Capítulo 4

Aclaraciones: Inuyasha y sus personajes, son propiedad de Rumiko Takahashi.

Capítulo 4

Nadó a toda prisa en su dirección, la tomó por los brazos, acercándola un poco a su cuerpo, comprobando que ya había caído en la inconsciencia, la sujetó por los hombros, y zarandeó intentando que despertara, tuvo el efecto deseado, pero no contó con que Rin en su desesperación por inhalar un poco de oxígeno, se soltara bruscamente, y nadara frenéticamente hacia la superficie, propinándole, una patada en la cara, provocando que perdiera el conocimiento.

Salió de la piscina y sonrió aliviada — No me descubrieron — Se cambió de ropa y estaba a punto de marcharse, cuando recordó, a la persona que nadaba en su dirección para salvarla — Sesshomaru — Gritó alarmada, se acercó al borde de la piscina, y allí lo divisó, flotando inconsciente.

(End)

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La ambulancia llegó rápidamente, y le brindaron los primeros auxilios al ambarino, procedieron a trasladarlo en una camilla hacia el vehículo que lo llevaría al hospital. Rin se acercó al joven, asustada, muy asustada — Sesshomaru, Sesshomaru — Pronunció entre gimoteos,para luego tomar una de sus manos entre las de ella, él abrió los ojos, y los clavó en los de ella.

— Rin.. . Rin— Logró pronunciar con dificultad.

— ¿Si? — Lo miró expectante.

— Aléjate — Gruñó, retirando bruscamente, la mano de su agarre, luego se desmayó.


Frente a la disquera las fanáticas, coreaban el nombre de la morena, seguida de la palabra gracias, Ayame, como la presidenta del club de fans, fue quién dio las buenas nuevas — Estamos muy agradecidas con Ryu, ya que él salvó a Sesshomaru, quién es el alma de A. N. JELL, por lo tanto es como si hubiese salvado al grupo, a partir de ahora lo aceptamos como el nuevo miembro de los A. N. JELL, gracias Ryu, gracias — Siguieron coreando las jóvenes eufóricas.


— ¿Qué?, ¿Que él salvó mi vida?, no le agradecere, no voy a hacerlo presidente — Espetó furioso.

Miroku rió — Se han enamorado de Ryu, ¿De verdad No te sientes agradecido? — Enarco una ceja.

— ¿Quién salvó la vida de quién? — Masculló Sesshomaru.

— ¿Por qué no te quedas un poco más en el hospital? — Sugirió el mayor.

— Ya le dije que me siento bien — Replicó.

— Si no es por ti, es que la gente a tenido una gran aceptación hacia Ryu, si te quedas más, aumentará su heroísmo ¿No crees? — Sonrió ampliamente.

Sesshomaru le dedicó una mirada incrédula — ¿Por qué haría eso?, ¿Por quién haría eso?, me voy ahora mismo de aquí — Sentenció, al borde de su paciencia.

— Espera, espera — Lo sujetó por el brazo — No puedes irte.

— ¿Qué? — Gruñó.

— Lo que pasa es que hay cámaras, allí afuera — Rió nervioso.

— ¿Cámaras? — Frunció el ceño — No me diga que fue capaz de llamar a los reporteros para que le "agradeciera" públicamente a Ryu.

— Oh no, no sería capaz — Fingió indignación — No están aquí por ti, sino por Kikyo Nagano.

— Kikyo Nagano— Repitió sin comprender.

— Así es, ella está aquí, la actriz más amada por toda Corea, Kikyo Nagano, el hada de la nación — Sonrió.


En una sala cercana del hospital se encontraba Kikyo, sentada junto a una niña enferma, sujetaba una de sus manos, mientras contenía las ganas de llorar, junto a ella estaba la madre de la pequeña, y frente a sí Koga, quien le tomaba un sinnúmero de fotografías.

— Tienes que ponerte bien — Animó a la niña.

— Mi hija ha estado soñando con convertirse en una artista como tú — Pronunció la señora con pesar.

— Que no renuncie a sus sueños, no te des por vencida, estoy segura de que lo lograrás — Le acarició la cabeza con dulzura.

Todos en la sala, incluidos Koga, los demás pacientes, y el equipo de grabación que acompañaban a la joven, la miraron enternecidos, la consideraban amable, y muy tierna, a pesar de ser una artista famosa.

— Lo siento — Musitó la morena, cuando no pudo contener más el llanto, se cubrió la boca con una de sus manos, y sollozó — Es que estoy tan triste — Se levantó de prisa, dirigiéndose hacia la salida.

—Ve afuera y tomate un descanso — Le sugirió el director, ella solo asintió con la cabeza, antes de salir — Es tan hermosa.

Koga se acercó hasta él — Lo es, ya sé cuál será el título de mi reportaje — Las lágrimas del hada de la nación.


Caminó a toda prisa hacia su camioneta, aún cubriéndose la boca, y sollozando, pero a medida que se acercaba al vehículo, disminuyó el paso, se arregló el cabello, limpió los restos de sus lágrimas, y sonrió burlona — ¿Las lágrimas del hada de la nación? — Se mofó. Entró a la camioneta, sentándose en el asiento del copiloto — Lloré tanto como un espectáculo de este tipo lo requiere — Pronunció con desdén — Ahora ve y diles que no puedo continuar, que estoy demasiado triste. Me están pidiendo que haga cosas tan extrañas, pasame un pañuelo — Ordenó — Espero que su enfermedad no sea contagiosa, hoy en día hay tanto peligro, y yo no usé una mascarilla, o un desinfectante para manos, ¿Creen que un hada no se enferma? — Se quejó — Te dije que me dieras los pañuelos — Exigió a su acompañante, quien le lanzó la cajita, justo en la cabeza.

—Pero ¿Qué te sucede? — Siseó furiosa, miró hacia el asiento trasero, encontrándose con la mirada asesina de Sesshomaru. Por primera vez desde que entró, se detuvo a reparar en el lugar, encontrándose con que no era su vehículo, como había imaginado en un principio.

