Huevo espacial
Miyako se dejó caer sobre el pasto, agotada tanto física como mentalmente. Miró a su alrededor y lo único que pudo percibir fue una fuerte peste a putrefacción en el aire, era un hedor casi insoportable pero del que no se había percatado ya que su mente siempre viajaba a Boomer. Nunca antes se habían peleado, tal vez una ligera discusión por desacuerdos como cualquier pareja pero nunca un pelea en su totalidad. Le había dolido cada una de las palabras que él le había gritado y lo peor es que quiso responderle de igual manera pero se contuvo, no quería seguir dando rienda a la discusión pero por quedarse callada el maldito se había ido. Se mordió el labio inferior preocupada, preguntándose en silencio a dónde habría ido. Elevó la mirada al cielo y las lágrimas fluyeron como riachuelos sobre sus mejillas, cerró los ojos sintiendo el choque de las largas pestañas contra sus angulosos pómulos.
- Tranquila - Brick se posicionó frente a ella y con un cariño que jamás le había visto, le palmeó la coronilla -. Todo saldrá bien.
No aguantó más y se lanzó a los brazos de Brick, siempre le había recordado a Momoko y cuando lo hacía se preguntaba qué se sentiría ser abrazada por él pero lo desechaba cuando recordaba el gran secreto detrás de todo eso. Sintió que la rodeaba difícilmente, a pesar de sus graves heridas, él le estaba brindando apoyo.
- ¿Qué haremos? - se limpió las lágrimas con el torso de la mano derecha e intentó sonreír -. Sólo quedamos nosotros y Butch, no tenemos poderes y no sabemos dónde están los demás.
- No te preocupes - Butch se paró junto a ellos con la vista fija en el centro de la ciudad -. Lo más seguro es que estén cerca de esa cosa - revisó la hora en el reloj de muñeca -. Tenemos menos de media hora para llegar allá, Him nos estará esperando.
- Pero no tenemos un plan...
- Miyako, Butch - Brick se irguió con los ojos más rojos de lo normal y sonrió arrogante -. Prepárense para ponerle fin a esto, el todo por el nada.
- Brick, ¿qué tienes planeado?
- Hay una manera de reactivar nuestros poderes pero es un poco arriesgado...
- ¿Cómo es que...?
- Momoko me lo dijo una vez... - interrumpió a Miyako.
Justo al mencionar ese nombre, algo dentro de su pecho se removió inquieto. Había pasado un tiempo desde la última vez que lo había dicho en voz alta, Butch bajó la mirada pero Miyako no pudo evitar sentirse culpable. Sin embargo, olvidaron la situación cuando la tierra volvió a temblar bajo sus pies.
- Correcto - el líder volvió a tomar la palabra -. Para reanimar nuestros comunicadores tenemos que... Arriesgarnos a ingerir una dosis de sustancia Z.
- Brick, eso es peligroso.
- Lo sé Miyako, pero no tenemos alternativa. Sólo será una pequeña dosis...
- Pero dudo que el profesor este de acuerdo con tu plan.
- Butch, no tendrá alternativa.
- No importa - Ken se anexó a la conversación -, Momoko y yo experimentamos un par de veces. No es tan peligroso, sólo es suficiente un poco para poder reactivar sus poderes.
- Tienes que ayudarnos - Miyako parecía un poco desesperada, necesitaba llegar al centro cuanto antes -. Danos la sustancia Z.
Ken metió la mano en el bolsillo de su bata y de este sacó un pequeño frasco lleno de líquido brillante, junto con tres jeringas. Llenó una con la sustancia Z y miró directamente a Brick.
- Serás el primero, tienes que recuperarte de tus heridas.
Butch regresó la mirada al centro, Brick y él se habían dado cuenta de algo. Lo que había dentro del huevo, tenía algo que lo protegía y no era precisamente de la tierra, probablemente sea lo que Poochie olfateó en el cielo. Ese era el maldito plan de Him, el verdadero riesgo no era el huevo sino lo que protegía a este. Si llegasen a destruirlo, papá o mamá se enojará y viendo el tamaño, no sería nada fácil de lidiar.
