Hola, hola!, gracias por sus reviews :3 , en fin aqui les dejo el siguiente capitulo de este fic

Los personajes de Dregon Ball no me pertenecen


Primer enfrentamiento, enfermedad

Desde que había hecho mi rabieta, supuse que habrían pasado unas cuantas horas más...

-Uff, me pregunto si por aquí abrá un baño- me levanté del rincón donde había permanecido sentada todo este tiempo y me dispuse a buscar un baño en la habitación, pues ya tenía bien claro que por más que intentara abrir la compuerta de la habitación en la que era prisionera, ésta jamás cedería- si ellos viven aquí debe de haber un baño

Me fijé con cuidado en las puertas que había dentro de la habitación y a decir verdad no eran muchas, abrí una por una y lo único que había encontrado eran armaduras y trajes azules como los que traía Vegeta debajo de la armadura. Hasta que por fin encontré lo que parecía ser un baño, estaba por desvestirme pero un 'pequeño' detalle se cruzó por mi mente, miré mi ropa y estaba hecha un desastre, rota y sucia

-No me pondré nuevamente esto, ni de broma- ¿y ahora?, no podía ir a darme un baño y salir desnuda así como así- ¡ah, ya sé!- salí del pequeño cuarto de baño y abrí una de las pequeñas compuertas que contenían la 'ropa' de Vegeta, saqué uno de los trajes azules y lo miré detalladamente- bueno, tal vez me quede algo grande, pero mejor esto a que andar desnuda o con ésta ropa que ahora traigo- entré al baño, me desvestí y abrí la llave del paso de agua, al entrar salté fuera de la regadera porque el agua estaba helada, nuevamente me metí, solo que ahora poco a poco para que mi cuerpo se fuera acostumbrando a la temperatura del agua- seguro que pescaré algún resfriado-después del 'agradable' baño, salí y me sequé con una pequeña toalla blanca que había ahí, para posteriormente ponerme el traje azul marino que había tomado prestado

-Mmm, bueno si me queda algo grande- me dije a mi misma mientras me miraba, pero me sorprendí cuando el traje comenzó a encogerse hasta adaptarse a mi talla- sorprendente, me pregunto si...- corrí hasta otra de las compuertas de la habitación y ahora tomé un par de botas blancas y para mi sorpresa ocurrió lo mismo que con el traje

En ese momento la puerta de la habitación se abrió y por ella entró Vegeta, que al principio ni me miró, solamente entró al baño y ahí estuvo unos minutos, al salir...

-Me puedes decir ¿qué haces con mis cosas, mujer?- me dijo con una vena claramente resaltada en la frente

-Pues quise darme un baño y como no tenía ropa tomé esta

-¿Y con qué confianza lo haces? o mejor dicho, una puta como tú ni siquiera debería tener el lujo de estar aquí- sus palabras me hicieron saltar de coraje

-¿¡PUTA!? yo no soy ninguna puta, soy una dama descente que cayó en éste agujero, por culpa de asesinos como ustedes

-¡¿QUÉ DICES ZORRA?!- se dirigió muy molesto hacia mi lugar, pero yo me quedé ahí parada sin hacer nada, por lo que con facilidad me tomó del cuello lastimándome en el proceso- de ahora en adelante tendrás que respetarme si quieres sobrevivir en este agujero, como tú lo llamas ¿entiendes?- me dijo acercándome bruscamente hasta su rostro

-¿ Y qué si no quiero?- apretó su agarre y pronto el aire comenzó a faltarme

-Más te vale que lo hagas a no ser que quieras obedecer a Raditz o a Nappa-abrí mis ojos desmesuradamente ¡NO!, no prefiero estar con este amargado a con esos dos lujuriosos, asentí levemente mientras agachaba mi mirada, además de que comenzaba a respirar entrecortadamente- muy bien así me gusta, puta- me soltó y caí al piso respirando entrecortadamente, levanté mi mirada y le lanzé una de odio total, el sólo frunció el ceño y se dió la vuelta para dirigirse hasta la cama que había ahí, se acostó y me dió la espalda, gatee lentamente hasta mi rincón y ahí me hice ovillo y me aguanté las ganas de llorar por la impotencia que sentía en esos momentos