— ¿Quién eres? — La interrogó el ambarino, con un tono nada amable.

Ella sonrió fingiendo inocencia — Lo siento, tal parece que confundí los autos, aunque — Lo miró con mayor detenimiento — ¿No eres Sesshomaru Taisho? , claro que eres tú, yo soy una gran fanática de A. N. JELL, me conoces ¿cierto?.

— Sí — Respondió sin mucho interés, a lo que ella sonrió con arrogancia — ¿El hada de la nación? — Bufó — Vaya hada, parece que es difícil mantener el papel — Escupió con desdén.

—¿Escuchaste eso? — Cambió su sonrisa amable, por una mueca de soberbia — Pues bien, entonces no tendré que fingir contigo — Tomó varios pañuelos de la caja y se limpió los restos de lágrimas y maquillaje — No soy un hada, ni tú tampoco eres un ángel, ya que somos procesionales, olvidemos esto — Sentenció.

Él la miró sin mucho interés — Hada malvada, llévate tu basura.

— ¿Qué? — Ladeó la cabeza sin comprender.

— Que te lleves los pañuelos sucios con tus asquerosos fluidos corporales — Esbozó una media sonrisa arrogante, al ver el rostro furioso de la morena.

— ¿Hada malvada? — Kikyo bajó del auto dispuesta a azotar la puerta, pero la voz del ambarino la detuvo.

— Hey, no cierres la puerta, tu horrible perfume me está dando dolor de cabeza, necesito respirar aire fresco, sólo deja la puerta abierta — Ordenó.

La morena lo fulminó con la mirada, y se alejó a grandes zancadas del lugar, tiró los pañuelos al suelo, y los pisó con saña — ¿Cómo puede haber un tipo así? — Masculló —¿Dónde está mi camioneta? — Miró hacia todas las direcciones sin ningún éxito.

— Kikyo, señorita Kikyo — Koga , se aproximaba hacia ella casi corriendo —El equipo de TV, te está buscando.

La joven compuso una mueca de fastidio —Ahora no podré escapar más — Gruñó por lo bajo — Levantó la cabeza y le dedicó una de sus mejores sonrisas falsas al periodista — Sí, ya iba para allá — Pasó por el lado del periodista, pero este la detuvo.

— ¿Podrías concederme una entrevista luego de la grabación? — Sonrió.

— Claro — Le hizo una pequeña inclinación, y caminó de prisa, lejos del fastidioso moreno.

Él se quedó allí de pie, tomándole fotos a la joven mientras se alejaba, cuando un auto llamó su atención — Esa camioneta es de ¿A. N. JELL?, Kikyo venía de allá, ¿Habrá algo allí? — Sonrió malicioso.

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Rin llegó a la casa de los A. N. JELL, y Bankotsu la interceptó — Hay algo extraño contigo — Colocó los brazos en jarras — Dime honestamente.

— ¿De qué está hablando? — Preguntó nerviosa.

— ¿Qué estabas haciendo con Sesshomaru en esa piscina?, ¿Qué son ustedes? — Alzó la voz.

— Yo… Sesshomaru y yo.. — Vaciló, los cuestionamientos del moreno la ponían más y más nerviosa, no podía permitirse que alguien más descubriera su secreto.

— Habla o disparo — Amenazó, apuntándole con una manguera.

Ella levantó las manos — No dispare por favor.

— Entonces habla — Exigió él, pero ante el silencio de la morena comenzó a empaparla con el agua, que salía en un potente chorro por la manguera — Habla —Volvió a exigir.

— Deténgase, deténgase por favor — Rin intentaba cubrirse la cara, para que la potencia del agua no la golpeara, pero se le estaba haciendo difícil la tarea.

— Habla — Casi gritó.

Ella comenzó a agitar su cabeza de un lado a otro, en un movimiento que al joven se le antojó sensual — No por favor, no sea malo — Pedía sin detenerse.

Bankotsu la contemplaba con la boca abierta, literalmente, más asustado que sorprendido — Ryu ¿QUÉ ERES?, ¿CUÁL ES TU VERDADERA IDENTIDAD? Habla.

La morena no tuvo tiempo de reaccionar, pues Hakudoshi apareció, disparándole con otra manguera a Bankotsu, haciéndolo caer en el proceso — Ryu vete — Con la mirada le señaló el interior de la casa.

Hakudoshi, gracias — Salió corriendo, a refugiarse, en la casa.

— ¿A dónde vas? — Preguntó Bankotsu, intentado ponerse de pie, pero Hakudoshi lo empapó de nuevo, devolviéndolo al piso, él lo miró dolido — ¿Me acabas de disparar? — Se señaló a sí mismo ¿Me disparaste por salvar a ese tipo? —Hizo un puchero.

— Ryu no quiere hablar ¿Por qué lo torturas? — Preguntó con seriedad — Es su primera presentación, no puede resfriarse — También deberías secarte — Rió burlón, luego se marchó tras lamorena.

Bankotsu quedó en el suelo, lamentándose — Hakudoshi… a mí — Lloriqueó — Ginta — Abrazó a su perro por el cuello — Sabes… Me duele el corazón como si me hubiesen disparado con un arma — Ginta — Gimoteó.

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La morena torcía su camiseta en la cocina, intentando sacarle la mayor cantidad posible de agua, cuando Hakudoshi llegó a su lado, y le arrojó una toalla sobre la cabeza, frotándola un poco — Muchas gracias Hakudoshi.

— Nuevamente tienes problemas con el agua — Mencionó, haciendo referencia a lo ocurrido en la piscina — Pero ¿Qué fue lo que realmente sucedió ayer?

Ella le desvió la mirada, incómoda ante su pregunta, él continuó en su labor de secarle el cabello como a un niño pequeño — ¿Qué pasó entre Sesshomaru y tú?, ¿Cómo fue que Sesshomaru cayó a la piscina?, y ¿Por qué tú estabas allí? — Detuvo su acción, y retiró la toalla de la cabeza de Rin, a la espera de su respuesta, ella sólo miró hacía el piso sin saber qué responder.

