Título: Raíces
Autor: Perdidit
Resumen:No saber quien es tu familia adoptiva lo rompía a cada paso por su vida, cada mentira lo corroía, pero como enojarse con muertos. Después de todo era mejor buscar otra…
Disclaimer: Harry Potter pertenece a J..
Resumen de el capitulo:Nunca pensó que estaría en un lugar así… realmente tener tanta gente cerca era…interesante
... Suspiro y pensó mareado en todo el camino que tendría que recorrer.
—Señor Luna…— la maestra llamo su atención de nuevo girando su cuello casi demasiado lento, como si odiara perder la imagen frente a el, la miro unos momentos antes de que se decidiera a volver a hablar—…por aquí.
Caminaron a la entrada del comedor, el solo se dejo llevar, miro a los profesores que al parecer se habían entretenido platicando de sus clases. Único tema que parecían tener en común.
—Pomona—dijo logrando que algunos maestros la miraran—el es el señor Alec Luna es un nuevo estudiante y ha sido clasificado en tu casa, quisiera que le mostraras sus habitaciones.
La mujer que aunque un poco rellena, mostraba fuerza al tiempo que feminidad, justicia era una mejor definición, no era difícil deducir que seria una jefa de casa muy interesante.
—Pomona Sprout—le dijo levantándose y guiándolo a la salida, al verla de cerca se veía un poco desaliñada con el sombrero parchado y un poco de tierra—enseño Hebología…
— ¿herbología? —su acento se volvió a hacer notorio por la rapidez de su pregunta aun así se dio la libertad de hablar mas bajo ya no teniendo a dos figuras prominentes de gran Bretaña en la misma habitación, Sprout no lo recalco.
—el aprendizaje de las plantas mágicas, acaso no le habían enseñado eso en su antigua escuela.
—fui enseñado con maestros privados, pero el cuidado de plantas mágicas no es un tema en el que me adentraran mucho mis maestros.
—espero que ese no sea un retrasarte al momento de estar en la aula.
—me esforzare.
—howarts es un sistema de puntos que busca la unión y cooperación entre las casas, de forma competitiva, cada casa gana o pierde puntos según los pareceres de los maestros y no solo te repercute personalmente los puntos sumados o restados si no que tu casa se eleva o baja de posición, al final de el año los puntos son contados y puede ser que tu casa gane— pareció pensarlo un poco —también los perfectos pueden quitar puntos así que tenga cuidado, los dormitorios de nuestra casa se encuentran en el sótano del castillo pero ahí solo pueden estar los Hufflepuff, tendrá que compartir cama con otros cinco cuatro compañeros —Al llegar al sótano del castillo lo miro unos segundos— señor Luna no debe revelar a nadie la contraseña de la casa.
Eso le pareció extraño, pero cada lugar tenía sus reglas y lo mejor era seguirlas en ves de resistirse, al entrar los colores amarillos y negros se hacían muy presentes, pero decidió dejar el tema hasta que podría obtener más información.
La maestra se volvió a un alumno dedicado por completo a un libro— señorita Bones, puede pedirles a la señorita Zeller y al señor Summers que bajen un momento.
La niña corrió a las escaleras.
—Los dormitorios están separados y los hombres no pueden entrar a las habitaciones femeninas— pareció pensarlo un poco— mañana le daré sus horarios, si encuentras algún problema solo dímelo y hare lo posible por arreglarlo.
Dos personas bajaron por las escaleras—señores, el es Alec Luna, quisiera que le explicaran las reglas de Howarts, y Señor Summers le mostraría a el señor Luna donde será la primera clase, si no me equivoco tiene clase conmigo a la primera hora.
Pareció querer agregar más, pero desistió solo terminando con una despedida y deseos de suerte.
—así que…
—Rose Zeller un placer—extendió su mano y sonrió, decidió devolver el saludo, después de todo ya había saludado a Hagrid. Ahora que lo pensaba parecía que había muchos… como los llamaba su abuela, mestizos, sangre sucia, pero a nadie le importaba por lo que había visto. Miro a sus acompañantes y decidió mejor seria dejar sus pensamientos para el, no creía que eso de ""sangre sucia" fuera un lindo apodo.
