Capitulo 3: Planes

Rápidamente recorrió el espacio que lo separaba de su destino evitando ser detectado por las unidades Anbu que recorrían la aldea por la noche asegurándose de que no hubiera nada extraño rondando, era irónico que no pudieran dar con lo único extraño esa noche.

Le era tan habitual esquivarlas que sin darse cuenta llego a su destino "La Mansión Hyuuga" se detuvo un momento para ocultarse y sondear las presencias del lugar con su chakra, esto era un tanto más complicado que "pasear" de noche por la aldea, los guardias aquí poseían una visión privilegiada gracias a su línea de sangre pero sin activarlo no lo veían todo con precisión así que debía saber donde estaban todos y en el momento en el que se abriera un camino en su punto ciego tendría un segundo para atravesarlo.

Por suerte conocía bien las rondas de los guardias y sabia el momento justo cuando entrar al sentir la actual posición de los guardias dedujo que faltaban unos cinco minutos para la brecha, era tiempo más que suficiente para tratar otro asunto con su más antiguo compañero.

Cerro los ojos un momento y se concentro en dejar todo fuera de sí, al abrirlos estaba parado frente a la reja de un zorro de nueve colas que lo miraba como si le molestara su presencia, esto no le sorprendió en lo más mínimo, siempre lo miraba así.

-¿Qué demonios quieres esta vez mocoso? –Pregunto el demonio con aburrimiento.

-Ya deberías saberlo –le contesto con seriedad el rubio- desde que el sello se distendió hace trece años, puedes ver y oír lo que sucede a mi alrededor, supongo que escuchaste mi charla con Sasuke, así que deberías saber el motivo de mi visita.

-Si te refieres a algo sucedido el día de hoy no me eh enterado de nada, estaba durmiendo –le contesto el demonio sin modificar su expresión y bostezando abiertamente.

El rubio se quedo con una gota en la cabeza.

-¿Cómo que estabas durmiendo? –le pregunto con una vena en su frente.

-No pongas esa cara mocoso que no te queda –le dijo el Kyuubi calmado- además que esperabas después de todo hace más de seis meses que no me pides ni siquiera chakra eh estado aburrido –le espeto el zorro molesto.

-Esta bien ya no te enojes –le calmo el rubio- "que carácter" –pensó.

-Escuche eso mocoso –le advirtió el demonio mucho más molesto

-¿Ah así que ahora si estas prestando atención no bola de pelos? –le espeto el muchacho que ya estaba molesto también.

-¡MOCOSO IMPERTINENTE! –le grito el Kyuubi al tiempo que sacaba una garra de chakra a través de los barrotes, envolvía a Naruto con ella y lo arrastraba a su jaula.

Treinta minutos más tarde… (Aclaremos que dentro de la mente de Naruto el tiempo pasa de manera diferente)

-Bien ahora a lo que vine, necesitamos hablar –le dijo el rubio que tenia hinchada la mejilla y dos chichones en la cabeza.

Naruto sabía que esas heridas solo serian visibles en su yo interior ya que al entrar separaba este de su yo físico para que no se sintiera lo que pasara "allí" dentro, sin contar con que el de afuera tenía la misma presencia que una roca, así que no lo detectarían. Pero de todas formas le dolían.

-¿Acerca de que? ¿Del problema con tu "amigo" Uchiha? –le pregunto el enorme zorro del que solo se veía su rostro en el que se podía apreciar que tenía un ojo cerrado por una hinchazón y el colmillo derecho roto que le estaba creciendo de nuevo.

-No, lo de Sasuke esta arreglado quiera él o no, es el otro asunto lo que me preocupa –dijo el rubio con un tono claramente preocupado.

-La guerra con las aldeas de la lluvia y de la niebla –dijo el zorro con voz baja- aun no veo lo que te preocupa, es cierto que con Pein al frente sería fácil para la lluvia acabar con Konoha pero con tu poder actual y el mío podrías acabar con ambas aldeas y sus dirigentes en poco tiempo, ni siquiera Madara podría ahora con nosotros.

-Madara y Pein son una cosa pero… -comenzó el rubio pensativo- para ganar la guerra en el campo de batalla deberé acabar con al menos dos mil ninjas de cada aldea, con esas bajas y sin sus lideres las aldeas vecinas los atacaran y los destruirán. Los sectores cercanos a esas aldeas son muy hostiles, acabaran también con las mujeres y los niños –acabo con un claro tono de tristeza.

-No se puede ganar todas mocoso, así es la guerra –le dijo el zorro con indiferencia hacia la muerte de esos "humanos"- alguien tiene que morir.

-¿Alguien? –murmuro el muchacho con la mirada baja- ¡SE PERDERAN MÁS DE DIEZ MIL VIDAS Y TÚ DICES ALGUIEN! –Le grito el chico furioso- ¡ESA TAL VEZ SEA UNA MARCA PARA TI, PERO YO NO SOY NINGUN DEMONIO!

