Hola! Que bueno que sigan leyendo este fic ^^ Me hacen muy feliz, de verdad gracias a todos los que lo leen, dan follow, fav y dejan review. Que bueno que les gustó la canción de Kise, al principio estaba muy insegura respecto a ponerla o no, pero que bueno que si lo hice ^^
Agradecimiento especial a TsukuyomiUchiha, inochan-uchiha, Ariasu-sama, kote-chan54, Nai-Nyan, Kiryu Zero, AmanthaB. Y por supuesto también a:
Moka shijagami: Que bueno que te gustó ^^ Descuida, habrá suficiente Akakuro para complacer todas nuestras fantasías yaoiescas :9.
Guest: Jejeje aún no estoy bien segura de sí será con toda la Kiseki, al menos la parte de Midorima y Murasakibara está más difícil XD pero a ver qué pasa :P
Rue-Kirkland: Efectivamente, Bakagami es Bakagami y no lo puede evitar, está en su ser XD Y Kise es un amooorr, lo quiero mucho aunque también me guste hacerle bullying XD Pobre Tetsu, ni se imagina lo que le espera muajajaja.
Guest: Sip, Hay más aparte de Akashi y Kise. Ya irán apareciendo ;)
rocio e-chan: Jejeje esto del shaoi es una gran adicción XD Creo que Kuroko ya se está traumando jaja :P che llavero está bn requeté embrujao. Y lo más probable es que toda la kiseki esté atrás de Kuroko, pero aún no estoy bien segura XD
Nana-Chan: Siii, el llaverito hizo que todo empezara en marcha :) Que bueno que te gustó la canción de Kise ^^ Y pues, todavía falta mucho para ver con quien se quedara Kuroko, pero no te preocupes, habrá tanto Akakuro que no podrán más XD
Disculpen si se me pasó alguien en responder, Fanfiction me estuvo mostrando sus reviews con uno o dos días de retraso u.u no sé que le pasa…
Disclaimer: Kuroko no Basuke no me pertenece.
-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.
-K-Kise kun…- Sus ojos celestes a medio abrir, su sonrojo cada vez más latente, y sus níveos brazos arañando su espalda.
El rubio besaba su cuello, para luego pasar a mordisquear su lóbulo, susurrando palabras de afecto.
-Ahh…ah!- Sus estocadas cada vez más fuertes y rápidas dejaban sin aliento al oji azul.
Besaba su boca con más fervor, entrecortando los crecientes gemidos. Por mucho que quería oírlos, simplemente no podía dejar de besar ese elixir que era su perdición.
Cuanto había ansiado por estar así con él, tanto tiempo, tantos años, tantas noches… Y al fin, al fin estaba disfrutándolo, gozándolo, sintiéndolo, marcándolo…
Hubo un tiempo en que creyó que esto jamás sería posible, que podría tener a cualquier otro u otra, menos a él…
Pero ese tiempo había quedado atrás, ya no más soledad ni sufrimiento por desamor…
Se encontraban cerca del clímax, la entrada del peli celeste lo ajustaba más y más.
-Ahh! Ryo… Ryota!- Gemía al fin sin tapujos, haciendo feliz a sobremanera al rubio, y más por llamar su nombre así.
Estaban a punto de correrse cuando
-BEEP BEEP BEEP BEEP BEEP- Una floja mano apagó el despertador. La cabeza rubia salió a flote, maldiciendo por lo bajo.
-Rayos… no otra vez…- Dijo modorro y mal humorado. ¿Cuántas veces había tenido ese sueño? Ya no lo recordaba, y no era que le molestara, al contrario.
Lo malo era despertar a la cruda realidad.
De mala gana quitó su cobija, notando que nuevamente tendría que ducharse y cambiar las sábanas. Era la tercera vez esta semana. Y es que desde que decidió declarársele al oji azul, no precisamente cara a cara, los sueños húmedos se volvían más y más frecuentes.
Fue entonces qué recordó que por fin lo había hecho, por fin había entregado a su eterno crush la canción que había grabado meses atrás, pero nunca se había atrevido a mostrar.
Tomó su decisión después de una extraña conversación por chat con Midorimacchi, un comentario que hizo sobre cierto pelirrojo bastó para que se decidiera. Le tomó unos minutos pero se dio cuenta que si no tomaba acciones ya, alguien más se le iba a adelantar. Y no podía permitir eso.
Un nerviosismo recorrió su cuerpo, solo de pensar que el chico ya había escuchado su intento de declaración lo hacía sentir locas mariposas en el estómago. ¿Qué habrá pensado…? ¿Le habrá gustado? ¿Habría cambiado de parecer respecto a él?
