Intermedio


Era un nuevo día, día en el que Ayano seguiría lidiando con su pequeño problema. Aunque últimamente había hasta olvidado su propia anatomía y lo había sentido como algo normal, mientras tenia sexo con varias chicas y al terminar el acto, Ayano no dejaba de preguntarse si se quedaría así para siempre.

— hmmm…

Aun no sabía cómo era que aquello funcionaba, si bien antes era una chica ordinaria para sus compañeras, últimamente todas las miradas estaban dirigidas hacia ella. De todos esos predicamentos algo bueno tenía que salir y para Ayano fue el aumentar rápidamente el número de chicas con las que ha tenido sexo.

— Chitose…

Pero Ayano sabía que algo en ella había cambiado, a parte de su nueva anatomía claro, podría ser la facilidad con la que llevaba las cosas que antes consideraría inapropiadas o vergonzosas, o simplemente, aunque es más difícil de creer, que las decisiones sobre si misma ya no se las piensa demasiado dejando que la última palabra la tenga su pene por así decirlo.

Ahora Ayano podría estar convencida de lo último, y podría demostrarlo retrocediendo tan solo unos treinta minutos cuando se topó con su amiga Chitose en el colegio, y aparte de saludarla como era debido, no se resistió a la petición de la chica de lentes de tener sexo en los baños del colegio por qué simplemente se sentía caliente y ya tenía varios días sin probar el pene de su amiga.

— Ayano-chan ha ha lo quiero dentro

Chitose tenía un punto a su favor, y era verdad que desde su último encuentro que a la vez fue el primero, ella no había tenido sexo con su amiga la de la coleta. Aunque dada la casualidad se la había chupado de vez en cuando pero solo era eso, ya Chitose deseaba ser penetrada por la increíble vara de Ayano, además Chizuru no era muy grande que digamos y aunque amaba chupárselo a su hermana Chitose simplemente no estaba satisfecha.

— Chitose…

Pero a todo eso había tal vez un pequeño problema, ya Chitose conocía los detalles y juraba que Ayano seguramente también. Entre las jóvenes estudiantes del colegio Nanamori, andaba circulando un rumor sobre la vice-presidenta del consejo Sugiura Ayano. Mientras unas se asqueaban, otras se sentían intrigadas, pero a todas les picaba la curiosidad.

Desde las de primero hasta las de tercero, algunas fueron las que querían salir de la duda. Unas simplemente eran discretas y ojeaban a la vice-presidenta de vez en cuando, otras eran más directas e iban al grano.

Aunque la mayoría solo quería ver siempre terminaban chupándosela o perdiendo la virginidad, de ahí que el harem de Ayano fue creciendo rápidamente, ahora ya hasta había perdido la cuenta de sangrados vaginales o tristes agujeros ya escarbados, pero el número era alto.

Sin embargo era curioso que solo Chitose Yui y Rise fueran las únicas de su grupo de amigas que tuvo contacto con su pene, y era más curioso que sabiendo bien la naturaleza de Kyōko esta parecía cada vez más distante. Por otro lado Chinatsu sabía ya de la verga de Ayano, pero su mente solo imaginaba a su Yui-senpai con algo similar, en cuanto a Akari era difícil saber con la falta de presencia de la niña aunque Chitose sabía que aunque niña la pelirroja follaba como loca con su hermana. Y las ultimas el par de tsunderes, quienes fueron de las primeras en enterarse del "problema" de Ayano pero que curiosamente se mantenían al margen.

— Que rico fue Ayano-chan — Chitose agotada dejó caer sus piernas a cada lado del retrete mientras trato de soportar el peso de Ayano

— la verdad es que si lo necesitaba — dijo Ayano y trató de reunir fuerzas para salir del interior inundado de Chitose

— jeje te has vuelto muy buena en esto Ayano-chan — dijo Chitose incorporándose y mirando el semen de Ayano rodar por sus piernas desde su rosada vagina — ¿con cuantas chicas lo has hecho ya?

