«Un beso lo Cambia Todo» CerezOo-chan Li

«DDR» Card Captor Sakura [Sus adorables personajes NO me pertenecen a mí, sino a CLAMP]

«N/A¹» La historia es de mi autoría… Disfruten de la lectura…

Advertencia: escenas explicitas de relaciones sexuales, si leen es bajo su responsabilidad, no me culpen de futuros traumas ha ha ha

«IMPORTANTE:

Está prohibida la reproducción de esta historia en otros lugares, si lo ven no duden en avisarme, ya que principalmente estará copiando algo sin autorización, es decir, plagiando. Di no al plagio, porque copiar es un tributo a la mediocridad. ¡No lo incentives!

No seas un lector fantasma, anímate a comentar porque sus opiniones nos nutren como escritor y son importantes para nosotros.

¡No seas indiferente con lo que lees!»

Debido a que hace tiempo hay paginas donde aparecen la mayoría de historias de FANFICTION exactamente iguales solo quiero decir que si leen esta historia y las demás que son de mi autoría en otras páginas "espejo", sitios webs que no sean de esta página por favor denunciarla…


¡Un trabajo peculiar!


«El éxito de la vida no está en vencer siempre,

Sino en no darse por vencido nunca.»


Aún con la mano en la mejilla sentía palpable el ardor que dejo aquella mano minutos antes le había propinado una cachetada, sonrió por primera vez como no lo había hecho en mucho tiempo anchamente mientras suspiraba al recordar como su vista se posó en aquellos ojos verdes jade que estaban escondidos detrás de aquellos grandes anteojos, momentos antes había identificado muy bien esa cabellera que jamás olvidaría a pesar de los años que habían pasado fue así como supo con certeza que era ella siendo palpable la epifanía* que estaba viviendo, su corazón palpitaba aún sin haberla visto de cerca, sus nervios cada vez eran más intensos provocando un incontrolable deseo de buscarla en medio de tantas personas poniéndose más intuitivo más analítico hasta que la vio fue un momento donde todos los demás desaparecieron, el tiempo paso lento, aunque solamente fue un segundo aprecio su perfil, sus hermosos labios rosáceos, aquellos aretes de ositos que solamente ella podría usar tan infantiles tan llenos de ternura como ella misma. Lo confirmo ella era su Sakura aquella niña hermosa que siempre estuvo presente en los años que él no pudo compartir con ella, los vagos recuerdos de una infancia feliz con cierta castaña venían a su mente aunque por más que estuviera feliz, el querer correr hacia ella para poder abrazarla sentirla cerca de él, atreverse por fin besar sus labios hasta que la falta de aire los separe y decirle que jamás volvería a irse de su lado, que pasaría cada día junto a ella como siempre lo deseo pero no podía hacerlo, ¡no aún no! No debía por más que lo anhelara solo el tiempo lo ayudaría no obstante tampoco era un pesimista, estaba decidido poco a poco haría hasta lo inimaginable para conquistarla, para demostrarle que realmente ella era el amor de su vida.

Con las manos en los bolsillos empezó a caminar siempre precavido de que nadie supiera donde se escondió, de su mente no pudo borrar la imagen de ella, sin más llego a su salón en ella sentía todas la miradas sobre él no era solo por ser el nuevo, sino que además había dejado en claro que podía sobresalir en cada materia que se lo propusiera, con calma se sentó en su lugar esperando que llegase el siguiente catedrático aburrido y distraído paso el resto de las clases…

Había sonado el timbre que daba a la libertad tan añorada para él y antes de ser acosado por ciertas chicas escapo, recorrió pasillos que aún no había caminado se sentía perdido en medio de aquel gran pasillo solitario, aun así apreciaba esa soledad que transmitía aquella calma que no cualquier lugar puede ofrecerte, ver como los rayos del sol traspasaban los grandes ventanales regalando gratis un panorama espectacular, los árboles que se mecían por el leve viento cobraban más vida, aquellos cerezos que estaban a punto de florecer le recordaban a ella tan frágiles tan bellos tan efímeros, muy concentrado en aquello estaba cuando a lo lejos escucho un pequeño grito cosa que lo alerto, intentando adivinar exactamente de dónde provenía con sigilo camino hacía la dirección de donde creyó provenía el grito hasta quedar detrás de unas columnas que habían, al asomarse un poco sus ojos se abrieron con gran sorpresa.

Lentomoto —Desde donde estaba tenía un buen panorama de todo aunque no notaron su presencia algo en él reacciono como espectador—, Vamos a jugar… —Vio como una sonrisa sádica que se formó en aquel rostro, por su parte la castaña apretaba sus pequeñas manos a la vez retrocedía.

