Las mujeres de Byakuya: Continuaremos el juego
-Pero no fui a...a casa de Ichigo
-Eres una mentirosa, tienes su reiatsu impregnado en ti.
¿Byakuya estaría celoso? ¿O tal vez preocupado? Sea lo que sea tenía una expresión que transmitía nada más que ira.
-Es que... Necesitaba su ánimo.
-¿Y resulto muy bien no?
¿Qué ocurre con Nii-sama? Me está cuestionando el haber ido a ver a Ichigo pero él siempre está a escondidas con mujeres.
-S-si…
-Ven acá, no me hagas sufrir más Rukia.
-¡No! No iré. ¡Agh!
Byakuya se aproximó rápidamente a ella, llevándola a su cama y sobre ella al oído le dijo:
-Me haces esto apropósito…
Esta vez no podre más, simplemente no aguanto, su cuerpo hirviendo junto al mío, el cabello largo de Nii-sama que caía sobre mi rostro y esa mirada que me mostraba lo que iba a hacerme.
Despojándose rápidamente de sus ropas "el juego de Byakuya" como Rukia lo llamaba había comenzado de nuevo, cada encuentro era más ardiente y así era como ardían juntos en ese deseo desesperado.
Nunca voy a poder explicar cómo me siento en este mismo momento…el cuerpo de Nii-sama contra el mío, mis labios en los suyos y esas pequeñas marcas de mis manos que quedaban en su espalda de sujetarlo tan fuerte.
Al terminar con tan apasionado encuentro Rukia se encontraba recostada sobre el pecho de Byakuya, lo cual le genero mucha tranquilidad, saber que se encontraba a su lado, y no en brazos de otra mujer.
-Eres hermosa, Rukia
Acurrucándose en el pequeño busto de Rukia, Byakuya se quedó dormido. Tomándola de la cintura, y ella aun nerviosa pero a la vez calmada apoyo sus manos en la cabellera del capitán Kuchiki, durmiéndose a los pocos minutos.
Al despertar casi de mañana Rukia seguía pensando en cómo se sentía utilizada por él, Byakuya le debía una mejor aclaración.
-Estas muy nerviosa.
-Es que Nii-sama, yo… no quiero que estés con otras mujeres, por favor.
-Ya he dicho lo que sentía.
-Sé que no es cierto, tú me usas. Dime. ¿Cuál es la verdad? ¿Simplemente aquellos son tus deseos?
-Rukia… tú sabes, creo que no fui echo para ser un hombre correcto. Me agobia esta vida.
Intentando aguantar el llanto, Rukia no dejaba de pensar que Byakuya no la respetaba ni un poco, que le mentía y además de todo la usaba.
¿No va a detenerse a pensar en cómo me siento? ¿Qué hare si a alguien se le ocurre delatar a Nii-sama? En este momento no puedo plantearle estas cosas, creerá que son puras excusas para tenerlo solo para mí… Pero paralelamente, lo quiero solo para mí.
-No quiero prometerte cosas que no cumpliré, dame solo un tiempo Rukia, sé que me aburriré de aquellas mujeres, de ti, nunca.
-Bien, no tengo derecho a pedirte nada.
-No lo digas de ese modo
Siendo besada y acariciada, volvió a entregarle su confianza a aquel hombre.
-Tomemos un baño juntos-dijo Byakuya
¿Qué tomemos un baño? ¡Qué vergüenza! No podre.
-Ahh… em Nii-sama
-No seas tímida conmigo
Mientras estaban remojados en la tina, Rukia se sentía muy avergonzada, inmóvil y sin saber qué hacer, esto generaba interés en Byakuya, quien se acercó a ella lentamente y comenzó a enjabonar su espalda.
-¡Nii-sama!-exclamo con un rostro totalmente ruborizado.
-Deja de avergonzarte
Cada vez lavando menos la espalda de Rukia y dándole más besos en el cuello, parecía que cada segundo que estaba con él era más placentero y peligroso.
-Ahora es tu turno Rukia, lávame.
¿Qu-Que-Que? No podre, estoy muy nerviosa.
-¡Me voy! Tengo frio.
-¡Rukia!
Tomando rápidamente la bata fue a vestirse a su habitación.
-Oh no, olvide buscar una toalla para secarme
Unas vigorosas manos que la tomaron por detrás la sorprendieron.
-¿Planeabas vestirse sin secarte?
Perdiendo nuevamente la cabeza y sin poder decir ni una palabra, Rukia dejo secarse, Byakuya lo hacía muy lento, mientras contemplaba cada parte del cuerpo de aquella delicada joven.
Luego la ayudo a vestirse, y a prepararse para ir cada uno a sus respectivos escuadrones.
-Llegaremos tarde Nii-sama.
Al aproximarse a la salida de la mansión notaron que había una joven, era una amiga de Rukia.
-¡Oh es Kisami-chan! Parece que no trae buenas noticias.
-Rukia-san, he perdido mi casa y no tengo a donde ir… ¿me dejarías quedarme contigo por un tiempo?
Kisami es una chica muy bonita, tiene el cabello casi blanco y muy largo, ojos verde claro y es apenas más alta que Rukia. Posee una sonrisa encantadora y una inocencia muy propia.
¿Tener a Kisami en casa será peligroso para su relación con Byakuya?