No lo sabía, ni podría saberlo a menos que se lo preguntara.
El rubio sabía que no sería como si el chico se le decidiera aventar a los brazos así por que sí. Perfectamente entendía que no era correspondido, pero esperaba que quizás, solo quizás, si el peli celeste conocía sus sentimientos y veía que iba en serio, podría empezar a tomarlo más en cuenta.
Recordó cómo fue que comenzó a enamorarse de ese chico fantasma.
Si le hubieran dicho años atrás que se enamoraría de alguien como él, se hubiera reído vilmente considerando que era un chiste de pésimo gusto. Nunca le había gustado un hombre, y si le hubiera gustado uno, sería de un tipo completamente diferente.
Siguió sumergido en sus recuerdos de secundaria cuando su alarma volvió a sonar. Si no se apuraba se le iba a hacer tarde, otra vez. Podía recapitular su enamoramiento en otra ocasión, quizás en clases, en lugar de prestar atención como debía.
Con poca energía salió al fin de la cama y se fue directamente a la ducha. Hoy iba a ser un día especial, fuese cual fuese la respuesta que el oji azul iba a darle, tenía que verse mejor que nunca. Suspiró hondo, y rezó a todas las deidades que conocía que por favor, dejaran que ese lindo ángel peli celeste le diera una oportunidad…
-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.
-Oi Kuroko ¿Qué te pasó? Te ves terrible- Dijo Kagami a su pequeño amigo, en uno de los descansos entre clase y clase.
-…- Dicho chico no contestó, estaba dormido con los ojos abiertos.
-Hey- El pelirrojo acercó su mano hacia el hombro del peli azul, sacudiéndolo bruscamente. Siempre le molestaba a sobremanera cuando el oji azul lo ignoraba.
-Ah ¿Qué pasa Kagami-kun?- Contestó el pequeño saliendo de su trance, podían notarse fácilmente sus ojeras. Al parecer no había dormido mucho la noche anterior.
-Llevo un ratote hablándote y no me contestas. Y has estado dormido en las primeras cuatro clases.- Su mirada ahora estaba seria en lugar de molesta. -¿Qué te pasó?-
-… Nada, solo que no pude dormir bien.- El peli azul desvió la mirada, y Kagami sabía perfectamente que cuando el chico hacía eso era porque estaba mintiendo, o porque no quería hablar del tema.
"Debe ser por Kise…" Pensó. Aun así continuó con su interrogatorio.
-¿Y por qué no pudiste dormir bien?- Su ceja arqueada delataba que no creía nada en las excusas del chico fantasma.
El oji azul pensó un momento lo que iba a decir, suspiró y luego continuó.
-… Tenías razón-
-¿Eh?- Kagami no entendía a qué se refería.
-Dijiste que si tomaba tantas malteadas me iba a ir mal… y si, no pude salir del baño en toda la noche- Sus ojos inexpresivos lo veían fijamente, como si dejara la verdad.
El pelirrojo le hubiera creído en cualquier otra ocasión, sino fuera por las palabras que le dijo el modelo. Kuroko se dio cuenta que esta vez no se iba a escapar tan fácil, la mirada penetrante de Kagami le decía que no le estaba creyendo. El alto respiró hondo, para luego decirle seriamente.
-… ¿Qué te dijo Kise en el mensaje ese? Y… ¿qué venía en la usb que te dio?-
-…- No hubo respuesta.
-… Kuroko- Presionó el pelirrojo.
El peli celeste estaba a punto de decir algo cuando su siguiente maestro entró al aula.
-Rayos, me cuentas al rato eh.- Ordenó Kagami. Ahora que sabía de las intenciones de Kise no podía dejar de preguntarse qué había pasado. Sabía que no tenía por qué meterse, pero simplemente le hervía la sangre al pensar que el rubio iba a tratar de conquistar a su mejor amigo. Quizás debería empezar preguntándole al oji azul si en primera le haría caso a un hombre…
Kagami no pudo volver a interrogar a su sombra. Después de esa clase tenían su receso para comer, y cuando se dio vuelta el oji azul ya no estaba ahí. Esto solo confirmó sus sospechas.
"Me está evadiendo…" Se dijo a sí mismo. ¿Acaso ese latoso rubio había hecho algo tan malo que el peli azul no quisiera contarle?
-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.
Kuroko estaba en la azotea de la escuela, con el dichoso llavero entre las manos. Afortunadamente había logrado esconderse de Kagami kun. Aunque sabía que solo era cuestión de tiempo para que lo confrontara. ¿Qué podía decirle? ¿Qué desde hace dos días lo estaban empezando a acosar?
