Summary: Dib está en Irk y ha sido confundido con un Irken. Su destino es ahora, ser un miembro de su sociedad y cumplir el rol que le corresponde. Aun si ese no es su deseo.
Disclaimer: Copyright © Jhonen Vázquez.
Notas autor: supongo que no hay mucho que decir.
El Terrible Más Alto Negro
La extremidad se desconecto de su PAK y Dib entró al tubo de teletransportación. Un parpadeo después estaba frente a un Soldado con un parche en el ojo derecho. Este lo miró desdeñosamente y una pantalla roja salió de su PAK.
—Piloto Di-bug— gruñó el soldado —Bien, sólo falta tú compañero... que debe estar a punto de llegar ahora—
Dib se giró al tuvo con un horrible nudo en el estomago. El Irken que seguía de él era Pips. Y si su mala racha seguía como hasta ahora, seguramente le iba a... Oh, rayos. Pips había aparecido en el tubo y se estaba secando las lágrimas con el rabillo del uniforme.
Ay, no pensó Dib impotente ¿Por qué de todos él?
La expresión de desagrado de Dib fue evidente para el Soldado. Pero este no comento nada, porque tenía la misma expresión. Obviamente para él, Pips no había dejado una buena impresión.
—Bien— dijo cansinamente el soldado y los miró detenidamente, era tan alto como ellos y por su uniforme lleno de medallas, era de un rango alto en la milicia —Síganme— ordenó y se dio la vuelta. Dib lo siguió de inmediato sin un mínimo intento de esperar a Pips. Saber que iba a trabajar con él era ya suficiente castigo.
Salieron de la sala de teletransportadores y cruzaron un gran vestíbulo donde varios Irken de su misma estatura o un poco menos llevaban el clásico uniforme militar negro con violeta claro o rojo rosado. Todos llevaban informes y eran seguidos por al menos una cuadrilla de Pilotos Comunicadores que les asistían con sus Palm. Otros eran seguidos por pequeños Invasores. Dib entendió que estaba en el centro del huracán. Ruina Inevitable II nacía ahí mismo, donde las tácticas primarias se transmitían y enseñaban a cada generación... el cuerpo de la invasión universal estaba ahí frente a sus ojos.
Cruzaron varios vestíbulos idénticos, donde algunos Pilotos con sus batas blancas, asistían en los laboratorios llevando unidades S.I.R. para programación. Dib notó como Pips los miraba con dolorosa envidia. Al parecer estaba realmente convencido de que iba a morir.
Después de seguir al saldado de alto rango por varios vestíbulos, subieron a un elevador hasta el área de pruebas activas. Era realmente sorprendente. Incluso Pips se hubiese maravillado si no hubiera estado cubriéndose el rostro mientras lloraba.
Estaban en la superficie de Hobo Trece. La tierra era de un negro combinado con verde, cráteres se formaban en la superficie mientras flotillas enteras de Invasores peleaban entre ellos como si su vida dependiera de ello. Y así era. Sólo los mejores sobrevivían para saborear la gloría. El resto regresaría a la fila de Purga.
Dib estaba hipnotizado por el vértigo de las explosiones encontradas. Ahora entendía por qué Pep y Ka-rl sólo soñaban con eso. Un escalofrío de adrenalina le recorrió por la espina dorsal. Sentía recorrer en él ese instinto primitivo natural y a la vez tan reprimido. Por un momento, Dib se sintió realmente salvaje.
—Aquí hacemos las pruebas para invasor— dijo repentinamente el soldado, haciendo que Dib saliera de su ensueño y lo mirara. Pips seguía llorando.
—Soy el Coronel del Tercer Sector, Mawi— Dib alcanzo a reprimir una risilla —Su deber será trabajar con el prodigio de mi unidad, la Invasor Kes. Harán lo que sea necesario para que ella pueda terminar el examen obligatorio. El Imperio la necesita, es la mejor en cinco años, es un desperdicio que este aquí todavía. Incluso nuestros Terribles Más Altos han insistido en que ella apruebe. Así que su deber será encargarse de eso o de lo contrarío yo mismo los voy a ejecutar— e hizo un ademán en su cuello, dándoles a entender que los iba a degollar.
Pips soltó un alarido como el de un perro herido. El Coronel Mawi lo fulminó con asco.
Dib alzó la mano. El Coronel asintió —Adelante Piloto—
—Señor, gracias señor— respondió Dib con firmeza —Quisiera preguntar señor. Si la Irken Invasor Kes es un prodigio ¿Por qué no ha aprobado, señor? Con todo respeto señor, nosotros somos novatos. Quizás ella mereciera a un piloto de más experiencia—
—Y lo merece Piloto— asintió el Coronel —Pero todos murieron, así que sólo nos queda usar novatos hasta que llegue un par que sobreviva a su mando. Los últimos fallecieron hace veinte minutos— Pips gimió más fuerte y con más dolor.
El Coronel pareció meditar el hecho de matarlo ahí mismo, pero quizás a su pesar, tenía que contenerse. Por el momento.
—Síganme. El descanso ya terminó y es hora de reanudar la prueba. La Invasor Kes espera. Ya está lo suficientemente impaciente—
Dib y Pips lo siguieron. Bajaron por un elevador hasta lo que parecía un hangar de mecánicos. Había cientos de Vortianos trabajando en las reparaciones de varías unidades. Invasores les gritaban que trabajarán más rápido y algunos buscaban pelea con otros Invasores, presumiendo un mejor trabajo. Varios de los Pilotos que los notaron los señalaron y rieron al verlos.
Algunos gritaron —¡Ahí van las nuevas carnadas de Kes!— Dib deseo que no lo hubiesen hecho. Pips estaba ahogando gritos en su llanto desesperado.