-No, no eres un demonio –contesto el Kyuubi con una voz tranquila- eres de una especie mucho peor. Por si no te has dado cuenta son las decisiones y la ambición de los humanos las que destruirán esas vidas y esas aldeas, no las mías ni tampoco las tuyas y, me perdonaras, ¿una marca? ¡ACASO CREES QUE HAGO ESTO POR DIVERSIÓN MOCOSO, YO SOLO LES PAGO A LOS HUMANOS EN RESPUESTA A COMO TRATAN INUTILMANTE DE DESTRUIRME! –Agrego furioso el kitsume- no les doy ni mucho menos de lo que merecen, si no los matara yo se matarían ellos mismos así que para mi no hay mucha diferencia.

-Entonces te has rebajado a nuestro nivel –le contesto el rubio que ni se inmuto ante la furia del rey de los bijuu, esto fue un golpe bajo para el kitsume que regreso a verlo con furia a lo que el rubio agrego tranquilamente- ¿no es eso lo que has hecho? –Pregunto- emular el comportamiento humano de odiar.

El zorro solo se quedo contemplando al humano frente a él en silencio por lo que acababa de escuchar.

-Jajajajajajajajajajaja –empezó a reírse siniestramente el gigantesco demonio después de una pausa- bien mocoso bien, sebes responder tanto con los puños como con las palabras, casi podría llegar a sentirme orgulloso por haberte entrenado. Es cierto, los demonios actuamos en pos de la destrucción por que emulamos el comportamiento humano del odio, una noción que aprendimos de ellos hace muchos milenios y ahora forma parte de nosotros.

-Yo también soy humano ¿porqué dices ellos y no ustedes? –cuestiono el rubio.

-Tu eres una especie aparte –explico el kitsume- cuando los demonios intentamos entender a los humanos nos topamos con un porcentaje de ellos que no conocían el odio, sus crías, ellos no entendían este concepto hasta aprenderlo de sus progenitores, y entonces se volvían odiosos humanos también. Ya que para nosotros esa era la característica principal de los humanos decidimos catalogar tanto a las crías como a los humanos que nunca alcanzaron esta etapa, como una sub-especie aparte, como cachorros –termino su explicación el dios del fuego.

-¿Es por eso que me llamas mocoso? –pregunto interesado el rubio.

-En parte por eso y en parte por que eres un testarudo cabeza hueca –Agrego Kyuubi.

-Gracias por el cumplido –le respondió el rubio con una vena en la frente.

-De nada –le contesto el zorro con todo el sarcasmo del que era capaz- pero dime que piensas hacer –agrego volviendo a su seriedad habitual- esta claro que no quieres destruir esas aldeas a pesar de ser enemigas.

-Las aldeas no son nuestras enemigas –le corrigió Naruto- sus dirigentes lo son.

-Es lo mismo –le espeto el zorro molesto.

-No, no lo es –le aseguro el ojiazul- solo tenemos que encargarnos de sus dirigentes, o sea de Madara y Pein, luego tomar control de las aldeas -explico con sencillez.

Al ver la mirada de incredulidad del zorro que decía claramente "¿y cómo piensas hacer eso?" decidió continuar.

-Un golpe de estado, por así llamarlo, como el que hizo Pein para apropiarse de la aldea de la lluvia, solo que en este yo peleare solo.

-La aldea de la lluvia ya esta aquí, planeas infíltrate en su campamento evadir a los guardias y matar a Pein –resumió el zorro- Aunque lo hicieras bien tendrías que matar a varios y eso no garantiza que los otros se rindan, ellos podrían decidir pelear por revancha y en ese caso tendrías que matarlos de todos modos.

-No planeo hacer eso, lo que voy a hacer es vencer a todo su ejercito, y después lo matare a él –le explico el rubio.

El zorro ahora si estaba confundido eso podía hacerlo en la batalla y aunque tomarlos por sorpresa en el campamento les daba incluso mejor oportunidad ya que no esperarían eso, ese no era el punto que el rubio trataba de evitar.

-Creí que no querías matarlos –cuestiono.

El rubio lo miro exasperado.

-Contéstame algo ¡¿Has estado durmiendo los últimos seis meses?! –le pregunto molesto.

-¡CLARO QUE NO! –contesto el zorro indignado- solo los últimos tres, como ya te dije estaba aburrido.

El rubio solo se le quedo viendo con una gota gigante en la nuca

-Pues si hubieras estado despierto sabrías que hace un mes desarrolle una nueva técnica.

-¿de qué clase? –pregunto curioso el bijuu

-De la clase que me permitirá incapacitar al ejército de Pein sin tener que matarlos –contesto el rubio.

-¿Cómo desarrollaste una técnica así?

-Basándome en el estilo de lucha de los Hyuuga –dijo simplemente.

-Pero esas técnicas también son mortales –argumento el zorro aun sin comprender.

-Ya te lo dije esta solo esta basada en su método de atacar a la red de chakra y a los puntos de chakra –le explico el rubio- básicamente se trata de con un golpe de puño suave atacar el centro de la red y hacer al enemigo expulsar de golpe todo su chakra. Ya lo eh probado, en un segundo todo el chakra es expulsado del cuerpo del oponente y este queda apenas conciente y sin poder moverse debido a la falta energía. El único problema es que este golpe requiere una gran cantidad de chakra para impulsar el chakra del enemigo fuera de él, al menos una cuarta parte de la fuerza del mismo, y no funcionara bien con alguien más fuerte que un jounin o un Anbu.