"Je… me pregunto cómo reaccionaría" Pensó el chico. En sí no tenía que contarle que él era gay, solo que ciertas personas de su mismo sexo habían comenzado a buscarlo. Nada más. Pero aun así se sentía nervioso, que tal si el pelirrojo descubría su orientación sexual ¿Lo trataría igual? Esperaba que sí, de lo contrario no podría soportarlo.
Una parte de él sentía que por eso se había alejado Aomine, porque había descubierto lo qué sentía por él. Y debido al asco, o lo que sea que hubiera sentido, decidió alejarse. Kuroko estaba muy lejos de la realidad…
"No, no fue por eso." Se repetía constantemente. Ya sabía que el jugador estrella de Tou no tenía ni idea de sus sentimientos. Se alejó porque su talento era demasiado grande, no por otra cosa.
-Je, debería estar pensando en Kise kun, no en lo qué pasó hace tanto…- Se dijo, mientras jugaba con el llavero.
Era verdad, después se frustraría con recuerdos de Aomine y preocupaciones por Kagami. Ahora tenía que pensar en el rubio.
Si esa canción y esas palabras no eran para él, y todo había sido un mal entendido, se sentiría completamente aliviado. Pero si no… no sabría qué haría. El solo hecho de pensar que el rubio estuviera enamorado de él hacía que sus mejillas se enrojecieran. ¿Cómo era posible? ¿Cuándo pasó? Siempre se dio cuenta de que este estaba algo obsesionado con él, pero creía que el rubio lo hacía por jugar.
Como si su mente lo hubiera invocado. Un mensaje del modelo lo sacó de sus pensamientos.
"Hola Kurokocchi! ¿Cómo estas? ~~ Espero que muy bien ^^. Amm, ¿Puedo verte esta noche? ¿Qué te parece saliendo de tu práctica? Paso por ti, si? ~~ Nos vemos! "
Kuroko lo leyó varias veces, sentía su corazón acelerarse. Si Kise resultaba estar realmente enamorado de él… No, no iba a adelantarse. Tenía que ser una broma, un mal entendido, solo eso. Pero por si acaso, decidió hacer un plan para prevenirse.
Primeramente, le contestó a Kise.
"Está bien Kise-kun. Mejor te veo atrás de la escuela." Y envió el mensaje. No quería que se topara con Kagami y que este tuviera más razones para interrogarlo. Inmediatamente llegó su respuesta.
"Haiisu ;) " El oji azul no lo sabía, pero el rubio había estado con el Jesús en la boca cuando se enviaron estos mensajes.
En segundo lugar, envió uno a Midorima.
"Midorima-kun ¿Puedo verte hoy en la tarde? Es urgente." La respuesta del peli verde tardó unos segundos.
"¿En la tarde? ¿Qué no tienes práctica?" Respondió.
"Tengo un momento libre. Además tu escuela está en el mismo distrito, no está tan lejos."
Esta vez el esotérico se tomó unos minutos en responder. Kuroko pensó que no quería verlo, y como les gustaba decir que no se llevaban muy bien, no le extrañaba.
"Bien. Yo también tengo un momento libre. Nos vemos en el parque cercano a la estación a las 5."
"¿En el parque?" Pensó el chico. ¿Por qué ahí? Quizás el peli verde no quería que los vieran juntos en su escuela. Pero en realidad era para evitar a cierto moreno chismoso.
El oji azul mandó un mensaje de confirmación a Midorima. No obtuvo más respuestas.
Después el chico se dispuso a ir a la enfermería. Se fue cautelosamente, para no encontrarse con Kagami o con cualquier otro del equipo de baloncesto. A lo lejos pudo ver que el pelirrojo lo buscaba.
"Lo siento Kagami-kun…" Pensó. Se sentía mal por no poder confiarle esto a su luz, pero definitivamente tenía que calar el terreno con él antes de mencionar cualquier cosa. No quería poner en riesgo su amistad.
Cuando llegó a la enfermería la enfermera tardó un poco en notarlo, asustándose en el proceso.
-¡Ah!- Gritó. Después de recuperar el aliento un poco, dijo.-M-muchacho, me asustaste-
-Lo siento.- Ya estaba más que acostumbrado a asustar a la gente así.
-¿S-se te ofrece algo?- La joven enfermera tartamudeó. Ya había escuchado la historia de que asustaban en esa escuela recién fundada. Algo le habían comentado de que el lugar había sido antes un hospital, o cárcel u orfanato. O quizás los tres. Por lo cual estaba dudando si el peli azul era un fantasma.
-Si.- Su mirada fría como siempre.
