EDWARD'S POV
-Prepárate -gritó Bella amenazando con su varita a la ''cosa''.
-Oh, Dobby no sabía que la señorita no era una muggle. Dobby lo siente -dijo la pequeña criatura retrocediendo.
-No te creo -repuso Bella apretando los dientes.- Me has atacado a mí, a mi familia y venías buscando a mi... a un tal Harry Potter, -noté su vacilación al pronunciar el nombre- todo por orden de tu ''amo''. ¿Cómo sé a ciencia cierta que ese ''amo'' tuyo del que hablas no es Voldemort?
-Dobby no trabaja para las fuerzas de la oscuridad -murmuró el enano con miedo en sus enormes ojos de color verdoso. Retrocedió y se intentó ocultar tras Emmett. Bella vio lo que pretendía, pero lo malinterpretó. No se lo que pensaría por supuesto, (una vez más el no poder leerle la mente me estaba matando) pero su cara demostró una ira homicida.
-¡Aguamenti! -gritó y un gran chorro de agua brotó de la punta de su varita extrellando a la ''cosa-Dobby'' contra la pared.
-¡NO - TE - A - CER - QUES A MI HER - MA - NO ! -bramó separando las palabras para producirles mayor énfasis y temblando de rabia de arriba a abajo. La ''co..., eh, esto ''Dobby'' escupió un chorro de agua.
-Dobby solo quiere ayudar -intentó decir de nuevo el pequeño elfo.- Dobby dice la verdad.
-Bella, es cierto, cariño -susurró Esme, tratando de calmarla- ¿No ves que no se defiende, cielo?
-No, no es cierto. Mis padres... Ellos se fiaron y acabaron muertos. ¡POR CRIATURAS COMO ÉL! -estaba enloqueciendo. Sus padres... ¿Charlie y Reneé habían muerto? ¿Cuándo? ¿Cómo? ¿Por qué? ¿Y yo iba a dejarle totalmente sola? Sin Esme y sin Carlisle. Sin mis hermanos, sin sus hermanos. Sin mi... Me sentí un desgraciado.
-Dobby no es un enviado de Quien-usted-sabe.
-¿Y cómo sé que dices la verdad? -la cara de Bella se iluminó de repente- Ya sé... -ronroneó.
Tenía miedo. Jamás había visto a Bella así y no sabía hasta donde sería capaz de llegar.
-Veamos la verdad. ¡Mendacium! -una especie de luz llegó hasta Dobby y se introdujo en su pecho. El duende parecíó tener un par de convulsiones y las pupilas de sus ojos se volvieron del tamaño de cabezas de aguja.
-¿Qu... Qué le has hecho? -preguntó Alice, temerosa.
-Nada, sólo es un pequeño hechizo para evitar sus mentiras. Ahora bien, Dobby. Dime la verdad. ¿Te ha enviado Voldemort?
-No -repuso la criatura.
-¿Te ha enviado Malfoy?
-No -contestó de nuevo.
-¿Quién te ha enviado?
-Nadie.
-¿Qué? -Bella bajó la varita, sin comprender.
-Dobby solo quería encontrar a Harry Potter, señorita.
Entonces, apareció una nube de humo y de ella salió una voz chirriante de hombre, o más bien de niño.
-No lo has hecho tan mal, engendro. Has encontrado a alguien muy poderoso. -Un chico rubio con pelo corto y cara arrogante se acercó a Bella y le tomó la mano, besándosela. Bella la apartó al tiempo que yo gruñía.
-Señorita Potter -saludó con voz de arrogante - Sigues siendo tan hermosa como cuando te conocí Bella.
Bella hizo un gesto de asco.
-Y tu sigues siendo tan imbécil y cobarde como cuando nacistes, Draco -contestó.
BELLA'S POV
Ese maldito desgraciado de Malfoy. ¿Qué hacía aquí? Decidí preguntarle directamente.
-Malfoy, ¿sabías que es de mala educación entrar en una casa ajena sin ser invitado, de hecho, es un delito. ¿Sabes lo que eso significa? -iba a abrir la boca para contestar, pero no se lo permití- ¿No?, bien. Yo te lo diré. Significa que es ilegal. ILEGAL. ¿Quieres que te haga un dibujo o te ha quedado claro? -le espeté. Escuché las risas sofocadas de Emmett y los demás Cullen detrás de mí. Draco se volvió hacia ellos y les amenazó con la varita.
-¡Callaos sino queréis sufrir mi ira! -gritó.
-¿Y qué nos harás? ¿Sacarás agua por la varita, como hizo Bella antes? ¡Uy que miedo! Por favor. -Emmett hizo un mohín y puso los ojos en blanco.
-Dobby no hablaría así -murmuró el elfo mirando con miedo a Draco.
-Tengo entendido que a los vampiros no les gusta mucho el fuego ¿verdad? -preguntó moviendo la varita de una mano a otra. Em abrió los ojos con terror y colocó su cuerpo protegiendo a Rosalie, Jazz y Carlisle hicieron lo mismo con Alice y Esme. Edward gruñó y se acercó unos pasos a mí. Él también quería proteger a su compañera eterna. Draco levantó de nuevo la varita, y la dejo a escasos centímetros del pecho de Edward.
-Flagrate -susurró y la punta de su varita se encendió, como si fuera la punta de un puro. A Edward se le encendió al mismo tiempo la mirada y un rugido resonó en su pecho. No me di cuenta de lo que hice. Un segundo antes estaba junto a Draco y un segundo después estaba sobre Draco, al tiempo que sostenía mi varita contra su pecho.
