Pues bueno mis lectores, despues de tanto tiempo, vengo a dejarles otro capitulo de esta historia, la verdad estaba pensando en dejarlo en un final abierto, e inconcluso, debido a que no tenia ni un review y casi ningun seguidor, pero pues un review me hizo cambiar de idea y seguir con la historia, bueno, esto implicar que me tardare mas en las otras historias de MikuxLuka y de ChikanexHimeko, pero igual, sera un placer seguir escribiéndoles todas esas historias, y como siempre, les agradeceria mucho que dejaran sus reviews, es lo que me da motivación para seguir con mis fics x3 nos vemos luego n.n


Un futuro incierto (Remordimiento)

Sus labios eran dulces como la miel, al momento de tocar sus labios con los míos, pude sentir un gran escalofrío que recorrió mi cuerpo, ese momento fue mágico, fue un momento que solo podía compartir con ella, ya no me importaba nada más, era nuestro momento, nuestro beso.

Había escondido tanto tiempo mis sentimientos hacia ella, a veces solo la veía como una hermana, una buena, confiable y madura hermana, a quien debía seguirle el paso, pero otras veces la consideraba como alguien más que una amiga, alguien a quien en realidad apreciaba por todo lo que hacía por mí, alguien de quien me fui enamorando poco a poco, hasta que ese sentimiento llego a un nivel tal que no pude ocultarlo más, decidí liberarlo ese día.

Aquel beso lo consideraba un poco egoísta de mi parte, robándoselo a Kana-chan, pero es que sencillamente no podía resistirme más, aunque me dejara de hablar o se ofendiera, supongo que sería el pago por hacerle algo así tan de repente.

Separe mis labios de los suyos después de aquel pequeño beso, sin apartar la mirada de sus ojos. Me le quede viendo a sus ojos algo sonrojada, esperando la reacción que tomaría. Al principio parecía que había quedado en shock, su mirada se encontraba perdida y parecía algo confundido, pero que sorpresa fue la mía cuando ella dio el siguiente paso, y continuo con otro beso, pero esta vez, aquel beso se sentía más apasionado, tomo mis labios y nuestras bocas se unieron de nuevo.

No me esperaba que ella reaccionara de esa forma, que ella hubiera recibido mis sentimientos, estaba realmente feliz de que al fin pudiera hacer esto con ella sin remordimiento alguno. Quizás ella también sentía lo mismo que yo desde hace tiempo, pensé.

Todo aquel momento era perfecto, desde inicio hasta fin, quería perderme en sus labios, y hacer que ese beso fuera un recuerdo para siempre. Pero no todo era miel sobre hojuelas, después de habernos separado de aquel beso, me alance a percatar de que había una silueta de una persona justo en el marco de la puerta, inmóvil.

Aquella silueta se trataba de Saku-chan, estaba parada enfrente de nosotros, viéndonos. Cuando voltee a ver su cara, me di cuenta que algunas lágrimas estaban saliendo de sus ojos, y tenía una expresión de agobio y frustración en su cara, estaba destrozada por lo que acababa de ver, deje de sentirme alegre por aquel momento, pero sin embargo el sonrojo en mi rostro no se iba, quizás porque una persona que conocíamos nos había visto haciendo esa clase de cosas.

-Kana-chan, la puerta.- le comunique para que nos separáramos del beso.

La expresión de Saku-chan cambio repentinamente después de escuchar mis palabras, parecía como si le hubiese caído un balde de agua fría para que reaccionara de nuevo.

-Kana-senpai, Yuki-senpai, feliz cumpleaños. Tomen, les traje estos pequeños presentes.- su tono de voz se escuchaba apagado.

Dejo aquellos regalos en la cabecera que se encontraba cerca de la entrada, donde generalmente colocábamos las llaves y algunas monedas que nos sobraban. Corrió inmediatamente hacia las escaleras, parecia que quería apartarse de ese momento de aquel lugar. Y no la culpaba, después de todo ella me había visto besando a la persona que tanto amaba desde hace mucho; aquel pensamiento, hizo que ese sentimiento de felicidad que sentí al besar a Kana-chan, se convirtiera en uno de culpa y angustia. Me sentía realmente mal por Saku-chan, ella no tenía la culpa de que nos viera cometiendo tal acto, y ella no tenía la culpa de enamorarse de una persona, cualquier persona se enamora de otra, pero que el sentimiento fuese mutuo era otra cosa.

No sabría cómo reaccionaría si después del beso que le di a Kana-chan me hubiera dado una bofetada, o peor aún, me hubiera dejado de hablar, ¿y si la hubiera ofendido con mi beso?, ¿qué hubiera sido de nosotras?, me pregunte a mí misma, quizás ella se habría alejado de mi… y mis sentimientos hubieran quedado destrozados, después de haber tenido tantos años de relación como hermanas, eso podría haber terminado ahí, me aventure demasiado en aquel momento.