Pasaron varias unidades Drive DOOM en reparación hasta que encontraron unos al final que ya estaban listos. Algunos de ellos ya estaban con su Invasor y respectivos Pilotos abordo.
Después de pasar un par de unidades ya preparadas, observaron uno, donde una Invasora estaba arrojándole una cubeta en la cara de uno de los mecánicos Vortianos. Eso no es muy amable de su parte pensó Dib ceñudo A ella no le gustaría que se lo hicieran aseguro pensando en todas la veces que Mac y los suyos le arrojaron de cosas en la cara, en los golpes y patadas y esa maldita bomba o lo que fuera en su espalda. Eso le recordó golpear a Pips en cuanto pudiera.
—¡Invasor Kes!— la llamó el Coronel. Ella se giró y saludó de forma inmediata. Dib la observó un poco extrañado. Estaba seguro que la conocía de algún lado.
—¡Señor, Coronel!—
—Descanse Invasor— indicó su superior. Kes miró a Dib y Pips con enojo, como si ellos le hubiesen hecho algo imperdonable —Ellos son tus nuevos Pilotos. Trata de no matarlos hasta el siguiente descanso— le indicó el Coronel Mawi y miro a ambos pilotos —¡Ustedes tomen sus puestos y no metan la pata! ¡O pasan ese examen o no regresen vivos!— los fulminó y les dio la espalda.
Dib rodó los ojos con fastidio. Primero fue Sizz Lord, después Pips, luego Mac y ahora era una Invasor lunática ¿Quién más se uniría al club de matemos a Dib? Oh, sí. Le falto agregar a Zim. Maldito Zim. Imbécil cara de asno.
—¡Qué rayos esperan ineptos!— bramó Kes —¡A sus puestos, ya!—
Dib y Pips se apresuraron a tomar sus puestos dentro del Drive DOOM. El área del control central era reducida, lo justo para sólo dos pilotos. Había dos asientos y arriba de ellos estaba un lugar más donde Kes tomaría las decisiones de movimiento y los disparos.
Dib estaba encargado de la sincronía de movimiento y Pips de las municiones.
Parecía fácil, pero trabajar en sincronía era lo más difícil tanto para un Invasor como para un Piloto. Uno sin los otros no era nada en cuanto a las unidades de batalla se refería. Kes tendría que decidir todo mientras sus pilos debían funcionar como su sombra. Un ligero error y todos morían.
Lamentablemente Kes estaba más cerca a la escotilla de escape. Si algo pasaba ella sería la primera en huir. Malas noticias para Dib y Pips.
Dib se aferró el cinturón de seguridad y encendió todos los controles mientras su PAK entraba en modo Activo. Súbitamente sintió como entraba en sincronía con el Drive DOOM. Era como ver todo en tercera persona. Su PAK estaba evaluando cada rasgo de la movilidad y todas las extremidades y sus funciones. Los censores marcaban OPTIMO en cada uno de sus niveles. Incluso le ofrecía una ventana adjunta sobre el estatus del armamento. Supuso que Pips tendría una visión similar a la suya.
—¡VICTORÍAAAA!— gritó inesperadamente Kes. Los instintos de Dib reaccionaron sin pensarlo y comenzó el movimiento del Drive DOOM. Enormes compuertas metálicas se abrieron a la superficie del planeta, donde otro equipo comenzaba a salir. Al parecer se turnaban para usar el campo.
Entonces una nueva ventana apareció al lado de Dib. Le mostraba el estatus de dieciséis unidades más de Drive DOOM's. Dos de ellos estaban en naranja y marcaban setenta por ciento.
—Invasor Kes— la llamo Dib sin dejar su concentración del campo.
—¡¿Qué quieres?— bramó ella furiosa.
Dib omitió el molesto parecido que tenía con Zim en el timbre de voz —Unidad 007 y 004 están al setenta por ciento—
—¿Qué?— gruño Kes furiosa —¡Malditos Vortianos! No terminaron a tiempo, voy a matarlos— siseó y comenzó una transmisión con las respectivas unidades.
Dib no le prestó atención, ya todas las unidades incluyendo la suya, estaban en el campo rodeado de cientos de cráteres. Las compuertas habían comenzado a cerrar y en cuanto lo hicieron, la pelea comenzaría.
—Pips— le llamo Dib preparando los sistemas de las piernas y tobillos.
—No qui-quie-e-ero mo-morir aquí— gimió el nombrado aferrado a los controles como si su vida dependiera de ellos. Y así era, pero lo estaba haciendo mal.
—Deja de llorar y prepárate veinte unidades de cada cosa que pueda estallar. Ya viste las pruebas cuando llegamos y no quie-—
—No quie-quiero mo-morír, uh, uh, uhaaajaaaa— chilló Pips hundiendo su cara entre las rodillas. Dib lo observo incrédulo. Estaban muertos.
BRAM.
Las puertas se cerraron.
Dib movió el Drive DOOM para evitar una granada. La segunda la atrapo con las enormes manos mecánicas y la regreso al equipo contrarío. Kes estaba muy ocupada peleando con sus subalternos y no ofrecía ningún tipo de instrucción.
Dib asumió que debía mantenerlos con vida a los tres. Todo mientras kes peleaba por el teléfono como una quinceañera enamorada y Pips estaba como ama de casa en medio de una crisis existencial. Zim iba a pagar por esto si volvía a verlo. Y lo iba a volver a ver. De eso se iba a asegurar.
—Me lleva— gruñó Dib y de un hábil movimiento marcial, que estaba seguro ningún Irken había visto antes en toda su historia, se libro de una unidad Drive DOOM más grande que ellos. Le tomó uno de los brazos metálicos y se los desprendió brutalmente. Y con él, golpeo el sector central de otro que se había acercado a él.