-Es todo lo que necesitas –le dijo el zorro- ya que a Pein y a Madara morirán de la peor manera posible –acabo con tono cruel.

-Si, supongo que para variar tienes razón –dijo el rubio asintiendo con la cabeza.

-Si claro que… ¡¿CÓMO QUE PARA VARIAR MOCOSO IMPERTINENTE?! –le grito el zorro mientras sacaba su garra otra vez y metía a Naruto de nuevo a la jaula.

Otros veinte minutos después…

-Bien ya tengo que irme nos vemos después –le dijo el rubio al tiempo que se retiraba, ahora tenia cuatro chichones y las ropas rasgadas.

-Nos veremos después mocoso –le contesto el zorro que ahora tenia ambos ojos cerrados con hinchazones y le faltaba todo el colmillo izquierdo

Mientras esto pasaba en la cabeza de nuestro héroe, en el exterior ya habían pasado cuatro minutos y medio y era momento de moverse.

Se levanto un poco espero a que los dos guardias principales voltearan en una esquina a la vez, trazo un sello con las manos y desapareció.

Reapareció en una ventana del segundo piso, la abrió con cuidado de no hacer ruido y entro en la habitación. La habitación era grande, lujosamente amueblada, y con detalles finos, se fijo en la cama donde se veía una inquieta silueta moverse entre las sabanas, como si no pudiera dormir tranquila.

Hizo unos sellos y al terminar de sus manos salía una sombra en forma de cubo que creció hasta acaparar toda la habitación, luego de esto no se escucho ni el murmullo de una hoja fuera de la ventana.

Una vez hecho esto el rubio se acerco a la cama donde aquella silueta dormía inquieta, y se sentó en la orilla de la misma, se quedo viendo a la joven que dormía intranquila por un segundo al tiempo que retiraba su mascara, la chica era muy bella de piel blanca aterciopelada, y cabello largo y brillante color negro azulado y una figura muy desarrollada.

Alargo la mano para tocar el hombro de la chica mientras susurraba

-Hinata, Hinata-chan despierta

La chica lentamente abrió los aperlados ojos que al toparse con la persona que la despertó se abrieron de golpe por la sorpresa, luego se abalanzo sobre él para abrasarlo y asegurarse de que no era un sueño.

-¡Naruto-kun! –Le dijo la ojiperla- estaba muy preocupada, escuche que desapareciste esta tarde.

-Si, creo que todos se enteraron de eso –dijo el rubio con cierto pesar- así que mañana seguramente tendré que soportar algunos molestos comentarios- termino recordando la excusa que dio y que seguro se esparciría entre sus compañeros.

-¿Pe-pero qué fue lo que te paso? –le pregunto la Hyuuga mientras soltaba rápidamente el abrazo con el rostro como semáforo al darse cuenta de lo que había hecho.

-La versión oficial… no quiero decírtela seguro Kiba estará mañana haciendo bromas al respecto –dijo el rubio un tanto irritado- pero la verdad es que Sasuke estuvo rondando la aldea, lo localice y lo perseguí cerca de una hora hasta alcanzarlo, luego tuvimos una platica y le propuse un trato, me dará su respuesta dentro de tres días.

Hinata solo abrió los ojos por la sorpresa, tanto a lo que había pasado como al hecho de que Naruto le tuviera la confianza de decírselo.

-El punto es Hinata que para lograr un trato con Sasuke debo decirle todo –continuo el jinchuuriki- pero esa no es la razón por la que vine, la razón es porque pronto necesitare de tu ayuda.

-T-tú sa-sabes que puedes contar conmigo Naruto-kun –le aseguro la joven.

-Gracias Hinata-chan, el hecho es que para evitar que se pierdan demasiadas vidas –comenzó dudoso- Yo tendré que intervenir en la pelea de manera seria.

-¿Te revelaras? –le pregunto

-No, planeo actuar sin que se den cuenta antes de que la lucha empiece, tengo cinco días para eso o al menos eso espero –le explico el rubio- pero para lograrlo usare la nueva técnica que me ayudaste a desarrollar, el golpe de paz lo recuerdas.

-Si, claro que lo recuerdo pero ese golpe aun tiene muchas fallas, funcionara con un oponente pero… contra mil… -reflexiono dudosa.

-Necesito que vengas mañana a la mansión y me ayudes a perfeccionarlo –le pidió el rubio de forma casi suplicante- tengo tres días.

-Pe-pero –la Hyuuga iba a decirle que eso parecía imposible pero al ver la determinación de Naruto ella misma se convenció de que se podía hacer- Ahí estaré –le aseguro.

-Genial, te espero mañana a las ocho, ah por cierto Saya-chan también nos acompañara –le dijo antes de liberar el escudo que los rodeaba abrir la ventana y desaparecer.

