Amm recuerdan que les dije que no se acostumbraran a las actualizaciones diarias? XD bueno lo que paso esque me enferme asi cuaticamente con fiebre y de alli se me ocurrio este fic, empece a escribirlo un poquito y bueno pasaron muchas cosas, digamos que volvi a tocar fondo y mis papas se dieron cuenta que volvi a dejar de comer y cortarme y esas cosas =/, pero bueno , ahora no estoy en mi casa estoy de vacaciones, soy tan genial que escribo con la laptop en la playa (H) awjksakj xD espero que les guste mil disculpas por la ENORME tardanza, pero de recompenza veran que es MUYYYY largo! me sorprendio, pero tenia tanto que escribir que no podia parar ^^
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Numero 4= Fiebre
De lo primero que fue consiente Ed al despertar fue ese intenso dolor de cabeza que le embobaba los sentidos, con un gruñido se incorporo con el brazo Automail para quedar sentado, se llevo la mano humana a la cabeza, sentía como si de la noche a la mañana su cerebro se había transformado en gelatina y se movía como un terremoto por el mas mínimo movimiento. Luego las nauseas lo agolparon a pesar de tener el estomago vacio.
Esta mañana el gran héroe del pueblo estaba sufriendo de una maldita desgraciada enviada por el demonio, gripe. Quizás no había sido buena idea dormir con la ventana abierta.
Sin más se levanto y dirigió al baño, casi abrazando la pared, claro está. Lo único que atino fue a arrojarse al lavabo para vomitar la bilis, lo único que tenía su pobre estomago.
Hoy tenía que trabajar, anoche el Coronel bastardo había dicho algo sobre una pequeña misión en la ciudad y tenía que ir a buscar la carpeta con los detalles, a pesar de que prefería morir en un cómodo ataúd en este momento, metió la cabeza bajo el fregadero en un pobre intento de "arreglarse".
Una vez vestido con su ropa de siempre salió sin siquiera desayunar, la sola idea le daba más ganas de vomitar.
Roy se encontraba en su escritorio firmando estúpido papeleo, no podía entender porque los militares tenían que tener tanto papeleo, permisos de recarga de municiones, limpieza de uniformes, ¡era tan estúpido para un Coronel como él! Si fuese por el los quemaría enseguida, pero su responsabilidad se lo impedía…eso o la pistola que apuntaba a su cabeza cada vez que intentaba hacer el vago, su vida era tan triste….
En eso estaba, cuando apareció Edward por la puerta arrastrando los pies, venia con el seño fruncido y un rostro como si necesitara una buena noche de sueño, eso le inquieto, se había asegurado que durmiera toda la noche y al parecer no fue el único que se dio cuenta porque la teniente miraba al chico con preocupación.
-¿Ed?-le pregunto acercándose, intento poner una mano en su frente, pero el rubio la esquivo retrocediendo un paso
-Estoy bien-dijo él con una sonrisa burlona propia de el-solo un poco cansado
Y sin decir nada más se sentó en el sofá con esa actitud despreocupada como si fuese cualquier día
-¿Cuál es la misión?
Roy lo miro un par de segundos estaba bastante pálido, como si hubiese visto un fantasma, lo único que se le ocurrió fue que había despertado hace poco de una pesadilla y bastante mala por cómo se veía, un nudo apareció en su estomago, quizás debió haberlo traído con el cuándo se despertó, pero en la mañana se veía tan tranquilo que pensó que sería mejor dejarlo y que acumulara un poco de descanso, suspirando decidió que lo tendría presente, pero no podía mandarlo en este estado a investigar.
-olvidalo-decidio a lo cual la teniente lo miro sorprendida, pero con cara de comprender el porqué-mande a otros que pueden hacerlo mejor que un enano-lo molesto con una socarrona sonrisa, pero para su sorpresa no obtuvo la reacción de costumbre, nada de tener a Fullmetal gritándole con un vocabulario de alcantarilla o algo parecido, se mantuvo sentado frunciendo el seño.
