Lamento la demora con esta historia... aunque tampoco fue tanta, creo. Igual por fin me termino de escribir el 4to capitulo, muchas gracias a quienes sigan este cuento de tristeza, locura, drama y pasión (?) bueno aun no, pero eventualmente llegaremos a eso.

Advertencia: ligeras insinuaciones de pederastia (?)


Capitulo 4

la vida en familia siempre es mejor


Marco no era la persona más sana del mundo, puede que incluso debido a su estilo de vida sedentario y monótono tuviera uno que otro kilo de mas, pero al menos sabia que lo del chiquillo rayaba en un estadio de obesidad nada recomendable para un niño de su edad, una charla bastante seria con el hermano mayor estaba en regla, pues por lo que había logrado sacarle de información a el menor este era el único que se preocupaba por el bienestar del niño y más o menos empezaba a comprender los motivos por los que el pecoso se negaba a dejarle solo en aquella casa.

Aun así si al lado de Ace ya se sentía viejo con aquel chicuelo era casi como tener un hijo no deseado, los modales de mesa del menor eran pésimos, la mayoría de las cosas que este había querido ordenar o lugares a donde había querido ir estaban más que saturados en grasas y toxinas, aunque no era como si lo fuera a obligar a un régimen de ensaladas ganas no le faltaban.

-Enserio mocoso, no puedes seguir de esta manera, pronto no habrá ropa en el mundo que te quede.- Por debajo de la camisa roja del menor podía verse la prominente barriga de este, de manera que Marco no había podido evitar el tomarla entre su pulgar y su índice en un impulso, aunque se había arrepentido de inmediato.- nhhh...- el suave gemidito que soltase el menor algo sonrojado le había hecho sonrojarse también, más por la sorpresa de escuchar un sonido tan obsceno de un niño pequeño que por otra cosas ¿Que jodidos...? realmente aquello no era un buen pensamiento del todo y mucho menos en público, mirando un poco nervioso a su alrededor antes de reparar en la mirada acusadora del menor esta le había causado un poco de gracia.- ¿Te ofendí niño gordo?- el pelinegro había girado los ojos antes seguir comiendo su carne.

Después de mucha discusión acerca de que comer el rubio le había por lo menos dejado comer algo de carne y la verdad la estaba disfrutando bastante pues aquello no eran las típicas hamburguesas o comida rápida que normalmente tomaba con Ace cuando este no quería cocinar, el restaurante familiar al que el mayor le llevara era bastante bueno, parecía un lugar agradable, pero le hubiera gustado más ir con su hermano.

- No, pero tus dedos de piña no me gustan.- dijo el menor haciendo una mueca grosera para el rubio antes de meterse la mitad de la carne de su plato a la boca, sus cachetes estaban tan inflados por aquello que casi parecían del doble de su tamaño. Aun con el rico sabor a especias de aquel jugoso filete no le permitiría a el rubio tocar su cuerpo de aquella manera tan irrespetuosa, Ace le había enseñado que debía darse a respetar y además no le gustaba que otra gente que no fuera el pecoso apretara su pancita de aquella manera, aunque nadie antes lo había hecho, solo su hermano, era extraño que al rubio se le estuviera ocurriendo aquello y de pronto mientras masticaba un poco mas y tragaba aquel gran trozo de carne reparo en el que se encontraba a solas con el 'probable' (no era tan idiota como para no saber que algo había ahí) novio de su hermano y que este le había tocado de manera sospechosa, su mente comenzó a volar, Ace le había dicho en tantas ocasiones lo lindo y adorable que era eh incluso Sharon y Maquino le habían advertido de cosas similares cuando más pequeño, ¡El rubio seguramente tendría intensiones malévolas de engañar a Ace! ¿Cómo se atrevía? ¡Y lo peor es que ni siquiera respetaba el hecho de que fuera su propio hermano! ¿Acaso no sabía que Luffy jamás se prestaría para ese tipo de cosas? ¡Valla hombre tan ruin! realmente no se merecía el amor de Ace. No, definitivamente no, aquel feo y viejo cara de piña jamás tendría a SU Ace.- ¡Eres un sucio marco! ¡Nunca en la vida vuelvas a tocarme!- Aquello realmente el rubio no lo entendía, así que únicamente miro escéptico a aquel mocoso mientras consumía sus propios alimentos con calma.