-Hasta mañana Naruto-kun –dijo al aire antes de recostarse con un leve rubor al recordar el encuentro a solas con el rubio. De repente se levanto violentamente al recordar lo último que dijo- Sa-Sa-Saya-chan también nos acompañara –repitió con un aura oscura a su alrededor, suspiro pesadamente antes de finalmente caer por el cansancio dormida, solo que ahora ya podía dormir tranquila.

Salir del recinto de los Hyuuga era mucho más fácil que entrar solo debía tener una salida libre por la ventana, acumulaba chakra en las piernas y daba un salto tan alto y veloz que en un momento ya estaba afuera sin que lo vieran.

Después de eso fue un paseo evitar los Anbu que patrullaban por la noche, había aprendido a evadirlos a los cinco años, en unos minutos estuvo en el muro exterior de la aldea, se percato en el momento que el guardia paso por ahí se paro de espaldas en la base del muro y salto hacia atrás haciendo un giro al llegar a la cima del muro. Cuando paso de aquí el guardia regreso a ver pero ya no encontró a nadie.

Prosiguió su camino con calma pero alerta, a partir de ese punto ya no debería toparse con nadie, pero nunca se sabe. Llego a una barda que parecía vieja con un letrero que decía "Área de entrenamiento Nº 113 clausurado prohibido el paso"

Al acercarse pudo sentir la energía de los sellos y barreras que el y el tercero colocaron ahí hace casi diez años, diez años en los que nadie que no debiera había dado con ese lugar. Camino por el perímetro de la barda hasta detenerse en un punto que era exactamente igual al resto de la misma.

Poso su mano en esta parte de la barda y murmuro, "Kai" ante el se disipo el genjutsu y apareció una enorme puerta de roble a cuyos costados se veían gruesos muros de roca todo de al menos quince metros de alto. Se mordió el pulgar con el fin de extraer un poco de su sangre y rápidamente la coloco en la puerta, un contorno más pequeño de tamaño rectangular de dos metros de alto por uno de ancho se abrió frente a el, luego de esto retiro su pulgar y la herida cerro, antes de que se cerrara atravesó la puerta.

Frente a él se extendía un largo camino de tabiques bordeado con piedras de rió, atravesando un gran jardín, e iluminado con muchas lámparas de noche estilo oriental, al final se hallaba una mansión cuyos detalles recordaban un poco a la mansión Hyuuga pero la estructura era muy diferente. Contaba con cuatro torres de cuatro pisos en cada una de las alas apuntando hacia cada punto cardinal, básicamente parecía otra muralla pero hecha de habitaciones y pasillos de dos pisos, y en cada esquina una torre, pasando de esta "muralla" por alguno de los dieciséis pasillos que la conectaban con el "interior" por llamarlo de alguna manera había una especie de parque con el suelo de tabique también con varias bancas, árboles y las mismas lámparas del camino de la entrada, este "parque" bordeaba una construcción parecida a la que los rodeaba pero más pequeña pero de tres pisos y sin torres. En el centro de lo que más que una mansión parecía un palacio estaba un lugar al que solo había una entrada la cual solo el chakra de Naruto mezclado con el de Kyuubi podía abrir, en el se encontraba un jardín con estanque con peces, rodeado por distintos tipos de árboles y arbustos tanto florales como frutales, y en el centro exacto había una pequeña capilla rodeada por nueve columnas con kanjis de sellado y escudo.

Este último lugar era reservado para su entrenamiento mental y sus batallas internas con Kyuubi, las cuales eran de tal magnitud que su chakra era liberado sin control y podía destruir todo a su alrededor, el entorno tranquilizante le ayudaba a encontrar paz antes de empezar esas luchas y dentro de la capilla las barreras eran tan fuertes que nada fuera de esas columnas podía ver o siquiera sentir lo que sucedía dentro de ellas.

El perímetro de los terrenos de la mansión era circular como en el bosque de la muerte a diferencia del perímetro de la mansión que era rectangular. Estos terrenos, salvo por el jardín que se extendía unos diez metros alrededor del camino de tabiques que llevaba a la entrada principal, estaban cubiertos por árboles. Todo el lugar incluidos terrenos debía tener un área de al menos la quinta parte del bosque de la muerte, o sea que habrían unos dos kilómetros desde el centro de la mansión hasta el muro exterior. Todo estaba protegido por una barrera impenetrable debajo del genjutsu y sobre el muro, incluso sobre el terreno mismo, esto haría parecer desde arriba que había árboles y en el interior se podía admirar el cielo sin problemas.

El rubio se quedo contemplando el lugar desde la entrada un momento, era cierto que no había pisado el lugar en tres años debido a diferentes circunstancias, y ahora que lo veía lo había dejado impresionado. Y pensar que hace seis años que había terminado de construirla.

Y pensar que todo eso comenzó como una prueba de resistencia.

¿Cómo y porque construyo la casa?

