Congelado
La noche pasó muy rápidamente para Riku. Cuando terminó de comer su sopa, de pronto se quedó dormido.
Al amanecer, Riku todavía no había despertado, pero después de unos minutos de neblina fría picando a su nariz, se abrió sus ojos. Dio un gemido. Había una pequeña punzada corriendo por su espalda, probablemente porque se había dormido en el sofá. Era muy frío.
"¿Porqué ella tuvo que escoger el mundo más frío del universo?" Riku pensó. Trajo sus manos más cerca a su pecho y se incorporó para chequear el cuarto. Las ventanas eran cubiertas de neblina, haciendo que el cuarto fue muy oscuro. El hogar fue vacío, y Riku adivinó que esto fue una de las razones por el clima frío, pero también sabía que no fue la única razón. "Ninguno de los otros días fueron tan frío como hoy," pensó, caminando al hogar para hacer un fuego. Agarró un tronco de la canasta a lado de la chimenea y lo tiró en el hogar, y luego Way To Dawn apareció en su mano.
"Fuego," Riku dijo en voz alta, y con una flama, el hogar encendió. Desde que sabía que iba a ser frío en toda la casa, Riku fue al cuarto de Sora para empezar un fuego ahí también. Al abrir la puerta del cuarto, Riku dio cuenta de que fue muy oscuro. Sin embargo, a través de las sombras, pudo ver que Sora todavía estaba durmiendo. Fue a la fachada para agarrar un tronco y, despacio, entró al cuarto.
"Voy a dejarle dormir un rato más," Riku pensó. "A lo menos hasta que puedo preparar el desayuno." En la cocina, Riku tuvo que pensar. Por los últimos días en que estaba en éste mundo, Riku había tenido que comer sopa. Ya no quería comer sopa. Estaba cansado de sopa. Sopa sería perfecta para Sora, desde que probablemente iba a tener un resfriado, pero no para Riku.
"Tal vez hay algo más en éstos armarios," Riku dijo a sigo, abriendo el armario más cercano. Las únicas cosas que pudo encontrar en los armarios fueron fruta y sopa, pero tenía que haber algo más aquí. Riku necesitaba que hubiera algo más. Finalmente, después de abrir algunas latas, Riku encontró algo que no fue sopa ni frutas.
"Frijoles," Riku dijo, con voz aburrido. Los frijoles estaban cubiertos de agua, y no parecían muy sabrosos. Después de unos momentos de pensamiento, Riku decidió que si no fue frijoles, no iba a ser nada. Los puso en la olla que había dejado en la cocina la noche pasado y encendió el fuego. Con unas especias del cajón a su derecha, sí pudo hacer que los frijoles serán más…atractivos. Después de terminar con los frijoles, Riku empezó en la sopa. Antes de que aun pudiera encender el fuego, un sonido de los cuartos de atrás le asustó. Fue un grito de Sora.
"¿Sora?" Riku llamó. Le dejó caer la cuchara en su mano y corrió para ver lo que estaba pasando. Al pasar por la sala, Riku encontró que el fuego ya no estaba ahí en el hogar. No había ninguna excusa para su ausencia. Sólo había sido unos quince minutos desde que lo había comenzado, así que Riku sabía que algo extraño estaba ocurriendo. Cuando estaba afuera del cuarto de Sora, Riku dio cuenta de que estaba mucho más frío aquí que en las otras lugares en la casa, pero cuando oyó otro grito, olvidó del frío y fue a abrir la puerta. No podía abrirlo. "¿Qué?"
Trató de abrirlo de otra vez, pero todavía no pudo hacerlo. La puerta no estaba cerrada. Ninguna de las puertas en la casa tuvo cerraduras. Además, Riku sí pudo girar la perilla. No tuvo ninguna idea porque la puerta no estaba funcionando. Miró hacia arriba y se confundió. Hielo estaba corriendo por todos los lados de la puerta.
