Bueno aquí va la última parte del capítulo 1, me demoré en subirla y lo siento mucho pero entre el trabajo, obligaciones varias, una gran laguna mental sumada a que no me convencía totalmente esta parte he logrado armar algo relativamente decente.
Espero sea de su agrado, favor disculpar alguna falta de ortografía o incoherencia… tengo el cerebro ya medio frito por la falta de sueño :P
Por ultimo una aclaración, en este capítulo hago referencia a un destino turístico de Brasil. Personalmente no he visitado el lugar pero fue tanto lo que me encanto que quise agregarlo en la historia, intente que sonara medio convincente, pero como repito no estuve ahí así que no me quedó de otra que basarme en algunos relatos que leí en la red.
Bueno no doy más la lata, aquí vamos con la continuación y final de "Te perdí".
Los personajes no me pertenecen :/
Te perdí? Parte 3 Final
POV Naya
Todo el día había sido algo bastante surreal, pero la gota que rebalsó el vaso fue precisamente enterarme donde iría Heather de luna de miel. El camino a casa fue largo, por lo menos así lo sentí, John intentaba entablar conversación pero yo no está de mucho ánimo para eso, sin embargo trate de ser lo más educada y conversar un rato con el chico, era lo mínimo que podía hacer siendo que se ofreció amablemente a llevarme a mi apartamento incluso cuando eso significaba desviarse mucho de su destino. Habíamos llegado, por fin… "Bueno aquí vivo. Muchas gracias por traerme", le di un beso en la mejilla y me disponía a bajar cuando le oigo decir "Si quieres puedo acompañarte, quiero asegurarme de que llegues a salvo. Además podríamos tomarnos un… café?". Le sonreí, ese chico estaba coqueteando conmigo?, tal vez, pero yo solo quería subir y descansar, por lo que me excuse y le pedí que lo dejáramos para otro día. Él asintió y dijo que me cobraría la palabra, terminada la frase partió rumbo a su casa.
Apenas entre a mi apartamento tiré las llaves en la mesita del costado y con la soledad de mi hogar como testigo las lágrimas comenzaron a brotar sin control, me dolía tanto el corazón, las lágrimas eran el único método para alivianar un poco el peso que venía cargando desde ya hace mucho y que me estaba oprimiendo el pecho. Arrastrando mis pasos llegue hasta la habitación y cual peso muerto caí sobre la cama, quería que todo acabase lo más pronto posible, sentía mucha tristeza, una enorme pena se alojaba en mí, pero además de la pena sentía rabia, porque Heather me hacía eso?, no le basto con alejarse de mi vida al casarse con el troglodita aquel, sino que para rematar todo se le ocurrió la genial idea de consumar su amor en Brasil, ese viaje era nuestro, Brasil es nuestro…porque se va con Taylor ahí, porque me hace esto? Por qué llevarlo allí, al lugar que nos cobijó durante las mejores vacaciones de mi vida, eso fue un golpe bajo.
Me levante de mi cama, quería relajarme, dejar de pensar en ella aunque fuese un instante. Preparé la bañera, algo de música y al cabo de unos minutos estaba sumergida en el agua tibia.
*** It's a quarter after one, I'm all alone and I need you now
Said I wouldn't call but I lost all control and I need you now
And I don't know how I can do without
I just need you now ***
Maldición, como es posible que no pueda apartarla de mis pensamientos ni dos segundos. Como me gustaría que estuviera aquí conmigo, la necesitaba, necesitaba de su presencia como necesitaba del oxígeno. Mi mente empezó a divagar, se vinieron muchos recuerdos a mi cabeza, pero uno en especial se apodero de mi atención.
Flashback Brasil (un año antes)
Ya habíamos terminado de grabar los capítulos que quedaban pendientes por lo que Ryan nos dio dos semanas de vacaciones. Tenía pensado hacer algún viaje para relajarme de todo el estrés que suponía el trabajo. Le comente de mis intenciones a Rob mi agente y él me contó de un amigo suyo que había realizado un viaje súper genial. Al día siguiente nos reunimos con Scott, su amigo, quien habló de un lugar hermoso, era algo así como una playa paradisiaca ubicada en un pueblito de Brasil, alejado de toda la civilización y el estrés de la ciudad (justo lo que necesitaba pensé). Él había viajado hace algún tiempo por eso conocía el lugar y había quedado tan maravillado con toda su belleza que por eso se decidió a comprar una pequeña casita pero con todas las comodidades necesarias, y lo mejor estaba ubicada frente a la playa. Estuvimos conversando mucho sobre su viaje y todo lo que había visto, era un hombre muy simpático y extrovertido, congeniamos de inmediato, y de la nada me ofreció el lugar para pasar unos días si lo deseaba (me conocía hace un par de horas y ya me ofrecía su casa o.o). Termine aceptando la oferta, no me vendría mal un poco de descanso, además las noches cariocas tenían su encanto… fiestas, gente increíble y mucha alegría, todo lo que se necesita para recargar energías.
Comencé con todos los preparativos para emprender el viaje a la tierra de la 'samba', el único detalle era con quien viajaría, no era una opción hacerlo sola y lo primero que se me vino a la mente fue una hermosa rubia de ojos azules. No perdía nada con preguntarle, en el peor de los casos me diría que no.
Esa misma noche le marque a su teléfono y le conté de mis planes, que pensaba escaparme de todo unos cuantos días. Se produjo un silencio en la línea y cerré mis ojos fuertemente esperando oír lo que no quería, aunque mentalmente me decía a mí misma 'Que diga que sí, que diga que siiii pleaseeeeee!', ella solo dijo "cuando nos vamos?", de un brinco me levante de la cama (hice un pequeño baile de victoria) y hasta se me escapo un 'si' a modo de celebración, creo que ella se imaginaba que estaría haciendo un baile triunfal (siempre lo hacía) y no se equivocó. Escuche su preciosa risa, cuando caí en cuenta de que no le había preguntado algo importante "No hay problema con Taylor, digo, no se molestará porque te vayas conmigo y no aproveches para estar con él?", dio un suspiro cansino y solo respondió "No te preocupes, estará muy ocupado con sus negocios", puede notar cierto fastidio en su voz, pero no quise ahondar más en el tema, ahora solo importaba que nos escaparíamos del mundo y descansaríamos a mas no poder. Quedamos en que nos juntaríamos a ver los detalles del viaje y luego nos despedimos.
