Hola, este es el siguiente capítulo del fic que se parece mucho al primero y decidí de una buena vez publicarlo, espero que les guste.
Disclaimer: El Tigre: Las aventuras de Manny Rivera es propiedad de Sandra Equihua y de Jorge R. Gutiérrez
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Destino
Capítulo 4: Visita al museo
Los bandidos esqueletos se fueron acercando al museo de la Ciudad Milagro. A pesar de que no había nadie a los alrededores, idearon un plan para poder entrar y conseguir lo que querían.
Una vez dentro del museo, los bandidos se encaminaron a buscar ahora esa gran joya entonces vieron por casualidad un gran mapa de todo el museo, lo que significaba la hora de la búsqueda, pero había un pequeño problema.
- Aquí en el museo hay muchas joyas –dijo un esqueleto que parecía ser el jefe del grupo -, ¿pero alguien sabe cuál es la que nos pidió Sartana? –les preguntó pero nadie recordaba
- Todas son muy parecidas, robemos cualquiera –dijo uno
- Pero qué pasaría si la que robamos no era la que quería –preguntó -,terminaremos siendo otra vez puro polvo
- Quizá sea la que es más valiosa.
- O tal vez la que brille más.
- No, es la que está más vigilada a pesar de que no hay nadie.
- O qué tal la joya que sea más grande.
- Pero todas son muy parecidas.
- Bien, entonces vamos a separarnos en grupos –ordenó el jefe del grupo
Entonces los bandidos comenzaron a robar todas las joyas que fueron encontrando por todo el museo.
Mientras tanto el tiempo seguía su curso y todavía seguía lloviendo en la ciudad, luego los bandidos se reunieron en una de las salas del museo con todas las joyas que habían conseguido robar, de verdad eran muchas.
- Bien, creo que ya son todas –se dijo el jefe del grupo
- No, sólo esto es la mitad –lo corrigió uno -, aún quedan mucho más.
- Fue muy fácil de conseguirlas ya que no había nadie que estuviese vigilando.
- A estas horas ya no hay nadie que este vigilando tonto –le dijo el jefe del grupo – para eso están las alarmas que me imagino que tuvieron cuidado, ¿verdad?.
- Eh…
Fue en ese momento que las alarmas hicieron su trabajo, demostrando que no habían tenido cuidado en robar las joyas. Varios dispositivos de seguridad se fueron activando entonces atacaron con toda clase de armas al grupo de esqueletos bandidos.
Ya no había escape, fueron cayendo de uno por uno luego finalmente destruyeron al jefe del grupo de esqueletos quien este soltó el muñeco mágico que le había entregado Sartana por si acaso se presentara otra vez El Tigre a evitar otro robo.
Todo había sido un fracaso total, sólo habían quedado cientos de huesos en el suelo en aquella sala del museo mientras tanto alguien se fue acercando, se oía el sonido de un traje robótico.
- Pero qué fue lo que ocurrió aquí –se preguntó Puma Loco, mirando con una gran linterna que salía de su traje de robot sólo huesos por todo el suelo
Luego en ese momento Puma Loco vió un pequeño muñeco tirado el cual lo tomó con su traje de robot y simplemente lo guardó, después se dirigió hacia una especie de columna que parecía ocultar algo la cual derribó con facilidad, encontrando en ese instante la gran joya que los bandidos esqueletos estuvieron buscando.
- Jeje, fue muy fácil –se dijo Puma Loco, guardando la gran joya en su traje robótico -, siempre sin hacer ruido y atento a las alarmas –y dicho esto se fue del museo
Mientras tanto Manny por fin había llegado a su casa, sin embargo no se esperaba que en ese momento ya lo estaba esperando su padre, molesto por haber llegado tan tarde. Frida trataba de explicar lo que había pasado, pero Manny no tuvo más opción que decir la verdad algo que era muy extraño.
- …y así fue como pasó, papá –terminó de explicar
- Manny, por favor, cómo que te atacabas a ti mismo.
- ¡Sí, es verdad, no sé cómo es que ocurre pero de pronto comienzo a atacarme yo mismo! –se dijo Manny, comenzando a ponerse nervioso -, ¿será que me este volviendo loco?, ¡¿qué es lo que me pasa?! –se preguntaba desesperadamente
- Por favor, tranquilízate, Manny –le dijo Frida, mirando que Manny estaba empezando a temblar
En ese instante aparece también Puma Loco, derrumbando con su traje de robot la pared.
- ¿Papá, otra vez trayendo cosas robadas a la casa?–le preguntó Rodolfo, molesto
- Eh, no –le contestó -, por supuesto que no, sólo fuí a visitar a unos viejos amigos –luego convierte otra vez su traje de robot en su sombrero dorado del caos -. Oye qué le sucede a Manny –preguntó Granpapi, mirando a su nieto algo raro-, parece que algo le pasa…¡ah!, casi lo olvido –y dicho esto le entrega a Manny un extraño muñeco
- Qué es esto –le preguntó Manny, asustado, sin dejar de temblar
- Lo encontré tirado, si quieres puedes quedártelo, es todo tuyo –le dijo Granpapi quien luego se dirigió a su habitación
- Pero para qué quiero yo un muñeco como estos –se preguntó Manny
- Oye se parece a ti –le dijo Frida, divertida, mirando el muñeco que a Manny le habían entregado
- Pues si quieres quédatelo –le dijo Manny, entregándole ese extraño muñeco -, no me importa.
- Jaja, gracias, Manny –le dijo Frida, muy contenta -. Se ve tan gracioso, quién sabe quien haría uno de estos, ¿no?.
- Sí, eso creo.
- Bueno, nos vemos mañana en la escuela –se despidió Frida
- Hasta mañana, Frida –le dijo Manny
Y así cada quien se preparó para empezar mañana otro día como siempre.
Continuará…
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Y este fue el siguiente capítulo, ojalá les haya gustado. Espero cualquier comentario, sugerencia, queja, aclaración y/o cualquier cosa acerca de la historia, bueno, nos vemos/leemos