"¿Qué esta pasando?" Riku pensó. Levantó su pierna, y con una patada la puerta rompió abierto. Riku no esperó lo que iba a ver. Todas superficies del cuarto, incluso la cama, estaban cubiertas de hielo.
No pudo encontrar a Sora, hasta que su amigo gritó, "Riku." Riku miró hasta la izquierda, y vio que Sora estaba pegado a la pared con hielo que cubrió a su pecho y a su cintura. Sus pies no pudieron tocar el suelo, y colgaban unos centímetros arriba del piso.
"Sora, ¿qué pasó?" Riku gritó, corriendo a ayudar a Sora.
"N…no sé," Sora dijo silenciosamente. Pareció muy confundido. "Estaba durmiendo…" Dio una pausa. "Cuando desperté, t…todo estaba cubierto de hielo." Puso una mano en su cabeza mientras Riku empezó a jalar en el hielo que le rodeó. "Había un heartless. Estoy seguro de eso. Fue una Sombra, p…pero había algo rara de ésta." Aquí, Sora dio un suspiro. "Riku, ¿p…puedes bajarme ahora? Tengo mucho f…frío."
"Ya sé Sora," Riku le dijo. "Espera un poco más." Riku entendió perfectamente cómo sentía Sora. El hielo cubriendo a Sora fue tan frío que apenas pudo tocarlo. "Sigue diciéndome de la Sombra. ¿Porqué ésta fue tan rara?"
"B…Bueno, esa es la cosa," Sora dijo. "No me acuerdo."
"¿No te acuerdas?" Riku preguntó con duda, mientras continuaba jalar al hielo.
"No," Sora respondió. "Sé que había algo d…diferente de ésta, pero, es que…" Sora dio un suspiro. "Todo p…pasó tan rápido, Riku. Fue c…como un sueño. Apenas recuerdo levantándome d…de la cama."
"¿Pues, recuerdas cómo pasó esto?" Riku preguntó, dando un gesto al hielo.
"P…pienso que fue la Sombra," Sora dijo después de un momento. "Desperté, lo ví, y…bueno…luego estaba aquí."
"Entonces, no recuerdas nada," Riku dijo, dando el hielo un tirón final. En vez de respondiendo, de repente Sora estornudó, asustando a Riku.
"Ah…Riku…p…por favor…déjame bajar…" Sora susurró. "El hielo me está lastimando."
"Okay okay Sora. Quédate bien," Riku dijo, insistiendo. "Sólo por un rato más." Sora se miraba como si iba a quedarse dormido en cualquier momento, y eso fue la última cosa que Riku quería. "Tengo una idea." Llamó a su Llave Espada.
"R…Riku," Sora dijo, preocupado. "¿Que vaz a hacer?"
"Si puedo golpear al lugar correcto, pienso que puedo hacerlo romper," Riku respondió. Ahora Sora se alarmó.
"¿Riku, qué estás pensando?" Sora gritó, tirando sus brazos sobre el hielo. "¿Que pasa sí me pegas a mi?"
"No voy a pegarte, Sora," Riku dijo, bajando Way To Dawn. "No te preocupes tanto."
"B…Basta, Riku. ¿Hay otra manera de hacer esto? ¿Tal vez p…puedes usar un hechizo de fuego?"
"¿Tienes miedo que voy a golpearte, pero no tienes miedo que voy a quemarte?" Aquí, algo ocurrió a Riku. "Espera un momento. Tú puedes usar una hechiza fuego. La manera en que usas fuego, no podrías quemarte, I el hielo derretiría."
"Pues…" La voz de Sora se apagó, y Riku sabía que Sora no quería responder.
"¿Qué?"
"Tengo miedo qu…que voy a caer."
"¿Tienes miedo de caer?" Riku preguntó, incrédulo.
"Sí."
"Estás siendo ridículo, Sora."
"No estás en mi p…posición," Sora replicó. "Desde aquí el s…suelo parece muy… lejos."
"Okay, tienes miedo de caer. Está bien," Riku dijo, tratando de desechar el tema. "Pero usa la hechiza en cualquier caso."
