Perder la paciencia es perder la batalla.


Atardecía en Konoha, por lo que el movimiento de las personas en las calles aumentaba considerablemente. En uno de los callejones del centro comercial, Yoko miraba sumamente curioso su propio reflejo, dado por un espejo roto cerca de unos botes de basura. Ignoraba que a su lado Pájaro-chan estaba tirado en el piso, con su plumaje desordenado, lamentándose en silencio.

¿Cómo pasó…? ¿Cómo fue que arrastró a uno de los cachorros al centro de la aldea…? ¡¿Cómo es que no lo notó antes…?! ¡Había estado tan asustado de terminar sin su cola que se le traspapeló el hecho de que Yoko no lo había soltado…!

¡¿CÓMO PASÓ?!

Yoko movió sus orejas, y miró curioso a Pájaro-chan, quien se golpeaba la cabeza contra el piso, intentando encontrar la realidad al asunto…

El pequeño no lo sabía… Pero estaba en problemas… O más bien… Pájaro-chan estaba en graves problemas…

No tenía la fuerza necesaria para volver a volar, y menos aún para llevar al cachorro de regreso a la Residencia Uzumaki…

Si Kurama salía de la reunión del Daimyo, y descubría que secuestró al pequeño…

La imagen del Kyubi enfurecido hizo que el plumaje del ave se erizara por completo, sobresaltando a Yoko, quien había intentado acercársele cautelosamente con la intención de morder su cola.

Pájaro-chan negó varias veces con la cabeza, decidido a no caer en la desesperación. ¡En su vida pasada fue un Jounin de Konoha, uno de los Hyuga más poderosos de su clan y un genio! ¡Devolver a un cachorro de un año no sería un reto para él…!

Se volteó de inmediato, decidido a no rendirse tan fácilmente… hasta notar que Yoko se asomaba a la calle, por lo que le agarró la cola con su pata y se lo llevó rápidamente hacia el callejón.

Comenzó a regañarlo con varios "¡PIO-PIO-PIO!", bastante enojado, puesto que era demasiado delatador que un aldeano viese a uno de los cachorros del Kyubi salir de un callejón.

Yoko parpadeó, y ladeó la cabeza, curioso, haciendo suspirar al ave…

Claro… El cachorro aun no podía entenderlo…

Se supone que, como tiene sangre de Yokai, debería ser capaz de entender a alguien del Mundo Puro como él, pero, según Natsumi, solo los Yokai de 20 o 27 años para adelante desarrollan esa habilidad…

Se cruzó de alas, pensativo, intentando encontrar un método efectivo para hacerle entender al cachorro la situación, hasta que este comenzó a morderle la ya desplumada cola…

Los aldeanos que pasaban cerca se sobresaltaron al escuchar un ruido parecido al de una bandada de feroces pájaros enfurecidos…

Yoko, con los ojos entrecerrados y sus orejitas gachas, hizo un ruido con la nariz, pues estaba adolorido ya que Pájaro-chan le picoteó varias veces la cabecita, lo que explicaba que saliera un poco de vapor de ella. El ave, en cambio, se intentaba arreglar el desastre de plumas en su cola, piando enojado, tanto así que cualquiera diría que era como un gallo enardecido.

-Pájalo… malo…- gimió Yoko, haciendo que Pájaro-chan lo mirara con su Dojutsu activado, sobresaltándolo y que se escondiera detrás de una caja de cartón, sin darse cuenta que su esponjosa cola quedó a la vista.

Pájaro-chan se golpeó la cara con su ala, pidiendo paciencia… Sí, también era consciente del "Esconderse no jutsu" del pequeñín… ¿Cómo podía ser tan… tímido…? Aunque, bueno… Nadie se espera que un pájaro ponga los ojos en blanco de esa forma…

Desactivó su Dojutsu, se acercó y picó la cola de Yoko. El zorrito soltó un chillido y se volteó de inmediato, con su pelaje esponjoso, para ver sorprendido como Pájaro-chan hacía muecas y ponía sus alas como si fueran algún tipo de peinado…

Yoko parpadeó y se rió, divertido. Se acercó al ave y comenzó a lamer su cara, haciéndolo suspirar y preguntarse cómo llegó a eso…

-Pájalo diveltido- sonrió Yoko, moviendo su cola- ¿Jugamos…?- pidió, emocionado, mientras Pájaro-chan se intentaba quitar toda la baba del plumaje.