—Alec Luna, el placer es todo mío—y como sus costumbres le habían enseñado beso la mano que se le ofrecía. La chica pareció un poco sorprendida, dándose cuenta que era un hijo de magos, recordando como había visto hacer eso a algunos Slytherin .
Después volteo a ver a Summers —un gusto mmm…
—Adrian Summers.
Al parecer el estudiante nuevo seria interesante, sonrió y tomo su mano, en un apretón, ellos comenzaron con una plática sobre los puntos de las casas, las clases que tendría, y otros detalles que parecía necesitar. El ya haba escuchado de eso por lo que su maestra comento, pero se le hizo de mala educación comentarlo cuando vio que los perfectos, como hace unos segundos le habían comentado que eran, platicaban con felicidad diciéndole que habían ganado muchos puntos.
Y por ultimo comentaron algo de un tal Cedric Diggory que había ganado el torneo de los tres magos hace dos años. Un orgullo como había dicho Rose.
Adrian le mostro los dormitorios y Rose se fue a dormir, sus cosas ya estaban ahí, a el le extraño pues no había visto elfos domésticos, seguramente no se mostraban por la gran cantidad de hijos de muggles. Termino quedándose dormido no sin antes haber puesto un silencio en su cama, realmente no deseaba que sus compañeros de cuarto lo conocieran por el mal sueño que tenia.
Sonrió para la cámara, era su primera foto junto con su nena, ya tenía ocho meses y era el mejor regalo que podía tener, adoraba a su esposa, tenía un trabajo respetable y bien pagado, nada podía mejorar su situación. Su puerta fue destrozada en cuanto el flash de la cámara llego, hombre vestidos de negro y con mascaras blancas rodearon el lugar, el… intento luchar… lo intento… peleo con todo lo que su cuerpo daba, no fue suficiente, vio a su nena y a su esposa morir, claro que siendo torturados, sin poder evitarlo, estaba lo suficientemente entretenido con… algo… algo que le hacia sentir horrores en su cuerpo, una y otra ves cuando esa palabra era lanzada, —crucio, crucio, crucio— no parecía hartarse, la palabra que labrada en piedra en su mente, al final, nunca supo cuanto tiempo estuvo ahí, decidió que era su hora de morir, todo ahí parecían lo que ocurriría, un segundo mas y… pero algo odioso decidió dejarlo vivo aun sufriendo, estando loco—¡los aurores llegaron!— no sabia que eran esos aurores pero ¿por que no llegaron hace horas?—¿Qué hacemos con el? — pregunto al que parecía el líder
—todavía lo preguntas…
Parecía una burla, una burla que no pudo completar por la gente que entro por la casa, con sus palitos, amenazándolos ¿Qué no veían que esos monstros no tenían miedo? — ¡alto! — Los gritaron, con el silencio que se formo se podía oír cada respiración— quedan detenidos.
— ¿detenidos? — El líder rio otra ves—enserio crees que una cárcel como aquella me detendrá.
—bajen sus varitas y manos arriba.
El… monstruo… hizo un ademan, pareció que nadie se dio cuenta, en solo segundos todos se habían ido, y el tuvo suerte sobrevivió a un ataque de comedores de la muerte, o al menos así le habían dicho antes de intentar borrar su memoria.
Despertó jedando, definitivamente odiaba las pesadillas mas cuando no eran suyas. Supero y se recostó de nuevo.
La mañana llego y con el ya despierto, bañado y cambiado, una de las tantas costumbres que su cuerpo no podía evitar. Tendió su cama, y acomodo la ropa que había usado—sabes los elfos hacen eso por ti.
La vos vino de atrás así que miro a un niño con cabello y ojos obscuros, pensó que era la primera persona que le dirigía la palabra por gusto—Justin Finch-Flechley
—Alec Luna— le sonrió—… pero yo no he visto a los elfos domésticos.
—y nunca lo harás, bueno en los seis años que llevo aquí no los he visto, y eso que se han visto cosas muy raras.
— ¿cosas?