Al cabo de 2 días ya estábamos abordando el avión rumbo a la tierra de la samba y el futbol. El viaje fue largo y no estuvo exento de turbulencias, no me gustaba admitir que los vuelos un tanto movidos me causaban un gran nivel de ansiedad y estrés, por lo que me aferre con fuerza al asiento cuando pasamos por una serie de turbulencias. Heath al ver la situación tomó mi mano para tratar de calmarme "todo estará bien, no nos vamos a estrellar ni mucho menos así que no te preocupes", sólo le lance una mirada asesina y le dije "tú si eres experta en contener a las personas" sonrió ante tamaña ocurrencia y esta vez tomó mi mano y entrelazo sus dedos (sus suaves y delicados dedos) con los míos. El relajo fue casi inmediato, realmente esa chica induce una paz inmensa en mí, es tan cálida y preocupada que me provoca nunca dejarla ir de mi lado. "Sera mejor que descanses un poco, aún quedan un par de horas de vuelo", me acomode en el asiento, sin darme cuenta y con ayuda obviamente de la pequeña píldora que me tomé para dormir caí rendida ante el sueño.
Luego de tocar tierra firme al fin, fuimos en busca de algún hotel donde hospedarnos puesto el resto del viaje para llegar a ese 'paraíso' del que tanto me hablo Scott era bastante peculiar y más tarde lo comprobaría. Luego de registrarnos en el hotel fuimos directo a la habitación, que no era nada ostentosa puesto solo estaríamos un día, "Ahhh por fin un poco de descanso para mi… hasta mañana rubia" dije al tiempo que caía pesadamente sobre la cama, mis zapatos volaron quien sabe dónde y me acomode en esa inmensa cama, "Nada de hasta mañana, como vas a dormir ahora?!, tenemos que salir a alguna parte quiero vida nocturna! Así que quiero tu trasero fuera de esa cama ahora mismo", le arrojé una almohada y con la otra me cubrí el rostro, estaba muy cansada y que el vuelo fuese agitado solo provoco más estragos en mi cuerpo, "quiero dormir, estoy muerta", sentí que la almohada era removida y unos ojos azules hacían acto de presencia "Vamos Nay, ya habrá tiempo para dormir, ahora debemos disfrutar. Te doy unos minutos, voy a darme un baño y cuando salga te quiero con todo el ánimo arriba, dispuesta a disfrutar", se levantaba de la cama en busca de sus cosas "Como ud diga mi general!", me di unas vueltas en la cama y volví a la posición inicial, solo quería dormir.
Luego de mucho insistir Heather había logrado convencerme de salir, estuvimos relajándonos en un bar cercano, la música era agradable y mi compañera se contagió de inmediato con el ambiente festivo, bailamos hasta mas no poder, se me hizo tan difícil seguirle el ritmo a Heather la que parecía una máquina de baile "Esto sí que es divertido!, no quiero volver jamás!" decía efusivamente y con un tono de voz realmente alto debido al nivel de la música, "Y yo ya me estoy empezando a arrepentir de haber venido…. Me vas a matar si intento seguirte el ritmo, jajaja", le respondía al tiempo que trataba de hidratarme un poco, "No seas exagerada, este viaje será increíble, te lo aseguro" y comenzó a saltar y a moverse como condenada en medio de la pista de baile. Luego de unas horas de fiesta al estilo carioca ya estábamos rumbo nuevamente al hotel, realmente la vida nocturna era demandante y sumándole el viaje en avión terminaron pasándome factura. Al llegar a la habitación rápidamente me cambie de ropa por algo más cómodo y me derrumbe sobre la cama buscando algo de relajo. Estaba con los ojos cerrados, mi brazo cubriendo mi rostro pero aún sin quedarme dormida, sólo escuchaba unos pasos ir de aquí para allá por la habitación, "Heather quieres hacerme el favor de acostarte de una vez, quiero dormir!", no obtuve respuesta pero el incesante paseo se detuvo por lo que asumí que ya había terminado con lo que sea que estaba haciendo y lo comprobé cuando note como se metía en la cama para luego sentir un delicado beso en mi mejilla seguido de un "Que duermas bien". Definitivamente este viaje me estaba empezando a gustar, solo espero que el resto de la semana sea una aventura… un viaje para recordar durante el resto de mi vida.
Organizamos el resto del viaje de tal manera de recorrer el trayecto ya entrada la noche, nos habían recomendado hacerlo así y fue una excelente decisión, aunque cuando llegamos a tomar el transporte me asombre de sobre manera, se trataba de un camión inmenso que fue adaptado para el trasporte de pasajeros y que se encargaría de llevarnos finalmente a nuestro destino. Era impresionante ver como este peculiar transporte nos trasladaba a través de unas impresionantes dunas a la luz de la luna, todo era completamente fuera de este mundo, todo se complementaba de manera tal que parecía como si estuviésemos transitando por la superficie lunar, simplemente hermoso. Mientras más se adentraba entre las rutas arenosas de este lugar, la sensación de suspenso se hacía presente y poco a poco el paisaje nos comenzaba a regalar la visión de las primeras chozas, las primeras palmeras que adornaban sorprendentemente aquel panorama.