Sin embargo la voz de Sesshomaru los interrumpió — Fue mi culpa — Dijo el ambarino, entrando a la cocina y sorprendiéndolos a ambos.

— Sesshomaru — Exclamó sorprendida.

— Accidentalmente caí en la piscina, y este tipo estaba allí para salvarme — Pronunció sin variar su semblante estoico.

La joven corrió a su lado — Sesshomaru, ¿Se encuentra bien? — Él la detuvo, levantando una mano en su dirección, para que no se acercara demasiado, odiaba que invadieran su espacio personal.

— ¿Por qué? ¿Hay algún problema? — Cuestionó al albino.

— No — Respondió Hakudoshi, con tranquilidad — Es bueno que ustedes dos estuvieran juntos.

Sesshomaru salió de la cocina, sin decir nada más, y Rin lo siguió, Hakudoshi miró fijamente el lugar por donde ambos se habían marchado — ¿Sesshomaru cometió un error? Eso es aún más extraño.


Rin siguió a un molesto Sesshomaru, hasta su habitación, el ambarino azotó la puerta — ¿Que es esto? —Preguntó frunciendo el ceño.

— ¿Ya lo vio? — Preguntó ella sonriente.

— ¿Tú pusiste eso aquí aquí? — Enarco una ceja.

— Sí, cómalo cuando tenga hambre — Sugirió sin borrar su sonrisa.

— ¿Qué es?

— Eso es avena, y lo otro un té — Señaló con el dedo, desde el marco de la puerta, en el que se había quedado parada.

— ¿Cuál es cuál? — Le envió una mirada indescifrable.

— ¿Me permite entrar para explicarle?

Él lo meditó un momento, luego dejó escapar un suspiro de resignación, le hizo un gesto con la mano a la joven para que entrara, se sentó frente a la bandeja que le había dejado Rin.

Ella se paró a su lado — Me enteré de que no quiso comer la comida del hospital, así que preparé una saludable avena — Le acercó el tazón.

— Esto es a lo que llaman causar la enfermedad, y luego dar la medicina — Se cruzó de brazos — Tomó la cuchara, ante la mirada expectante de Rin — ¿Que es esto? — Frunció el ceño.

— Es avena con camarones, ¿Odia los camarones? — Preguntó con cierta preocupación, quería hacer algo bueno por el ambarino luego de que casi muere ahogado por su culpa, pero las cosas no resultaban como deseaba.

— Soy alérgico a los mariscos, moriría si como esto — Espetó.

— ¿De verdad? — Tapó rápidamente la avena — No lo sabía — ¿Como podía morir si come esto?.

Él cerró los ojos irritado, tenía poca paciencia y la joven frente a él, siempre lograba hacerlo rebasar su límite con una facilidad asombrosa, bufó — Tú, toma esto — Señaló la bandeja — Y sal de aquí — Ordenó.

Ella se apresuró a obedecerlo — De verdad, no sabía nada sobre lo de su alergia — Musitó apenada.

Sesshomaru se puso de pie — No tenías porqué saberlo, por eso es que eres una persona tan atemorizante — La señaló, frunciendo el ceño.

— Solo preparé esto, porque quería ser alguien útil para usted — Se excusó.

— Si realmente quieres ser útil, entonces prepárate bien para la presentación, si lo arruinas — Se inclinó un poco hacia ella, para darle más énfasis a sus palabras — En verdad estarás MUERTA.

Ella se encogió en su sitio y tragó con pesadez — Estaré lista Sesshomaru, se lo prometo — Rió nerviosa.


Comenzaron los ensayos, donde se estaban esforzando al máximo, cada uno de los A. N. JELL tomó sus posiciones, Hakudoshi en la guitarra, Bankotsu en la batería, Rin en el teclado y Sesshomaru frente al micrófono.

— ¿Están listos? — Preguntó el ambarino.

Sus amigos contestaron de forma afirmativa — Bien comencemos.

(Still/ As ever)

— Esperen — Pidió Sesshomaru — Rin ¿No puedes llevar el ritmo? — Fulminó a la morena con la mirada.

Ella desvió el rostro avergonzada, encontrándose con la mirada molesta de Bankotsu, así que miró en dirección a Hakudoshi, quien la animó susurrándole un "se fuerte", que la hizo sonreír.

— Vamos de nuevo — pidió -ordenó Sesshomaru.

Sesshomaru y Rin cantaron a dúo, la morena se acopló bien a la voz del ambarino, logrando que el ensayo fuera exitoso, aunque él jamás lo admitiría. Luego de ensayar comieron pizza en compañía de Miroku, Rin se sentó junto a Hakudoshi, y comenzó a batallar con una botella de agua, intentando abrirla sin éxito, el albino sonrió y la abrió por ella, ganándose una mirada asesina por parte de Bankotsu, quién se la arrebató a la joven, ella solo hizo un puchero, y comenzó a comer, manchándose la cara de salsa.

Sesshomaru la miró por el rabillo del ojo, y sonrió disimuladamente.

(End)


Los jóvenes llegaron a la casa y los esperaban Inuyasha y Kagome, Rin corrió hacia ellos sonriente — Manager Inuyasha, estilista Kagome — Ellos sonrieron en respuesta.

Los otros tres jóvenes también caminaron en su dirección — Que bueno que ya volvieron de sus días de descanso — Les dijo Bankotsu.

— Les trajimos algunos regalos — Respondió Inuyasha — Volvimos a salvo, ahora que está Ryu está aquí — Sonrió, pero la cara de pocos amigos de Sesshomaru lo puso serio de golpe — Ryu, podemos regresar ¿cierto? — Observó a la joven suplicante.

Ella asintió sonriendo.

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Rin, Inuyasha y Kagome, estaban sentados en la habitación de la morena — Sé que estaban planeando dejarme sola — Pronunció ella, Inuyasha agachó la cabeza, y Kagome desvió la mirada — Yo también quería huir, abandonarlo todo, pero ahora no puedo — Colocó sobre la mesa la fotografía en donde aparecían ella y su familia — Tengo que encontrar a la persona que vino a buscarme, y dejó esto. Ustedes deben ayudarme a encontrarla.

