¡Vacaciones al fin!
La revelación de la mente malvada
Comienza un nuevo día, Blue empieza su mañana con la misma rutina de siempre: levantarse, bañarse, desayunar y prepararse para trabajar. Sale de su departamento para ir al trabajo, en el camino, se encuentra con Qkidna.
—¡Qkidna! ¿Qué haces por aquí? ¿Y la escuela?
—Al fin salimos de vacaciones, ¡oh yeah!
—Genial, y ¿a dónde vas?
—No sé… bueno, es que acabamos de salir ayer y no tengo planes.
—No me caería mal un poco de compañía en la pizzería —dijo, rascándose detrás de la cabeza.
—¿Tengo que trabajar?
—Nop…
—Entonces vamos.
Ambos llegan a la pizzería, pero hay más trabajo que nunca.
—¡Blue! ¡Al fin llegas! —lo interceptó un empleado muy agitado— ¡Necesitamos ayuda en la cocina y nos faltan repartidores!
Blue pone manos a la obra, mientras tanto, Qkidna ordena una pizza especial y se sienta en una mesa a ver la televisión. Y así pasa toda la mañana hasta que llega la hora del descanso. Blue y Qkidna se ponen a comer.
—Buena elección, pero, ¿tienes dinero para pagar, verdad?
—¡Oh, Blue, please!
—Qkidna…
—De acuerdo, no tengo dinero.
—No importa, yo invito, por hoy.
—Muchas gracias, Señor.
—¿Oye, y Katly?
—Se fue de compras con una amiga, se fue a gastar todo el dinero de su beca.
—¿Está becada?
—Sí, ya sabes, esas cosas que te da la escuela por ser un cerebrito… y ahora que lo pienso, tú no puedes ir a la escuela por falta de dinero, ¿verdad? Con una beca tal vez podrías ir con nosotros.
—Mmm… puede ser, lo pensaré.
De repente, el jefe sale de su oficina.
—Blue, ¿puedes venir a mi oficina un momento por favor?
—Buhh, te atraparon, serás despedido.
—Cállate, espera aquí.
Se levanta, dejando la pobre pizza a merced de su amigo para atender el llamado de su jefe.
—Blue, estaba pensando y he tomado una decisión: has estado trabajando mucho y…
—(Me va a despedir, no, me va a dar un aumento, no, me va a… ¡ya, dígame!)
—He decidido que lo mejor es que te tomes unas vacaciones.
—¿Eh? ¿En serio? Espere, no se tratan de unas "vacaciones permanentes", ¿o sí?
—No, es en serio.
—Eh, increíble… muchas gracias, señor.
—Toma tu última paga. Regresas en un mes, el dinero de este cheque te alcanzará hasta entonces.
—Sí, lo haré, gracias de nuevo.
Blue sale muy emocionado de la oficina, regresa a la mesa con Qkidna.
—¿Y cómo te fue?
—Me despidieron y me recontratarán en un mes.
—¿Qué cosa?…
—Que yo también estoy de vacaciones.
—¡Oye, qué bien!
Justo en ese momento, llega Katly, con un montón de ropa nueva y toda llena de adornos.
—Hola, chicos.
—Te acabaste toda la beca en un solo día —se burló el naranja.
—No, solo la mitad, aunque igual sí me compré la ropa más cara que había en la ciudad.
—Estaban en oferta, ¿no?
—Sí, ji, ji.
Entonces también llega Alvin, con un par de tenis nuevo.
—Hola, iba pasando y vi a Katly llegar, así que vine a saludar.
Todos saludan, excepto Qkidna, quien solo hace un ademan con la mano.
—Miren lo que acabo de terminar, patines flotadores.
Los patines de Alvin no son una gran novedad, en la planta de los pies tiene unos pequeños propulsores que te elevan un poco del suelo, permitiéndote patinar en el aire, solo te elevan un máximo de 15 centímetros del suelo. Estas cosas ya están a la venta en otras ciudades más modernas.
—Genial.
—Qué lindos.
—Tengo hambre —dijo el erizo naranja, indiferente de lo que haga o diga el armadillo, como siempre.
—Te acabas de comer una pizza entera… solo me dejaste comer tres rebanadas.
—Qkidna, deja de ser tan grosero.