"No me estás escuchando."
"Estoy aquí, Sora. No voy a dejarte caer."
"¿Tú?" Sora preguntó, sonando como si odiaba a Riku.
"Sí, yo," Riku dijo, un poquito ofendido. "¿Cuál es el problema?"
"Pues, yo no soy una de las n…niñas de escuela," Sora respondió, su voz monótona. "No sueño de caerme en tus brazos cada noche."
Riku se puso un poquito colorado.
"Sora, es eso o morir de frío."
Después de un momento de consideración, Sora suspiró y dijo, "Voy a ponerme enojado si me dejas caer." Llamó a su Llave Espada. "Fuego," gritó. Cintas de llamas le rodearon, haciendo que el hielo derritiera al instante. Empezó a caer, y Riku le cogió. Trató de ayudarle pararse, pero en unos momentos Sora se cayó.
"¿Sora?" Riku llamó, arrodillándose y poniendo una mano en el hombro de Sora. "¿Estás bien?"
"Riku," Sora murmuró, abriendo sus ojos. "T…tengo…frío." En unos momentos, se quedó dormido.
"¿Sora? ¿Sora?"
Riku trató de despertarle a Sora, pero por mucho que lo intentó, Sora no abrió sus ojos.
Llamó a su Llave Espada. "Fuego," gritó. Cintas de llamas le rodearon, haciendo que el hielo derritiera al instante.
Cayendo…
Una Voz…
Oscuridad…
Éstos fueron las últimas cosas que Sora recordaba. Ahora estaba en algún lugar oscuro. Era caliente, y un poco incomodo, pero prefería esto al frío que había experimentado antes.
Salvo el sonido de su propia respiración, no había ningún otro sonido en este lugar. Era tan oscuro que no podía ver nada. Trató de mover y encontró que sí pudo, entonces empezó a caminar. Después de lo que sentía como horas, Sora todavía no había encontrado nada en este vacío. Solo había oscuridad. Era como si estaba caminando en un círculo.
Ya iba a parar y tirarse al suelo para tratar de despertar de esta pesadilla, cuando vio algo más adelante. Se acercó a la cosa, curioso, y cuando realizó lo que era, se puso asustado.
"No," susurró, su voz ronca. Era una Sombra, pero no una Sombra ordinaria. Era el mismo tipo de Sombra que le había atacado antes, el mismo tipo que era diferente de otras Sombras. Sora sabía que esta cosa diferente era muy fácil de identificar, pero algo de estar in este lugar oscuro le confundió. Era difícil de pensar, y no podía pensar de la respuesta.
Ahora, Sora no le importaba que esta Sombra era diferente. Solo sabía que este tipo de Sombra le había lastimado. No quería una repetición de lo que había pasado antes.
"Fuera," Sora gritó. "Vete de aquí." La Sombra no se movió. Cuando vio que la Sombra no iba a irse, Sora llamo a su Llave Espada. No apareció en su mano. "¿Qué?" Miró a la Sombra con miedo, y la criatura le atacó, garras extendidas.
Sora se sobresaltó, y despertó en el sofá de la sala.
"¿Sora?" Era Riku. "¿Qué te pasa?"
"¿Riku?" Sora jadeó, su voz pequeña. Respiró hondo para calmarse. "Solo era una pesadilla." Empezó a incorporarse, pero Riku le impidió.
"Quédate ahí, Sora," Riku dijo. "Vas a enfermarte de nuevo si tratas de mover mucho."
Ahora Sora realizó donde estaba.
"¿Riku, porque estoy en el sofá?" Sora preguntó.
"No podías dormir en el cuarto donde estabas ayer," Riku respondió. "Está cubierto de hielo."
"Oh. Okay."
Riku dijo algunas otras cosas, y Sora trató de escuchar, pero era muy cansado. En unos segundos, se quedo adormilado.
¡Lo siento por la larga espera! ¡Los próximos capítulos vendrán mucho más rápido! ¡Te Lo Prometo!