-¿Quieres morir, Malfoy? -él negó rápidamente con la cabeza- Si la respuesta es no, no deberías amenazar a ningún miembro de mi familia, sobre todo sí es Edward. ESPECIALMENTE si es Edward. ¿Te queda claro? -Draco realizó un movimiento de cabeza de nuevo, pero esta vez asintiendo. Me levanté para separarme de él.
-Te ha zurrado una chica -se burló Emmett. Draco se levantó de un salto.
-Ahora sí sufriras mi ira -dijo y levantó la varita- Deferatur.
En ese momento fue como si me desmayara. Me mareé, lo vi todo negro y, cuando quise darme cuenta, me encontraba en el jardín, al igual que los Cullen, que miraban a Draco anodadados. Edward hizo amago de acercarse pero no podía, estaba inmovilizado. Los Cullen no habían sido inmovilizados, pero estaban demasiado aturdidos como para moverse.
-Ahora, acabaré con vosotros, igual que hice con Cedric.
Sentí que me ahogaba. Cedric era mi mejor amigo. ¿Él estaba muerto?
-Sí, lo está. -No me había dado cuenta de que había dicho esa parte en voz alta. Draco hizo aparecer una nube de humo, parecida a la que hizo cuando apareció. En el medio estaba Cedric, de pie, apunto de desmayarse. Un rayo verde apareció y le dio en medio del pecho, tumbándolo, matándolo. Sentí la furia inundándome el pecho como un estallido de calor. Mi ropa se fundió con mi piel, que ahora era una pelambrera de pelo negro. Un rugido letal salió de mi interior. Me lancé sobre Draco y le rompí la varita con los relucientes colmillos que habían reemplazado a mis dientes humanos. Mi vista se había teñido de rojo. Sentí una mano en mi lomo, como acariciándolo. Mi instinto me pudo y me di la vuelta con los colmillos preparados. Jasper me miraba con ojos suplicantes.
-¿Bells? -preguntó suavemente. Me dejé caer sobre los cuartos traseros y aullé lastimeramente. Los trucos de animago no me salían bien. Me descontrolaba con facilidad. ¿Un perro del infierno? ¿En qué demonios estaba pensando?
Sentí sus brazos a mi alrededor y comencé a gimotear. De repente mis manos se aferraban a su camisa, y mis ojos lloraban. Era humana de nuevo.
-¿Quién es Cedric? -preguntó suavemente.
-El... es... era mi mejor amigo... -hipé contra su hombro.
-No te preocupes, hermanita. Todo saldrá bien -murmuró. Era la primera vez que Jasper me llamaba así y sentaba muy bien. No me percaté de cuando Draco sacó otra varita de dentro de su túnica, ni en como invocaba unos boggarts.
-Adiós, Bella. Ha sido un placer verte por última vez -dijo antes de meterse en por el mismo portal por el que había entrado el monstruo. ''Se convierte en lo que más temes'' me había dicho una vez Harry. Lo que más temía lo tenía en común con él.
-Dementores -murmuré aterrada. Dirigí mi vista a Jasper, suplicante.- Apártate, por favor.
Él me hizo caso y se fue con el resto de la familia, mientras Edward luchaba con las ataduras invisibles. Coloqué un escudo a su alrededor para que no salieran heridos. Sabía que no lo conseguiría, no tenía suficiente energía. Me sentía tan cansada... me encantaría dormir una vez más en brazos de Edward... Sentí la frente arder donde tenía la misma marca que mi hermano. El rayo. Un dementor voló cerca de Edward y vi como una especie de vapor salía desde su cara.
-Aléjate -bramé. El dementor se dio la vuelta y me enfrentó, comenzando a volar a mi alrededor. Edward había caido al suelo. Aumenté el escudo y le pregunté como se encontraba.
-¿Qué fue eso? -me preguntó, aturdido.
-Los dementores absorve los sentimientos positivos y el alma de cada persona -grité.
-Pero... si nosotros no tenemos... -le miré como si fuera tonto y pareció comprender. Una enorme sonrisa torcida, mi favorita, inundó su rostro unos instantes, para después desaparecer. -¿Y tú?
Suspiré pesadamente.
-¿Sabes que te quiero, verdad? ¿Qué os quiero a todos?
Los ojos de todos se abrieron de sobremanera.
-¡NO! -gritaron Carlisle y Esme a la vez.
-Bella ¿qué vas ha hacer? -vociferó Alice.
-No puedes dejarnos -vocearon Jasper y Emmett al unísono también. Rosalie se me quedó mirando con la boca abierta. Edward me miraba con la súplica escrita en su rostro.
-No, por favor, no.
-Te quiero, os quiero -repetí. Mandé toda mi energía hacia la varita.
-¡EXPECTO PATRONUM!
-¡NOOOOOOO! -la voz de mi ángel me llenó por completo, y me sentí feliz. Muy feliz.
Mientras la luz iluminaba el jardín trasero de mi casa que colindaba con el bosque de Forks, la energía abandonaba poco a poco mi cuerpo. Cuando ya no me quedaba nada y la luz se fue extinguiendo, los dementores ya no estaban. Sentía como iba cayendo en un profundo, profundo sueño. Uno del que no despertaría. No quería morir, pero la tentación de cerrar los ojos y dejarme arrastrar hacia el abismo era demasiado grande. Me volví hacia mi familia. Me miraban asustados.
-Lo conseguí -dije antes de dejarme arrastrar definitivamente hacia el abismo. Mis ojos se cerraron y sentí como caía dentro de sus profundidades sin fondo.
Muahahaha! soy mala, ¿Que pasara?
Bella morira? o Edward lo evitara?
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