El ambarino tomó la fotografía en sus manos, y la contempló sorprendido, no había que ser un genio para saber quienes eran los gemelos que allí aparecían — Te ayudaremos — Aseguró él, y Kagome asintió.


Los chicos de A. N. JELL, fueron a comer a un restaurante luego del ensayo, acompañados por Inuyasha y Kagome. El manager se sentó junto a la estilista, a su izquierda estaban Bankotsu y Sesshomaru, y a la derecha Rin y Hakudoshi.

Bankotsu miraba su portátil, cuando un vídeo llamó su atención — Es Kikyo Nagano — Exclamó — Se ve tan linda.

Sesshomaru miró por el rabillo del ojo, se trataba del vídeo que le tomaron a la morena en el hospital, junto a la niña enferma — Hada malvada, por lo menos está trabajando duro — Musitó, mientras jugaba con una cuchara que metía en su boca, mordisqueándola levemente

— Ella es mi tipo de chica — Continuó el moreno embelesado — También es tu tipo de chica ¿Cierto Hakudoshi? — Miró al albino, quien comía un helado, a su lado Rin devoraba el suyo, sin prestarle atención a sus compañeros.

Él solo sonrió levemente, y continuó comiendo.

— También es tu tipo de chica ¿Cierto Sesshomaru? — Se giró para mirar al Taisho.

— No lo es — Respondió con tranquilidad.

— ¿Qué? pero si tu lo dijiste la vez pasada.

— Nunca he dicho eso — Contradijo él.

— Arrg, pero ¿Qué les pasa? ¿Están ciegos? — Ella es muy bonita — Pronunció molesto.

— ¿Es bonita? — Lo cuestionó Hakudoshi sonriendo — Le gustaba ver a su amigo actuando como un niño.

— Si no les gustan las chicas como Kikyo ¿Qué tipo de personas les gusta? — Preguntó ya molesto, por la actitud de ese par.

— Ryu — Pronunció Sesshomaru, y Bankotsu lo miró como si se hubiese vuelto loco — Deja de comportarte así — La señaló con la cuchara — Me molesta cómo estás actuando, límpiate — Ordenó.

Bankotsu suspiró aliviado al entender que su amigo no se refería a su pregunta, sino que estaba regañando al moreno por sus nulos modales en la mesa.

La joven se limpió los restos de helado que tenía alrededor de la boca, y en el mentón — Lo siento — Se disculpó apenada, y el ambarino bufó.

— Todavía tienes un poco — Le dijo Hakudoshi, con una sonrisa.

Eso molestó a Bankotsu — Ryu, siempre Ryu — Pensó irritado — Oye Ryu, y ¿Tú qué piensas de Kikyo Nagano?.

— ¿Quién es Kikyo Nagano? — Le preguntó en casi un susurro.

Al pobre moreno casi le da un infarto, definitivamente todos esos chicos estaban dementes — ¿Estás bromeando? — Se le desencajó el rostro, giró su portátil en dirección a la morena— Ella es Kikyo, no puedo creer que no la conozcas —Siseó.

— Claro que la conoce — Intervino Inuyasha— A Ryu le gustan mucho las chicas, y más si son tan lindas como Kikyo.

Sesshomaru hizo un esfuerzo titánico por no rolar los ojos, Inuyasha era un idiota exagerado, que no beneficiaba en nada a la morena.


La joven fue al baño, y se lavó la cara, la secó y miró su reflejo en el espejo — No puedo acostumbrarme a estar en el baño de los hombres, debo salir de aquí antes de que alguien más entre.

Acababa de pronunciar esas palabras, cuando tres jóvenes entraron, ella iba llegando a la puerta, y en vez de salir se regresó presa del miedo, encerrándose en uno de los cubículos.

— Ese tipo nos está evitando de nuevo — Dijo uno de ellos fastidiado — Oye ¿Por qué nos evitas? — Golpeó la puerta del cubículo.

— Lo siento es que…yo..no me encuentro bien del estómago — Mintió.

— Es obvio que nos estás evitando, solo por debutar con A. N. JELL de una vez ¿Nos menosprecias a los aprendices? — Cuestionó molesto — Estamos muy ofendidos.

— No es eso — Intentó defenderse — Ya les dije lo que me sucede.

— Ve a descargar — Eres tan sucio — Espetó haciendo una mueca de asco, que sus compañeros imitaron.

La morena suspiró, dejándose caer sobre el inodoro — Así que todos me odian, sólo los evito porque temo que las personas descubran que soy una chica, lo siento mucho — Hizo un puchero, y salió del cubículo, su corazón se detuvo al ver a los tres jóvenes, que la observaban con la boca abierta.

— ¿Eres una chica? — La cuestionó el mismo que la había atacado verbalmente, minutos antes. Ella solo atinó a negar con la cabeza — Tendremos que comprobarlo — Y los tres se le lanzaron encima, la joven se cubrió los senos y salió corriendo a toda prisa.

Sus agresores la persiguieron escaleras abajo, gritando a todo pulmón que era una chica, se encontró con el presidente Miroku, él la miró descolocado — Ryu ¿Eres una chica?

La aludida volvió a negar con la cabeza, y continuó con su carrera, Koga estaba sentado en la recepción y se sumó a la persecución tomándole fotos. Afuera las fanáticas los observaban sin comprender, hasta que escucharon la acusación que se le hacía a Rin — Traidora — Gritó una de ellas, lanzándole un corazón de cartón, que le impactó justo en la cabeza, ella perdió ligeramente el equilibrio, pero continuó corriendo.

— Ya no puedo continuar aquí — Se dijo con amargura — Madre superiora ¿Qué debo hacer ahora?

Un taxi se estacionó frente a ella, y de él bajó una sonriente Kaede — Rin, Rin.

La aludida la miró con tristeza — ¿Viene a sacarme de este lugar?