Todo empezó luego de que obtuviera el Mangekyou Sharingan perfecto, intentaba probar adquirir habilidades diferentes a las de los ninjas copiándolas con el sharingan y perfeccionándolas con la práctica y los clones para hacerlo más rápido. Había descubierto que de esta forma podía incrementar aún más sus reservas de chakra, la práctica de otras actividades requería concentración y paciencia esto incrementaba su chi o energía espiritual, y el realizarlas constantemente era ejercicio físico para aumentar su ki o energía física. Comparado con el entrenamiento ninja, el chakra que se obtenía de esto era insignificante pero al hacerlo con los clones acumulaba eso multiplicado miles de veces. Al hacerlo así también verificaba cual era su limite de resistencia y el de sus clones, era lo que se podía llamar matar cuatro o cinco pájaros de un solo tiro.

Esto lo hizo también con otros propósitos, en la academia veía muchos niños que aprendían algo más aparte de pelear, como un modo de liberar estrés y hacer algo productivo con su energía así que decidió ponerlo en práctica.

Ya que quería algo que le sirviese, decido aprender como mejorar su casa, en ese entonces vivían en la cabaña que él construyo la noche que empezó todo, no era lujosa pero si bien construida, él sabia que Saya vivió en una casa con cierto grado de comodidad y aunque ella nunca se quejaba por nada se decidió a hacer una casa un poco más cómoda, o ese era el plan inicial.

Cuando salía de la aldea por una misión que siempre terminaba una semana antes de lo debido se dirigía a ciudades cercanas, usaba el sharingan para copiar el estilo y técnica de los constructores, Arquitectos y obreros que parecían tener mayor experiencia, luego de un día de hacer esto tomaba un trabajo en el lugar diciendo ser un ninja retirado y con sus clones ayudaba a terminar la obra.

Así no solo acumulaba la experiencia de mil trabajadores por una semana sino que también ganaba cien salarios extra por el trabajo. Hizo lo mismo por tres meses también estudio un el estilo de los carpinteros y talladores de madera y piedra. En ese tiempo trabajo construyendo desde casas normales hasta algunas mansiones para la realeza de varias naciones. Al cabo de tres meses obtuvo la experiencia de cientos de años de trabajo y el salario por décadas de trabajo que constituía una fortuna considerable

Aunque le pagaban solo una décima de lo que realmente trabajaba eso se lo había pedido al encargado de las finazas del lugar el trato era que el asistiría a cada empleado que hubiera, el salario del empleado se dividía pero solo le pagarían una décima parte de ese salario, lo hacía así por que no quería dejar desempleados a mil obreros, y como al final el trabajo era tan eficiente y rápido que siempre les daban un bono extra ese obrero se iba con más dinero del regular y él con una décima del total. No importaba ya que como no hacia eso por el dinero la paga en si era uno de los bonos extras, había otras ventajas inesperadas, como era el que los feudales para quienes trabajo al enterarse de que era de Konoha empezaron a pedir misiones solo a esa villa eso aparte de regalos que consistían en piezas de arte o cosas parecidas, otra era que los jefes lo trataban muy bien por ser un empleado muy valioso y aunque los empleados al principio no lo querían cerca por que pensaban que solo les venia a reducir su salario, después de trabajar con el lo apreciaban como a un buen amigo. Por petición suya los feudales y demás que pedían misiones a la villa por él solo le decían al Hokage que era por eso, el tercero estaba un poco renuente a que hiciera esto por que podía llamar mucho la atención pero cuando lo supo Naruto ya había conseguido suficiente experiencia y dejado de trabajar.

Cuando regreso a Konoha estuvo buscando el diseño que quería darle a su nueva casa, al principio pensó en hacerla como la antigua casa de Saya, como una de las del barrio Uchiha pero tras pensarlo se dio cuenta de que eso le podía traer malos recuerdos. Al final se decido por hacerla como en la casa de los Hyuuga, a pesar de que no le agradaban mucho, lo que aprendió en sus trabajos le hizo notar que ese estilo era único, y que valía la pena hacer una casa así.

Se llevo a Saya a su siguiente misión, durante el periodo en que Naruto se dedico a aprender sobre construcción dejo a Saya con un clon especial a cargo de su entrenamiento físico, salieron de Konoha por una semana dejando atrás cien clones sin que Saya se percatara. Cuando regresaron le dio la sorpresa y le explico el porque de su ausencia de tres meses, se lo explico para que no se sintiera desplazada. A ella le encanto la casa, era de dos pisos con un elegante tallado en la madera y un para de estatuas de zorros talladas en piedra en la entrada.

A pesar de que la casa le satisfacía, no había probado algo que necesitaba saber, algo que todos deben saber y que él no quería averiguar en el campo de batalla por los riesgos que implicaba, no para él sino para quien estuviera con él. Quería saber cual era el límite de su energía y su resistencia, lo había averiguado cuando "murió" pero debía saberlo cuando no tuviera límites para usar su poder, y debía hacerlo en un ambiente los más controlado posible. Así que siguió construyendo utilizando al máximo su reserva de chakra y la de kyuubi, con diez mil clones trabajando quince horas al día, no de los perfectos sino de los que desaparecían con un golpe para ahorrar un poco de chakra para las misiones a las que todavía iba si el hokage se lo pedía y el entrenamiento de Saya del que se encargaba en persona. Utilizo la mitad de la pequeña fortuna que gano con sus trabajos para comprar lo que no podía extraer del bosque y la montaña.