Pero, para su sorpresa, el ave lo señaló con su ala, se señaló, y comenzó a caminar por el callejón, extrañándolo. Yoko, sin entender, ladró contento, haciendo que Pájaro-chan se volviera a golpear la cara con su ala, pidiendo nuevamente paciencia.

Ni siquiera había entendido esa simple indirecta de seguirlo…

No podía con los niños…


Parado en la punta de un poste de luz, Naruto frunció el ceño, intentando ver alguna señal de Pájaro-chan y el cachorro extraviado por esa parte de la aldea.

-Parece que ninguno va a poder regresar-dattebayo…- murmuró el Hokage, quien traía puesto un "Porta bebé" blanco con bordes negro, y al frente el símbolo Uzumaki.

Quienes estaban instalados en él eran Inari y Fuyumi, que miraban hacia abajo, curiosos al estar a tanta altura, aunque el mayor se sentía algo intimidado.

-Vamos, niños- escucharon, y miraron a Ramen-oniichan- Les dije que esta es nuestra misión, ¿no? Tienen que ayudarme a ver si aparece Pájaro-chan con Yoko-dattebayo- les recordó.

-¡Ship!- ladraron contentos, y asomaron sus cabecitas por los bordes del "Porta bebé", haciendo suspirar al adulto.

"No puedo crear más clones… Aparecerían sin mi chaqueta y capa, y los aldeanos lo notarían… Y si Kurama se entera de esto… Ni el Sabio me salva-dattebayo…" se lamentó Naruto, temeroso de su vida...

En eso, se fijó que Inari había comenzado a mordisquear los bordes del "Porta bebé", y Fuyumi se distrajo al ver las nubes, moviendo la cola, contenta.

… No podía contar con los cachorros… en absoluto…

En eso, notó que su celular comenzó a vibrar, por lo que lo sacó de su bolsillo, esperando que no fueran malas noticias…

-¿Diga…?- contestó…

-¡¿QUÉ ES LO QUE ESTÁS HACIENDO?!-le gritó Shikamaru desde el otro lado, provocando que su tímpano gritara de dolor.

-¡A-AY!- alejó de inmediato el celular de su oído, pero de tal forma que casi pierde el equilibrio, extrañando a los cachorros, hasta que Fuyumi se resbaló y se salió del "Porta bebé", a lo que Naruto la agarró a tiempo de la pañoleta.

Suspiró, sumamente aliviado, mientras la zorrita ladraba, contenta.

-¡CONTESTA!-reclamó Shikamaru.

-¡¿S-Shikamaru?! ¡¿Qué pasa-dattebayo?!- exigió saber Naruto poniendo a Fuyumi en su hombro, ignorando que comenzó a lamerle la mejilla.

-Mira-hacia-abajo- habló el Nara.

-… ¿Abajo…?- parpadeó Naruto, y miró hacia la calle, para quedarse en blanco al ver que la mayoría de los aldeanos de la calle le estaban sacando fotos, o grabando...

Se quedó en blanco, horrorizado…

-¡Están mandado fotos tuyas por internet con el título "Niñero-kage"! ¡¿Cómo has sido tan idiota?!-le gritó enfadado Shikamaru, leyendo la "noticia de último minuto" desde su computadora, con una imagen del Hokage parado en un poste con un "Porta bebe" bien puesto, con los cachorritos en él…

No era una imagen respetable… Definitivamente, no…

-¡ESTO ES MALO!-chilló Naruto, alejándose de inmediato de la zona concurrida, para decepción de los aldeanos.

-¡BIEN MALO SI KURAMA SE ENTERA DE ESTO!-le aseguró Shikamaru, enojado- ¡Tienes suerte de que él no sepa ocupar computadoras o celulares!-

-¡¿YO?!- eso ofendió a Naruto, quien saltaba entre los techos, metiendo a Fuyumi al "Porta bebé"- ¡Todo esto es tu culpa!-

-¡¿Cómo?!-

-¡¿QUIÉN FUE EL QUE ME METIÓ COMO NIÑERO-DATTEBAYO?! ¡TU! ¡TODO ESTO TAMBIÉN ES TU RESPONSABILIDAD! ¡ASÍ QUE COMO MI "MANO DERECHA" CAERÁS CONMIGO-DATTEBAYO!- aseguró enfadado Naruto, mientras los cachorros disfrutaban de las sacudidas al saltar y aterrizar.