—No importa, chicos —dijo Alvin, restándole importancia a Qkidna.
De repente se ven a muchos policías dirigiéndose a toda velocidad hacia el lado norte de la ciudad.
—¿Qué estará pasando?
—Hmm, creo saber qué pasa, vamos a ver.
—No creo que sea buena idea.
—Vamos, ¿a qué le tienes miedo? —se burló el naranja.
—M…Miedo, ¿yo?
—Bien, entonces vamos.
Alvin traga algo de saliva, pero decide seguir a los chicos. Los cuatro siguen a los policías, y cuando llegan al lugar, están un gran número de patrullas rodeando una enorme máquina en forma de cubo. Sobre la máquina, se encuentra un halcón color gris que viste con una bata blanca, se ve algo maduro, pero en realidad ha de tener alrededor de 60 años (30 años humanos). En su rostro se ve mucha confianza.
—Señor, tiene 5 minutos para bajar de ahí.
—¿O si no, qué?
—Nos veremos forzados a abrir fuego.
—Por mí está bien. Vamos, inténtenlo.
—Eh… entonces, ¡fuego!
Todos disparan, pero las balas no afectan para nada la estructura, además, de nada sirve disparar a él, pues hay un campo de fuerza protegiéndolo. Actualmente las armas de fuego (o armas físicas) se siguen usando muy a menudo, pero a veces son reemplazadas por armas de energía, las cuales tampoco están haciendo un mínimo daño.
—Como pueden ver, estoy completamente a salvo en esta máquina, será mejor que me escuchen.
Entonces se abre una compuerta y empiezan a salir robots de gran estatura que rodean a todos los policías, son simples máquinas de combate.
—¿Quién es usted?
—Permítame presentarme: soy el Dr. Albert Genevil.
—¡Genevil!, él es quien envió aquellos robots.
—Así que él es la "mente maestra" detrás de todo —dijo Qkidna.
La policía no sabe qué hacer. Blue decide poner manos a la obra, salta y usa un Ataque Tele-dirigido en serie para algunos robots.
—¿Hm?… Ah, sí, el erizo que logró destruir mis otros robots, ya ansiaba conocerte, ¿cuál es tu nombre?
—Mi nombre es Blue Jethog, ¿quién eres y qué es lo que quieres?
—(¿"Jethog"?)… Verás, soy un científico e inventor, mi intelecto está sobre el de todos ustedes, así que he decidido que lo mejor es que alguien con mi gran intelecto gobierne la ciudad, luego la región, y por último, el mundo.
—Pero qué idea tan más cliché y más estúpida, yo creo que…
—¡¿Qué?! ¿¡Intelecto superior!? ¡Yo soy el más inteligente aquí! —gritó Alvin.
—Ay, no —dijo Katly, preocupada…
—¿Quién…? Oh, como si fuera importante…
—¡Mi nombre es Alvin Stius! ¡Y yo soy el más inteligente!
Nadie sabe cómo reaccionar, la situación pasó de ser algo serio a ser algo incómodo.
—¿Stius? Luego te atiendo. Como sea, Jethog, he preparado algo especial para ti.
De la máquina salen muchos más robots y comienza una batalla. Los robots están armados con armas láser y se mueven muy rápido, pero Blue logra destruir algunos con Ataques Tele-dirigidos. Katly decide unirse a la pelea usando Puño Sombra sin tomar en cuenta que sus ataques no harán suficiente daño.
—Ay, rayos, ¿ahora qué?
—Traten de hacerlos chocar entre sí —dijo Qkidna.
Entonces, Blue y Katly comienzan a burlarse de los robots y ellos tratan de embestirlos, pero los esquivan y hacen que choquen unos contra otros.
—Je, je. Todo un clásico.
—También deberíamos intervenir.
—¿Qué sugieres que hagamos? Niño genio. Además, ellos lo tienen todo controlado.
—Pero…
—¡Ahh! ¡Estoy exhausta!
—¿Tan rápido? Katly, no estás en forma. Tendré que acabar con todos de una buena vez.
Blue carga el Spin Dash mientras Katly distrae a los robots restantes, entonces, sale disparado y los atraviesa uno por uno a gran velocidad, sin importar la distancia que están unos de otros.
