HOLA CHICOS, ANDO OTRA VEZ POR AQUI, YA SE QUE LES PROMETI UNO DIARIO PERO QUE HACER, MI MARIDO ACCIDENTALMENTE (QUIERO CREER), BORRO TODOS LOS CAPITULOS QUE LLEVABA, PERO TERMINE DE ESCRIBIR EL CUARTO Y AQUI LO TIENEN ESPERO Y LES GUSTE, EL CARACTER DE MIRANDA NO ES EL MEJOR PERO BUENO, GRACIAS A TODOS LOS QUE PASAN A LEER, COMENTEN POR FIS PARA SABER QUE LES PARECE, AUNQUE SEA PARA TIRARME UN AVADA POR ALGO TAN MALO. RECUERDEN EL DISCLEIMER PORFIS

PRIMER DIA DE CLASES

Y lo logro, descanso mucho, esas pociones solo pudieron haber sido hechas por Severus Snape, Miranda sabia que él era un excelente pocionista, lo tenia en la sangre, tenia un talento nato, en su cabeza pasaba la idea de ayudarlo a darse a conocer, podía ser algo mas que un mortifago indeseado, no entendía como era que nunca quiso salir de ese castillo, darse a conocer ante todo el mundo, algo había oculto, el solo se había truncado su gran carrera, antes de unirse a los mortifagos, los dos había soñado con un futuro brillante, no juntos, pero si dedicados a lo mismo, a las pociones, ella también las amaba, habían pensado realizarlas para San Mungo, en una de esas hasta ganaban el premio Flamel juntos, deja de soñar y levántate ya, pensaba miranda, pero tenia tantas ganas de quedarse ahí en esa cama, buscaba su aroma entre las sabanas, sabia que estaba en la cama donde él había dormido muchas noches atrás, buscaba su aroma, necesitaba tenerlo cerca, el beso que se habían dado había sido como tocar el cielo con las manos, pero sabia que no podía hacerse ilusiones, en cuanto se vieran abría mil y una escusas y no quería escucharlas, voltio a ver el reloj y ya era bastante tarde, así que salió de su cama y se dispuso a darse un buen baño, uno largo, con agua muy caliente y muchas hierbas para poder relajarse y enfrentar lo que viniera, así fuera el mismísimo Snape. Una hora en el baño, y dos frente al espejo le bastaron para quedar como nueva, vestía un formal pero elegante traje negro, con falda y saco, aunque formal, su figura se resaltaba muy bien, y su túnica, mejor sin túnica pensó, no quiero parecerme a ese murciélago de las mazmorras, pensaba.

Camino directo al gran comedor, no quería encontrarse con el, no era que le molestase su presencia, al contrario quería tenerlo para ella la mayor parte del día, solo que el beso, maldita sea, para que lo había besado, todo seguiría como antes pero ahora ese beso los involucraba. Metida en sus pensamientos y como caminaba viendo el suelo, choco irremediablemente con esa persona a la que se había dispuesto a evitar, y otra vez estaba entre sus brazos, la había sostenido para no dejarla caer.

- Gracias – Le dijo mirándolo a los ojos un poco abochornada

-No seas tonta para la otra fíjate por donde caminas, sigues igual de imbécil- Le dijo Mirándola con desdén como si fuera un bicho raro.

-¿Qué te pasa?, ni a ti ni a nadie le voy a permitir que me hable así ¿entiendes?

-Entiende tú que yo te hablo como yo quiero.

-Eres un maldito imbécil

-Si, pero soy el director, y aquí mando yo, y si no quieres que..

Miranda se dio la media vuelta y lo dejo hablando solo, cosa que como ya sabemos enfureció a Severus. Antes de que pudiera alejarse la tomo del brazo y la hizo voltearse, la coloco justo enfrente de él, la sujeto por la cintura con fuerza, era muy delgada y no podía zafarse, estaban a la mitad del pasillo principal, cerca del gran comedor, todos los observaban y a el eso no le importaba.

-Suéltame imbécil- Forcejaba demasiado y no conseguía nada

-Ayer no me pedias que te soltara ¿verdad?