-¡ARG, QUE PROBLEMÁTICO!- Shikamaru se rascó la cabeza, fastidiado- ¡ESTÁ BIEN! ¡TRAE A LOS CACHORROS AQUÍ! ¡Te ayudaré a cuidarlos...!-cedió, hasta notar algo en la foto de la computadora.

-¡Gracias, Shikamaru! ¡Esto era lo que necesitaba escuchar-dattebayo!- admitió Naruto, aliviado, cambiando de rumbo.

-… Naruto…- murmuró Shikamaru, extrañándolo-… ¿Por qué en la foto salen dos de los tres cachorros en el "Porta bebé"?- le preguntó, dejándolo mudo.

-... Se me perdió…- gimió Naruto.

Shikamaru se quedó de piedra…

-¡ERES UN PROBLEMA VIVIENTEEEEEEEEEEEEE!-


A las afueras de Konoha…

El Equipo Konohamaru se encontraba en un claro del bosque, repasando los últimos detalles de la misión.

-¿Lo tienen claro?- les preguntó Konohamaru, cerrando un pergamino y guardándolo.

-Sí. Tenemos que desviar las rutas de los jabalí lejos de las tierras de cultivo de la aldea-asintió Sarada, acomodándose los lentes.

-Guiándolos hacia una zona con suficiente vegetación para ellos- agregó Mitsuki, a lo que su amiga asintió.

-Me alegra ver que estén atentos… Algunos-Konohamaru miró a Bolt, quien se había quedado mirando el celular- ¡Bolt!- lo llamó, extrañándolo- ¿Prestaste atención?- le preguntó, sonriendo enojado.

-¡Pues claro!- sonrió con altanería el rubio, sin dejar de mirar su celular, fastidiando a Sarada- Solo debemos llevar lejos a los jabalí, ¿no? ¡Es pan comido-dattebasa!-aseguró.

-¡No es pan comido, shannaro!- aseguró Sarada, algo ofendida.

-Es una misión que debemos cumplir en equipo- le recordó Mitsuki.

-Lo sé, lo sé. Así que por eso no me preocupo…- le aseguró Bolt haciéndole sonreír, hasta encontrarse con algo en el celular…

Lo que vio lo hizo enojar.

-¿Bolt?- se preocupó Sarada, hasta que el joven guardó de mala gana el aparato en su bolsillo.

-Iré a caminar-dattebasa- murmuró, alejándose.

-¡Oye, Bolt!- se molestó Konohamaru.

-Aun no es hora de la misión, ¿verdad?- le señaló Bolt, haciendo que el adulto suspirara.

-¿Qué le pasó? Estaba bien y después… se molestó…- se extrañó y preocupó Mitsuki.

Sarada frunció el ceño, y sacó su celular, haciendo sacudir un poco el llavero de mapache que tenía colgado…

-¡Esto es…!- se sorprendió la Uchiha, tomando la atención de su compañero y maestro.

-¿Qué cosa…?-Konohamaru se asomó junto a Mitsuki, quedándose en blanco al ver la foto del "Niñero-kage".

-Oh. Parece que Hokage-sama es algo fotogénico- sonrió con una gota en la cabeza Mitsuki.

-E-Estas fotos están rondando por todo internet…- murmuró Sarada, algo shockeada-I-Incluso hay videos… No me extraña que el shannaro esté tan enojado…-suspiró, negando con la cabeza.

"Naruto-oniichan…" suspiró Konohamaru, rascándose la cabeza, sin poder creer que el Hokage se metió en semejante… lio…

-¿Pero por qué lleva a Inari y Fuyumi en una mochila de bebé?- se extrañó Mitsuki, mirando el celular, dándole unos golpecitos al llavero de mapache.

-Es un "Porta bebé"- le explicó Konohamaru, tomando la atención de sus dos estudiantes- Aunque no me extraña que Hokage-sama lo siga manteniendo-

-¿Manteniendo?- se extrañó el peliceleste.

-Sí…- asintió Konohamaru- Aun recuerdo cuando lo ocupaba con Bolt, y después con Himawari-chan- admitió, sorprendiendo un poco a los jóvenes.