-¡SAKU-CHAN!- escuche el grito de Kana-chan, haciendo que saliera de mis pensamientos, ella trataba de detenerla, parece que también había notado que Saku-chan se encontraba en mal estado emocional después de haber presenciado tal escena.

Me sentía culpable por lo que había sentido Saku-chan en ese momento, yo solo quería remediar lo que había hecho, todo por mis egoístas deseos de querer permanecer al lado de Kana-chan por siempre, ¿no me era suficiente solo con despertar a su lado cada mañana?, parecía que mi egoísmo no bastaba, después de haber seguido a Kana-chan hasta Tokio, todavía quería más para mí, enserio me sentía hipócrita en ese momento.

-Déjame ayudarte Kana-chan- le detuve de la mano antes de que se echara a correr detrás de Saku-chan.

-Yuki-chan…- parece que había notado mi preocupación por Saku-chan.

-Después de todo, ella es nuestra amiga, ¿no?- le dije con una pequeña sonrisa, y era cierto, ella era nuestra amiga, siempre estaba ahí para nosotras cuando la necesitábamos, ella ha sido una amiga tan confiable y segura. No podía permitir que nuestra amistad terminara ahí simplemente.

-Okay, sígueme.- Inmediatamente después de haber escuchado aquellas palabras proviniendo de Kana-chan, salimos de nuestro dormitorio a seguir a Saku-chan. Le seguimos la pista desde que ella corrió por las escaleras hasta cuando ella corrió por los pasillos del edificio.

Observamos como Saku-chan se abría paso entre nuestras compañeras de escuela, que residían en el mismo edificio, a esas horas, la puerta principal permanecía abierta, esto debido a que todas las chicas que vivían ahí salían a la misma hora, y era algo molesto estar abriendo y cerrando aquella puerta cada vez que salía alguien. Saku-chan salió por aquella puerta, y muchas chicas se le quedaron viendo de manera extraña, después de todo, no sabían que hacia esa chica en ese edificio, y mucho menos sabían por que lloraba.

Nos dirigimos también a la puerta, para poder seguirle el paso a Saku-chan en la calle, pero, precisamente a esa hora, pasaban muchas chicas por las calles, esto con el motivo de dirigirse a la escuela, y sin embargo, al ver a tanta gente y la colocación de las calles no ayudaba mucho que digamos, no pudimos encontrar a Saku-chan, la habíamos perdido de vista.

En ese momento no sabía qué hacer, me quede quieta, en frente del edificio, después de haber consultado con la mirada si Saku-chan se encontraba cercas, con un resultado negativo. Después de un rato de quedarme estupefacta, voltee a ver a Kana-chan, quizás ella tenía alguna idea, ella siempre tenía buenas ideas para resolver este tipo de problemas.

-Kana-chan, ¿Qué hacemos?, no la veo por ningún lado, Kana-chan- mi tono se escuchaba desesperado al oído de cualquiera.

Parece que había llegado a un nivel de preocupación tal que se volvió desesperación, quería encontrar a Saku-chan a cualquier coste, me sentía bastante culpable por lo que había pasado, por haber hecho llorar a aquella pequeña persona tan amable, por haberle robado a su amor platónico, pero sobre todo por haber sido tan egoísta conmigo misma. Solamente quería aliviar esa situación y volver a ver a Saku-chan feliz de nuevo, pero mis ideas eran bastante ingenuas.

-Deberíamos ir a buscarla a la estación del metro, quizás haya ido ahí, después de todo, si quiere ir a algún lugar lejano o a la escuela, tiene que tomar el metro.

Como esperaba de Kana-chan, ella siempre tenía las mejores soluciones para todo tipo de problemas, y esta vez no era la excepción. Me relaje un poco al escuchar la respuesta de Kana-chan, pero la idea de que había hecho sufrir de esa forma a Saku-chan no se me borraba de la mente, y dudo que fuera muy fácil que se me borrara aquel recuerdo en un buen tiempo.

-De acuerdo- le dije con una voz firme.

Kana-chan me respondió con una pequeña sonrisa, y desplazo su mano derecha a donde se encontraba la mía, para que nos fuéramos juntas a buscar a Saku-chan. Ella siempre solía hacer eso de tomarme de la mano, supuestamente para que nos mantuviéramos un poco más calientes y también era un gesto de cariño entre nosotras, pero en ese momento me di cuenta que quizás el tomarse de las manos, podría significar otra clase de cosas, más románticas. Al tocar mi mano con su guante, yo simplemente traslade mi mano hacia el bolsillo de mi chamarra, un impulso en mi corazón vino cuando ella me miro a los ojos, para checar que era lo que pasaba conmigo, sin embargo, yo solo baje mi mirada y retrocedí un par de pasos.

