Levy lentamente empezó a despertar. Vagamente se acomodó en la cama y acaricio su almohada grande.

De alguna manera ella había vuelto a Fairy Hills…o eso era lo que ella creía.

Ella gimió de dolor. Se le partía la cabeza por la mitad. Ni siquiera se molestó en apartar los cabellos que le tapaban el rostro.

Lentamente, Levy movió sus caderas y acomodo sus piernas flexionadas, las cuales estaban aferradas a la cálida almohada.

Suavemente movió sus manos en la almohada aterciopelada*.

Entonces la almohada se movió.

¿Desde cuándo las almohadas se mueven? Fue algo así como un… ¿respingón?

¿La almohada acababa de pegar un respingón?

Levy frunció el ceño, sin ni siquiera abrir los ojos. Estaba tan aturdida por el dolor de cabeza, que prácticamente le importaba un rábano lo que le pasara a la almohada.

Levy volvió a acariciar la superficie con la yema de sus dedos y clavo suavemente sus uñas en ella. Un pequeño gruñido se escuchó.

Entonces ella abrió los ojos.

Ay por todos los dioses. Pensó.

Levy palmeo un poco más la superficie en la cual ella se estaba aferrando.

Lo sintió. Algo duro. Era el pecho…de un hombre.

La peliazul suavemente se apartó los cabellos de la cara. Y afirmativamente, recostado al lado de ella y dándole la espalda, se encontraba una silueta robusta. Pudo comprobar que de lo que ella se aferraba no era una almohada, sino un…hombre.

Levy tembló.

Ella nunca había vuelto a Fairy Hills. Vagamente recordó haberse encontrado con alguien y después todo estaba difuso.

Ay por favor... cualquier cosa menos sexo.

Ella seguía siendo virgen… ¿verdad?

Rápidamente dejo de abrazar el torso del desconocido, desgancho sus piernas de la cintura del hombre y se sentó bruscamente. Automáticamente el hombre se dio vuelta y la miro. Sus ojos rojos la miraron expectantes*.

Levy chillo asustada y retrocedió hasta la otra punta de la cama.

—¿Ro-rogue?

Rogue la miro por unos segundos y suspiro.

— ¿Acaso no recuerdas nada de lo que paso anoche?

Levy ni siquiera pestaño. Su cara se empezó a poner pálida y un pequeño sudor empezó a correr por su frente.

Poco a poco, imágenes fragmentarias de la noche anterior empiezan a torturar a Levy.

La borrachera…

Oh no, la borrachera. Pensó.

Cuando se abrazó a Rogue y la forma en la que le hablo…

Joder….que vergüenza. Pensó la peliazul.

Sin embargo no recordaba cómo había llegado hasta ahí. Instintivamente Levy bajo su mano para tocar la tela sedosa de su vestido, sin embargo, se encontró con el algodón de una camisa grande. Ella solo se encontraba en sujetador, bragas y en camisa.

¿Él la había cambiado? O ellos habían…

Las mejillas de la pequeña maga se tiñeron de un profundo carmín.


Lucy suspiro y recostó su cabeza en la mesa de madera. Su cabeza no dejaba de palpitar. Estaba empezando a creer que tenía un segundo corazón y no un cerebro ahí arriba.

Cana rió mientras tomaba un vaso de cerveza.

— ¿Cómo puedes seguir como si nada después de lo de ayer? —Pregunto Lucy sin despegar la frente de la mesa.

Cana embozo una sonrisa.

—Eso solo fue un juego de niños, comparado con lo que bebo usualmente. —dijo sin inmutarse*. —Levy y tú no soportan nada.

Lucy levanto su cabeza y la miro.

—Me pregunto cómo estará Levy-chan… ella ya debería estar aquí.


Levy miro fijamente la taza humeante de café delante de ella.

Actualmente Rogue y ella se encontraban sentados en el bar del hotel. Por suerte había poca gente en ese horario. Levy agarro la falda de su vestido y la estiro. El vestido estaba un poco arrugado pero por lo menos usaba eso y no la camiseta de Rogue.

Levy miro a Rogue, el cual se encontraba comiendo una tostada al frente de ella, sin notar su incomodad.

Ella suspiro y bebió un poco de café.

—Entonces, Rogue… ¿Qué haces en Magnolia?

Rogue dejo de comer y la miro.

— ¿Lo olvidaste?

¿Cuantas cosa más se había olvidado? Rayos. Levy pestañeo confusa y el suspiro.