-¿entonces me puedo ir?-pregunto de mal humor
-¿ a dónde?-pregunto el mayor confundido
-a tu casa por supuesto-respondió en el mismo tono frunciendo el ceño y parándose del sofá
-claro, vete-contesto como autómata y con el tono propio de un militar, no sabía porque, pero la respuesta del chico le había molestado, no, era algo mas, ¿le había dolido? Es que no sabía porque, pero ese tono cuando dijo "a tu casa" sonaba tan impropio, él quería que dijera algo como "a casa" diciendo que se sentía en casa con él, el realmente sentía eso, no hace mucho había descubierto que tenía un sentimiento con Edward, lo veía como un hijo, le gustaba la idea de tener que protegerlo, cuidarlo y había llegado a creer que el joven alquimista pensaba de igual manera, pero no. ¿algún día el rubio pensaría en él como un padre o algo parecido?
Sin más que pensar continuo con el maldito papeleo, en estos momentos tan aburridos deseaba que hubiera un asesino de alquimistas o algo más entretenido.
Por otra parte Ed había llegado a la casa del Coronel, su dolor de cabeza había aumentado unas mil veces si es que eso podía ser posible, una vez que salió del edificio militar su postura de "estoy bien" se había ido al drenaje, por alguna razón no quería que Mustang y la teniente supieran que estaba mal, no quería preocuparlos sin necesidad, además no lo necesitaba, el podía cuidarse completamente solo, si, siempre solo, desde el día que su madre cayó enferma y tenía que cuidar de Al, pero todo alcanzo su cúspide luego de la transmutación humana, había perdido el derecho a preocupar a las personas, no lo merecía, estaba solo para cuidar de Al y recuperar su cuerpo para re enmendar su error, sus miembros realmente no le interesaban mucho, solo quería traer de regreso a Al. Por eso no podía permitir que los demás se preocuparan de él, por eso evitaba demostrar el dolor que provocaba su Automail, por eso escondía lo mal que se sentía y a decir verdad iba de mal en peor, desde hace un rato que tenía que caminar afirmado de lo que encontrara. Le tomo un buen rato poder meter la llave a la cerradura por como daba vueltas su cabeza y lo borrosa que estaba su vista.
Maldición ¿es que de verdad le ganaría una gripe? Podría soportar el dolor de conectar sus nervios a esa cosa de metal, ¿pero no podía soportar un poco de fiebre? Cerró la puerta con un portazo y entro afirmándose de la pared, parecía como si caminara por un barco en plena tormenta, maldijo por el dolor de cabeza, era tan horrible que hacía que su vista se volviera borrosa. Quizás no le quedaba mucho y eso lo confirmo cuando lo último que logro ver fue el piso estrellarse con su rostro.
Ya era de noche cuando Roy por fin pudo irse a su casa, tenía un montón de papeles acumulados y casi todos debían estar listos para el día siguiente, se sentía ansioso con un peso en el estomago, estaba preocupado por Edward, desde que lo vio en la oficina, quizás debió decirle que se quedara en la oficina para que hablaran, se veía tan pálido, posiblemente había tenido una pesadilla horrible, no se imaginaba el grado si las demás que le hacían parecer normal le impedían dormir las horas necesarias. La idea de que el problema había sido una pesadilla murió a penas traspasar el umbral. Allí en el pacillo en toda su gloria yacía Fullmetal Alchemist tirado en el piso, su pecho se movía rápidamente respirando a bocanadas, el cabello sudorosos y las mejillas a un color rojo intenso, rápidamente corrió a su lado.
-¡Edward!-grito espantado se arrodillo a su lado y lo recogió ligeramente, enseguida puso su mano derecha en la frente del muchacho; estaba ardiendo.
Tomándolo en sus brazos lo llevo a su cuarto, una vez instalado le entro el pánico de no saber qué hacer, es decir, ¿Qué hacer cuando una persona tenía fiebre? ¡Medirle la temperatura! Corrió tan rápido como pudo al cuarto de baño para sacar el botiquín, una vez termómetro en mano se fue donde había dejado a Ed.