Finalmente llegamos al pueblo entrada la madrugada y nos dispusimos a buscar el restaurant del que era dueño el amigo de Scott, Joao. Nos encontramos con un hombre moreno de mediana edad, robusto y bastante alegre, apenas le contamos quienes éramos nos recibió con un gran abrazo, todas las personas eran bastante hospitalarias y llenas de alegría, alegría que en definitiva logró contagiarnos. Compartimos con Joao y algunos lugareños durante un rato que se pasó rapidísimo entre risas, baile y una que otra anécdota pero ya se hacía tarde así que nuestro nuevo amigo nos dirigió hasta el que sería el destino definitivo, era una pequeña cabaña que anteriormente había pertenecido a un lugareño y que Scott se encargó de restaurar y mejorar, no era gran cosa pero tenía todo lo necesario siendo además muy acogedora. Joao nos dio un pequeño tour por el lugar, una cocina totalmente equipada, una sala con un pequeño pero cómodo sofá, un baño con una antigua tina y una habitación era todo lo que estaba a nuestra disposición, era lo único que necesitábamos, lo demás ya lo otorgaba el exótico paraje por sí solo. Esa primera noche solo nos dedicamos a descansar.
Al siguiente día nos levantamos muy temprano, queríamos aprovechar al máximo nuestra estadía en el lugar. El panorama era fascinante, dunas que cambiaban de color según el momento del día; era como si el sol las pintara a su antojo y si mirabas al mar era como ver el reflejo de un espejo, todo era tan cristalino que fácilmente podías confundir el cielo con el mar. El cuadro se completaba con los botes de pescadores encallados en la orilla, palmeras moviéndose suavemente al ritmo que marcaba el viento, inclusive podían verse caballos salvajes trotando imponentes a través de la majestuosa playa que en todo su esplendor nos ofrecía una vista sin igual.
El estar en Jeri implicaba una visita obligada, se trataba de una especie de ritual que todo amante del sol no debía perderse. En nuestro tercer día nos dispusimos a realizar un pequeño peregrinaje, tuvimos que subir a pie a la cima de una duna para poder presenciar el 'Pôr do Sol', para poder contemplar 'el ocaso más divino' que pudiésemos presenciaren nuestra vida según palabras de Joao. "No sé porque se nos ocurrió venir a ver el atardecer aquí si lo podemos hacer desde cualquier lugar", ya estaba cansada de tener que subir cuesta arriba esa duna, "No te quejes tanto Nay y mejor sigue caminando que no queda nada para llegar", ya no quería caminar más y el paso se me hacía más lento, Heather me tendió su mano y me jalo los últimos metros. Ya arriba me desplome en la arena, había mucha gente en el lugar tratando de obtener una buena ubicación para presenciar el espectáculo. Aún faltaban unos minutos para el tan esperado ocaso "Espero que valga la pena todo el esfuerzo", Heather no respondió nada solo pude ver como rodaba sus ojos. Los minutos pasaban y no sucedía nada "Cuanto más demorará esto, estoy que muero por una cerveza helada", empujó su hombro contra el mío "Que impaciente estas hoy no Rivera?". Me resigne a seguir sentada en aquel lugar, inquieta por que sucediera lo que todos estaban esperando. Y llegó, llego el momento en que una gran bola de fuego anaranjada tiñera el cielo y un par de nubes que hacían acto de presencia. A medida que pasaban los minutos el sol poco a poco se fue adentrando en el mar, y si, fue una de las cosas más maravillosas que me ha tocado presenciar en la vida y para muchas personas también lo fue, o al menos eso me dio a entender el aplauso generalizado y espontaneo que se produjo por los atónitos espectadores, donde también me incluyo. Fue un espectáculo incomparable.
Apoyó su cabeza en mi hombro, al instante me inundo su aroma… su dulce aroma y en ese entonces me invadió una sensación de bienestar y paz enorme. Todo conjugaba de una manera asombrosa, ese bellísimo ocaso, una suave brisa, el sonido del mar, los murmullos y cantares alrededor nuestro, y su respiración calma "Ves que valió la pena todo el esfuerzo y la espera" dijo sin siquiera abrir los ojos, su expresión era de total relajo y yo me quedé admirándola un instante "Tienes razón, todo ha valido la pena", mi vista ya no estaba fija en los segundos finales del astro rey en el horizonte, ahora estaba contemplando otra clase de luz, una que era irradiada por la persona que se encontraba a mi lado.
Una vez finalizado el espectáculo bajamos a la playa y disfrutamos de una fiesta improvisada entre los turistas que se congregaron alrededor de una pequeña fogata. Entre cantos y bailes nos encontramos con la llegada de la madrugada y con ella el fin de nuestro día. Nos fuimos a dormir satisfechas de todo lo que pudimos contemplar ese día, que sin duda quedaría en nuestros más preciados recuerdos.
Con Joao al final acabamos haciendo buenas migas, de echo La última noche nos había invitado a su restaurant puesto quería darnos una despedida como correspondía, apenas pisamos el lugar nos recibió con un gran sonrisa y nos llevó al lugar donde tenía todo dispuesto para una agradable cena, la comida estuvo exquisita, el ambiente perfecto. El tiempo se pasó volando entre risas, historias de la más variada índole, bailes y muchas caipirinhas.
Heather bailaba frenéticamente los ritmos contagiosos que se escuchaban, de la nada se acercó a mi jalándome hacia la pista de baile, no sé cuánto tiempo estuvimos bailando y saltando como condenadas "Ya, creo que voy a descansar un momento. Me tienes muerta", se queda mirándome "Te está llegando la vejez Rivera, ya ni aguantas un par de canciones", le golpeo suavemente el hombro izquierdo "Oye, más respeto. No me estoy poniendo vieja, lo que pasa es que tú tienes demasiada energía y no puedo seguirte el paso", sonríe, "Si, como tú digas. Mejor ve a sentarte abuelita", trato de poner actitud de indignada pero no me sale, "Voy a hacer como no te escuche. Sigue bailando, yo voy a estar en la barra", le dije apuntando el lugar para luego dirigirme hasta allí.