La mujer se ponía cada vez más nerviosa. Esperaba que en cualquier momento ese chico de poca presencia desapareciera, o peor aún, le encomendara una misión de esas que encargan algunos muertos, según las historias.
-Me duele el estómago.- Se sobó el vientre.- Ayer me tomé diez malteadas de vainilla.- Mintió en la primera parte. Afortunadamente las diez malteadas no le habían caído mal.
-Ah…- La enfermera comenzaba a entrar en razón de que el peli azul no era un fantasma.-¿Tienes diarrea?-
-No. Solo me duele. ¿Puede darme un permiso para faltar a mi práctica de baloncesto? No creo que pueda entrenar muy bien así.-
-Oh, claro que sí.- Inmediatamente comenzó a escribir la orden. Ya estaba más tranquila. -¿Eres Kuroko-kun?-
-Si- El oji azul se sorprendió de que supiera su nombre.
-Ya había oído de ti, el chico fantasma de la selección de baloncesto.- Dijo con una sonrisa. –Debo de admitir que me asustaste un poco.-
-Lo siento. Pasa muy seguido.- No le extrañaba que supieran de él y sus compañeros. Después de todo eran los campeones nacionales. Además, vencer a la generación de los milagros en su segundo año después de su fundación, los había colocado en un nivel de casi leyendas.
-No te preocupes. Aquí tienes la orden.- Pasó el papel hacia el chico. –Y aquí tienes una pastilla para el dolor. Si quieres puedo llamarles a tus padres para que vengan por ti.-
-No gracias, no me duele tanto.- Volvió a mentir.
-Ok Kuroko-kun, no vuelvas a tomar tantas malteadas, definitivamente no es bueno. Y si no se te quita el dolor con la pastilla vienes de nuevo-
-Sí, muchas gracias.- Y salió del lugar.
"Ahora tengo que llevarle esto a la entrenadora." Pero para su desgracia, un brazo grande lo atrapó, abrazándolo por el cuello.
-Así que aquí estabas…- Su voz sonaba molestaba. Había pasado todo el receso buscándole.
-Kagami-kun- Dijo tranquilamente, aunque su corazón estaba a mil por hora. El chico que le gustaba le estaba abrazando posesivamente, por el cuello… pero eso no quitaba que el abrazo fuera posesivo.
-Tú y yo vamos a tener una laaaaarga plática, baaka.- Su agarre en el chico se endureció. Como si quisiera ahorcarlo.
-Pero-
-Nada de peros, ni creas que no me doy cuenta que algo te pasa.-
-¿Kagami-kun?- Una voz femenina sorprendió a los dos. Voltearon al mismo tiempo.
"Oh no… es ella" Pensó el oji azul. No sabía si se sentía aliviado o frustrado de que los interrumpiera.
-Ah… Kana-san- Dijo el pelirrojo, un poco sonrojado.
-¿Interrumpo algo?- Preguntó la chica, notando que Kagami estaba a punto de arrancarle la cabeza a Kuroko.
-No- El peli azul fue el primero en responder.
–Kagami-kun estaba a punto de soltarme y pedirme disculpas por intentar ahorcarme.-
-¿Haa? Yo no te intento ahorcar idiota, te agarré así para que no te me escaparas.-
-Jeje- A la chica le causaba mucha gracia como se llevaban esos dos. Llevaba tiempo observando al pelirrojo desde lejos, con el paso de los meses se dio cuenta de que su fiel acompañante era ese peli azul. Al parecer eran muy buenos amigos.
El alto soltó su agarre casi mortal para tomar a Kuroko de los hombros. Sabía que si lo soltaba completamente se volvería a escabullir.
-Ano, Kagami-kun… ¿Te gustaría comer el almuerzo conmigo?- Preguntó al fin la chica, enrollando su cabello con sus dedos coqueta y a la vez nerviosamente. No pensaba dejar pasar esta oportunidad. Quizás el receso estaba a punto de terminarse, pero al menos podría pasar unos minutos a solas con él.
Kuroko se molestó. Si bien la morena le estaba haciendo un favor al llevarse a Kagami, no dejaba de dolerle que este se fuera para comer con su "novia".
-Amm… verás, estoy un poco ocupado con Kuroko en este momento. Quizás después.- El pelirrojo respondió con una media sonrisa, rascando su cachete. Tal vez un poco apenado de rechazar la invitación.
El peli celeste no lo podía creer. ¿Acababa de preferirlo a él?
