Levi... ¿¡Celoso!? :O
Era casi de madrugada, después de aquel beso, la noche había pasado demasiado rápido.
El color azul oscuro de la noche iba cambiando lentamente a los dulces amarillos y naranjas de la madrugada. En definitiva se podía observar como el día iba empezando, como los pájaros iban despertando, y como el sol empezaba a abrigar a la humanidad con su calor.
Esto no era sorpresa, ya que todas las mañanas eran igual, incluso en las mañanas de invierno.
El sol representaba calor, vida, felicidad, más para un hombre, en aquella mañana solo podía significar dolor y pérdida.
"El ritmo cardíaco de la paciente está demasiado bajo"
"A perdido demasiada sangre"
"La sensibilidad de sus piernas se fue por completo"
Los rayos de aquella mañana iban entrando por una pequeña ventana de uno de los hospitales del ejercito. Todas las mañanas, o más bien, todos los días y a todas horas, la atmósfera era la misma. Al entrar a aquel edificio podías sentir como la muerte te iba abrigando, podías sentir como la muerte decidía si matarte de un momento, o lenta y dolorosamente.
"Las piernas están demasiado lastimadas, y con la infección..."
"...solo nos queda amputarlas"
Realmente no había diferencia entre el exterior de aquellas murallas, y edificios como este. En un lugar podía haber el nacimiento de hermosas criaturas, mientras en otros, de grandes y asquerosos puercos. En uno la raza humana dominaba, mientras que en otro, la titanesca prevalecía. En un lugar podías sentir la compañía de seres queridos, mientras en otro, la amistad era muy poco común. Estos dos lugares tenían varias diferencias, pero lo que los hace tan parecido, es que comparten algo que no va a acabar en bastantes años, y de hecho, tal vez nunca. En los dos veías cómo gente cercana a ti se iban alejando hacia el más haya, veías cómo su sangre derramada te iba diciendo que era hora de separarse, de separarse y nunca más volverse a ver.
"¡Doctor la infección ha llegado hacia el corazón de la paciente!"
No
Un sargento escuchaba cómo una valiente mujer iba perdiendo la vida, justo enfrente de sus ojos.
"El ritmo cardíaco a vuelto a bajar"
Levi escuchaba cómo la mujer que le había confiado su vida en el, iba siendo llevada hacia el olvido.
"¡Doctor el corazón de la paciente acaba de parar!"
No
"La estamos perdiendo"
Unos ojos grises se encontraban cerrados, cerrados esperando que al abrirlos, todo esto fuera una pesadilla.
¡Vamos Ackerman! Tienes que vivir, se repetía una y otra vez.
"Despejen"
Se podía escuchar cómo aquellos pedazos metálicos hacían choque cada vez más con el pequeño y débil pecho de la joven.
"Pongan más energía, ¡Si no hacemos algo la mujer morirá en menos de un minuto!"
La sangre cubría por completo aquella camilla de hospital, que en vez de ser blanca como esperanza, era roja oscura cómo de muerte.
Ackerman ¡no puedes morir de una forma tan estúpida!
Situaciones cómo esta no eran nuevas en la vida de un soldado, y mucho menos en la vida de el sargento Levi. Desde niño había visto la sangre de gente cercana a el ser derramada. Desde niño había visto la crueldad del mundo. Desde niño había tenido que enfrentar, luchar, y aveces hasta comprender a la muerte.
¿Entonces por que este dolor parecía nuevo?
Una mano del sargento se encargaba de cubrir su mirada, mientras la otra estaba en forma de puño, más al mismo tiempo temblando.
¡Ackerman!
Este dolor era definitivamente diferente, Levi no sabia explicarlo, solo sabia que era diferente.
"¡Doctor!"
No, no no no, esto... esto no puede ser verdad.
Este dolor consumía todo su ser, era como estar caminando descalzo en el jardín del diablo.
