Summary: Viven bajo el mismo techo, pero solo por cuestiones de trabajo, ella ha sido su mejor asistente y él su único amor, ¿Podrá él ver a Isabella Swan como algo mas que su empleada? ¿Podrá ella entrar en el duro corazón de Edward Cullen?
Disclaimer: Los personajes de Twilight son propiedad de Stephanie Meyer.
APRENDIENDO A AMAR
By. Yurika Cullen
Capitulo Cuatro
—*—
*-B-pov-*
Después de un buen rato charlando y viendo que empezaba a oscurecer, regresamos a la casa y el ambiente se notaba mas tranquilo y relajado, ahora no se sentía solo esa relación jefe-empleada, sino que ahora había algo mas, algo como amigos, la confianza había aparecido y no solo la necesaria para el trabajo pues esa ya la teníamos, si no la que te daba la certeza de que podías contar con alguien en cualquier momento. Yo estaba mas que satisfecha, estaba absolutamente consiente de que nunca podría tener una relación sentimental con Edward, pero si por el contrario podía conseguir al menos su amistad, era en verdad algo maravilloso.
La semana transcurrió rápidamente, ya hoy era sábado y pronto terminarían mis clases y marcharía rápidamente hacia la casa de Edward y arreglarme para el coctel. En el transcurso de los días las cosas en verdad habían cambiado, ahora que nos trabamos con más confianza, ambos charlábamos en más ocasiones y de más cosas importantes de nuestras vidas, o incluso de cualquier tontería, Edward en verdad era un excelente conversador y sabia escuchar a los demás cuando había que hacerlo.
Su mejor amiga Alice, una chica bastante encantadora pero con demasiada energía para mi gusto, había pasado el martes a la casa por mi, para darme mi regalo de cumpleaños, convenció a Edward de que me dejara salir con ella, pues su regalo estaba afuera, él acepto y me vi siendo arrastrada a un fabuloso Porsche amarillo con el que minutos después estábamos en uno de los centro comerciales mas caros de la ciudad.
El regalo de Alice consistía en llenar mi armario de ropa nueva, visitamos todo tipo de tiendas en las cuales ella pago una cantidad impresionante de dinero, además también me compro zapatos y accesorios, acepte todo a la fuerza pues ella se puso como loca cuando me había dispuesto a pagarle por las cosas. Cuando le conté que acompañaría a Edward al coctel de nuevo me arrastro pero esta vez a una peluquería, donde me hicieron todo tipo de tratamiento en el cabello y me lo cortaron un poco, además me aconsejaron como peinar mi cabello para la ocasión del sábado y que se viera adecuado con mi vestido.
Al final Alice me había dicho que me vistiera como lo hacia en la calle durante mi trabajo con Edward y aunque yo le dije que si me vestida mas discreta era por temor a molestarlo, ella me había asegurado que no había ningún problema, así que desde ahí empecé a usar mi ropa normal y a soltarme el cabello dentro de la casa. Y había tenido razón, el mismo Edward me había dicho que me veía mucho mejor así y que no le molestaba para nada mi atuendo, así que sintiéndome mas cómoda conmigo misma en el trabajo, estaba empezando a estar dentro de la casa como lo hacia fuera de esta.
Salí de la universidad lo más rápido que pude pues pasaban las seis y el coctel era a las ocho, tenia el tiempo exacto para llegar a la casa arreglarme y salir, estaba pensando seriamente en comprarme un auto, en ocasiones como esta seria realmente útil.
— ¡Bella!— sentí que me llamaron, me gire y vi a una de mis compañeras de clase acercarse a mi, era lo único que me faltaba, Jessica no paraba de hablar, llegaría a casa mas tarde de lo previsto— Quería pedirte un favor—
— ¿Tiene que ser ahora Jessica? Estoy algo apurada—
— No tardaremos nada, solo me gustaría que me explicaras el último punto del que hablo el profesor hoy—
— Jessica en verdad estoy apurada y ese punto es bastante largo, ¿Por qué no se lo pides a alguien más? O si quieres el siguiente sábado te lo explico todo—
— Está bien, en verdad estás impaciente— dijo algo disgustada y se giro— ¡Oh por Dios! ¡Estoy soñando o Gabriel dejo escapar los ángeles del cielo!— yo fruncí el ceño ante la estúpida frase— Bella, mira nada mas que hombre— yo me gire y vi a mi compañera con la boca abierta y casi babeando, seguí su mirada y entonces la comprendí, con ropa informal y con una expresión completamente despreocupada venia Edward acercándose a nosotras— ¡Viene por mi! ¡Estoy segura!— exclamo Jessica mientras se arreglaba el pelo
— Hola Bella— dijo Edward saludándome sorprendentemente con un beso en la mejilla y pasando por alto a mi compañera, Jessica me miraba con los ojos desorbitados— Vine a recogerte para llevarte a casa, no quiero que tengas que hacer todo apurada—
— Gracias Edward, no tenias porque haberte molestado— sentí que Jessica carraspeo a mi lado
— Bella ¿No presentas?— abrí mi boca para responder, pero Edward se me adelanto
— Mucho gusto, Edward Cullen, un amigo de Bella— dijo algo cortante y sin darle la mano, yo abrí los ojos asombrada ¿Amigo?
