He aquí el ultimo capitulo, había dicho que no pasaba de dos semanas pero mejor hubiese dicho que no pasaba de dos meses y disculpas… pero en fin, igual no me pagan por esto xD, recuerden que es el primer lemon que hago, así que si esta pésimo, gomen.

Dedicado a: KYOMIi-chan, siempre me animaba a actualizar, lo hacia por facebook y no por reviews( tacaña ¬.¬) xD … aquí lo prometido (demasiado tarde, lo sé) xD aunque eres una quinceañera ¬¬ No deberías leer estas cosas!¬¬…Pero igual no me harías caso ¬¬ jaja espero que te guste y a todos los que lo lean también!

Diclaimer: Hagane no Renkinjutsushi FULLMETAL ALCHEMIST no es mío, le pertenece a Hiromu Arakawa, autora de esta obra maestra ( te adoro Himuuu…-sama!xD adoro esa vaca!).


Aprovechemos mientras que los niños duerman

Winry soltó una risita y se fue a vestir al baño…. Y Edward se hizo la idea de que la espera se le haría eterna…

–Mujeres…-murmuro para si.

–Hace mucho frio…no creo poder usar esto…-susurra para si- Pero supongo que no será por mucho.- Admite con una picara sonrisa en su rostro.

Empezó por desvestirse el camisón que llevaba puesto quedando solo en bragas, se miro frente al espejo… ella se veía menos atractiva que hace algunos años pero en realidad estaba mucho más hermosa:. Se soltó sus sedosos cabellos rubios que se deslizaron por su blanca espalda. Deslizando suavemente su trusa hacia abajo quedando de esta manera toda su piel expuesta. Tomo la bolsa del conjunto de encaje femenino, Tanto el sostén como la braga eran color purpura y los bordes de blonda negra, sencillo y seductor, al menos no tenían una calavera o algo estrafalario como se esperaba del Elric. Se coloco las prendas y le añadió un sexy corsé negro que la hizo lucir aun más espectacular. Luego pinto de un suave carmesí sus labios, resalto un poco más su mirada con algo de maquillaje y finalmente se perfumo de una de las fragancias que sabia que era del agrado de Edward. Se miro nuevamente al espejo, su inseguridad desapareció por completo, al menos se sintió de ese modo. Se coloco su bata y salió a reencontrarse con su esposo.

Y allí aparece la rubia, sorprendiendo al ambarino con el diminuto juego de lencería que este le había regalado. "¿Qué es lo que sigue…?" Una sola pregunta que divagaba por sus mentes.

–Estas…hermosa- el rubio estaba embelesado de esa hermosa silueta atravesando el umbral de la puerta, acercándose a él, esa sensación…sí, esa sensación de experimentar algo nuevo, tenia la mente llena de una mil manera de hacerla suya como solo él puede hacerlo, pero a la vez parecía dejavu, como si fuera la primera vez, al menos hacer lo que él quería experimentar sí seria algo nuevo. Winry dejo caer su bata.

–Bueno…es gracias a tu regalo.-de pie al lado de la cama en la que estaba él, se inclino para mirarlo al rosto, dando una muy buena vista a Edward.- Pero yo quiero jugar primero Ed…

–A que te refieres?-sonrió sin apartar su mirada de sus pechos.

–Uhmm…-tomo rápidamente el pañuelo que estaba sobre la mesita de noche y con cada mano tomándolo de cada extremo.- Solo esto….-

–No jodas! Eso me corresponde a mi.- El ambarino se cruza de brazos haciendo un puchero.

Ella se puso de pie y noto que el tenia las esposas cerca de su almohada, entonces no lo dudo más: aprovecho que Ed estaba refunfuñando. Se inclino un poco, estiro su brazo y alcanzó los grilletes, rápidamente, en fracción de segundos sujeto unos de ellos a la pata del respaldar de la cama. Se sentó sobre él sujetando con sus piernas las caderas de su esposo y tomo su muñeca derecha y la ato también.

–¡¿Qué demonios…?

–Pensé que querías salir de la rutina.- Le tapo la visión con el pañuelo a la vez que reboto conscientemente sobre las caderas de Ed, rozando con su ya dura virilidad que estaba tapada por las sabanas.- Eso es lo que quieres ¿Verdad?- amarra fuerte asegurándose de que no se salga, toma con una de sus manos la mano que aun estaba libre de él y entrelaza sus dedos con los suyos.

