado más por nosotras que por ti y porque un día hayas decidido olvidarte de todo y disfrutar, nunca podríamos echártelo en cara.-Dijo Tomoyo con la misma voz dulce y suave con la que se dirigía a mi cada vez que quería consolarme, y la verdad que casi me hace llorar, desde luego tenía las mejores amigas que alguien podría encontrar nunca. Por eso me había dado tanta rabia la posibilidad de que Li dijera la verdad, pero este me iba a oír.

-Sois las mejores amigas que una puede tener, de verdad os lo digo. Y ahora que se que está todo bien, voy a reventarle la boca al hijo puta de Li, os dejo aquí mis cosas.

-¿Vamos contigo?.-Dijo Mei con total decisión.

-No tranquila, yo solita se como arreglármelas con ese tipejo. -Dicho esto les deje mis cosas a mis amigas ya que sabía que no tenían intenciones de moverse de allí por las horas que eran y me fui dirección al sitio donde había visto por última vez al odioso de Li, que seguramente aun seguiría allí divirtiéndose con el putón de Mia. La sangre me hervía por la ira que tenia acumulada, puedo asegurar que como no esté allí voy a buscarlo por todos los rincones de la facultad, esto ya había ido muy lejos.

Cuando llegue al baño, entre sin pensármelo dos veces y empecé a gritar su nombre para que saliera de donde coño estuviese, sé que seguía hay porque podía escuchar los pequeños gemidos que seguramente estuviera soltando Tahasi.

Al no recibir respuesta y ver que no salía, fui abriendo una por una las puertas de los habitáculos, donde seguramente en uno de ellos me encontraría una escena completamente desagradable para mis ojos. No solo por ver a esos dos follando, si no por ver a Li dándole placer a otra. Él porque me molestaba tanto eso, era algo que no me pondría a analizar en esos momentos ya que tenia cosas más importantes que resolver que el hecho de que mis hormonas estuvieran pensando en la envidia que les daba el que fuera Tahasi y no yo la que estaba con él en ese sitio.

Abrí la última puerta de la hilera que había junto a la pared del fondo de la pequeña habitación y efectivamente, hay estaban los dos en la misma postura que habíamos estado Eriol y yo un rato antes de que pasara toda esta desagradable situación.

-¿Es que no me oías Li?.-Le pregunte completamente roja por la ira.

-¿Es que no ves que estoy ocupado?.-Dijo él mientras se separaba de ella y se empezaba a vestir dándome la espalda sin yo poder ver nada de lo que él escondía ahí abajo.

-El que estés ocupado o no me trae sin cuidado, te has pasado tres pueblos subnormal.- Eso fue lo que salió de mi boca en un estallido, realmente me importaba poco lo que estuviera haciendo y de si lo había interrumpido.

Salieron los dos del pequeño lugar donde se encontraban y Tahasi vino directa a mí, yo creo que con la misma cara de mala leche con la que yo estaba ahora mismo.

-Es que eres subnormal Kinomoto, es que no te das cuenta de que no estamos aquí para cada vez que te dé la gana vengas a molestar. Te partiría la cara de no ser porque está aquí Shaoran y no me apetece que presencie una escenita.-No sé que me sentó peor, si la amenaza de parte de esa pedazo de gilipollas o el que se dirigiera a Li por su nombre, ¿de verdad el estar follando con él le daba tales confianzas?.

-Mira niñata, porque tengo mejores asuntos que resolver, si no ten por seguro que la que te rompería esa cara de muerta que tienes seria yo, así que ya te puedes ir yendo si no quieres que te parta la boca.-Ya no podía mas, le tuve que decir que se largara porque si no desde luego le hubiera metido la cabeza en uno de los wáteres que tenia detrás de ella.

Miro con esos aires de suficiencia a Shaoran como buscando que él la defendiera, pero su reacción fue del todo la contraria cuando con un movimiento de cabeza le indico que se fuera.

-¿Enserio me estás diciendo que me vaya?.-Soltó Tahasi completamente sorprendida y cabreada ante la reacción de Li.

-Sí, ya acabaremos en otro momento lo que habíamos empezado.-Dijo Li completamente calmado.

-Y otra cosa te digo, que sea la última vez que la amenazas, con ella solo puedo meterme yo, ¿te queda claro?.-Esto último que dijo Shaoran mirándola completamente serio, hizo que ella se largara aun mas cabreada de lo que ya estaba y dejándole muy clarito que fuera la última vez que la buscaba.