La mirada de odio que comenzó a dedicarle el menor de repente no paso desapercibida sin embargo le observo devorar por completo la carne antes de declarar (con comida aun en la boca) que se marcharía de aquel lugar y que no planeaba soportar aquella clase de insultos hacia su hermano, el rubio le había mirado sin entender nada en lo absoluto, casi con una gotita de sudor resbalándole por la sien.- Luffy, no sé de qué demonios hablas, pero acábate tus vegetales si quieres que te lleve a tu casa.-

El menor le miro aun receloso, no se creía aquello de que el rubio no supiera de lo que hablaba, pero suponía que no querría hacer una escena en el restaurante así que con algo de resentimiento miro ahora a su plato. No le gustaban mucho lo vegetales. - No me gustan, comételos tu.- dijo mas como orden que como si realmente estuviera cediéndole algo al mayor, lo cual había hecho que el rubio hiciera un chasquido molesto con la lengua, mirando ahora a el menor con reproche de una manera que ni Ace ni su propio padre había hecho alguna vez (el primero porque nunca le reprendía y el segundo porque no le prestaba la suficiente atención para mirarle dos veces siquiera) tomo a el niño por la oreja y halando ligeramente de esta le reprendió.- Te comerás tus vegetales.-

No había habido amenazas en aquella tranquila voz, la mirada del rubio ni siquiera mostraba molestia alguna, solo firmeza, y aquella mano en su oreja habían sido amenaza suficiente, pues aunque el mayor no le estuviera haciendo daño era raro que alguien lo regañase de otra forma que no fuera mandándolo a su cuarto o ignorándole, regularmente podía hacer lo que se le viniera en gana mientras estuviera en su habitación, pero suponía que estando en un restaurante no era muy lógico que lo mandasen a su cuarto, nunca había reparado en ello porque realmente nunca había salido a comer con sus padres, empujando la mano del rubio para que lo soltara se quedo viendo fijamente a su plato antes de soltar un pesado suspiro de derrota, comiendo lo más lentamente que le eran posible sus vegetales, no estaban tan mal, debía admitir al menos eso.

Terminaron de comer en silencio y de la misma manera abordaron el auto del rubio, Luffy no se creía el descaro de aquel chico que aun se negaba a admitir sus sucias intenciones, tampoco era que él se lo fuera a poner fácil, pero quizá debería interrogarle acerca de estas, no estaba seguro de que hacer, después de todo Ace nunca le había presentado a nadie más, de pronto otra idea se coló en su cerebro, quizá Ace iba a huir con aquel sujeto y a dejarle solo para siempre y lo que este tipo hacia era solo un maquiavelito (si, él sabía lo que significaba maquiavelito) esquema para que se distrajera pensando que el sujeto estaba dispuesto a engañar a Ace con él para después llevarse a él pecoso muy lejos hasta algún lugar donde nunca lo volvería a ver en toda su vida, despreciable, aquello simplemente era despreciable, jamás se habría imaginado que podía haber un sujeto tan despreciable.

Marco por su parte ni siquiera prestaba atención a todos las muecas y gestos que el menor le hacía con cada pensamiento mas descabellado que se le ocurría, si acaso solo pensaba en cómo tratar el tema de la alimentación de aquel niño con el hermano mayor de este, no era su responsabilidad aun pero si quería algo serio con el pecoso pronto lo seria.

