Disclaimer: ¿Sabían que las cosas más maravillosas de este mundo ocurren en Japón? Entre ello se incluye la creación de videojuegos, manga y animes y entre los mejores manga/anime que he leído/visto esta por supuesto la obra de Himaruya Hidekaz, es decir Hetalia

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Capitulo 3: Heracles y Natasha

Cuando Alfred por fin regresó a casa ya había anochecido, su madre lo reprendió ligeramente por ello pero luego no hizo más preguntas, tampoco cuando le dijo que al día siguiente también llegaría tarde. Era una mujer confiada por naturaleza y no tenia razones para sospechar de su hijo, por eso cuando su esposo le preguntó la razón de su acción solo le dijo "Creo que ha encontrado una chica que le gusta, pero sabes lo vergonzosos que son los muchachos cuando se trata de amor, no quise presionarlo" si, así de simple...después de todo no tenia como saber que era realmente lo que tramaba el mayor de los gemelos.

-Saliste de la cerca otra vez, ¿no es así?- había preguntado Mattew que sabia de sobra que lo de "fui a casa de un amigo y se me hizo tarde" era una mentira.

-Cállate, alguien podría oír… Matt, confío en ti, sé que no se lo dirás a nadie

-No entiendo ¿Por qué?

-Eso no puedo contártelo

-no me gusta mentirle a mamá

-no es…-tuvo que morderse la lengua, si bien la historia que había contado era completamente cierta, había omitido los detalles que podían meterlo en problemas…pero su hermano no podía enterarse de eso, se lo había prometido a Arhur- si te genera problemas, solo no digas nada…buenas noches

Apagó la luz, se introdujo en su cama y se quitó los lentes, sin embargo no lograba conciliar el sueño. Imágenes de ese día no paraban de dar vueltas en su cabeza, en especial las relacionadas con la cena ¿Por qué se había molestado tanto Arthur por esas preguntas? El solo quería conocerlo mejor, algo en su interior necesitaba desmentir la tonta historia con la que lo asustaban desde pequeño pero por otro lado no sabia como, había comprendido que su amigo no le daría respuestas y que de hecho no debía volver a tocar el tema en su presencia y los habitantes del pueblo o no sabían o no querían hablar.

A la mañana siguiente todavía le acechaban las dudas, pero ya tenia una especie de plan de acción. Aunque no le gustaba en absoluto la idea, la única persona que quizás podía ayudarlo era Francis, claro, siempre que no hubiese estado solo alardeando todo ese tiempo. Seguía siendo su única alternativa. Valía la pena intentar.

Durante el recreo lo encontró en un banco coqueteando con una chica que no parecía muy interesada. De hecho sospechaba que en cualquier momento sacaba un sartén de la nada y lo golpeaba en la cara.

-Francis, necesito hacerte una pregunta

-¡Miren quien es, él bebe asustadizo! ¿Qué quieres?

-Sobre la historia que contaste el otro día…

-No me digas, ¿Aun mojas la cama por miedo al monstruo? ¡Pobre bebé Alfred!

-Déjalo en paz ¿Por qué no te metes con alguien de tu tamaño por una vez en tu vida?-interrumpió la muchacha que estaba con el mayor de los rubios

-¿Alguien como tú, mon cher? Sabes que no podría molestar a una dama…

-lo haces a diario y ni te inmutas… mejor vete antes de que decida golpearte- se veía amenazadora, quizás por eso fue que el mayor le hizo caso. Es decir, no era que su aspecto fuese especialmente intimidante, era una chica delgada con grandes ojos y un largo cabello castaño, a simple vista no era nada especial. Pero su actitud cambiaba todo. Alfred no pudo evitar pensar que un golpe de ella seria más doloroso que enfrentarse a los cuchillos de Natasha.-Mi nombre es Elizaveta, estoy en último año.

-Alfred-le dio la mano, de un momento a otro su interlocutora parecía haber comenzado a irradiar amabilidad.

-Así que tu eres el valiente que salió de la cerca-no era una pregunta- ¿Y que tal? ¿Da miedo? ¿Viste al monstruo o algo?

-Solo un cobarde como Francis se asustaría…y no hay demonio

-Lastima, planeaba decirle a Gilbert que me acompañara a echar un vistazo, pero si no se va a morir del miedo no tiene gracia…por cierto, el que no lo hayas encontrado no significa que sea una leyenda.

-¿Cómo puedes creerlo? Es un cuento infantil…

-Si no supiera que es verdad te daría la razón, pero no podemos ignorar lo que le ocurrió a Heracles

-¿Lo conociste?-la conversación se estaba tornando interesante

-No, pero sé quien sí…

No hubo más palabras, el chico solo la siguió hasta el otro extremo del patio donde un joven de pelo negro y expresión melancólica leía tranquilamente una revista. Los miró con cierta curiosidad y luego con una pequeña sonrisa los saludó.

-Elizaveta-san ¿Qué la trae por aquí?

-Hola Kiku, este es Alfred…pero eso ya debes saberlo-solo entonces el rubio reconoció al otro muchacho, se trataba del niño que casi había llorado con la historia de Francis y luego había esperado su regreso con Matt. Ambos se hicieron un gesto de reconocimiento- tengo un favor que pedirte

-¿Qué seria?