-Esto no va a quedar así Li, te lo juro. Esta va a ser la última vez que me vengas buscando para follar. -Dicho eso atravesó la puerta de la habitación donde nos encontrábamos pegando un portazo al salir.

-Que tía más pesada, no se cree ni ella eso ultimo que ha dicho, no sería la primera vez que me lo dice y siempre termina siendo la que me busca.-Soltó el con una sonrisa en la cara y aires de suficiencia, dejándome a mí sorprendida por lo que le había dicho a ella acerca de amenazarme y completamente mosqueada por ignorar el asunto por el cual me encontraba allí.

-Li, ¡dios! me tienes hasta las narices, ¿Qué coño me importara a mí lo que hagas o dejes de hacer con la guarra de Tahasi?.-Le solté ya sin poder callarme ni un segundo más.-¿Por qué coño me has mentido?, has ido demasiado lejos Li. -Dije yo intentado que me diera una respuesta coherente o si no le partiría la cara allí mismo.

-No sé, ha sido divertido ver la cara que has puesto. Has pasado de cara de satisfacción a una cara de horror que ha sido verdaderamente cómica.-¿Enserio lo había hecho solo para reírse?, y aunque al mencionar lo de mi cara de satisfacción pareció cambiársele a él la cara por una de mosqueo, no pude evitar sentir nada más que rabia e ira por lo mal que me había hecho sentir solo para su diversión personal. Así que con las mismas levante mi mano en dirección a su cara, para darle el bofetón que se merecía por ser un completo cabrón, pero el pareció verlo venir, por lo que me agarro la muñeca, me atrajo hacia a él y con el rostro casi rozando con el mío, que podía llegar a sentir su respiración cruzándose con mi aliento y sus labios casi tocando los míos me susurro.

-Ni se te ocurra ponerme una mano encima. A menos que sea para hacerme las cosas que Eriol me ha contado que le haces y se te dan tan bien.- No pude ver su cara mientras me susurraba en los labios, ya que su cercanía había probado que cerrara los ojos por inercia, ante la llegada de lo que yo creía que iba a ser un beso, al tenerlo casi rozándome los labios. Me sentí imbécil ante mi reacción, porque sé que se dio cuenta y eso solo le daría un aliciente más para reírse de mi en futuras ocasiones, pero puedo jurar que yo creía que esas eran sus intenciones. Aunque por que pensé así no lo sabré, ya que era alguien que me había demostrado que me odiaba y no se besa a las personas que se odian.

Con respecto a lo que me dijo, me dejo estática, ¿de verdad me había soltado eso?, ¿de verdad Eriol le había contado algo de lo que yo le había hecho?, esa era una duda que podría resolver cuando hablara con Eriol la próxima vez que quedáramos.

Justo cuando estaba forcejeándome para liberarme del que seguía siendo mi agarre, apareció Erio, cual príncipe azul al rescate de la princesa, o eso creería si de verdad pensara que los príncipes azules existen y que no destiñen.

-Suéltala Shaoran.-Dijo Eriol, a lo que Li le hizo caso al instante, soltándome de su agarre, el cual si no fuera porque había apretado demasiado, hubiera puesto todos mis pelos de punta al sentir su tacto sobre mi piel.

Al mirar a Eriol con cara de serio mirando la escena y recordar todo lo sucedido antes de quedarme medio boba pensando en que Li tenia "falsas" intenciones de besarme, a mi cabeza volvió parte de mi habitual lucidez y solté lo primero que se me paso por la mente en ese instante en el que entre la vergüenza del momento y la ira que tenia dentro, me invadían.

-TE ODIO LI.-No se qué cara puso al escuchar salir eso de mi boca, pero la verdad me daba igual, la rabia y el rencor que llevaba ahora mismo por dentro, solo me hacían querer salir de allí lo más rápido que pudiera, sin pensar que estaba dejando atrás a Eriol el que no tenia culpa de nada y puede que ahora se comiera el marrón por mí, de ser así ya se lo agradecería más tarde, pero de verdad que no podía esta por hoy más tiempo cerca de Shaoran Li.

Me salí a fumar antes de irme a buscar a mis amigas de nuevo a cafetería o donde estuvieran, ya que prefería calmarme un poco antes de que tuviera que contarles todo lo que había sucedido hace escasos minutos.

