Holas, gracias por las opiniones, y veo que muchos quieren que saque mi lado perver... *¬* umm, creo que lo hare, pero más adelante. Aqui les dejo otro cap, es algo mas extenso. Y creo que se van a molestar conmigo, pero aun así aceptare cualquier reviews...

Los personajes son de Mashima-sama...


Hanna yori dango

Capítulo 4: TARJETA ROJA PARA LUCY…

-¡¿A dónde crees que la llevaron, Levy?! –pregunto desesperada Erza, agitando a la pobre muchacha.

Después de que todos los alumnos se dispersaran, ellas habían subido rápido a la azotea, pero ahí no habían encontrado a Lucy, tampoco alguien, el lugar había estado desierto. Preocupadas y con la incertidumbre, regresaron abajo.

Justo ahora estaban abajo del edificio, pensando en los posibles lugares a donde podían haber llevado a la rubia.

-No lo sé, Erza. Ellos se reúnen en diferentes lugares, no puedo estar segura –respondió, Levy trataba de mantenerse calmada, y no dejar que la desesperación se apodere de ella-. La última vez fue en la piscina. A Lucy, podrían haberla llevado a cualquier lugar –comenzó a enumerar con sus dedos-, la entrada, los vestíbulos, la cafetería, un aula vacía… ¡hash! –exclamo frustrada.

-Tranquilízate Levy. Juvia sabe que eres muy lista, y que podrás encontrar a Lucy. Levy, Juvia cree en ti –la animo Juvia.

Levy se sintió conmovida por las palabras sinceras de su amiga Loxar. Ahora tenía los ánimos renovados, y un cerebro dispuesto a cooperar. Una vez decidida y animada comenzó a pensar…

"Lucy, había sido llevada ante los f4. La pregunta era: ¿a dónde? Las posibilidades eran muchas, y no tenían el tiempo suficiente de ver cada una de ellas. La última vez había sido en la piscina, la anterior a esa en los vestíbulos, la anterior en un aula vacía, la anterior en la entrada, la anterior en la cafetería, la anterior en la piscina, la… ¡Eso es!"

A Levy se le prendió el foco. Analizando las situaciones, había deducido, que los lugares de sus reuniones eran como un círculo, así que siempre se repetían. Por lo tanto, si la última vez había sido en la piscina, ahora tocaba en la…

-¡Están en la cafetería! –exclamo feliz Levy.

-Bien hecho Levy –felicito Erza.

-Gracias Juvia, por darme ánimos –agradeció la McGarden a Juvia.

-De nada Levy. Juvia siempre creyó en ti.

-Bueno basta de charlas. Debemos rescatar a Lucy –objeto Erza.

-¡Aye! –exclamaron las dos chicas, imitando al travieso Happy.

Así las chicas emprendieron su viaje a la cafetería. Que tan sólo duro 5 minutos… A la entrada de la cafetería se podía ver a una chica de cabellera escarlata, a su lado estaban dos chicas peliazules agachadas, sudando y temblado de miedo.

"Erza corre como un demonio", pensaban las dos.

De una patada, Erza abrió las puertas, todas ingresaron al local. Desde donde estaban podían ver el segundo piso, infestado de alumnos. Algunos reían, otros gritaban.

-¡Toma eso pobretona!

-¡Te lo mereces Loke!

-¡Lárguense de aquí!

Fueron algunos gritos de los que pudieron comprender, pero eran suficientes para saber que Lucy estaba en problemas. Rápidamente se dirigieron a las escaleras, subiéndolas casi corriendo. Una vez arriba, Erza comenzó a abrirse paso –a patadas- para llegar al centro.

Casi llegaban al centro, pero Erza se detuvo, quedando paralizada ante la escena que veía… Levy y Juvia se chocaron con su espalada, tambaleándose un poco. Estabilizadas, les preocupó el hecho de que Erza seguía ahí parada, sin moverse.

-Ese es todo un caballero –murmuro la Scarlet.