Llegaron pronto, el menor había saltado fuera del auto sin despedirse siquiera o agradecer por la comida, a Marco le habría gustado preguntar si habría alguien en casa con él, no se le hacía bien dejar a un menor solo, pero este se había esfumado antes de que lograra conseguir aquello y soltando un ligero suspiro se alejo del lugar, necesitaba un cigarro urgentemente, de alguna manera el estar con ese niño había logrado ponerle los nervios de punta ¿Que jodidos había sido todo aquello? ahora que estaba solo se permitió, por una pequeñísima fracción de segundo, recordar la reacción del pequeño cuando apretase la blanda y blanca carne de su estomago, aquello estaba mal, muy muy mal, no solo la reacción del menor si no la propia habían sido completamente inadecuadas, aquello no podía volver a repetirse, y aunque quería que así fuera y esa era su convicción una lejana vocecita en su cabeza le decía que no podría evitar que de nuevo ocurriera.

Luffy no había tocado a la puerta, sacando las llaves de su bolsillo se había metido a la casa sin esperar siquiera a que el carro del rubio se retirase, esperaría a Ace el solo como todos los domingos, haría su tarea, tomaría su baño eh incluso se prepararía la mochila para el día siguiente, no quería que el pecoso tuviera que lidiar con nada cuando llegase a casa, ya el hecho de que tuviera que trabajar y estudiar era bastante malo como para que también se echara encima más responsabilidades con él, sabía que su hermano le revisaría la tarea al llegar así que se esforzaba en hacerla lo mejor posible, le hubiera encantado poder prepararle algo de comer al pecoso pero no sabía cocinar además de que su hermano no le dejaba usar la estufa y no había quien pudiera enseñarle en verdad ... de alguna manera sus pensamientos volaron en dirección del rubio pero sacudiendo la cabeza con fuerza para deshacerse de ellos continuo con su tarea, no pediría ayuda a esa estúpida piña infiel que planeaba robarle a su hermano.

Cuando Ace llego a casa el pequeño se encontraba viendo la televisión tranquilamente, sus padres al parecer aun no llegaban y el menor enseguida había corrido a recibirle con un montón de historias de las que no había entendido ni la mitad, Ace le cargo en brazos mientras el otro seguía parloteando incesantemente, al principio parecía que estas tenían algún tipo de coherencia referente a que Marco querría engañarles y secuestrarlo pero de alguna manera que no comprendía al final el rubio se había convertido en un monstruo espacial que secuestraria a Ace para hacer pruebas en él y había dejado de prestarle demasiada atención al menor pensando que quizá este estuviera celoso. Después de todo era la primera vez que "traía un chico a casa" por así decirlo, dejando a Luffy sentado sobre la mesa de la cocina le revolvió el cabello cariñosamente.- Ya, marco no es ningún monstruo espacial monito, ya verás cómo te cae bien después.- dijo antes de besar la frente de su adorado hermano menor.

Mientras escuchaba aquellas fantasiosas historias que el menor le contaba el pecoso se dedicaba a preparar la cena, si las cosas hubieran seguido como hasta el momento el fin de semana probablemente habría sido perfecto, pero las cosas nunca podían ser tan buenas como al pecoso le hubiera gustado, la puerta del frente se había abierto de manera estrepitosa, sus padres acababan de llegar de alguna fiesta completamente borrachos y el pecoso solo rogaba por que se fueran directamente a su cuarto, sus ruegos al parecer no habían sido escuchados.

