Primero gracias a los que siguen el fic y a los que me dejan review, etc. Se que ya había anunciado el final del fic pero por cuestión de imaginación decidí cortar el final en dos caps por lo que aun nos queda uno, espero que disfruten este y esperen el siguiente que viene con lemmon largo. Espero reviews.


Chapter 4: Consecuencias

SEVERUS POV

― ¡OMG! Pero ¿que clase de resaca es esta?, me duele todo el cuerpo, parece como que me acabo de batir a duelo con el señor tenebroso, es una sensación terrible, acabo de pasar la noche con la mas bella mujer de este asqueroso lugar y aun así me siento mas desdichado que nunca, ¿Dónde esta esa sensación de placentera ensoñación que me ataca cuando estoy con ella?, de cualquier manera, tal ves un beso de la bella jovencita me recuerde esa felicidad que he sentido durante estos últimos días.― intentando no pensar mas gire la cabeza en busca de la chica pero, no estaba allí. Aguantando el punzante dolor en mis músculos, me incorporé de la posición boca abajó en la que me encontraba y me senté intentando cubrir mi desnudez con la negra sabana, para luego intentar recordar lo acontecido la noche anterior.

No recordaba casi nada, los lapsos en mi memoria eran horriblemente grandes, y ese descontrol de mi propia mente me estaba angustiando, hasta que recordé: un beso, una pastilla, claro Hermione me había drogado, claro que yo había notado su intención, pero de igual forma quise ver a donde llegaban las cosas; después de eso me esperaba que la pastilla actuara rápidamente así que antes de perder los estribos quería asegurarme de algo que ella había dicho la noche anterior en la sala de menesteres, pero ella me evadió y me entristecí, en fin al instante noté que la pastilla no hacia efecto inmediato, por lo que debía ser algo muggle, disfrace la expresión en mi cara por una lujuria pura y entonces comenzó nuestro affaire. Al finalizar nos derrumbamos exhaustos sobre la alfombra y entonces ella confirmo lo que yo quería saber, me dijo que estaba completamente segura de que me amaba. Yo me tranquilice porque supe que era verdad, ella me amaba, tanto como yo a ella.

Entonces noté que ella buscaba algo en su túnica, que estaba en una pila de ropa junto a nosotros. De esta sacó una pequeña pastillita y se la tomó tal y como había hecho que yo me la tomara minutos antes. Se acurrucó de nuevo junto a mí, abrazándome, yo simplemente la observaba. Transcurridos unos minutos mi vista comenzó a nublarse y supe que la pastilla me hacia efecto, ese sopor que me abordaba por el sexo que tuvimos anteriormente ya no existía, me sentía completamente despierto y entonces mi excitación se elevo hasta los cielos, verla desnuda junto a mi era tan estimulante que la sangre comenzó a bajar tan vertiginosamente a mi miembro y creí que explotaría, tomé a Hermione brutalmente, ella se quejó pero yo no me podía detener, a partir de ahí todo se me hace borroso y no le encuentro conexión a las imágenes que pasan por mi cabeza, exhausto de forzar mi mente, me puse en pie y me dirigí hacia el baño, además ya me hacia falta una ducha fría.

Entré en la regadera y estuve forzado a masturbarme combatiendo la fuerte erección que poseía, pero las imágenes de los vagos recuerdos que tenía eran tan excitantes que casi parecía estarlos viviendo nuevamente, me hacia falta ella, siempre me hace falta; me vine sobre la mano y allí quedo todo, salí de la regadera, era hora de enseñar.

Tomé entonces una poción herbovitalizante, al instante aquel dolor que aquejaba mi cuerpo y esa sombra depresiva que inundaba mi mente desaparecieron completamente. "nota mental: hay que evitar que Hermione se salga con la suya, puede ser perjudicial", con un leve movimiento de varita me vestí y posteriormente me dirigí a mi despacho, no sin antes notar que había algo que contrastaba muy mal con el color de mi habitación, algo rojo sobresalía sobre la alfombra negra, lo recogí y al verlo me sonreí y lo guardé en mi bolsillo.