— No sé qué quieres —Había hablado con seguridad resonando en todo aquel lugar cosa que asombro a su espectador—, pero déjame de una buena vez en ¡paz! —Más que suplica exigió y él de ojos plateados medio sonrió al ver que ella no había cambiado.

— Hoy estas más habladora de lo normal —Borro su sonrisa sádica y aburrido habló para luego dar solo un gran paso acortando la distancia que la castaña había dejado agarrándola con gran fuerza su muñeca. Sin darse cuenta Yue reacciono instintivamente para protegerla pero se detuvo abruptamente.

— ¡Suéltame! —De un jalón intento alejarse de él defendiéndose a sí misma a la vez temblaba levemente quizás por la adrenalina o por el miedo pero ella no se dejaría pisotear con nadie quizás no sabía pelear, quizás por dentro se moría de miedo al enfrentarse por primera vez contra el Rey Negro, estaba sola aunque gritara nadie vendría a ayudarla pero ella tampoco era una damisela que esperaría la llegada de su príncipe, la vida le enseño a sobrevivir a no dejarse pisotear por nadie ni mucho menos que alguien la hiciera de menos ¡No señores! Sakura Kinomoto podría ser torpe quizás muy torpe, no tener muchos amigos ni ser social, pero sabía muy bien el significado de ser alguien ¡bizarro*! No lo había planeado ni tampoco pensado más que todo fue por la valentía que siempre había tenido así que dio otro jalón con más fuerza y pudo liberarse de él separándose bruscamente cuando lo logro corrió con todo lo que sus pies podían sintiendo el palpitar de su corazón cada vez más fuertes hasta alejarse de ese lugar.

Lentomoto —Extasiado habló sin cambiar su expresión seria el pelinegro viéndola alejarse—. Cada vez más se pone interesante—Siseó empezando a caminar lento, solo quería asustarla solo quiera ver ese miedo en sus ojos pero ¡no! Ella mostro otra faceta y eso de sobremanera lo pasmó.

Yue había sido espectador, no había visto a ese chico pero algo en su interior entendió muy bien ese tipo de trato cosa que para nada le agrado era algo inmaduro, algo iba hacer, alguien debía de poner cierto límite para que ese tipo no se propasara con la castaña y él iba a ser ese alguien, por el momento debía de estudiar a esa persona así que sin más se dirigió hacia su dirección apareciendo en su camino del pelinegro.

— Con que al nuevo le gusta ser hurón* —Como si hablará del clima habló el pelinegro caminando despacio sorprendiendo a Yue por saber quién era—, Esfúmate —Ordeno y sin decir más paso empujándolo.

Déjala en paz —Habló seriamente amenazante sin siquiera moverse de su sitio volteándose a verlo.

Piérdete… —Cortante y sin detenerse respondió Hiiragizawa.

— Tsukishiro Yue, recuerda mi nombre de ahora en adelante —Hizo puño su mano izquierda mientras que con la otra lo volteo a su dirección. Por su parte el pelinegro actuó rápido y detuvo con una mano el puño del peliplateado.

— No me interesas—respondió mientras alejaba con brusquedad el puño—, buen golpe —sarcástico habló— Ella es mi juguete… —No habló más solo lo vio fijamente a los ojos ambos estuvieron midiéndose fijamente uno al otro con la mirada unos segundos después Hiiragizawa se giró y empezó a caminar lentamente en dirección opuesta sabía por instinto a donde iba esa gatilla rebelde ¡quién mejor que él para desplazarse por todo ese lugar! Sin que se perdiera…

Por su parte el peliplateado confirmo lo que sospecho desde el inicio de aquel acoso, dio un largo suspiro, había tanteado el terreno sin duda como bien lo había escuchado de él «Esto iba a ser más interesante de lo que pensaba…»


Momentos antes del encuentro entre Hiiragizawa y Sakura

«Pragmático*» la palabra resonaba en su mente desde que vio aquel incidente y era la palabra que representaba lo que hasta ese día había estado haciendo, no obstante nunca se imaginó que alguien como aquel chico nuevo llegaría lentamente a acercarse a ella tampoco que invadiría su espacio personal y mucho menos recibir una cachetada que ella le propino, todo y cada uno de esas acciones tenían algún tipo de relación una consecuencia que cada vez más hacían que le llamara de sobremanera la atención, prácticamente era un espectador el único quien sabía que ella siempre iba a ese lugar sola o con su amiga aquella cantante juvenil que hasta ese momento siempre se le olvidaba su nombre ¡puf! Él no ponía atención a las cosas que no le interesaban así que para que recordar nombres que le eran irrelevantes, desde que la conoció no pudo dejar de mirarla con mucha atención y sin darse cuenta termino observándola con más determinación todo y cada movimiento que hacia siendo ella la única protagonista.

