LysandroXSucrette

Al fin aquí la continuación después de no se cuanto tiempo!

Gracias por leer!


Capitulo 4

…ahí estaba él, mirándome tan sorprendido como yo…

Parecía que diría algo cuando por accidente derribo una de las cajas que recién trajo al suelo. Me agacho junto a él para ayudarlo.

—Disculpa… ¿Qué haces aquí? — comienzo a hablar sin mirarlo y aun recogiendo lo que se cayó.

—Es la tienda de mi hermano, a veces vengo a ayudarlo— contesta suavemente y me mira como preguntándose lo mismo.

—Yo buscaba ideas para el disfraz, todo es muy lindo aquí—

Terminamos de levantar las cosas del suelo y entonces la conversación se reinició.

—¿Se conocen? — pregunta insinuante la chica de largo cabello blanco.

—Ella es la nueva alumna que te mencione Rosa— comenta Lysandro.

—Oh ya veo— sonríe amistosamente.

—Soy Sucrette, mucho gusto—

—Mi nombre es Rosalia, puedes llamarme Rosa; él es Leight— dice mientras el chico de negro cabello se acerca.

—Espero que te agrade la tienda— dice atento.

—Es muy hermosa—

—Entonces, ¿buscabas algo en especial? — pregunta Leight.

—Pues no se aun con certeza que es lo que busco— digo mientras volteo a ver a Lysandro.

—Es verdad, no hemos hablado sobre eso— contesta el albino algo pensativo.

—Mmmm…— Rosa nos mira con interés —Entonces creo que te dejaremos encargada con Lysandro mientras nosotros seguimos ordenando la bodega. Vamos Leight— decide la chica y se lleva arrastrando al muchacho del brazo.

Nos han dejado solos y tras unos minutos de silencio hablamos de nuevo.

—Vaya…— comento algo nerviosa.

—¿Qué sucede? — pregunta el chico con interés.

—Bueno, es que nunca me imagine que todo esto pasaría en mi paseo de búsqueda de ideas—

—Es cierto, debemos hablar sobre eso pero primero siéntate—

—Muchas gracias—

Me condujo a una acogedora sala dentro de la misma tienda, con dos sillones y una mesita de centro; después de un momento regreso con dos tazas de té.

—¿Estas cómoda? —

—Lo estoy, eres muy atento—

—Sólo hago lo que pienso que es debido. Continuando nuestra conversación anterior sobre los trajes—

—Si es verdad—

—He estado pensando que debería ser lo adecuado, si cada quien dispone del suyo o…— hizo una leve pausa.

—¿O que? —pregunto con duda.

—Amm… o si usamos trajes a juego— al decir esto último pude notar como se sonrojaba un poco.

—Comprendo… esa también es buena idea— no pude evitar ponerme roja también.

Mientras hablamos sobre el tema Rosalia paso por detrás al buscar algo que olvido con anterioridad y de repente se quedo muy quieta, para después abalanzarse sobre nosotros con emoción.

—¿Necesitan trajes? — interviene con una gran sonrisa sin evitar asustarnos un poco.

—Amm… si. Pero aun no decidimos nada realmente— comento algo nerviosa.

—Ya deberías estar enterada Rosa, son para el baile que organiza la escuela dentro de unas semanas; tú también eres alumna—

—Es cierto, pero el mío ya esta mas que decidido. Ustedes por otro lado ¿irán juntos verdad? —

Sin poder evitar un gran sonrojo en mi cara observo a Lysandro y a Rosa discretamente, a continuación escucho como él contesta.

—Asi es. Esta bella dama acepto ser mi pareja— dice mirándome dulcemente.

Rosa sonríe ampliamente al mirarnos a ambos.

—Entonces ¿me dejarían hacer sus trajes? Les aseguro que quedaran perfectos—

—¿De verdad? — pregunto contenta.

—Claro, te aseguro se verán maravillosos en ellos— dice al acercarse, tomar mis manos junto a las suyas y sentarse a mi lado mientras me sonríe.

—¿No será problema? — pregunta Lysandro.

—No, Leight me ayudara también— contesta de inmediato la chica —Bueno, tomen su tiempo para decidir y pensar que tipo de disfraz van a elegir. Nos veremos aquí en tres días ¿les parece bien? —

Lysandro me mira con duda antes de contestar el mismo.

—Por mi esta bien, no hay problema— contesto mirándolo.

—Perfecto entonces— responde el chico.

—Bien, nos vemos— termina de hablar y regresa a la parte trasera de la tienda.

Tras terminar mi taza de té menciono que debo volver a casa, el caballero junto a mi se ofrece para acompañarme.

—¿Seguro esta bien?, podrían necesitarte aquí en la tienda— interrogo al chico.

—No te preocupes, solo debo avisarles que te llevare a tu casa y después volveré. Espérame un poco— comenta tras levantarse y entrar en la parte trasera de la tienda.

Después de su regreso junto a mi salimos de la tienda y empezamos el camino hacia mi casa. Se mostró muy atento conmigo de nuevo, cuidando que todo alrededor estuviera como se debe, ofreciéndome su brazo para cruzar las calles.

Realmente haciéndome sonrojar cada vez más y más.

He encontrado un maravilloso caballero.


Les agradezco su tiempo, yeiiii