Cambio de mundo
Capitulo :la fiesta
Al demonio con los lazos, ellos podría esperar, al igual que las explicaciones, que mi mente le exigía a mis labios, y a los suyos, aquellos atrayentes labios que se posaban sobre los míos, haciéndome olvidar todos mis pensamientos, borrando mi mente, poniéndola en blanco.
Bien, todo tiene que acabar y esto, aunque yo no lo quiera, no hace caso omiso a esa regla.
-¡karin!- me buscaba mi hermana, y a su respuesta mis brazos volvieron a los costados de mi cuerpo y mis labios, hinchados, ce alejaron de los suyos por mas que no quisieran.
-era por eso que yo no quería verte a los ojos…- dijo el pero yo complete su frase.
-porque hasta un shinigami sede ante la tentación- murmure yo, pues ni en parte era mi culpa.
El parecía avergonzado, eso simbolizaba que quizás solo fue un instinto, y en realidad no sintió lo que yo sentí hace unos instantes, nunca antes se me había hecho un nudo en e estomago que no me dejase hablar, nunca en mi vida ese sentimiento paso por mi cuerpo, me había sentido como si me alma estuviera desnuda ante sus ojos, según yuzu, a eso se le llama sentirse mujer, entonces, ¿el chico que tengo frente a mi, me hacia sentir mujer?
La vergüenza me invadió cuando sentí pasos acercándose a la puerta, el suspiro y me hizo un gesto para que subiera, y así lo hice, pero antes de llegar a la puerta, eché un vistazo hacia atrás, ya no estaba allí. Suspire, pues se había esfumado.
Me encontré con yuzu y le tendí los listones que me había pedido. Escuchaba como yuzu adulaba mi cabello negro y sedoso, pero la verdad yo siempre creí que el suyo era mas bonito, cobrizo y ligeramente ondulado, mi hermana decía que ichigo y todos los demás hacia una fiesta y que estábamos invitadas, por supuesto, que con ropa mas normal, o por lo menos para mi, así que tuve que soportar mas compras, a las cuales casi ni les hice caso.
Entramos en otra tienda, y yuzu corrió agraciadamente hasta la zona de vestidos, aunque yo ya sabia que el la cantidad enorme de maletas que había traído ya habían vestidos lindos.
Cuando volvimos a casa, o más bien a nuestra habitación, pues como estábamos inscriptas en la academia para shinigamis, teníamos habitaciones allí, donde debíamos quedarnos, era parecido a un internado.
Luego de acomodarnos en la amplia habitación que ichigo nos había conseguido debíamos prepararnos para la fiesta, que según matsumoto se hacia cada mes.
Yuzu me metió en el hermoso vestido que habíamos buscado por todas las tiendas hasta que mi indecisa gemela decidió comprarlo.
El vestido me llegaba unos siete centímetros arriba de mis rodillas, un tanto cortó, era negro, y constaba de un corsé escotado y una falda amplia, adoraba el color negro, pero resaltaba demasiado, pues mi piel es blanca y mi pelo y ojos negros. Luego de eso, me puse unos tacones del mismo color que mi pelo.
Lance una mirada al espejo que tenía en frente de mis ojos, había permitido que mi hermana me rizara el pelo, que ahora parecía un poco mas corto, y quedaba un poco mas debajo de los hombros, también le concedí que me maquillase, esa noche parecería una escultura gótica, pues mi hermana pinto mis labios de rojo carmesí y mis ojos los delineo y sombreo con negro.
Deje que ella se vistiese y maquillase sola en su cuarto, mientras yo, la esperaba en la salita, que, gracias a las gruesas paredes, no escuchaba la música que a mi hermana tanto le encantaba, mientras a mi me ponían de mal humor aquellas vocecitas chillonas con fondos supuestamente animosos.
La única y tenue luz que alumbraba aquella habitación era la de una lámpara, que, al estar alejada, mis pupilas tuvieron que dilatarse suavemente.
-buenas noches- escuche la susurrante voz de la persona que aunque lo intentara no abandonaba mis pensamientos y se ganaba mi corazón por mas que luchase.
-hola, creo que nos debemos varias explicaciones- dije yo caminando hasta la ventana por donde el había pasado.
-bien, pregunta tu primero- me indico sonriéndome de una forma que aunque el no supiera y yo no lo demostrase, me hacia temblar interiormente.
- ¿Cómo es eso de que tenias rato mirándome?- lance la pregunta sin vacilo en mi voz, peor en mi mente, el caos era casi total.
-bien, hace algún par de semanas que lo hago, pues me mandaron a buscar lo que causaba tanto alboroto con los huecos- contesto- pero me quede mas tiempo…por que llamaste mi atención.
Quede impactada con su respuesta, ¿había llamado yo su atención?
-pregunta tu ahora- le indique.
-¿Por qué respondiste mi beso?
-porque, sencillamente hay algo en ti que me interesa, y porque no lo pensé, solo….reaccione- no sabia si convenía decir la palabra "gustar" así que busque otra…alternativa.
-sigues tu.
-¿Por qué me besaste?- le lance la pregunta que tenia hace varias horas torturándome
-porque, el león termino enamorándose de la oveja.
-¿estas enamorado…de mi?- pregunte incrédula, el si había usado la palabra amor.
-si…ahora la pregunta es si tu lo estas- me respondió.
-yo…- murmure.
-¡karin!- me llamo mi hermana y sentí como iba acercándose.
-nos vemos en la fiesta, espero una respuesta, aunque no sea la que quiero.