Afortunadamente de esos lugares podía obtener roca y madera, luego el la tallaba según lo que necesitaba, lo que debía comprar se lo compraba a los amigos que hizo cuando trabajaba de obrero, lo que hizo que ahorrara bastante cuando les decía quien era.

Un día, luego de tres y medio años de una rutina de trabajar ahora veinte horas, ya que las quince se le hicieron pocas para probar lo que quería, justo cuando estaba terminando la torre del ala Este de repente se desmayo, al mismo tiempo desaparecieron todos sus clones que estaban en toda la torre dando el último acabado a los tallados en la madera y piedra. Saya acudió de inmediato cuando dejo de sentir el chakra de su maestro, ella le pidió que dejara esa prueba por que le exigía demasiado, pero el le explico que necesitaba saber cual era su limite sin que nadie tuviera que arriesgarse realmente, y le aseguro que el estaría bien. Lo reviso y solo notaba que respiraba cansado y según lo que percibía no tenia nada de chakra, uso su sharingan para ver dentro de él en su interior busco la jaula del zorro y al encontrarla vio algo increíble.

El gran Kyuubi no Kitsume estaba enroscado durmiendo y roncando, sonoramente además, hasta podía verse parte de una de sus colas salir por entre los barrotes de su jaula, al pie de la cual estaba el yo interno de Naruto recostado durmiendo también, Saya se acerco a él eh intento despertarlo, se le hacia muy extraño que su mente también estuviera dormida, pero no podía despertarlo él solo murmuraba algo acerca de las molduras, luego movió su mano tras de si tanteando en busca de algo hasta que tomo la punta de la cola de Kyuubi que estaba fuera de la jaula, tiro de ella y la uso como cobija, luego se quedo profundamente dormido mientras del interior de la jaula se escuchaba la voz del demonio mientras murmuraba un "mocoso impertinente" entre sueños y volvía a quedar en silencio.

Saya solo se quedo observando la escena con una gota en la cabeza, luego se espabilo y se percato que dentro de Naruto se podía sentir una minúscula cantidad de chakra que se recuperaba poco a poco, y una cantidad de chakra al menos diez veces mayor a la de un jounin dentro de la jaula esta estaba incrementándose rápidamente mientras el zorro dormía, una vez claro esto salio de la mente de Naruto. Lo levanto y se lo llevo a la habitación más cercana, lo recostó sobre el futon y se quedo observándolo un momento mientras dormía, se veía sumamente calmado, pero de todos modos pensó oportuno informa al hokage sobre lo sucedido. Salio de la torre y se alejo en dirección a la salida, al llegar regreso a ver en la dirección en que dejo a Naruto pero por un momento se quedo estática por lo que sus ojos presenciaban, a pesar de haber estado mientras la construía ella entrenaba todos los días hasta el cansancio así que ella en verdad no le presto tanta atención a como progresaba la construcción ya que era un proyecto de su maestro.

Sin embargo viéndola desde la entrada se apreciaba claramente un palacio digno del mismo feudal del país del fuego. Era imponente con sus torres e cada esquina y las habitaciones y pasillos que las conectaban, todo hecho con el más absoluto y riguroso, detalle y precisión.

Después de admirarla por un minuto se acordó lo que iba a hacer y corrió a buscar al hokage. Afortunadamente era domingo y las calles estaban ten llenas de gente que era fácil pasar desapercibida hasta llegar a la casa del hokage donde se encontraba ese día con su nieto. Solo se acerco lo suficiente para que el hokage se percatara de su presencia luego de que este mandara a su nieto a jugar en la casa y se giro para indicarle a Saya que ya podía salir. Ella salio, le explico brevemente la situación y le pidió que la alcanzara en la ahora mansión, luego desapareció.

Sarutobi estaba intrigado por lo que Saya le había dicho, en parte por que había sido confuso, explico con demasiada rapidez algo sobre una prueba de resistencia y una mansión y que necesitaba que la alcanzara en el terreno que les había dejado, pero sobretodo llamo su atención lo que dijo acerca de que Naruto estaba desmayado, así que se encamino tan veloz como pudo al campo nº 113.

Al entrar a los terrenos la pipa del anciano hokage cayo de su boca cuando este vio lo que tenia en frente, su mente quedo en blanco por un instante mientras regresaba a ver a Saya como buscando una explicación en sus ojos color onix, la muchacha solo se encogió de hombros antes de decirle que esa era la prueba de la que le hablo. De camino a la torre este lo explico el porque Naruto tomo aquellos trabajos, como había empezado por una casa simple y luego como trabajo a fondo para averiguar cual era su limite. Mientras el hokage escuchaba la explicación y unía las piezas también se fijaba en los detalles del lugar por el que la joven lo conducía, él había estado en muchas mansiones y palacios durante sus misiones más relevantes en países vecinos al servicio de la realeza de dichos países cuando era ninja activo, eh incluso visito en ocasiones el palacio del señor feudal del país del fuego en reuniones de estado, y esta mansión era comparable a cualquiera de ellas talvez incluso las superaba.