— Rin, has corrido un largo trecho, ¿Tú respiración está agitada?

— No.

— ¿Te dolió el golpe que te dieron?

— La morena se tocó la cabeza — No.

— Si no has perdido el aliento y no te duele el golpe ¿No crees que pasa algo extraño? — La cuestionó.

La joven miró a sus espaldas y vio a todos sus perseguidores inmóviles, como si los hubiesen congelado — ¿Es un sueño? — Preguntó temerosa.

Kaede asintió, sin borrar su sonrisa — ¿No crees que ya es hora de despertar? — Ella asintió — Despierta en tres, dos, uno…

Rin dio un gran respingo y ahogó un grito de sorpresa, al despertar en el cubículo del baño, salió de el, y miró hacía todos lados comprobando que estaba completamente sola, y que nadie la había descubierto — En verdad era un sueño, fue tan aterrador — Suspiró con pesadez.


Los cuatro jóvenes salieron de la disquera, y sus fanáticas los rodearon para que les firmaran autógrafos, Rin se quedó un poco atrás, y dio un respingo al divisar el mismo corazón con el que había sido golpeada en sus sueños, miraba como sus compañeros firmaban, cuando sintió un pequeño toque sobre el hombro — Disculpa — Ella se volteó, encontrándose con Ayame, quien la miraba con timidez — Por favor firma aquí — Le extendió un papel y un bolígrafo.

— ¿Eh? ¿Firmar? — Ladeó la cabeza.

— Sí.

— ¿No me odian? — La cuestionó vacilante.

La pelirroja negó con la cabeza, Rin tomó el papel y estampó su firma, Sesshomaru la miró por encima del hombro, y sonrió burlón — Gracias — Le dijo Ayame.

Una chica se le acercó a Sesshomaru y él firmó con lo que a Rin le pareció un autógrafo genial — Es muy bueno — Susurró — En cambio el mío…

El Taisho compuso una mueca arrogante, ante las palabras de la morena.


La morena fue a buscar a Sesshomaru a su habitación, llevaba una libreta consigo, para pedirle al ambarino que le ayudara con sus autógrafos.

— ¿Por qué yo tengo que escoger un autógrafo para ti? — Se cruzó de brazos.

— Como su autógrafo es tan genial, quería pedírselo, intenté hacer algunos ¿Podría escoger uno de estos?

Él tomó la libreta que la joven le tendió, pasó página, por página, mirándolos con desdén — Todos son muy malos — Soltó sin remordimiento, Rin hizo un puchero — Un autógrafo necesita cierto sentido, ya que eres tan tonta y lenta, tu autógrafo es de la misma manera.

— Entonces sofisticado Sesshomaru Taisho ¿Podría crear uno sofisticado para mí? — Pidió casi suplicante.

— ¿Por qué debería? — Se volvió a cruzar de brazos.

— ¿No dijo que debería trabajar duramente mientras esté aquí?, pensé que también debería hacerlo con mi autógrafo — El prolongado silencio del ambarino le hizo saber que había fallado en su intento, él no la ayudaría, se golpeó mentalmente por su estupidez — Lamento hacerlo sentir incómodo, lo intentaré con lo mejor de mí — Le hizo una corta reverencia con la cabeza, tomó la libreta y se marchó rápidamente, con una cosa en mente, lograr hacer un autógrafo genial, bueno por lo menos decente.

(Lovely Day)

— Aunque le haga uno ¿Será capaz de copiarlo ella? — Hizo una mueca con los labios — Ryu Sasaki — Ya que el nombre es simple, será sencillo crear uno — Tomó un lápiz, una hoja de papel, y repitió el nombre de la morena un par de veces, maquinando en su mente el como crear el autógrafo.

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Rin fue al balcón, se sentó en el banco circular que rodeaba un frondoso árbol, y siguió practicando, Hakudoshi se acercó a ella, mirando por encima del hombro de la joven lo que hacía.

— ¿Qué haces aquí? — Preguntó con su tono amable.

Ella se giró en su dirección — En realidad nada — Pegó la libreta a su pecho.

El albino enarco una ceja — ¿Cómo no puede ser nada, si escribes tu nombre tan frenéticamente?

— Esto es.. Estaba haciendo un autógrafo — Confesó resignada.

El albino se sentó a su lado — ¿Un autógrafo?

— Sí, sentí que necesitaba uno bueno, estaba intentado hacer uno pero, no salió bien — Suspiró con pesadez.

El vio los trazos en la libreta — Tienes razón, no son tan buenos.

— Sesshomaru, también dijo lo mismo — Hizo una mueca de tristeza.

— Tú…¿se los mostraste primero a él? — Ella asintió con la cabeza, un sentimiento de incomodidad invadió el pecho del joven — A partir de ahora, si quieres la opinión de alguien, ven primero conmigo — Ofreció sonriendo.

— ¿Hug? — Lo miró sin comprender.

— Nosotros somos… — Se acercó a su rostro lentamente, hasta quedar a solo centímetros de distancia, ella retrocedió un poco, asustada — personas que han "matado perros" juntos.

Ella se relajó y sonrió— Sí, lo somos.

Hakudoshi revolvió sus cabellos en respuesta.

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Sesshomaru terminó el autógrafo que había creado para la morena, y lo contempló satisfecho — Creo que este estará bien, el trazo es bueno y balanceado — Sonrió — Pero para el nivel de Ryu, esto es muy complicado, será difícil que lo copie — Frunció los labios, y decidió crear uno más sencillo.

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(End)

Hakudoshi tomó la mano de Rin y la guió sobre el papel como cuando enseñas a un niño a escribir — ¿Como está? Es fácil de copiar ¿cierto?

— Sí, es muy fácil — Sonrió satisfecha — Es genial.

— Ryu Sasaki, es un nombre genial

— Dicen que mi padre, que ya falleció, le dijo a mi madre que me diera ese nombre — Le confesó.

— Me enteré por el presidente Miroku que no tienes padres.