Cuando acabe el cigarro, el cual me había sentado de maravilla y había conseguido calmarme bastante, y al fin entre en cafetería, me dirigí a nuestra querida mesa de siempre donde aun se encontraban mis amigas charlando de manera más tranquila que la vez anterior que había ido a buscarlas. Al verme con cara de pocos amigos decidieron no preguntarme por el momento lo sucedido con Li, y no veas cómo se lo agradecía, ya que ahora por fin me encontraba más calmada y no me apetecía volver a ponerme de mala leche por algo que ya no merecía la pena, más bien por alguien que no la merecía. Ya se lo contaría en otro momento. Así que decidieron contarme lo que al parecer le había sucedido a Mei con el tipo ese de tercero que era lo que había provocado en mi amiga Tomoyo tal ataque de risa cuando la había visto antes.

-Saku, ¿te acuerdas de Toshio Takeda , el chico este de tercero con gafas que va siempre como perdido por la vida?.-Dijo Mei entre risitas.

-Sí, cada vez que veo a ese pobre me da pena al ver la cara de pavo que pone cada vez que ve a una chica pasar por delante suya, está completamente salido el pobre infeliz.-Ante tal comentario que salió de mi boca casi sin pensar, solo por recordar la cara de pavo de ese pobre hombre, hizo que mi amiga Tomoyo casi se caiga de la silla donde se encontraba sentada al lado mía de la risa que le dio.

-No te rías Tommy es verdad, ese hombre parece que siempre está en Babia.-Con eso ultimo que solté solo conseguí que Tomoyo empeorar en su estado al convertirse en lo que sería un ataque de risa y que mi amiga Mei la siguiera por el mismo camino.

-Venga anda dejaros ya de reír así, que aparte de que os está mirando toda la cafetería, tengo ya curiosidad por la que ha podido liar ese individuo.-Al parecer que les dijera que estaban siendo el centro de atención las tranquilizo un poco e hizo que mi amiga Mei mientras se limpiaba las lagrimas que tal ataque de risa le había causado, me siguiera contando su experiencia.

-Pues veras, ya sabes que estamos con él en uno de los grupos de Whatsapp, así que al parecer a cogido de ahí mi numero y me ha escrito esta mañana por privado, de verdad que si llegan a decirme que es una cámara oculta hasta me lo creo.-Esto que dijo Mei, solo hacía que provocarle a Tomoyo más risa, lo que había conseguido que mi queridísima amiga entrara en un bucle infinito del que parecía no salir nunca.

-Lee tu misma.-Me paso Mei su móvil y me puse a leer los mensajes del susodicho.

-"Hola MeiLing, ya sé que nos conocemos poco, pero la verdad que me gustaría conocerte mejor, ¿te apetecería quedar un día para tomar algo?, Me encantaría poder besar tus labios mientras te agarras a mi cuello y yo te acaricio esa dulce cara que tienes".-Me quede entre sorprendida y medio descojonada de la risa ante tal atrevimiento por parte de ese ser, no sé si pretendía causarle un infarto a mi amiga de la risa con esa última frase o hacerla vomitar arco-iris. La verdad que para ser el primer mensaje con intenciones mas haya que temas de la facultad por parte de este tío, había soltado verdaderas tonterías. El pobre desde luego estaba mas pa'ya que pa'ca.

Mientras mis amigas y yo no podíamos parar de reír ante tal situación, dirigí mi vista a la ventana para contemplar el exterior. Algo hizo que me dejara de reír al instante y fue el ver a Eriol con lo que parecen ser las gafas en la mano y yendo dirección al parking.

Me levante tan rápido como pude sin dar explicaciones y me fui corriendo tras Eriol, el cual avanzaba a paso ligero en dirección imagino a su coche. Justo antes de que llegara a montar en su vehículo, le di alcance y me lo encontré con las gafas partidas y el labio sangrando. La cara de horror que puse, sin duda no tenia precio, así que me atreví a querer saber más al respecto.

-Dios mío Eriol ¿Qué te ha pasado?.-Dije totalmente horrorizada y preocupada al ver su cara en tal estado, lo que no sabía aun que su respuesta me iba a dejar completamente inmovilizada.

-Shaoran…-Esa fue su respuesta.