–¿Qué ley te gustaría que apliquemos a esto… la del "intercambio equivalente" o "si me das un 10 te devuelvo un 11"?

–Con la que mejor puedas manejar supongo.- Lo embiste suavemente provocando un gemido por parte de Ed.

–No me subestimes…- manifiesta su típica sonrisa arrogante. Por un instante recordó haber comprado más juguetes que quería usar, pero mando al diablo ese pensamiento, lo que estaba haciendo Winry no era algo que sucediera todo los días.

Entonces la rubia se inclino un poco más para poder besar con mucha pasión a su cónyuge mientras incrementaba más sus embestidas. Ed por su parte no hacia mas que gemir, aunque igual no dejaba de pensar que debería ser al revés, pero igual lo disfrutaba, y mucho. Ella tomo la mano de Edward que estaba sosteniendo, busco el índice y comenzó a lamerlo, suave, lento, luego lo adentraba en su boca y lo saboreaba dentro, luego succionaba y repitió el proceso con los demás dedos, arrancándole mas de un gemido al pobre Ed que deseaba que hiciera eso más abajo. Y por su puesto el tenia que rogar…

–Winry…por favor…acaba ya con esto…- Justo como ella quería.

–Como siempre la paciencia no es una de tus virtudes…

–Je! Quien ríe ultimo…ríe...oh! rayos! …ríe mejor. –Al menos termino la frase.

Ella entonces dejo la tortura, soltó su mano y dejo de aprisionar las caderas de Ed para poder bajar el estorboso cubrecama y las sabanas. Ya la virilidad de su esposo estaba expuesta, ella se relamió los labios, lo tomo con sus manos y lo masajeo de arriba abajo, el ambarino gemía y suspiraba de placer, con su mano libre enredo sus dedos en los rubios cabellos de su amada. Luego a ella se le cansaron las manos así que solo uso una de ellas y se llevo el miembro a su boca y realizo el mismo procedimiento que recibieron los dedos del ambarino. Y ahora si Edward estaba gozando, era de las pocas veces que ella se animaba a hacerle sexo oral, nuevamente se sentía en el paraíso cuando lo hizo acabar ¡Y acabo dentro de su boca! Pensó que en cualquier momento una llave inglesa terminaría perforando su cabeza, pero no fue así, ella se bebió y limpio de su miembro todos sus fluidos masculinos. Al principio Winry casi se decepciona…pero noto que aun seguía erguido, entonces, se retiro braga, Ed estaba impaciente, tenía ganas de verlo con sus propios ojos, pero no era posible…por el momento.

Ella introdujo su firme virilidad dentro de si, se sentía tan deleitable...y por otro lado también se sentía dominante, sí, eso exactamente quería ella: ser dominante. Él por su lado le gusto sentir después de mucho su estrecho interior. La ojiazul se aferro a sus caderas con sus piernas y siguió dándole estocadas que pasaron de leves a intensas que llenaba totalmente su interior; tanto ella como él gemían, gritaban, no importaba mucho el ruido, lo que importaba era que se estaban amando después de mucho tiempo de abstinencia. El ritmo fue bajando y era que Winry se iba a correr, ya lo sentía venir, ella tuvo su orgasmo, por consiguiente su interior se hizo más estrecho aun apretó fuerte el pene de él y lo hizo derramarse también…Ella termino agotada, Ed también, y también le dolía su muñeca aprisionada. Winry lo libero y él mismo se quito el pañuelo que obstruía su vista. Winry se abrazo a su pecho, aun jadeando recuperando el aliento. Él le correspondió el abrazo, pero…ella seguía con el sostén y el corsé de cintura, Ed sonrió con malicia.

–Hora de recibir Winry…-susurro a su oído sensualmente.

–Espero que sea del mismo valor.- pronuncia muy cerca a su oído y lame sensualmente su lóbulo.

–Te prometo que será más que eso…- En un giro la echa boca arriba, se posiciona sobre ella apoyando su peso en los codos, ladeo su rostro mostrando una sonrisa socarrona.

