Bueno ya saben como soy yo, escribiendo a paso tortuga :P, pero aquí les traigo el nuevo episodio del Fic para que lo leon y (espero) lo disfruten. Ya se que algunos dirán "Que malo es Goku" blah, blah pero es importante para mis ideas futuras marcar un antes y un después, por eso es que escribí de esta forma este capitulo. Como sea espero sea de su agrado y sin distraerlos mas a leer.
Disclaimer: Dragon ball Z y sus personajes no me pertenecen, todos ellos son creación de Akira Toriyama. Esta historia se hizo sin fines de lucro y por el simple gusto de escribir.
Por: Irazue Zira...
IV.- 00:04 Horas
Tch, tch…
Oh dios mío. Clásico, lo primero que sentías al morir debía ser seguramente el dolor y frialdad, la sensación de adormecimiento que se expandía por tu cuerpo y no te dejaba moverte, la pesadez… no era tan malo, quizás todos los que morían pasaban por esto, razono Chichi, quizás ella no había ido al cielo por esa última estupidez que cometió…quizás… ¿Qué es ese sonido? Chichi frunció el ceño sin poder abrir los ojos, estaba sudando y respirando muy lento, pero podía escuchar una especie de chasquido curioso que le recordaba a algo, se movió… Oh genial, no estoy muerta.
En cierta forma Chichi pensó en eso con algo de pesimismo, después de todo el haber muerto habría sido la salida fácil del problema, aunque nuevamente la muerte era la salida de los cobardes y no creía que el Karma le dejase una salida tan fácil luego de sus errores. Bien estoy viva y abandonada en la cascada donde Goku… El hilo de ese pensamiento se vio cortado por el recuerdo de lo que había pasado, el poquito de vida que había empezado a asomarse en su cuerpo lentamente fue decayendo en depresión, Chichi habría llorado de no ser por que sus ojos estaban cerrados y no podía ni moverse.
Aunque ya se imaginaba la situación y sabía que sus esperanzas de que Goku fuese bueno más que ingenuas eran estúpidas. No pudo evitar sentirse mal de todos modos. Ver a la persona que amaba comportándose de una manera tan salvaje, hostil y malvada había sido un duro golpe para ella y encima de todo estaba que le había dado el nock out con un solo golpe, lo cual la hizo ser consciente de lo débil e inútil que era junto a los Saiyajins, esto la hizo preguntarse sin debía cambiar su estrategia para conseguir las Dragon Balls…
Aun así, tan necia y obstinada como era su reputación, Chichi no podía evitar pensar que quizás, el se sintió ligeramente herido por lo que le había dicho acerca de Gohan, lo cual quería decir que el Goku que ella conocía seguía ahí dentro, muy en lo profundo, escondido, asustado y quizás desplazado por una banal costumbre de asesinar a otras personas. Pero ella podía rescatarlo, sabía que si… ella tenía que rescatar a Goku y… Chichi de pronto rio internamente.
Vamos abre los ojos, estas tirada en el suelo sin poder moverte por una simple bofetada del aludido, sin fuerza para levantarte a saber cuándo demonios me podre mover nuevamente, no sé si se llevaron mis semillas, Goku es malvado, tienes que recomponer una línea temporal y tu solo piensas en ayudar a uno de los causantes de esto en lugar de robar las esferas… Chichi hizo una mueca dificultosa de dolor, pero no cualquier dolo, si no dolor del corazón y sintió sus ojos humedecerse aun estando cerrados, jamás en la vida se había sentido tan patética e inútil desde que escucho que Goku no regresaría con ellos y se quedaría entrenado un poco en el otro mundo, suspiro y escucho un par de golpecillos extraños que la hicieron dudar sobre su posición.
Repentinamente Chichi realizo que desde que había "despertado" no escucho nunca el correr del agua de la cascada y que el molesto chasquido seguía presente, ¿Dónde estaba? ¿Qué el golpe había sido lo suficientemente fuerte para que atravesara la gruta y cayera en un lugar lejos de la cascada? Bueno tomando en cuenta lo fuerte que era Goku en mi tiempo, no sería extraño que esa fuera una posibilidad. Se recordó con molestia, pensó que quizás estaba en un bosque o algo por el olor de la tierra, frunció el ceño, sus problemas emocionales no podían detenerla, tenía al menos que abrir los ojos y ver donde estaba.
Le costó mucho pero luego de lo que fueron unos minutos llenos de ansiedad logro abrirlos completamente causándole una curiosa expresión de sorpresa, al mismo tiempo que hizo eso tomo una bocanada de aire y espero a que su visión dejase de ser ligeramente borrosa para observar su entorno, aunque claro estaba acostada mirando al cielo y le tomo otros quince minutos enderezarse un poco y voltear.
Al menos en lo del bosque tenía razón, estaba acostada en una especie de claro con muchísimos arboles rodeándola, la tierra húmeda y el olor a pino le aclaro que debía estar en una montaña, miro a su alrededor con lentitud y luego a sí misma, sus ropas estaban exactamente iguales y gracias al santo cielo la semillas del ermitaño seguían con ella, eso logro hacerla respirar aliviada, al menos aun tenia eso, ahora debía ver lo más importante. Tengo que regresar a la cascada y esconder esa Dragon Ball. Decidida intento pararse pero estaba muy cansada para ello, aunque no muy lastimada exceptuando unos moretones y raspones al haber chocado con las paredes de la cascada.
Decidió no usar las semillas pues estas debían ser utilizadas solo en un caso extremo en el cual su vida pendiera de un hilo, aunque… Volviendo ahí, yo en verdad creí que iba a morir…fue como si mi cuerpo se enfriara, pero sigo viva… Mientras realizaba esto y se preguntaba a que se debía se dio cuenta que olía extraño, desconcertada olfateo sus propios ropajes encontrado que jamás en la vida había olido algo así, era como un aroma que le recordaba al mar, combinado con alcohol y ¿Aceite? ¿Qué demonios podía ser ese olor? Y conforme más y más se confundía encontró que el chasquido molesto de antes provenía de una fogata que estaba a unos cuantos metros de ella calentando el ambiente.