-Déjame, que todos nos están viendo y no quiero hacerme fama de ser la que pone "contento" al director

-Nadie pensaría eso, todos saben que tengo buenos gustos

-Idiota, eso es lo que eres, un imbécil, arrogante, estúpido

-Te duele que te diga la verdad, eres tan amargada que por eso nadie se a fijado en ti

-Amargada yo, mira quien habla ¿Quién es el amargadito aquí?

-Seguro estoy que estas sola porque nadie te a aguantado

-Seriamos dos, nadie a querido estar contigo por lo miserable que eres, por eso Lily decidió

Se dio cuenta que esa pelea los estaba llevando a terrenos en los que ella saldría perdiendo, así que prefirió callarse y dar por terminado eso

-¿Decidió que?

-Apartarse de ti, y sabes que me alegra mucho, no podría haber vivido con un imbécil como tu, James era tan diferente, era el mejor

-Cállate si no quieres que

-Que ¿Qué? Me vas aventar una Avada Kedavra para callarme, déjame ir ya, no quiero hablar mas, estamos dando un espectáculo

-No te vas a ir hasta que me escuches

-Impídelo

-¡Petrificus Totalus!

-¡protego! Que te pasa deja de

-¡Rictusempra!

-¡Protego!

-¡Atadura de Lengua!

El hechizo de Miranda, dio en el blanco, había acabado con el problema, Severus no podía hablar mas, se dio la medio vuelta y camino directo al gran comedor, Minerva se acercó a Snape, conjuro el contra hechizo y le pidió que tuviera cautela era el director y no podía dar ese tipo de espectáculos, se dieron la media vuelta y caminaron hacia el comedor, se acercó a Miranda y le susurro en el oído.

-Siéntate a un lado de mi, y en cuanto termines de dar tus clases te quiero en mi despacho, y es una orden, y esto me lo pagaras caro

-No te tengo miedo

-deberías

-No le tengo miedo ni al mismísimo Voldemort

Los están observando todos ¿pueden dejar de comportarse como niños inmaduros?- Les decía Minerva muy molesta

-Silencio a todos por favor solo quiero informarles que a habido un cambio en el curso, el profesor Horace Slughorn será el nuevo maestro de DCAO ya que por mi cargo, me es imposible seguir siendo su profesor, la señorita – lo dijo con desdén y asco- Miranda Warnock será su nueva maestra de pociones, además, también es la nueva jefa de la casa de Slytherin

-¿Cómo que jefa de Slytherin?

Hizo un ademan de que guardara silencio, cosa que hizo porque no quería dar un espectáculo, - con que esas tenemos pensó- pobrecitas serpientes, odiaran a su profesor por haber hecho esto, nunca podrán llevarse la copa de la casa, no siendo yo la jefa.

El desayuno transcurrió lo mas tranquilo posible, una que otra ironía por parte de Severus y Miranda, era imposible tenerlos juntos sin que se estuvieran peleando, pasaron tres horas, y fue momento de la primera clase de Miranda, empezaría con Slytherin y Gryffindor de séptimo año, prepararían veritaserum, y estaba dispuesta a bajar los puntos necesarios para empezar hacer sufrir a las estúpidas serpientes.

Las Clases en las Mazmorras

Hola chicos como ya menciono el profesor Snape, yo soy su nueva maestra de pociones, mi nombre es Miranda Warnock, pero me pueden llamar profesora Miry, creo que tengo que mencionarles que di clases en una escuela muggle así que estoy acostumbrada a tratar niños temperamentales como ustedes, pondré mis reglas, el que no piense acatarlas es mejor que ni se aparezca por esta clase, para empezar y como regla base, en esta sala la única varita que se usara es la mía, así que es mejor que todas las demás se queden en sus bolsos, solo se dedicaran hacer sus pociones, el que este platicando será expulsado y no habrá derecho a éxtasis por lo tanto tendrá que cursar mi materia de nuevo, tres faltas seguidas y están fuera, repetirán la materia, los quiero bien vestidos y con un compañero para trabajar, todos sus trabajos serán evaluados en parejas, espero que estén de acuerdo, si no lo están, es cosa que no me interesa, aquí todo eso se va a cumplir ¿entendido?