"Doctor"
Esto es un sueño, una pesadilla, ¡Tiene que serlo!
Otra vez, situaciones como esta eran enfermamente común en la vida de Levi, ¿Entonces por que rayos dolía tanto?
"Mikasa Ackerman, hora de muerte, 5:10 am"
La pequeña esperanza que mantenía de pie a Levi, lo acababa de tumbar justo al suelo frío del hospital.
"Es hora de avisarle a la familia"
¿Alguna vez has sentido, como la muerte se acababa de llevar tu alma, pero seguías respirando? Levi en definitiva había sentido esto en varias ocasiones, más nunca tan real como en aquella mañana.
Las lágrimas que salían de la mirada fría del sargento, iban caminando y marcando lenta, y dolorosamente toda su alma. Levi no recordaba haber sentido lágrimas de sangre tan reales.
"¡Mikasa!" grito en un llanto de agonía.
Hanji Zoe se encontraba caminando por los pasillos de aquel hospital, iba a ir a la cafetería, pero paro al ver la conducta extraña de un hombre.
"¡Levi!" Hanji se asustó bastante al ver como se encontraba su amigo.
Es la primera vez que lo veo así.
"Levi... Levi... ¡Levi!"
La científica no sabia que hacer, no sabia si dejar así al joven, o llamar a alguien, o interferir.
Muchas personas al ver la condición del sargento, hubieran actuado de forma segura y delicada.
Pero bueno, es Hanji.
La científica fue hacia un escritorio cercano y decidió tomar un pequeño objeto de este, si, esta es buena elección pensó mientras se sonreía hacia ella misma.
Lentamente se fue acercando hacia Levi, y cuando llego a el, dejo caer toda el agua de la botella sobre el.
"¡NO!" fue lo primero que dijo, o más bien grito Levi al despertar.
Todo se veía demasiado confuso ante la mirada de el sargento.
¿Donde rayos estaba?
No, más bien, ¿Por que estaba ahí?
¿Qué había pasado?
¿Y Ackerman?
"Ackerman" pronuncio Levi en un susurro.
"¿Huh?" expresó de forma confusa Hanji, sin embargo la científica había alcanzado a escuchar lo que susurro el sargento.
Estaba temblando demasiado mientras dormía. Debió de haber tenido una pesadilla, una donde Mikasa se veía involucrada, mmm... interesante.
La cara de Hanji se había transformado de una traviesa, a una mucho más traviesa.
"Levi, perdona por haberte despertado, pero ocupo que te cambies, no tenemos mucho tiempo" dijo Hanji de forma bastante seria.
"¿Tiempo de que?" Levi había regresado a su típico humor de aburrido y cortante.
Hanji puso una cara de suma sorpresa al escuchar aquellas palabras.
"¿Por que pones esa cara?" pregunto Levi al ver la expresión de Hanji.
"Levi..."
"Que"
"...nadie, ¿acaso nadie te a dicho?"
La forma en la que Hanji se estaba comportando, más el modo en como estaba hablando asustó un poco al sargento,
"Decirme que" no lo demostraba, pero en el fondo Levi estaba teniendo un mal presentimiento.
"Pues... hoy habrá... después de aquella noche, ¿Como te lo digo?"
Levi había sentido como si alguien lo hubiera golpeado en el estómago, "idiota solo dimelo de una vez" exigió de forma algo exaltada.
"Después que te encontramos a ti y a Mikasa, bueno... umm, pues pasaron cosas y esas cosas hicieron que hoy..."
"Hoy que" ahora el sargento había puesto toda su atención en la científica.
Hanji empezó a rascarse la parte de atrás de su cuello mientras miraba al piso de forma triste, "Levi... hoy todos nos reuniremos en el comedor de la base para... lo que paso"
"¡Hanji dímelo de una maldita vez!"
"Levi, después que los encontramos, Mikasa..."