Juvia y Levy, al escucharla se extrañaron. Los alumnos a su alrededor lanzaban bombas de harina, y huevos crudos. Pero Erza parecía no reaccionar ante eso, ¿qué le sucedía? Las dos chicas intrigadas, trataron de ver que acontecía en el centro… sus ojos se abrieron ante la sorpresa.

Un joven de cabellera naranja, rodeaba con sus brazos a Lucy. Cubriéndola de las bombas, ellos estaban sucios, cubiertos por la harina que se comenzaba a mezclar con el huevo. Levy noto como el chico, la apretaba más en sus brazos, hundiéndola así en su pecho. Juvia, solo noto como los labios del chico se movían, susurraba algo.

-Es un príncipe… -susurraron Levy y Juvia.

-Qué alivio…

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35 MINUTOS ANTES

Lucy suspiro aliviada, luego de haber –de milagro- rescatado al joven peli naranjo. ¿De dónde había sacado tanta fuerza?

-No debiste salvarme –dijo el joven, viéndola serio, borrando la sonrisa de Lucy-. No tienes idea de en qué te estas metiendo.

-Vaya forma de agradecer –comento sarcástica la rubia-. Por cierto, ¿estás loco?

-No, pero pienso que tú sí –Lucy lo miro mal, haciendo un puchero-. Sin ofender, pero solo un loco, en tu caso loca, me ayudaría a mí… porque así iras en contra del f4.

-¿F4? ¿Qué tiene que ver el f4 con que hayas querido suicidarte?

-Tarjeta roja, ellos te la ponen, y solo ellos te la pueden quitar.

-¿Qué es tarjeta roja? Acaso… ¿te mandan una carta? –pregunto Lucy, a lo que el chico rio irónico-. ¿Eh? ¿Por qué ríes?

-Cuando te ponen una tarjeta roja en tu taquilla, es el fin, estas… muerto –Lucy frunció los ceños-. Todos dentro del instituto pueden hacer contigo lo que quieran… te golpean, te insultan, te tiran cosas, te roban…

-¡Y por qué los dejas! Además, esa no es razón suficiente para acabar con tu vida. No sólo por eso puedes suicidarte. Ya que… ¡La vida es algo valioso, es un regalo, y no se puede desperdiciar así! –dijo furiosa Lucy.

-Yo… lo sé. Pero… -agacho la cabeza ocultando sus ojos de la rubia-. Mi novia me dejo, mis amigos me traicionaron… no tengo a nadie. Si les cuento a mis padres no me creerán. Estoy solo en esto, sin ayuda, completamente…solo.

-Mentira –dijo Lucy, ganándose la atención del joven-. Yo estoy contigo, ¿no?

El joven sonrió conmovido con las palabras de la chica. Se preguntaba así mismo, que era lo que estuvo a punto de hacer. Vio la sonrisa de la chica, se le ilumino el corazón. "Es rara y especial, me agrada", pensó el peli naranjo.

-Sabes… no debes entristecerte, porque tus amigos te dejaron. Te aseguro de que esos no eran tus amigos. Ya que un verdadero amigo nunca te abandona –le dijo Lucy, brindándole consuelo y aliento-. Y esos f4, ¡por Dios!... son como unos niños, unos engreídos, idiotas, tarados… seguiría con los insultos, pero no pienso gastar mi saliva en vano. Y tú –lo apunto con un dedo-, ¡No te dejes controlar ni vencer por esos infames f4! ¿Tarjeta roja?... ¿es en serio? Eso solo es un juego estúpido, ni que estuviéramos en un partido de futbol. Yo que tú, no me dejaría vencer, ni siquiera intimidar, por esos. ¡Es más! Si los tuviera delante…

-Etto… rubia –trato de llamar su atención el joven.

-Lucy… ¡Y aún no he terminado! Yo les diría sus verdades, que son…

-Lucy –volvió a llamar, pero fue ignorado.

-Unos engreídos, unos idiotas, unos…

-¡Lucy! –esta vez el joven grito.

-Dime –le contesto un poco más calmada.