—ya sabes… bueno por ejemplo en primero entro un trol, y eso no pasa muy a menudo. Lo bueno es que Weasley estaba ahí.
¿Un trol? Como había entrado esa estúpida creatura le era difícil de imaginar, tal ves haber escogido a Howarts por la seguridad tampoco había sido muy buena idea.
— ¿Weasley?
—claro, un chico pelirrojo que es difícil perderle la pista, sobre todo tomado en cuenta que parece un héroe, a todo mundo anda salvando.
Se rio un poco intentado calmarse, como es que nada de eso aparecía en los informes, debería tener mejores fuentes de información, o al menos utilizar "eso", sacudió mentalmente la cabeza, como se le ocurría siquiera pensarlo, prefería tener información incompleta a eso.
—¿entonces…?
—¿…entonces?
Parecía que ninguno se atrevería romper el hielo. Así que Justin decidió que era hora de cambiarse, y prefirió salir y descubrir como llegar al comedor, para su suerte ya se encontraba ahí Summers, el camino fue lleno de una plática sobre sus clases y algunos libros, algo que ayudo a la falta de temas que tenían en común aun cuando ese argumento ya se estaba agotando y una disculpa por no poder acompañarlo en la primera, pero tenia al profesor Snape y el odiaba el retardo por muy buenas intenciones que tuviera.
Pasaron escaleras hasta que por fin pudieron llegar a la gran puerta, el perfecto comento algo que tenia al menos dos horas para comer con lo temprano que se había levantado.
Decidió que no desaprovecharía el tiempo libre. Seria un buen momento para meditar sin que nadie lo notara, además quien se levantaría tan temprano.
Al parecer muchos Ravenclaw, algunos Slytherin, pocos de su casa y Glyffindor.
Tomo un asiento libre, no algo muy difícil de encontrar y comía mientras se concentraba en ese laberinto, seria muy divertido que alguien quisiera pasar por ahí, sobre todo por lo que estaba agregando, algunas puertas mas y… mejor lo dibujaba antes de acoplarlo a su defensa de su mente. Saco de su mochila una libreta, aun cuando adoraba su herencia mágica eso de la pluma y el pergamino no era para el. Ahí es cuando contradecía mentalmente a su abuela, los muggles si hacían cosas buenas.
Se preguntaba que diría si lo viera, nada bueno de seguro, reclamaría un poco a su madre por críalo tan mal y diría otras cosas que era mejor no escuchar.
Cuando termino el traba sus dedos estaban llenos de grafito, pero aun cuando había tardado tanto no habían llegado mucha gente al comedor, excepto tal vez los Ravenclaw que parecían los únicos completamente despiertos terminando escritos, leyendo o simplemente platicando.
Decidió seguir su ejemplo y saco un libro, deseaba terminar este libro desde hace ya mucho pero le era difícil concentrarse con el lenguaje que utilizaba. Leer era algo que tampoco pudo cambiar mucho a lo largo de su vida, solo que adoraba las novelas, los libros informativos raramente lo entretenían como deseaba, y como comúnmente pasaba se rendía después de intentos fallidos por concentrarse.
Ahora "la naranja mecánica" también era muy distractor. Pero era su meta de esa semana, ya no podía aplazar más ese libro, sobre todo por lo pequeño que era, ya debería de haber terminado.
Trato de comenzar siendo tedioso los primeros minutos hasta que la historia por fin, después de semanas, lo absorbió, se rindo a ese mundo después de unas cuantas paginas, no podía creer que fácil fue rendirse cuando leyó la pelea entre las dos bandas, pero no pudo terminar de leer por que comenzar4on a llamarlo, el decidió ignorarlo, de todos modos en esta escuela no conocía a nadie y por lo tanto la persona que lo llamaba seguramente solo quería saber mas de el información que no estaba dispuesto a dar en ese momento.