Se sentó junto al menor y cuidadosamente le puso el termómetro en la boca, luego se fue a buscar una toalla húmeda y se la puso en la frente. Mientras esperaba el termómetro contemplo como las mejillas normalmente pálidas del chico estaban completamente rojas, su rostro brillaba del sudor, luego de un par de minutos sonó el pitido del termómetro, cuidadosamente lo retiro y miro el digito; 41,2. Abrió los ojos como platos, no sabía mucho sobre medicina, pero sabía que el limite eran 42 y necesitaba hacer algo rápido.
Corrió al baño y abrió el agua helada para llenar la tina, luego volvió al cuarto y comenzó a desnudar al febril muchacho, hasta dejarlo en bóxers.
-Vamos Ed-dijo al tomarlo en brazos otra vez
Por otro lado el pobre muchacho debido a la intensa fiebre, estaba sufriendo de alucinaciones, estaba corriendo por un largo pasillo sin luz, no sabía porque corría, simplemente lo hacía, una densa nebrina negra lo ahogaba y hacia que cada paso fuera una tortura, le costaba respirar, podía sentir el sudor caer por su rostro, santa alquimia estaba ardiendo como si corriera por el desierto, su cerebro parecía estallar en cualquier segundo, se sentía tan mal.
De pronto se encendió una luz en el fondo y corrió hacia ella, quizás podría salir de aquí.
La luz era una habitación completamente blanca, no había nada salvo el blanco.
-Ed-dijo una voz ahuecada muy familiar para el muchacho, enseguida se dio la vuelta para ver esa impotente armadura que era su hermano, el alivio inundo su cuerpo y las lagrimas cayeron por su mejillas
-¡Al!-grito agradecido arrogando sus brazos para abrazar a su hermano por la cintura de la armadura, claro solo allí podía alcanzar (¬¬), las lagrimas continuaban cayendo, estaba tan aliviado de encontrar a alguien, en este maldito lugar se sentía tan solo. Por el estupor del momento no se había dado cuenta, pero la armadura no había devuelto el abrazo como solía hacerlo o poner una mano en su hombro.
Unas manos se pusieron en sus hombros, pero no para estrecharlo como siempre, sino todo lo contrario, esas manos metálicas lo empujaron con toda la fuerza del mundo, lo que provoco que callera sentado lejos de su hermano.
-¿Al?-pregunto confundido con los ojos como platos-¿Qué pasa?-su sorpresa aumento al ver los ojos furiosos que le dirigía
-¡Todo pasa Edward!-grito colérico Alfonse-¡por supuesto que todo pasa! ¡Sin un cuerpo como algo no podría pasar!
Los ojos de Ed crecieron aun más, pero ahora de miedo, su cuerpo comenzó a temblar incontrolablemente
-pe-pero-tartamudeo-encontraremos la piedra y…-intentaba explicar el rubio pero fue interrumpido por un fuerte grito
-¡¿Y qué? ¡¿Si quiera sabes si existe la piedra? ¡No estaríamos en esto si no fuera por tu culpa!-la boca del joven alquimista hizo una mueca de dolor por las palabras de su hermano-¡Te odio!
En eso todo volvió a estar oscuro y solo, el pobre Edward se quedo quieto como las lagrimas seguían cayendo por su rostro horrorizado, su hermano por fin había dicho eso a lo que le había dado tanto miedo.
De pronto un frio enorme lo rodeo completamente, se sintió aturdido, pero eso no importaba se sentía aun peor con todo, Al lo odiaba…
-Fullmetal-dijo de pronto una voz detrás de el, a penar y volteo la cara para ver el rostro de Roy Mustang de pie junto a él, lo miro hacia arriba desde su posición miserable y sentada, lo miro por un segundo y luego recordó lo que le dijo una vez cuando estaba en la enfermería militar cuando casi murió asfixiado.
"Ed tu no estás solo, ¿ok? Puedes confiar en mí, yo estaré aquí"
Casi de un salto se puso de pie y se abrazo al hombre, necesitaba de alguien, que sea, no le importaba que luego el bastardo luego se burlara de él o algo parecido, lo soportaría todo por un poco de consuelo aunque sonara patético, pero sin Al ya no le importaba nada.