¿Qué? ¿Quién pudo haber prendido eso? Chichi se encontró bastante desconcertada, pensó entonces que quizás un humano la encontró, la curo y luego huyo por miedo a ser encontrado. Hizo una mueca abrazándose a sí misma y chasqueando unas cuantas cenizas de la fogata con un palito mientras suspiraba, si bien esa había sido una gentileza de su extraño salvador o salvadora seguía recordándole que estaba sola en esa misión. Chichi nunca lo había pensado pero ahora que lo vivía se daba cuenta que personas como Krilin, Yamcha y Ten Shin Han que arriesgaban su vida aun siendo humanos y más débiles que sus extraterrestres compañeros eran simplemente admirables.
Aunque ella había estado muy ocupada criticando como distraían a Gohan para notarlo, esto solo logro hacerla sentirse mal. Creo que fui muy tonta en ese entonces, me concentre mucho en el "mal" que le hacían a mi hijo en lugar de admirar sus agallas y la fuerte amistad que tenían con Goku… Decidió que si lograba arreglar todo ese asunto les pediría una disculpa y les hornearía una canasta de galletas, cielos extrañaba cocinar y vivir en su casita, en esos tiempo todo era más fácil…
¡Bueno espabílate, tienes que despertarte bien, activarte y revisar si las esfera sigue ahí, luego…! Chichi se detuvo a si misma de su repentino ataque decisivo para mostrarse preocupada, obviamente la forma más simple para encontrar la base de los Saiyajins era vigilándolos o espiándolo pero tomando en cuenta sus rastreadores y esas cosas esa opción parecía imposible. A menos que… A menos que de alguna forma milagrosa les destruyera los rastreadores y de esa forma lograse seguirlos hasta dar con la base, luego esperaría hasta que salieran del planeta y… ¡Oh por favor! ¿Cómo si quiera lograría acercarme lo suficiente como para destruir sus rastreadores?
Apesadumbrada Chichi noto que estaba amaneciendo y se había pasado la noche entera divagando en lo poco probable que sería lograr su objetivo, negó con la cabeza y decidió mínimo ir a la cascada y revisar si su Dragon Ball seguía ahí en primera instancia, ya vería ella que haría después de eso, por lo cual se paro del suelo con dificultad, sintió débiles sus piernas y brazos pero decidió ignorarlo, sin embargo cuando escucho un gruñido proveniente estomago recordó que no había comido desde que fue golpeada y rehízo su lista de prioridades. Bueno, primero a comer algo y luego a la cascada.
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A las cuatro y media de la tarde Kakaroto ya había buscado debajo de varios bosques y recorrido los lugares donde los humanos solían estar antes de…bueno antes de que le temieran y se escondieran de él, no encontró a nadie, aunque busco en algunos sitios por la esfera no encontró nada por lo cual dándose por vencido y sintiéndose fastidiado decidió regresar hacia su nave por algo de comida, en el camino hacia allí sobrevoló encima de la montaña donde había dejado a… ¡Agg maldita sea! Kakaroto no quería bajar pero tarde o temprano esa mosca debía despertar y cuando lo hiciera la interrogaría, luego la mataba, así de simple.
Voy a sacarle toda la información que quiero y preguntarle otra vez sobre la esfera, algo no me pinta bien aquí… Kakaroto sabía que esa mujer le estaba ocultando algo, empezando por el exceso de información que conocía y su nerviosismo misterioso, era como si le aterrizara la idea de ser descubierta, por lo cual tenía también una buena razón para interrogarla aun cuando estar junto a ella fue ciertamente insoportable y aburrido. Es una debilucha…cuatro días durmiendo por un simple golpe. Pensó el con fastidio, aunque bueno, otro se habría muerto pero eso no terminaba por incumbirle a él en absoluto.
Observo el claro donde había dejado su cuerpo y bajo esperando encontrarla tirada junto a la fogata como la última vez que la vio pero se encontró con la desagradable y desconcertante sorpresa de que su cuerpo no estaba ahí, confundido decidió revisar con su rastreador que tan lejos había escapado o paseado la chica, aunque no espero mucho tomando en cuenta que estaba débil, mucho fue su sorpresa al notar que estaba a dos mil quinientos kilómetros al norte de su posición. ¿Qué demonios? La última vez que vine esa mosca apenas respiraba ¿Y ahora está casi al otro lado del mundo? Incluso volando necesitaría más energía, maldita sea algo no me gusta.
Y ahí estaba de nuevo, lo decía y lo seguiría diciendo, ¿Cómo hacia eso? ¿Como se recupero y se alejo tanto de donde la había dejado? ¿Cómo sabia quien era él? ¡Maldita sea que es esto! Aunque…pensándolo mejor la última vez que la vi fue hace tres días, luego me fui pero igual no podría recorrer esa distancia en tan poco tiempo, ¿O sí?
-Responde Kakaroto.- Kakaroto reacciono al escuchar la voz de Raditz en el rastreador, aun confuso por lo anterior se sentó en un tronco de por ahí aclarando sus ideas.
-¿Que quieres ahora?
-Solo saludar.- Bromeo el mayor ante lo cual Kakaroto rodo los ojos y soltó un sonidito despectivo, esto pareció funcionar para desviar la conversación a un punto serio- Bueno, en realidad preguntarse si encontraste indicios de la esfera.
-N-No…todos los terrícolas siguen siendo tan inútiles y cobardes como siempre así que no esperes buenas noticias, en realidad quisiera matarlos a todos de una vez.
Comento él con desprecio, en cierta forma era verdad, estaba harto de ese planeta. Aun así se guardo lo de la chica sospechosa para él, no deseaba que esa conversación cayera en manos equivocadas tan rápidamente; léase Vegeta y Nappa. Si ambos se enteraban de ello vendrían a hacerse sus reglas y a presionarlo más de lo que ya lo hacían lo cual habría sido muy molesto para el hijo de Bardock.
Así que decidió no hablar de sus sospechas hasta que Raditz llegara y pudiese decírselo personalmente.
-Lo mismo que todos nosotros, pero mira el lado bueno, conseguiremos inmortalidad y eso es lo que importa.
-¡Wiii!- Celebro el realmente molesto demostrando su inconformidad con la situación, Raditz ignoro este hecho antes de continuar.
-Estoy en mi camino de regreso a la tierra, llegare en un mes y medio, así que mientras tanto… ¡Mueve tu maldito trasero de donde estés y ponte a buscar esa esfera!
¡De nuevo con las malditas ordenes! Eso bien logro arruinarle la tarde completa a Kakaroto, no le gustaba seguir ordenes y no quería mas esa maldita inmortalidad. Deseaba libertad e iba a conseguirla, le tomase el medio que le tomase.