El chico tenía una gota de sudor en la cabeza. Lucy lo miro bien, ¿por qué apuntaba a espaldas de ella? Lucy arqueo una ceja extrañada…

-Pobre chica.

-Eso le pasa por ser lengua suelta.

Muchos otros comentarios se escucharon de los muchachos que estaban en la azotea, algunos soltaban risitas.

Lucy sudo frio, muchos escalofríos viajaron por su espalda. Tenía un mal presentimiento.

-¿Están detrás de mí? –preguntó.

El joven asintió con la cabeza. Lucy temblando, giro poco a poco la cabeza. Vio a un chico de cabello negro azulado, ojos negros, bien parecido. Una mirada fría y astuta se cruzó con la de ella.

-Tú eres…

-Uno de los infames f4. Un niño engreído, tarado, idiota y muchos insultos más que no dijiste por que no querías gastar tu saliva –completó, con voz fría, algo molesto.

-Gray, ella no…

-Silencio Loke –lo calló.

Lucy, volvió a mirar al joven de cabello naranja. Tenía una expresión de susto. "¿En qué me he metido?", se cuestionó a sí misma. De repente los jóvenes, cruzaron miradas. Y Lucy juraría que vio rayos salir de sus ojos. El ambiente alrededor se tensó.

-Creo que quieren conversar. Ya merito me voy yendo –se excusó Lucy.

Lucy caminaba a la salida, algo apurada, pero al pasar por el costado de ese miembro del f4, fue sujetada por el brazo.

-S-suéltame –pidió.

-No te puedes ir, él quiere hablar contigo –le dijo de manera maléfica, logrando poner los vellos de punta en Lucy-. ¡Ustedes dejen de cuchichear! Llévense a Loke a la cafetería, el cabeza de lava quiere hablar con los dos.

Los chicos asintieron, cogieron a Loke, y le siguieron el paso a Gray. Gray camino a las escaleras que daban a la parte de atrás del edificio, mientras que por las otras venían subiendo las amigas de Lucy.

Gray jalaba a Lucy del brazo, sin delicadeza alguna. Ella no decía nada, tenía la cabeza gacha como Loke. Mientras que en la mente de Loke, el rezaba porque nada le pasara a la rubia que lo había salvado, en la mente de Lucy…

"Estoy bien frita", pensaba la Heartfilia.

En poco tiempo llegaron a la cafetería, al entrar se dirigieron directo al segundo piso, uno al que Lucy nunca –desde que entro al instituto- había subido. Además tenía la intuición de que esta no sería la última vez que lo haría.

En el segundo piso, que era más amplio que el primer piso, estaba atestado de alumnos. Ellos al verlos, comenzaron a abrir paso. Una vez en el centro, Gray soltó bruscamente a Lucy. Ella temerosa, comenzó a alzar la vista. A unos 5 metros, estaban dispuestos 4 sillones, 3 de ellos ocupados, y al sillón libre se dirigía Gray. En los lados estaban sentados Jellal, a la izquierda, y Gajeel, a la derecha. En medio Natsu y Gray.

La mirada de Lucy se paseó por los miembros del f4, todos ellos, vestían ropas de marca, gabardinas y sacos de pieles, además sus zapatos brillaban de lo nuevo que parecían estar.

Su mirada se quedó en el líder, traía un saco de piel, color caqui, que combinaba muy bien con sus cabellos rosas, las cuales parecían desordenas. En su rostro se podía ver su sonrisa torcida, que junto a su forma de sentarse, lo hacían ver como rey. Sus ojos fríos se fijaron en Lucy.

-Ellos son los f4 –susurro para sí Lucy.

Verlos sentados, con sus ropas finas, su buen parecido… que no pagaría un pintor por retratarlos, es que se veían perfectos. Pero, Lucy noto algo, algo en lo que no se había fijado antes.

Sus ojos, de los 4, sus ojos eran fríos, sin emociones, ni brillos, como si hubieran hecho una muralla para no ver sus almas. "Son príncipes, pero príncipes fríos y sin sentimientos", pensó Lucy.