Ya en mi despacho, estuve enterado de que me quedaban menos de diez minutos para el inicio de la primera clase del día, así que de ir a desayunar ¡nada! , tomé asiento y me decidí por escribir una carta.

Hermione

Primero que todo, perdón si las palabras no son la adecuadas, pero tratándose de mi ¿Cuándo lo son? Me dejó muy preocupado el hecho de no encontrarla esta mañana, pero tal vez no me encuentro en las mejores condiciones para saber que acontecimientos la llevaron a abandonar mi habitación, a horas inadecuadas para una estudiante, de todas maneras espero que se encuentre bien y que no la hayan visto, al andar a deshoras por el colegio, anexo a esto, le envío una poción herbovitalizante, que probablemente le haga falta (si es que amanece tal cual yo amanecí). Creo que ha olvidado usted algo importante anoche cuando partió, con prisas aparentemente espero que su túnica haya sido suficiente para tapar con ella su falta.

Estaría encantado si nos pudiésemos ver esta noche, tal vez le agrade una noche bajo la luz de las estrellas, ¿no es así señorita? espero que esta vez no se le ocurra llevar ninguna otra pastillita sorpresa, no olvide que sigo siendo su profesor y estoy a cargo de evitar las locuras de todo el estudiantado, mándeme una respuesta con la lechuza tan pronto como lea esta nota.

SS.

Envié la carta, y aparecí una tetera para prepararme algo que me pudiera despejar la mente.

HERMIONE POV

―Hermioneeee! ¿Estas ahí? Date prisa que estamos retrasados, si no me abres tendré que tumbar la puerta, HERMIONEEEEEEE!

―Ya te dije que ¡no! Ronald, no voy a dejar que entres ¿entiendes? Yo se lo que me quieres hacer y soy solo de Severus ¿ok?

―bien te lo dije, lo siento pero como no pareces con vida tendremos que echar abajo esta puerta. ―aseveró el pelirrojo. Y acompañado por Harry comenzaron a golpear la puerta tan duro que supe que no resistiría poco más, así que tomé mi escoba y me subí sobre el quicio de la ventana.

se que esto es una locura pensésobretodo porque no vuelo desde que tenia once años, pero aquí voy. ― y no hubo mas que hacer simplemente me lancé al vacio sin esperar que mi escoba aun funcionara.

Sin embargo el viento azotaba mi cara y el golpe que me esperaba jamás llegó, fue entonces cuando me decidí a abrir los ojos, estaba volando, en realidad volaba; miré hacia atrás y vi como era perseguida por Harry y Ron, así que me dirigí a la única parte del castillo en donde estaría segura, la sala de pociones.

Ya allí corrí desesperada hacia la puerta que daba a su despacho, pero en mi camino se interpuso Hedwig, la mire extrañada porque parecía que supiera que intentaba escaparme entonces voló sobre mi y me empujo, posteriormente comenzó a picotear la cristalería de pociones del profesor y yo intente detenerla, sabia que donde rompiera algo no habría quien aguantara a Snape, pero fue inevitable, con un gran aletazo de la lechuza un gran frasco cayó al suelo, y el estruendo fue enorme.

Entonces desperté sobresaltada efectivamente un cristal se había rotó, pero yo no me encontraba en el aula de pociones, mas bien me encontraba en una posición poco convencional, votada en el baño de mi habitación. Lo que se había roto había sido uno de los cristales de la ventana y si, lo había roto un lechuza pero, no había nada en ella, que se le pareciera a Hedwig, en cambio era una lechuza imponente de color negro, con mal carácter o tal vez eso tendría que ver con el hecho de haber tenido que esperar tanto tiempo, volando junto a la ventana, en fin, llevaba atado a la pata una carta y un pequeño paquetito.

Pero antes de que pudiera abrir la carta me di cuenta de que, alguien golpeaba la puerta de mi habitación.

―Hermione vamos, sabes que no podemos entrar en tu habitación, pero estamos preocupados, ¿te encuentras bien? ― era Ronald, así que mi sueño tenia una razón de ser― nos quedan menos de cinco minutos para llagar a clase, date prisa.