De repente Dib se vio emboscado mientras explosiones estremecían el suelo y granadas volaban por el aire dejando estelas de color rojo y verde. Se lanzo contra el primer Drive DOOM que se le acercó y acumuló más potencia en los brazos para levantarlo y arrojarlo a los demás. Tumbó a tres de un movimiento.
Se fue contra los demás tacleando a otro y arrancándole ambos brazos entre chispas amenazantes. Uso ambas extremidades para golpear a otro Drive que corría hacia él. Otro Drive salió volando cuando le propino una buena patada en el sector central creando un desequilibrio y provocando que disparara una granada bajo sus pies que le hizo volar veinte metros antes de estamparse contra el suelo del planeta.
Para cuando Dib por fin hizo una pausa, jadeando por el golpe de adrenalina que aun tenía, observo que el resto de las unidades Drive que estaban de su lado estaban haciendo muy bien lo suyo. El equipo contrarío se estaba retirando. Suspiro más relajado.
Kes cortó la comunicación de repente y miró al frente —¿Qué pasó?— dijo en voz alta claramente sorprendida —¡Ajá-jajaja! ¡Huyan de mí perdedores, HUYAN DE LA GRAN KEEESSSS! ¡AJAJAJAJAJAJAJAJAJA!—
Dib entrecerró los ojos llenos de un profundo resentimiento de injusticia. Pips seguía en posición fetal murmurando no quiero morir, no quiero morir, no quiero morir.
Cuando sonó la bocina del descanso y las unidades regresaron para las reparaciones, Kes no dejaba de jactarse de SU victoria. Dib recordaba todo sobre la victoria en cuestión... salvo a Kes.
—Excelente— sonrío Kes mientras bajan del Drive DOOM —Han sido de aparente utilidad pilotos. Sigan así y no los matare— sonrío, pero de inmediato los miró con odio —Pero arruinen mi victoria y yo misma me encargaré de arrancarle los ojos con mis pinzas— e hizo un ademán de hacerlo —Tienen una hora de descanso antes de la siguiente prueba. No lleguen tarde. No quieren que yo vaya a buscarlos... se los aseguro— siseó y la vieron irse al grupo de Invasores que comandaba. Todos parecían felices de verla. Dib no era de la misma opinión.
Miró a Pips de reojo. Se veía más calmado, al menos ya no estaba llorando. Su compañero piloto lo observó un poco y se sonrojo con un verde oscuro en las mejillas. Dib normalmente pensaría que se sentía apenado por la forma en que lo había tratado, pero conociéndolo como era, seguramente había mojado sus pantalones y era eso lo que lo incomodaba.
Y en realidad… el olor lo delató.
Dib rodó los ojos hastiado y guardó sus pinzas en los bolsillos de su uniforme —Vamos al baño— dijo al fin. Pips lo siguió de inmediato. Entraron juntos al baño exclusivo de pilotos y Pips entró de inmediato a uno de los sanitarios que cerraban con puerta.
—Quédate ahí, voy a buscar un uniforme nuevo para ti— dijo Dib y miró el baño. Encontró irónica la presencia de una maquina que vendía uniformes para piloto.
Suspiró cansado y compró uno nuevo para Pips. Se lo lanzó sobre la puerta del baño —Para que te cambies. Yo espero afuera. No olvides tirar el que no sirve— añadió por si se le ocurría guardarlo.
Dib salió de los baños para piloto y se compró una POOP soda en las maquinas expendedoras que había enfrente. Dio un largo trago y suspiró cansado. Pensar que todos sus días iban a ser así era horrible.
Tener que soportar todo el tiempo a una Irken que se parecía a Zim y cambiar los pañales de Pips, no eran su imagen de un plan de vida feliz. Estaba jodido sin duda. Quizás debería presentar el examen para invasor y hacerse el muerto para regresar a casa. Hizo una pausa mental para valorar la gran sorpresa de no haber sido electrocutado.
Dib suspiró de nuevo. Estaba tan cansado. Sólo deseaba que ese día terminara para dormir un poco. Alzó su mirada y un par de ojos violeta claro le devolvieron el gesto. Tardó tres segundos humanos en darse cuenta de que era él.
No.
No era él.
Era su reflejo.
Sin desearlo, Dib se alejo unos pasos, hasta completar la vista de los vidrios polarizados detrás de las maquinas expendedoras, que se expandían por todo el pasillo.
Se quedó hipnotizado de sí mismo. ¿Cuándo había sido la primera o la última vez que se había visto con el disfraz? Podía ver lo alto que era ahora. Su piel era del mismo color que los demás, un verde extraño a sus ojos pero súbitamente, no tan desconocido. Tenía unos ojos púrpura muy brillantes, quizás un efecto por el recubrimiento de los nano-botos que conformaban su mentira visual.
Sonrío un poco al ver sus antenas. Se parecían a su estilo de cabello, rotas desde la mitad hacia atrás. Quizás era lo único vagamente humano que poseía.
Dejó de mirarse con un pesado remordimiento dentro de su alma. Él no debía estar ahí pensando en su trabajo como piloto. Él debía estar planeando la forma de regresar a casa. Con Gaz, con su padre. Debía hacerlo para salvar su planeta de las pinzas de Zim... del Imperio... de todo lo Irken... incluso de él mismo si fuera necesario.
¿Qué estoy pensando? Se dijo Dib confundido. Era extraño... hacía mucho que no se sentía así de confundido. Como si hubiera olvidado pensar en ello... como sí...
—Ey, tú eres uno de los nuevos pilotos de Kes ¿Cierto?— Dib se giró y observo a un gran grupo de pilotos frente a él. Debían ser los pilotos de los otros invasores a cargo de Kes.