En cuanto la científica pronuncio el nombre de Mikasa, decidió que la broma ya había sido demasiado. Estaba a punto de decir algo, pero en cuanto volteó a ver a su amigo, Levi se encontraba más pálido que nada y sin ningún tipo de expresión en sus ojos, aunque estaban más abiertos que nunca.
Mierda, creo que me pase.
"Haha, es broma Levi, Mikasa se encuentra en el cuarto de la esquina" dijo Hanji de forma nerviosa a Levi.
"..."
"¿Levi?"
Hanji estaba a punto de decirle algo al sargento, sin embargo decidió alejarse lo mas posible de el al ver la forma asesina en la cual Levi la estaba mirando. El sargento estaba teniendo la misma mirada de cuando mata titanes.
"Hanji" Levi solo expresaba mediante sus ojos todas las formas que haría sufrir a la científica.
"Ahhh Erwin me llama, lo siento Levi ¡Luego hablamos!" expresó Hanji mientras salía corriendo del cuarto antes que fuero asesinada por el sargento Levi.
En cuanto el sargento quedo solo de nuevo en aquella habitación, empezó a recordar lo que había pasado.
En cuanto la joven Ackerman había perdido el conocimiento, una enorme luz había cegado de pronto a Levi. Gracias a la vida no habían tardado en encontrarlos. Lo siguiente fueron todos los intentos que hicieron los de la base pare intentar sacarlos. Después de unos pocos minutos, Levi y Mikasa se encontraban fuera del agua y siendo llevados al hospital.
Levi no recuerda nada más que eso, así que asumió que debió haberse quedado inconsciente también.
Lo importante es que sobrevivimos.
"Puto sueño" dijo Levi al recordar aquella horrible pesadilla que había tenido.
Después que el sargento pudo procesar todo lo que había pasado, y pudo superar la estúpida broma de Hanji, me las vas a pagar cuatro ojos, decidió que seria buena idea ir a ver a la joven Ackerman.
Poco a poco se fue sentando en su cama para levantarse, creí que estaría más débil.
Parecía que Levi se encontraba bien, sin embargo en cuanto puso sus pies en el suelo e intento pararse, este cayó al piso.
Rápidamente Levi se había agarrado de el pequeño mueble que se encontraba al lado de su cama, aunque este acto no le ayudó en evitar la caída, si le ayudó en darse cuenta de algo.
Primero, al parecer estaba débil, y mucho más de lo que creía, ya que después de haber pasado cuatro días dormido, seguía sin las suficientes energías para pararse. Segundo, había estado cuatro días dormido.
En cuanto Levi se sujeto de aquel mueble, pudo ver el reloj. En efecto era de mañana, los rayos del sol pasaban por la ventana de su cuarto, haciendo que lo deslumbrara un poco.
Sin embargo, lo que más le llamo la atención, fue la fecha que decía aquel reloj.
25 de noviembre, acaso... ¿no habíamos salido como el 21?
Y de pronto, el soldado más fuerte de la humanidad realizó lo mal que lo habían dejado unos pocos titanes, y agua fría.
"Mierda" dijo Levi mientras intentaba pararse.
Después de muchos intentos, el sargento Levi por fin pudo pararse.
Caminaba lento, pero al menos podía hacerlo.
Poco a poco se fue dirigiendo hacia la habitación de la joven Ackerman.
La idiota de Hanji dijo que estaba en la esquina.
En cuestión de minutos Levi llego, llego a interrumpir una escena muy conmovedora.
¿¡Qué rayos?!
Adentro de la habitación de la señorita Ackerman, esta se encontraba muy pegadita con un hombre el cual el sargento todavía no conocía.
Mikasa, al igual que Levi, traía la vestimenta que el hospital les daba a los pacientes, solo que en vez de la camisa y pantalón estilo pijama que recibían los hombres, las mujeres solo obtenían un pequeño y delicado camisón de tirantes blanco.
El misterioso hombre era de alta estatura, con cabellera rubia oscura y unos grandes ojos azul brillante.