— Pero mi madre está viva — Pronunció emocionada, él la miró sorprendido — Ella puede estar viva — Se corrigió — Mi mamá debió tener una razón para dejarme apenas nací, pero ya que mi nombre es único lo recordará, si me vuelvo famoso, podrá reconocerme y vendrá a buscarme, yo… estoy esperando eso — Sonrió esperanzada.

— Así que es eso — Musitó Hakudoshi.

— ¿Qué?

— Ya que es así, debemos hacer tu autógrafo único y especial.

— Gracias — Amplió sus sonrisa, y él le revolvió los cabellos como ya era su costumbre.

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Sesshomaru tocó la puerta de la habitación de la morena, pero al no obtener respuesta entró cuidadosamente, llevaba la hoja con el autógrafo en la mano, avanzó por la estancia en busca de un buen lugar para dejarlo, lo hizo sobre un sofá , pero este estaba lleno de papeles con más intentos fallidos por parte de la chica — Como hay tanto desorden, si lo dejo aquí puede mezclarse con lo demás — Lo tomó nuevamente, y decidió colocarlo entre las tapas de un baúl, miró con desdén los demás intentos de autógrafo de la joven — Es porque sus estándares están así de bajos, que no puedo dejarla sola — Satisfecho con su acción salió de la habitación.

En el pasillo se encontró a una sonriente Rin — Ryu, ¿En dónde estabas, y qué estabas haciendo? — La cuestionó con tono autoritario.

— Estaba practicando mi autógrafo.

— Sobre ese asunto, en tu habitación…

— Hice uno — Lo interrumpió ella.

— ¿Qué?

— Hakudoshi hizo uno para mí — Le confesó sonriendo.

— Hakudoshi ¿Es así? — Se enojó, y mucho, no podía definir la razón exacta, pero el que ella buscara la ayuda de alguien más, lo hizo sentir furioso.

Ella se acercó al ambarino corriendo, aún sin borrar su sonrisa — ¿Le gustaría verlo? Es grandioso — Exclamó.

— No, gracias — Frunció el ceño — No tengo interés en cosas como esas — Escupió con desdén.

— Por supuesto, me disculpo — Inclinó la cabeza, sin notar el verdadero significado de las palabras de Sesshomaru.

— Ryu, en verdad eres tan ligera como ese papel, y no tienes integridad — Siseó.

— ¿Qué? — Lo observó sin comprender.

— Olvidalo, fuera de mi camino — Exigió.

La morena hizo un puchero — ¿Qué tiene que ver la integridad con esta hoja de papel? — Miró la libreta — ¿Hice algo malo? — Se preguntó confundida, pero eso no borró la sonrisa de enorme felicidad que iluminaba su cara.

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Sesshomaru estaba molesto, entró a su habitación y se sentó frente a su escritorio — No debí ayudar a una persona tan frívola, que carece de propósitos — Bufó, pero enseguida su rostro cambió a uno de preocupación — Dejé el autógrafo en su habitación, ya que ella es tan lenta, quizás no lo ha descubierto, aunque lo hubiese hecho, probablemente pensará que es una de sus creaciones, no, el autógrafo es demasiado genial, se dará cuenta — Gruñó fastidiado — Debo encontrarlo — Su orgullo estaba en juego.

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Entró nuevamente a la habitación de la joven, y la vio dormida sobre el baúl, avanzó hacia ella haciendo el menor ruido posible, se agachó a su lado, y vio la libreta bajo la cabeza femenina — ¿Es el autógrafo que hizo Hakudoshi? — Removió la cabeza de la chica sin nada de sutileza — No es tan bueno — Pasó detrás de ella, y tomó su cuerpo durmiente, lo movió hacia atrás, hasta dejarlo casi pegado a su pecho, sacó con cuidado el papel y sonrió victorioso — Ryu, gracias a tu superficialidad, te perdiste de un gran autógrafo — La fulminó con la mirada,intentó volver a colocar a la joven en su lugar, pero perdió el equilibrio, y la morena cayó sobre él arrastrado la lámpara de mesa en el proceso, dejando todo a oscuras, miró hacia todas las direcciones — No puedo ver nada, ¿Qué ha pasado? — Apartó el cuerpo de Rin, colocándolo en su posición inicial, tocó la cabeza de Rin y la zarandeó un poco, intentando despertarla — Rin, Rin, tengo ceguera nocturna, no puedo ver nada sin luz, Rin despierta, despierta — La zarandeó un par de veces más, sin ningún éxito, la chica dormía como una roca — La empujó molesto, y a tientas se puso de pie — Tengo que pensar en la dirección, si giró 120 grados de aquí, habrá un camino — Giró — Ahora 90 — Pero falló en sus cálculos, y tropezó con un mueble, yéndose de cara al piso — Maldijo por lo bajo, y salió de la habitación más furioso de lo que había entrado — Tal y como pensé, Ryu es peligrosa ¿Por qué hice algo así? — Se cuestionó confundido.


La morena contemplaba ensimismada su fotografía familiar — No lo recuerdo muy bien, pero este debe ser mi padre, me pregunto que tipo de persona era — Apretó la foto contra su pecho.


Lejos de allí en un programa de televisión, cantaba la renombrada cantante Irasue, los aplausos no se hicieron esperar en el momento en que la dama finalizó la triste melodía, ella agradeció con una reverencia.

— Sus canciones son dulces, siempre que las escuchamos — La elogió uno de los presentadores.

— Gracias — Sonrió.

— Esta canción, siempre menciona que es su favorita ¿cierto? — Le preguntó ahora una joven, que también conducía el programa televisivo.

— Sí, es una composición de Sasaki Dai, se llama "Reconciliar". No fue un gran éxito, pero es mi canción favorita.

— ¿Hay alguna razón para que le guste tanto ese tema? — Preguntó el hombre — ¿Por ejemplo alguna historia secreta?

— Bien, solo digamos… que tiene recuerdos de ser amada puramente — Respondió con una sonrisa triste.