—Sí— respondió Dib con calma. No los conocía, así que les daría el beneficio de la duda y no los creería unos cerdos cretinos.
—Yo soy Fary— dijo el piloto que le había hablado, era de ojos rojos —Soy el Piloto de armamento en el Drive de Was, el segundo al mando de Kes y ella es mi compañera Man— señalo a una Irken de ojos rojo-rosado.
—Vi tus movimientos. Geniales. Nunca había visto ninguno de ellos ¿Dónde los aprendiste?— pregunto ella.
—¿Por qué no usaron el armamento?— Dib se giró a otro Irken. Tenía ojos azules y una cara de aburrido y hastiado —¿Dónde está tú compañero? Soy Wek, piloto de armamento del Invasor Quas y él es Des, mi compañero— explicó señalando a su prójimo de ojos púrpura —¿Y quién eres tú novato? Yo tengo un año completo aquí al igual que Des. Fary y Man tienen dos años— sonrío con altivez.
Definitivo. Dib lo odiaba.
—Hola— todos se giraron y vieron a Pips tras ellos —Soy Pips, piloto de armamento de Invasor Kes— se le veía muy animado y radiante. Dib se conformaba con que no apestara.
Wek repitió la presentación de todos con el mismo insoportable tono arrogante que había empleado con Dib. Y Dib los observo mientras platicaban entre ellos como si fueran los mejores amigos. Sin duda a Pips se le daban las relaciones públicas. Él sólo deseaba irse. De repente estar bajo las órdenes de Kes no sonaba tan mal si estaba lejos de todos ellos.
De repente los demás pilotos llegaron. El área de descansó se llenó rápidamente con poco más de dos docenas de pilotos saludándose y charlando sobre la batalla. Pips fue el centro de atención hablando de cómo se desarrollo la lucha de la cual no fue parte y Dib dudaba que hubiera visto algo.
Suspiró amargamente y se regresó al Drive DOOM después de comprarse unas frituras de las maquinas y tomar un par de revistas para leer. Una hora Irken iba a ser diez horas humanas para él. Tenía pensado sentarse y quedarse dormido un rato. Después de todo su Drive no sufrió muchos daños.
Dejó al grupo de risas tras de él y regresó por él camino andado, observando la nueva ronda que comenzaba para las unidades que habían estado en reparación. Cuando llegó a su unidad correspondiente, los Vortianos ya habían terminado y sin más entró para tomar su lugar en el área que le correspondía. Mató el tiempo comiendo, durmiendo, hojeando un par de revistas acerca de la expansión del Imperio y recopilando la información de las pruebas para enviárselas por mail a Pep y Ka-rl.
Para cuando Kes y Pips regresaron, Dib ya estaba listo para la siguiente ronda.
Y cuando la lucha se reanudo esta vez no hubo cuartel. Dib libró lo mejor que pudo sin que el Drive se viera dañado en gran escala, ayudo en parte que Pips dejo su bloqueo mental y comenzó a disparar a las órdenes de Kes. A Dib le crecía el ego en gran medida cuando Kes se la pasaba gritándole a Pips cada vez que fallaba mientras que a él no tenía que decirle nada. Era esa especie de placer morboso que encanta. Y te hace buscar más.
Para cuando el descanso llegó, sólo la unidad de la Invasor Kes permaneció casi intacta. La mala noticia era que habían perdido ocho unidades y tendrían que estar sin ellos por lo menos dos rondas seguidas en lo que los reparaban. A Dib no le hubiera sorprendido que salieran rayos láser de los ojos de Kes cuando el mecánico en jefe, un Vortiano casi de su altura, le comunico el estatus final temblando.
Kes se fue maldiciendo en todos los idiomas que el PAK le permitía almacenar y se perdió en el comedor de Invasores seguida de su grupo.
—Creo que van a descalificarnos— Dib se giró a y vio a Pips mirándolo con miedo. Esperaba que no fuera a mojar sus pantalones otra vez —Si no podemos avanzar al menos ochenta y cuatro pruebas más ella no va a poder aprobar y si ella no aprueba...— Pips se puso de un verde pálido desagradable —¿Qué vamos a hacer?—
¿Por qué no se lo preguntas a tú grupo de súper amigos? Se preguntó Dib sacando su Palm. Reviso el estatus de Kes y la unidad. Por cada victoria se ganaban dos puntos, hasta el momento habían acumulado... ¡¿menos dos puntos? Dib revisó casi histérico el historial. Era imposible tener menos dos puntos. La unidad había ganada dos puntos por la batalla más los plus de haber conseguido que la unidad líder (Kes) la secundaría (segundo al mando Was) y la terciaría (tercero al mando Quas) habían resultado con el menor de los daños. Eso les había dado diez puntos por cada uno y por la buena cantidad de armamento que tenían acumulado, eso eran cincuenta puntos.
A ver, dos victorias, las tres unidades líder intactas, van treinta y dos puntos más cincuenta de las armas... debería haber ochenta y dos puntos, más al menos un punto por las victorias anteriores debería haber ciento ocho puntos... ¿Cómo es que tenemos menos dos puntos?
Dib encontró la respuesta. Kes se las había ingeniado para hasta el momento, ser la UNICA con su Drive intacto... había estado sacrificando a toda su unidad para tratar de salir lo mejor librada.
Eso era suicidio. Era como hacer tú jugada en el ajedrez sacrificando a tus peones, tus torres, arfiles, caballos y la reina todo el tiempo por un par de victorias insignificantes.
Había que cambiar la jugada. Necesitaban puntos. Y rápido.
Dib revisó las reglas de las pruebas y descubrió algo que les ayudaría.
Uno: las tres unidades líderes debían estar lo mejor posible para ganar hasta treinta puntos por cada una.