— Jessica Stanley y el gusto es completamente mío— ella le dio una mirada coqueta pero Edward de nuevo la ignoro— Bella, no me habías dicho que tenias amigos tan guapos—
— No sabia que tenia que decirlo— le dije simplemente, me fastidiaba tener que presenciar semejante coqueteo frustrado por parte de Jessica
— ¿Nos vamos? Se nos hace tarde— me pregunto Edward
— ¿Van a salir?— volvió a preguntar la chismosa de Jessica, yo rodé los ojos
— Algo así— respondió Edward, y me jalo de la mano sin siquiera despedirse— Que insoportable tu compañera— me dijo cuando ya estábamos en el auto, yo solo asentí
— ¿Amigo?— le pregunte luego de un silencio
— ¿Tiene algo de malo?— respondió simplemente
— No, pero, pensé que te presentarías como mi jefe—
— Bella, eso déjalo para las horas de trabajo, ¿Te moleta que seamos amigos?—
— De nuevo no, pero no sabía que lo fuéramos—
— No pensé que esas cosas se tenían que decir, ¿No se supone que son obvias?— yo guarde silencio, la verdad con él no podía esperar que algo fuera obvio— pero ya lo sabes, somos amigos, así que por favor, fuera del trabajo trátame como uno— yo lo mire en silencio por unos segundos, él seguía sin ninguna expresión importante
— Claro, no hay problema— dije al final y esta vez él me sonrió
Llegamos a la casa y Sue me tenía preparado algo liviano para comer, pues no nos daría mucho tiempo de cenar y aunque íbamos a un coctel, con los solos bocadillos no iba a resistir el champagne sin emborracharme, así que ella amablemente me tenia preparado algo para mi, se lo agradecí ínfimamente y luego de comer me dirigí a mi habitación y de nuevo con ayuda de Sue me cambie, maquille suavemente y me hice un pequeño peinado en el cabello, el cual me habían enseñado en la peluquería que me llevo Alice y que consistía en medio recoger mi cabello en una media cola, dejando atrás la mayor parte suelto para no dejar mi rostro muy recargado y poder lucir los pequeños accesorios sin problema.
A las siete y media de la noche estuve lista y al salir a la sala para encontrarme con Edward, lo vi de pie esperándome, completamente despampanante y sexy, su traje negro con camisa blanca y corbata lo hacían ver realmente bien, además su cabello estaba un poco mas peinado de lo normal, pero aun mostrando su rebeldía acostumbrada. En cuanto me vio me dio una mirada de arriba abajo y luego se acerco a mí sonriendo.