Mikasa se encontraba abrazando del cuello a aquel hombre en su cama, tenia su cabeza acostada en el cuello de aquel, mientras este la abrazaba fuertemente de la cintura.
Levi había llegado en un mal momento. El sargento estaba a punto de irse, pero simplemente no pudo.
El rubiesito le acababa de dar un beso en la cabeza a Mikasa.
"Tssk"
Levi decidió interrumpir la comprometedora escena, que parecía de dos enamorados, al tocar la puerta.
"Ackerman"
Mikasa al escuchar al sargento decir su nombre, se separó del rubio y se seco unas pequeñas lágrimas que habían brotado de su rostro. Rápidamente se puso de pie para saludar apropiadamente al sargento.
"Buenos días sargento"
El rubio al darse cuenta quien acababa de entrar a la habitación, también se puso de pie.
"Señor"
Levi noto lo alto que era aquel soldado, mocoso idiota.
"Solo vine a ver como se encontraba Ackerman, pero veo que esta muy bien acompañada"
"Gracias señor"
No negó mi indirecta...
Levi empezó a fruncir el ceño poco a poco.
"¿Y tu quien eres?" pregunto Levi a aquel rubio.
"Elisha Bennett señor" saludo de forma apropiada el joven al sargento.
"¿Y que haces aquí?"
"Sargento, el..."
"Ackerman, no seas grosera, deja que tu amiguito responda"
Elisha se había puesto algo nerviosa por la forma tan cortante en la cual se dirigía Levi a el, "Me han cambiado de rango, ahora estoy bajo las órdenes de el coronel Erwin Smith"
"¿Desde cuando?"
"Aproximadamente una semana"
A pesar que el soldado Bennett le ganaba al sargento por varios centímetros de altura, este todavía lograba intimidarlo.
Mocoso miedoso.
"Ackerman"
"¿Si señor?"
"Le molestaría si hablamos, a solas" dijo Levi, mientras enfatizaba la segunda parte de la oración.
"Luego hablamos Elisha" se dirigió Mikasa a su amigo con una tierna sonrisa.
Un hombre de mirada gris no entendía porque, porque le molestaba tanto aquella escena.
En cuanto Bennett salio de la habitación, un hombre exclamó de forma algo enojada, "¿Y quien es ese?"
Mikasa se sorprendió ante la forma que le hablo Levi, "¿Disculpe señor?"
¿Qué rayos dije? Levi se dio cuenta ante la forma en la que se estaba refiriendo ante la joven Ackerman.
"Disculpe"
"Está bien, de que quiere hablar sargento"
De pronto, Levi soltó un pequeño suspiro, que sin darse cuenta, había estado aguantando desde que se despertó de aquella pesadilla.
"Solo quería asegurarme cómo se encuentra de salud"
"Muy bien señor, la pérdida de sangre y el clima fue lo que me efecto. Me confirmaron que no tengo heridas graves"
"Bien"
"¿Eso es todo señor?"
"Que, ¿Acaso te urge ir con tu novio?"
Levi acababa de dar en el clavo, el sentimiento de arrancarle la cabeza a un enano, había regresado en Mikasa.
"¡Señor...!"
"Disculpe, es la mañana"
Mikasa intentaba calmarse. Después de todo lo que vivieron ella y el sargento aquella noche, Mikasa sentía que debería intentar ser aunque sea un poco más amable.
"Usted cómo se encuentra"
"No se, apenas me acabo de levantar"
"Si, supe que estuvo durmiendo estos últimos cuatro días"
Una pequeña mueca de enfado se hizo presente en el rostro del hombre.
"Ackerman"
"Si señor"
"Gracias"
El soldado más fuerte de la humanidad le acababa de dar las gracias a Mikasa Ackerman. La joven no se la podía creer. Desde que conoció a Levi, nunca hubiera creído alguna vez poder llegar a escuchar palabras de agradecimiento salir de sus labios.