Dos: Retener diez unidades peones en un estado aceptable para contar con veinte puntos por cada uno de ellos.
Y tres: si lograban ganar en menos de cinco minutos Irken, les darían un plus de cien puntos. Y si lograban tener puntos de más mejor.
Necesitaban diez mil puntos para aprobar. Contaban sólo con ochenta y cuatro rondas para conseguirlo. Valía la pena intentarlo. Si lograba hacerlo bien, tendrían trescientos noventa por ronda.
Dib sonríe de lado —Snack comido— concluye guardando su Palm en el PAK. Pips se mostró visiblemente relajado.
—Ey, es cuche que están en problemas— Dib borró su sonrisa. El grupo de Fary, Man, Wek y Des acababa de llegar.
—Snack comido— sonrío Pips como si tal fuera la cosa —Ya verán. Para la mitad antes del final, no van a reconocernos—
Los cuatro pilotos los vieron sorprendidos. Dib se dio la vuelta rumbo al área de descanso dejando atrás a Pips y la liga de los súper pilotos fantásticos.
Se compró un par de frituras (lo único que iba a encontrar hasta regresar a casa) y se regreso al Drive. Paso de largo al grupo de Pips que iban riendo divertidos de algún chiste.
Los Vortianos no habían tenido mucho que reparar y terminaron casi en un suspiro. Subió y retomó la rutina anterior. Comer, dormir y seguir recopilando información para Pep y Ka-rl.
En esta ocasión fue Kes quien llegó primero. Ella le miró extrañada al ver que Dib estaba revisando en una estadística tridimensional el estatus completo de las únicas unidades que iban a poder entrar a la ronda. Incluso había desbloqueado el seguro de Pips para tener acceso de ser necesario al armamento.
Después de un rato de silencio Dib la miró confundido. Ella lo miró un rato sin expresión y sin decir nada tomó su lugar. Dib se sumió de hombros y empezó el inicio del Drive DOOM. Para cuando Pips llego las compuertas ya se estaban abriendo.
Apenas Dib escuchó las compuertas cerrarse abrió fuego con una de las más potentes granas que tenían en el momento. El equipo contrarío no se lo espero y terminó derrumbando al Drive segundo, dejando al tercero dañado casi por completo.
Dib se movió con velocidad disparando sin descanso. Los segundos que tardaron los contrarios en reaccionar fueron vitales. Dib escuchaba a Kes gritando y dando órdenes a los demás conforme avanzaban mientras él ya había logrado derribar por si solo a casi la mitad de los Drive DOOM contrarios. Pips estaba mirando sus controles como embobado. No entendía como era que sus armas se disparaban por sí mismas.
Terminaron la prueba en tres minutos Irken.
Mientras regresaban para las reparaciones ninguno podía creerlo. Kes no dejaba de ver su pantalla donde veía los puntos que habían obtenido. Doscientos cincuenta.
Pips también estaba como ido. No dejaba de mirar su pantalla. Por momentos se rascaba entre las antenas y miraba a Dib y luego volvía a ver su pantalla pensando quizás, que todo era un sueño o algo así.
Las puertas cerraron tras ellos. Dib estacionó el Drive DOOM y abrió la escotilla para que salieran. Kes fue la primera en salir, seguida de Pips y cerrando con Dib. Los dos primeros caminaban casi automáticamente, con sus rostros sin expresión como si no supieran lo que había pasado. Dib iba satisfecho de sí mismo. Cansado mentalmente y con las pinzas adoloridas, pero muy satisfecho.
Cuando al fin tocaron el suelo del enorme hangar dos grandes comitivas les esperaban. El grupo de Invasores sonriendo de antena a antena a su líder; y los pilotos que no cabían en felicidad, esperando a sus iguales emocionados. El Comandante Mawi salió detrás de ellos corriendo para felicitar a Kes. A Dib y Pips los miró con odio antes de irse con el grupo de Invasores a festejar.
Fary, Man, Wek, Des y el resto de los pilotos se acercaron a Dib y Pips. Obviamente Dib esperaba algo de reconocimiento por la gran victoria. Pero Wek lo hizo a un lado de un codazo y todos se llevaron a Pips al área de descanso a festejar. Mientras lo llevaban en brazos y victoreaban a coro Pips manda.
Dib se quedó con un palmo de narices y con una indignación, que temblaba de rabia.
El hambre y sueño se le fueron. Y regreso al Drive maldiciendo mentalmente a todos. Como los odiaba. Subió golpeando con el puño el metal y sintiendo las punzadas de dolor realmente agradable.
Se dejó caer pesadamente en el asiento que le correspondía y valiéndole mierda una unidad femenina reproductiva biológica, abrió un canal de comunicación a Foodcortía. Espero un poco antes de que Sizz Lord apareciera en la pantalla. Estaba tan gordo como siempre.
—Hola ¿Están Pep y Ka-rl?— pregunto tratando de sonar lo más amable posible.
Sizz Lord se fue gruñendo algo de matar a alguien y casi de inmediato dos manchas salieron volando y se estrellaron contra la pared.
—¡Y no se tarden!— bramo Sizz Lord al fondo.
—Ow, mi cabeza— gimió Ka-rl con un cesto de basura por sombrero.
—¿Dónde estoy?— chillo Pep cruzando por la pantalla con una envoltura metálica en la cara. Al parecer traía una goma de mascar dentro y se le había adherido entre los ojos —¡Karl, no veo! ¡Estoy ciego!—
—¡Es Ka-rl, no Karl!— gruñó este quitándose el cesto de la cabeza y mirando sorprendido a Dib —¡Di-bug!— sonrío espléndido.