Ahora tenía que apurarse y encontrar a ese estorbo para sacarle la información y ver si en realidad era de provecho, si lo era haría que le mostrara la ubicación de la Dragon Ball, si no la mataría. Siguiendo un instinto más que nada ajusto su rastreador para ir tras las coordenadas del poder que había registrado esa muchacha el cual seguía en movimiento, solo que más lentamente en esa ocasión, frunció el ceño y se puso en vuelo inmediatamente. ¡No lograra esconderse de mí!
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Chichi decidió descender en los restos de lo que parecía ser una aldea entre las montañas nevadas, había ido a revisar la esfera y encontró para su alivio que esta estaba aun donde la había dejado, aun así prefería alejarse de ese lugar en caso de que alguno de los dos Saiyajins fueran a revisar. De esta manera sobrevoló los cielos un buen rato hasta que empezó a sentir frio y decidió bajar en lo que hasta ahora era el asomo de civilización más grande y menos destruida que había visto desde que llego a ese tiempo, aunque claro estaba algo vacio.
Por no decir completamente vacío. Los edificios ligeramente en ruinas no tenían una sola persona dentro, no había vestigios de lo que fuese luz, agua o algún otro servicio, el aire que pasaba ahí corría libremente haciéndola temblar, Chichi se quedo en su lugar temblorosa preguntándose si dentro de alguno de los locales o edificaciones habría un suéter o algo decente que la cubriera por ese momento. También podría usar un inodoro, hace tiempo que no me siento decentemente para hacer mis necesidades…
Chichi supuso que ya que estaba ahí no pedía nada con intentarlo. Después de haber comido algo se sentía mejor y lo único que le faltaba para estar de maravilla era conseguir un ungüento y ponérselo en la cara y la espalda. Se paseo por el primer edificio que encontró y atravesó su puerta preguntando si había alguien en casa pero el único sonido que le contesto fue el rechinido de la puerta haciendo eco en la habitación, Chichi siguió así con dos, tres, cuatro y cinco edificios todos vacios con los restos de lo que alguna vez fueron hogares felices. Cielos, me siento bastante mal por todo esto, en realidad es como si todo el mundo hubiese desaparecido de…
El sonido de algo cayendo y rodando sobre el suelo la hizo voltear instintivamente hacia atrás, miro a un pequeño niño que al verse descubierto soltó un gemido de puro terror y comenzó a temblar, Chichi por otro lado se alegro, ¡La primera cara humana que veía en un buen tiempo!
-Hola, disculpa me preguntaba si…- Pero el niño comenzó a correr lejos de ella casi al punto del llanto como si no hubiese un mañana dejando la lata en el suelo, esto logro que Chichi además de confundirse se sintiera algo culpable- ¡Oye, espera no deberías estar por ahí solo!
No hubo caso, el pequeño no regreso y desapareció en algún punto del cuarto edificio más alejado de ella, Chichi suspiro tristemente acercándose a recoger lo que el pequeño había tirado. ¿Una lata de atún? Oh cielo, debe estar hambriento y lo asuste por accidente…bueno no debería de sorprenderme tomando en cuenta como se han vuelto las cosas por mi causa. Rodo la lata en sus manos ligeramente y tomo una decisión caminando hacia el edificio. Ese fácilmente era el mas polviento y abandonado de todos los edificios, al entrar Chichi tosió un poco y tuvo que sacudirse su Gi de combate azul y la capa corta de piel que había conseguido.
Le había resultado una prenda muy útil a pesar de solo cubrirle media espalda y un poco los brazos, lo demás estaba descubierto y se amarraba del cuello pero era muy versátil y no estorbaría lo cual importaba mucho tomando en cuenta la situación. Miro a todos lados buscando a la criaturita, no sería difícil pues el pobre niño se había metido en el único edificio cuya salida era la puerta de entrada.
-¿Hola? Escucha no quiero hacerte daño… ¿Sabes si hay más personas aquí?- No había respuesta, Chichi suspiro entendiendo que el pequeño no iba a salir por cuenta propia. Miro debajo de la mesa, en dos esquinas de la habitación, debajo de la cama y por ultimo dejo el armario suponiendo que se había escondido ahí.
Al abrirlo otra nube de polvo la hizo toser y entonces, ahí dentro del armario una bolita temblorosa que sollozaba y se abrazaba a sí misma con temor logro suavizar y las facciones de la morena considerablemente. Era un niño pequeño de tez blanca y cabello castaño corto.
-Vamos…tranquilo, no te hare daño…
-¡No!- El pequeño se estremeció cuando ella le tomo del brazo e intento huir pero Chichi lo agarro firmemente y termino atrapándolo en un abrazo confortador ignorando los forcejeos del pequeño que fueron disminuyendo poco a poco.
-Ya, no pasara nada. No hay nadie malo aquí y te prometo que mientras esté aquí nada malo te pasara, solo quiero ayudar.
La frases conciliadoras adjuntas a caricias en la cabeza del niño lograron que el cediera, termino por sollozar en el hombro de Chichi y abrazarse de una manera sumamente fuerte a ella, como si no hubiese tenido contacto humano en mucho tiempo. Chichi por otro lado comenzó a formar en su mente una idea del como una pequeña criatura como ese niño estaba viviendo en tan mal estado, delgado, ojeroso y sucio, como si no hubiese nadie que se encargara de él, aunque eso no tenía sentido a menos que… No, no pienses en eso…
Luego de varios minutos el pequeño al fin se separo de ella limpiando sus lagrimas silenciosamente, Chichi le sonrió con tristeza esperando que el daño que causo no fuese demasiado grande en el caso del niño, espero a que se estabilizara su respiración y una vez que pareció tranquilo decidió comenzar de nuevo con una voz realmente materna que no pudo reprimir, ¡Cielos a veces incluso pensaba que ese era el estado natural de su voz! ¿Quizás por eso le decían que siempre actuaba maternal? Chichi removió ese pensamiento de su mente.
-Hola, mi nombre es Chichi, ¿Cómo te llamas?
-Hi-Hiraoka…- Contesto el viéndola de reojo y luego volteando con algo de temor, ella a cambio le mostro su mejor sonrisa para demostrarle que no quería hacerle daño.
-Bien Hiro chan, ¿Puedo llamarte así?- Hiro pareció incomodarse un poco pero termino por asentir tímidamente, Chichi experimento un ligero sentimiento de ternura al mirar esto, le recordaba un poco a Gohan…- ¿Qué edad tienes?