-Ah… no, no te preocupes Kagami-kun. Yo entiendo.- La chica sonaba triste y decepcionada. Se dio media vuelta para retirarse no sin antes agregar-Nos vemos luego Kagami-kun! Espero me aceptes esa ida al cine.-
-¿…?- Kuroko volteó a ver a Kagami arqueando levemente la ceja, como para que le contara sobre su futura cita.
El pelirrojo soló sonrió y movió su mano en señal de despedida. Pero no dijo nada. Tomando al peli celeste por los hombros aún, le dio una vuelta, haciendo que quedaran uno frente al otro.
-Bien, ahora si vamos a hablar.- Su voz más seria que nunca.
El oji azul se arrepintió un poco de que Kagami no se fuera a comer con la chica. Ahora no sabía cómo zafarse de esta.
-Creo que sé porque estás así… Y creo que entiendo porque no me quieres contar…- Desvió su mirada, un poco apenado. El tema que iban a tratar era algo delicado y el pelirrojo sabía que no tenía tacto para hablar.
-Sí, cuando uno tiene chorro da bastante pena.- Kagami se enfureció ante la persistencia del oji azul. ¿Acaso creía que se tragaría una mentira tan tonta?
-…! Baka! ¡No te hagas el menso conmigo!- Gritó, dándole un zape en la cabeza.
-Au… no, mira, aquí tengo la prueba.- El pequeño se sobaba la cabeza, y alzó su otro brazo para mostrarle al alto la orden que le había escrito la enfermera.
El pelirrojo ni siquiera la vio y solo se dedicó a gritar.
-¡Ya sé que Kise quiere contigo!- Algunas personas que se encontraban cerca voltearon a verlos.
Los ojos del oji azul se abrieron por la sorpresa. ¿Cómo podía saber Kagami eso?
El alto por primera vez, vio una cara que no conocía de Kuroko. Parecía… un humano normal. Como si fuera una persona que mostraba emociones como cualquier otra.
-… No, no sé de qué hablas.- El oji azul agachó la mirada. Tratando de esconder el mar de emociones que estaba mostrando.
-Él mismo me lo dijo…- Respondió con desprecio, dirigido hacia el rubio.
-¡¿Qué?!- Eso comprobaba las sospechas de Kuroko. ¿Entonces Kise si estaba enamorado de él…?
Definitivamente, tenía que seguir con su plan. De lo contrario no sabría qué otras cosas podrían pasar.
-Mira…yo… no sé, digo… emm… ¿Tú que piensas de eso?- Preguntó el pelirrojo, el enojo hacia el peli azul comenzaba a desaparecer.
-No lo sé…- Su respuesta era sincera.
-Si quieres puedo alejarlo por ti.- Sugirió.
-¿eh?- El peli celeste pensó que no había escuchado bien.
-Digo, si te fastidia y tú… a ti no te agrada que él… sienta eso por ti. Yo le puedo poner una madriza que nunca más se te va a volver a acercar.- Aunque el pelirrojo estaba inseguro de lo que decía, lo de la madriza si era seguro.
-¿Kagami-kun es homofóbico?- Preguntó el oji azul sin pensar. Su corazón latía ante la expectativa de lo que significaría esa respuesta.
-Por supuesto que no.- Le aseguró. El peli azul pudo respirar. -¿Y tú?-
-… No- Contestó simplemente.
-Entonces, ¿vas a.. qué vas a hacer respecto a Kise?-
-Realmente no lo sé. Pero le dije que hablaría con él.-
-¿Quieres que vaya contigo?- Su pregunta salió como por instinto, tomando por sorpresa a Kuroko. Si no lo conociera, pensaría que estaba siendo algo celoso.
-… Creo que tengo que hablar a solas con él, Kagami-kun- Respondió tranquilamente. Esto era algo que solo él y el rubio debían de tratar.
-Pero que tal si intenta algo- Refutó el alto.
-Kise-kun no es de ese tipo de personas.- Kuroko sabía muy bien que ninguno de sus ex compañeros haría algo ilegal… quizás solo Akashi. Si uno caía de su gracia podía amanecer muerto al día siguiente.
-Pe-pero!- Siguió Kagami, no le parecía nada que su sombra se viera a solas con el modelo, y menos que platicaran de cosas románticas. No pudo acabar su frase pues la campana sonó.
-No te preocupes Kagami-kun. Voy a estar bien. Ya tengo un plan.- aseguró el pequeño, tomando la delantera en el camino hacia su salón.
Regresaron tarde a su salón. El profesor solo regañó a Kagami, como siempre no notó a Kuroko.
Al terminar las clases, el oji azul se paró al lado de su luz.
-Por favor entrégale esto a la entrenadora. Dile que lo siento pero no me sentía bien.- Puso en el escritorio del pelirrojo la orden de la enfermera.