Kaoru dejó a Boomer sobre el sofá de la sala de espera de clínica. Se sorprendió al encontrar a varios ciudadanos salir de sus escondites, asustados y temblorosos. Tragó saliva nerviosa. Todas esas personas habían puesto sus vidas en sus manos y ahora... Les habían fallado. Fingiendo ignorar sus presencias, se dirigió al cuarto de enfermería y tomó todo lo necesario para tratar la herida de Boomer. Regresó con alcohol, vendas y unas pinzas para sacar los pequeños pedazos de bala que se incrustaron en la piel de Boomer.
- Esto va a doler un poco.
- No importa - se miraron a los ojos por milésimas de segundos -, tienes que hacerlo.
Kaoru asintió y por un momento dudó en hacerlo, normalmente la que se encargaba de heridas era Miyako y antes, Momoko. Ante ese nombre, sus ojos se acongojaron, recordarla siempre venía a su mente como un recuerdo doloroso por haberle dicho todo eso. Boomer se dio cuenta pero no dijo nada, lo que menos quería era tener que lidiar con sentimientos cuando acababa de tener una pelea con Miyako. Soltó un ligero suspiro ante eso y el ardor del alcohol en la herida.
- Tenemos que llegar al huevo espacial.
- ¿Huevo espacial? - repitió Boomer, divertido -. Interesante apodo.
Ella soltó el aire que había contenido en los pulmones al terminar de vendar la herida. Sonrió orgullosa y satisfecha de su trabajo pero poco le duró cuando segundos después la tierra volvió a temblar. Se levantó como un resorte del sofá y con cuidado se acercó a una de las ventanas, pero cuando lo hizo se arrepintió. El cielo se había tornado de un rojo quemado, las nubes negras daban un aspecto terrorífico y oscuro, como si aquello fuera el infierno y si Him ganaba, en definitiva sería eso.
- ¿Esos de allá son Brick, Butch y Bubbles? - se asustó al escuchar la voz de Boomer cerca de su oído, no se dio cuenta del momento en que su compañero se posicionó a su lado -. Tenemos que ir...
- De acuerdo.
Cuando Kaoru estaba por abrir la puerta, alguien jaló de la muñeca a Boomer y los detuvo de su plan inicial. Bajaron la mirada y se tensaron al ver a una pequeña de ojos castaños y cabello rubio, era tan tierna y adorable que les dolió verla sucia y con algunas manchas de sangre seca en la mejilla.
- Joven Boomer - habló bajito pero claramente asustada -, ayúdeme a buscar a mi mami.
Los dos se voltearon a ver de reojo, incómodos. Él retomó su postura y se inclinó a la altura de la niña.
- Está bien pero necesito que te quedes aquí en mi lugar para cuidar de los demás, ¿puedes hacerlo?
Kaoru desvió la mirada, odiaba escuchar promesas vacías. La niña asintió determinada y se aferró al cuello del héroe, quien le devolvió el gesto con el brazo sano. Le acarició la cabeza y sonrió confiado, no quería atemorizarla más. Boomer abrió la puerta y ambos salieron corriendo con dirección al centro de la ciudad, a unas cuadras de donde estaban. Kaoru tomó la delantera pero se detuvo al recordar algo.
- ¿Y Poochie?
- No sé - él regresó la mirada por el camino que recorrieron -. Lo dejé en el sofá a un lado de mi, después...
- No puede ser, ¿cómo pudiste olvidarlo?
- No fue mi culpa, tú también lo olvidaste.
- Después lo buscamos, tenemos que llegar con ellos.
Ninguno refutó la idea, sólo esperaban que el pequeño robot se encontrara bien. De ser lo contrario, no sabrían qué hacer, lo habían descuidado y olvidado, sólo faltaba que el perro se haya escapado. Cuando por fin dieron con la calle principal, Kaoru recargó las manos sobre ambas rodillas agotada pero Boomer desvió el rostro con el ceño fruncido.
