CAPITULO 4 UN ACONTECIMIENTO INESPERADO
Tic – tac, tic – tac, ¡suena un despertador – que será ese ruido – tic tac suena más al pasar los segundos... tic tac RIIIING!
Con dificulta gira su cuerpo para apagar tan molesto ruido, no logra visualizar el objeto trata de levantarse, pero no puede, siente el cuerpo pesado la cabeza le da vueltas, al lograr encontrar el objeto lo apaga y se sienta en la orilla de la cama llevando su mano a la cabeza.
- Esto no está bien, porque estoy mareado y me duele tanto la cabeza – se para y con dificulta se dirige al baño – necesito una ducha
Mientras el agua toca su cabeza y baja suavemente por todo su cuerpo bien torneado refrescando cada parte de él, haciendo que sus músculos se relajen y el dolor en el empieza a ceder.
¿Qué será lo que ha pasado?, lo último que recuerdo es una luz, el sonido de una bocina y el resto es confuso, como llegue a mi casa no lo comprendo
Al salir de la ducha, se acuesta en la cama tratando de recordar porque estaba aquí y no en el carro, antes de eso se había despedido de Grimmjow después de haber dejado a su hijo con ellos.
- ¡Aghgggggh! – qué hora son porque el inútil de Grimmjow no me ha llamado para ir por Dei, mira el reloj – ya es muy tarde.
Se cambia y baja las escaleras a toda prisa, llega al garaje a buscar su auto, pero no se encuentra
-Tsk, tsk... donde rayos esta mi carro, esto es muy extraño no tengo tiempo para pensar en eso tendré que ir en taxi.
Toma el taxi y se dirige a toda prisa hacia la residencia de su amigo, es una casa estilo campestre, alejada de los ruidos incesantes y la contaminación de la ciudad, según Nell el lugar perfecto para criar a sus hijos en medio de la naturaleza que da esa sensación paz y tranquilidad, definió así el lugar cuando conoció donde vivía Grimmjow. Se podría decir que era un paraíso.
- Coge su teléfono y empieza a marcar – drin...drin...drin "el número que está marcando se encuentra apagado" – cuelga y marca nuevamente a otro número telefónico obteniendo la misma respuesta.
Que es lo que está pasando, tengo que ordenar las cosas, este día a comenzado muy extraño, porque desperté en mi cama, porque al despertar sentía mi cuerpo pesado y adolorido como si lo fuera atropellado un camión, bueno eso lo entiendo porque fue prácticamente lo que me paso anoche a pesar que no sé cómo regrese a casa, mi auto no está y el inútil de Grimmjow no contesta ninguno de los teléfonos ¡qué está pasando!
De camino el taxista pone la radio para animar el ambiente ya que le había tocado un pasajero poco conversador, mientras ubicaba la estación de radio, Ulquiorra seguía inmerso en sus pensamientos en tratar de entender que era lo que estaba pasando, el camino era suficientemente largo para pensar y analizar lo sucedido desde que despertó he interrogarse porque ese sentimiento extraño que sentía, como si algo inesperado fuera a suceder.
- Señor ya llegamos a la dirección que me dio – indica el taxista interrumpiendo los pensamientos del joven.
- Ah sí gracias, cuanto le debo – después de pagar, baja del auto y se dirige a la entrada de la casa, pero algo detuvo sus pasos.
Porque la casa de Grimmjow esta diferente, no se encuentran las flores anemona que estaban desde la entrada de la casa dándoles un toque de luz y tranquilidad al ver sus diferentes colores...pero ya no están.
¡Toc, toc! – toca la puerta Ulquiorra, pero aun detallando las cosas que había a su alrededor, tratando de entender por qué todo esta tan cambiado si apenas ayer estaba todo diferente. Continúo tocando hasta que una voz muy conocida se acercaba a la puerta.
- Ya voy, ¿quién es a esta hora? – Abre la puerta y al notar que era su amigo su cuerpo se puso tenso, en su cara se veía señales de miedo, como si fuera visto un fantasma – Ulquiorra que pasa, porque la visita tan temprano, tanto me extrañas – bromea para ocultar su nerviosismo lo cual se dio cuenta el peli negro.