… El Lerdo tenía un usy o cadena ver…
—Alec Luna—suspiro quedadamente pensando en que se rendiría, después de todo a nadie le gustaba ser ignorado
…tenía un usy o cadena verdaderamente…
—Alec Luna—volvió a suspira ahora agarrando mas fuerte el libro tratando de concentrarse de nuevo
…o cadena verdaderamente joroscho…
—Alec Luna—el agarre se volvió mas fuerte y tenso la mandibula
… verdaderamente joroscho , una…
—Alec Luna—intento de nuevo ignorarlo, sus hombros temblaron solo un poco casi invisiblente
… verdaderamente joroscho, una…
—Alec Luna—decidió que ya no iba a avanzar por más que quisiera así que mejor era encarar la molestia en ese momento para poder seguir leyendo dudando que podría recuperar la concentración y querer volver a leer el libro después de que le dijeran lo que tenia que decir. Sintió un poco de enojo llegar desde su estomago pero lo ignoro
—Alec Lu…—volvió a repetir creyendo que lo volvería a ignorar.
— ¿mande? —Sabia que su repuesta había sonado un poco tensa así que aflojo su mandíbula— ¿si? —repitió mas calmado, ya desvaneciéndose el sentimiento de acido estomacal quemando sus órganos.
Aun cuando ya se había calmado miro extrañado al niño, el chico pareció ignorar su enojo, o no notarlo porque le sonrió. Después lo miro frunciendo un poco el seño, el se restregó una mano a la cara mentalmente cuando noto la mirad de Justin, tonto, no había quitado la cara de confusión y seguramente parecía trabado, relajo sus músculos y le dirigió una sonrisa lo mas sincera que podía.
—En realidad solo hasta después de que te fuiste note que eras nuevo y seguramente no sabias como llegar a tus clases— pareció avergonzado—lo siento estaba un poco adormilado.
Le pareció chistoso como el chico se sentía mal por no haber intentado ayudar, definidamente no sabia porque había sido llevado la casa de los leales y nobles de corazón tomando en cuenta como era el, pero le pareció que conocería a mucha gente buena y útil ahí.
—gracias por preocuparte, pero un perfecto me ayudo— su acento aun cuando duro se modulaba con lo bajo de su voz, algo que agradecía, si tenia que hablar duro como anoche solo pare que le pusieran atención y escucharan lo que tenia que decir se moriría. Justin se sonrojo aun mas dándose cuanta lo inútil y vergonzosas que eran sus palabras— aun así gracias— le sonrió de nuevo relajando los músculos y cerrando un poco sus ojos, lo que muchos verían ahí seria una sonrisa de agradecimiento, a el le parecía un tortura tener que sonreír tanto, no sabia con cuantos alumnos se toparía, con todos tenia que ser amable y esa parte no le importaba, pero cuando no haces muchas caras la gente desconfía.
Suspiro por tercera ves en ese día y cuando se disponía a seguir con su lectura, el niño se sentó aun lado de el—bueno, entonces creo que deberíamos presentarnos de nuevo, ahora mas despiertos— no comento que el ya estaba despierto desde hace rato — Justin Finch-Flechley Hufflepuff de sexto grado un gusto.
—Alec Luna, nuevo estudiante, Hufflepuff de sexto grado igualmente un placer.
Estrecharon sus manos y el niño decidió platicarle de los maestros, describiéndole detalles de los que los estudiantes hablaban siempre que podían, a el no le pareció correcto interrumpir al niño así que asentía y dejaba unos cuantos comentarios sin participar tan activamente.
Se sirvió desayuno pensando en que no lo había echo en toda la media hora que estuvo. Y miro a su alrededor cuando Justin se distrajo intentando sacar algo de su mochila, el salón estaba casi lleno, solo Glyffindor y su casa seguían medio vacías, aun así pensó orgulloso, Hufflepuff se veía mas llena. Lo que mas le intrigo fue como podían hacer tano ruido, nunca había estado en un lugar tan ruidoso. Lo mas cercano eran las comidas familiares, y esas se habían acabado desde que tenia nueve años , claro que tenia que tomar en cuenta que su familia tampoco hacían mucho ruido exceptuando en las disputas, y solo ahí.
—Mira— quito su mirada de los alrededores para mirar al niño— se ve bien ¿no?
—Si— se pregunto que diablos era esa pelotita dorada.