Todos los abucheos calmaron, cuando Natsu se levantó y comenzó a quitarse el saco. Una alumna se acercó, él ni se molestó en doblar la prenda, solamente se la arrojo. Eso molesto a Lucy. Él avanzo hacia ella, con pasos lentos, mirando al piso, con las manos en los bolsillos de su pantalón, que era negro.

Cuando llego a Lucy, se detuvo, luego comenzó a caminar alrededor de ella, examinándola con la mirada, de arriba abajo. Aquello incomodo a Lucy. Natsu se detuvo delante de ella, Lucy bajo la mirada, tenía el presentimiento, de que si lo miraba a los ojos, vería a un… monstruo.

-¿Cómo alguien tan pequeña, flacucha, y débil como tú, puede cargar a alguien que es casi el doble de su peso? –pregunto con voz fría.

El cogió una mano de Lucy, y lo alzo. Lucy sorprendida por ello, alzo la vista, él miraba fijamente su brazo extendido.

-No tienes ni la fuerza, ni el musculo necesario –dijo, sin dejar de ver su brazo.

-¿Eh? Yo, no… entiendo –murmuro desconcertada.

-Te molestaste en salvarlo –tras decir eso, aventaron cerca suyo a Loke-. ¿Qué no conoces las reglas? Quien ayuda…

-Natsu… no la metas en esto, ella no tiene nada que ver, déjala en paz –dijo Loke, alzándose del piso.

Lucy quiso ir a ayudarlo, pero la mano de Natsu la tenía agarrada de la muñeca, todavía. Dos chicos se acercaron a Loke, lo cogieron de los brazos ayudándole a tenerse en pie. Lucy, se alivió un poco. Lo observo detenidamente, tenía muchas heridas y raspones, su ropa estaba cubierta de tierra. Pobre.

-¿Me estas ordenando? –pregunto Natsu, con un deje molesto.

-No, sólo le sugiero…

No termino, ya que Natsu, le propino dos puñetazos, uno en plana cara, otra en el estómago. Lucy se preocupó, agradecía de todo corazón que la quisiera salvar, pero no estaba en condiciones de hacerlo… Loke cayó de rodillas al suelo, una mano cubría su rostro, impidiendo verlo. Toseo un poco, quitándose la mano, volvió a tosear, pero con sangre, además su labio estaba partido.

-¡Loke! –grito Lucy preocupada.

Corrió hacia él, empujando en el trayecto a Natsu. Todos los alumnos presentes se asustaron, y comenzaron a murmurar.

-Lo empujó.

-La matara.

-Se lo tiene merecido.

Y así siguieron comentando. Lucy harta, se llenó de coraje, ciega por la furia hablo, sin medir sus palabras.

-¡¿POR QUÉ LE HACES ESTO?! ¡¿QUÉ TE HA HECHO ÉL!? ¡EH! –pregunto molesta.

-Es que necesitábamos diversión –respondió Natsu-. No, chicos –volteo a los demás miembros del f4, quienes asintieron.

Natsu se dio media vuelta y se dirigió a su sillón. Lucy lo miraba con los ceños fruncidos, y unas malditas ganas de estrangularlo.

-¿Quieres unirte? –pregunto divertido.

Alzo una mano… todos los alumnos, comenzaron a bombardear a Lucy y Loke, con bombas de harina y huevos. Loke, con mucho esfuerzo, la abrazo, protegiéndola con su cuerpo, en un abrazo protector. Lucy estaba muda por la sorpresa.

-¿Por qué? –le susurro Lucy.

-No lo sé, solo sé que eres diferente, y que me agradas –respondió, también en un murmullo, sonriendo, con su cabeza escondida entre muchos cabellos de ella.

Natsu alzo la mano, y todo se detuvo. Su mirada se posó en Loke y la chica rubia, él la abrazaba protegiéndola. Y a pesar de lo sucio que estaba, Natsu pudo ver su sonrisa, lo cual le molesto.

-¿Por qué la proteges? No la conoces, ni siquiera es tu amiga –dijo algo molesto.