"Ya veo… Es el "Porta bebé" de Bolt y Himawari-chan… Shannaro…" Sarada vio por donde se había ido Bolt, comprendiendo por qué su amigo se enojó…

El "Porta bebé" en el que su padre lo había cuidado, y después a su hermanita… Y ahora… Lo ocupaba como si nada con los cachorros…

"Shannaro… Lo ves de la forma equivocada" negó Sarada, aun algo preocupada.

Mientras, Bolt, apoyando la espalda en un árbol, miraba en su celular la imagen de su padre…

"Tienes tiempo para trabajar… para estas tonterías… y no para…" apretó un poco el celular"Eres un padre idiota-dattebasa…" sentenció, dolido, con los ojos entrecerrados…


Residencia Nara.

-¡IDIOTAAAAAAAAA!-resonó en el hogar, sobresaltando a Inari y a Fuyumi, que habían estado jugando debajo de la mesa del salón, mientras los adultos trataban de conversar.

Naruto hizo una mueca, incómodo y avergonzado, mientras Shikamaru recuperaba el aliento.

-Y-Yoko está co-con Ne-Pájaro-chan- le recordó Naruto, intentando calmar a su amigo- Además si lo encontramos rápido no pasará nada, ¿no?-

-¿Cuándo fue que volviste a ser tan idiota…?- Shikamaru se tapó el rostro, fastidiado, ofendiendo un poco al rubio, mientras Inari y Fuyumi se asomaban a la mesa, observando las galletas que habían en esta.

-¡No entiendes el alcance que tienen estos cachorros-dattebayo!- aseguró Naruto, golpeando la mesa, sobresaltando a los zorritos- Por cierto… Te bañaste, ¿verdad?- lo quedó mirando, dejándolo en blanco-… Es que hueles a jabón... Demasiado…- admitió, tapando su nariz.

-Repítelo…- sonrió enojado Shikamaru, con un tic en la ceja.

-¡Como sea! ¡Tú cuida a Inari y Fuyumi mientras voy a buscar a Yoko-dattebayo!- le ordenó Naruto, levantándose.

-¿Por qué no solo usas el Sennin Mode para eso?- le preguntó Shikamaru, mirándolo caminar hacia la entrada.

-… Si lo hago…- murmuró Naruto, mirándolo de reojo-… T-Tal vez Kurama se dé cuenta…- gimió, dejándolo en blanco.

-¡¿NI SIQUIERA LO HAS INTENTANDO, IDIOTA?!- Shikamaru comenzó a zarandearlo, enojado.

-¡NO QUIERO ARRIESGARME A QUE SE ENTERE-DATTEBAYO!- aseguró el Hokage, a la defensiva.

-¡Al menos trata!- ordenó Shikamaru, soltándolo.

-E-Esta bien…- suspiró Naruto, cerrando los ojos, comenzando a acumular chakra natural.

En eso, Shikamaru escuchó un ruido extraño, por lo que miró a la mesa del salón, para sobresaltarse al darse cuenta que Inari y Fuyumi arremetían contra las galletas.

-¡Ah, no! ¡Fuyumi, sé de tu problema con el azúcar!- intentó agarrar a los cachorros, pero estos saltaron de la mesa, ladrándole.

-¡Galetas!- exigieron los dos hermanos, dispuestos a pelear por el dulce, fastidiando al Nara.

Mientras, Naruto acumuló suficiente chakra, activando el Sennin Mode.

"Bien, con esto debería…" el rubio decidió concentrarse, para poder sentir la presencia de Yoko en la aldea…

No debería ser difícil… Debía tener un chakra parecido al de Natsumi o al de Kurama…

Pero… pero lo que sintió lo dejó sorprendido…

[Naruto] lo llamó Kurama, sobresaltándolo de tal manera que desactivó el Sennin Mode de golpe, extrañando a Shikamaru, quien sujetaba a los cachorros mediante el Kagemane no jutsu, lo cual fastidiaba a los pequeñines, puesto que no sabían por qué no podían moverse.

[¡K-Kurama! ¡¿Q-Qué pasa?!] intentó sonar calmado Naruto, pero no era muy fácil, puesto que sudaba a mares.

[… ¿Por qué entraste a Sennin Mode?] le preguntó el Biju, entrecerrando los ojos, asustando al rubio [Sentí como acumulabas chakra natural… ¿Pasó algo?] exigió saber, serio.