El ex alquimista poseyó nuevamente sus labios besándola con una pasión incontrolable, que el dejo luego para ir bajando por el cuello, dejando muchas ronchitas rojas, de veras estaba hambriento de su piel. Una vez llego a sus pechos le arranco casi a jalones el sostén sexy que tenia puesto, se le veía bien, pero de todas maneras era mejor sin nada puesto encima, igual que el corsé, las prendas quedaron olvidadas en alguna parte fuera de la alcoba. Una vez la piel quedo deliciosamente expuesta comenzó a succionar su pezón derecho a la vez que con su mano que tenia disponible palpaba el otro. Lo que hiciera lo hacia con desenfreno. Winry por su parte solo gemía y se aferraba a su espalda clavando las uñas en el dejando algunos arañones, Ed estaba tan concentrado con sus grandes senos que ni sentía molestia alguna.

De pronto el ambarino dejo de lado lo que estaba haciendo para cargar sorpresivamente a su rubia, la cual estaba estupefacta por tal hecho. Ella solo lo miraba a los ojos, pero la de él estaba como perdida hasta que se detuvo frente a la ventana que daba hacia el lado trasero de la casa, la bajo con cuidado quedando el detrás de ella. Ed estiro su mano para tirar de la soguita para abrir las cortinas, una vez abiertas dejaron ver el paisaje campestre de Resembool, había parado de nevar pero todo había quedado cubierto por la blanca nieve, aquel paisaje invernal era del agrado de ambos, ya que en un día así fue cuando tuvieron su primera cita como enamorados y se dieron su primer beso, fue algo torpe, pero fue muy especial para ellos.

Ya no hacia mucho frio, no sabían desde hace cuanto estaban ahí ellos dos, parados y abrazados con los ojos cerrados frente a la ventana desnudos, la rubia se percato de ello hasta que sintió que sus manos fueron tomadas por el ambarino y las apoyo sobre el marco de la ventana, ahora Ed la había tomado desprevenida, apoyo su rostro en el hueco entre su cuello y su hombro, se acerco mas a ella rozando su erección con su intimidad durante algunos segundo hasta que ella se humedeciera un poco y la empezó a embestir lentamente, saboreando su interior con cada estocada. Luego se dejo llevar por la libido y le dio con todo lo que tenía, no hay que olvidar que lo hacían casi a vista de cualquiera que pudiera estar pasando por ese lado, pero dado que era zona verde solamente no fue así para la tranquilidad de la ojiazul. Luego todo se nublo para ambos…se besaron y regresaron a su lecho, quizá se amaron con sus locuras algunas veces más, quien sabe…Lo que si quedo en claro es que Edward devolvió más de lo que esperaba a Winry. Cumplió la segunda opción.

Ya era de mañana y algunos débiles rayos solares despertaron a una pareja de rubios que yacía acurrucados en su lecho, ambos amanecieron completamente renovados, luego se bañaron y vistieron antes de que vinieran sus niños a despertarlos como siempre acostumbraban. Se oyeron luego unos golpecitos en la puerta, Ed fue a abrir y recibir a su pequeña Winnie en pijamita que salto a sus brazos apenas lo vio. Y Edwin también con su pijamita, todo ojeroso; estaba se quedo de pie en el umbral de la puerta viendo la escena, Ed lo noto.

–Winnie ve a darle los buenos días a mamá.- le sonríe acariciando su cabecita.

–Sí papá!– Corrió entusiasta hacia a su mamá que estaba sentada a orillas de su cama, se abalanzo a ella y esta la rodeo con sus brazos llenándola de besos.

–Edwin ven acá.- llamo a su primogénito estirando los brazos. El pequeño lo miraba con sueño y luego bostezo.

–Buenos días…-se acerco a él y se dejo abrazar.

–¿Por qué esa cara? ¿Acaso no dormiste bien? – en una fracción de segundo se dio cuenta que no debió preguntar eso así que comenzó a transpirar y rascarse la cabeza bobamente mientras esperaba la respuesta de su hijo.

–Así es, no dormí bien, es que hacia frio.- respondió elocuentemente el rubiecito ambarino mientras se resobaba los ojos.

–Ya veo- suspiro aliviado-, oye… ¿te gustaría ir a esquiar después de almorzar? No soy muy bueno pero aprenderemos juntos ¿Qué dices?- Le susurro al oído.