—¿Donde?— salto Pep dándole la espalda a la pantalla. Dib pensó que se veía adorable y no pudo evitar una risilla. Ka-rl le despegó la envoltura y lo giró de un movimiento a Dib —¡Dibug!— sonrío Pep radiante.
—Hola chicos— sonríe Dib de repente muy animado —¿Cómo han estado?— pregunta con calma.
—¡Excelente!— sonrío Pep —¡Ya juntamos cincuenta monies para el Voot!— añadió con orgullo.
—Sí, sólo faltan once millones novecientos noventa y nueve mil novecientos cincuenta— gruño ka-rl.
—¡Así es! ¡Y cuando lo tengamos no sólo lo usaremos para ir a las pruebas! ¡Nos iremos a volar en nuestros días libres a todo Foodcortia, no habrá ningún restaurante que no conozcamos!— celebro Pep. Obviamente no captó el sarcasmo de su compañero. Quien negó con pena.
Dib sonrío —En realidad no falta tanto— añadió ganándose una mirada escéptica de Ka-rl, pero continuó —Porque pensaba, bueno, con mi nuevo trabajo no será difícil comprar un Voot nuevo. Así que creía que podría comprar un Voot aquí y enviárselos a Foodcortía ¿Qué les parece?—
Pep y Ka-rl se quedaron mudos. Por unos momentos Dib pensó que había hecho algo malo, hasta que los ojos de Pep brillaron increíblemente y una sonrisa infantilmente tímida se asomó en sus labios.
—¿Lo harías?— pregunto quedamente.
—Claro, Pep— sonrío Dib. El pequeño Irken de ojos verde dejo escapar un par de lágrimas. Ka-rl le dio la espalda y no se giró hasta un rato después, con sus ojos algo hinchados y brillantes.
—¿D-de verdad lo vas a hacer?— murmuro ka-rl casi como un suspiro.
Dib amplió su sonrisa —Claro, en cuanto cobre comprare un Voot nuevo y se los enviaré a Foodcortía. Sólo les pido que cuando vayan al examen de Invasor lleven a los demás—
—¿Qué? ¿Por qué a ellos?— soltó Ka-rl casi ofendido.
Dib lo miró serio —Porque sabemos lo difícil que es juntar los monies para un Voot. Y más estando Foodcortia como conserje de limpieza. Te recuerdo Ka-rl que no hace mucho yo estaba en la misma posición—
—¿Y?— gruñó el nombrado molesto —Eso es problema de ellos. Tú ni siquiera los conoces, nosotros tratamos con ellos todos los días y siguen siendo los mimos hijos de Vort de siempre. Creyéndose mucho por sus ciento veinte unidades—
—Eso no tiene nada que ver Ka-rl— insistió Dib —Es como si dijeras que ahora porque soy más alto debo dejar de hablarles a ustedes—
—¡Yo no dije eso!— respondió inmediato Ka-rl con un sonrojo verde oscuro —Pero al menos deberíamos cobrarles—
—No vamos a cobrarles por un viaje que de todas formas se va a hacer— insistió Dib —Además ¿Cuánto les puedes sacar, diez monies? Ni cobrándoles veinte veces esa cantidad a cada uno se alcanza la cuarta parte de lo que cuesta el viaje. No hay sentido para—
—¿Pues entonces como vamos a ir a la prueba si no tenemos para el viaje?— lo corto Ka-rl molesto.
Dib se cruzó de brazos y lo miró ofendido —¿Cómo, que como van a ir? ¡Yo les voy a pagar todo lo que necesiten claro está! ¿De qué rayos sirve todo lo que me van a pagar sino puedo usarlo? Me ofende tú pregunta— añadió.
Pep y Ka-rl volvieron a quedarse congelados. Hasta que el primero estallo en un llanto inesperado. Ka-rl incluso salió de la vista del monitor.
—¿Qu-que te pasa, Pep?— soltó Dib confundido. Pep siguió llorando y llorando hasta que Ka-rl reapareció de nuevo en el monitor y comenzó a consolarlo o algo así. Estaba palmeándole torpemente el hombro, confundido de saber si lo hacía bien o no.
—¡Es taaaaan bueno!— chillo Pep y se abrazó de Ka-rl que se puso tieso de la sorpresa.
—¡MALDITA SEA! ¿CUÁNTO MÁS SE VAN A TARDAR?— bramo Sizz Lord al fondo.
—Cre-creo que, ug, debemos, gf, irnos— dijo ka-rl de forma jadeante, ya que Pep lo abrazaba tan fuerte que no lo dejaba respirar.
—Er, si, si— respondió Dib aun confundido —Les llamo luego, er, suerte con Pep—
—Fácil, gf, para ti, oug, decirlo— sonrío apenas Ka-rl y cortó la transmisión.
Dib sonrió con cariño verdadero. Se recostó en el asiento, sintiendo como el sueño lo llamaba. Sin duda esos dos siempre lo hacían sentir mejor... eso lo ánimo para no darse por vencido. Aun si todos clamaban a Kes y Pips, él no se rendiría. Pep y Ka-rl contaban con su apoyo, no podía defraudarlos. Iba a dar el mejor espectáculo de todos. Les mostraría a esos buenos para nada quien era Dib Membrana. Cerró los ojos y tuvo un buen sueño... un sueño donde llegaba en un gran Voot... y Pep y Ka-rl lo recibían con los brazos abiertos...
Y cuando despertó, Dib tenía una extraña sonrisa de triunfo en los labios. No lo sentía. No lo creía. Nada de eso. Él estaba seguro de que iba a ganar las rondas. Por Pep y Ka-rl.
Cuando la nueva ronda empezó, la terminaron en cuatro minutos Irken.
La siguiente en dos minutos Irken.
Después cinco minutos Irken.
