-Flores para el enemigo-

Esta es una historia ficticia basada en el manga y anime Eyeshield 21 creada por el mangaka japonés Yusuke Murata y el escritor japonés Riichiro Inagaki todos los derechos reservados para estos dos genios que crearon a hiruma yoichi.

"Inspirado en el capitulo 241 del manga"

Un colorido día comenzaba en Deimon, los alumnos del instituto se apresuraban para llegar a tiempo a sus clases, y sin falta, el famoso equipo de futbol americano, los semifinalistas para ir a la Chismas Bowl no podían hacerse esperar después de una inesperada victoria para todos excepto para este grupo de fuertes jugadores, pues una vez más les sonreía la diosa de la fortuna al haber derrotado a los poderosos caballeros blancos de Oujo y por fin estaban a solo un paso de cumplir su sueño. Se encontraban en la frontera de la realidad y veían su sueño solo un poco más cerca para que se convirtiera en realidad.

Mientras tanto, un hombre de despeinados cabellos rubios, arma en mano, se aproximaba con esa singular calma que aparentaba siempre hacia el encuentro de sus compañeros, pero notaba como el camino bajo sus pies se tornaba pesado aun con todas sus estrategias y trucos. Los rivales que habían tenido que enfrentar no habían sido nada en comparación a lo que se cernía sobre él en ese instante. Su preocupado corazón no dejaba de latir tan apresuradamente que llegó a pensar que solo cometiendo un pequeño error, cambiaría su panorama estropeándolo por completo, y el esfuerzo que había hecho todo el equipo no valdría nada, no podía ocultarlo, bien sabía que solo era cuestión de confiarse y no solo era por él, también Kurita saldría herido, Marko y Gaou no serían tan fáciles de derrotar, y sin duda alguna sería una difícil prueba para su querido amigo.

Inmerso en todas las posibilidades que tenía a su alcance para poder derrotarlos, aun no había conseguido llegar a una simple conclusión, tenía que arriesgarse para poder ganar, repitiéndose una y otra vez esa escena en la que indudablemente Gaou destrozaría cada parte de él en el campo de juego, no importaba que estrategia utilizara para intentar vencer, de cualquier forma estaba en manos de su querido amigo.

Sin darse cuenta había llegado hasta la casa club, pero de inmediato regresó a la realidad por esos escandalosos ruidos que sus compañeros se empeñaban a hacer a tan tempranas horas de la mañana, pero lo que acababan de ver sus ojos lo había dejado todavía más aturdido, sin embargo se sentía curioso, ya que frente a él se encontraba ese camión lleno de flores.

En su mente solo había podido llegar a una única conclusión, un estúpido acosador de su maldita manager había llegado al extremo de confesarse con todo un malnacido camión de flores, que por cierto, le estaba arruinado el humor, seguro que armaría una buena guerra contra el que fuera responsable. Cambió el semblante de su rostro, al darse cuenta de lo que estaba manifestando en su interior.

¿Por qué? Piensa Hiruma, ¿qué sentido tendría el enfadarse si hay alguien tan imbécil que se le declararía con todo y más de un millar de estúpidas flores?—Pensó Hiruma.

Ese cambio de humor en él no tenía razón de ser, ¿Por qué ponerse así a menos que ella tuviera una relación con él? pero no había nada, ni uno solo de esos casos, entonces ¿qué era lo que sentía? ¿Por qué de pronto estaba tan enfadado y se sentía tan irritado? algo estaba pasando con él pero… ¿qué era? ¿Es que acaso esa situación realmente le afectaba tanto? es cierto que en innumerables ocasiones había tenido que intervenir entre ella y esa bola de idiotas que no aceptaban un no por respuesta, pero… ¿Por qué? ahora estaba más enfadado que nunca, tratando de olvidar esas tonterías que por un momento estaban nublando su buen juicio para adentrarse y poder tener una mejor conclusión de lo que estaba pasando.

Ya adentro se encontró con sus estúpidos compañeros rodeados por un mar de flores y con esas sonrisas idiotas que no paraban de resonar en sus oídos, y que solo un poco más y por fin le harían perder su cordura.