-¿Vas con Kise ahora?- Preguntó molesto. ¿Se saltaba la práctica para irse a hablar con ese?
-No, con Midorima-kun. Creo que él puede ayudarme.-
-¿…?- Kagami solo arqueó su ceja. Ahora en qué podría ayudarlo ese cuatro ojos raro.
-Bien, pero quiero que me llames antes y después de que hables con Kise ¿Entendido?- Ordenó el pelirrojo.
Kuroko pensó que al parecer todos los pelirrojos eran mandones, recordando con un ligero sonrojo a su ex capitán.
-Está bien. Gracias por cubrirme en esta Kagami-kun.- Sonrió al más alto.
-No hay de qué… ya aprende a confiar más en mi menso.-
El peli azul hizo una pequeña reverencia antes del salir del salón. Cuando ya iba fuera de la escuela recibió otro mensaje.
"¿Kagami-kun?" Pensó al ver que era él el que lo enviaba.
"También quiero que me digas la hora y el lugar en el que te vas a ver con esa cosa amarilla."
El oji azul sonrió ante los celos del pelirrojo, si tan solo este lo viera cómo algo más que su amigo…
-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.
-Te tardaste.- El peli verde lo veía molesto mientras se ajustaba los lentes con su mano izquierda, con la derecha sostenía un osito koala de felpa.
"Su objeto de la suerte." Pensó el peli celeste.
-No, según mi reloj son las cinco en punto. Mira.- El oji azul alzó su celular para que el otro viera la hora.
-Tsk… como sea.- Contestó el alto semi enojado. Quizás él había llegado unos quince minutos antes…
-Entonces, ¿De qué querías hablar? Kuroko.- Preguntó el peli verde yendo al grano. Había pedido permiso de llegar a su práctica media hora tarde, así que debía aprovechar el tiempo.
El oji azul señaló una banca vacía, también estaba lejos de donde se encontraban las demás personas. Ambos se dirigieron hacia ella.
-Sabes, al principio cuando te conocí, creí que eso de los horóscopos que seguías era una especie de obsesión compulsiva. Y aún lo creo.- Comentó el oji azul. El alto hizo una mueca. ¿Acaso lo había citado para insultarlo?
-Pero después de un tiempo vi que tu suerte si se veía afectada. Los días que llovía sin aviso, tú llevabas sombrilla y botas para lluvia, cuando nevaba llevabas abrigo… y así podría seguir.- Ahora ambos chicos estaban sentados. El peli azul continuó.
-No sé por qué llevabas mi objeto de la suerte ese día.- El peli verde volteó a otro lado, no pensaba responder a eso, no ahora.
-Pero tenías razón. Ese día estaba siendo pésimo, hasta que me topé contigo y me entregaste este llavero.- El peli celeste buscó algo en su bolsillo. Sacó el dichoso llavero de tigre enseñándoselo a Midorima.
-De verdad te agradezco que me lo hayas obsequiado. Nunca creí que tú me darías algo.- Dijo el pequeño en estatura con una tierna sonrisa.
-Lo hice porque te veías tan… m-me diste lástima.- Contestó el chico alto rápidamente y ruborizado.
El oji azul siguió sonriendo. Midorima-kun no iba a cambiar.
-Bueno, y así como te puedo decir que realmente creo que este llavero cambió mi día, también creó que gracias a él, comenzaron a pasar… ciertas cosas.- La sonrisa de Kuroko desapareció, reemplazada por su cara habitual.
-¿Cosas? … ¿Qué cosas?- Preguntó Midorima con curiosidad. Cómo si no supiera a qué se refería.
-Cosas muy complicadas. Realmente no sé cómo lidiar con ellas, así que…- Kuroko tomó la mano del peli verde.
El corazón del chico comenzó a latir apresuradamente. ¿Qué rayos iba a hacer Kuroko? ¿Por qué tomaba su mano?
-Te lo devuelvo. Por favor no lo tomes a mal. Solo lo hago con la esperanza de que las cosas vuelvan a la normalidad.- Explicó el oji azul, poniendo el llaverito en la mano del peli verde.
-… Je, Kuroko.- Midorima sonreía, tomó el llavero unos momentos para luego decir.
-Es de muy mala educación devolver los obsequios ¿Sabes?-
-Lo sé. Y lo siento mucho. Si alguna vez planeas regalarme otra cosa, por favor que no sea algo con poderes esotéricos.- Respondió tranquilo el oji azul. Creyendo que se estaba librando de un tipo de "maldición".