-Porque le debo mi vida, ella me salvo –Loke deshizo el abrazo, la miro a los ojos-. Y me ofrece su amistad, sincera y desinteresada.

-Gracias Loke-kun –le susurro Lucy.

-¿Qué te hace creer que quiere ser tu amiga? –pregunto Natsu, con tono irónico.

-El hecho de que no me ha abandonado, teniendo tantas oportunidades de hacerlo.

-Estupideces.

Natsu alzo la mano, y comenzó otro bombardeo de harina y huevo. Algo alejadas Erza, Juvia y Levy, no se creían lo que estaban viendo. Ya que esta vez, fue Lucy, quien protegió a Loke. Sabían que Lucy, ya estaba furiosa, y eso solo significaba una cosa.

Problemas.

-Divertirse acosta de otros –dijo algo fuerte Lucy, lo suficiente para que la escuche Natsu.

Natsu alzo la mano, y miro a la chica, que se levantó, dejando a un asombrado Loke a un lado, camino unos cuantos pasos hacia donde estaban ellos, y se detuvo.

-Divertirse acosta de otros, tarjetas rojas, tener sirvientas… ¡Solo se creen porque tienen dinero, lo hacen por presumir! –grito, sorprendiendo a los f4-. Son idioteces.

-¡Oh! Una revolucionaria –comento sarcástico Natsu-. Las reglas son estas, nosotros mandamos, ustedes obedecen, es fácil…

-Es una estupidez –lo interrumpió-. Nadie puede mandar a nadie, somos libres, nosotros no nacemos para obedecer a otros.

-Una pobretona no lo entiende. Bien pues escucha claro, aquí nosotros mandamos, tú obedeces, eso es ley. No sé cómo pudiste entrar, considérate afortunada. Pero las reglas son reglas, y tienes que obedecerlas o te ira mal, muy mal…

-¡Amenázame todo lo que quieras! –grito, interrumpiéndolo otra vez-. Aun así no te voy a obedecer. No obedeceré a un idiota como tú, un idiota que piensa que con el dinero todo se puede conseguir –termino Lucy, quedándose callada.

-¿Algo más? –pregunto un irritado Natsu-. Si sigues así te ganaras una tarjeta roja –amenazo.

-Pónmela si quieres, pero aun así no me doblegare ante ti. ¡Es más! Te declaro la guerra. Y no voy a huir, te venceré.

-Una pobretona como tú, de padres ilusos, hija de una zorra cualquiera, no me va a vencer.

Lucy apretó los puños. Natsu se levantó de su sillón, acercándose a ella, dejando un espacio de medio metro entre los dos. Lucy fue rodeada por un aura oscura, cosa que Natsu no noto. "Se metió con mi difunta madre, llamo zorra a mi madre", pensaba la chica.

-Natsu… eres el rey de los idiotas –se puso en posición de pelea, alzando sus dos puños-. Te ganare, por eso… ¡NO TE LA TENGAS BIEN CREIDO! –gritó.

Lucy le hizo probar a Natsu uno de sus Lucy kick, en plena cara. Todos los presentes abrieron los ojos, hasta más no poder, desencajando sus caras. Natsu se tambaleo y cayó al suelo, de sentón. Cerca de ahí, Erza asentía con la cabeza, orgullosa de Lucy. Juvia, Levy y Loke, veían asustados, sabían las consecuencias que traería.

-Nunca, NUN-CA… obedeceré a alguien como tú –sentencio.

Lucy giro, y se acercó a Loke, lo ayudo aponerse en pie, y se dirigió a las escaleras, todos se apartaban de su camino, por lo que sus amigas, pudieron alcanzarla rápido. Cuando se fueron de la cafería, al cerrar las puertas, despertaron a Natsu, quien sa había quedado anonadado por lo ocurrido. El volteo a sus amigos.

-¿Ella me pateo? –pregunto sorprendido.

Gray asintió con la cabeza, Jellal reía negando con la cabeza. Gajeel no aguanto, y se revolcó de risa, gritando "una chica golpeo a Salamander". A Natsu le apareció una venita en la frente, se acercó a Gajeel.