De inmediato regresó a la normalidad al ver la sonrisa de esa chica, que le hacía perder completamente los estribos, sosteniendo un hermoso ramo de rosas entre sus brazos, acariciándolas con tal dulzura que parecía un hada entre tanto florido adorno.

Una vez más, volvió a la realidad, pensando en el inepto que provoco tales emociones en ella y que seguro destriparía si no salía de inmediato. Notando una vez más ese cambio bipolar dentro de él rápidamente su mente trabajaba para darle un giro a sus expresiones.

—¿Qué es este apestoso infierno de flores? ¿Por fin el maldito gordo se ha muerto por indigestión? —Dijo con el rostro calmado y sus pupilas mirando el montón de flores que lo rodeaba.

Todos se giraron para mirarlo, era obvio que su querido mariscal estaba que echaba humo por la cabeza pero eran lo suficientemente listos como para hacer como si no lo notaran.

—Aún sigo vivo Hiruma—Dijo Kurita muy asustado

—Pero como es que no fuiste tú él..— Mamori preguntó extrañada si él no era el responsable del inusual detalle.

—yo no os enviaría flores maldita manager—notó el desconcierto en su mirada como si hubiera arruinando completamente la felicidad que hace unos momentos manifestaba.

—Ya veo…—estaba tan triste por saber que él no había sido, que sus ojos no podían disimular sus pensamientos, tomó ssu escoba y se dispuso a limpiar como queriendo apaciguar la nostalgia que ese tonto le había causado.

—¿Alguien podría firmar la entrega? por favor—el repartidor le entrega la orden de envió a Hiruma

—¿quién habrá enviado estas jodidas flores?—Hiruma furioso por la reacción de la manager ¿Qué esperaba? Acaso era muy importante para ella.

Un poco más serio y con el papel de entrega entre las manos notó que el que envió tan excéntrico regalo era ese rival en el que tanto había estado pensando, con una disimulada risa firmó la entrega y muy dentro de él está ese sospecho sentimiento que antes había manifestado, casi como si jamás hubiera existido desapareció. Miró a su manager desde lejos, la notaba decaída como si realmente le importara mucho que él no hubiera sido el responsable de tales presentes ¿es que tan importante era para ella?

.

.

Después del alboroto que armó la carta dirigida para Sena de parte de la manager de Hakushuu, nadie sabía exactamente qué hacer con esas flores, Hiruma les dejó hacer lo que quisieran con ellas mientras que las sacaran del club lo antes posible, una sutil indirecta para la dulce Mamori. Todos estaban muy alegres pues llevarías consigo grandes ramos de flores en especial Suzuna que era una fanática de las flores, sabía todo lo que se refería a ellas y sin querer comenzó una inusual conversación para los Devil Bats.

—¿Sabíais que las flores tienen un significado e inclusive pueden ligarse a la personalidad de una persona?—Comentó la joven Suzuna alegremente a sus compañeros mientras que unos aún están recogiendo el desorden que habían dejado esos arreglos.

—¿A qué te refieres Suzuna-chan?—Decía un confundido Sena.

—Es muy fácil, resulta que para cada persona hay una flor que la definiría.

Todos curiosos por cada palabra que pronunciaba ponían atención, inclusive el lobo solitario que se alojaba hasta en lo más recóndito de la sala escuchando todo lo que decían…

—Suzuna, yo quiero saber que flor sería—Dijo Musashi

A la legua se notaba que Musashi tramaba algo, pues antes de proponerle a la chica que le dijera que clase de flor sería él ya se veían las intenciones que tenía. En el fondo sus inquisidores ojos lo miraban con una cara de "¿a dónde quieres llegar jodido viejo?"

—Muy bien Musashi-san, déjame pensar—pensó Suzuna—¡Ya sé! Tú serias como la Azalea—Respondió la chica.

—¿en serio? ¿Y qué significa ser como la Azalea?

—La azalea corresponde a un carácter templado, firme, la misma firmeza con la que actúas tú Musashi-san, creo que por eso es la flor que más adapta a ti –Contestó con una sonrisa en los labios.

Desde el fondo se escucha un leve chasquido de lengua acompañado por una cara de burla.

—Vaya, ¿y qué me dices de Kurita?