Después de esa frase que se congelo en mi mente al igual que todas las demás que el había pronunciado hacia mi, cuando mi hermana aprecio con su hermoso vestido rosado con encajes y pintada naturalmente.
-¿me peinarías?- me pregunto, pues yo soy excelente en lo que se refiere en peinar.
-claro- dije únicamente, pues no confiaba en mi voz.
Alacie el pelo rubio de mi hermana y luego empecé a hacerle algunos bucles que cayeran de forma natural realzando la forma de su cara, se lo recogí con broches para que los bucles no ocultaran su rostro.
Le agregue algo de brillo que ella ya me había colocado, la purpurina se deslizo por su cabello y algunas partes sobre sus descubiertos hombros, me asombraba de la dulce mirada de mi hermana, yuzu derretía con una de esas miradas, y endulzaba hasta el mas duro de los corazones, ichigo la adoraba casi o tanto como yo.
Le lance otra mirada a mi hermana que desfilaba ante mi y yo trataba de prestarle atención pero mi mente estaba en otro lado, ahora desearía encerrarme en m cuarto y pensar, pues estaba cofundada y tenia minutos tratando de encontrar la forma para decir "también te amo", pues esa palabra me resultaba tan exterior, que hasta una vez había llegado a pensar que nunca entraría a mi corazón, luego miraba a yuzu y me daba cuenta de que yo también podía dar cariño, tal y como ella siempre había hecho con nosotros.
Deslice mi mirada hasta el espejo para el cual yuzu daba su figura, pero en vez de ella me vi a mi, realmente parecía otra, ya no era aquella chiquilla a la cual no le interesaba nada mas que su familia y amigos, pues en algún momento esto tenia que suceder, un amigo paso a ser mas que eso, pues un beso como el que di y me dieron no es de amigos, veo otra vez a mi hermana y la veo tan llena de luz, que de vez en cuando me dan ganas de ser como ella, pero por mas que lo intentase, no lo lograría, pues alguien debe darle fuerza, hacerla sentir protegida, pero yo jamás seria suficiente para ella, siempre tendría que ver alguien mas.
Pensé en que ese alguien mas en mi caso seria el, toushiro hitsugaya, quien por primera vez me hizo sentir indefensa, indefensa ante el, ante sus atrayentes ojos, los cuales me hacia temblar y peligrar la figura que había tratado de formar para los demás, abrir el corazón, una frase que antes no tenia sentimiento alguno para mi, ahora si lo tenia, pero es que yo ni siguiera lo había racionado, tan solo lo hice, le abrí mi alma a el.
Sin que lo supiera me había mostrado débil, pero eso ya no importaba, porque eso no demostraba que sabia defenderme, solo demostraba el poco amor que había sentido yo, porque solo me había abierto una o dos veces con mi hermana, pero con el sencillamente no podía evitarlo, otra vez miro a yuzu sonreírme y reír, me nota ida, muerta en vida por así decirlo, pero es cierto mi cabeza ni mi corazón están aquí, parecerá cursi, pero regresaran con el.
Pasan los minutos y yuzu parece conforme con nuestra apariencia, alzo las llaves de nuestro dormitorio y partimos al festejo, me faltaban minutos para llegar a ver a la persona de la cual era definitivo, me había enamorado.
De seguro cuando ichigo se enterara ahorcaría a toushiro, bueno, si es que le alcanzaba, porque mi hermano aun es torpe usando el shumpo, la verdad era que eso no debía preocuparme, primero lo primero y luego seguimos, me temía como decir esos sentimientos sin que las palabras sonasen extrañas pronunciadas por mis labios, ¿acaso no podía ser otra solo por esa noche?
Suspire cansada y yuzu me mira extrañada, le sonrío para darle a entender que estoy perfectamente bien, pero mi pulso no lo estaba, con que este sentimiento era el nerviosismo, mi corazón late marcando un ritmo que mis pies siguen mientras nos acercamos al lugar de la fiesta, ahora lo diviso con mis ojos, cada paso me acerca a el, me acerca a decir mi primer te amo, porque mi primer beso me fue robado por el, aunque yo no me opuse a ello.
¿Quién lo haría?, el chico era hermoso, fuerte, sencillamente hecho a mi medida, aunque muchos digan que tenemos poco de conocernos, nadie sabrá que tenemos años de hacerlo, y que de alguna forma este sentimiento se albergo en algún rincón de mi alma, hasta despertarse y acrecentarse hasta llamarse amor.
Estamos en la puerta, lo veo con los ojos, el me hace señas desde lejos y se pierde entre los árboles, espero a que yuzu corra a saludar a sus nueva s amigas, mientras que yo disimuladamente voy hasta el lugar donde se perdió el dueño de mis pensamientos.
Le veo en un lugar cerca de un lago, bien escondido, seguramente escogido por el, a mi agrado y gusto. Me acerco a el hasta estar a su lado, la luna me alumbra, y siento la sangre acumularse en mis mejillas.
-sigo esperando tu repuesta…- me dijo mirándome con esos ojos que me hacían temblar por dentro.
Pienso en como decirle las palabras que por primera vez diría, a pesar de conocer muchas películas, de haber leído libros, de acompañar y escuchar historias de amor, en la mía, no sabia que palabras pronunciar…
Fin del capitulo
¿Qué les ha parecido?
Espero que les haya gustado, dejen sus comentarios y denme alguna idea, aunque ya tengo un modelito de confesión de amor.