Seis minutos Irken.
Tres minutos Irken.
Cuatro minutos Irken.
Tres minutos Irken.
Treinta pruebas después, cuando el día termino, ninguna prueba paso de los cinco minutos. Habían conseguido nueve mil doscientos cincuenta puntos.
Kes se había ido con los suyos a festejar la victoria obvia y Pips fue llevado en hombros por los demás hasta el lugar donde festejarían. Según escucho era un bar en Hobo Trece. Dib no les dio importancia. Al menos estaría libre para descansar un poco. Revisó su Palm, que le informo sobre su dormitorio. Tendría su propia habitación con baño incluido... no recordaba haberse bañado en semanas humanas.
Cuando llego a su habitación, paso de largo a pilotos que hablaban de un increíble piloto que había hecho historia y esto y lo otro y quien sabe que más. Abrió la compuerta y se fue a dormir después de tomar un baño.
Cuando despertó, Dib aprovecho para irse directo a la bodega de pruebas. Prefería desayunar dentro del Drive en vez de usar el comedor de pilotos. No tenía ganas de oír a Pips hablando de algo que no había hecho.
Compró algo en las maquinas y fue a tomar su lugar en el gran Drive DOOM que piloteaba. Se quedó dormido con una revista en la cara hasta que sintió que alguien lo movía. Se levanto algo sobresaltado pensando que ya habían empezado las rondas, hasta que vio a Kes sentada a su lado en el lugar de Pips. Traía dos POOP sodas en la mano.
—Buen trabajo el de ayer— le dijo pasándole una.
—Gracias— respondió Dib sorprendido y acepto la bebida.
Kes bebió un poco de la suya y miró ningún punto en particular —Cuando me asciendan y sea General Coronel Suprema de Flotillas invasoras, vas a trabajar conmigo— lo miró entonces casi furiosa —Y hay de ti sino aceptas— estrecho sus ojos y le mostró las pinzas —Recuerda lo que te dije, porque lo haré ¡Ahora prepara todo antes de que empecemos las rondas! ¡Si salimos tarde te mato! ¿Y dónde está ese inepto de Pips? Más vale que no arruine nada porque lo mato ¡Lo mato!— y se fue. Y Dib se quedó confundido. Muy confundido.
Pero sonrío. Dib sonrió y bebió sin poder contenerse de la felicidad que sentía. Alguien más creía en él. Alguien más sabía la verdad.
Cuando la siguiente ronda comenzó, Dib sentía la necesidad de impresionar a Kes. Tenía una extraña sonrisa de triunfo enmarcando su rostro.
Terminaron con una victoria sorprendente en tan sólo dos minutos Irken.
Pips fue el primero en salir corriendo para festejar. Dib se tardó un poco más para salir al mismo tiempo con Kes. Tenía curiosidad y un anhelo de escuchar lo que diría. ¿Lo volvería a felicitar? Eso esperaba ¿Le sonreiría? Quizás ¿Estaría orgulloso de él? No había nada que esperará más que escucharla decir eso.
Dib se puso de pie al mismo tiempo que ella. Kes lo paso de largo y antes de cruzar la compuerta sin girarse le hablo —No me decepciones en la siguiente ronda— le dijo sólo para retirarse sin decir más.
Dib sonrió de lado. Ella le dijo que no lo decepcionará... porque estaba orgullosa de él ¿No? Se rasco la nuca algo confundido, pero sin dejar de sonreír como un tonto.
Reviso el Palm, sólo para ver cómo iba el estatus de ella. Sus puntos estaban por encima de lo que cualquier otro Invasor había hecho en siglos Irken. Reviso su perfil y descubrió que ya tenía un puesto para entrar directo a Invasor. No tendría que esperar para una certificación y última evaluación. Ella iría directo al plan de Ruina Inevitable II.
Sonrío quizás algo triste por tener que separarse de ella tan pronto. Justo cuando empezaba a caerle tan bien. Según la base de datos, mañana terminaría con las últimas rondas... y recibiría su primera misión antes de irse.
Iba a ser triste despedirse del único ser que creía en él después de Pep y Ka-rl… porque después de eso iba a estar de nuevo sólo.
Dib se frotó el cuello algo cansado. No tenía caso preocuparse por ello ahora. Lo único que deseaba era poder hacer a Kes sentirse más orgullosa de él. No quería defraudarla. No lo iba a hacer.
Después de la cuarta ronda Dib no dejaba de pensar en formas que pudieran hacerle ganar más puntos para Kes. Mientras compraba una POOP soda de las maquinas sonreía como tonto mirando ningún punto en particular imaginando como lograría que ella le dijera que estaba orgullosa de él. Quizás no lo fuera a decir, pero Dib deseaba escucharlo salir de sus labios. De repente era lo único en lo que pensaba.
Ni siquiera le importaba como todos estaban victoreando a Pips por todas las victorias, que según, él se adjudicaba a sí mismo.
Los dejo que siguieran su mentira. Doblo el pasillo para ir al Drive cuando sintió que alguien le tocó el hombro. Se giró y encontró a una Irken de su estatura y ojos rojo-rosado. Era Man, la compañera de Fary.
—Buena pelea— sonrío ella con calma —Tú y Pips hacen buen equipo—
Si supieras —Gracias— se limitó Dib.
—Nunca celebras con nosotros. Te he visto. Siempre vas al Drive—
—No me molesta—
Ella hizo una postura muy femenina —Vamos, no te morirás por pasar un rato con nosotros. Podemos hablar de lo que quieras, yo también soy piloto de sincronización de movimiento— sonrío.
—Bueno yo, eh— Dib no terminó la frase. Man de repente le pasó suavemente una de las pinzas por el pecho —Anda, no vas a pasarla nada mal conmigo— añadió en un ronroneo.