-Ummmm… él seguro que sería la Begonia, le dan significado de Nobleza y Honestidad de su amistad, así que le vendría de perlas a Kurita.

—¡Yo también quiero saber Suzuna!–Exclamó un inquieto monta.

—La Petunia sin duda, está caracterizada por las travesuras, es como hablar de alguien que no sabe hacer otra cosa que tonterías.

—Eso te lo acabas de inventar ¿verdad? ¿Cómo es posible que te sepas tantos significados de flores?-Cuestionó el ofuscado chico encarándose hacia la chica y siendo detenido por el intrépido Running back.

—No me importa que no me creas—Dijo sacándole la lengua-

—Está bien, ahora nosotros, más vale que seas buena- Los tres hermanos hacen su aparición tratando de intimidarla.

—Brabucones, vosotros seriáis… creo que Jumonji sería Sauco, el apoyo y constancia; Tougano Dalia, Cariño y Armonía; y por último, Kuroki el Geranio, Espontaneidad e inmadurez en sus acciones.

—Haaa Haaaah Haaaaaaaaah

—Esta mocosa nos está timando—Dijo Kuroki

—¡Ya dejadla en paz! Vosotros le habéis preguntado—un calmado Yukimitsu defendía a la patinadora.

—¿Tú también quieres saber Yuki?—Preguntó la muchacha.

—No me importaría—Dijo yulimitsu con risa nerviosa—Está bien, ¿cuál sería yo?

—Flor de Iris, así como en el equipo, en tu vida, también eres la última esperanza.

—Eso es muy bueno, gracias Suzuna—Los tres hermanos miran con desaprobación y enfurecidos

—¿Qué tal tu Komosubi? ¿también quieres saber?

—MSIIIMSII—Respondió el chico en lenguaje de los poderosos.

—Serías una Rosa sin espinas, es la valentía, actuar con seguridad…

—A ver mi querida hermanita, ¡¿qué sería yo?! –interrumpió, como siempre el hiperactivo Natsuhiko.

—Desesperado hermano, serías una Hortensia, así como en tu mundo de fantasía en el real eres igual de caprichoso –En un rincón se pone girar por el desprecio de su pequeña hermana con lagrimas en los ojos.

—Aun nos faltan tres personas ¿qué tal si empiezas por sena?—Expresó el pateador a la joven.

—No sé… tal vez el seria… ummm…—Un poco sonrojada miró a su alrededor y se centró en una flor, la flor que tanto ansiaba decir—Serías un Tulipán, significa aprender de tus errores—Contestó por fin la patinadora absolutamente roja.

Mientras, en aquel lugar lúgubre, se escuchaba el característico sonido de las páginas de su inigualable libreta del mal y esa inconfundible risa macabra.

—Esperad, aún falta Mamori-san—Un desesperado monta quería saber que sería su hermosa chica de ensueño.

—Pero Mamori ni siquiera está aquí, aún sigue repartiendo flores a los profesores—Exclamó.

—Por favor…—Rogó Monta.

—Está bien, déjame pensar que se identificaría con ella, ¡sí claro! Es tan obvio… ¡El Jazmín Blanco! Amabilidad y Bondad que soportan las diferentes pasiones, se acomodan a todos los gustos y dan valor a todos los entendimientos, se mortifican por servir, y se callan para oír; jamás hieren, nada afectan y nunca ofenden: su mérito es un don del cielo.

Todos quedan pasmados es como si la estuviera describiendo esa era sin duda su dulce manager nada la describiría mejor.

En su lúgubre esquina se hunde en sus pensamientos recuerda las palabras que dijo Suzuna amabilidad, bondad hasta la palabra cielo concuerda perfectamente con su personalidad (así o más perfecta)

—Sin duda es como si estuvieras hablando de ella, pero me pregunto que será nuestro capitán…

Hiruma regresó de sus pensamientos con un extraño brillo en su mirada y los chicos atentos a escuchar la declaración de la patinadora.

—Me pregunto que será bueno… hay varias… creo que puede ser el Narciso, es el orgullo y el egois…—miró a los chicos con un aspecto de temor y miedo y dio la vuelta para encontrase con una feroz mirada desde el fondo de la casa club—¡Tal vez no! Creo que queda más la amarilis, son la encarnación de las ganas de ganar—Determinó una asustadiza Suzuna.