«No sleep, no sleep until
I'm done with finding the answer.
Won't stop, won't stop before
I find a cure for this cancer.
Sometimes
I feel like going down and so disconnected.
Somehow I know that I'm haunted to be wanted»

Para él ella era como un libro, un libro raro que muy pocas personas mirarían siendo casi inexistente alguien que quisiera abrirlo y leerlo: como bien dice el dicho «No juzgues un libro por su portada» ella era el ejemplo perfecto de este típico refrán «Porque te sorprenderás lo que encontraras» quien fuera el que dijo esas palabras tenía absolutamente razón pero más allá de esto él seguiría y no pasaría de ser solo un espectador en su vida alguien que iba a estar en las sombras que solo podía mirarla desde lejos, era inevitable ignorarla porque para él no pasaba desapercibida sin sentir algún tipo de curiosidad, era como la típica polilla que queda encantado por aquella luz que lo hipnotiza, ella era esa luz que podía atraerlo sin necesidad de hacer nada solo bastaba que brillara hasta el punto de no dejar de verla hipnotizándolo para llegar hacia ella y así matarlo, él no era el típico chico, él era él y así era la analogía que podía concluir para sí mismo, era como realizar subrepticio* como si fuese su sombra así era, ella no lo percibía pero él estaba ahí cerca, presente a su alrededor.

«I've been watching, I've been waiting,
in the shadows, for my time.
I've been searching, I've been living,
for tomorrows, all my life»

Le llamaba mucha la atención como aquella chica mal arreglada sobrevivía el día a día en la preparatoria, siendo víctima siempre del Rey Negro, claro que sabía el motivo principal del supuesto Jueguito de «Amo y juguete» que Hiiragizawa había inventado y es que cuando algo sucede y eres un espectador puedes ver más allá de lo que realmente pasa ¡Claro que sí! ¿A caso no les ha pasado? Y no es que sea un acosador ¡No claro que no! ¡Jamás en su vida había hecho tal cosa! Simplemente era curiosidad le gustaba analizar llegar a tener siempre una respuesta empezándose a formularse miles de preguntas: ¿cómo es que una chica que usaba ropa el doble de su talla normal? ¿Por qué siempre andaba con aquellos lentes que ocultaban un rostro? ¿Qué tipo de rostro tiene? ¿Por qué casi siempre anda sola? Mientras más buscaba respuestas más preguntas venían a su mente por el cual se interesó en descubrir ¿Quién era ella? La chica que siempre andaba algún tipo de libro cosa muy poco común en aquel lugar donde la mayoría de estudiantes se entretenía con celulares de última generación, Tablet o cualquier nuevo invento que estuviera a la moda o que sus padres les obsequiaran con tal consentirlos, era aburrido estar rodeado de la misma gente él mejor que nadie lo sabía así que tener algo en que fijarse era refrescante hasta cierto punto.

«Lately I've been
Walking, walking in circles.
Watching, play deaf or something.
Heal me, touch me,
feel me, come, take me higher»

«Kinomoto Sakura»… El nombre era común no tenía nada de especial, su estatus social era el estándar sin nada de que alardear y ella era así simple, una chica normal, sin nada llamativo que usara ni siquiera se atrevía a hablar en público, tampoco a levantar la mano cuando el profesor pedía una opinión era el tipo de chica que pasaba desapercibida, aquella que se sentaba hasta el último lugar cerca de la ventana para así poder distraerse cuando una cátedra le aburría, alguien que temblaba de nervios al entregar una tarea, quien siempre se ofrecía a limpiar u ordenar cosas que nadie más quería hacer. Ella era así una chica que se escondía en su caparazón de «Patito feo» lo que nadie había notado pero él sí era que la típica chica fea que todos catalogaban así era alguien tenaz que siempre ayudaba aunque nadie se diera cuenta, pésima en matemáticas o cualquier cátedra que incluyera números y letras, siempre llevando curitas y su típico botiquín de primeros auxilios porque ella era así patosa, torpe, descuidada y confiada a su vez valiente, humilde, quien era feliz por la mínima e insignificante cosa como cuando veía las nubes mientras una sonrisa se formaba en su rostro o mientras leía un libro haciendo diferentes expresiones mientras ignoraba a todo el mundo, solo fueron unos días para que él sintiera más curiosidad por ella hasta que Hiiragizawa empezó a molestarla demostrando así la otra parte de su personalidad aquella donde no se dejaba pisotear por alguien, donde sus mejillas se tornaban de un rosado por lo enojada o avergonzada que podía sentirse, cada faceta que mostraba él era el único testigo de ello siendo así fue como todo se volvió como una rutina como algo ya normal para él el estar siempre pendiente de que no pasara a mayores aquellas bromas, esperando que algún día ella por fin dirigiera su mirada hacia él…