—Impresionante, sin duda, algo muy impresionante, pero, es hora de ponernos en serio.
Genevil entra en la gran máquina, entonces, ésta se transforma en un enorme robot cuadrado armado con misiles, armas láser y sus poderosos puños.
—Ese sí es enorme.
—Hay que hacer algo.
—¿Cómo qué? Si no pudimos hacer nada con unos robots de tamaño normal, ¿qué podríamos hacer con este?
—"Ahora les mostraré mi verdadero potencial" —se escuchó la voz del científico dentro de la máquina.
Genevil ataca con una ráfaga de golpes que Blue apenas puede esquivar, Katly se hace intangible, pero el temblor del suelo la hace perder el balance y regresa a la normalidad, está a punto de ser golpeada pero Blue llega a toda velocidad y la saca del camino.
—Oye, Kat, creo que de esto me encargo yo. Tú quédate aquí con los chicos.
—Pero, Blue…
—He dicho que te quedes aquí.
Katly no tiene más opción que obedecer, el héroe regresa con Genevil. El robot empieza a disparar con los láseres de sus manos, Blue los esquiva, así que la gran máquina comienza a disparar proyectiles, el erizo apenas puede con todo eso junto. Genevil aprovecha los proyectiles y los láseres como distracción y le da un fuerte golpe, mandándolo a volar. Blue se estrella con un muro.
—¡No!
—¡Diablos!
—Auch…
—¿Has tenido suficiente, o quieres más?
Blue cae al suelo.
—Argh… ja, ja. Aún no he terminado —se levantó—, ¡vamos, tengo más!
—Increíble, este chico es muy duro —dijo Qkidna, admirado.
—Para nada, los que tienen poderes de cualquier tipo suelen ser ridículamente resistentes —explicó Alvin.
—(Aun así, su resistencia es muy alta como para tratarse de un novato.) —Genevil los escuchaba.
—(Debo encontrar la manera de acercarme, pero me lanza demasiados misiles… Ya sé, tratare de que se dirijan a él.)
—Entonces, quieres más, pues esquiva esto.
La gran máquina dispara más proyectiles a Blue, así que él corre a toda velocidad y pasa por en medio de todos, los misiles dan la vuelta, Blue se dirige hacia el robot, se barre por debajo y los proyectiles regresan con él, dañándolo considerablemente, pero no por completo.
—También es todo un clásico.
Genevil siente el daño, pero por alguna razón sonríe, aunque lo disimula.
—Eres muy astuto, pero aún me queda mucho más para darte.
El robot une sus manos, éstas se desarman para juntas crear un gran cañón, el cual comienza a cargar energía.
—"¿Y ahora qué?" —exclamaron todos.
—Oh no, va a lanzar un rayo.
—"¡¿Un rayo?!"
El robot dispara un enorme rayo que destruye todo a su paso, el ataque fue tan rápido que Blue apenas lo esquivó, pero se tropieza y se lastima un tobillo. El ataque dejó un gran rastro por toda la calle.
—Rayos…
—Y ni siquiera lo cargué por completo, veamos qué pasa si lo hago.
El robot empieza a cargar de nuevo.
—Ahora sí no la cuento.
—¡Por poco lo olvido! —gritó Alvin.
—¿Qué?
—No hay tiempo.
Alvin enciende sus patines y avanza rápidamente hacia el erizo, le arroja algo.
—¡Blue, ten!
—¿Alvin?
El chico atrapa el objeto y lo observa, resulta ser un Anillo Dorado, muy difíciles de encontrar en estos tiempos.
—Absorbe su poder, ¡rápido!
—Sí, ¡gracias!
Blue aprieta el Anillo y lo absorbe completamente, sus guantes —celestes— comienzan a brillar con un poco más de intensidad. El robot dispara un rayo realmente poderoso, pero Blue lo esquiva a toda velocidad, entonces se pone a cargar el Spin Dash de una manera mucho más rápida y eficiente, llegando al máximo enseguida. Sale disparado hacia el robot, destruyéndole un brazo, es decir, la mitad del cañón. El erizo da media vuelta y le destruye el otro brazo, luego salta y ataca al robot con una ráfaga de Ataques Tele-dirigidos, dañándolo gravemente. La máquina ya no puede pelear más, Genevil se da cuenta de que no tiene otra opción más que huir. Sin embargo, a pesar de todo esto, el científico no parece preocupado para nada, de hecho, ríe un poco para luego mostrarse serio.