Sin previo aviso la puerta se abrió asustando a más de uno. La linda Mamori apareció después de un buen rato ausente preguntándose por qué todos estaban tan serios. De pronto, el comándate del infierno se levantó y les anunció que era hora de irse, pues un rato más y Sena tendría una cita a la que debería asistir a toda costa.

Mamori llevaba unos ramos de flores muy pesados entre las manos y los caballerosos Sena y Monta decidieron ayudarla a llevarlos hasta su casa, después de todo Mamori era también una fanática más de las flores.

Mientras todos se retiraban, el malhumorado Quarterback se fijó solo en una flor esa que no podía sacar de sus pensamientos desde que empezó esa estúpida conversación. Él hizo su tarea y se puso a investigar por sí mismo, y vaya si lo que encontró le serviría de mucho, al igual que lo dejó desconcertado, tal vez la única flor que lo identificaba más que el narci….. no, no ese no, la amarilis era esa...

Tomándola entre sus manos miró a su al rededor rectificando que no hubiera nadie que pudiera ver ese bochornoso momento.

El ruido de la puerta al abrirse lo sorprendió dejando a un Hiruma petrificado en su lugar y a una anonadada Suzuna, que acababa de entrar por la puerta, intercambiando miradas con el demonio. Mirándose fijamente el uno al otro sin pensarlo, Suzuna posó su mirada en lo que estaba agarrando Hiruma sin parpadear. Un sonrojo se empezó a apoderar de sus mejillas y su antenita detectora de romance comenzó a descontrolarse por completo.

—Eso es… antes de que pudiera pronunciar algo, Hiruma cubrió su boca con la otra mano y la encañonó con una de sus preciadas armas mirándola con una expresión sería que mataría a cualquiera de solo un vistazo.

—Así que tulipán ¿eh?—la miró aún más de cerca.

Suzuna por su parte estaba a punto de desmallarse preguntándose qué significaba todo eso adónde quería llegar él.

—Declaración de amor es lo que significa el tulipán ¿no es así…?—Suzuna más roja que un tomate no puede mentirle, era más que obvia por su reacción.

—Lo sabías ¿verdad? ¿Ahora qué? ¿Me amenazaras?—Dijo con lágrimas en los ojos amenazando con desbordarse.

—Te propongo un trato… yo lo olvidaré lo del tulipán si tú también pierdes la memoria sobre esto.

Hiruma y su confianza no le podrían fallar, después de todo, aunque no lo pareciera, tal vez él era el más nervioso de los dos porque se revelara su obscuro secreto.

—Hecho. No le diré nada a nadie—Suzuna lo vio dirigirse a la salida con sus flores dentro de su maleta así nadie se daría cuenta—Por cierto You-nii… sabes lo que significan ¿no? esas flores son…

—Creí que perderías la memoria—Le dijo con una tenebrosa voz.

—Claro, no vi nada

Una vez Hiruma se había ido ya, un poco más calmada no pudo evitar pensar en lo que acababan de ver sus ojos, estaba más feliz que nadie, quién diría que en leguaje de las flores Hiruma sería más sincero y reconocería algo que ni golpeándolo hasta la muerte afirmaría, daba vueltas de gusto en todo el club por su maravilloso descubrimiento y pensaba en lo afortunada que era Mamori.

—Lilas, el nacimiento del amor—Dijo Suzuna con una sonrisilla traviesa—Deberías ser un poco más sincero You-nii… y yo un poco más valiente.

El pateador mientras tanto miraba como se alejaba ese necio demonio.

—Solo un poco más y Hiruma…—Decía su inseparable amigo desde la esquina de la casa club— Este es solo el principio…

.

.

Dedicado al Aniversario Primer Aniversario de "Fanfiction HiruMamo- Fan, Lectoras y Autoras"

Tema: Flores

Autora: Robin-chuan

.

Este es el Cuarto shot de la recopilación de "Fanfiction/Hirumamo-Fans lectoras y autoras" con motivo del primer aniversario del grupo.

¡Próximo viernes quinto y último one-sho del aniversariot! ¡"No es una excusa" de Kyrie Hawktem! ¡Ya-ha!