[¡S-Solo quería entretener a los cachorros!] mintió rápidamente Naruto [¡Y-Ya sabes! ¡Como mis ojos cambian y todo eso-dattebayo!]sonrió, incomodo.

[…] Kurama hizo una mueca, pensativo y serio [… Ah….] suspiró, fastidiado [Bien… Pero no los asustes]

[¡Sí…!] asintió aliviado el rubio.

[Pero como un simple aviso] agregó el zorro, extrañando a su amigo [Si algo le llegase a pasar a alguno de mis cachorros…]comenzó a decirle, haciéndole tragar saliva [… Voy a castrarte]

Naruto se quedó de piedra…

[¿Entendido?] bufó el zorro, cortando la conversación mental, mientras Natsumi comenzaba, al fin, a hablar el tema de la reunión con el Daimyo…


-O-Oye, Naruto…- Shikamaru miró preocupado al rubio, que estaba de piedra- ¿Lograste encontrar a Yoko?-

-¡TIENES QUE AYUDARME, SHIKAMARU!- le suplicó Naruto, zarandeándolo, haciendo que su jutsu se desactivara, a lo que Inari y Fuyumi cayeron esponjosamente en el tatami, sumamente extrañados- ¡DEBEMOS ENCONTRAR A YOKO CUANTO ANTES…! ¡LA INTEGRIDAD DEL HOKAGE ESTÁ EN PELIGRO-DATTEBAYO!-

-¡C-Cálmate un poco!- se soltó Shikamaru- ¿Qué te parece que llames a los ANBU? Creo que es la mejor opción para acortar terreno- le señaló.

-¡N-NO! ¡La pérdida de Yoko debe quedar en secreto! ¡Solo tú y yo lo sabemos…! ¡NO PUEDE EXTENDERSE ESTA NOTICIA-DATTEBAYO!-ordenó Naruto, llorando a mares, incomodando a Shikamaru.

-E-Espera un poco… Primero me pides que cuide de los cachorros, ¿y ahora que te ayude a buscar a Yoko? Yo no puede hacer clones como tú- le señaló, a lo que Naruto bajó la cabeza.

-Son todo un problema- escucharon, y miraron de inmediato a Temari, quien, en la entrada del salón, los miraba cruzada de brazos.

-¡¿T-Temari…?!- se sorprendió Shikamaru, mientras los cachorros, que habían vuelto a atacar el plato de galletas, levantaron la cabeza, con sus mejillas infladas a mas no poder por el embeleco- ¡Pensé que habías ido a ver a Ino y Karui!-señaló.

-Se canceló- suspiró la mujer, mirando a los cachorros, siendo tal su mirada que Inari tragó, pero no por la comida, sino por el miedo que le dio de golpe, extrañando a Fuyumi- Parece que hubo un problema con unas flores e Ino fue ver lo que pasaba… -miró a Naruto, quien parpadeó, incomodo.

-E-Esto… P-Puede explicarlo…- aseguró Shikamaru, nervioso.

-Escuché todo el escándalo con solo entrar a "mi tranquilo hogar"- informó Temari, haciendo que el Hokage y su Mano Derecha agacharan la cabeza- ¿Así que qué esperan?- los miró fastidiada, tomando la atención de ambos- No deberían seguir perdiendo el tiempo. Ambos serán responsables si le pasa algo a Yoko- les dijo, seria.

-Sí. Gracias, Temari- agradeció Naruto, antes de irse por el pasillo.

-Ten cuidado con los cachorros- le aconsejó Shikamaru antes de seguir a su amigo.

-Sí…- Temari vio como abrían y cerraban la puerta de la casa, para después mirar a los cachorros.

Fuyumi seguía pendiente de lo que quedaba de galletas, en cambio Inari la miraba con el pelaje erizado.

-¿Oh? ¿Así que te doy miedo?- sonrió levemente Temari, sobresaltando a Inari.

-Grrrrrrrrrrrrrrrr- le gruñó ofendido el zorrito rojo, extrañando a Fuyumi- ¡Fuyu, juguemos!- le ladró a su hermanita.

-¡Shipi!- asintió divertida la zorrita, a lo que ambos se bajaron de la mesa, comenzando a morder las patas de esta.

-¿Oh…?- sonrió de lado Temari, y se mordió el pulgar.