«I've been watching, I've been waiting,
I've been searching, I've been living
for tomorrows»*

Divagando en sus pensamientos caminaba por aquel pasillo en aquel edificio que casi nadie utilizaba y es que tener tecnología tenía sus pros y sus contras aunque en su gusto prefería los libros, aquellos que eran sus amigos, que no criticaban que no alardeaban simplemente estaban ahí esperando que alguien pase cada página donde contienen diferentes palabras, párrafos, temas, él era sobresaliente alguien que no pasaba desapercibido hijo de grandes financieros, economistas el único heredero de un gran imperio que podía competir con el de Hiiragizawa podía ser elocuente cuando quería o se lo proponía, ser servicial, organizado, recto, con moral, conocimiento, actitudes, deportista inclusive bueno en los que haceres del hogar el típico chico ejemplo que todo padre y madre quería así era su vida pero después de cierto tiempo de vivir así su vida se volvió monótona hasta que ella apareció, fue entonces que sin darse cuenta choco contra alguien, rara vez le pasaba.

— Lo siento —Escuchó con voz demasiado baja segundos después del sonido estrepitoso que hacían varios libros y demás cosas al caerse al suelo, ante sus ojos apareció aquel chongo que amarraba completamente aquella cabellera castaña ¿Suerte o destino? ¿Casualidad o quizás era inevitable?

— No tienes por qué disculparte —Con ojos serenos bajo la vista topándose con unos verdes—, fue mi culpa por no poner atención. —Agachándose para empezar a recoger todas las cosas en el suelo con suma paciencia aunque por dentro empezaba a tener nervios, cosa que no lo demostraría había sido capacitado para no demostrar emociones en los momentos cruciales y daba gracias a ello que podía comportarse tranquilamente en esos instantes.

— ¡Presidente!* —Con más nervios tapo su boca con ambas manos a la vez ocultando su sonrojo, siempre había sido despistada por el mismo motivo a la vez era precavida para momentos como ese, pero él era el presidente de su clase alguien que vivía en un mundo completamente diferente a ella en pocas palabras todo lo opuesto, muy adentro de ella le tenía gran admiración y respecto.

— Son tuyas todas estas cosas —Afirmó—, Este libro es realmente bueno—, levanto especialmente aquel libro que ella estaba a punto de terminar de leer motivo por el cual ella no vio quien tenía por delante ocasionando el accidente— «La Historia del Loco»* —Leyó— Sabes que el…—No termino cuando sintió como ella puso un dedo cerca de su boca asombrándolo.

— No me des Spoiler —Con seriedad lo vio—, aun no lo termino así que por favor, no me gusta que me arruinen mi lectura —Quitando lentamente su dedo para luego darse cuenta de su atrevimiento sintiéndose así más cohibida.

— Lo siento —Se disculpó—, No era mi intención —Terminando de recoger y poner en orden todo se levantó ayudándola a la vez para que se parara—. Cuando lo termines de leer avísame quizás podemos debatir, de hecho los libros de esa temática son mis favoritos además los otros libros de John Katzenbach son muy buenos—Hablar de libros era algo que le apasionaba claro después de leerlo así que era un tema que lo hacía sentir seguro y sin notarlo le estaba hablando con más confianza.

— En… en… enserio —Sorprendida y sin pensarlo hablo—. Sería placentero tener con quien poder intercambiar críticas de lecturas, recomendación de otros libros, sabes… —Al darse cuenta de lo elocuente que se estaba poniendo hizo un silencio mientras desviaba la vista hacia otro lado.

— Kinomoto —Pregunto con una sonrisa— ¿Por qué te quedas callada?...

Ella rápidamente dirigió su verdosa mirada atrás de aquellos lentes hacia esos ojos cuando escucho su apellido.

— Buen… este… lo —Intento responder pero estaba nerviosa, sabía que la mayoría de sus compañeros la ignoraban, otros simplemente la hacían de menos y las chicas que eran fanáticas o «enamoradas» de Hiiragizawa de vez en cuando la molestaban aunque de él no podía decir que la ignoraba aunque tampoco que le prestara atención así que antes de poner un pie en un terreno desconocido debía de tener cuidado con lo que diría.

Ante ella estaba aquel chico de cabellera negra, tan negra que contrastaba con su piel nívea, aquellos ojos verdes claro opuesto a los de ella que eran de un verde jade siendo más alto haciendo que ella levantar la mirada para poderlo ver.

