KAGOME
En eso solo pude sentir un gran dolor en la parte de mi costilla, sentí como me desvanecía, por instinto toque donde me solía, había sangre, demasiada sangre, apenas tenía los ojos abiertos y mi mirada se dirigió a Sesshomaru que estaba con su mano en su espada, yo caí al suelo. Lo que había sucedido es que unos demonios arañas nos habían emboscado y me habían atacado a mí por atrás. Mi herida era muy grave pero lo que pude ver antes de que mis ojos se cerraran fue que la pequeña Rin estaba acorralada contra un árbol y dos arañas frente a ella, no pude más mis ojos se me hacían pesados y perdí el conocimiento.
Cuando desperté Rin estaba curando de mi herida, intentaba recordar lo que pasó con los ogros, aun sentía ese miedo, pero aunque yo estaba con los ojos cerrados, escuchaba todo.
Flashback
-¡Señor Sesshomaru! ¡Por favor ayúdeme!- gritaba Rin con una voz llorosa y aterrada. Rin era fuerte pero a pesar de eso aún era una niña.
-¿Sesshomaru?- preguntó una de las arañas-Que bajo has caído Sesshomaru-decía mientras se reía y los demás lo seguían-Estar acompañado con una asquerosa humana, ¿no que los odiabas?- burló mientras la pequeña Rin gritaba y lloraba.
Sus voces demoniacas se reían de Sesshomaru, no sabía cuántos habían pero se escuchaban tantas risas o acaso ¿Estaba que este delirando? No lo sé.
-Tú no eres nadie para decirme eso, o acaso ¿te atreves a insultarme?- esa voz fría, no sabía si me daba más seguridad o más miedo… Pero si tenía seguridad de algo, si alguien le quiere hacer daño a Rin, pagaría y muy caro.
Escuche a Sesshomaru decir "bakusaiga" y de un solo golpe hizo que esas arañas desaparecieran. Cuando Rin estuvo a salvo lo primero que hizo fue ir a verme, ella estaba muy preocupada, aun puedo sentir sus manos en mi herida.
-Rin, vámonos- ordeno Sesshomaru sin importarle como estaba, bueno era de esperarse, es Sesshomaru él es siempre así aunque con Rin es diferente, a ella la cuida como una hija.
-¡NO! –grito ella, me sorprendí y no fui la única sé que tanto Jaken como Sesshomaru se sorprendieron, todo estuvo silencio por unos minutos. Pensé que se habían ido, es más no me sorprendería que fuera así pero en ese instante olí algo diferente, hiervas medicinales y de ahí sentí unas pequeñas manos en la herida. Rin me estaba curando.
Fin del Flashback
Ya había amanecido aún tenía el kimono raro que había aparecido, pero cuando el sol fue saliendo más, mis cabellos se achicaron, mis ojos cambiaron de color pero conserve la apariencia pálida. Cuando alce mi mirada estaba Sesshomaru y Jaken viéndome confundidos, ni siquiera pudieron disimularlo.
-¿Qué es esto? porque volvió a cambiar- eran los pensamientos de Sesshomaru que aún no despegaba la mirada de la joven. Pero a lo lejos se escucharon algunos gritos con el nombre de Kagome, eran sus amigos.
-¡Miroku, Sango y Shippo!- alzo la mano en señal de saludos mientras sonreía. Por un momento la joven se sintió tranquilidad al no ver a Inuyasha dado si venia se enfrentaría a Sesshomaru.
-¡KAGOME!- gritó Inuyasha, tenía cara triste, había olido su sangre así la habían encontrado.
-Que paso Kagome, ¿Que te hizo el cruel de Sesshomaru?- Shippo estaba con lágrimas en los ojos.
Le sonreí en señal que no era nada grave. Intente pararme, con algo de dolor pero lo logre. Sango y Miroku me sujetaron mientras me subían sobre Kirara para no moverme mucho.
-Señorita Kagome, no haga mucho esfuerzo o su herida se abrirá de nuevo, por favor cuídese mucho- menciono mientras retrocedía para ir al costado de Sesshomaru
-¡KAGOME!- dijo cierto hanyou posicionándose delante de la joven herida y desvainando su espada para atacar.
-Rin vámonos- ordeno Sesshomaru sin darle mayor importancia a los demás, bueno solo a una persona. Rin lo obedeció subiendo en Ah-Un y alzando la mano en señal de despedida.
-¡SESSHOMARU! Desgraciado ¿Que le hiciste?- pregunto Inuyasha impacientándose por no el nulo interés de su hermano.
En los alrededores de este mundo con el otro.
-Inuyasha- murmuró- Sesshomaru…- en eso a mí vino otra aura, una youkai muy poderosa, pero en ese mismo percibí como el aura cambio- Kagome- susurré. Así que decidió por transformarse, pero según lo que me contó Byakko ese no es todo su fuerza, pero, ¿Porque ahora saca su verdaderos poderes? Si los hubiera sacado en la pelea con Naraku hubiera sido mucho más fácil-sonreí levemente ante lo pensado y seguí.
Al llegar a los confines de este mundo con el otro, vi a un demonio a lo lejos con ¿El alma de Naraku? En ese instante no dude en tirar una de mis fechas sagradas - ¿Pero qué?- fue lo último que pude pronunciar ese demonio no se purificó, se volvió a regenera. Acaso ¿Alguien planeaba resucitar a Naraku? Seguí a ese demonio hasta que aterrizo en una cueva. Intente pasar pero tenía un campo de protección, disparé una de mis flechas sagradas para poder romperlo pero no pude. Desde afuera pude visualizar a una bruja y al demonio, la bruja lo llamaba Akurojin-no-hi, antes había escuchado hablar de él, más conocido con el dios de la desgracia o el dios del mal camino. Me sentí inútil estar allí mientras Naraku era resucitado, una vez terminado el trabajo Akurojin mato a la bruja. En ese instante se sintió la misma aura que la última vez, ahora todos podrían sentir que Naraku volvió, pero ahora ¿Su motivo? Ambos demonios se fueron por los aires.
-Supongo que tanto Inuyasha como Kagome se dará cuenta de su presencia, no hay necesidad de avisarles- pensé y seguí mi camino hacia donde se dirigía su aroma.
Continuara.