—esta la acabo de comprar aun cuando yo no soy el buscador será entretenido tener una ¿no crees?
Sonrió un poco con los labios, mostrándose o mas avergonzado que podía— ¡oh! — Pareció por fin darse cuenta de su predicamento— no sabes como se maneja el quiddicth aquí ¿verdad?
Negó con la cabeza, tampoco reconociendo la palabra quidditch— cada casa tiene su equipo durante el año hay juegos en los que las cuatro casas participas, así que podrías postularte como jugador… pero el año ya inicio…. Mejor entrena para el otro año ¿en que posición juegas?
Volvió a negar con la cabeza rogando que le entendiera y no tener que preguntar directamente— ¿ninguna? — Se comenzó a irritar, ¿como era posible que no entendiera la pregunta?, la cara de Justin se contrajo y después de segundos pareció iluminarse— ¿no sabes que es el quiddicth?
Volvió a negar con la cabeza aliviado— bueno no te culpo, yo no sabia nada del mundo mágico antes de entrar a Howarts, pero ¿tu no debiste estar en una escuela mágica desde antes? Si no ¿como lograste estar en sexto año?
Eran muchas preguntas para el poco tiempo que se conocían, se sintió un poco mareado pero aun así contesto—clases particulares.
El muchacho pareció contento con explicarle el juego, desde las mínimas reglas hasta los equipos mundiales, cuales eran los mejores jugadores en Howarts, todo, así la ultima media hora paso tan rápido que ni siquiera noto cuando su casa ya había llegado al comedor, pronto volvió a revisarlo notando como cada mesa parecía tener platicas muy importantes, nadie notando a nadie.
Justo cuando faltaba poco para las clases llego el pelirrojo, con la respiración cansada, la corbata torcida, el uniforme completamente desordenado, y sudor en la frente, de la misma dirección venían sus amigos siguiéndolo, lo encontró extraño como todos parecían saber algún… chisme de el, pobre. Volteo a su dirección y le sonrió, supuso que había estado mirándolo mucho.
—El es Ron Weasley—menciono Justin— no que no lo conocías.
—no sabia su nombre.
Justin pareció espera más en su respuesta, pero rendido decidió dejarlo así.
Weasley, ahora sabía su nombre, se sentó junto a la castaña de los libros, al parecer tenía uno en sus manos en ese momento, miro a Weasley unos segundo, arrugo su seño y lo miro con odio.
—Ella es Hermione Granger, una sabelotodo, debió haber sido clasificada en Ravenclaw — lo miro unos segundos y decidió seguir comentándole el juego, al parecer había demasiado que comentar sobre el quiddicth que a el no le interesaba, pero le resultaba interesante eso de volar en un escoba, antes de que sus padres… ya no estuvieran nunca le habían permitido volar, después los elfos se alborotan si se despegaba del suelo con solo brincos, se desmayarían si intentaba algo como volar, esa era la oportunidad perfecta para intentar con las escobas, después de todo que tenia que perder.
Decidió seguir mirando a las mesas cuando Justin dejo de notarlo hablando con otro amigo, primero paso a todos los Glyffindor, todos parecían haber llegado a ultimo minuto exceptuando algunos que estaban saliendo como la chica castaña, presentado una imagen desarreglada de toda la mesa, después los Ravenclaw, seguían con sus libros, y escritos y solo unos pocos hablando, miro su mesa y le pareció graciosa, siguió el orden y su mirada cayo en Slytherin todos comiendo, algunos hablado , pero nadie parecía calmado, todos estaban ganado en un juego invisible, le pareció también muy gracioso si no fuera por que uno de los Slytherin también lo estaba mirando, el de cabello rubio del otro día, igual su mirada era de curiosidad que no se sentía dispuesto a saciar. Desvió la mirada y miro al director diciendo los anuncios matutinos. Aun cuando sentía la mirad del Rubio, comía tranquilamente, preguntándose vagante quien le había enseñado modales de forma tan irresponsable, una mirada como aquella habría valido un regaño y castigo de Santiago, su maestro de magia.