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Sesshomaru, veía el programa desde su celular — ¿Cual recuerdo con otro hombre es este? — Se preguntó molesto, retirándose los audífonos, y echando la cabeza hacia atrás, descansando en el respaldo de su asiento.

— Hoy tenemos ensayo para el Festival Asiático a las 2 — Anunció Inuyasha — Estaremos en el vestidor VIP del estudio B..

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Los A. N. JELL, llegaron a la entrada de la agencia, donde se encontraba el estudio señalado, Bankotsu salió corriendo de repente, sorprendido a sus compañeros — Señorita Kikyo — Gritó, acercándose a ella, quien también bajaba de su camioneta — Eres la presentadora en el escenario ¿cierto? — Preguntó con nerviosismo, ella solo asintió — Pido que nos presentes bien — Señaló a sus amigos detrás de él, ella sonrió en respuesta — Y..en realidad..soy tu admirador — Se sonrojó — Y estaré esperando tu actuación especial.

— Sí, también soy admiradora de A. N. JELL — Respondió sonriente ¿Bankotsu?

— Sí.

— ¿Eres Hakudoshi? — Señaló al albino, quien asintió.

— Y él ¿Es el nuevo miembro, Ryu? — La morena hizo una inclinación con la cabeza.

— Y él es… — Miró vacilante a Sesshomaru — Oh, no puedo recordar su nombre — Mintió.

— ¿No conoces a Sesshomaru? — Se impresionó — Es nuestro líder.

El ambarino bufó, sabía de sobra que la morena mentía, y conocía la razón, pero tampoco era como si le importara.

— Ah, lo siento, no podía recordar, entonces, los veré en el escenario.

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— ¿Hola?, ¿Oficina de seguridad? — Inuyasha consultó su reloj — Señor estoy un poco ocupado ahora, así que quizás después, ¿ Una señora busca a Ryu? — Abrió los ojos como platos, seguramente era ella, la madre de la morena.

La buscó de inmediato para informarle — Debo ir ya mismo, No, no puedes acompañarme, recuerda la presentación, iré a buscarla, y la traeré aquí, así que por favor concéntrate en la presentación, no puedes arruinarlo — Habló con seriedad.

— Se lo prometo, pero cuando la vea, por favor llámeme.

— Te llamaré de inmediato, ahora apúrate y ve al vestidor. Es el vestidor del Estudio B — Gritó, mientras corría hacia la puerta de salida.


Rin caminaba por todo el edificio, en busca del dichoso Estudio — Este es el estudio D.. ¿Dónde están todos? — Miró hacia todos lados.

Y en el estudio B.

Todo el equipo de trabajo del grupo musical, se esmeraban para que los jóvenes estuviesen listos a tiempo.

— Bankotsu ¿Estás dormido? — Le preguntó Kagome.

— No — Respondió bostezando, mientras una mujer lo peinaba.

Hakudoshi bebía agua, y Sesshomaru recibía una ligera capa de maquillaje.

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La morena entró al estudio D, y vio solamente a una mujer sentada en una silla, con la cabeza agachada — Disculpe.. ¿ Esto es..?

— Dame mi bolso — Ordenó la mayor.

— ¿Disculpe?

La mujer levantó la cabeza, y miró a la morena — Hay un bolso justo allí — Señaló hacia su espalda.

Rin entró y se lo entregó, no tenía porqué hacerlo pero así era ella, amable hasta la médula.

— Tengo migraña — Se quejó la mujer — Presiona aquí — Tocó su sien. Y nuevamente ella obedeció — Presiona más fuerte — Exigió.

— Señorita le traje café — Las interrumpió un hombre — ¿Quién eres? — Cuestionó a la morena.

Irasue se volteó en su dirección y la taladró con la mirada — ¿Quién eres tú?

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—¿Has visto a Ryu? — Le preguntó Kagome a Shippo

— No lo veo desde hace un rato, quizás esté en el baño.

— Ve a buscarlo, por favor.

— De acuerdo.

— No te preocupes, me encargaré de él — Le dijo a Sesshomaru.

— ¿Por qué debería estar preocupado por él? — Respondió con indiferencia — No tiene nada que ver conmigo — Cerró los ojos, y la estilista le hizo una mueca de molestia.

— Ya ese chico está tratando de holgazanear — Gruñó Bankotsu.


— Sí, al igual que Sesshomaru soy un miembro de A. N. JELL, Él es realmente una buena persona — Le contó la morena a Irasue.

La mayor rebuscó algo en su cartera sin mucho interés — ¿De verdad? Él es gentil con otros — Sacó una pequeña botella de licor y la vacío en el café, ante la mirada sorprendida de Rin.

— Sesshomaru es un fan suyo — Le confesó.

¿Él? ¿Mi fan? — Casi rió.

— Vi las películas de usted en su habitación, ya que usted es tan famosa, puede que sea su admirador.

Ahora sí que Irasue no pudo aguantar una carcajada, todo lo que le contaba la joven le parecía tan irreal, tomó un sorbo de su bebida — Así que ¿Debería darte un autógrafo? — La cuestionó.

— ¿Qué? — La observó sin comprender.

— Te daré mi autógrafo, ¿Se lo puedes dar a él?

— Seguro le gustará — Sonrió.

— Eres muy amable, ¿ Dijiste que tu nombre es Ryu Sasaki? — Tomó un trago.

— Sí.

— Hay otra persona con el mismo nombre también, ya veo — Musitó.


Rin corría como loca hacia el Estudio B, en el pasillo se topó a Kagome y Miroku que tenían cara de pocos amigos.

— Disculpeme, es que me confundí — Le hizo una reverencia al moreno.

— Apurate, y arréglate ahora mismo — Ordenó el moreno.

Ambas mujeres salieron a toda prisa hacia el estudio, debían arreglar a la morena, y el tiempo era poco, ella por su parte estrujaba su celular nerviosa, a la espera de la llamada de Inuyasha.

— Está bien, terminen y salgan — Pidió Kagome.

— Ryu ¿Qué estás esperando? — La cuestionó Hakudoshi, parado en el marco de la puerta.