-Me da miedo- Comento Neville

-Es peor que Snape- Le dijo Simus

-Simus, Neville guarden silencio, 10 puntos menos para gryffindor por cada uno, y si, tengan miedo soy peor que Snape, ahora saquen sus libros, prepararemos veritaserum, el que logre hacer el suero de la verdad, pasara mi materia con E, y tendrá lo mismo en sus Éxtasis, así que esmérense mucho, abran sus libros en el tema Veritaserum, tienen 15 minutos para leerlo y pasado ese tiempo recibirán las nuevas indicaciones.

No habían pasado ni 10 minutos cuando se escucho que alguien entraba en el salón con violencia, la puerta había producido un estruendo muy fuerte que había hecho que mas de uno se asustara demasiado, a punto de tirar los libros lejos de ellos, ahí estaba otra vez, su amiguito Severus Snape

-Malfoy necesito hablar contigo, sal para que lo hagamos

-Profesor Snape esta en mi aula y aquí la que mando soy yo, así que usted hablara con el Sr. Malfoy hasta que termine mi clase

-Lo hare ahora y ninguna profesora me lo va a impedir

-Malfoy permanecerás en tu lugar, si mueves un musculo te quedaras sin 100 puntos y sin derecho a presentar tu éxtasis ¿entendido?

-Malfoy ven aquí ahora

El chico sin saber que hacer se dispuso a levantarse para caminar hacia Snape, era su padrino, le tenia un poco de respeto su madre le había dicho que lo obedeciera en todo, se levanto y camino hacia él, cuando escucho la voz de su profesora quien gritaba coléricamente.

-100 puntos menos para Slytherin, Sr. Malfoy y no tiene derecho a realizar sus éxtasis,

-Tu no puedes hacer eso- Le dijo Snape levantándole la voz

-Ya lo hice, y si no te retiras soy capaz de quitarle a Slytherin todos los puntos que le quedan

-Tu no puedes hacer eso, es tu casa

-Es la tuya, a mi ni siquiera me preguntaste si aceptaba ese cargo

-Te quiero ver hoy en la noche en mi despacho, necesito hablar contigo, ¿iras?

-Te veo ahí, ahora si me permites, tengo que continuar con mis clases

Severus Snape salió de el aula de pociones, enojado y como alma que lleva el diablo, Miranda se había dejado ver mas fuerte, pudo escuchar el ohhh que produjo en el salón que el profesor Snape obedeciera la recomendación de Miranda, -esta me la pagara – pensaba.

Y así transcurrió toda la tarde, ella daba sus clases y a cualquier movimiento en falso de cualquier alumno, fuera cual fuera su casa restaba puntos, se dejaba ver como una profesora a la cual le gustaba la disciplina y el orden, pero todos sabían que andaba de mal humor por los encontronazos con el director.

Pasaron las horas, cuando por fin termino su clase con el último grupo que tenia en el día, se dispuso a salir a cenar al gran comedor, tenia mucha hambre, y comenzaba a tener un dolor muy fuerte, parecía que sus episodios de gastritis crónica habían regresado, al llegar se dio cuenta que todos ya estaban en la mesa y el único lugar vacío era el de Severus Snape, no quería estar cerca de él, su actitud en el día había sido no muy buena, sabia que haberle hecho frente ante todos no había sido bueno, pero no le quedaba otra opción, había que cenar, se sentó junto a él y comenzó su cena sin mirarlo, ni dirigirle la palabra , al terminar escucho como le susurro al oído.

-Te espero en mi despacho en 10 minutos- Sin despedirse de nadie se levanto de la mesa y se fue

-Sé que hoy será una noche larga, así que al mal paso darle prisa

Se levanto de la mesa, camino hacia la entrada del despacho dijo la contraseña y entro, toco la puerta y pudo escuchar su voz

-Pasa, te estaba esperando…

solo para hacer esto un poco mas entendible, puse en negritas las veces en las que habla Miranda, y en cursiva (o intento de cursiva), donde habla Severus Snape, espero subirles pronto el siguiente capitulo.

Ruth Snape