- Te dije ayer que hoy venia, no lo recuerdas, paso algo que me tengas contar – con una voz cortante, pero observando cada expresión en el rostro de su amigo
- Yo...no tengo nada que decir – haciendo señales de negación con la cabeza – porque mejor no sigues y hablamos en la sala
Al entrar, miraba cada detalle que ahí en el interior de la casa, los muebles el color de las paredes, los cuadros que conformaban dicha habitación
Que está pasando, pero tengo que guardar la calma tengo que analizar, pero que rayos es esta sensación.
- Ulquiorra a decir verdad si tengo algo que confesarte, siéntate para que hablemos.
- ¿hablar? Algo le paso a Dei – pregunta Ulquiorra con preocupación
- ¿Quién es Dei? – exclamo Grimmjow algo perdido ante la pregunta de su amigo.
- Te estoy preguntando por mi hijo que lo deje ayer aquí contigo, llámalo que nos tenemos que ir.
- Ah, estas bien – se acerca y toca la frente de Ulquiorra para ver si no tiene fiebre
- Yo estoy bien y quita tu mano de mi cara – expreso Ulquiorra con fastidio ante el contacto de su amigo.
- Ya, ya... lo siento, se me olvidaba que no te gusta que nadie te toque – se aleja y toma asiento – hablando en serio, no conozco a ningún Dei y no sabía que tenías un hijo vaya que si eres rápido y yo que pensé que jalabas para otro lado ¡jajaja!
- Que idiotez acabas de decir – frunciendo el ceño, haciendo ver en su rostro la rabia por el comentario de Grimmjow.
- Mira lo que tengo que decirte, es que bueno... lo que paso anoche
- ¿Qué paso anoche?
- Cuando te dejamos en tu casa que después de salir de la disco porque estabas muy tomado, bueno con Baraggan te dejamos en tu casa y nos fuimos en tu carro y seguimos tomando y lo...estrellamos – lo siento hermano, yo voy a pagar los daños, te lo iba a decir más tarde – continuaba excusándose Grimmjow ante lo ocurrido.
No había reacción alguna de parte de Ulquiorra estaba sentado frente a su amigo con un gesto inexpresivo en su cara, pero su mente era un caos.
Que estaba pasando si ayer deje a mi hijo con Grimmjow y este me habla de rumba, trago...un accidente, siento que esto ya lo viví, una vez estoy seguro.
- Grimmjow... ¿qué fecha es hoy?
- Porque preguntas eso tan de repente,
- Solo contesta
- Hoy es 16 de enero del 2011
- ¡Que! – Esto no puede ser – levantándose de su asiento.
Su rostro reflejaba una mezcla de confusión, desconcierto y preocupación, el no saber lo que ocurría, sin tomar en cuenta la presencia de su amigo que lo veía con extrañeza, se dirigió al calendario que estaba ubicado en la parte izquierda de la entrada principal de la sala, y ahí estaba señalado el día 16 de enero del 2011, mira su celular la misma fecha.
Esto no puede estar pasando, cuando volví al pasado, como...es que esto paso, yo lo recuerdo todo lo que viví y todo lo que paso, mi hijo, orihime, la vida que tuvimos, esto es un sueño, aun estaré dormido y despertare en cualquier momento y volveré a ver a Dei.
- Solo tengo que despertar para que todo vuelva a la normalidad – hablaba mientras cerraba los ojos y se recostaba en la pared.
- Ulquiorra, estas bien, oye amigo me preocupas, porqué dices que tienes que despertar y porque tienes esa expresión en tu rostro – expresaba Grimmjow al estar cerca del peli negro, que aún permanecía sentado en el piso con los ojos cerrados y su cuerpo apoyado en la pared y repitiendo las mismas palabras – solo habla.
- Me tengo que ir – se levanta y se dirige a la puerta sin mirar atrás
- ¡Ulquiorra! Espera...
Necesito ordenar mis ideas, quiero saber que está pasando, necesito aclarar esta confusión, hay muchas preguntas que necesitan una respuesta las cuales voy a encontrar...