Tomo un trago y me quedo mirándola desde la barra como continuaba bailando, ahora se encontraba con unos turistas danzando animadamente, espero que no los agote como lo hizo conmigo… "Hacen bonita pareja" le escuché decir a Joao provocando que diese un salto puesto no me había dado cuenta de su presencia "Que?... Quién?", pregunté un poco confusa, sorbí del contenido de mi vaso, "Tú y Heather. Se ven muy felices, llevan mucho tiempo juntas?", casi me atraganto a causa del comentario de mi interlocutor, "Pa-pareja?, ella y yo?. No, solo somos amigas. Por qué lo preguntas?", me removí algo incomoda en mi lugar, "Ah, pensé que eran algo más. Por lo visto mi intuición me falló esta vez. No es que me quiera entrometer pero por como la miras pensé que había algo entre ustedes", acaso tengo algo en la cara que le da esa impresión?, si solo estaba mirando como bailaba nada más…"la miro como a cualquier amiga, no hay nada extraño en eso", suelta una pequeña risita antes de soltar lo siguiente, "Si tú lo dices… pero no es esa la impresión que das", no me gusta cuando la gente trata de analizarme por lo que me giro y le hablo un poquito alterada pero sin llegar a ser desagradable "A ver y según tu como la miro?", y ahí estaba otra vez esa sonrisa un tanto maliciosa en su rostro "Quizás son percepciones mías, no me hagas caso", trata de retirarse pero antes de que se levantara de su asiento lo cojo por el brazo "no has respondido mi pregunta", nuevamente se sienta y se gira para quedar frente a mí, "Mmm, la miras con amor. Te pierdes cuando lo haces, es como si todo a tu alrededor desapareciera. Si ni te diste cuenta cuando llegué a tu lado, he estado como 5 minutos aquí y ni siquiera lo notaste, solo la veías a ella. Tienes un brillo especial en tu mirada y sonríes con sus ocurrencias. Eso me hace pensar que sientes algo por ella. Pero por lo visto son imaginaciones mías, olvida lo que te dije", terminado su pequeño análisis de las supuestas miradas que le daba a Heather toca mi hombro, sonríe de lado y tal como llegó se fue dejándome ahí llena de confusiones y dudas, porque él pensaba eso?, a mí no me pasa nada con Heather, es solo mi amiga y es normal que las amigas sientan un lazo profundo.
Perdida en mis pensamientos me encontraba cuando ella se acerca de improviso por la espalda abrazándome, dejando un sonoro beso en mi mejilla "Hola, preciosa como estas?", demonios, que me pasa! por que tenía que aparecer justamente ahora?, maldito Joao porque tenía que decir todas esas cosas, "Eh, bien…", ahora se sentaba en el taburete contiguo al mío "Que pasa?, estas rara, estas… muy pensativa. No me digas que estás pensando en trabajo, ya lo hablamos Naya. Me prometiste que te desconectarías de todo. Estamos aquí para pasarla bien", como decirle que en lo que menos estaba pensando era en trabajo?, "Lo siento pero no puedo evitarlo, ya sabes como soy", sólo escuche un suspiro cansado de su parte, "Eres muy cabezota, ven, vamos a disfrutar de las últimas horas que nos quedan", debe haberse percatado de mi cara de pocos amigos por lo que agrego, "y no me pongas esa cara de fastidio, te ordeno que te diviertas, así que a bailar se ha dicho", sus intentos infructuosos por parecer enfadada lograban siempre sacarme una sonrisa "Esta bien, sus deseos son órdenes para mí su majestad", le dije al tiempo que realizaba una solemne reverencia frente a ella, "idiota". Y allí estaba yo nuevamente en aquella pista de baile repleta de gente pero donde para mí solo estaban ella y la maraña de pensamientos que vagaban por mi cabeza.
Dos horas más tarde y Heather no mostraba ni la más mínima muestra de cansancio, a diferencia mía que ya estaba totalmente devastada tanto física como emocionalmente, las palabras de Joao habían desatado una guerra en mi cabeza, "Heather ya va siendo hora de irnos", "tan temprano?, pero si solo hemos bailado un par de canciones", no estará hablando en serio verdad?, esta mujer no tiene noción del tiempo?, "Un par?, pero si hemos bailado como por dos horas.. tú no te cansas nunca?, eres peor que el conejito de las pilas esas…Jajaja", al parecer no le gustó el comentario o al menos eso me dio a entender el golpe en el brazo, "oye, yo no tengo la culpa que me guste divertirme… no como otras que apenas se desconectan del mundo", "Ya, conejito será mejor que nos vayamos. Ahí está Joao, tenemos que despedirnos de él", y casi arrastrándola la saque de la pista. "Bueno Joao es mejor que nos vayamos, es algo tarde y mañana, bueno en un par de horas debemos viajar, volvemos a la cruda realidad…jajaja", agregué una vez lo tuve en frente. Era cierto, todos estos días habían sido realmente un regalo de ensueño, era como estar en el paraíso pero debíamos volver a la rutina, a los horarios y a los compromisos. "Ya saben que pueden volver cuando ustedes quieran, yo encantado las recibo…jajaja", "Pues te cobraré la palabra algún día, no tengas dudas de ello", agregó Heather quien se acercó a darle un abrazo al hombre. Al separarse de él se tambaleo un poco casi perdiendo el equilibrio, me apresure a sostenerla para que no se aventara al suelo "Upss, parece que alguien sobrepaso su dosis diaria de caipirinhas. Es mejor que nos vayamos. Heather quédate un segundo aquí", la dejé sentada en un taburete para poder despedirme como corresponde de nuestro amigo "Joao quiero darte las gracias por todo, realmente me divertí mucho estos días, fue realmente un gusto conocerte, me llevo grandes recuerdos. Espero volver algún día", nos abrazamos y el robusto hombre me alzó unos centímetros sobre el suelo, "Pues el gusto ha sido todo mío, vaqueritas hermosas. Ya saben que su amigo Joao las estará esperando feliz si deciden volver", nos quedamos viendo unos segundos regalándonos una sonrisa cuando siento un sonoro y efervescente grito "Woo, nunca me voy a cansar de esta música!", me giro y la veo en medio de la pista de baile danzando alegremente con los turistas que a esa hora todavía se negaban a abandonar el local. Nunca poder entender de dónde saca tanta energía… realmente hay veces que me agota, en el buen sentido obviamente. La tomo del brazo, "Heath tenemos que irnos", me miró poniendo su mejor carita de cachorro triste y ya no pude resistirlo, le daría en el gusto en lo que me pidiera por mas imposible que pareciese, es mi amiga y las amigas apoyan y consienten a sus amigas no?, "Una canción más por favor! Si?", dicho y hecho no pude decirle que no, "Está bien pero solo una". Alguien escogía una nueva canción de la vieja rockola comenzando a sonar una suave melodía que invadía el lugar. Ella se arrimó a mí, meciéndose suavemente e invitándome a seguirle el paso.