— no lo sé… este… — pensaba Ayano mientras acomodaba su ropa y limpiaba su pene con algo de papel higiénico — más de 50, la verdad perdí la cuenta cuando llegue a las 53

— wow Ayano-chan, me siento celosa jeje — Chitose se acomodó en el inodoro y cogió papel para limpiar su coño — más de cincuenta en tan solo tres semanas, debe ser un record

— yo no lo creo así, es cuestión de tiempo para que toda la escuela lo sepa

— Ayano-chan sabes que te has vuelto más abierta a lo que sientes, eso es un avance — dijo Chitose acercándose a la vice-presidenta para plantar un beso en los labios — pronto podrás hablar con Toshinō-san y quien sabe… tal vez podrás tener su virginidad

— quequeque — Chitose rio a ver que Ayano regresaba a la de antes con solo oír el nombre de su enamorada — ¡yo yo no quiero nada de Toshinō Kyōko!

— jejej aja Ayano-chan… — Chitose planto otro beso pero más apasionado jugando con la lengua de Ayano — debemos irnos, tenemos trabajo en el consejo

Ayano y Chitose salieron del baño sin importarle las miradas y el cuchicheo de aquellas chicas que las vieron. Ayano no se preocupaba, la mayoría de esas ya se la habían chupado y tal vez se sentían algo abandonadas. Por otro lado Chitose se burlaría en su mente pues aunque ellas ya la habían probado podía presumir de qué le arrebató la virginidad a la vice-presidenta.

Cuando llegaron al salón del consejo algo parecía andar muy mal, Himawari estaba peleando con Sakurako, claro que eso es normal, pero lo que las chicas vieron parecía que se salía de los limites. Y mientras Sakurako gritaba cosas sin sentido Himawari estaba roja y con lágrimas saliendo de sus ojos.

— ¡te odio! — dijo Himawari muy fuerte que casi parecía real

— ¡no me importa! — gritó Sakurako y finalmente Himawari salió corriendo del salón.

¿Qué había pasado?

Las peleas entre esas dos eran un pan de cada día, pero era la primera vez que veían a Himawari llorar por algo así. Ayano pensó que posiblemente no sea nada grabe, además no estaba ahí para arreglar los problemas de las demás. Sin embargo Chitose creía tener la respuesta y al menos que sus observaciones sean erradas ahí hubo un problema de amor.

— ¿Qué ha pasado Ōmuro-san? — aunque no tenía el poder para arreglar cualquier problema entre esas dos, al menos preguntaría y saldría de dudas

— no… no es nada — dijo Sakurako sonrojándose al ver directamente a su senpai

Chitose no estaba muy convencida, a diferencia de Ayano ella si quería llegar más a fondo del problema, por qué a ella todo lo que tenga que ver con yuri le interesa, y teniendo a Himawari lejos de Sakurako podría ser un problema para sus fantasías.

— Bueno si ese es el caso — Ayano no le dio más vueltas al asunto y así se dirigió a su lugar en la mesa del centro del salón — tenemos trabajo que hacer

Sakurako y Chitose imitaron a la vice-presidenta y tomaron lugar en la mesa, Chitose al lado de Ayano y Sakurako frente a ellas. — Ella se sonrojó hace rato, nunca lo hace frente a Ayano-chan — pensó Chitose — Ahora que recuerdo cuando fue nuestra primera vez Ōmuro-san quería quedarse a ver ¿podrá ser que…? Interesante… es posible que se lo haya dicho a Furutani-san y a ella no le agradara la idea… no estoy segura, tendré que vigilarla… será mejor que te prepares Ayano-chan, Ōmuro-san querrá probar tu leche.


A pedido de Nadaoriginal intentaré seguir con este fic, aunque seguramente terminará cuando Ayano se folle a Kyōko.

Entre otras noticias el usuario Gabriel HA me dará dos de sus obras sin terminar para que las continúe sin saber cómo pero agregándole mi toque, entre esas obras están "Demasiado Fácil" que es la continuación de "La Isla", y la otra posiblemente sea "Akari y el lobo feroz" o "dulce pesadilla" ya veremos.

Por cierto "De visita" no es un fic con trama, así que puede terminar en cualquier momento y no es necesario esperar hasta que finalice las actualizaciones por lo dicho anteriormente.