— Esta bien —Vio como ella estaba a la defensiva—, pero si un día quieres ya sabes que estaré aquí en la biblioteca —.Y sin más coloco los libros en su manos para luego caminar lentamente alejándose de la castaña dejándola anonada, por su parte una sonrisa casi desapercibida se formó en su rostro sintiéndose así un poco más feliz, con un poco de más esperanza, sin saber que iba ser el comienzo de algo que muy en el fondo quería.


En otro lugar no tan lejos de la preparatoria…

— ¡Maldición!, Porque siempre tengo que estar haciendo estas cosas ¡Joder! —Un chico de ojos de un color celeste que transmitían misterio, ocultos tras una par de lentes con un pañuelo blanco que cubría su cabeza estaba como loco desempolvando varias cosas—, ¡Arghh! Me molesta mucho, mucha tierra y suciedad —. Con el plumero y el pañuelo rápidamente limpiaba cada cosa al mismo tiempo se quejaba.

— Sabes que eres bueno limpiando —Con una mirada lánguida y penetrante una mujer de cabello largo, negro y lacio quien tenían un kimono tipo furisode* tajado en ambas lados dejando ver al descubierto sus piernas largas y esbeltas habló—. Aunque siempre te quejas de todo.

— ¡Bueno limpiando! —Repitieron a la vez dos chicas que eran mellizas, eran de una mediana altura ambas con diferentes peinados para diferenciarse quienes lucían vestidos muy extravagantes.

— ¡Este local es una desorden total! —Con la vena resaltada el chico volvió a gruñir.

— Ves porque digo que no tienes visión —Frotando el puentillo de la nariz le respondió—. Esto será un lugar lleno de clientes, tesoros, recuerdos bellos de la juventud.

— Eh, eh, eh —las mellizas la acompañaron en su discurso mientras posaba muy sensualmente en medio de aquel lugar.

— ¡Recuerdos!, ¡Clientes!... Así le estas diciendo a este lugar que es un desastre —Siguió con la limpieza mientras sentía la mirada de ella.

— Sip… —Juguetona acariciaba las mellizas a su lado—, Tú eres un gran cocinero Maru-chan y Moro-chan serás las anfitrionas del lugar pero…

— ¡Yuuko! —El chico interrumpió—, no creo que funcione.

— Ves… —Rodo los ojos—, volvemos al comienzo… Tú solo limpia y yo me encargo del resto…


Corrió con todo lo que sus pies le permitieron entro en la primera puerta que encontró cerrándola con lentitud mientras respiraba sonoramente su corazón aun latía con fuerza, trato de tranquilizar su respiración tratando de no hacer el mayor ruido, escucho como los pasos de él se escuchaban fuertes, con un paso lento y firme con dirección a ella ¡Lo sabía! Él era el que estaba afuera quizás pensaran que era paranoica pero algo en él era algo indescriptible que solamente él poseía que resaltaba como si fuese una huella digital algo irrefutable, en su mente pedía a gritos ayuda divina o algo para que no la encontraran ¡que ingenua niña! Pidiendo algo así estando a unos pasos de ella quizás los nervios, la adrenalina, el miedo, el terror todo aquello junto no era para nada bueno en un ser como ella…

¿Por qué estaba cerca de la biblioteca? ¿Cómo iba saber que él estaba allí? Se regañaba mentalmente mientras sentía como poco a poco se acercaba hacia donde estaba, sabía que Hiiragizawa siempre la iba a atemorizar por ello trataba de llevar la fiesta en paz con él sin embargo en ese instante no podía más que adivinar que iba a tramar estando ya cerca de ella, ya se había escapado de él y quizás eso fue una sentencia para ella…

El sonido de la única puesta que había en ese lugar lo escucho con tanta claridad provocándole una sonrisa perversa, lento muy lento camino como un depredador acorralando a su presa, era algo que le fascinaba se sobremanera, saber que ella moría de nervios de miedo por él que a pesar de todo y cada travesura hacia ella, ella siempre respondía de una manera que no podía controlar ¡Eso era brutal! Como jugar un juego nuevo, sabes sobre la temática a que va pero hasta que juegas te das cuenta si te fascina hasta un punto de querer llegar al final o simplemente te aburres y lo dejas para más luego cuando para cuando no encuentres otro videojuego que te llame la atención… Faltaba poca distancia para llegar hacia ella hasta su mano levanto para agarrar el pomo de la puerta girándolo con lentitud hasta que sonó su celular…

— Sí, —Evitando demostrar su enojo por la interrupción contesto luego de escuchar la petición—, 5 minutos —Cortante y sin titubeos corto la llamada.