Aquella mujer de cabellos obscuros a la que tanto aborrecía junto con el esposo de esta (hacía tiempo que se había decidido a no llamarle padre de nuevo) se habían decidido a acompañar a los pequeños a la cocina, podía ver a esa mujer revoloteando en torno a SU pequeño Luffy de manera que no le gustaba y cuando le abrazara frotando su mejilla con la del menor casi podía sentir un escalofrió recorrerle.- hola cariño ¿Cómo te portaste hoy? - le escucho decir en un tono meloso mientras le pellizcaba una de las mejillas a el menor hasta dejársela roja, Ace intentaba ignorarles pero no tenía un muy buen presentimiento de aquello, sirviendo la comida para el menor puso el plato frente a este dedicándole una mirada de advertencia a esa mujer desagradable la cual aquella había interpretado como un reto pues la sonrisa retorcida que recibiera a cambio no le gusto mucho.- bi...bien Sharon, ¿Van a cenar tu y papa con nosotros?- el pequeño parecía un poco nervioso de comenzar a comer, había tomado el tenedor pero no se decidía a comer aquello que tan buena pinta tenia por miedo a que madre le tachara de irrespetuoso al empezar a comer sin ellos, la mirada entrenublada y la sonrisa de medio lado que aquella chica le dedicasen al pecoso no le gustaba, el hombre que había entrado a la habitación junto con ella se encontraba rebuscando algo en la nevera. Si las cosas iban bien simplemente tomaría lo que quería de esta y se iría.

Pero las cosas nunca iban bien, el sonido de un plato quebrándose habían alertado la atención tanto de el pecoso como la del azabache que se había encontrado rebuscando la nevera.- ¡Ah! ¡Luffy! ¿Pero qué has hecho?- la falsa sorpresa en aquella voz femenina había hecho que el pecoso gruñera levemente, sabía que esa tipeja estaba inculpando al menor y lo peor era que el idiota y borracho de su padre seguramente se lo creería, viendo como este cerraba la nevera con fuerza antes de voltearse a ver al chiquillo con gesto amenazante no se lo pensó dos veces antes de interponerse entre ellos.-No fue Luffy quien tiro el plato.- Dijo el pecoso mirando directamente a los ojos del hombre mayor, la negrura de aquella pupilas era la misma que cuando se miraba en un espejo, odiaba aquello, el parecerse en algo a aquel vividor irresponsable, si tan solo pudiera irse de ahí con Luffy...

-¿Me llamas mentirosa Ace? - la sonrisa en aquel hermoso rostro de muñeca le causaba asco, era increíble que alguien tan bonita pudiera ser tan desagradable, la bofetada en su mejilla le había dolido, pero no le importaba, estaba acostumbrado a ello.- Discúlpate con Sharon.- la voz rasposa y profunda de aquel hombre le hacían estremecer pero no se dejaría doblegar solo por una cosa así, sabía que estaba siendo necio pero estaba arto de todo aquello.- Luffy, vete a tu cuarto.- Ace ordenó al menor, esperaba que este obedeciera y no tratara de ayudarle o solo terminarían peor, el chico por suerte siempre hacia caso a lo que el decía, aquello le hizo sonreír brevemente antes de sentir el golpe en su estomago dejarle sin aire, si se había sostenido en pie sin gritar era porque no quería que el pequeño que acababa de salir de la cocina tuviera motivos para regresar a esta.- Dije que te disculparas.- escucho a el mayor decir y sonrió de nuevo, levantando su rostro para sonreírle a aquel hombre con desprecio y autosuficiencia.- Me disculpo de que seas tan idiota.- dijo lleno de resentimiento, escupiendo algo de sangre por el golpe subsecuente a sus palabras, no le importaba que el otro le moliera a golpes, no se disculparía y jamás, jamás dejaría que tocasen a su pequeño hermanito solo por culpa de esa mujer, no le molestaban los golpes en su persona o cualquier otro perjuicio que pudiera acaecerle, pero no dejaría que nada malo le sucediera al menor, definitivamente debía sacar a Luffy de aquel lugar… pronto.


Y bueno, hasta ahí por ahora, la verdad es que me siento un poco culpable escribiendo algo como esto... hasta el corazón se me hace chiquito (y eso que esto aun no es lo peor), no crean que no sufro también con esto XD pero espero que la historia sea de su agrado, yo advertí que sería algo un poco triste, muchas gracias por los comentarios que se sirvan dejarme y gracias por leer también.