Pasadas las horas, comenzé a sentir mucho frío, temblaba en mi lugar y no veía la forma de mantenerme en calor, pues la temperatura de la sala más el lugar donde yo me encontraba no eran de mucha ayuda

-Maldigo la hora en que no dejé que me mataran- susurré mientras titiritaba por el frío- pero no puedo rendirme tan fácilmente, voy a sobrevivir, por mi familia y por mis amigos que ya fallecieron- aún con frío pude consiliar el sueño y ya no supe más de mí


Misma habitación, horas después...

Una figura se levantaba de malas, maldiciendo al desgraciado que lo tenía como esclavo en ese infierno

-Maldito Freezer, ya me las pagarás, te mataré lentamente como el bastardo hijo de perra que eres- Vegeta se levantó y se puso su armadura, iba a salir de su habitación, pero se giró y regresó al centro de la habitación, algo andaba mal no habia escuchado los gritos de la vulgar que Freezer les había 'obsequiado'. Pasó su mirada por toda la habitación hasta que vió un pequeño bultito azul en uno de los rincones de su cuarto, se acercó hasta ese lugar y miró a la mujer

-Mujer, levántate- ordenó, mas no recibió respuesta o reclamo alguno-tsk anda puta no te la vas a pasar de lo lindo ahí- nada, una extraña sensaci+on lo invadió, sin embargo le restó importancia y se agachó hasta quedar a la altura de la mujer gritona, la miró fijamente se veía más pálida de lo normal, le tocó la frente y vió que estaba ardiendo en fiebre, probablemente inconciente, se páró rápidamente y se alejó de ella

-Bah, por mi que se muera, no me importa lo que le pase- nuevamente se dirigió a la puerta con la decisión de dejar a esa humana morir, pero algo lo detuvo, un pequeño y casi inaudible susurro

-No te vayas...- se dió media vuelta y vió que la mujer se intentaba poner de pie e inevitablemente cayó al suelo, al ver esa escena algo se movió dentro del príncipe saiyajin, pero hizo caso omiso a eso y se dirigió nuevamente hasta la mujer

-Que patética y débil eres- y aun con ese pensamiento algo lo impulsó a tomarla en brazos y llevarla hasta su cama, sorprendiéndose así mismo con sus acciones- pero ¿qué carajos estoy haciendo?- claro, Freezer podía usar como excusa el hecho de que dejara que muriera su preciado 'presente' hacia los saiyajin y darles una golpiza o incluso matarlos y él no moriría de una forma tan patética y mucho menos en manos de una lagartija maricona, no el no moriría así, él se convertiría en el legendario super saiyajin y acabaría con esa bola de bastardos- maldita mujer, sólo eres un estorbo para mí- a pesar de esas palabras hacia la inconciente mujer que estaba frente a él, frágil y desprotegida, no la dejó morir

-No puedo creer que yo el principe de los saiyajin , en lugar de estar entrenando para derrtotar a Freezer este haciéndola de enfermera y de una débil mujer

Vegeta estuvo ahí por horas, maldiciendo su lugar, maldiciendo el tiempo perdido, maldiciendo la enfermedad que se apoderaba del cuerpo de la muchacha, y aún así a pesar de todo se quedó ahí hasta que alla comenzó a tomar su color natural. Hasta ese momento Vegeta se fue a entrenar

-Esto no fue más que una pérdida de tiempo, todo por una simple- estuvo a punto de decir puta, zorra, cualquier palabra vulgar que hiciera referencia hacia la mujer que invadía su territorio, pero no lo hizo- terrícola

Ya en una de las salas de entrenamiento de la nave de Freezer, Vegeta se encontraba lanzando golpes y patadas al aire ya que hace unos momentos había mandado a Raditz y a Nappa a los tanques de recuperación mínimo por un día completo