El por qué no quise tomar la mano de Kana-chan aquella vez podía haber tenido varios motivos, quizás por vergüenza, porque ya le había dado otro significado a esa acción, o quizás fue por temor a que Saku-chan llegara a odiarme más si seguía teniendo este tipo de acciones cariñosas con Kana-chan, o quizás solamente era por miedo, miedo a que nuestra relación de hermanas acabara ahí, y que nuestra vida cambiara radicalmente.

-S-sabes, yo creo que mejor voy a buscarla a su casa, quizás esté ahí, es más probable que no asista a clases, así que mejor nos separamos- me aleje otro par de pasos de ella y trate de encontrar miradas con ella, deseaba que no viera la expresión que tenía en la cara.

-Yuki-chan, a que te refieres, siempre hacemos todo juntas…- me respondió con unas palabras hirientes al corazón, ya que tenía razón nosotras solíamos hacer todo juntas, pero parecía que ese día sería diferente.

-Quizás esta vez sea mejor así, para encontrarla más rápido, ¿no crees?- trataba de alejarme de ella, por el motivo de no querer herir más a Saku-chan, ya había sido lo suficientemente egoísta hoy, como para seguir con nuestro juego de romance a espaldas de aquella buena amiga.

Me di la media vuelta y tome por el lado opuesto del que se encontraba la estación del metro, hacia donde se encontraba la casa de Saku-chan.

-Te marco si la veo, Kana-chan- le dije mientras corría por aquella calle.

Di la vuelta en la calle siguiente y espere a que Kana-chan no me encontrara, ya no podía retenerlo, salió una lagrima de mi ojo, como si mis ojos suplicaran que se liberaran por un momento, como si mi mirada doliera, de mis ojos simplemente empezaron a fluir algunas lágrimas.

Me detuve a mitad de aquella calle, para secarme aquellas lágrimas. Era casi predecible que me iba a pasar algo así, ya que yo era de sentimientos muy débiles, si algo me pasaba, yo reaccionaba excesivamente ante cualquier momento emotivo, ya fuera feliz o triste, a decir verdad, se me había hecho increíble que pudiera haberlo retenido hasta ese momento, me sentía realmente mal por Saku-chan y también me sentía realmente mal porque quizás la relación de hermanas que teníamos Kana-chan y yo, terminaría en ese día.

-¿Porque fui tan egoísta…?- solté aquellas palabras al aire en voz baja, quería que todas aquellas acciones pasadas se desvanecieran en el aire y nada de eso hubiera pasado.

-Vaya que es grande tu casa senpai- aquella chica me hablo y parecía bastante feliz, era como si estuviera recorriendo toda la casa con la mirada, aunque solo fuera la sala de recepción lo que ella estaba mirando.

-Me alegro que te guste, puedes sentarte en aquel sofá si gustas- mi voz se había calmado al momento de entrar a mi casa, era como si estuviera protegida en ese momento- traeré unos aperitivos, ¿gustas algo en especial?- trate de que se sintiera lo más a gusto posible en mi casa.

-Lo que tu gustes senpai- me sonrió mientras me hablaba. Por alguna extraña razón su sonrisa hacia que me clamara, se sentía realmente bien el tenerla cercas de mí.

-Vale, entonces regreso en un momento- fui rumbo a la cocina a traer unas cuantas golosinas, busque unas cuantas latas de refresco para ambas y fui de regreso a la sal principal.

Aquella chica se encontraba recostada en el sofá de la sala principal, con la cabeza recargada en el reposabrazos, aunque era de mala educación hacer esa clase de cosas en casa ajena, a mí no me importo en lo absoluto, en realidad, me pareció linda el verla ahí recostada, quizás tenía mucho sueño por el viaje, y no había dormido bien.

Deje las golosinas y los refrescos en la mesa de centro, y me senté en el sofá adjunto al que se encontraba acostada. No quería hacer mucho ruido para no despertarla así que simplemente me quede ahí quieta, saque mi celular y comencé a checar mis redes sociales y mensajes, en todos decían cumpleaños de Kana-senpai y Yuki-senpai, incluso tenia agendada esta fecha, de pronto me vino la idea a la cabeza de quien pensaría que se iría todo al caño en cuestión de segundos, todo aquel día que había planeado hace meses… decidí olvidarme de aquello y bloquee mi celular, regresándolo de nuevo a mi bolsa.

Gire mi cabeza para ver cómo se encontraba aquella pequeña, en cuestión de segundos me perdí en ella, parecía ser bastante linda y mona. Era natural, ya que era la hermana menor de Kana-senpai, pensé.

Me pasó por la mente el beso que se habían dado aquellas dos hermanas, la verdad me sentí fatal cuando las vi, pero ahora, parece que solo me importaba mirar a aquella pequeña. La vi no recuerdo por cuanto tiempo, pero mi boca se fue acercando gradualmente a su frente como si se tratara de un impulso automático proviniendo de mí…