-No, no entiendes Kuroko.- Dijo el peli verde. –No importa que ahora tengas o ya no tengas este llavero. Su poder funcionó e hizo que todo comenzara a moverse exactamente ese día.-
El peli verde tomó la mano del oji azul para colocar el llavero de nuevo en esta.
-Así que no te preocupes, este llavero ya no tiene poder alguno. Puedes conservarlo.-
El oji azul lo miraba extrañado ¿Qué acababa de decir Midorima? ¿Qué ya no había vuelta atrás…?
-Su poder funcionaba si lo tenías especialmente ese día.- Continuó el peli verde.
-… Entonces… ¿todo va a seguir igual?- Preguntó el oji azul con cierta preocupación.
-No sé exactamente a qué te refieres, pero si Oha-Asa lo dijo, ten por seguro que así será.- El peli verde volvía a ajustarse los lentes.
-… Midorima-kun, ¿Tú sabías lo que podía ocasionar este llavero si me lo dabas, cierto?- Al no recibir respuesta Kuroko continuó. -¿Por qué me lo obsequiaste…?-
El peli verde suspiró y miró hacia otro lado, Kuroko podía ver que sus orejas estaban rojas.
-Hasta un mono podría darse cuenta que te mueres por ese Kagami Taiga…-
Ahora fue Kuroko el que se mantuvo callado. Simplemente no sabía que decir. Pasaron un momento callados, hasta que Midorima recuperó su color y volteó a verlo.
-No te preocupes, no se lo he dicho a nadie.-
-… ¿Soy tan obvio?- Preguntó el menor en estatura sin voltear a verlo.
-No realmente, los horóscopos y el observarte a detalle hicieron que me diera cuenta.- Explicó el alto sin pensar en lo qué dijo.
-¿Observarme a detalle?- Preguntó intrigado el oji azul.
-Ignora eso.- El peli verde volvió a mirar hacia otra dirección. -Te lo di porque ese día, al escuchar a Oha-Asa y enterarme de tu horóscopo. Pensé que lo necesitarías.-
- Viendo que tu relación con Kagami estaba destinada a fracasar, creí que sería lo mejor para ti.-
-…- Kuroko no contestó. Al parecer, hasta Oha-Asa estaba en su contra cuando se trataba de tener una relación con su luz.
-Creí que habías aprendido tu lección con Aomine.- Agregó el peli verde, después de suspirar.
Kuroko volteó a verlo inmediatamente, sorprendido.
-¿T-también, sabías… de eso?- Preguntó incrédulo. Creía que había sido lo suficientemente cuidadoso como para ocultar sus sentimientos.
-Sí, de hecho creo que todos sabíamos.- Respondió tranquilamente.
Por segunda vez en el día Kuroko estaba perdiendo su poker face.
-¿Todos?... ¿Ha-hasta Aomine-kun?- Su cara estaba petrificada… ¿entonces Aomine sabía?
Al notar que si no hacía algo el peli celeste iba a tener un tipo de ataque de ansiedad, Midorima empezó a decir cosas que había jurado nunca repetir.
-Él no, pero no te preocupes.- Su mano libre se posó sobre su hombro.- Ese tonto estaba igual que tú.-
Al principio el oji azul parecía no reaccionar, hasta que esas palabras cayeron en su mente como un balde de agua fría.
-… ¿Igual …que yo?- Repitió el peli celeste, esperando que Midorima lo volviera a confirmar.
Oh no, si Akashi se enteraba que había abierto la boca podía considerarse bien muerto.
-Ya me tengo que ir. Si no me apresuro llegaré más tarde a mi práctica.-El peli verde se puso de pie, con toda la disposición de marcharse. De verdad que le molestaba que el oji azul lo hiciera actuar así.
Él nunca hubiera cometido un error de tal magnitud, pero si no hubiera hecho algo, el chico se hubiera puesto a llorar, y eso sí que no lo podía ver.
-¡Midorima-kun espera!- Gritó el peli azul. El alto se sorprendió de ver que a Kuroko en tal estado, no parecía él mismo… o quizás, este era él mismo, sin esa máscara que utilizaba siempre para ocultar su presencia.
-¡¿Qué dijiste hace un momento?! ¿A qué te referías?!- Exigió el pequeño, tomó el cuello del uniforme del otro en sus manos.
-… Creí que el que te gustaba ahora era Kagami.- Comentó el peli verde con mirada fría.
Tenía razón. ¿Por qué estaba actuando así…? Se suponía que Aomine había dejado de gustarle hacía buen tiempo… Pero al parecer las cosas cambiaban un poco si se enteraba de que quizás había sido correspondido. Si lo que dijo Midorima era verdad, entonces ¿Aomine-kun también había sentido algo por él? ¿eso era posible?