-Siete.- No era muy grande, de hecho era pequeño aun y estaba solo…
-¿Y tus papas? ¿Dónde están las personas de este pueblo?
Un segundo después de haber pronunciado aquella pregunta Chichi deseo no haberlo hecho. Hiro comenzó a temblar y sollozar pero esta vez de ira y tristeza, en sus pequeños ojos azules había una mezcla de impotencia y frustración que la hizo sentir enferma por dentro, apretó sus puños aguantando las ganas de llorar inútilmente mientras le respondía entre lloriqueos entre cortados.
-M-Mi…fam-familia y…a-amigos…los…esos….los mataron e-esos Mo-mouns…-Pero no pudo continuar por que los gemidos y lloriqueos no lo dejaron, Chichi oprimió la culpa que sentía volviendo a abrazarlo de forma conciliadora.
Ya se había sospechado ella desde el momento en el cual entro a esa aldea que Raditz y Kakaroto habían pasado de visita pero jamás imagino que hubiesen dejado algo tan doloroso y solitario para ese pequeño niño que en circunstancias normales habría estado jugando o riendo como cualquier otro, no sobreviviendo solo de los resto de una antiguo pueblo olvidado. Sintió mas peso de culpa aun por lo que causo y tomo una decisión que si bien podía cambiar el curso de lo que hiciera ya estaba tomada y expreso sin siquiera pararse a pensar si era una buena idea o no.
-Ya no pasara nada, te lo prometo no te dejare solo hasta que esos mounstros se vallan de aquí.- Su mirada firme encontró los ojos inseguros del menor que por un momento tuvieron un destello de esperanza.
-¿D-De verdad?
-¡Por supuesto que sí! No podría…no podría dejarte solo, eres muy pequeño y nadie merece estar en una situación como esta por su cuenta.
Cierto, Chichi tuvo que aprender en esos días lo duro que era estar realmente sola, es decir, antes cuando Goku se fue y cuando secuestraron a Gohan estuvo tan ocupada deprimiéndose y siendo incomprensiva con la situación exagerando su abandono que no noto a todas esas personas que la querían a su lado, preocupándose por ella y haciéndole compañía. Chichi no deseaba que Hiro viviese eso, y en cierta forma, muy en el fondo tampoco quería estar sola todo el tiempo…era algo muy doloroso, pensar esto le hizo recordar la soledad a la cual condeno a Goku y decidió mejor cambiar sus pensamiento preguntándole otra cosa a Hiro.
-Dime Hiro chan, ¿Hace cuanto tiempo vives solo?
-Un año.- Respondió el tímidamente, Chichi hizo una mueca de inconformidad.
-Bueno eso no es bueno, es sorprendente que sigas vivo…
-No fue tan difícil.- Comento el interrumpiéndola de pronto lo cual la sorprendió impresionantemente, ¿No fue tan difícil? A mí me ha costado mucho sobrevivir.-Cuando esos… llegaron y mataron a todos dejaron algunos edificios completos y…en algunos hay comida y esas cosas, además la casa donde estamos es un buen escondite.- Ahora esto tenía más sentido para Chichi pero igual seguía siendo impresionante.
Se paró a pensar por un momento que ese pequeño parecía tener una resistencia emocional más fuerte que ella y se sintió avergonzada de sí misma. Se pregunto todas las veces que ella misma se ahogo en un vaso de agua por nada y tomo nota mental de intentar ser más resistente a los problemas de ahora en adelante. Pudo seguir divagando en las fallas de su comportamiento pasado de no ser por qué un gruñido que no provenía de ella la interrumpió. Confundida miro a Hiro quien se había sonrosado ligeramente y a la lata que tenía en las manos para luego hacer un gesto de comprensión.
-Oh cariño tienes hambre, al parecer te interrumpí mientras buscabas tu comida.- Hiro asintió medio avergonzado, aunque había algo que Chichi no entendía del todo- Pero… esto es una lata, ¿Cómo le haces para abrirla si un abrelatas?
-Bueno, he usado piedras y…
-¿Qué? ¡Eso es muy antihigiénico! No debes hacerlo más, podrías enfermarte y poner en riesgo tu salud.- Comento ella seriamente mientras se cruzaba de brazos, Hiro se sintió extrañamente intimidado pero de una manera cómoda mientras la escuchaba regañarlo- Además la fecha de caducidad de esta lata ya llego a su fin, ¿No te has enfermado comiendo esto?
-Bueno, yo…
-¡Ya sé que podemos hacer! ¿Qué te parece si armamos una fogata y cazamos algo para cenar?- Le propuso ella como si se tratase de una muy buena idea, sin embargo había un inconveniente y…
-Lo siento pero…yo no sé nada sobre la caza, usualmente eran mis familiares quienes…- Chichi al notar cómo se entristecía lo interrumpió al instante, no deseaba verlo más tiempo triste.
-¡Entonces tengo mucho que enseñarte! Si te confieso algo tampoco era muy buena cazando hasta hace unos meses, pero bueno debes imaginar a lo que me arrea la necesidad de comer, vamos, en el bosque estaremos mejor que en esta casa llena de polvo.
Resulto una enorme odisea lograr que Hiroaki dejara la ligera seguridad que le brindaban sus edificios abandonados para ir a un lugar mejor del bosque.
Chichi descubrió muchas cosas del, como por ejemplo que habla tres lenguas aparte del español, que sus padres solían los ser cazadores del pueblo y que le gustaban las matemáticas y literatura. Era extraño, de un momento a otro la conversación que ambos tuvieron hasta el lugar de caza los hizo sentir como si los problemas, los Saiyajins y la inseguridad fuesen algo ajeno a ellos. Chichi, sin poder evitarlo se portaba maternalmente con él, estaba en su naturaleza y el que Hiro le recordase tanto a su pequeño Gohan no ayudaba mucho, para su buena suerte Hiroaki no parecía molesto con ello.
Chichi también le conto un poco sobre ella, su esposo su hijo y lo esencial que no revelara su posible conexión con los Saiyajins, le comento también que solía ser una arte marcialista y que ahora estaba regresando ligeramente a esas andanzas con los cual el pequeño se mostro muy emocionado confesándole que el siempre había querido ser luchador, Chichi sonreía con cada nueva ocurrencia de cada aventura y anécdota del pequeño que conforme más confianza y seguridad sentía hacia ella mas infantil se mostraba.