—Draco Mafoy te esta mirando— miro a Justin —el rubio—confirmo, callo y espero su respuesta, para después ver a su amigo, se sonrojo al parecer se le había olvidado presentarlo —el es Ernie…— su amigo se le adelanto.
—Ernie Macmillian —le ofreció su mano, mientras el se preguntaba vagamente como es que todos parecían ser relacionados con muggles, su abuela seguramente se revolcaría en su tumba por todas las veces en solo dos días que había intercambiado saludos con… aun se le olvidaba la palabra que usaba…
—Alec Luna. —…mestizos, si era eso.
—parece que conoces a mucha gente— señalo Justin interesado.
Se rio un poco y solo lo miro divertido— a todo aquel que conozco de aquí solo lo he visto una o dos veces, después de todo es la segunda ves que estoy en este continente y en la primera me encerraron para hacer exámenes de inteligencia en el ministerio, no creo ser psíquico para comunicarme entre sueños— sabia que había hablado de mas pero el comentario de Justin se le hizo tan gracioso que no pudo evitarlo.
Supo que no había echo algo incorrecto cuando los dos amigos solo sonrieron entretenidos. La profesora Sprout de acerco a su mesa con un papel en sus manos, sus horarios por fin estaban en sus manos, la gente pareció mirarla extrañada, mientras se acercaba y ahí fue cuando todos notaron que era nuevo. Las miradas curiosas no se hicieron esperar y ya podía oír a lo lejos rumores por su extraña llegada. Suspiro encogiéndose no acostumbrada a la recién ganada atención.
El desayuno por fin termino y el siguió a Justin y Ernie, se dirigieron a los jardines de Howarts, miro el bosque prohibido con curiosidad, tal ves ahí encontraría un lugar para entrenar. Decidió investigarlo cuando tuviera tiempo, tal ves después del toque de queda, solo había que a evitar a los perfectos algo que dudaba ser difícil.
Los pasillos parecían un laberinto y estaba seguro de que se hubiese perdido si no tuviera memoria fotográfica, mas aun cuando ya era la hora de la comida, las clases habían sido interesantes, no particularmente desafiantes, excepto en herbologia en el cual tenia nulo conocimiento. Tuvo transformaciones, adivinación y runas antiguas, con transformaciones no tuvo problemas, runas antiguas pareció ser tedioso pero esperaba que fuera porque a penas iban en teoría del tema y adivinación era… un chiste, por no decir menos, cada estudiante ignoraba a la maestra mientras esta fingía conocimiento. Santiago también se hubiera revolcado en su tumba de saber como enseñaban ahí, predecía que por el momento la mitad de su familia tendría el mismo sentimiento.
Paso la tarde con Justin y Ernie, los dos intendentico sonsacarle información fallidamente, después de la clase de transformaciones los perdió por la profesora Mcgonagall que quería hablar con el.
—Señor Luna— ella comenzó después de que todos habían vaciado sus asientos— espero que no se haya confundido con nada
El la miro curioso—después de todo no parecía prestar mucha atención en mi clase.
¿Era eso? El no era particularmente concentrado, no significaba que no podía hacer las cosas, solo se dejaba llevar fácilmente además solo había sido tres ves que no había respondido cuando le llamaban y había respondido correctamente—disculpe, pero no quería causar esa impresión.
— ¿Hubo algo que no entendió? Si no puede con esa clase puedo decirle a alguno de los alumnos más adelantados que le ayude…
—no se preocupe, procurare tener mi mente completa para la siguiente clase.
—Espero que no se vuelva a repetir— ella pareció un poco aliviada, y el se pregunto si mostraba tal interés en todos, seguramente tenia algo que ver con la mirada de nostalgia con que le veía.
Al salir no encontró a Justin ni a Ernie por ningún lado.