El corazón de Kuroko latía con fuerza.
-Ya pasó Kuroko.- Midorima tomó las manos del pequeño haciendo que este lo soltara. –El verdadero tonto aquí fue él, así que no te ofusques. No había nada que pudieras haber hecho para que las cosas cambiaran.- Concluyó.
-Me retiro.- El peli verde estaba a punto de irse, dejando a un Kuroko en shock.
Estaba caminando lejos del peli celeste, cuando decidió parar y hacer un último comentario.
-Dile a Kise que no se quiera pasar de listo… Akashi no es el único que lo matará si no lo hace.- Y se fue.
-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.
El pequeño peli celeste estaba tan confundido. No sabía que pensar, ni que hacer. Sentía que la cabeza le daba vueltas. Una vibración en su pantalón lo hizo reaccionar.
"…Kise-kun?" todavía no era la hora en la que habían quedado, por lo cual le sorprendió el mensaje.
"Kurokocchiiiiiii! Perdóname! Perdóname! Perdóname! Perdóname!... (Y así seguía como por otros dos mensajes hasta que por fin llegó a algo diferente)
Mi manager me secuestró :( , no me dejó ni ir a mi práctica de baloncesto… Casi me tuvo que arrastrar hasta aquí, dice que es una sesión de fotos mega importante… pero créeme, para mí TÚ lo eres más importante… Perdóname de verdad… Espero que podamos vernos mañana… si?
P.D. Créeme Kurokocchi, lloré mucho por no poder verte… :'("
El peli azul estaba tan confundido en ese momento qué de verdad agradeció que no pudiera ver al rubio esa noche. Eso sólo le causaría más líos. Al menos así podría irse a su casa y descansar, pero sobre todo pensar…
Decidió que era mejor apagar su celular, no quería recibir más mensajes que solo lo confundían. Recordó que se suponía que debía avisarle a Kagami sobre lo de Kise, así que solo le escribió que la reunión se había cancelado. Apagó su celular inmediatamente, sin esperar respuesta.
-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.
Caminó rumbo a su casa, pasando por lugares que solía frecuentar cuando estaba en Teikou, sí que le traían recuerdos.
Escuchó un balón de baloncesto a lo lejos, pudo vislumbrar una de las canchas en las que llegó a jugar con sus ex compañeros cuando todos eran felices y nadie se creía demasiado superior.
A lo lejos, pudo ver una solitaria figura jugando, esa cancha no estaba iluminada, por curiosidad se acercó. Esperaba no asustar a la persona que estaba ahí.
Si, baloncesto era justo lo que necesitaba en este momento. No quería pensar en nada más, el básquet era suficiente para poner su mente en un estado feliz y tranquilo. Le pediría a aquel extraño que si podía jugar un poco con él.
-Ah, sumimasen.- Dijo tratando de llamar su atención.
-¡A-aah!- Al parecer su plan no había funcionado, había terminado asustando al muchacho.
-Discúlpeme.- Dijo inmediatamente.-No quería asustarlo así.- El hecho de que no había luz hacía que el chico fantasma diera más miedo.
-¡Con un carajo! ¿qué rayos te pasa!- Gritó el otro.
Oh no, no era posible… esa profunda voz… Tokio era inmenso… ¿Cuál era la posibilidad de encontrarse precisamente con Él?
-¡Hey contéstame! No puedes ir por ahí espantando a la gente!- El otro muchacho se acercó a la pequeña figura que le había sacado un gran susto.
-Casi me recuerdas a…!- Al parecer al alto también acababa de caerle el veinte.
-¿Tetsu…?- Preguntó incrédulamente.
Kuroko sabía que no podría escapar del poder de Oha-Asa y sus predicciones del amor.
-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.
Soy bien mala con Kise u.u su bullying del día es inevitable XD...
Gracias por leer esta cosa tan larga! =)
Estaba a punto de hacer que en lugar de Aomine fuera Ogiwara el que apareciera, pero naah, ese chico será para después jeje ^^ Es importante en el plot… creo XD
En fin, ¿Qué les pareció? Espero les haya gustado. Así que dejen sus reviews porfis porfis :3
Si dejan un review Midorima repartirá llaveros XDD
Bueno, cuídense y hasta la próxima! Trataré de actualizar nuevamente antes de que se me terminen mis vacaciones
P.D. 1 .Y no se preocupen! Habrá mucho Akashi en el siguiente episodio! Muajaja! XD
P.D.2. Vieron el episodio del sábado? Ahh, amo a Akashi, se ve tan loco D: … y la voz de Levi… pfff, 1000% sexy!