Cuando Bubbles fijó la mirada en el resto de los integrantes del equipo, sintió un fuerte alivio en el pecho. No le importó nada, lo único que pudo hacer fue volar directamente a Kaoru y rodearla en un fuerte abrazo. Boomer apretó la mandíbula, sabía que estaba enojada y no haría nada por molestarlo ni dirigirle la palabra.
- Me alegro de que te encuentres bien - Bubbles deshizo el abrazo y se aseguró de que su amiga no estuviese lastimada -. Rápido, tienen que...
- Inyéctales la sustancia Z - ordenó Brick al llegar junto a ellos y enfocó a su hermano con la mirada -, Butch.
El nombrado asintió y le extendió un pequeño estuche rectangular y delgado a Bubbles. La abrió y sostuvo mientras ella inyectaba a los restantes. Justo cuando estaba por inyectarle la sustancia a Boomer, este la quedó viendo mientras ella se limitaba a hacer su trabajo. Cuando finalizó, él la tomó de la mano y la atrajo a su mejilla para acariciarla contra esta.
- ¿Qué haces?
- Perdóname...
No respondió, la había tomado desprevenida. Desvió la mirada de él y se puso nerviosa, siempre lograba ese efecto en ella. Optó por apartarse, no quería tener que volver a iniciar una discusión con él pero Boomer no le permitió alejarse, la tomó de la cintura y la acercó a su cuerpo. Ella pudo sentir el fuerte pecho que una vez llegó a tocar sin ninguna tela de por medio, cuando habían hecho el amor por primera vez, jamás lo olvidaría porque sencillamente sabía que era algo que había compartido con él y por amor, no por presión.
- Está bien.
Boomer sonrió triste, cerró los ojos y posó su frente sobre la de Bubbles. Ambos disfrutaron del pequeño momento íntimo, era consciente de lo que se acercaba pero no dijo nada, lo único que necesitaba en esos momentos era sentirla junto a él. La abrazó con fuerza y algo dentro suyo se removió inquieto, claramente se estaba despidiendo y ella lo notó, devolviéndole el gesto con la misma fuerza. En silencio, entre los dos, nadie podía entender que esas pequeñas miradas y el abrazo, serían los últimos. De no ser que se conocían lo suficiente como para comprender sin la necesidad de palabras, ella no hubiera interpretado el mensaje. Bubbles no lo soportó más y con un fuego ardiendo en sus venas, lo besó en los labios, tan suave como la misma fragilidad pero que avivó con pasión.
- Te amo... Boomer.
Él asintió junto con una sonrisa triste, cerraron los ojos frente con frente, conectando esos últimos segundos de vida.
- Lo sé y yo te amo a ti, Bubbles.
Una gran ráfaga de aire caliente los obligó a separarse. Tuvieron que cubrirse el rostro con el antebrazo para evitar que el polvo les afectara la vista, sin embargo, la falta de oxígeno se hizo presente. Con lentitud, uno a uno, fueron cayendo de rodillas con las manos sobre la garganta, ansiosos de respirar aire puro pero no consiguieron más que la desesperación del momento.
- Bubbles - Brick habló difícilmente -, ¿podrías hacer algo?
- No - tosió adolorida, la falta de aire afectaba la circulación de sangre -, no hay suficiente aire para contraatacar...
- ¡Alto! - resonó una poderosa voz por todo el centro -. ¡Him, detente!
El aire regresó de inmediato a los pulmones y tosieron al sentir el gozo del aire recorrer cada una de sus neuronas.
- Has regresado - respondió Him desde un punto incierto -. Te estábamos esperando, la fiesta no podía empezar sin ti, ¿dónde estás?
- ¿Quién es? - susurró Kaoru a Butch -. La primera persona que habló...
- No sé - le respondió después de aspirar una gran bocanada de aire -, pero al parecer Him lo estaba esperando.