-¿Qué diablos estás haciendo?-pregunto el hombre, enseguida se despego por miedo a que volviesen a empujarlo-no actúes como un mocoso, eres un militar
Ed abrió los ojos
-pero-dijo confundido hablando casi en susurros-tu dijiste que yo…
-¿Qué importa?-fue interrumpido por la voz impotente del hombre, al cual no podía verle el rostro al estar oculto en algo así como una sombra-completa tu misión que para eso importas-una vez dicho se volteo para irse, pero Ed salto para agarrarlo del brazo
-¿…para eso…?-pregunto con un murmuro apenas audible, tenía los ojos dilatados de miedo y su cuerpo temblaba violentamente sintiendo un horrible frio.
Roy se detuvo y volteo solo la cabeza, sin girar su cuerpo completamente.
-por su puesto-contesto con esa voz que adoptaba cuando actuaba como el militar que era-¿para qué más?-pregunto ahora con voz burlona-¿para qué mas traería a un mocoso como tú a los militares? ¡por tu alquimia por supuesto! Solo para eso me importa, sigue haciendo tu trabajo y yo seré fuhrer-con un movimiento brusco recupero su brazo y siguió caminando dejando al chico solo
Ed cayó de rodillas, se sentía roto, no tenía nada, Al lo odiaba y Mustang le había mentido todo este tiempo, solo le interesaba su alquimia, por supuesto ¿para qué mas lo querría? ¿a el? ¿Un niño roto que solo cometía errores? No valía nada, estaba solo y así debía estar.
Abrió los ojos suavemente, parpadeando un par de veces para acostumbrarse a la luz, se sentía desorientado, pero podía sentir que estaba acostado en una superficie suave y confortable, casi se sentía bien. Se levanto un poco impulsándose con los brazos para saber donde estaba, se encontró recostado en la cama que había estado usando los últimos días, estaba solamente vestido con unos bóxers negros y una camiseta blanca que no era suya a juzgar por cómo le quedaba de grande, junto a su cama apoyando la cabeza entre los brazos en esta estaba el Coronel dormido. Al sentarse recto algo callo de su frente, lo levanto con la mano Automail para descubrir un paño algo húmedo, con un suspiro lo dejo a su lado y volvió a mirar al hombre sin ninguna expresión en su rostro, luego se abrazo las rodillas escondiendo el rostro entre ellas. Había estado tan ciego.
Casi una hora finalmente Roy se despertó, se había quedado dormido mientras cuidaba a Ed, había logrado bajarle la fiebre en un baño frio, luego lo había vestido con una camiseta suya para que estuviese lo suficientemente fresco, por eso de las 4 de la mañana se había dormido. Se sorprendió de encontrar al chico…¿dormido? Estaba en una extraña posición, acurrucado en sí mismo, como cuando alguien necesita consuelo, quizás no se sentía bien, si eso debía ser.
-¿Ed?-pregunto con voz suave poniendo una mano en el hombro del chico, pero este rápidamente se movió rechazando el contacto-¿Edward?-volvió a preguntar, pero ahora muy confundido y preocupado-¿Qué te pasa?
El pequeño rubio murmuro algo que no logro escuchar
-¿Qué?
-…roso-fue el débil murmuro que salió
-¿Qué?-lo volvió a intentar
De pronto el rubio levanto el rostro, dejando a Roy a un mas estupefacto, su pequeño rostro estaba surcado en lagrimas que se notaba que desde hace rato que estaban cayendo.
-mentiroso-le dijo con voz rota, luego volvió a esconder su rostro
El pobre Coronel no entendía nada, pero que lo llamara así y verlo de esa forma le rompía el corazón, rápidamente se sentó junto al chico y lo abrazo atrayéndolo a su pecho, la respuesta fue automática, el menor comenzó a retorcerse y pegar débiles golpes.
-¿Por qué Ed?-pregunto suavemente-¿Qué pasa?