Cuando llegaron a un campo cerca del bosque y se escondieron en una posición correcta Chichi le explico los motivos de lo que hacían anteriormente los padres de Hiro y con qué razones, el chico que estaba profundamente concentrado en la explicación y ligeramente ansioso por la demostración asentía fervientemente sin poder reprimir la ligera emoción que sentía en su pecho, Chichi continuo hablándole entre susurros.
-Entonces, estar cerca de un padro ayuda mucho por que todos los animales están en campo abierto y perseguirlos es más fácil, solo debemos elegir a la victima adecuada.- Comento ella con lógica, Hiro intentando seguir su ejemplo le señalo un ciervo pequeño con los ojos.
-¿Ese señorita?
-Chichi.
-Perdón, ¿Ese Chichi?- Chichi hizo una mueca antes de negar y explicarle al niñito las razones reprimiendo un "aww" ante su cara llena de confusión.
-Ese es muy pequeño y por ende veloz, yo no tengo armas como tus padres o los cazadores de antes para atacarlo a distancia, así que lo cazare cuerpo a cuerpo, mi mejor opción es entonces uno grande y lento, por eso cazare… ¡Ese!- Señalo ella con orgullo mostrándole a Hiraoka un enorme jabalí negro, quien apenas pudo reprimir un gritito de impresión.
-¡Pero ese es muy grande! ¿Y si te lastima? No, mejor no vallas, podemos comer fruta.- Le pidió el a modo de suplica pero Chichi negó con indulgencia y una sonrisa amable.
-No te preocupes, estaré bien. Y no dejare que comas solo fruta, necesitas nutrir tu cuerpo para crecer bien, ¿Ok?
-Ah…- Chichi hizo ademan de pararse pero un jalón en su capa corta atada a la cintura (se la había quitado por que dejaron las montañas) la detuvo, volteo para ver la cara llena de preocupación de Hiro y soltó un suspiro de enternecimiento.
-Escucha, prometo volver, ¿Vale?- Dicho esto le ofreció su meñique como garantía de promesa, Hiro lo acepto dudoso y luego asintió dejándola ir con ese nudo terrible anidándose en su estomago.
Cazar al jabalí fue relativamente sencillo, y menos de lo que pensó Chichi se encontró cara a cara con él, aunque el animal era enorme ella podía manejarlo. Lo único que tuvo que hacer fue esquivar sus ataques con agilidad, saltar en su espalda y asfixiarlo hasta que muriera, el resultado fue una caza satisfactoria y dos estómagos llenos que reposaban mirando las estrellas luego de un día que se torno mejor para ambos aun cuando no imaginaban que sería así en un principio, Chichi tenía algo de sueño pero no se durmió del todo, luego recordó que no era bueno sobre alimentar a un niño.
-¡No puedo creer como se vio eso! ¡Quiero aprender a hacerlo!- Comento él con una sonrisa llena de profunda admiración hacia ella mientras imitaba sus movimientos con las mejillas sonrosadas, a su lado cerca de la fogata medio extinta y el jabalí restante guardado Chichi lo escuchaba con una sonrisa, dormitando ligeramente.
-¿Qué cosa? ¿Pelear?
-¡Aja! Estuviste fenomenal cuando esquivabas y luego, moviéndote de un lado a otro súper rápido, y después cuando saltaste al cerdo que estaba corriendo y caíste encima de su espalda con un pie… pero ¡No te caíste al suelo! ¡Fue grandioso mama!
Al segundo después que esta frase fue dicha ambos personajes reaccionaron de manera incomoda e inmediata. Chichi se sintió realmente triste y culpable, triste por lo jodidamente parecido que eso le sonó a su hijo Gohan y culpable por haberle causado esa clase de soledad a Hiro, aunque era normal tomando en cuenta que ella pudo haberle recordado a su madre tanto como Hiro le recordaba a su pequeño Gohan, el aludido por su parte se limito a calmarse y bajar la cabeza avergonzado.
-Y-Yo…pe-perdón, no quise…
-¡Oh Hiro no tienes que disculparte! Todo está bien enserio.- Comento ella sonriéndole a modo de disculpa (por que en cierto modo ella era la culpable de todo eso) pero demostrándole que en realidad no le molestaba lo que había dicho y lo comprendía perfectamente.
-Pero yo… acabo de confundirla con…- Bajo la cabeza y ella se sentó para ayudarlo a sentirse menos triste por lo ocurrido.
-Oye… ¿Te confieso algo? La verdad es que… cada vez que te veo…no puedo evitar mirar a mi hijo Gohan.- Hiro se encontró francamente sorprendido de que el sentimiento respecto a su madre y el parecido fuera mutuo- Es solo que tu eres tan parecido a él en muchos aspectos, aunque físicamente no sean iguales me lo recuerdas y…escucha, tener este sentimiento de unión por el parentesco que nos representamos es normal y a mí no me molesta si me llamas de esa forma, solo no te acongojes, ¿Ok?
Luego de un silencio corto Hiro asintió con una media sonrisa y se acostó como si fuera a dormir dándole la espalda, Chichi solo puso suspirar y sonreír tristemente ante aquello. De verdad soy una persona despreciable…me pregunto a cuantos niños habré dejado en las misma condiciones, ¿O a cuantos adultos o ancianos…? Si Hiro lo supiera, seguro me odiaría…como lo hacen los demás que creen que soy parte de los Saiyajins.
Chichi miro hacia el cielo encontrado repentinamente dificultoso el dormir, como si de pronto realizara que estaban en una época de crisis y que por muy cómoda y feliz que se sintiese con Hiro no sería fácil llevarlo con ella. Quizás el…estaría mejor si lo llevo con Bulma y los demás, o a otro poblado con más gente… Si eso sonaba responsable de su parte, pero estaba entonces la promesa que le hizo y la forma en la cual él le había suplicado por que le cumpliera. No, no puedo hacerle esto, no puedo abandonarlo cuando ya lo hicieron todos los que le importaban… Así era, la triste realidad era que no podía ni debía hacerlo por que ella misma hacia causado ese embrollo y debía responsabilizarse por sus actos.
Se acostó dispuesta a dormir un poco pero una especie de "Clic" en su cabeza la hizo reaccionar y despertarse. En un impulso de miedo sintió varios escalofríos recorrerle la espina dorsal, controlo su nerviosismo mientras miraba a todos lados de modo paranoico. No, no puede ser…
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Cuando Kakaroto llego al nuevo claro dónde estaba la chica se encontró con que su estado era muchísimo mejor que la última vez que la vio, en un solo día había logrado reponer sus energías y moverse (De un modo aun desconocido) a una gran distancia en muy poco tiempo, a Kakaroto le había tomado un poco más de tiempo ir por ella debido a que tuvo que atender otras dos llamadas en su rastreador, una de su hermano y otra de Vegeta, ambas con el mismo mensaje: Consigue las Dragon Ball, lo cual le llevaba nuevamente a la sospechosa numero uno ahí parada frente a él con una mirada llena de nerviosismo.