–No, mejor me quedo, sino Winnie se colgara de mi y me hará caer, ella es muy miedosa con esas cosas.- contestó con voz baja correspondiendo el nivel confidencial de la conversación.

–Solo iremos tu y yo.- al pequeño se le ilumino el rostro, al fin tendría un tiempo solo con su papá, ahora solo le prestaría atención a él, aunque no lo quería demostrar, así que puso su carita de cansancio nuevamente.

–Vale! Espero no seas tan bobo en los deportes como mi mamá dice.- ladeo su rostro sonriéndole socarronamente y se fue disparado a donde su mamá.

–Oye! Vuelve aquí! Es al contrario ella es más…- Corrió tras él, Winry oyó todo.

–Mamá! Papá dice que eres muy boba.- se escondió detrás de ella.

–No…papá nunca diría eso…-negaba de brazos cruzados la pequeña ojiazul.

–Como se ve que no lo conoces bien…- sonreía el pequeño Edwin, de algún modo al parecer se estaba vengando de papá.

–Ed…-se para la rubia en seco con la cabeza agachada- ¿Por qué soy boba, me podrías decir?- un aura maligna rodeaba su silueta-

–No, Win…y-yo nu-un-nunca dii…ría algo como eso.- tartamudeaba un estático ambarino que no dejaba de temblar.

–Los niños nunca mienten! – Lanzo su llave inglesa como boomerang directo a su esposo, que termino con tirado en el suelo un enorme chinchón en su cabeza.- Eres un insensible…- suspiro desganada y se fue con su hijo a la cocina a preparar el desayuno, este ultimo le saco la lengua.

–De donde diablos habrá sacado así de repente esa maldita llave?…Edwin…grrr mi hijo no me respeta…ya se las vera cuando…- se reincorporaba refunfuñando el pobre adolorido. La pequeña Winnie lo miraba curiosa.

–Mamá es muy fuerte… ¿ya te sientes mejor papi? – indago la pequeña como si esas situaciones fueran de lo mas normal, después de todo ya andaba acostumbrada.

–Sí hija, sigo vivo aun…- respondió apretando su puño con una enorme venita parpadeante en la sien- También ella me las pagara esta noche.-susurro para si, su hija no oyó lo ultimo.

–Vamos papá! Ya es hora de desayunar.- dijo jalándolo del brazo.

–Si, vamos…tengo hambre.

Ya después de almuerzo Winry se fue a hacer unas compras ya que era víspera de año nuevo y se llevo a Winnie para que la ayudase, de esa manera así ya quedaba Ed y su hijo mayor para ir a esquiar, pasaron un rato agradable padre e hijo, aunque Edward aprovecho y se vengo de su hijo de cualquier manera, bien sea dejándolo solo o tirándole mucha nieve encima; de todas formas, fue muy divertido.

Winry y Winnie compraron muchas comida ya que vendrían a cenar con ellos Alphonse acompañado su joven esposa May, junto a sus inseparables compañeros quimeras: Zampano y Jerso; aparte también vendrían Darius y Dolcceto. Tendrían que hacer mucha comida. Ya en la noche todos reían y contaban anécdotas, los hermanos Elric intercambiaban ideas y experiencias vividas y ajustaban su nueva teoría. Todos juntos esperaron y celebraron el año 1926.

Tanto para Winry, peor mas que todo para Edward había valido la pena luchar en el pasado, a pesar del dolor, las lagrimas, la incertidumbre y la impotencia; ahora se sentían recompensados con muchos amigos y ahora una familia a la cual amaban con todo su ser, una razón más para seguir adelante.

Y por supuesto, para la pareja Elric quedo comprobado que mientras que los niños duerman no hay ningún inconveniente para sus deberes conyugales…a veces. No olviden poner seguro a la puerta!


Y ahí finalizo la breve historia! Me siento muy feliz, este es mi primer fic y finalizarlo fue gratificante; agradecimientos sobre todo a las ideas con el lemon a la salvaje Mishiro nee-chi, ella fue la primera en leer este fic cuando solo era oneshot, de ahí no lo leyó ni mas xD hahaha y gracias a ustedes también por leer ¡! Si gustan del edxwin como yo, pásense a leer mi otro fic llamado "enséñame a vivir" es universo alterno, se que algunos ya lo han leído pero para los que no saben…Ahora lo saben! xD Los quiero, Ja ne!