Brick buscó con la mirada a Him pero nunca logró dar con él, lo único que había ahí era el huevo contaminado de radiación. Kaoru y Boomer se transformaron de inmediato y los cinco se pusieron en posición de combate, cubriéndose la espalda entre ellos.
- ¿Qué está sucediendo, Brick?
- No sé, Boomer - el líder frunció el ceño -, pero no me gusta.
- Ahí - apuntó Bubbles -, sobre el huevo.
Him apareció después de que una gran nube de polvo negro se disipó dejando a la vista al ser que atentaba contra la vida de los ciudadanos y la propia. Brick fue el primero en volar hacia él, apareció su espada y la empuñó directamente al corazón de Him pero cuando llegó junto a él, desapareció de nuevo.
- ¡Brick!
Buttercup gritó lo más fuerte que pudo al ver que Him apareció detrás del líder para brindarle una patada en la espalda, tan fuerte que logró mandarlo directamente al suelo levantando una gran nube de polvo.
- Se ha vuelto más fuerte - Butch subió la mirada al cielo -. Ese maldito...
Apareció un neko-te en ambas manos tan filosas como para cortar un hueso sin dejar rastro. Buttercup le siguió con su mazo y atacaron a Him por ambos lados pero este desapareció de inmediato, en su lugar Butch cortó el brazo de Buttercup y esta lo derribó haciéndolo impactar contra uno de los edificios más altos del centro. La construcción cayó en cuestión de segundos y Bubbles se tapó la boca al ver que en ningún momento salió. Buttercup presionó la herida para evitar que saliera más sangre pero se olvidó de ejercerla cuando vio caer el edificio sobre su novio. Los ojos de Boomer se oscurecieron y volteó a ver a Him, tomó vuelo y sin llamar su látigo de cadenas como apoyo, se lanzó contra Him, cuerpo a cuerpo.
Él fue el primero en darle un golpe en el estómago pero Him se lo devolvió con otro, Brick se le unió pero el demonio rojo sonrió soberbio y con sus pinzas tomó a Boomer del cuello, ejerciendo presión.
- Adelante, Brick - desafió -. Un sólo paso y cortaré en dos el cuello de tu querido hermanito.
La sonrisa de Him desapareció y su rostro se desfiguró a una de sorpresa, un pequeño hilo de sangre negra salió de su boca y recorrió su barbilla. Soltó al rehén y se llevó una pinza al pecho, la mano de Butch salía a través de él con algo sujetado fuertemente parecido a un corazón oscuro.
- Te tengo - le susurró Butch en el oído, con la respiración entrecortada -, lamentarás haber nacido.
Pero Him soltó una fuerte carcajada que resonó en cada rincón de la ciudad, eso descolocó a todo el equipo.
- ¿Quieres reír? - estrujó el corazón con tanta fuerza que explotó -. Te daré algo para reír.
Him no cesó la risa, se volvió tan fuerte e insoportable que Butch comenzó a frustrarse y se preguntó si ese ser no tenía corazón. La respuesta le llegó de inmediato cuando el supuesto corazón que había tenido en mano empezó a convertirse en ceniza negra, cayendo a través de sus dedos. Intentó sacar la mano de Him pero este lo detuvo tomándolo de la muñeca con sus pinzas, Butch se desesperó al no poder apartarse y sólo lograr lastimarse el hueso.
- ¿No es curioso? - Him fingió apreciar la mano atrapada -. Que un superhéroe también sea capaz de asesinar.
Eso pareció dolerle pues se detuvo al escuchar esas palabras, meditando que el maldito demonio tenía razón, él mismo lo había atravesado por el corazón y si fuera un ser normal, hubiera muerto en cuestión de segundos. Abrió la boca ligeramente, petrificado.
- ¡No lo escuches, Butch! - Buttercup gritó desde el suelo -. ¡No eres ningún asesino...!
- Butch - el demonio habló lentamente -, ¿no crees que ella es suficiente evidencia? Tú fuiste el que cortó su brazo... Tu fuerza lastima a todos a tu alrededor... Asesino...
- Eso no es cierto, fue un accidente...