-Mierda, a este paso no seré el super saiyajin- se quejaba en voz alta mientras seguía su combate con un enemigo imaginario, así estuvo por un buen rato hasta que un ruido en la entrada de la espaciosa habitación captó su atención. Por la puerta entró uno de los 'soldados' y mano derecha de Freezer, Zarbon

-Ah, Vegeta veo que has mejorado mucho monito

-¿Qué quieres?- dijo Vegeta secamente

-Oh, ahora que lo mencionas- en un parpadeo Zarbon estaba tras Vegeta inmobilizándolo con sus brazos- hace mucho tiempo que me siento solo y quisiera algo de compañía- el monstruo verde sintió que el príncipe intentaba liberarse de su agarre

-Vete al infierno y déjame en paz

-¿Ahora que esto se pone bueno?, no por supuesto que no ¿acaso ya olvidaste lo bien que la pasamos hace algunos años?

Para suerte de Vegeta, éste le estaba dando la espalda a Zarbon y no pudo ver su expresión de asco y terror al recordar lo que ese malnacido le había hacho cuando tenía 7 años

-¡Aléjate de mí, maricón alzado!- entonces Vegeta comenzó a forcejear con Zarbon, pero sus intentos fueron en vano ya que éste era mucho más fuerte que él

-No te resistas, mi pequeño mono- Zarbon le susurró al oido haciendo a Vegeta contener las ganas de vomitar

-Hijo de perra, ni se te ocurra to..- cortó su frase ya que Zarbon agarró su colita y la apretó con fuerza, mientras contenía su grito de dolor

-Relajate esto te va a encantar

-N..i, ni en tus mejores sueños


En la habitación con Bulma...

Me levanté algo aturdida de donde estaba, me sorprendí al darme cuenta de que estaba en la cama de Vegeta

-¿Pero cómo llegué hasta aquí?- me levanté y volví a caer en la cama pues un mareo me invadió y no pude sostenerme en pie, al cabo de unos segundos pude pararme y unos recuerdos se presentaron en mi mente

-No te vayas...- vi que una figura se apartaba de mí, pero no pude distinguirla con claridad, me puse de pie e intenté alcanzar a aquella sombra que se alejaba de mí sin embargo mis fuerzas me fallaron y caí al suelo

-Eres patética- escuché esa frase en la lejanía y luego alguien me cargó, después de eso no supe que pasó

¿Será que Vegeta se encargó de mí?- negué con la cabeza rápidamente, no lo creo

De todos modos miré a mi alrededor y no encontré a nadie

-Debo de empezar a acostumbrarme a estar sola- sin duda me voy a aburrir, aquí sin hacer nada

Recordé el extraño aparato que había visto anteriormente en la mesita de la habitación, pero desafortunadamente ya no estaba ahí, tal vez Vegeta se lo había llevado. Un escalofrío recorrió mi espalda al pensar en Vegeta y hablando de éste la puerta del cuarto se abrió dejando ver a una pequeña figura, una vez que vi quien era me sorprendí, era Vegeta, venía cojeando con la ropa toda rota y con muchos rasguños por casi todo el cuerpo, incluso algunos se perdían en lo que quedaba de su ropa, arriba de su ojo había un corte pequeño pero se veía mal y en lo que alcanzé a ver de su cuello pude ver otra herida con forma de mordida

-¡POR DIOS, ¿QUÉ TE PASÓ?!- por alguna razón al verlo en ese estado me puse muy angustiada y en mi pecho sentí una opresión

-Hmp- me ignoró, dió unos cuantos pasos dentro de la habitación, llegó frente a mí y se desvaneció

-Ve..vegeta, ¡VEGETA!- lo moví, le grité en el oido, pero nada- ¿qué te hicieron?- susurré

¿Y ahora qué hago?

.

.

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CONTINUARÁ


¿Qué tal quedo eh?, ya sé que muy corto, pero como dije antes no quiero hacer estos capitulos muy largos, en fin ya saben se aceptan críticas y comentarios

¿Qué pasó con Vegeta? ¿Qué siente Bulma al verlo así?

Se despide Chibibra ;)