Al terminar su explicación ya se encontraban en la habitación en la que descansaba Naruto, el anciano fue sacado de sus pensamientos por Saya que le indicaba que pasara. Luego de revisar a Naruto y asegurarle a Saya que solo sufría de cansancio extremo le pidió que le explicara con más detalle como había hecho Naruto todo eso. Después de escuchar la explicación por tercera vez de labios de la chica de cabello negro pero esta vez con mayor calma, el viejo Sarutobi, regreso a la entrada para recoger su pipa y la encendió para fumar un poco mientras reflexionaba.

En su juventud, se había interesado poco por otras cosas que no fueran las artes ninjas, pero su maestro le recomendó que tomara algún pasatiempo no relacionado para "mantener la cordura" como él lo llamaba, shodaime por ejemplo podía llegar a pasar horas con sus preciados bonsáis. Aunque no encontraba nada que le llamara la atención decidió ir a la biblioteca principal de Konoha y husmear entre los libros por si encontraba algo que le interesara, después de un tiempo ojeando libros, encontró uno de arquitectura acerca de las construcciones más impresionantes del país del fuego, le intereso por la portada en la que se veía un castillo imponente, paso las hojas sin mucho interés hasta que encontró una de las construcciones más importantes, el palacio del feudal del fuego, según leyó, la imponente edificación requirió de los mejores arquitectos, cerca de veinte mil hombres y casi siete años para ser completada.

Al tomar esto en cuenta, la idea de un niño de diez años terminando una obra parecida en la mitad del tiempo era completamente irreal, hasta que analizabas los hechos y te dabas cuenta de lo contrario.

Por un lado, con el conocimiento de Naruto él en si era un arquitecto experto y un gran obrero, ya que sus clones no necesitaban constantes directivas de que hacer, ya sabían exactamente que hacer, además sus clones contaban con chakra suficiente para tener la fuerza de dos hombres adultos, esto hacia que sus clones tuvieran cuando menos la capacidad de cuatro obreros.

Lo que aun no creía era la resistencia de Naruto, había trabajado de una manera tan impresionante con diez mil clones por tres y medio años, acumulado el agotamiento era como si hubiese trabajado solo por treinta y cinco mil años. Esto solo lo creía por lo que Saya le contó que vio cuando entro en la mente de Naruto, él uso el chakra de Kyuubi para lograrlo, de ahí saco toda la energía gastada. Según las leyendas Kyuubi una vez lucho con Yamata no Orochi por el trono de rey de los bijuu, después de cien años el hachibi empezó a dar muestras de cansancio pero kyuubi seguía con deseos de luchar, finalmente la serpiente fue vencida al agotar por completo su energía. Si tuviera que hacer un cálculo aproximado diría que esa lucha requirió una energía mayor que diez mil años de trabajo, aun así esto requirió unas tres veces más energía, eso explicaría porque hasta Kyuubi, estaba agotado.

Sin embargo el problema y la carga residía en Naruto, él era el que recibía todo el cansancio y estrés mental de los clones, era por eso que hasta su yo mental estaba cansado. En cierto modo Naruto lo había logrado, estaba tanto física como mentalmente exhausto, había alcanzado su límite, además de eso lo que Saya le contó acerca de que pretendía incrementar sus reservas de chakra con esto, tenia una base sólida para afirmar eso, no sería extraño que cuando despertara, si es que lo hacia no le había dicho a Saya que esa era una probabilidad para no preocuparla, sus reservas de energía serian mucho mayores de lo que ya eran. Decidió que ya era tiempo de marcharse llevaba al menos una hora ahí y alguien podía preguntarse en donde estaba el Hokage, antes de partir le dijo a Saya que no seria raro que Naruto no despertara en varios días pero si no reaccionaba en una semana que debía ir por el y lo llevarían al hospital para estar seguros.

Fin de la historia de la casa

Naruto salio de sus recuerdos acerca de aquella edificación para dirigirse a la casa principal, esta se encontraba entre la torre Norte y la Oeste estaba situada en medio, esta era parecida al las que la sucedían a sus costados, pero tenia un techo y muros mucho más detallados estilo oriental y un tercer y cuarto piso, era apenas un poco más baja que las torres. Está era la casa inicial que él construyo lo demás fue construido en base a esta. Como, claro esta, no necesitaba todo el espacio de la mansión acomodaron los lujos principales en esta, Naruto agrego dos pisos extras cuando decidió construir alrededor de la misma. Sin embargo entre los regalos que aquellos potentados le dieron a Naruto cuando trabajo para ellos habían suficientes detalles para decorar toda la mansión, hasta ese momento se dio cuenta de para cuantas personas había trabajado realmente en tres meses.

A llegar a esta se dirigió al comedor, Saya ya lo esperaba con un tazón de ramen grande con cerdo y jengibre. A lado de la mesa había una carretilla como las de los restaurantes con una sopera bastante grande que contenía los fideos y la sopa en una temperatura constante, y estaba rodeado por varios posillos más pequeños con diferentes ingredientes: verduras, carne y esas cosas.

-Seguramente sintió mi presencia cuando entre –pensó al ver que ya lo tenia todo preparado- Muchas gracias Saya-chan –le agradeció al tiempo que se sentaba para comer y Saya se sentaba a su lado para hacer lo mismo.