—Esto no ha termina aquí. Antes de irme, les dejaré un pequeño regalito.
El robot se parte en dos y Genevil escapa en una nave en forma de Pez chupador —o pez limpiador—. La máquina se convierte en una bomba de tiempo, cuya explosión será en 3 minutos y contando. Albert escapa en su nave, desapareciendo por la altura.
—¿Es una broma? Este si es un científico loco —gritó Qkidna.
—Hay que salir de aquí.
—Pero —habló Katly—, no podemos dejar esta bomba aquí.
—Creo que puedo desactivarla, o por lo menor reducir el nivel de la explosión.
—¿Y qué esperas?
—¡Alvin, no! ¡Es muy peligroso! ¡¿Y si no lo logras?!
—Claro que lo lograré, Katly, le demostraré a ese científico que soy el más inteligente.
Los tres se van a un lugar seguro mientras Alvin trata de desactivar la bomba. Pero le toma demasiado tiempo. A treinta segundos de la explosión…
—No lo logrará, tiene que salir de ahí… o pensándolo mejor… déjenlo ahí.
Katly le pega a Qkidna por eso.
—¡Alvin, olvídalo, sal de ahí y vayámonos!
—Sé que puedo, solo necesito un poco de tiempo.
—¡Solo quedan 10 segundos!
—Se acabó, voy por él.
Blue corre a toda velocidad y agarra a Alvin del brazo.
—¡Espera, puedo hacerlo!
—Déjalo, hay que irnos ¡pero ya!
Se lo lleva. La bomba explota, pero esto solo dejó un enorme hoyo en el suelo gracias a que Alvin al menos pudo reducir la fuerza de la explosión.
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Después de eso, cae la noche, las autoridades cierran la calle para reparar los daños, así que los chicos se van del lugar.
—Oye, Al, ¿de dónde sacaste ese Anillo?
—Siempre procuro traer uno conmigo por si acaso, tengo una bóveda llena en mi casa. Verás, todos los años, convenzo a mi madre de dejarme ir de viaje unos días a lugares donde sé que aun abundan los Anillos Dorados.
—Debes invitarme alguna vez. Bueno, gracias por tu ayuda.
Blue comienza a bostezar, así que luego de un rato, se despide para volver a su departamento, Katly hace lo mismo poco después. Qkidna y Alvin siguen caminando, ya que ambos viven cerca.
—Oye, Qkidna, ¿qué clase de armas te gustan?
—¿Ah? ¿A qué viene esa pregunta?… No sé, creo que prefiero usar mis puños, o usar algo para golpear… ¿Por qué?
—No, nada, curiosidad. Bueno, me voy.
Alvin enciende sus patines y se va rápido a su casa.
—(Este fue un día muy raro y agitado, seguro ese tal Genevil regresa, estás serán unas vacaciones muy extrañas. Vaya que es molesto no poder ayudar en nada…)
Información Extra
Los Anillos Dorados son una fuente de poder bastante escasa en estos tiempos, su energía puede ser absorbida por cualquier ser vivo y también puede ser utilizada en máquinas. Los Anillos Dorados son los mismos que aparecen en los videojuegos y el ánime de Sonic, son del tamaño de la palma de la mano, su energía se utiliza para diferentes cosas como aumentar el poder de un ataque, o curar una herida, el efecto depende del número de anillos utilizados. En las máquinas sirve como fuente de poder o para potenciar alguna función en específico. Actualmente se encuentran muy escasos, pero originalmente eran la fuente de energía principal usada en Mobius.
Los nuevos poderes #4
Grupo Elemental: Seres Eléctricos
A estos mobianos les corre electricidad por las venas, suelen tener mucha energía la mayor parte del tiempo. A muchos se les paga para crear Esferas Eléctricas que se usan como baterías para instalaciones grandes por largo tiempo, así no se consume electricidad que contamine. Recibir un ataque directo de estos seres puede llegar a ser muy letal, y la mayoría de sus ataques suelen tener la parálisis como efecto secundario.
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"La espía"