Hubo una pequeña explosión de humo en el salón que extrañó a los cachorros, quienes dejaron de roer las patas de la mesa.

-¿Bom?- parpadeó extrañada Fuyumi.

Entonces, de golpe, se clavó frente a los hermanitos una guadaña llevada por una comadreja con un parche en el ojo, siendo tal el susto que se fueron corriendo a una esquina del salón, con el pelaje erizado por completo.

-Me alegra mucho que se diviertan- confesó Temari, acercándose a los cachorros, con su enorme abanico en mano, mientras Kamatari, su invocación, se subía a su hombro- Pero, lamentablemente para ustedes, en esta casa no se aceptan "niños problemáticos"- sonrió de lado, asustando a los cachorros- Conmigo no podrán pasarse de listos como con mi marido o "Ramen-oniichan", así que será mejor que se comporten, sino…- miró a Kamatari, que frunció el ceño.

-¡S-SHIPI!-asintieron Inari y Fuyumi, asustaditos…


No podía… No podía dar un paso más…

Pájaro-chan llevaba a rastras a Yoko en la espalda por unos callejones, porque el pequeñín, después de caminar unas cuadras, se cansó tanto que se quedó dormido, para su horror…

No… Ya no podía… El pequeño le pesaba demasiado…

Sin que sus patas pudiesen moverse, Pájaro-chan cayó al piso, agotado, siendo tal el suave movimiento que Yoko despertó, confundido.

El cachorro bostezó, mostrando sus pequeños y blancos colmillos, para después chasquear la lengua, con un poquito de flojera. Miró extrañado a Pájaro-chan, quien parecía realmente exhausto.

-¿Tash ben?- le preguntó, curioso, a lo que el ave pio levemente, llorando a mares.

Yoko sonrió y le lamió la mejilla, baboseándolo en el proceso.

Contento, se bajó del pájaro, para notar que estaba en un lugar diferente. ¿Se había quedado dormido?

Parpadeó, curioso, hasta que, de golpe, sintió una presión en el pecho que le dolió tanto que gimió. Pájaro-chan levantó la cabeza de inmediato, mirando al cachorro, quien se sentó, temblando un poco.

Extrañado, Neji se le acercó, para ver que el pequeñín tenía los ojos fuertemente cerrados, gimiendo. Le pió, preocupado, tomando su atención.

-P-Pajalito… D-Duele…- gimió Yoko, bajando las orejas.

Neji, preocupado, le sobó la espalda con su ala, pero el zorrito tembló de dolor, gimiendo.

Entonces, de afuera del callejón se comenzó a escuchar una discusión, lo que tomó de inmediato la atención de Pájaro-chan, sin darse cuenta que al escuchar eso Yoko cerró con mayor fuerza los ojos. El ave frunció el ceño, y, con precaución, se dirigió al final del callejón, asomándose, para ver que el origen era la discusión entre el dueño de una verdulería y un cliente insatisfecho, la cual uno de los clones de Naruto era el intermediario.

Eso alegró al ave, puesto que un clon de Naruto era suficiente para poder regresar a la Residencia Uzumaki, pero se sobresaltó al notar que la discusión entre los dos aldeanos se volvía demasiado fuerte…

Parece que era una disputa por unos bichos en las lechugas o algo así.

Neji negó… Por cosas así las personas podían enfurecerse demasiado fácil…

Miró para atrás, para piarle a Yoko, pero se asustó al darse cuenta que el cachorro no estaba…

¡NOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO!

El ave, totalmente alarmado, comenzó a correr por los callejones, intentando aletear, pero estaba demasiado cansado como para emprender vuelo…

¡SOLO HABÍA QUITADO LA VISTA POR UNOS SEGUNDOS…! ¡Y SE LE ESCAPA EL CACHORRO…!

¡¿CÓMO ESE DÍA TERMINÓ SIENDO TAN FATÍDICOOOOOOOOOOOOO?!