-Como hace mucho que no venia decidí preparar su platillo favorito Naruto-sama –le explicó la muchacha sonriendo.

Naruto regreso a verla con una sonrisa de agradecimiento, entonces se percato de que llevaba un kimono blanco azulado de seda. Esa prenda denotaba bastante su figura, que era casi tan desarrollada como la de Hinata. Lo que le sorprendió era que lo usara, conocía a Saya y sabía que no usaba esa clase de vestimenta a menudo, supuso que sería un gesto de bienvenida. Todo eso lo hacia sentir un poco incomodo, ya era una cosa que nunca hubiera podido convencer a Saya de que lo llamara solo Naruto, o que viviera en un lugar del que a veces se arrepentía de haber construido por que le parecía sumamente ostentoso, no solo por el decorado con aquellos "regalos", sino por la mueblería que sus "amigos" le consiguieron por hacerle un "favor" de las más finas maderas y decorado cuando él les pidió algo regular. Naruto no tenía modo de devolver algo así sin quedar muy mal con ellos así que solo se los agradeció.

Se llegaba a sentir hipócrita al vivir así, y afuera vivir como un pobretón, no porque le molestara vivir en un departamento humilde de hecho le era más cómodo que ese lugar, sino por tener toda una vida desconocida por sus más allegados. Talvez su segunda residencia era la menor de las cosas que les ocultaba a sus amigos pero al ver el tamaño de la casa le hacia preocuparse de cuales serían las cosas grandes.

En ese momento se daba cuenta de por que le gustaba que Saya le sirviera ramen, era una de las pocas cosas autenticas en su vida, una de las cosas que podía compartir con todos, por eso se aseguraba de decirle a todos los que conocía acerca de su gusto por el ramen.

La chica que estaba a su lado era un secreto, la mansión en la que estaba era un secreto, las cosas que había hecho también eran un secreto, esto último no le molestaba por no obtener reconocimiento de ellas sino por que eso lo convertía a él en un secreto también. Pensar en todo esto y en lo que pasaría cuando se descubriera la sopa no le gustaba nada así que opto por concentrarse en la sopa que tenia al frente. Tomo sus palillos, agradeció y empezó a comer. Estaba delicioso, siempre le decía a Saya que podría competir contra Ichiraku, conociéndolo como ella lo conocía sabia que no podía darle un mejor elogio que ese.

Una vez acabaron, Naruto doce tazones mientras que Saya tres. El primero tomo una actitud más seria.

-Saya-chan, ¿fuiste al campamento de la lluvia? –le pregunto el rubio con gravedad, los ojos de ella se abrieron con cierta sorpresa antes de asentir. Se suponía que no la habían seguido no entendía como lo supo.

-No te preocupes no estoy enojado contigo –le aseguro el rubio- se que ya eres lo bastante fuerte como para enfrentarte a cualquiera ahí. Imagino que solo estaban las marionetas de Pein ¿cierto? –le pregunto con un tono tranquilo.

-Si así es –le contesto la chica con un poco más de sorpresa, él generalmente la sobreprotegía así que le extrañaba un poco su comentaría pero también le alegraba enormemente que ya le tuviera tanta confianza como para asegurar que podría contra todo un ejercito ella sola.

-Deja esa cara –le pidió divertido por su reacción- era obvio que con tú carácter fueras a investigar al enemigo, y ya has demostrado que eres más que capaz de defenderte y defender a otros sin problemas –le dijo orgulloso el jinchuuriki, la chica solo se ruborizo un poco por el cumplido, ya no se sorprendía de que su maestro supiera lo que hacia o lo que pensaba pero si le incomodaba un poco pensar que talvez no tenia mucha privacidad- dime que descubriste.

-Hay cerca de mil ninjas, y esperan refuerzos de otros mil de su aldea en dos días, como usted creyó atacaran en cuatro o cinco días, al parecer esperan un mensaje de la niebla –redacto la joven.

-Madara –murmuro el contenedor del Kyuubi- muy bien eso significa que tengo cuatro días para prepararme.

-¿En serio peleara? –Inquirió la joven, el rubio solo asintió- en ese caso quiere decir que revelara su identidad.

-No, tengo pensado algo diferente, pero para ello necesito perfeccionar lo antes posible el golpe de paz –le explico Naruto.

-Ese golpe, pero para que…-pregunto confundida la morena pero Naruto la interrumpió.

-Lo comprenderás mañana por ahora estoy rendido y necesito dormir –dijo el rubio al tiempo que se levantaba y creaba unos clones para limpiar la mesa y se retiraba- mañana a las ocho vendrá Hinata-chan para ayudarme con el entrenamiento, tú también me ayudaras así que descansa los próximos días serán muy cansados.

-De acuerdo Naruto-sama –dijo la pelinegra mientras se estiraba para bostezar y se retiraba a su habitación, ya en la salida del comedor se paro en seco- vendrá Hinata-chan para ayudarme –repitió mientras un aura oscura se formaba a su alrededor y se retiraba con la cabeza agachada y paso lento a su alcoba.

Continuara…