— Te espero en la entrada Lentomoto —Habló fuerte para que escuchara ella mientras sonrió como solo sonreía cuando ella estaba ahí cruel y despiadado volteándose hasta que ya no se escucharon más el sonido de sus pisadas.

Por su parte la castaña soltó todo el aire contenido mientras cayo sentada en el suelo haciendo un ruido sonoro en ese salón había estado a casi nada de que él otra vez la acorralara ¡Casi abre la puerta! ¡¿Cómo pudo ser que el la halla encontrado!? En un lugar de muchas posibilidades logro saber dónde había huido ¡Era como un depredador! Literal él era el depredador siempre al acecho y ella era la presa propensa a ser atacada en cualquier instante, después de unos segundos su vista se dirigió a su alrededor observado que era una bodega donde había todo tipo de instrumentos musicales eso le recordó a su mejor amiga Tomoyo cosa que hizo que se sintiera más tranquila aunque las palabras de él la hicieron estremecer intento pensar en un plan para poder huir de él.

Con dificultad se levantó mientras sintió una punzada en su corazón, sintió un poco de dolor de cabeza sin ponerle mayor importancia salió del salón, sabía que quizás solo los el personal de la limpieza estarían por ahí así que con suma precaución camino hasta su casillero donde tenía guardado un mapa, al inicio de su traslado le habían proporcionado una guía de cómo estaba distribuido toda la preparatoria y como buena mujer precavida lo había guardado aún lo había memorizado pero como dice el dicho: «más vale prevenir que lamentar», así que debía de memorizárselo para futuras huidas.

La amenaza de Hiiragizawa seguía en su mente si no pudo hacerle nada en esos instante sabía que algo le pasaría, después de esa rana disecada no sabía que más podía hacerle así que se dirigió a la parte central de la preparatoria donde analizo bien como podía evadir salir por la entrada y sin lugar a duda vio un atajo para salir en la parte opuesta, sin más se puso en marcha, pasar por otros pasillos que no conocía luego por un jardín que aún no había visto hasta que al final logro su salir sin que nadie la viera o eso pensó. Estiro sus manos y una gran sonrisa apareció lo había logrado había escapado de las garras de él, ahora el único inconveniente era saber qué dirección tomar, había huido pero no había pensado en lo demás, era nueva en ese vecindario por no tener muchos amigos no había salido tanto ni a lugares cercanos de esa inmensa preparatoria así que ese vecindario era nuevo para ella…

«El que no arriesga, no gana»

Sin más caminando y caminando entre esas calles desconocidas para ella vio una casa en medio de dos edificios, sin duda era extraño la casa era la típica casa tradicional japonesa, con jardín y un gran árbol de cerezo, aquellas flores eran muy llamativas de un rosado pálido aun siendo unos botones era una preciosa vista no supo ni cuánto tiempo estuvo embelesada viendo aquello hasta que…

— Así que has venido —Una enigmática mujer le hablo mientras le regalaba una sonrisa.

— ¡¿Eo?! —No entendió aquello

«Las coincidencias no existen solo lo inevitable» —Susurró la enigmática mujer, Sakura aún pasmada no supo que decir…

— Sígueme —Ordeno…


La puerta se cerró sin delicadeza mientras ambos amantes se besaban como si no hubiera un mañana, poco a poco caminaron aún sin despegarse hasta que tropezaron con la cama y cayeron en ella se separaron luego de unos largos minutos, el moreno se levantó mientras aflojaba su corbata hasta deshacerse de ello y se desabotonaba la camisa hasta tirarla en algún lugar siempre viendo aquellos ojos grises que le encantaban terminando de quitarse la camisa volvió a su anterior posición estando ya encima de su amante con delicadeza volvió a besarlo pero esta vez con más pasión sus lenguas danzaban al ritmo de sus deseos reconociéndose memorizando nuevamente la cavidad del otro succionando eróticamente la lengua de su acompañante hasta que la necesidad de respirar se hizo palpable en ambos separándose lentamente, su amor era así a veces tierno otras salvaje o combinado de ambas.

— Tou…—Quedo a mitad su voz mientras sintió como aquella boca volvió a succionar magistralmente su oído haciendo que de su boca salieran gemidos de placer él sabía cómo y donde era más sensible por mucho que lo negara le encantaba que él fuera así siempre atento tratándolo con ternura y delicadeza.