*** Yo no sé si es prohibido
Si no tiene perdón
Si me lleva al abismo
Solo sé que es amor ***
Estábamos en medio de la pequeña pista de baile del local abrazadas, apenas moviéndonos al son de la melodía. Unas cuantas parejas más nos rodeaban, cada cual en su mundo.
*** Yo no sé si este amor es pecado que tiene castigo
Si es faltar a las leyes honradas
Del hombre y de Dios
Solo sé que me aturde la vida
Como un torbellino
Que me arrastra, me arrastra
A tus brazos en ciega pasión
Es más fuerte que yo
Que mi vida, mi credo y mi sino
Es más fuerte que todo el respeto
Y el temor de Dios ***
La letra cada vez cobraba mayor protagonismo, algo entendía el español (aunque no lograra hablarlo del todo bien) y claramente entendí el trasfondo de la canción que escuchaba, las palabras pecado… amor prohibido, lograban en cierta medida definir (aunque no yo fuese 100% consciente de ello) lo que estaba sintiendo de un tiempo a esta parte por Heather, sentimientos que no debía tener ni menos hacia una amiga, pero aunque tratara de convencerme y engañarme con que todo era una simple amistad en el fondo sabía que era algo más que eso y ya no lo podía negar, al menos no a mí misma porque era más fuerte que yo. Las palabras de Joao solo me hicieron despertar, me hicieron ponerle nombre a todo esto que me estaba pasando.
Me aferre a su cuerpo como si mi vida dependiese de ello, aceptando la verdad que desde hace mucho tiempo venia negando. Quería sentirla, tenerla sólo para mi aunque sólo fuese en mi cabeza y por los minutos que duraba aquella canción, sólo eso me bastaba… con eso era feliz y ya no importaba si aquello era un pecado, si tenía que irme al infierno por toda una eternidad, si tenía que hacerle compañía al mismísimo diablo, ya todo eso daba lo mismo porque me iría feliz.
*** Aunque sea pecado
Te quiero, te quiero lo mismo
Y aunque todo me niegue el derecho
Me aferro a este amor ***
Termino la canción, nos miramos fijamente y antes de perder la cabeza me separe de ella, "Listo, esa fue tu última canción, ya es hora de irnos. Debemos descansar", no muy convencida agregó "Esta bien como tú digas". Un último abrazo a Joao y unas palabras a mi oído fue lo último que obtuve en ese lugar. "No niegues lo innegable. Escucha a tu corazón. Suerte preciosa". Nuevamente sus palabras me descolocaban, tan notorio era para él y para mi tan imperceptible?
Dos de la madrugada. Finalmente logramos salir del bar, afuera estaba todo oscuro. Ese era un particular detalle que no había mencionado, no había alumbrado eléctrico en las calles, solo la luna se encargaba de iluminar nuestro camino que por lo demás se hizo un poco dificultoso al tratar de llevar a una rubia en claro estado etílico y por lo demás eufórica.
Íbamos caminando por la playa, mentalmente me despedía del mar, de la brisa y del extraordinario paisaje que me había enamorado a lo largo de nuestra estadía. Tan ensimismada iba en mis pensamientos que no me di cuenta cuando Heather se escapó de mi lado corriendo y saltando rumbo a la orilla del mar "Heather que haces? Ven aquí", le grite debido a la distancia pero pareció no oírme puesto ya se había metido al mar, por lo que no me quedo otra que meterme yo también para sacarla, no era buena combinación alcohol-mar "Si! Amo este lugar!.", decía mientras chapoteaba en el agua "Heath, vamos que ya es tarde y mañana será un largo día", "Naya no nos vayamos nunca, quedémonos para siempre aquí!", protestó infantilmente haciendo pucheros con los labios, "Sabes que no podemos, en unas horas más sale nuestro vuelo así que vamos a descansar", de la nada salió disparada corriendo "Tendrás que alcanzarme primero!", esto no podía estar pasándome a mí, solo quería estar tumbada en la cama descansando luego de un agotador día. Me encantaba mucho esa mujer pero había veces que realmente no podía seguirle el paso. Y ahora, al parecer gozaba viendo como yo trataba de alcanzarla sin éxito "Vamos Nay, atrápame si puedes!". Parecía una niña pequeña traviesa corriendo por aquella playa y yo una estúpida tratando de correr tras de ella sin lograr alcanzarla, se acercaba burlándose de mi poca capacidad aeróbica "Vas a tener que hace más deporte Naya, pareces una tortuga jajaja, nunca me atraparás", era más rápida que yo, si lo era, pero en un arranque adrenalinico logre agarrarla, Heather no contenta con eso comienza a hacerme cosquillas y en un movimiento repentino perdí el equilibrio y caí abruptamente sobre la arena con ella encima mío, nos quedamos mirando fijamente, su risa automáticamente cesó y pude notar algo distinto en su rostro, no sabría definir lo que sus ojos reflejaban pero se veía hermosa, definitivamente la luz de luna provocaba que se viese aún más bella si eso era posible. Inconscientemente mis ojos viajaban desde los suyos hacia sus labios, nunca me había pasado pero en ese momento tenía unas ganas irrefrenables de besarla y la posición en la que nos encontrábamos no era de mucha ayuda que digamos, Dios! nunca se me pasó por la cabeza el querer besar a una mujer, pero con Heather no sé qué me sucede, no puedo gobernar mis sentidos. En contra de todo pronóstico la observo como milimétricamente se acerca a mi rostro, quizás son suposiciones mías pero creo que me besará (o quizás son mis ganas enormes que besarla que me hacen ver cosas), por lo que solo cierro mis ojos esperando impacientemente por un beso que nunca llegaría. Al no sentir sus labios sobre los míos ni su peso sobre mi, abro mis ojos notando que ya no se encontraba en la misma posición, de hecho ahora estaba sentada en la arena mirando al horizonte, "Tienes razón ya va siendo hora de que nos marchemos. Debemos descansar", terminada su acotación se levanta y comienza a caminar dejándome totalmente descolocada con la situación. Me puse de pie y corrí para alcanzarla, el resto del trayecto ninguna de las dos pronuncio palabra alguna.