- Está bien si quieres engañarte - siguió jugando con su mente -. Pero ¿te arriesgarías a lastimar a la persona que amas?
- No, yo...
- Eres un asesino.
- ¡No!
Brick atacó de frente y Butch tomó la oportunidad para soltarse y unirse de nuevo a la pelea. Him quedó en medio de la brutal fuerza de los Rowdys y Boomer aprovechó para atraparlo con su látigo de cadenas pero el demonio pareció no tomarle importancia.
- ¿No creen que es curioso? - soltó riendo, ninguno respondió -. Brick, ¿cómo soportas vivir engañado?
- ¿A qué te refieres?
- Si, Bubbles - Him miró de reojo a la chica que se encontraba mirando todo desde el suelo -. ¿A qué me refiero?
- Yo... No sé...
- Bubbles - Brick la fulminó con la mirada -. !¿A qué se refiere?!
- Yo... Brick, yo... Lo siento.
Dejó escapar las lágrimas al sentir la presión de las palabras sobre ella, ese maldito demonio iba a desatar la guerra en su contra. Miró a Buttercup, luego a Boomer quien le negó con la cabeza y de último a Brick, parecía perdido. Desvió el rostro, era ahora o nunca... Llevaba años guardándolo, tal vez ya era el momento de hablar.
- No - la voz de Him la detuvo -. ¿Qué te parece si esperamos a que llegue? Unos minutos más no perjudican ¿verdad, mi querida Bubbles?
- ¡No! Bubbles, dime en este mismo instante a qué se refiere...
- ¡Him!
La voz que habían escuchado primero, volvió a resonar, interrumpiendo a Brick. Detrás de Buttercup y Bubbles, apareció la figura oscura del laboratorio. Tomó del hombro a ambas chicas y elevó la mirada, con el ceño fruncido. Buttercup no se sorprendió pero intrigada tomó la tela que cubría la boca de la figura y lo despojó de la prenda, dejando a la vista un rostro fino de un color pálido, con mejillas angulosas y unos delgados labios rojizos, los castaños ojos acongojados, ojeras moradas por debajo de estos pero cubiertos con maquillaje negro escurrido y el rostro perlado de sudor. Era una mujer...
- ¿Quién eres?
Esta pareció sonreír pero desvió la mirada al antebrazo de Buttercup, sacó un pañuelo rojo del bolsillo de su chaqueta y con delicadeza, cubrió la herida del antebrazo.
- Sigues siendo igual de descuidada... Butter.
La nombrada se llevó una mano al pecho y retrocedió un paso con la respiración entrecortada al escuchar su voz. Eso no era posible, se supone que... Bubbles se llevó ambas manos a la boca, igual de sorprendida que su amiga.
- ¿Cómo es que...?
Buttercup soltó varias lágrimas completamente conmocionada, se dejó caer de rodillas y pegó la frente al suelo. La impresión había sido demasiado pero Bubbles, abrazó a la persona por la espalda. Ninguno de los Rowdys entendía la situación y Brick tuvo la necesidad de acercarse.
- Espera...
Him lo detuvo.
- Me habría gustado que llegaras en un mejor momento - susurró Bubbles -. Esto será confuso...
- No importa - se apartó del tacto de la superheroína y sonrió amable -. Sólo quiero que me perdones por ponerte en esta situación.
Bubbles negó con la cabeza - Decidí ayudarte - pero abrió los ojos sorprendida -, te está sangrando la nariz.
- Lo sé, me pasa seguido - sonrió pero de inmediato elevó la mirada mientras se pasaba la manga de la chaqueta por debajo de la nariz -. Perfecto, Him - sonrió soberbia -. Me tienes aquí, que empiece el juego.
Him le respondió la sonrisa, satisfecho de haber logrado su plan hasta la etapa final. Brick, sin embargo, se congeló...
- Momoko...
Gracias a Yin-princesa-del-olvido, BrickxBloss-Reds, misuki15, Soniamaria797, Leylani Paola918, dickory5, brenda y ana gnzalez.
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