Qué extraño, recuerdo haber registrado a un estorbo, no a dos… Su mirada fría e imperturbable se desvió hacia el pequeño niño que al ser despertado por el ruido noto su presencia y temblaba al punto del llanto detrás de ella y. La chica se puso enfrente del niño de modo protector de una manera inútil que trajo una sonrisa al rostro del Saiyajin. Los terrícolas a veces eran tan extraños y poco consientes de su propia fuerza…
-Vaya, vaya… creí haber dejado una rata muerta allá atrás, pero resulto que no estaba muerta del todo.- Kakaroto agrego lo ultimo con un claro dejo de molestia que reflejaba lo mucho que le fastidio el hecho de que ella se escapara, Chichi trago saliva, ¿Por qué esas cosas le pasaban a ella?
Estaba muerta de miedo, sus manos temblaban ligeramente y nada deseaba mas en ese mundo que hacerlo desaparecer, para su mala suerte no tenía la fuerza necesaria para eso y por la forma en la cual el guerrero estaba mirándola no creía que la dejaría escapar. Hiro se abrazo fuertemente de su pierna recordándole el peso de responsabilidad que tenia y haciéndola gruñir los dientes. ¡Mierda! Debí llevarlo a otro lugar, pero ahora no hay nada que hacer excepto protegerlo. Y lo haría, así le costara la vida, trago saliva y retrocedió dos pasos llevándose a Hiro con ella, aunque no funciono de mucho.
-No, no, no. Ni siquiera lo pienses…
Acoto Kakaroto con un tono fastidiado, Chichi se sorprendió al no verlo más frente a ellos y casi tuvo un paro cardiaco cuando sintió que su espalda chocaba con el pecho de otra persona. Completamente sorprendida, pego un salto y retrocedió cuatro pasos más encarando al joven Saiyajin quien se había puesto detrás de ella, Hiro soltó un grito asustado temblando como nunca. El guerrero por otro lado comenzó a perder la paciencia por lo cual se acerco otro paso con tono amenazante.
-Suelta al niño y ven conmigo ahora.- No era una sugerencia si no una orden final, Chichi lo sabía y sentía que nada bueno saldría de negarse pero no iba a dejar a Hiro solo, no iba abandonarlo por lo cual cometió en esa noche el segundo acto mas estúpido en toda su vida; negarse.
-N-No…no puedo hacerlo.- No fueron necesarias las palabras para describir lo molesto que Kakaroto se sintió ante aquella respuesta, y Chichi lo supo por que su ojos habían echo un levísimo tic de molestia, por lo cual se apresuro a explicar antes de que los matara a ambos- Escucha, no sé qué quieres…pe-pero no se na-nada, nada sobre la Dragon Ball o su ubicación.
-¿Qué me dices de Son Gohan?- Al escuchar esto Chichi maldijo por lo bajo ante lo cual Kakaroto sonrió habiéndola atrapado.- No soy ningún estúpido niña, se que conociste al viejo imbécil y también se que el tenia una Dragon Ball anteriormente, una que desapareció misteriosamente y de la cual solo yo tengo conocimiento preciso…
Así que ninguno de los otros Saiyajins, ni siquiera Raditz sabe sobre la esfera que yo tengo, eso es bueno… ¡No con un demonio! ¿Qué hago? Chichi retrocedió otro paso mientras sus ojos miraban con terror al Saiyajin que le estaba hablando con una media sonrisa de satisfacción al haber acertado en sus sospechas, Chichi solo podía maldecir que este Goku fuese un poco mas quisquilloso y deductivo que el suyo, quizás por que el suyo nunca desconfió de nadie prematuramente y no encontró la necesidad de hacer deducciones.
-Así que, tu sabrás donde esta, ¿No es así?
-N-No…- Kakaroto frunció el ceño exudando fastidio, su cola desenrollándose de su cintura y balanceándose de modo amenazante.
-Mentirosa…- Se acerco un paso dispuesto a llevársela por la fuerza y matar al niño si era necesario pero algo realmente extraño e irreal sucedió.
-¡Nube voladora!
-¿Crees que gritarle a una…?
Kakaroto se vio interrumpido cuando una ridícula nube amarilla se poso tras de ella, la chica salto encima con todo y niño y salió volando a una velocidad impresionante con dirección norte, ligeramente atontado y perplejo se quedo estático en el lugar registrando lo que acababa de ocurrir. Una nube amarilla acaba de llevarse a mi rehén y un niño… Kakaroto reacciono con furia ante aquel ridículo pero cierto pensamiento, apretó su rastreador y siguió la energía de la chica lo más rápido posible.
Chichi por otro lado Zigzagueaba entre montañas alejándose lo más que podía y diciéndole a la nube que fuese más rápido, casi sentía que se volaba de la nube pero se mantuvo firme para que no pasara nada ni ocurriese una caída mortal. A su lado Hiro se abrazaba de su pierna con los ojos cerrados aun llorando de miedo, Chichi trago saliva. Mierda, tengo unos dos minutos para esconderlo en un lugar seguro y alejarme lo más posible, luego perderé a Goku en algún lugar y regresare por Hiro en…
-¡Muy astuta pero tu transporte infantil no es suficiente para escapar!
-¡Mierda! Más rápido Nube voladora.
Obedeciendo la Orden la pequeña nube acelero tremendamente sorprendiendo un poco a Kakaroto, aunque el también era rápido y no iba a dejarse ganar por una nube amarilla, eso habría sido humillante. El Saiyajin pudo haber continuado cazándolos y jugando al gato y el ratón pero empezaba a aburrirse y tampoco veía la gran emoción en estar detrás de ellos por lo cual decidió ponerle fin a esa situación.
Chichi por otro lado siguió yendo velozmente entre las montañas sin mirar atrás, en un momento repentino dejo de sentir al Saiyajin y pudo tranquilizarse para después detenerse en seco y mirar la silueta del guerrero a pocos centímetros frente a ella, solo un gritito al igual que lo hizo Hiro.