Esa noche no hubieron risas ni conversaciones hasta el amanecer, esa noche cada una se fue a dormir como si nada hubiese pasado, cada una haciendo uso de un lado de la cama como si la otra no estuviese compartiendo ese mismo espacio. Lejos de dormirme de inmediato estuve meditando con los ojos cerrados durante mucho tiempo repasando todo lo vivido, fue allí durante esa noche de luna llena que descubrí una verdad avasalladora, al fin me di cuenta de que me había enamorado de mi mejor amiga.
En resumen este viaje dejo muchas postales simplemente hermosas, un paisaje de ensueño, aires renovados para volver a la rutina recargada de energía, nuevos amigos. Pero lo más importante, una verdad inminente: el darme cuenta que con este viaje Heather pasó de ser mi mejor amiga a ser la persona que despierta un sentimiento nuevo y aterrador… amor.
Fin Flashback
Salí de la tina cuando el agua ya estaba más fría que caliente, ya un poco más relajada me dispuse a recostarme en la cama, la cabeza me daba vueltas y quizás con un poco de sueño podría recobrar la calma. El sueño me venció a los pocos minutos con el recuerdo aún fresco de las mejores vacaciones de mi vida.
A la mañana siguiente un rayo de luz rebelde se colaba por la ventana dándome de lleno en la cara, provocando que me despertase. Muy a mi pesar me enderecé en la cama y con el movimiento pude notar como si un martillo me hubiese golpeado en seco en la cabeza, muy bien Rivera, eso te pasa por querer tomarte hasta el agua del florero. Y como todo arrepentido después de una noche de juerga me dije a mi misma que nunca volvería a tomar de esa manera, claro está que quedaría solo en eso…palabras, palabras que se llevaría el viento más adelante.
Con paso de tortuga y con una mano en la cabeza para tratar de aplacar el malestar me dirijo a la cocina en busca de algo para recomponerme, la solución un enorme vaso de agua y un par de aspirinas, ahora a esperar que surta efecto y de una vez por todas el dolor de cabeza abandone mi cuerpo.
El sofá parecía un oasis en el desierto que me llamaba a la distancia, dirigí mis aun perezosos pasos hacia el y en un santiamén ya estaba cayendo rendida encima, un cojín en el rostro servía para alejar la luz que tanto molestaba. Creo que ni siquiera alcance a estar media hora en esa posición cuando siento que alguien toca a la puerta, yo no estaba por la labor de atender pero el maldito sonido del timbre taladraba mi cabeza "YA VOY…" Grité para que cesaran con el molesto ruido "Cielos, que no puedo tener un minuto de paz… Que pasa ahora?!", abrí la puerta y para mi sorpresa era Dianna quien se encontraba detrás "Por Dios que humor que traes hoy Nay-Nay", decía mientras se adentraba en el apartamento "Si, pasa adelante. Estás en tu casa…", murmuré al tiempo que cerraba la puerta, "Si que despertaste amable, yo que vengo a hacerte compañía y mira el recibimiento que me llevo..", "Perdón es que no desperté muy bien, tengo un dolor de cabeza increíble, casi inhumano", "Lo inhumano seria haber bebido como lo hiciste anoche. Te lo tienes merecido, así que ahora te aguantas", decía mientras dirigía sus pasos a la cocina, "Ya pero tampoco quiero regaños esta mañana", asoma la cabeza desde donde se encontraba y apunta en dirección de una estantería de la sala "Mañana?, acaso no has visto la hora?, es pasado la 1 de la tarde, de hecho traía algo para que almorzáramos…", ahora la tengo parada frente a mí, "Hey, sí que estuvo monumental esa borrachera al parecer, si solo hay que mirarte la cara jajajaja", le arroje un cojín a ver si con eso dejaba de molestar "Di, por favor si vienes a reírte de mí te pido de todo corazón que no lo hagas, no estoy de ánimos", ya más seria se sienta a mi lado en el gran sofá, "A propósito de eso, y ya fuera de broma… Como estas?", "Con los estragos de una borrachera a cuestas acaso no ves?", respondo llevándome ambas manos a la cabeza para ver si con eso conseguía que la presión disminuyera aunque sea un poco "No me refiero a eso y lo sabes", "No quiero hablar de eso", "Naya quizás te hace bien hablar de ello y no guardarte las cosas. Pregunto de nuevo… como estas?", me levanto rápidamente del sillón "Como quieres que este?!", contesté alterada cosa que no contribuyó en nada con mi dolor de cabeza, "Pero Naya cálmate si?, tampoco es para que te pongas de esa manera", "Perdón, no debí descargarme contigo, es solo que no sé qué me pasa, no sé qué hacer, no sé qué sentir…. Estoy triste, tengo pena, rabia conmigo… con ella, tengo un cúmulo de sensaciones de las cuales no puedo identificar cual predomina" solté todo de una vez, "Es de esperar que te sientas así, mal que mal la chica que amas se casó", me impresionó escuchar esas palabras en voz alta, "No pongas esa cara, el que no me lo hayas dicho directamente no quiere decir que yo no lo haya notado. Sé que sientes cosas por Heather que van más allá de una simple amistad", dice con total naturalidad, "Tan obvio era?" caí