Poco a poco bajo a su cuello lamiéndolo lentamente dejando huella de besos húmedos a su paso con sus manos empezó a desabotonar aquella camisa igual de blanca como la de él, uno a uno lentamente haciendo que el deseo fuera más palpable, su boca bajo más y más hasta toparse con aquellos pezones rosáceos besándolos succionándolos lentamente con deseo por su parte el ojigris no se quedaba atrás acariciando su cabello, sus manos tenían vida propia subían y bajaban de esa espalda ancha sintiendo en la yema de sus dedos la piel desnuda de él excitándolo más.

— ¡Ah!... mmmm… ¡Ah! —Escucho los gemidos de su amante y una sonrisa pícara apareció en su rostro. Sin perder tiempo mientras jugaba con sus pezones una mano de él bajo hasta su entrepierna acariciando lenta y tortuosamente su zona más sensible le encantaba saber cómo llevarlo hasta su límite, sentir bajo su manos aquella piel nívea tocar absolutamente todo de él.

— ¡Mmm! —El ojigris cada vez más quería retener sus gemidos pero ya era imposible Touya lo estaba llevando al más exquisito placer sin aún haber consumido por completo lo más deseado.

El galeno bajo el zíper del pantalón mientras bajaba lamiendo el vientre plano de Yukito hasta llegar a dar al lugar que le gustaba más de él, lo desvistió completamente y observo con orgullo como ya estaba erecto en todo su esplendor listo para darle más placer ante su vista estaba el más erótico cuadro: mejillas sonrosadas, ojos llenos de deseo listo para el siguiente paso, desnudo a su merced sediento de más placer que solo él le brindaba.

Su mano rodeo su miembro mientras subía y bajaba haciendo más intenso los espasmo de su amante a su vez lamia sus pezones, dejando sus pezones por un instante su lengua lamio la punta de su erecta parte escuchando así gemidos más intentos, lamiendo como si de una paleta se tratase jugo con su pene a vez sus dedos pasaron hacia atrás moviéndose en círculos sintiendo como él cada vez más estaba preparado, sentía como cada vez su miembro se engordaba y se ponía más duro palpitando de placer y sin previo aviso giro su acompañante besando su cuello, pellizcando sus pezones con una mano y con la otra mano libre se quitó su pantalón que ya le hacía estorbo desnudándose por completo, estaba excitado estaba ardiendo de deseo, nalgueo a su amante, volvió a acariciar su miembro mientas lamia su odio derecho mientras su miembro acaricia su trasero haciendo que se encorvará.

— Por favor…

— Touya… —Susurro mientras sentía como las manos de su amante lo tocaban, como su lengua subía y bajaba de su cuello mientras que con mano jugaba con sus pezones con la otra seguía rodeándolo subiendo y bajando hasta que el no pudo soportar más esa tortura deliciosa pidiendo así sumiso— Touya … ¡Ah! —Poco a poco lo penetro lento deslizándose hasta adentro sintiendo como lo rodeaba empezando así el vaivén entre ambos a su vez rodeaba el miembro de él acariciándolo llegando poco a poco al clímax.

— Yuki/Touya te amo —Ambos al mismo tiempo se dijeron lo mismo, ambos sintieron el placer de dar y recibir.

Se separaron con una lentitud aún en medio de aquel calor ambos hombres se tomaron el tiempo para sentirse, reconocerse, memorizarse, no era solo tener sexo era algo más allá de «Hacer el amor», porque lo que había entre ellos era más que un simple deseo era estar unidos, sentirse que son solo uno, para amar no importa el género lo que importa son los sentimientos, el galeno abrazo al de ojos grises mientras lo besaba con ternura.

— Me habías tenido en cuarentena —Bromeo serio el galeno.

— Sabes que Yue está en casa —Se defendió su amante.

— Tenías que mencionarlo —Frunció el ceño.

— Sabes que no tuvo la culpa —Sonrió como él sabia mientras acaricio los expectórales de Touya.

— Puff —fue su única respuesta.

El de ojos grises busco el rostro de su amante encontrándose así en esos ojos café que tanto le gustaban haciendo algo que no era propio de él lo beso, besándolo suavemente para luego pasar a ser más apasionado haciendo que el galeno se le olvidara su enojo a su vez volviendo a incentivarlo a volver a amarse como lo habían estado haciendo últimamente…

Ambos eran amigos desde hacía más de 10 años desde un principio se llevaron muy bien siendo una pareja de amigos muy inusuales; Yukito Tsukishiro alguien amable sonriente quien se llevaba bien con todo el mundo, mientras que Touya Kinomoto era el chico serio, siempre con el ceño fruncido, sin esperarlo los dos se volvieron mejores amigos, compartiendo muchas aventuras, rechazando siempre amoríos con chicas entre ellos algo surgió algo que a pesar de estar palpable quisieron ignorar hasta que un día Touya tuvo la valentía de besar a Yukito y este al dejarse dio pauta a que el galeno quisiera desafiar su suerte volviéndose así una pareja aunque no alardeaban sobre su relación tampoco la hacían publica porque para ellos con que los dos se amaran era más que suficiente además que aun no sabían cómo dar la noticia a la familia de ambos.