-eres un mentiroso-susurro el rubio intentando liberarse
-¿pero porque?-repitió colocando una mano en su frente-aun tienes fiebre-apunto
-solo te importa mi alquimia-susurro contra su pecho, fue interrumpido por un pequeño sollozo-solo para ser fuhrer
Roy abrió los ojos como platos sintiendo una apuñalada en su pecho, quizás porque en un principio si le intereso eso, pensando en un acenso por llevar un verdadero diamante en bruto, pero eso fue hace mucho tiempo, ahora ya no veía al gran Fullmetal Alchemist que se ponía de pie sin importar la situación, ahora solo veía a un niño, un niño que necesitaba de el, que necesitaba un padre que se preocupara de él, antes no lo había notado, actuaba tan bien como un adulto que lograba engañar, pero con 12 años no se era un adulto, todo lo contrario. Ed era mucho más importante para el que su alquimia.
-Ed eso no es verdad-dijo estrechándolo en sus brazos-eso no me importa
Pero como una respuesta solo obtuvo un sollozo
-no-dijo con un resfriado-tu lo dijiste
Tardo unos minutos en poder comprender lo que estaba pasando, finalmente logro unir todos los cabos sueltos
-Ed-dijo suavemente acariciando ese encantador cabello rubio-tuviste una pesadilla, solo fue una pesadilla-intento tranquilizarlo, pero el menor solo negó con la cabeza
-es verdad-dijo con otro sollozo-Al me odia, eso es verdad-susurro con voz demasiada rota como para hablar solo de una pesadilla
El coronel frunció el seño al tono de voz, sonaba tan inseguro, tan triste ¿de verdad esto podía ser producto de la fiebre? No, esto era algo más, como si fuese el miedo más grande que tenía el chico.
-Al no te odia- le dijo intentando reconfortarlo a medida que le pasaba una mano por la espalda-es imposible que lo haga y tú lo sabes
Nuevamente el chico negaba con la cabeza
-…me odia-sonaba tan sincero que asustaba-soy el peor hermano del mundo- rápidamente el hombre se alejo un poco del chico para tomarle el rostro con ambas manos y conectar sus miradas
-Edward-hablo con voz algo fuerte, casi como cuando le ordenaba algo, para demostrar que hablaba enserio -Alfonse no te odia, es más, te admira y eres un excelente hermano mayor, ¿me entiendes? No tiene sentido que te deprimas por cosas que no son ciertas, ¿de acuerdo?
Pasaron unos minutos, pero finalmente Ed asintió suavemente con la cabeza, Roy volvió a ponerlo en la posición anterior recostado en su regazo acunándolo
-lo siento-susurro el pequeño alquimista
-está bien-señalo el hombre acariciándole el cabello, aun tenia las mejillas algo rojas-es culpa de la fiebre, lo cual me recuerda-añadió un poco mas fuerte ahora, pero no mucho viendo como los ojos dorados se iban cerrando poco a poco-debiste decirme que no te sentías bien, no es necesario que te desmayes para que yo lo note-le regaño sin hacerlo realmente, además sabia que sus palabras caían en oídos sordos-deberías confiar en mí-dijo frunciendo el seño un poco, preocupado porque aun no confiaba lo suficiente mente en él como para decirle que no se sentía bien.
-lo siento…-un suave murmullo que recibió como respuesta lo sorprendió, sinceramente había pensado que ya se había dormido, aunque a juzgar por cómo sonaba y veía no estaba lejos de hacerlo, un suspiro salió por los labios del muchacho-…papá
Roy abrió los ojos como platos, sintiendo un enorme calor en el pecho, luego cambio el shock por una pequeña sonrisa de orgullo, estrecho el pequeño cuerpo aun más al suyo.
-duerme bien-le susurro junto al oído-hijo.
Fin
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espero les haya gustado! el final lo encontre super cute! ^^ sabes escribir esto fue super ironico y cinico XD es decir escribir un padre-hijo, pues yo no hablo con mi padre desde el jueves =/ pero bueno las cosas pasan, ya tengo la idea del proximo fic! espero subir lo antes posible!