— Estás realmente hermosa— dijo cuando tome su brazo
— Gracias, tu también estas muy bien—
— No tanto como tu, creo que esta noche a quien van a acosar es a ti, voy a tener que estar pendiente todo el tiempo o te van a secuestrar— comento en broma, yo reí
— Te agradecería que estuvieras al pendiente de mí, pero no por miedo al secuestro, si no porque nunca he ido a un evento como este y temo decir o hacer algo que te ponga en ridículo— dije mientras salíamos hacia el auto, esta vez usaríamos el Aston Martin de Edward el cual era para ocasiones especiales
— Tonterías, no veo que podrías hacer para ponerme en ridículo, por el contrario voy a ser la envidia de todos al llegar con una mujer como tu del brazo— dijo cuando ambos estuvimos en el auto, yo me sonroje
— No hace falta que hagas tantos comentarios para hacerme sentir bien, pero en verdad Edward, puedo caerme, pisar a alguien o derramarle el champagne a alguna mujer sobre el vestido— comente horrorizada— tu no tienes idea de cuan torpe puedo llegar a ser y si estoy nerviosa será mucho peor— el rio
— Primero que todo, no hago comentarios para hacerte sentir bien, digo la verdad, y segundo, no te vas a caer, ni vas a pisar o derramar nada a nadie, tal vez a mi, pero no voy a enojarme contigo por eso— comento riendo, últimamente lo veía reír mucho— no te preocupes Bella, voy a estar pendiente de ti todo el tiempo, por si no lo recuerdas, yo si estoy al tanto de tu torpeza, varias veces te has caído o has dejado caer cosas en la oficina, así que voy a tener que cuidar que no te ropas algún hueso— comento en broma, pero yo me sonroje al recordar esos sucesos— Deja de preocuparte, estoy bromeando, no va a pasar nada, pero igual estate tranquila, yo te cuido—
— Gracias— dije simplemente pues no sabía que más decir, tal vez en verdad mi torpeza me haría decir algún comentario vergonzoso
Llegamos al dichoso lugar y mi corazón se acelero, era verdad cuando le decía que jamás había estado en un evento como este, así que no tenia la menor idea de que hacer cuando entráramos. El Valet Parking me abrió la puerta del auto y me ayudo a salir, cuando estuve fuera del auto y de pie frente a él, lo vi examinarme de arriba abajo y luego me guiño un ojo mientras sonreía. Edward se acerco y para mi sorpresa me tomo de la cintura mientras le daba las llaves del auto al chico de manera fría y hasta grosera, además le advirtió que tuviera mucho cuidado con el auto y que no quería ni un solo rayón, el chico completamente intimidado subió al auto y se lo llevo para estacionarlo.
Luego Edward empezó a caminar arrastrándome hacia el salón y yo di un suspiro nervioso cuando estuvimos frente a la puerta.
— Relájate Bella, solo actúa normal, nadie va a morderte o algo por el estilo— yo sonreí y suspire de nuevo para calmarme, Edward sonrió y me guio dentro del salón
Cuando estuvimos dentro, las miradas de inmediato se posaron en nosotros, y era de esperarse, Edward era uno de los más reconocidos e importantes empresarios del país y su asistencia era muy aclamada por todos, pues según me había contado en el transcurso de la semana, en estos eventos es donde algunos aprovechaban para acercarse a él y tratar de agradarlo para conseguir algún favor o simplemente su amistad, ya que deseaban estar en el circulo importante, pero Edward me había dejado claro que la mayoría eran personas detestables y que él siempre trataba de deshacerse de ellos educadamente lo mas rápido posible.
Saludamos a unas cuantas personas y de nuevo Edward me presento como una amiga, no como su asistente, algunos si sabían quien era yo pues eran socios suyos o amigos, pero al menos la mayoría de ellos eran agradables y ya habían tratado conmigo anteriormente, así que no me sentí tan incomoda luego de un rato.
— Hola Edward— saludo una voz a nuestras espaldas
Ambos nos giramos y vimos a Demetri, era el dueño de una empresa que estaba rumbo a la quiebra y el cual había tratado de asociarse con Edward para salvar su patrimonio, pero él se había negado pues Demetri estaba atado al vicio del juego y la bebida y eso lo había llevado a hipotecar todo lo que tenia bajo su nombre, así que lastimosamente su empresa ya no tenia salvación y aunque se uniera con Edward no habría forma de salvarla, por el contrario le traería complicaciones a la propia empresa de Edward. Lo peor de todo es que el tipo había estado coqueteando conmigo desde el primer momento en que nos cruzamos, me había incluso hecho un par de invitaciones a salir las cuales negué todas y él se había manifestado claramente molesto por mi rechazo. En este momento incluso aun me miraba con coquetería, yo puse una expresión seria.