— Este, disculpe —Habló por fin la castaña después de encontrarse sentada en aquella mesa junto a esa enigmática mujer.

— ¡Visitante! —Ambas mellizas hablaron— Bienvenida… —Ambas niñas llevaron a la mesa un poco de té para la castaña y sake para Yuuko.

— Ella es Maru-chan y ella Moro-chan —Presento a las niñas.

— Mucho gusto —Respondió la castaña con una gota en la cabeza, había sido todo muy extraño, si su hermano en ese momento la viera, tendría asegurado un buen coscorrón por hablar con extraños y un testamento completo de sermones por entrar a la casa de un extraño.

— Entonces, te gustaría trabajar medio tiempo —Directo y sin rodeos hablo, mientras tomaba un poco de Sake.

— ¿¡Eo¡? —Respondió por segunda vez en un momento «Muchas emociones en un día me han dejado sin habla parece», pensó la castaña.

— Viste el letrero que puse —Afirmó la mujer misteriosa mientras la veía—, por eso viniste —Dio por zanjado el hecho.

— Disculpe…

— Tendrás buen salario —Interrumpió a la castaña—, abriremos solo las tardes, excepto los fines de semana que será todo el día, aunque… —La vio directamente a los ojos—, por tu uniforme aun estas en la preparatoria así que trabajaras un fin de semana sí y otro no ¿Alguna duda?

— Yo…

— ¡Bien!, a partir de mañana empezaras a trabajar.

— Pero…

— Otra cosilla, mañana será inaugurado nuestro «Café Cosplay» así que deberás venir un poco más temprano que hoy —Guiñándole un ojo.

— ¡¿Café Cosplay?! —Aún anonadada repitió sin digerir bien toda aquella información.

— Sí, ya sabes harás cosplay, usaras un antifaz —Habló más despacio— Lo que es misterioso es atractivo… —Yuuko afirmo mientras la castaña solo podía pensar… «En que lío me he metido»…


«Continuara»


«»* : La canción que esta al fondo se llama In the shadows del grupo The Rasmus [buena rola] XD

Vocabulario:

epifanía*: Un momento de sorpresiva revelación.

Bizarro* : se ha referido a una cualidad del ser humano que define un carácter firme, recio, resaltante por poseer porte erguido. Bizarro denota caracterizas positivas, entre la clase y la distinción, un porte bizarro era signo de respeto y de alta postura.

Hurón: Persona aficionada a injerirse en los asuntos de los demás y averiguarlo todo, especialmente la que es hábil para ello.

Pragmático*: Que se fija sobre todo en las consecuencias prácticas de los hechos.

Subrepticio*: Acción oculta y a escondidas.

*Presidente: Así es como se le llama comúnmente a los representantes de cada clase en Japón.

«La Historia del Loco»*: Autor: John Katzenbach, Géneros: Ficción, Novela Hace unos pocos días termine de leer este libro muy bueno! En lo personal amo este tipo de libros XDDDD :3

Serendipia*: hallazgo afortunado e inesperado que se produce cuando se esta buscando otra cosa distinta.

Furisode*: Este tipo de Kimonos tienen amplias mangas y grandes estampados y bordados, acompañados por horquillas para el cabello de estilo japonés.

N/A:

Hello mis bellas lectoras! XDDD ya doy señales de vida! *-*)9 al fin he terminado este capítulo! Créanme que he borrado/agregado/borrado/agregado infinidades de veces!

Ufff creo este en definitiva le gana a "Novio por accidente" XDDD por ser el capi más largo que he escrito… iba a dividirlo pero… como llevo siglos de no actualizar en esta historia es un pequeño regalo para quienes leen este fic ;) :3

Al fin vemos clarisimo la relación entre Yukito y Touya! No me echen a la hoguera por el lemon xD es mi primer vez escribiendo Yaoi asì que no me den tomatazos! XD wajajajajja Nana banana pronto vendrá yuri (=?=) ok no xD bueno no se XD ja ja ja ja ja ja ja

Aparecio otro gran personaje que amo Yuuko!

Espero sea de su agrado y sin más que agradecer a:

oceangirl24: gracias por tus palabras! Espero te guste cómo va la historia y sigas comentándome qué te gusta o disgusta! :D

Hasta la próxima… y gracias por leer…=^.^=