derrotada en el sofá ante la aclaración de Dianna, "Al menos para mí sí, la que no se daba cuenta de nada eras tú…jajajaja", "Ya, no quiero seguir hablando de eso. No estoy de humor", "Porque no?, quizás te haría bien desahogarte", "Porque no y punto!" y aquí volvemos con el mal humor, "Está bien pero no te pongas así, controla el mal humor aunque sea por un rato", debe pensar que soy una loca psicótica a esta altura del partido pero no es así, solo estoy dolida, eso es todo, "Porque se tenía que ir con él allí?, que gana con eso?, no entiendo", y ahí vamos de nuevo… malditas lágrimas, creo que debo tener una especie de fuga porque no hay manera que deje de llorar, "La que no está entendiendo nada aquí soy yo. No sé de qué estas hablando Naya", toma mi rostro entre sus manos y en sus ojos noto que quiere respuestas "Habiendo tantas partes en el mundo, no podía ir a otro puto lugar?" agregue entre sollozos y bajé mi rostro clavando la mirada en mis manos, las lágrimas comenzaron nuevamente su peregrinaje ya más profuso a través de mis mejillas, "Hey-hey, cielo que pasa? Por qué estas así?" decía mientras sentía su mano deslizarse a través de mi espalda "El viajecito a Brasil. Jeri es nuestro, por que llevarlo allí?", "Jeri? Que es eso?. Taylor y Hemo se fueron a Sao Pablo, eso me dijo ella cuando le pregunte por la luna de miel. Van a un resort de allí", una luz al final del túnel "De verdad?" pregunté tan ansiosamente, "Naya, que es ese Jeri del que hablas?", una sonrisa nostálgica se plantó en mi rostro, "Jericoacoara, es un pueblo de Brasil en donde pase las mejores vacaciones de mi vida" en el fondo me alegraba que ellos no fueran allí, no podían ni debían hacerlo, sé que sonará egoísta pero no los quiero a ellos allí, "Y las que pasaste con ella cierto?", "Si, fue allí donde me di cuenta de lo que realmente sentía por Heather. Pero ya todo terminó, la perdí y no quiero darle más vueltas al asunto. Porque mejor no comemos, estoy que muero de hambre" le dije rápidamente cambiando el tema y dando por terminada la conversación, "Está bien, espera un momento mientras preparo todo", se levantó rumbo a la cocina, "ok" aproveché de recostarme otro rato en el sofá mientras Dianna preparaba lo que sería nuestro almuerzo en la cocina.
Después de esa conversación comimos lo que había traído Dianna, quien se pasó toda la tarde acompañándome. No volvimos a hablar del tema, al contrario hablamos de muchas cosas pero nada relacionado con Heather y realmente lo agradecí. Agradezco enormemente a quien haya puesto a Dianna en mi camino, es una amiga excepcional que me ha apoyado en los momentos más difíciles sin cuestionarme ni reprochándome nada.
POV Heather
El viaje transcurrió sin problemas, Sao Pablo nos recibía con su mejor cara y seria nuestro anfitrión por los próximos 7 días. Una semana disfrutando del sol, la brisa del mar, la maravillosa gente, la gastronomía exótica, y en definitiva todo el atractivo de Brasil a nuestra disposición.
La estábamos pasando genial, conociendo muchos lugares increíbles y disfrutando el tiempo juntos, hace mucho que no teníamos un break en nuestra rutina, siempre estaban las obligaciones que nos impedían deleitarnos con la compañía del otro, si no era por culpa de su trabajo era por el mío, siempre existía algo últimamente y francamente no sé cómo pudimos armar todo el tema del matrimonio si prácticamente no nos veíamos, pero en fin todo salió muy bien y ahora teníamos el tiempo que tanto deseábamos. Hoy estuvimos todo el día entre city tours y tarde de compras que a la larga terminaron por quitarme las ganas de seguir festejando, o al menos por esa noche, no quise hacer absolutamente nada más que tenderme en una hamaca y descansar, ya estaba llegando la noche y con ella el relajo. Piña colada en mano y mi reproductor de música, me dispuse a relajarme disfrutando en primera fila de la vista que se desplegaba ante mis ojos, el mar en todo su esplendor reflejaba la luz de luna de una manera tan sublime que parecía irreal, las estrellas empezaron a hacer acto de presencia en el inmenso firmamento y ya luego de un rato el cielo estaba completamente estrellado, incluso fui testigo de cómo una solitaria estrella fugaz aparecía raudamente en escena, la seguí con la mirada hasta que desapareció después de una fracción de segundo. Una sonrisa adorno mi rostro y sin poder evitarlo llego a mí un recuerdo muy especial.
Flashback
Naya y yo habíamos estado toda la tarde en la playa , no nos cansábamos del sol y esa hermosa playa que descansaba frente a nuestros ojos, ya llevábamos cuatro días allí, cuatro días de mucho relajo, parajes impresionantes, gente amable y en definitiva un ambiente extraordinario.
La quinta noche nos encontrábamos tumbadas en una hamaca ubicada al costado de la cabaña, ya habíamos cenado y ahora solo estábamos allí disfrutando de una maravillosa noche estrellada y del sonido del mar. Cada una estaba perdida en sus pensamientos.