-Sé que sonará raro, pero ¿Por qué no le cuentas a este incrédulo sobre Heracles? Aun no cree en el demonio…

Una mueca de dolor atravesó el rostro del interpelado, sin embargo asintió.

-Cuando tenía 9 o 10 años, tenía un mejor amigo. Era un chico algo perezoso y poco le interesaba la escuela, prefería dormir y jugar con sus gatos, la mayoría no lo entendía y otros simplemente no le prestaban atención… creo que fui él único que logró acercársele tanto- le tembló un poco la voz- lo siento, esto es un poco personal… ¿en que estaba? Cierto , a Heracles le gustaba mucho dormir la siesta después de clases pero su madre siempre lo esperaba en casa con deberes así que tenia que encontrar escondites para descansar sin ser encontrado…por eso un día decidió ir al bosque. Me dio miedo acompañarlo, después de todo estaba prohibido así que me fui a mi casa. Solo por saber que estaba bien fui a verlo un poco más tarde, no había llegado… nadie lucia preocupado, era normal que se quedará dormido y se retrasará, tampoco fue muy dramático cuando conté donde estaba…solo cuando anocheció y no regresaba se asustaron, pero ya era demasiado tarde. Heracles tenia un primo mayor, Sadiq, no se llevaban nada bien pero partió en su búsqueda en cuando pudo…regresó herido y cargando un pequeño gatito, no recordaba lo ocurrido solo que había encontrado a la mascota favorita de mi amigo pero no a él.

-Gracias Kiku-le dio un abrazó corto pero cariñoso- ¿Lo crees ahora?

-Es horrible, pero no prueba que Ar…que exista el monstruo, es decir nadie lo ha visto…

-yo no estaría tan segura-de la nada los interrumpió otra chica mayor, tenia corto cabello rubio atado con una cinta- Hola Kiku, Eli…

-Me llamo Alfred

-Emma

-Un gusto, ¿Qué decías de alguien que conoció "demonio"?

-En mi clase hay una chica llamada Natasha, ¿Has oído de ella?

-¿La psicópata? Quiere molerme a golpes y luego echarme a los lobos… ¿en serio ella?

-¿Nunca te has preguntado por que es así? ¿O por qué esta tan obsesionada con su hermano?-el muchacho negó, sinceramente no podía interesarle menos la vida personal de esa chica- bueno…quizás deba contarte la historia desde un principio.

"Natasha fue la tercera y última hija de una pareja de fabricantes de licor, cuando nació su hermana mayor ya era una conocida comadrona de unos 25 años, su hermano que era solo un poco menor se encargaba del negocio de la familia. No es necesario aclarar que no le prestaban mucha atención, de hecho no creo que recuerde a sus padres…es normal, después de todo murieron cuando ella tenia 1 año-unos cuantos ojos se abrieron con sorpresa- no se asusten, eso fue antes de la aparición del monstruo…se cree que fue una borrachera, encontraron los cuerpos en el lago. Ya era muy tarde. Poco después su hermana mayor tuvo que atender un parto muy complicado, si ella fue quien recibió al demonio en este mundo…tras eso no volvió a ser la misma, aun se niega a salir de casa…al final a Natasha solo le quedó su hermano, por eso es así."

-Que triste… es decir, no justifica el como trata a la gente, pero suena como una infancia horrible-comentó algo desanimado el rubio.

-¿Cómo te enteraste de todo esto, Emma?-preguntó Elizaveta un poco conmocionada, siempre había pensado que su compañera era simplemente una loca sin razón.

-Cuando éramos pequeñas la gente creía que debíamos ser amigas solo porque ambas perdimos a nuestros padres… pero como imaginan no funcionó, debó irme…ya va a comenzar la siguiente clase.

Alfred estuvo dándole vueltas a la información que había recolectado durante toda la clase, si le hubiesen preguntado no habría sabido decir si asistió a clases de matemáticas o de historia. De hecho todavía lo analizaba cuando escapó hacia el bosque al final de la jornada. Sin embargo no le dijo una palabra Arthur y mientras estuvo con él casi se olvidó del asunto. Cuando volvió a casa esa noche finalmente tomó su decisión… necesitaba saber más, iría a hablar con la hermana de Natasha.

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Se preguntaran que me había pasado con este fic… fácil, se llama universidad, pasé por un periodo horrible en que casi no dormía (todo por un trabajo en que la pauta tenia 1000 especificaciones y a la hora de la evaluación solo consideraron lo más simple) y el martes empiezo nuevamente con el ciclo de estrés (¿Quién me manda a estudiar ingeniería?) y por eso no había actualizado, pero bueno, así es la vida…ahora si, hablemos del capi, en un principio iba a ser más largo, quería incluir el segundo día de "Alfred investigador", pero creí que seria mejor transformarlo en 2 capítulos distintos. Así que nos vemos en próximo (diría que esta semana pero no me puedo comprometer)

Arthur: no olviden dejar reviews para hacer feliz a esta escritora demente

Jum! No estoy… ah, no, si es cierto. Bueno, hasta la próxima queridos lectores y lectoras!bye!