A Harry le encantaba su tío Remus, bueno….la mayoría del tiempo, de todos modos.

El tío Remus era muy tranquilo, y siempre oía cuando Harry le decía algo o lo hacía la mayoría del tiempo, y le leía cuentos, y respondía a todas sus preguntas, casi la mayoría del tiempo. A Harry le gustaba cuando su padre le dejaba pasar el día con su tío Remus, pero odiaba cuando su padre lo dejaba en las noches con él.

Y Harry era un niño listo de seis años, él sabía que a veces su padre y el tío Sirius tenían que trabajar de noche por su papel de aurores, y su niñera sería entonces el tío Remus, pero él también sabía que él tío Remus era un hombre lobo, que dentro de él había una bestia, una criatura oscura que se escondía dentro del hombre amable, y Harry sabía que ese monstruo en particular salía solamente de noche, porque Harry ya lo había visto.

Y es por eso que él estaba sollozando suavemente en su cama, con el rostro escondido entre su almohada, porque se había tenido que quedar a dormir en el apartamento del tío Remus y él sabía que vería de nuevo al monstruo dentro del tío Remus.

¿Harry ya estás listo?- pregunto Remus asomando la cabeza por la puerta, admirando la curva suave del culo de Harry mientras veía el pequeño cuerpo temblar violentamente por los sollozos que estaba tratando de reprimir, y sin esperar una respuesta del niño Remus entro en la habitación para sentarse al lado del niño y comenzar a pasar sus manos suavemente de arriba a abajo de su espalda tratando de consolarlo- Shhh, Harry está bien, shhh, Lunático está aquí, shhh, ¿no quieres hacer feliz a lunático Harry?

Sí- respondió Harry en medio de sus sollozos porque él en verdad quería que su tío fuera feliz, y a Harry no le molestaba hacer cualquier cosa por su tío Remus, pero el pequeño niño odiaba a Lunático, pero tristemente el monstruo era una parte de su tío.

Buen chico- alabo Remus a la vez que ayudaba al ojiverde a sentarse en la cama, lamiéndose los labios con anticipación cuando vio el rubor que rápidamente se extendió por las mejillas del niño cuando lo vio completamente desnudo, sin importar que Remus había estado haciendo esto desde que el niño era apenas cuatro.- Vamos Harry, date prisa, no me quieres enfadar, ¿verdad?- pregunto en un tono glotón.

No Lunático- dijo Harry con la voz hueca mientras las lágrimas seguía corriendo por su rostro y él se bajaba de la cama para ubicarse en medio de las piernas abiertas de su tío, tirando una última mirada suplicante al hombre cuya virilidad estaba tensa y de pie frente a él.

Eres un chico tan hermoso- susurro Remus con reverencia mientras acariciaba suavemente la mejilla con el dorso de su mano- con una boca tan preciosa, ven abre esa boquita Harry.- demandaría el hombre lobo punteando su orden con un brusco tirón del cabello del niño haciendo que el pequeño pelinegro lo llevase en la boca.

Y pronto el hombre lobo gemiría en voz alta por la sensación incomparable de una boca caliente envuelta alrededor de su polla ya dura y dolorosa, mientras apretaba su control sobre la cabeza del niño, empujó con fuerza hacia adelante sus caderas lo que obligó a su pene en el nudo del fondo de la garganta del ojiverde.

Harry se atraganto alrededor del miembro de su tío, los sollozos y las arcadas compitiendo en su garganta demasiado llena, mientras sentía el dolor sordo de su mandíbula demasiado abierta, oyó sobre él, como Lunático gruñiría y gemiría mientras comenzaba a moverse más rápido y más profundo, manteniendo su cabeza quieta.

Harry siguió amordazando como su tío jodia su nudo en la garganta, cuando lo único que podía oír sobre el rugido de su sangre en los oídos eran los gemidos del hombre y los sonidos húmedos de vomitar de sí mismo.

Remus entonces abrió los ojos que había cerrado en el placer y miro hacia a su entrepierna, encontrando su visión llena de enormes y desesperados ojos verdes llenos de lágrimas que le devolvía la mirada con una súplica, las lágrimas y un suave rastro de vómito cubrieron esa carita adorable, la pequeña boca estirada hasta el límite para acomodar el ancho de su polla con la garganta distendida dolorosamente.

Remus gimió ruidosamente que casi sonó como un gruñido animal, sus caderas se movieron hacia adelante con más fuerza, más rápido, jodiendo esa pequeña y hermosa boca, hasta que con un fuerte gemido, él disparó su carga por el nudo en la garganta de su hermoso sobrino.

Sacando su polla de la boca de Harry, vio como el niño dejaba caer su cabeza sobre el pecho mientras trataba de controlar sus lágrimas, y sintió una sonrisa tirando de sus labios ante la visión del pequeño niño con su semen en el rostro y el pecho de su pijama, algo que no podría limpiar hasta la mañana, porque al fin y al cabo al lobo en él le encantaba marcar su territorio.

Vamos Harry - dijo Remus levantándose de la cama mientras acariciaba el cabello del niño con suavidad y le arreglaba las cobijas a su alrededor cuando este se había hecho un ovillo entre las mantas -sé un buen niño y duérmete, sino el lobo feroz podría venir por ti- dijo el viejo mago mientras salía de la habitación con una carcajada.

Y Harry cerraría los ojos y en silencio murmuraría una y otra vez una súplica a su madre de que lo protegiera de Lunático, porque el monstruo en el tío Remus no necesitaba la luna llena para salir, y el lobo siempre podría volver por más.