—Dentro de unos días, Sabertooth y Fairy tail se juntaran para festejar el primer aniversario de nuestra batalla más peligrosa—acerco la taza a sus labios y bebió un poco de café. — la batalla contra los dragones.

Levy lo miro sorprendida. ¿Cómo pudo olvidarse algo tan importante?

La peliazul mordió un pedazo de pan de canela y suspiro.

—Rogue...

—Dime.

—Bueno, um…yo quería saber si…nosotros. —Levy titubeo con sus palabras mientras miraba sus manos. —b-bueno, ya sabes…si n-nosotros…

Rogue blanqueo los ojos.

—Habla claro.

Levy inhalo profundamente y exhalo.

— ¿Por qué me trajiste hasta aquí?

— ¿Acaso preferías que te dejara sola, en la noche y en las calles oscuras de Magnolia?

—Entonces… ¿fuiste tú el que me metió a la cama?

—Sí.

— ¿Tú me quitaste la ropa? —susurro.

Rogue la miro impasible*.

—No.

—Entonces nosotros no lo hicimos…—Levy automáticamente se tapó la boca con ambas manos y se sonrojo furiosamente. —l-lo siento, n-no quise…

Rogue sonrió.

Oh Jesús… ¡Ahí estaba! Era una sonrisa. El acababa de mostrar un poco de sentimientos. Pensó la pequeña maga.

—Levy, estabas borracha. Me gusta que, por lo menos, mis mujeres estén conscientes. — el contesto sarcásticamente.

Levy lo miro apenada.

—Lo siento mucho… yo no lo quise dar a entender de esa forma.

El embozo una pequeña sonrisa burlona.

—Debo admitir que fue una noche muy divertida. Tardare mucho en olvidarla.

—Oh, yo también.

Entonces Rogue no pudo evitar reír un poco. Levy lo miro sorprendida.

Él se estaba burlando de ella. Ese hijo de…

Levy inflo los mofletes. Esto provocó que la risa se extendiera.

Luego de unos momentos se calmó y aclaro su garganta.

—Bien… terminemos de desayunar y luego te llevo a tu hogar, ¿de acuerdo?


—Levy no estaba en su habitación.

— ¿Qué? —grito Lucy mientras se ponía de pie.

Todos los magos que se encontraban en el gremio se voltearon a mirarla. Natsu dejo de pelear contra Grey y se dirigió hasta la rubia.

— ¿Qué pasa Luce? —Natsu la miro preocupado.

—Es... Levy.

Gajeel y Pantherlily se voltearon a mirar a la rubia.

— ¿Qué paso con la enana?

Lucy lo miro con desprecio y se cruzó de brazos, negándose a hablarle. Erza decidió responder a su pregunta.

—Levy no durmió anoche en su cuarto en Fairy Hills, como lo hace siempre.

Gajeel bufó.

—Seguramente esta con sus "fansboys" en alguna misión.

Lucy blanqueo los ojos y lo enfrento.

—Si hablas de Jet y Droy, están haciendo una misión en solitario, hace tres días.

Cana se paró de su asiento.

—Creo…Creo que esto es mi culpa. —dijo apenada. — No tuve que haberla dejado ir sola hasta Fairy Hills…menos en el estado en el que estaba anoche.

— ¿De que estas hablando? —Pregunto Erza.

Cana se rasco el cuello incomoda.

—Anoche, Levy y yo estábamos en la casa de Lucy. Bebimos y nos emborrachamos. —dijo apenada. —Y luego pasadas las doce de la noche, las dos decidimos volver. Diablos, no debí dejarla ir sola con su borrachera.

Gajeel apretó fuertemente los puños y empezó a avanzar hacia la salida del gremio.

— ¿Adónde vas Gajeel?

El susodicho se dio vuelta furioso.

— ¿Adónde diablos crees que voy Titania? —grito irónico. —voy a buscar a la enana y traerla devuelta.

Erza sonrió.

—Entonces vamos todos juntos.


ATERCIOPELADA: Que produce una impresión o una sensación de suavidad, dulzura y delicadeza que resultan agradable

EXPECTANTE: Que espera observando con interés y curiosidad lo que pasa.

IMPASIBLE: [persona] Que no se altera, perturba o muestra emoción alguna ante una impresión o estímulo externo que normalmente producen turbación, desencadenan una emoción o inducen a determinada acción.

INMUTARSE: Sentirse profundamente impresionado por algo.