SAINT SEIYA, NI SUS VARIANTES ME PERTENECEN, SIMPLEMENTE HAGO ESTO POR AMOR A LOS PERSONAJES Y AL ARTE MISMO...


CUENTA UNA ANTIGUA HISTORIA, DE LAS MUCHAS QUE RODEAN AL SANTUARIO…

Sobre una de las casas más polémicas que han existido a lo largo del santuario desde la época del mito, muchos de ustedes abran hecho el recorrido por los doce templos de la eclíptica y han conocido a cada uno de sus guardianes.

Y he de decir que varios estamos de acuerdo con que el cuarto recinto siempre ha tenido cierto aire lúgubre y misterioso, y ni que decir sobre sus portadores, ahora entiendo porque el patriarca de cada era siempre tiene dolores de cabeza cada que se menciona a los Santos Dorados de la Cuarta Casa…

Digamos que esto es visto de la siguiente manera; se ha especulado mucho sobre sus habitantes, siendo por lo general poseedores de un humor pícaro, excelentes con la manipulaciones de almas, increíbles para el uso del sarcasmo y la ironía y elegantes amantes de la muerte y lo oculto.

Damas y Caballeros se cuentan por igual, no es extraño que cada aprendiz del santo del cangrejo tenga ciertos aires de ocultismo, manejo de la necromancia y lidiar con la dama de negro casi en todas sus misiones; pero dejémonos de rodeos ya, la historia que hoy les vengo a contar es sobre dos habitantes de dicha casa que perduraron durante el siglo XVIII e hicieron una de las más nobles hazañas en toda la humanidad.

Era por el lejano siglo dieciocho, a pocos años del gran despertar del dios del Inframundo. Allá por la lejana Italia las apariciones de los espectros del gran gobernante se manifestaban cada día con mayor frecuencia, es bien sabido que llegaron a destruir casas, aldeas e inclusive grandes ciudades sin piedad alguna.

Fue durante uno de esos viajes cuando el querido Patriarca de aquel momento se decidió dejar el santuario por un tiempo e ir a evaluar las circunstancias en persona. O eso es lo afirma la historia… pero dejémonos de tonterías, la realidad fue que una noche revisaba las estrellas como siempre lo hace cada que el ocaso cae, y una manifestación extraña entre las estrellas de la constelación del cangrejo comenzaban a brillar con mucha fuerza, así que su búsqueda para un nuevo portador lo llevo hasta las ruinas de una vieja ciudad en Italia.

Se dice que mientras el Pope Sage caminaba contemplando con cierta angustia los destrozos ahí encontrados, en una lúgubre noche de verano, un niño poseedor de unos ojos azules, cuales indicaban desafío al verlos, sonrisa sínica, piel canela, y un aura manchada por la tristeza y la desesperación, le hizo frente, pidiéndole que le entregara todo aquello que poseía, pero el pope se detuvo frente a él y con palabras sabias le pregunto su nombre...

- Me conocen como Manigoldo, mi nombre real aquí yace enterrado con los restos de quienes fueron mis parientes y amigos alguna vez, ¡ahora viejo, dejémonos de charlas y entrégame todo tu oro!

Pero para el Pope Sage eso no era ninguna opción, al tratar de dar un paso para seguir su ardua búsqueda, aquel niño de mirada desdichada se lanzó con un cuchillo en su mano, decidido a atacar a aquella longeva figura. Pero cuál fue su sorpresa cuando el pope lo detuvo con un simple movimiento de mano, sujetando a aquel niño del brazo y obligándolo a dejar aquella arma en el suelo, fue cuando Sage se dio cuenta de algo interesante en aquel chiquillo molesto.

- Deberías dejar de robar, he intentar llevar una vida digna muchachito

- ¿Vida? ¿Qué es exactamente la vida? Solamente es basura, yo prefiero estar con aquellos que se libraron de esta apestosa prisión, que dejaron atrás la hambruna, la sed, el frio, que dejaron de ser martirizados por aquellos superiores a ellos… ¡con ellos prefiero estar! – dijo el pequeño Manigoldo que era rodeado por unas lucecitas de color azul.

Al darse cuenta de ello, Sage supo rápidamente que aquellas luces eran las almas de quienes vivieron en ese pueblo alguna vez, su mirada severa se relajó dando paso a un gesto más humanitario. Se acercó a aquel chico, puso una de sus manos sobre su cabeza y con las palabras más sinceras le dijo:

- "Para mí la vida es... mucho más que basura. Por supuesto, su vida no es diferente.

Es el universo. Aunque cada una de nuestras vidas individualmente son pequeños, juntos, formamos el universo.

Si entendemos esto, este sentimiento, este sentimiento permita que arda dentro de nosotros, la vida puede brillar... cualquier tipo de vida.

La palabra para esto es "polvo de estrellas".