Asomé la cabeza por la puerta del baño, no sin notar el tirón que daban mis músculos a cada movimiento y mire el reloj de escritorio, era tardísimo no iba a alcanzar a ir a clase.

― perdónenme chicos― grité― pero me estaba bañando, no podía escucharlos, de igual manera se me hizo muy tarde deberían correr a su clase, yo no alcanzó a llegar.

― esta bien― dijo Harry― pero ¿te encuentras bien?

―perfectamente, es solo que me quede dormida.

Entonces abrí bien la puerta del baño y deje pasar a la pobre ave a mi habitación, le di unas cuantas chucherías de lechuza y me dispuse a leer la carta, la caligrafía era apretada pero perfecta, era una nota de Severus.

Mientras la leía recordaba cosas que habían pasado la noche anterior aunque de lo que pasó después de que el éxtasis había hecho efecto, casi no recordaba nada, ni siquiera sabia a que se refería Severus con eso de que me había olvidado de algo, en fin no le di mas espera y respondí a su invitación, afirmativamente claro, preguntándole a que se refería con lo de la noche bajo las estrellas y también le di las gracias por la poción, asegurándole que me seria del todo útil.

Entonces me devolví para el baño y deje que la lechuza saliera por esa ventana antes de lanzarle un hechizo reparador al vidrio. Me dispuse a tomar un baño y entonces comprendí de lo que hablaba Severus en su nota, obviamente con todo el ajetreo de esa mañana no me había dado ni siquiera por enterada de que no llevaba ropa interior, el rubor tiño mis mejillas y agradecí a Merlín no haber preguntado sobre eso en mi nota de respuesta, pero que tonta me habría sentido si Severus se enterara de que yo no había notado la desnudes bajo mi falda, claro que eso podría atribuírsele al hecho de que no podía sentir poco mas que el dolor punzante en todo mi cuerpo. Tome una ducha caliente y me bebí la poción que amablemente me había enviado él. Al salir de la ducha encontré a la misma lechuza frente a mi ventana, la abrí y tome la nota que llevaba en el pico.

Te espero a la entrada de la torre de

Astrología esta noche a las ocho.

SS.

Esa había sido su respuesta a mi carta y ya no pude responder porque mi clase de pociones empezaba en unos minutos, los suficientes para llegar a las mazmorras.

Me reuní con Harry y ron en la puerta del salón y entramos cuando el profesor nos lo permitió, la clase fue relativamente normal exceptuando por el hecho de que el profesor se acerco disimuladamente a "revisar mi poción".

―Granger se ha saltado un paso importante, tiene que tener mas cuidado― me dijo con ánimos de avergonzarme, ya que ambos sabíamos que nada le hacia falta a mi poción― últimamente se le esta olvidando hasta la cabeza señorita. ― se inclinó un poco más para echar "un mejor vistazo a mi caldero" y me susurró al oído, por cierto lindas pantaletas― entonces voltee a verlo y del bolsillo de su túnica había sacado una pequeña puntita de tela roja.

Con disimulo guarde una pequeño pedazo de pergamino en ese mismo bolsillo, haciendo que mis bragas se escondieran. Severus se retiró hacia su escritorio y nadie notó todo lo que había pasado, el mas cercano a mi era Neville y estaba tan ocupado en su poción y tan asustado con la presencia del profesor, que lo único que hacia era sudar como cerdo y mirar fijo hacia su caldero.

Snape abrió la nota que decía "disfrútelas, HG" y ésta pronto se transformo en un moño de regalo y voló hacia su bolsillo, era un hechizo simple.

La expresión que se formo en la cara de Snape fue inigualable, primero levanto una de sus cejas mientras leía la nota y luego me volteo a ver de una forma tan lujuriosa, que al instante me sentí desnuda frente a toda la clase, me ruborice y no volví a levantar la vista hasta salir del aula.

Al fin y al cabo el siempre consigue lo que quiere y creo que avergonzarme le quedo bastante fácil.