— Lo siento — Agachó la cabeza apenada.

— Debemos ir al ensayo, apaga tu celular.

— ¿Realmente tengo que apagarlo? Debo recibir una llamada importante — Frunció los labios.

— ¿Una llamada? —Ladeó la cabeza sin comprender.

— Existe la posibilidad de que reciba una llamada de mi madre — Sonrió ampliamente.

— ¿En serio? ¿Estás seguro? — Sus ojos brillaron con emoción, compartiendo la alegría de la morena.

— Aún no lo sé, así que estoy esperando, pero tengo un buen presentimiento.

— Espero que todo salga bien. Vamos.

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Sesshomaru estaba molesto con Rin, a tal punto de quitarle su celular, ya que la morena se la había pasado pendiente de el, durante todo el ensayo, ella se lo entregó, disculpándose en el proceso y le explicó el motivo de su comportamiento, también le pidió a él que lo guardara, y se lo entregara al final de la presentación, prometiéndole que si todo salía como esperaba, ese mismo día se marcharía del grupo, pues habría cumplido su propósito en ese lugar. Él aceptó, guardándolo en el camerino, bajo una toalla.


En el escenario fueron un éxito, Sesshomaru y Rin, cantaron a dúo Still/As ever, fascinado a toda la fanaticada quien no paraba de gritar y corear sus nombres.

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— Son los mejores, perfecto fantástico, en especial tú Ryu, tu debut fue maravilloso — Lo elogió un sonriente Miroku.

— Gracias presidente, pero ¿Usted de casualidad sabe donde está Sesshomaru?

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El ambarino estaba en el camerino, sacó el celular de su escondite y lo revisó —¿Habrá recibido Ryu la llamada que hará que se vaya? — En ese instante, el timbre que anunciaba un mensaje entrante, lo sobresaltó, leyó el contenido y cerró los ojos, dejó escapar un suspiro de frustración, tenía que buscar a la morena de inmediato.

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— Bankotsu — Rin corría agitada en su dirección — ¿Me podría prestar su teléfono? Necesito hacer una llamada urgente al manager.

— De acuerdo, pero no te excedas — La morena lo tomó entre las manos y asintió.

— De veras, no te excedas — Le advirtió, soltando el aparato a regañadientes.

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Rin se alejó de sus compañeros y decidió ir a un balcón, para poder llamar a Inuyasha — Manager ¿Qué sucedió? — Preguntó emocionada.

— Te envíe un mensaje de texto hace un momento ¿No lo recibiste?

— Ah, sí, pero, al no ser capaz de encontrarla ¿Se refiere a que no pudo saber dónde está?

— Sobre eso.. — Carraspeó incómodo — Creo que ella falleció.

Rin sintió como el mundo se derrumbaba sobre ella, sus piernas no fueron capaces de seguir sosteniendo su cuerpo, y se deslizó poco a poco por la fría pared, las lágrimas no tardaron en salir como cascadas de sus ojos y empapar sus mejillas, se llevó una mano a su pecho, sobre el corazón apretándolo con algo de fuerza y con la otra rodeó sus piernas, haciéndose casi un ovillo.

— Ryu ¿Terminaste tu llamada? — Ella se giró un poco en su dirección, sin responderle, pero llorando a mares, cosa que alteró a Bankotsu — Hey ¿Por qué estás así? — Ella no respondía, solo seguía hipando, más y más fuerte — ¿Te duele algo?, ¿Estás bien? — Se acercó a ella, pero sin tocarla, se sentía realmente nervioso, y no sabía qué hacer —Espera aquí, traeré ayuda.

Rin siguió allí llorando desconsoladamente, Sesshomaru pasó casi corriendo, y se detuvo al verla, compuso una mueca contrariada, él no sabía cómo actuar en esos casos, no era una persona de muchas palabras, solo atinó a llamarla, con el tono más severo de su repertorio — Ryu.

La joven levantó su cabeza, y miró en la dirección del ambarino, sus ojos reflejaban dolor y la más profunda tristeza, a Sesshomaru le pareció que podía ver su alma destrozada a través de ellos — Dicen que no es posible encontrarla, dijeron que no está en este mundo, no podré ver a mi mamá — Cada palabra que pronunciaba ella, era como un golpe para él, le dolía, no entendía el porqué pero el sufrimiento de ella no le era indiferente — Mamá — Pronunció con la voz rota.

(Without words)

Sin pensarlo mucho avanzó a pasos lentos hacia ella, e hizo algo que jamás imaginó antes, se agachó a su lado y la rodeó con un brazo, colocó la cabeza de la morena contra su pecho, y descansó su mentón sobre la cabeza de ella, no dijo nada, esa era su forma de consolarla, sin palabras, Rin seguía sollozando y Sesshomaru consolándola en silencio.

Hakudoshi llegó corriendo, pues Bankotsu había ido a pedir su ayuda, pero quedó estático a unos metros de ellos al ver la escena, Bankotsu reaccionó igual, aunque él estaba más impresionado que dolido, como le sucedía a Hakudoshi.


Agradecimientos especiales: Serenity usagi , Aleliz , Begeles , Guest , gcfavela .

Hola a todas mis queridas lectoras, Dios, este capi me hizo reír y sufrir a partes iguales, Bankotsu de verdad es un bobo y un odioso, pero caerá en el encanto de Rin, ya lo verán, Haku awww lo vuelvo a decir, me encanta es tan lindo, aquí vimos un poquito de su lado posesivo con Rin, y qué decir de Sessho, ¿Celoso?, ¿Ustedes que opinan?, en lo personal creo que en la última escena con el abrazo se lució, lo amé. Oh casi lo olvido, apareció la mala de la historia, el "hada malvada", como la bautizó Sessho, este personaje les hará la vida imposible a Sessho y a Rin. Les confieso que escogí a Kikyo porque me la recordó mucho, pues finge ser alguien que no es.

Deseo que les guste el capi, y me dejen un comentario con su opinión.

Nos leemos pronto.

Besitos.