¿Pero estas hermosas estrellas parecen polvo? ¿Parecen basura para ti? "

Dicho esto, aquel hombre soltó la cabeza de ese niño, tomo el casco del suelo y se dispuso a partir, no sin antes darle unas últimas palabras a aquel niño perdido…

- Si quieres, puedes seguir ese camino que te ofrece muerte y soledad… o bien puedes venir a mi lado, donde te ofrezco una vida llena de emociones y felicidad… muchachito…

A partir de ese momento fue cuando aquel niño solitario dejo de serlo y se convirtió en Manigoldo de Cáncer…
pero esa no es la historia que realmente quiero relatarles… este fue un acontecimiento necesario para comprender lo que ahora viene.

Dice la leyenda que durante el despertar de Hades en el siglo XVIII, las calamidades fueron innumerables, grandes desastres se avistaron cuando una mañana en el cielo, entre las nubes, figuras de niños, hombres, mujeres, aves y cualquier ser viviente comenzaba a aparecer, dejando en soledad y penumbras la tierra. La Infanta Atena preocupada, comenzó a llamar a todos sus santos y que se reunieran en el santuario, pero unos chiquillos latosos decidieron ignorar aquel mandato, haciendo que el santo de Cáncer fuera en búsqueda de aquellos tres.

En la penumbra de un bosque, donde llamados fueron por un piano, aquellos tres santos, dos de bronce y uno de plata, se adentraron y cayeron en la trampa de aquel espectro, Verónica, ese era su nombre. Estaban en serios problemas cuando Manigoldo llego a salvarles, durante la batalla, él parecía que sería el ganador, pero los dioses gemelos le jugaron una mala pasada…

Se dice que Manigoldo hizo la entrada más épica al caer sobre el tablero de ajedrez de los Dioses Gemelos, Tanatos e Hipnos. Haciendo enfurecer a Tanatos por su insolencia. Fue una ardua batalla, la más espectacular que el mismo Cronos haya visto en su vida y valla que ha sido mucha.

Manigoldo, con una sonrisa sínica – por no decir que soltó carcajadas – aseguraba que un simple mortal, una "basura" como el dios lo había llamado, podría golpearlo con facilidad…

… facilidad fue lo menos que hubo, pese a ello, el épico momento ocurrió…

Cansado por su anterior batalla, se encontraba agotado y la sonrisa cínica que lo caracterizo siempre estaba a punto de fallarle por primera vez; por otra parte Tanatos se mostraba inquebrantable, y con severidad en sus ojos sentencio aquellas palabras fieras del canceriano diciendo:

- "Humanos hiriendo a un dios como yo, es un pecado costoso".

Dichas aquellas palabras, Tanatos empezó su ataque nuevamente, cuando Manigoldo estaba dispuesto a darle un buen golpe en la cara, este fue atrapado por una de las técnicas del dios, tirándolo como si fuera una vil mosca al suelo; bien recibida fue la aparición del Pope Sage, al detener a Tanatos por un momento, el cual aprovechó para acercarse a su herido alumno y ayudarle a ponerse de pie…

Sin duda, las acciones de Manigoldo y Sage de Cáncer siempre quedaran impregnadas en los papiros escritos por el tiempo.

Un mal herido chico, con la sonrisa cínica y con desafío en aquellos azulados ojos, lograron juntar toda su fuerza en un último ataque frontal contra el Dios de la Muerte Pasiva, Tanatos; dándole un fuerte, merecido y certero puñetazo en la cara con la fuerza suficiente para abrirle una simple herida, después de eso, las fuerzas comenzaron a abandonarlo y al caer estrepitosamente al suelo, solo lucía una sonrisa de satisfacción…

"¡Viste maestro, lo logre! ¡Logre golpear a un Dios! Siendo una simple basura logre hacer sangrar al dios de la muerte, tal y como te lo dije una vez, le patee el trasero a la muerte misma… maestro…"

Sage seco sus lágrimas y con determinación decidió poner fin a lo que su alumno inicio.

Aquella historia llena de esperanza nos cuenta que durante una larga y tortuosa batalla, el patriarca Sage pudo engañar a Tanatos para luego encerrarlo en una caja de madera sellada con uno de los pergaminos de la antigua Atena, utilizando su propio cuerpo para ello, para cuando todo termino, Maestro y Alumno estaban uno al lado del otro con una sonrisa satisfactoria en sus rostros y desde ese momento se les conoció como aquellos que burlaron y golpearon a la muerte misma…"


MUCHAS GRACIAS POR SUS COMENTARIOS...

Tengo que decirles que disfrute mucho el escribir este nuevo capitulo, aun esta en proceso y me gustaría que me dijesen en los comentarios de que otro personaje les gustaría leer.

con respecto a la pregunta de Aquarius No Kari, me imagino que Saga si sabia leer las estrellas, según muchos fics que he leido le atribullen esa cualidad, pero realmente me gusta pensar que el geminiano es todologo ;)

y Gracias Guest por todo tu apoyo, realmente me gusta leer lo que piensan sobre mi estilo de escritura, aun falta mucho que pulir pero ahi va poco a poco.

Sin mas, me despido y Chao!