En un viaje de vuelta a la realidad me voltee y la vi, ella con sus ojos cerrados, su respirar pausado que se acoplaba a la perfección con las olas, "Estas dormida?", le dije bajito, "No, pero ya casi" agregó sin siquiera abrir sus ojos "Lo que pasa es que contigo no tengo descanso, si hemos estado todo el día de aquí para allá…" continuó. El golpe en las costillas la obligo en definitiva a mirarme "Hey por qué me golpeas!", "Yo me desvivo por hacer esta estadía muy entretenida y tú te quejas", le reprocho obviamente en tono de broma, "o sea que de no ser por ti este viaje sería un completo y aburrido desastre? No sabes cómo me ofendes!" la noto seria, en verdad se habrá molestado con lo que le dije? "No es eso lo que yo quería decir, yo…" trato de aclararle pero noto una expresión rara en su cara hasta que no aguantó más y se largó a reír, "Tonta! Pensé que te habías molestado en serio", y es ahora una carcajada la que se hace presente "Jajajaja, si te hubieses visto la cara, jajaja. Ves que yo también puedo hacer este viaje un poco más interesante? jajajaja", "Ves que yo también puedo hacer este viaje más interesante?", repetí su frase en tono burlón, "Te estas riendo de mí?, esta me la pagas!", y comenzó a hacerme cosquillas, ella sabía que esa batalla ya la tenía ganada, por qué en cuanto lo hacía yo no podía controlar la risa y aceptaría mi derrota con tal de que parara, pero esta vez tuve algo de suerte y bueno el universo ayudó un poquito en la tarea de distraerla de su cometido "Jajaja, ya para!. Nay mira, una estrella fugaz, la viste?", "No trates de despistarme" continuó su cometido sin darme tregua, "No, no. Si es en serio mira ahí hay otra! jajajaja", se detuvo en seguida, para mi alivio, y observó el cielo "Tienes razón, allí paso otra más!", me dijo apuntando hacia el cielo, "Ves que no mentía!, Pide un deseo…", la aliento a hacerlo, "Pero si ya paso… ya no sirve el deseo", "Vamos no seas agua fiesta. Mira! Ahí va una más… A las tres pedimos un deseo 1,2,3 ahora!", unos segundos de silencio cada una sumida en sus pensamientos hasta que ella rompe ese pequeño instante de calma "Que pediste?", preguntó ansiosa, "Eso no se pregunta, si te digo no se hará realidad", "Esas son tonterías, si pides algo bonito y especial no tendría porque no hacerse realidad", responde totalmente relajada, "Buen punto pero de todas maneras no te voy a decir… tú que pediste?", "Hey, eres una tramposa!, tú no me dices pero yo si tengo que contarte que pedí", asiento con mi cabeza esperando por su respuesta "Te lo voy a decir única y exclusivamente para que veas que eso de las supersticiones no van conmigo. Pedí que pudiésemos ser amigas para siempre. Heather yo te estimo mucho, te considero una persona muy importante en mi vida, eres mi mejor amiga y es por eso que quisiera que este vínculo que hemos creado se mantenga inquebrantable en el tiempo", al instante sentí que lagrimas inundaban mis ojos "Tú también eres muy importante para mi Nay-Nay, no sabes cuánto y es por eso que si de mí depende vamos a estar juntas por mucho tiempo", noto que me extiende la mano, "Entonces es una promesa. Amigas para siempre?" ni tomé en cuenta su mano extendida la abrazo al instante y nos quedamos así por un rato después del cual me separe de ella quedando frente a frente "Amigas para siempre. Así que srta. Rivera vaya haciéndose el ánimo para aguantar por mucho tiempo a esta revoltosa que no la deja descansar ni un minuto", rodó los ojos y agregó "Como si tuviera alternativa…jajaja" una nueva carcajada se sumó a la banda sonora de esta noche asombrosa de estrellas fugaces y promesas. Más adelante nos enteramos que esa noche lo que presenciamos fue una lluvia de meteoritos, pero no por eso dejó de ser menos mágica.
Fin Flashback
"Para siempre…", "Que cosa es para siempre?", tan ensimismada me encontraba que no me di cuenta en que minuto llegó Taylor a mi lado, "En que estabas pensando?", más bien en quien estaba pensando, esa debería haber sido la pregunta pero de seguro que no le gustaría la respuesta, "Ehh… estaba pensando en que me gustaría estar aquí para siempre. Solo eso", se acomoda a mi lado en la hamaca y me abrazo a su cuerpo, "Tienes razón, este país tiene su encanto. Después de todo tendré que admitir que no fue una mala idea el venir aquí", "Y por qué debería haber sido una mala idea?", levanto el rostro y lo miro con el ceño fruncido, "Vamos mi amor, habiendo destinos mucho más maravillosos que este…podríamos haber ido a cualquier sitio, lo sabes", acaso estaba tratando de decir que no está a gusto? Que vino en contra de su voluntad?, "Si lo tengo claro, pero yo quería venir aquí… me gusta este lugar", le respondo poniendo mi mejor cara de gato de shrek "Ahh sabes que no puedo decirte que no cuando pones esa carita… te amo mucho", nos dimos un pequeño beso para luego tumbarme nuevamente sobre su pecho "Yo también".
Esta noche inevitablemente mis pensamientos se fueron hacia ella, como estaría?, que estaría haciendo? Y sin poder evitarlo me dormí teniéndola presente en mi mente. Desperté de madrugada en esa gran cama de hotel junto a mi marido quien me abrazaba por la espalda, lentamente me removí de su agarre y me dirigí al baño, me plante frente al espejo visualizando mi reflejo en el, luego mojé mi rostro con un poco de agua fría, se sentía tan fresca y agradable, volví a mirar mi imagen reflejada en el espejo y fue ahí en ese preciso instante que por primera vez me cuestione realmente si no me había precipitado con la decisión de casarme, pero no sacaba nada con plantearme esas interrogantes, no ahora… ya estaba hecho y no había vuelta atrás.
Volví al dormitorio, me metí lentamente entre las sabanas y me aferre a su cuerpo "Que pasa mi amor?" preguntó me dio adormilado pero no tenía intenciones de hablar en ese momento, solo quería dejarme llevar. Ahora era mi cuerpo el que tomaba las riendas del asunto, no quería pensar en nada ni en nadie. Terminamos haciendo el amor hasta que caí rendida y finalmente me dormí.
Después de una maravillosa semana el viaje llegaba a su fin y con el mi vuelta a la realidad, a las obligaciones, al tener que afrontar la vida de otra manera, ya no estaba sola, tenía a una persona con la que recorrería mi vida de aquí en mas.
Y eso amig s míos ha sido el capitulo de hoy, espero les haya agradado.
Canciones:
-need you now, lady antebellum
-pecado, caetano veloso (me encantó la canción y como estamos en Brasil aproveche de integrarla en la historia ^^) \watch?v=j7wUOS7tiAc
Recuerden su review me alienta a seguir, un abrazoo ;)