-Basta, vienes conmigo, ¡Ahora!- Chichi soltó un grito al sentir como la jalaba de la camisa y la cargaba en su hombro de manera tosca, pero aun mas grito por el pequeño grito de Hiro quien se había caído de la nube en el proceso, a más de seis mil pies de altitud.
-¡No, no! ¡Hiro! ¡Suéltame, déjame!- Chillo ella intentando liberarse, Kakaroto gruño ante el forcejeo, debía admitir que le gustaba más la chica hacia unos segundos cuando temblaba ante su sola presencia y no se movía tanto, ¿Por qué ahora lo estaba desafiando?
-¡Basta no creas que- aagh!- Kakaroto toco su ojo izquierdo con la mano mientras la Chica se tiraba en picada llamando a su estupida nube amarilla. El Saiyajin gruño con su ojo aun cerrado sin poder creer que esa estupida se hubiese atrevido a tocarlo y lastimar su ojo de esa forma. ¡Esa perra imbécil!
Chichi por otro lado se dejo caer con los brazos a los costados para alcanzarlo y una vez que lo tuvo entre sus manos llamo a su nube para ponerlos a salvo, lo logro en un muy buen tiempo y pudo respirar aliviada al notar que no se había lastimado, Hiro al verla se abrazo a ella llorando nuevamente, Chichi no tenía tiempo para tranquilizarlo, dejo que él fuera enfrente de la nube y se puso en marcha pero no avanzo ni medio metro cuando sintió un terrible jalón en el cabello que deshizo su coleta y la hizo soltar un chillido de dolor, arriba de la nube Hiro soltó un grito de impresión.
-¡Aaah!
-¡Se acabo el tipo amable, nos vamos ahora mismo!- Chichi estaba forcejeando, su cabeza doliéndole terriblemente y su mirada yendo de cuando en cuando hacia el pequeño niño traumatizado que gritaba su nombre al guerrero salvaje una y otra vez. Kakaroto había tenido suficiente de sentimentalismos, no podía abrir su ojo y quería irse a su nave lo más pronto posible, además ciertos chillidos empezaban a molestarlo- ¡Déjame quitar esa distracción!- Ante esta frase la guerrera imploro por misericordia.
-¡No, por favor!- Sin embargo fue demasiado tarde.
Lo próximo que Chichi presencio fue la cara de Hiro demostrando una última expresión de sorpresa y miedo antes de ser alcanzado por una bola de energía y descender al suelo en picada después de la enorme explosión que ilumino el cielo por unos instantes, luego vino el silencio abrumador de la muerte descendiendo tan profunda y pesadamente en su garganta, que por un momento Chichi se quedo sin voz, incapaz de reaccionar ante lo que acaba de presenciar, su mirada se encontró vacía y desenfocada a lo que sucedió mientras que su mente viajo a otro mundo.
Hiro se había ido…no, se lo habían arrebatado y lo que era peor, le había fallado en la promesa que le hizo e protegerlo y ahora estaba muerto, en un lugar donde ella no podría encontrarlo…como su hijo Gohan. Comenzó a estremecerse intentando contener las lagrimas acidas por la ira que descendían por sus mejillas tan calientes como el acero, le había fallado a Hiro, a Gohan, a su padre y a todos sus amigos.
Sintió como al fin el dolor en su cuero cabelludo se iba y era cargada de otra prenda, su mirada fue hasta Goku… sin embargo sus puños se cerraron de manera dolorosa enterrando sus uñas en la piel mientras encontraba que sus ojos se estaban mostrando llenos de resentimiento y estaba rechinando los dientes en una expresión de odio. No, ese no es Goku. Es solo un maldito asesino que merece la muerte, no más esperanzas ingenuas, no mas segundas oportunidades y no mas rodeos… voy a quitarle las esferas y volver a mi tiempo, incluso si para ello tengo que matarnos a ambos…
Por otro lado, Kakaroto debía admitir que matar a ese niño no fue su mejor movida. Nunca en toda su vida una persona había reaccionado de la manera en la que ella lo hizo al ver que mataban a sus semejantes. Generalmente todos se volvían locos, atacaban sin pensar o simplemente lloraban esperando su muerte pero en el caso de esta molesta mujer sucedió que su cuerpo se dejo de mover como si estuviese inconsciente y dejo de quejarse por el hecho de que el la estaba cargando de su cabello, lo cual era sumamente extraño si tomaba en cuenta que hacía unos segundos se retorcía de dolor, además se puso más pesada.
Al final por motivos de seguridad decidió llevarla del cuello de su Gi de combate, aunque la chica no pareció ni notar el cambio, no se movía, no hablaba, no hacía nada, Kakaroto sintió algo raro en sus entrañas al punto que hacia una mueca de disgusto. ¿Qué le pasa? Hace unos segundos no tuvo problema alguno en golpearme y casi tirarse al suicidio por ese mocoso, pero ahora parece que cargo un cadáver, ¡Bien, que se entere que necesito información, no un cadáver andante!
Mientras pensaba esto aterrizo en tierra junto a su nave y la dejo caer al suelo de forma poco delicada, al menos eso la hizo reaccionar ligeramente, por que se paro del suelo apenas sentándose pero dándole la espalda.
-Bien, ahora te daré una instrucción simple. Tienes esta noche para reacomodar tus ideas, deshacerte de tus mentiras y darme la respuesta correcta en la mañana. Quiero la Dragon ball de cuatro estrellas y vas a llevarme a donde este.- Le amenazo él para finalmente darse la vuelta dispuesto a cazar algo, estaba hambriento. No obstante se detuvo hablando fuerte y claro antes de salir- Mas te vale no intentar escapar una sola vez mas, puedo encontrarte y definitivamente te matare si escapas nuevamente.
Dicho esto último se adentro en el bosque para buscar un animal lo suficientemente grande para satisfacer su estomago.
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Llorando de frustración e ira contenida Chichi se mantuvo ahí sentada en el suelo lo suficiente hasta que logro tranquilizarse y pensar en un plan de acción para conseguir la esfera y no ser asesinada en el intento. Debía hacerlo y pronto, al menos antes de que llegara Raditz complicando más las cosas. En este caso lo más inteligente era eliminar la única forma en la cual ese mounstro podía registrar su energía y eso era equivalente a eliminar su rastreador, el problema era quitárselo y destruirlo sin que se diera cuenta, además tenía que pensar en que decirle al día siguiente si quería sobrevivir, frunció el ceño aun mas secando el rastro de lagrimas que quedo en sus mejillas.