Tenía que alejarse… Alejarse de los gritos de esos humanos…

Esos eran los pensamientos que recorrían a Yoko, quien, asustado por aquella discusión, incrementado por el dolor en su pecho, había decidido alejarse cuanto pudo de aquel lugar…

Casi sale de un callejón cuando unas cajas cayeron de un carruaje, asustándolo y haciendo que se ocultara tras un tarro de basura. Se asomó, asustado, para ver como el dueño del carruaje le reclamaba a los que debían subir la carga al vehículo, quienes se defendieron…

Entonces, el dolor en su pecho aumentó, mientras los gritos de enojo de los humanos resonaban en sus orejitas… asustándolo y agobiándolo…

Negó asustado, y se tapó las orejas con sus manitas, tratando de no oír los gritos, pero resonaban tanto en su cabeza que volvió a emprender una huida, corriendo por los callejones, hasta que salió por uno, adentrándose sin querer a una calle, de tal manera que los aldeanos trataron de esquivar aquella pequeña bola de pelos que corría entre sus pies.

Totalmente asustado, Yoko no se había dado cuenta que ahora corría por la calle, ante la mirada sorprendida de varios aldeanos que no pudieron notar quien era entre tanto gentío… Pero el pequeño podía escuchar… No, podía sentir perfectamente los gritos de enojo de los comerciantes, de una pareja que estaba por romper, el plan de unos niños que iban a lanzarle una bomba con agua a un anciano de malas pulgas, la discusión entre unos Chunin, los comentarios mal intencionados de unas mujeres mayores con respecto a una conocida…

Todo eso… Todo eso lo sintió, atormentando su cabeza y su pequeño corazón…

Logró salir de la calle, ocultándose en otro callejón, mientras algunos aldeanos se preguntaban si había sido una rata enorme o algo así…

No se detuvo, ni miró por donde iba, por lo que no se percató de las cajas de cartón con las que chocó, y que al mismo tiempo amortiguaron el choque.

El pequeño quedó boca arriba, encima de las cajas, asustado ante el repentino silencio en el que se encontró… pero… aun así… le dolía el pecho…

Comenzó a gemir, asustado por aquel horrible torbellino que había sentido, por lo que, sin poder aguantarlo más, comenzó a llorar, restregando sus ojos con sus manitas.

-¡M-Ma…! ¡Ma…!- llamó, asustado, acurrucándose en las cajas- ¡Quelo a mi Ma!-gimió, nervioso- ¡Paaaaa!- lloró.

Pero se quedó quieto al sentir un maullido, por lo que, lentamente, miró hacia arriba, para ver en el techo a una jauría de gatos, que lo miraban maullando amenazadoramente…

Gatos…

Si el pequeño había sentido terror hace unos momentos, eso ahora no se comparaba con lo que sentía ahora

Le temía a los gatos… Le daban terror la mirada, sus voces, sus colas… Todo… Tanto así, que le era muy difícil ver a su tía Matatabi

Asustado, trató de alejarse bajándose del montón de cajas, corriendo de inmediato, pero uno de los gatos se le abalanzó, haciéndolo rodar y chocar con un esponjoso sonido contra unas bolsas de basura, quedando boca abajo.

Gimió, asustado, sin atreverse a moverse, viendo como los gatos bajaban del techo, acercándose a él…

¿Por qué…? ¿Por qué eran así con él los gatos…? No lo entendía…

¿P-Por qué lo odiaban…?

Tenía miedo… Ya se acercaban… Estaba solo… Tenía miedo…

-¡PAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA!- llamó, asustado, llorando…

Entonces, los gatos se le abalanzaron…


Kurama abrió los ojos de golpe, sintiendo un sudor frío, por lo que levantó la cabeza, tomando la atención de los ANBU, mientras Natsumi le informaba al Daimyo sobre uno de los temas de la reunión.

"¿Q-Qué de-demonios…?" pensó el Kyubi, aun sintiendo un sudor frio "¿Qué demonios fue eso...?"

No había pasado nada malo… ¿verdad…?


Oh-oh…

¿Qué creen que pase ahora, queridos lectores…?

¿Será bueno… o malo…?

Sorry por dejarlos con SEMEJANTE MOMENTO, pero estoy en periodo de exámenes. Aun así, mis dedos pedían que escribiera esto, así que me hice el tiempo y decidí publicar un nuevo cap [espero que no quelan liquidarme^^']

Otra vez, Zoe. Otra vez actualizando en la madrugada [01:37] Muy mal, muy mal^^'

¡Espero hayan disfrutado el cap! [no me maten, plisss^^'] ¡Y ténganme paciencia:)! [no me maten, plisss^^'x2]

¡Gracias por leer y no olviden comentar XD!

¡Nos leemos!