— Demetri, no pensé verte aquí— dijo Edward tranquilamente
— Ya vez, aun me tienen en cuenta en estos eventos… Bella, estas hermosa como siempre, pero esta noche lo estas mucho mas— dijo tomando mi mano libre, pues la otra estaba tomada del brazo de Edward y me dio un beso en el dorso, yo forcé una sonrisa, gesto que Edward noto
— Gracias— dije simplemente
— ¿Cómo va tu empresa?— pregunto Edward y pude notar que fue para distraer la atención de Demetri de mí, internamente se lo agradecí
— No puedo decir que muy bien, pero ha mejorado un poco, he podido pagar unas cuantas hipotecas y salvar otras tantas propiedades, así que voy por buen camino—
— Me alegro— dijo Edward de nuevo
— ¿Acaso ustedes están saliendo?— pregunto mirándonos significativamente
— No, solo somos amigos— dije, él alzo ambas cejas
— ¿Amigos?—
— ¿Tiene algo de malo?— pregunto Edward y esta vez se noto disgustado, Demetri encogió los hombros
— No, no tiene nada de malo— luego volvió a tomar mi mano— ¿te gustaría bailar conmigo?— me pregunto, yo en un gesto de incomodidad, apreté mas mi agarre al brazo de Edward
— Gracias, pero no se bailar— mentí, pues aunque lo hacia horrible, si sabia como hacerlo
— Yo te enseño—
— Demetri— dijo Edward de nuevo con vos fría— te esta diciendo que no sabe bailar ¿Nunca te enseñaron a no incomodar a una dama?— Demetri frunció el seño, pero luego relajo su expresión y sonrió aunque forzadamente
— Claro, discúlpame Bella—
— No hay problema— dije mas aliviada
— Bueno, entonces me retiro, tengo que saludar a alguien— dijo Demetri y se marcho, yo inmediatamente lance un suspiro de alivio
— Gracias Edward— le dije
— ¿Te ha molestado anteriormente?— pregunto de nuevo molesto
— Un par de ocasiones me ha invitado a salir, incluso me ha esperando afuera de la universidad con la intención de llevarme a la casa, pero me negué y saque cualquier disculpa, ese tipo me pone nerviosa—
— ¿Te sigue?— pregunto frunciendo el ceño
— No, solo lo fue en una ocasión, pero cuando nos encontramos no pierde oportunidad para invitarme— él se quedo callado
— Ven, vamos a saludar a Garrett— dijo Edward y ambos nos acercamos a su socio
La velada continúo y no tuvimos mucho inconveniente, yo había tomado solo un par de copas así que no había hecho ningún ridículo, ya pasaban las once de la noche y Edward me había prometido marcharnos en unos veinte minutos más. En estos momentos él se encontraba hablando de negocios con unos socios sobre un par de asuntos importantes, así que yo solo escuchaba en silencio, un mesero se me acerco y me entrego una copa.
— Yo no he pedido nada—
— Lo se señorita, el caballero de allá se la envía— dijo girándose para mostrarme a la persona pero no había nadie— Que raro, ahí estaba. Puedo regresarla entonces— dijo el chico confundido
— Esta bien, déjela— le dije simplemente y la tome en mis manos jugando con ella un rato, luego decidí tomar un poco pues ya pronto nos iríamos, una copa mas no me haría tanto mal, aunque esta me supo un poco mas amarga que las otras así que preferí no beber mas, pasados diez minutos Edward aun hablaba con sus socios, y yo empezaba a sentirme mareada, me maldije por eso, no debí de haber tomado mas, ahora estaba viendo algo borroso— Edward— lo llame en voz baja para no molestar— saldré un momento al mirador a tomar aire— le dije simplemente, no quería que supiera que me había mareado
— Está bien, no te tardes mucho, ya casi termino aquí y nos vamos— yo asentí y camine en dirección al mirador
La noche estaba bastante bonita, el cielo estaba despejado y se podía ver claramente la luna y las estrellas, inspire un par de veces para tratar de sentirme mejor, al menos ya pronto nos iríamos y podría tomar algo para quitarme este malestar, cerré los ojos un par de veces y cuando los abrí vi mucho mas borroso que antes y me sentí mas mareada, no podía haberme emborrachado solo con tres copas de champagne, deje la copa medio vacía sobre el grueso barandal y me agarre de el fuertemente, antes de caerme sentí una mano en mi cintura, ilusionada rece porque fuera Edward.
— ¿Mareada?— me pregunto una voz que sentí lejana, gire mi rostro para ver quien era y forcé mi vista todo lo que pude
— Demetri— logre articular pesadamente
— Nunca debes aceptar bebidas de extraños— de nuevo sentí su voz lejana pero comprendí perfectamente lo que pasaba, él había sido el que me había enviado la bebida y había puesto algo en ella, el miedo me invadió pero no pude siquiera moverme— No te preocupes Bella, yo te cuido— no escuche mas, todo se volvió negro
—*—