De sus labios.
Sus labios.
Esos labios fríos que la joven había probado hace cuatro días.
Unos labios que nunca antes hubiera creído, podían llegar a ser tan... tan dulces.
Mikasa de repente tuvo un recuerdo sobre sus últimas acciones antes de quedar inconsciente. El recuerdo de como probó los dulces y fríos labios del hombre que se encontraba enfrente de ella.
"Ackerman"
La voz ronca de Levi hizo regresar a Mikasa a la realidad. La joven respondió, una vez más "¿Si señor?" a su sargento.
Sin embargo, jamás hubiera creído el efecto que tendría la respuesta de aquel hombre en ella.
"Mis ojos están acá arriba, deje de ver tanto mi boca" dijo Levi justo antes de salir de aquella habitación, y justo antes de que Mikasa pudiera dar una explicación.
La joven solo se quedó con uno de los mayores sentimientos de vergüenza que jamás había tenido en su vida.
El recuerdo de aquella noche volvió a aparecer. La situación en la cual ocurrió fue bastante extrema. Sin embargo, eso no le quitaba esa sensación, tan placentera que obtuvo al besar a aquel hombre.
¿Qué rayos me esta pasando? Pensó Mikasa mientras se dirigía de vuelta a su cama, y mientras se ponía una de sus manos por su cara, intentando calmar su sonrojo, y sus sentimientos encontrados.
Enano amargado.
Cosas raras habían estado pasando en la cabeza de Mikasa, más Levi no se quedaba atras.
En cuanto se quedó a solas con la joven, noto la forma en la que se encontraba vestida.
Levi nunca antes creyó haber visto un camisón de hospital tan... tan lindo.
Mikasa se encontraba con su pelo suerte, su pelo tan negro como la noche, y tan negro como sus dos grandes ojos.
El camison era blanco. Cubría desde su pecho hasta la parte de arriba de sus rodillas. Lo único que sujetaba a aquel pedazo de tela, con la blanca y suave piel de la joven, eran dos pequeños y débiles pedazos de hilos. Sin embargo, estos no eran tan débiles, ya que a pesar que Mikasa había estado tanto tiempo abrazada a aquel soldado, los hilos no se rompieron.
La escena que presenció Levi fue bastante, diferente. El hubiera esperado algo de así de Jaeger o de Arlert, ¿Pero de un desconocido?
"Tssk"
Levi acababa de regresar a su habitación. Se sentó en su cama y tuvo un pequeño recuerdo sobre como la señorita Ackerman lo estaba observando.
Los ojos negros de Mikasa se habían posado en los labios de Levi.
En situaciones normales, el sargento hubiera ignorado aquel gesto. Sin embargo, el sueño que tuvo, hizo que este terminará bastante perturbado.
Levi seguía sentado en su cama. Mientras estaba pensando todo esto empezó a jugar un poco con los dedos de sus pies. El ahí sentado, con pijamas blancas y la distancia entre la cama y sus pies, el soldado más fuerte de la humanidad parecía un niño pequeño, un niño pequeño enojado porque alguien le quería quitar su juguete.
Levi tuvo un pequeño recuerdo de el beso que le había dado la joven Ackerman. Ese beso era tan tierno cómo la vida que le estaba dando.
El recuerdo de aquella memoria, hizo que una pequeñita sonrisa saliera de los labios de Levi.
Bueno, como han de saber, hoy es un día triste TwT
El anime de shingeki no kyojin se acaba hoy, así que decidí publicar un capítulo para honrar este día.
(la semana que viene empieza la segunda temporada de kuroko no basket, así que mis sábados todavía tendrán sentido :'D)
No se preocupen, tendremos segunda temporada, LO SE!
(Porfavorcitito dejen todas las reviews que quieran, amo leerlas :'D
Si quieren nomas escribanme lo hermoso que es Levi y ya XD)