Paso por otro pasillo después de encontrar la biblioteca, preguntándose si tenían novelas, no podía sobrevivir con los pocos libros que había traído, vio que también que Granger salía de ahí para comer, por la cara que tenía parecía preferir seguir entre libros, supuso que por eso tenia tantos cargando y la hubiera solo observado si no fuera por que el rubio, Malfoy como le habían dicho que se llamaba le tumbaba los libros, ella solo le insultaba y lo miraba desafiante. Iba a caminar al comedor cuando el rubio hablo—no se porque sigues viniendo a la escuela sangre sucia, cuando el señor oscuro este en el poder la gente de tu clase estarán acabados, después de todo eres…
Y en ese momento hizo lo mas estúpido que se le pudo haber ocurrido camino hacia ese lugar, después de todo las memoria de Ángel, su maestro de artes marciales, aun le dominaban a veces—yo creo que esa palabras—comento despacio mirándolos fijamente— no son algo que mencionaría en la época en que vivimos.
El rubio lo miro indignado— ¿Cómo dices?
—Solo mencionaba — lo miro con una sonrisa formándose, el rubio lo tomo como burla—que si no quieres que todos crean que eres su seguidor deberías cuidar más tu lengua.
—Y a ti que te importa— lo miro desdeñoso, y una sonrisa le ilumino— claro— se burlo—como ambos son sangre sucia seguramente se protegen entre ustedes. Muy Hufflepuff de tu parte—ahí miro su escudo
Levanto un poco las cejas pero decidió dejar en la ignorancia al rubio, no era como si quisiera que todos supieran su historia—no— ensancho su sonrisa mostrado todos los dientes—solo tengo modales, pero para que te explico esto, si tu falta de ellos ha de hacer que desconozcas la palabra.
El muchacho, o sus guarda espaldas ya intentaban abalanzarse ante el ahí pareció Weasley— ¿que esta pasando aquí? Malfoy que le hiciste a Hermione.
El rubio contuvo su cara para mirar al pelirrojo—nada que te interese.
—me interesa cuando estas molestando a alguien de mi casa
—Ron no necesito tu ayuda— Granger por fin comento— se cuidarme sola.
—Ve Ron— casi escupió el nombre— no quieres enojar a tu noviecita
Sonrió desfiguradamente para irse de ahí, seguramente no podía con los dos juntos.
Weasley se agacho junto a a Granger, ello le arrebato los libros y lo miro con odio. El no se había movido, pero ella lo agarro a Alec de la manga tironeándolo mientras un enojado Weasley lo miraba feo.
Cuando ya se habían alejado lo suficiente lo miro fijamente— ¿Por qué hiciste eso? — pareció querer presentarse primero pero decidió preguntar.
—no me pareció que lo que el rubio hacia era del todo correcto.
Ello lo miro de arriba a bajo, seguramente descubriendo su mentira, lo medito un poco y suspiro— bueno— le sonrió, la primera que le veía hacer—Hermione Ganger, mucho gusto— le estiro la mano.
—Alec Luna— y como ya había echo con Rose beso su mano. La segunda nacida de muggles que besaba.
— ¿Luna? — aun sonrojada pregunto
—Si— dudo un poco—no soy de aquí.
—Y tampoco eres un sangre sucia como Malfoy pareció deducir— ella le sonrió, tal vez por eso había desconfiado en primer momento
—bueno tu pareces tener mas sentido común que el.
Ella le sonrió— ¿sabes como llegar al gran comedor?
—estaba descubriéndolo, eso de que las escaleras se muevan es una gran desventaja.
—ven te enseño— ella señalo el camino y comenzó a seguir su paso no esperando su respuesta, a el pareció divertido. Platicar con ella fue mas estimulante que con Ernie y Justin, no que reclamara nada. Ellos dos eran interesantes pero no podían hablar de magia como lo hacia en ese momento con Granger. Aun cuando la teoría de ella tenia muchas fallas. La dejaba seguir hablando.
Pasaron la gran puerta y ella se despidió de el, la niña era divertida, desearía poder come con ella, pero por ahora lo mejor era no llamar mucho la atención. Erro con el que se topo.
—¿Alec? — ¿porque esa vos le era tan familiar? miro hacia atrás y decidió seguir caminado, no llegó muy lejos cuando choco con algo, o mejor dicho alguien—eres tu— le sonrió mostrando sus blancos dientes, para despue abrazarlo—por poco me confundiste entrando con esa Sangre sucia.
—Blaise …
Gracias por leer :D.