-Ey, Gajeel quieres ver como golpea un…

-Y ahora, ¿qué harás? –trato de cambiar el tema Jellal.

Natsu, sonrió de manera… peculiar, una sonrisa malvada.

-Tarjeta roja para… ¿Cómo se llama? –pregunto, ya que no sabía su nombre.

-Lucy Heartfilia, de primero E, una becada –leyó Gray de un papel, todos lo miraron-. Buena sirvienta –apunto una chica a su lado.

-¡Yosh! ¡Estoy encendido! –exclamo, con un brillo de maldad en sus ojos-. Todos a sus aulas, las clases continúan. Mañana será un día largo y divertido.

Todos los alumnos se retiraron, dejando solos a los f4, Natsu se sentó en su sillón.

-Te apuesto a que dura dos días –le dijo Gajeel a Jellal.

-Yo a que no dura ni un día –dijo ahora Gray.

-Yo a que aguanta una semana –dijo Jellal, confiado.

-Ya que se divertirán con esto, quiero el 50% del ganador –objeto Natsu.

Natsu, pensó en esa chica de cabellos rubios y ojos chocolates, iba a borrar esa sonrisa que la había regalado a Loke. La iba a hacer sufrir, como sufría él.

-Lucy… a partir de ahora, no escaparas de mí –murmuro.

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Al día siguiente, Lucy entro lentamente a través de las rejas, de igual manera camino a su taquilla. A sus costados estaban Levy y Juvia, brindándole apoyo. Erza, la miraba preocupada, un poco más atrás.

-Suerte, Lu-chan.

-Juvia te apoya.

-Estamos contigo Lucy.

Lucy sabía que encontraría una tarjeta roja, eso lo tenía claro, pero aun así había la esperanza de que la perdonaran por ser mujer. Sacudió su cabeza, pero que estaba pensando, ella no huiría.

-¡USTEDES LÁRGUENSE! –grito Erza a los alumnos que se estaban amontonando.

Lucy, suspiro. Abrió lentamente la taquilla, alzo la vista… ahí estaba colgada una tarjeta roja, con un f4 escrito.

-¡ATENCIÓN! ¡LUCY HEARTFILIA DE 1°E, TIENE UNA TARJETA ROJA! –grito un alumno.

Todos los alumnos comenzaron a correr. Sonó el timbre, aunque no era hora de clases. Se quedaron ellas solas.

-Sera mejor que se retiren, recuerden lo que hablamos ayer –les dijo seria.

Sus amigas se miraron entre sí, y negaron. Lucy, les sonrió, un poco más atrás venia el que la iba a ayudar.

-Descuiden, alguien me ayudara.

Un chico de cabellos naranjas, unas gafas del mismo color, y puesto un traje. Además de las curitas que llevaba en el rostro, se veía bien. Venía a saludarlas, y cumplir su misión.

-Descuiden, nada malo le pasara –dijo el chico, que era Loke.

Las amigas de Lucy, voltearon, y al verlo, le sonrieron. Erza, Levy y Juvia se sintieron aliviadas. Lucy, era Lucy, después de todo.

-Cuídense –les dijeron antes de marcharse.

Lucy, se sintió feliz, las quería proteger, de lo que podría suceder, no estaba segura, pero ella lucharía, y Loke, seria quien la ayudaría.

-Vamos –le dijo Loke, extendiendo le su mano.

Lucy, sonriendo, le tomo su mano, y se fue con él.

"Tarjeta roja para Lucy", pensó ella con sarcasmo.

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Bueno ahi lo tienen el cap 4, no se si les gusto, pero... tomatasos, bucheos, todo en un review, que lo recibire.

Por cierto, solo para aclarar, no importa cuanto indicio haya de un lucyxloke, no lo habra, es solo para darle futuros celos a Natsu (soy algo malita :3). Asi que necesito la ayuda de Loke... ¬¬

Sayonara minna, hasta el proximo cap... ;)