Dib sentía que se le calentaban las mejillas.
—¡DIBUG!—
Dib se giró inmediatamente con pánico al escuchar la voz de Kes. Y lo peor fue cuando vio lo furiosa que estaba. Iba hacia él a zancadas tan grandes como sus piernas podían. Era increíble como al ser tan pequeña podía verse tan feroz.
Apenas Kes se plantó frente a Dib y Man, la pequeña Irken fulminó a la otra con rabia —¡TÚ!— le apuntó amenazadoramente con una de sus pinzas —No te acerques a mi piloto si no deseas que te saque los ojos— siseo fríamente —Nadie toca mis cosas y se va así como así—. Man retrocedió asustada y regresó corriendo al área de descanso como si su vida dependiera de ello.
—¡Y tú!— señalo Kes a Dib que retrocedió un paso —¡Más te vale que no vuelva a verte con una resbalosa hija de Vort! Porque te juro, te juro— hizo un señal con las pinzas de cortarle la yugular —¡¿Entendido?—
—¡Tra-transparente!—
—Bien, ahora sígueme— le ordeno Kes dándole la espalda. Dib no dijo más y le siguió sin detenerse. Cuando llegaron al Drive, Kes tomo su lugar y Dib el suyo.
—El Coronel habló conmigo— dijo ella inesperadamente, haciendo que Dib se girará a verla tan rápido que se lastimó el cuello —Mi unidad ya tiene demasiados puntos. Es un desperdicio de tiempo quedarme aquí. Después de hoy me asignarán mi nueva misión como Invasora— y sin más le arrojó un folleto —Me adelanto que fui aceptada para la nueva galaxia Sti-rcol—
—Felicidades— sonrió Dib, aun sin comprender que debía hacer con el folleto.
—Por supuesto— se digno Kes con el pecho en alto —Era sólo cuestión de tiempo que mi grandeza fuera liberada—
—Si. Usted lo hará bien donde sea Invasor Kes—
—Es verdad— respondió ella mirando algo en su pantalla sin mucho interés. Después de un rato sin que la invasora dijera más, Dib decidió girar su silla. Aun tenía en la cabeza lo que le había gritado a Man. Le había dicho que él era su piloto y que no lo tocara.
Un hormigueo extraño le recorrió por el cuerpo. Fue cuando vio el folleto. Era una solicitud para Comunicador en la base de invasión de la galaxia Sti-rcol. Se alzó la mirada sorprendido a Kes, pero ella seguía con su monitor.
Parpadeó sorprendido. ¿Era eso una especie de invitación bizarra a una relación? Nunca había tenido una novia ¿Debía darle las gracias?
—Ahora eres mío— Dib alza la cabeza de nuevo y sus miradas se cruzan. Kes lo observaba sin expresión y con un deje de molestia —Te prohíbo decirle algo al inepto Pips— sonríe malignamente —Quiero ver la cara que pone cuando ya no estemos aquí— regresó su atención al monitor y no dijo más.
Justo cuando el descanso terminó y algunos de los pilotos e Invasores comenzaban a llegar, Dib escuchó la fuerte y clara voz de Kes.
—Recuerda estar a tiempo en los tubos de teletransportación—
Dib le mira confundido hasta que una actualización en su PAK le informa que su solicitud para Comunicador en la base Ka-cka de la galaxia Sti-rcol fue aceptada. Y que debía presentarse al final de las pruebas al teletransportador trescientos doce a tiempo o de lo contrarío sería rebajado a conserje de limpieza en Foodcortia.
Lo último fue un buen chiste.
Pero fuera de eso. Tenía una sonrisa de estúpido. Kes había arreglado todo para él.
Las pruebas terminaron y de nuevo Pips fue el primero en irse. Mencionó algo de una fiesta. Kes se le acercó una vez que vio a Pips corriendo al lado de los demás pilotos rumbo a la salida.
—Recuerda no perder el tiempo cuando vayas a la base Ka-cka— le ordenó ella seria —Ve derecho sin detenerte— insistió.
—Sí— sonrió Dib y antes de que ella saliera por la compuerta, no pudo más y exclamo la pregunta que le carcomía por dentro —¿Puedo tener tú código? Pa-para estar en contacto— añadió apenado. Pero para su sorpresa y gran alivio, Kes le sonreía ampliamente.
—Claro— y le dio su código sin vacilar. Ella le dio una última sonrisa y salió por la compuerta. Dib se quedó embelesado un rato hasta que recordó que debía irse de inmediato.
Sin detenerse fue al teletransportador trescientos doce. El monitor le dio el último reconocimiento:
Unidad Irken, código de asignación Di-bug, división XY, 158 unidades, Piloto Comunicador designado a la Unidad Activa Ka-cka en Pedd-o de la galaxia Sti-rcol. Puesto: Comunicador Central de Transmisiones. Inicio: Inmediato.
Dib subió al teletransportador con la idea de que los Irken no sabían poner nombres, es decir ¿Caca? ¿Pedo? ¿Estiércol? ¿Qué clase de nombres eran esos para una base militar?
Pero, cuando un parpadeo después apareció en una especie de recibidor oxidado con una luz de techo tintineante... supo que algo andaba mal.
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Hola de nuevo.
Este es el nuevo capítulo. Gracias por tu mensajeultimatezir5432(disculpa la espera, sé que me tarde un buen, jeje Me pase a tu DA, me gustaron tus dibujos de GIR, buen estilo) y aKamui silverfox(tu mensaje me hizo muy feliz. En verdad te lo agradezco mucho. Como el fic ya está terminado, planeo subir uno por día, ojala te guste ¡También saludos desde México!)!
Espero que este capítulo también les guste.