Todo está bien, juro que te vengare Hiro, a todos y cada uno de los que han sido afectados por lo que hice y por la llegada de estos malnacidos.
Asintió para sí misma y decidió aprovechar que el Saiyajin no estaba para ver si había algo en su nave, alguna Dragon Ball, hoyo en el suelo, mapa o cosa similar pero no había nada más que un asiento acolchado y un montón de botones con caracteres extraños que no entendía, Chichi maldijo alejándose lo más posible de aquella nave, decidió subir a un árbol de tronco y ramas gruesas para vigilar desde ahí, no pensaba dormir mientras estuviese junto a ese bastardo, mucho menos cerca de su nave, no señor.
Pero que puedo decirle, obviamente negar esta fuera de toda duda a menos que… Chichi hizo una mueca seria pensándolo profundamente. Podía negar conocer a Gohan pero eso solo significaba que el Saiyajin centraría su atención en sus conocimientos sobre la localización de la Dragon Ball y eso no sería bueno, pero si lo hacía a la inversa, y proclamaba no saber mucho o nada de la Dragon Ball pero si mas de Son Gohan podría encontrar alguna vía de escape, excusa u otra cosa para actuar mejor sus cartas y ganar la partida, sería difícil y arriesgado pero mejor eso a nada en absoluto.
Una vez decidido lo que tenía que hacer recargo su espalda en el tronco intentando dejar su mente vacía, calmarse, alejar el recuerdo de Hiro…muriendo con una cara de terror… Chichi se tallo ojos fuertemente para reprimir mas lagrimas dolorosas. Aun no podía creer que aquel que alguna vez fue un niño inocente había cometido un acto tan cruel y despiadado como un asesinato aun cuando le rogo por misericordia.
El Goku de su tiempo jamás habría sido así, el Goku de su tiempo perdonaba incluso a la gente que había cometido los actos más crueles contra otros y contra él, como fue el caso de Pikoro que aun cuando le rompió todos los huesos y casi lo asesino fue perdonado por Goku. Sollozando ligeramente miro la foto que tenía en su saco de semillas, en esta el pequeño Goku encima de su abuelo Gohan le sonreía haciendo la seña de paz, logrando suavizar sus facciones.
"¡Déjame quitar esa distracción!"
Al brotar ese recuerdo en su mente las facciones que antes se mostraron apelmazadas se tiñeron de ira y resentimiento puro, Chichi tomo la foto y la corto en dos, luego cuatro, y muchos pedazos mas con una mirada llena de desprecio, sacudió sus manos con un último suspiro de resignación y mantuvo su mirada fija en la luna llena calmándose con su luz, tallo sus ojos que se encontraban cansados por sus heridas anteriores y los esfuerzos de ese día intentando mantenerse despierta si mucho éxito.
Más tarde esa noche cuando Kakaroto regreso de su caza y prendió una fogata con una bola de energía no pudo evitar notar que la chica no estaba en ningún lugar cercano a la nave o a sus alrededores lo cual lo hizo rodar los ojos y soltar una expresión de fastidio al tiempo que empalaba la carne de dinosaurio que había encontrado y clavaba el palo cerca de la fogata. Después apretó su rastreador dos veces y busco su poder de pelea, definitivamente iba a disfrutar matarla más de lo que habría echo con nadie en particular por que eso habría significado dejar de lado sus complicaciones.
Sin embargo cuando busco por su poder el rastreador registro que estaba ahí mismo, aunque no le dijo la posición exacta. Confundido Kakaroto apago el pequeño aparato y comenzó a olisquear el aire, en efecto ahí estaba su aroma. No era muy difícil encontrarla en realidad, era la única cosa que olía a frutas e incienso terrestres en el bosque, siguió el olor buscando detrás de los arboles, entonces algo llamo su atención.
En el suelo había esparcidos varios pedazos de algo, parecían trozos de papel que seguramente no estaban ahí antes, Kakaroto frunció el ceño arrodillándose para observar mejor que era. Comenzó a unir los pequeños trozos hacia el centro usando la punta de su dedo y reformando la imagen que había sido destruida, pudo haber sido un mapa, una carta o una nota con información relevante a las Dragon Balls, pero no fue nada de eso, fue algo mucho peor, por un momento Kakaroto se quedo estático sin saber cómo reaccionar ante la fotografía que el mismo había reunido.
En ella pudo verse a sí mismo a la edad de cuatro años o menos, sobre el viejo…sonriendo… ¡Aggh! ¿Qué es esto? ¿De dónde consiguió esta foto? Furioso, pero sobre todo ansioso miro hacia arriba encontrando que el cuerpo de la chica estaba ahí dormido junto a una rama, se elevo hasta ella y tuvo la tentativa intención de asesinarla con una bola de energía pero se contuvo controlando el hormigueo que sentía en las manos.
Ya no había duda, esa chica escondía algo, nuevamente se encontró dando vueltas de un lado a otro en órbita mosca sin saber que pensar o cómo reaccionar ante la situación, miro la foto echa trozos que había sido reunida por él y soltó un gruñido intentando deshacerse de la pesadez en su estomago y pecho. No es verdad, solo es una sonrisa falsa, quien está ahí no lo siente, solo es una sonrisa falsa, una máscara alegre que esconde un rostro lleno de desagrado… La auto sugestión nunca había sido su punto fuerte y se encontró dudando de lo que el mismo pensaba.
¡No! Yo soy Kakaroto, un guerrero Saiyajin que vino a la tierra para destruirla, mi misión en asesinar a Freezer junto a mis compañeros para después ser libre de ir a donde me plazca. Exacto, el era Kakaroto, No Goku ni ningún otro nombre terrícola y ese anciano que era tan falso como todos los humanos era solo un desconocido, por lo tanto esa foto y lo que sus recuerdos conllevaban no tenía ni un significado emocional, ni uno solo… Respiro hondo intentando tranquilizar su mente e ignorar la imagen que reposaba en el suelo debajo de aquella maldita mujer, hasta el momento muchas cosas estaban cambiando su rutina, de las cuales no conocía casi nada.
Sin embargo, aun después de todo lo sucedido y todas las dudas que tenia la más presente seguía martilleando como una tortura constante en su cabeza, miro a la chica que dormía plácidamente abrazándose a sí misma y afilo la mirada peligrosamente. ¿Quién coño eres?
Uh, bueno es cortito pero bonito :P, sale seguire escribiendo haber si paso de paso tortuga a uno mas veloz. Nos leemos :)
